Clase de Literatura

f 1, 10 por Nayra Ginory  
Dentro de la categoría Fanfics, Originales

Entré  en clase a las ocho en punto como cada día, pero me sorprendió  comprobar que no había nadie y que todos los pupitres estaban vacíos. Miré a mi alrededor atónito, buscando una explicación para la ausencia de mis compañeros. El timbre que marcaba el inicio de las clases sonó y al mismo tiempo oí como la puerta del aula se cerraba detrás de mí. Me giré para encontrarme de frente con esos ojos que me robaban el aliento cuatro horas a la semana. El tiempo pareció detenerse un instante, suspendido en algún lugar de mi conciencia, mientras veía como Carlos, mi maravilloso profesor de literatura, se acercaba a mí moviéndose de una manera sinuosa muy impropia en él.

—¿No ha llegado nadie? —preguntó el profesor, mirándome con intensidad.

—No —dije con un hilo de voz.

Los dos primeros botones de su camisa estaban desabrochados y su morena piel quedaba expuesta. Quise acariciar el tibio vello de su torso y hundirme en el profundo olor que emanaba de él. Tragué saliva sonoramente.

—Bien, entonces tú y yo estamos solos —llegó hasta mí y acarició mi rostro con infinita ternura mientras su perfume me invadía—; voy a tener que darte una clase privada.

—¿De literatura? —pregunté muy nervioso.

Una curiosa sonrisa se insinuó en sus labios.

—No, de eso no —dijo mientras acercaba sus labios a los míos en un camino lento, pero inexorable.

Dejé  que me atrapara en su beso y en su olor. Hundí mis manos en su sedoso cabello mientras él introducía sus dedos, como trémulos tentáculos, por el interior de mi camisa. El contacto de sus manos contra mi piel me hizo gemir.

—Carlos —jadeé cautivado por su contacto.

—Mi precioso niño —dijo a su vez con los labios hundidos en mi cuello, mordisqueando mi piel, haciéndome enloquecer—, siempre te he deseado…

Llevé  mis manos a su camisa y la desabotoné con ansia, sólo para poder hundir mi nariz en su pecho y aspirar su profundo perfume a virilidad. Carlos era tan hombre, tan guapo, tan fuerte, y yo lo deseaba tanto.

Me elevó, cargándome por debajo de las axilas, hasta dejarme sentado en la alta mesa desde donde nos daba clase. Sólo entonces me di cuenta de que toda mi ropa había desaparecido. Sentí bajo mi piel la fría madera pulida de la mesa y me estremecí. Entre besos, Carlos me miraba lleno de pasión.

—Eres tan hermoso, mi dulce niño —sus palabras acariciaban mis sentidos— tan hermoso…

Un gemido entrecortado escapó de mi garganta mientras el deseo fluía imparable por mis venas. No sentía vergüenza sino ardor, un ardor incontrolable que me hacía querer revolcarme con él como un perro en celo. Le atraje hacía mí, rodeando su cintura con mis piernas, de manera que nuestros miembros se rozaron deliciosamente. Me restregué contra él en un intento de aplacar esa ansiedad que me corroía por dentro, mientras con mis manos descorría los cierres de su cinturón. Sus pantalones cayeron, derramándose por sus piernas al tiempo que quedaba a la vista su tibia y palpitante carne. Le toqué, ansioso de sentir su fuerza bajo mis manos, deseando entregarme a él con cada fibra de mi ser. Insinuante, me tumbé sobre la mesa invitándole a acercarse más, mientras se mantenía entre mis piernas, acariciando mi cuerpo con avidez y mirándome con deseo.

—Mi pequeño, mi hermoso pequeño —sus labios pronunciaron las palabras sin moverse apenas, mientras sus manos tanteaban hambrientas mi entrepierna.

Abrí  las piernas, entregado por completo a él, mientras sentía cómo su hombría se adentraba en mí, llenando mis entrañas con calor y placer. Siempre temí que la primera vez fuera dolorosa, pero no fue así, sólo había un candente placer. Carlos dentro de mí, abrasándome, mientras agarraba mis caderas con sus manos, apretando mi carne entre sus dedos hasta hacerme sentir un agradable dolor. Me apreté contra él para hacer la penetración más intensa y él incrementó el ritmo de sus embestidas. Mi cuerpo se estremecía sin ningún control mientras clamaba por el desahogo del orgasmo. Entre gemidos, agarré mi miembro y me masturbé, consciente de que me iba a correr de un momento a otro, mientras Carlos, que no apartaba sus ojos de los míos, jadeaba con cada furiosa embestida. El mundo a mi alrededor pareció desaparecer mientras me corría en mi mano al tiempo que sentía como mi propio cuerpo se desvanecía: ya no sentía la dureza de la mesa debajo de mí, ni a Carlos en mi interior. Cerré los ojos, confuso, mientras intentaba recuperar el control de mi cuerpo y de mi mente. Un insidioso zumbido comenzó a sonar en ese momento más allá de los límites de mi conciencia. Me sentía desorientado, ¿era el timbre que marcaba el final de la clase? Volví a abrir los ojos, pero Carlos no estaba allí. Ni él, ni la clase, ni los pupitres. Me giré confuso y me encontré en mi propia cama. Alargué el brazo y apagué el despertador con un manotazo, al tiempo que caía dolorosamente en mi propia realidad. Eran las siete de la mañana y tenía que vestirme para ir a clase. Pensé, apesadumbrado, que a primera hora tendría literatura. Me senté en la cama y aparté la manta, sólo para encontrarme completamente manchado: mi semen se había derramado en mi pijama y entre la ropa de cama.

—Mierda —mascullé—, encima voy a tener que cambiar las sábanas.

Cursed Feeling

f 14, 09 por Yuki Kuroi  
Dentro de la categoría Final Fantasy fics

Cuando se despertó de golpe bajo el manto nocturno de la madrugada, aún no se reponía de la visión de su sueño y de lo que había sentido dentro de este; la extraña sensación y el pesar repercutían en su pecho, además del cosquilleo de aquellas frías manos en su mejilla. Todo eso, sumado a su reacción final, lo tenía atolondrado.
“Sólo fue un sueño” se repetía, “sólo fue un sueño”. Un sueño que le traía a la mente viejos y dolorosos recuerdos de antaño, que él se esforzaba por borrar cada día.
Pero la herida ya estaba hecha, el sueño la había abierto otra vez y se encontraba con el corazón ardiendo dolorosamente. Poco a poco el aire le fue devolviendo el alma al cuerpo y su herida abierta ya no dolía tanto, sólo le punzaba el recuerdo de ese sueño.
Miró hacia el horizonte, que se abría lentamente al amanecer y suspiró hondo. Tomó su espada y se la colgó a la espalda, mientras miraba por sobre el acantilado la imagen solitaria de su pueblo natal, que le esperaba al final del trayecto.
“Volví a Nibelheim”, pensó, y al instante reanudó la caminata del día anterior.
“Nibelheim”… sí, Nibelheim; aquel pueblecito rural que se encontraba al pie de la gran montaña y que había sido destruido sin piedad por un ser enloquecido; un ser al cual admiraba casi ciegamente y que le entregó todo de sí; un ser de mirada penetrante, sonrisa amigable y cabellera plateada. Ese ser… que le quitó lo que más quería.
“… … … … …Sephiroth”; y la punzada dolorosa volvía.

Al llegar a Nibelheim notó algo extraño. Desde el centro del pueblo se veía una pequeña estela de humo como si alguien hubiese apagado una fogata hace muy poco tiempo, llamándole mucho la atención.
Con cautela, se acercó hacia ese sitio, y cual no sería su sorpresa al ser embestido por una rojiza silueta que le dejó de costado sobre el piso. Y cuando ambos individuos iban a atacarse, se detuvieron abruptamente.
– Disculpa… – le dijo el tipo con la capa roja, la cual le cubría la mitad del rostro. Sobre su frente llevaba una venda del mismo tono que su capa, y que era cubierta levemente por unos gruesos mechones negros. – No sabía que eras tú…. – concluyó.
El individuo guardó su pistola, que había sacado en la embestida, y se acercó alrededor de la apagada fogata, mientras el otro se levantaba con calma.
– Siempre con la guardia en alto, Vincent. – le decía, a la vez que se le acercaba.
– Y tú, tarde como de costumbre, Cloud. – respondió Vincent, con aquella voz tan apagada y profunda, carente de toda emoción.
Cloud esbozó una triste sonrisa, el cansancio del día anterior, la dormida en la intemperie y el mal sueño lo tenían un poco decaído. Vincent lo notó.
– ¿Qué te sucedió? – le dijo – Se supone que llegarías antes del amanecer.
– Tuve un percance y al final me venció el sueño camino hacia acá, eso es todo. – respondió sin ánimo alguno.
– Hmmmm….
Silencio. Vincent sólo le miró de reojo. Sabía que había otro motivo para esa mirada triste y ese aire solitario. Sabía que algo agobiaba a Cloud y le hacía sufrir internamente. Sin embargo, no quiso presionarlo con el tema y solamente se levantó de su lugar, para empezar a caminar.
Cloud alzó la vista.
– Es mejor que empecemos con nuestro trabajo ahora. – le dijo Vincent, sin mirarlo.
– ¿Qué has averiguado?
– Casi nada… sólo lo que me dijiste por teléfono, más los rumores que he oído camino hacia acá.
– ¿Rumores?
–… … Sí. Escuché que un grupo de hombres, formalmente vestidos, estaban preguntando por sucesos raros ocurridos recientemente, además de haber mandado a otras personas a investigar esta área.
– ¿Turkos?… ¿Acaso la corporación Shinra está activa? ¡Pero si Rufus está muerto!
– Aunque el presidente esté muerto, por alguna extraña razón la organización secreta sigue trabajando. Hmmm… realmente es extraño.
Y realmente era extraño. Cloud aún recordaba como un año atrás la compañía Shinra había sido disuelta, luego del infortunado final de su joven presidente y como Sephiroth había tomado partido de esa situación. Pero a pesar de que ambos hechos se encontraban tan alejados, grabados tan sólo en su memoria, le parecía inverosímil que todo se estuviera repitiendo.
Se separaron cerca de la mansión. Vincent tenía pensado investigar bien la zona y así comprobar ese extraño rumor que le había llegado a Cloud por boca de Yuffie, hace tan sólo unos pocos días atrás. Pero, más que por el rumor, era por Cloud, quien había decidido investigar por su propia cuenta, y no quería dejarlo solo en este asunto, aunque todo terminara siendo una absurda mentira.
Cloud aún no estaba recuperado desde la última vez, desde aquella batalla contra ese hombre cuyo nombre nadie quería volver a pronunciar, y que, no obstante, era imposible no decir. Por lo tanto, todos tenían su atención puesta en Cloud, preocupados.
Después de aquella vez, cuando todos se habían enfrentado contra Sephiroth, el más afectado con la victoria de la batalla fue Cloud; y desde entonces… su personalidad se volvió más triste y distante.

Cloud ya había ingresado en la mansión cuando su cuerpo recibió un extraño escalofrío. Asustado, dirigió su mirada en distintas direcciones, sin resultado alguno. Al parecer se encontraba solo en aquel viejo lugar.
Registró cada habitación y estancia, sin olvidar ni un rincón siquiera, hasta que al final sus pasos lo dirigieron hasta la entrada del subterráneo. Tembloroso abrió la entrada oculta y descendió por esa maltrecha escalera de caracol.
Por cada paso que daba, los recuerdos le atormentaban y golpeaban su mente como fuertes latigazos: el laboratorio, el olor a químico; su amigo Zack tratando de sacarlo de allí, subiendo esa misma escalera; la batalla contra los soldados, la huída en la camioneta… … el trágico final de su amigo.
Todos esos recuerdos le provocaron un fuerte dolor de cabeza, por lo que tuvo que sujetarse en la pared para no desfallecer. Este hecho le impresionó.
“¿Qué me pasa?” pensó “¿Por qué me siento así tan repentinamente?”
– Tal vez porque estoy cerca. – se oyó una profunda voz que parecía inundar todo el lugar.
Cloud ahogó una exclamación. Esa voz le era tan familiar.
De inmediato, corrió escaleras abajo, atravesando el húmedo pasillo subterráneo. Necesitaba llegar al laboratorio secreto y comprobar si su corazonada era cierta, sin embargo se encontró con Vincent que se encontraba cerca de los tubos de experimentos. Este adivinó su decepción.
– ¿Querías encontrarte con Sephiroth? – le preguntó sin rodeo – Tu cara te delata.
Cloud se apoyó en uno de los libreros.
– No. – respondió – Sólo que no esperaba que tú llegaras antes que yo… ¿Acaso no te habías ido a inspeccionar el otro lado?
– Eso no importa, ¿o si?
–… … … … … … … … no.
Cloud observó el lugar; nada había cambiado en esa oculta biblioteca: los libreros parecían inmunes al tiempo, los libros aún tirados en el suelo tal y como recordaba desde su ultima visita y los gigantescos tubos de experimentos que parecían nuevos… ¿nuevos? Cloud se acercó casi de un salto hacia ellos, tanteándolos con miedo. Vincent lo miró de reojo.
– Veo que también lo notaste – le dijo – Al parecer alguien ha estado usando este laboratorio.
Cloud sólo guardó silencio y agachó la cabeza. No quería insinuar a ninguna persona.
– Aún no tenemos alguna pista que nos guié sobre este asunto. – prosiguió Vincent – Así que no nos podemos adelantar a conclusiones.
– Lo sé… Vincent… – respondió con un denso suspiro.
Y sin decirse nada más empezaron por registrar el viejo recinto. De pronto, Cloud encontró una extraña abertura oculta entre los estantes polvorientos del despacho y a su izquierda una pequeña llave que se asomaba desde un libro roto. Sin pensarlo demasiado intentó ingresar esa extraña llave en el agujero que estaba al frente suyo y al instante una puerta secreta se abrió. Sin dudarlo, ingresó.
“Qué fácil” pensaba “demasiado fácil… acaso…”
Cuando Vincent volteó para decirle algo a Cloud, éste ya no estaba y preocupado empezó a buscarlo por todas partes. Registró el mismo lugar en el cual Cloud había hallado la llave, sin encontrar nada. Presintió que algo raro ocurría; no podía su amigo desaparecer así como así. Y, seguido por un mal presentimiento, comenzó su búsqueda.

Cloud había caído en una trampa.
Se encontró de pronto al frente de una larga escalera, oscura y húmeda. Al fondo, un suave aroma le embargaba la nariz, a la vez que una cálida y profunda voz le daba la bienvenida.
De golpe, Cloud se detuvo ante la entrada de la habitación, no por la voz que le recibía sino por la escena que le rodeaba.
“Esto… es igual a mi sueño” y la punzada dolorosa volvía. El lugar, el olor… todo era semejante a su sueño, así que sabía lo que venía. Entonces, a la espera de lo que vendría, desenvainó la espada desde la espalda y caminó hacia el centro.
Una sonrisa repletó la zona.
– Veo que aceptaste mi invitación… y no lo digo por tu sueño. Lo digo por la llave. – se oyó esa profunda voz.
– Me lo supuse…
– Entonces… ¿Por qué procediste?
– Quería comprobar si mis sospechas eran ciertas.
Un silencio los embargó, más la sonrisa de aquella silueta resonó en ese lugar.
– ¿De verdad?
La paciencia de Cloud comenzaba a disiparse. No estaba de humor para jueguitos. No debía darse el lujo de que su sueño se repitiera, aunque deseaba que tan sólo hubiese sido eso… sólo un sueño.
Pero la situación era demasiado real, la pesadilla volvía y le dolía el pecho. Y aunque tratara de negarlo, el dolor se hacía más intenso.
No aguantaría esa situación por mucho tiempo.
– ¿Acaso no te convences, Cloud? – la voz se sentía muy cerca.
Cloud se puso en guardia.
– ¡Sal de dónde estés! ¡Termina el juego ya! ¡Sé que eres tú!
El corazón de Cloud latía rápidamente.
– Veo que estás nervioso.
– … … … …
– Sí sabes quien soy… ¿Por qué no dices mi nombre? ¿Acaso me tienes miedo?
Silencio. Cloud se encontraba demasiado nervioso.
– ¡Jamás te he tenido miedo! – dijo al fin – ¡Si realmente eres el verdadero Sephiroth, dame la cara!
– Por supuesto… Cloud – la voz provenía desde su espalda y de un brinco el joven volteó, empuñando su espada.
Allí había una silueta que poco a poco se la fue acercando. Cloud retrocedió sorprendido; reconocía cada parte de ese ser: el largo abrigo oscuro, la insignia de SOLDIER en su cinturón, el pecho descubierto (atravesado, tan sólo, por dos delgadas correas de cuero); la larga cabellera plateada; la “Masamune”, una katana de casi 2 metros de largo, empuñada en su mano derecha… no había duda: era ÉL.
– Se-sephiroth… – murmuró.
Sephiroth le sonrió, oscura y amigablemente, mientras sus ojos se posaban completamente en la figura esbelta y fuerte de Cloud. Luego, habló:
– Ha pasado mucho tiempo… Cloud. – su tono de voz parecía casi provocadora y su mirada revelaba sus oscuras intensiones.
– ¿¡Por qué!? – exclamó Cloud, desconcertado – ¡Creí que estabas muerto! ¡Te vi morir hace un año!
Sephiroth meneó la cabeza con un dulce gesto y sonrió.
– ¿Eso creíste? ¿Pensaste que ese era mi fin? ¿Nunca te preguntaste por qué te traje a un duelo privado, luego de que ustedes me derrotaran? – se acercó a él, lentamente y prosiguió: – Cloud… dejé que me vencieras a propósito para que todos se confiaran… – le colocó una mano en la mejilla – Para tenerte de nuevo aquí…
Cloud alejó la mano de un manotón.
– ¡No juegues! – le dijo, enfadado.
– No juego, Cloud. Tú llevas las células de la madre igual que yo, así que mientras tú existas… volveré.
– ¡Basta! ¡Ahora te derrotaré definitivamente!
– ¿Ah, sí? ¿Quieres pelear tan pronto? Tonto… no has cambiado nada.
– ¡Cállate!
– De acuerdo… pero esta vez no perderé a propósito, querido Cloud.
Sephiroth dio la señal de partida al colocarse en posición de ataque. En tanto, Cloud no daba crédito a esa situación, pues creía que la herida ya había desaparecido. ¿Acaso no fue Sephiroth la persona más importante de su vida? Y dejando ese dolor de lado, se atrevió a dar el primer golpe.
Mientras la batalla empezaba, repitiendo, sin remedio, la escena de un año atrás, los recuerdos volvían a la mente de Cloud. ¿Cuánto había pasado desde que él ingresó a SOLDIER? Era tan sólo un chiquillo de 14 años cuando se había alistado. Él quería ser un soldado de clase A, como Sephiroth, a quien admiraba profundamente, por eso tomó esa decisión.
Allí conoció a Zack, un joven soldado de primera clase, que no sólo era su superior, sino que, además, era la mano derecha y amigo de Sephiroth. Entre ambos creció una fuerte amistad que se fue consolidando con los años. Y no tardó mucho en ser presentado delante de Sephiroth, y éste, son su aire amigable, le dio la bienvenida al grupo.
Al poco tiempo, Cloud empezó a sentirse más cercano a Sephiroth que a Zack, y lo atribuía a su gran admiración. Sin saberlo, inconscientemente, se trataba de negar lo que poco a poco su corazón comenzaba a experimentar.
Y Zack al parecer lo sabía, insinuándoselo en forma de broma cada vez que podía. Pero Cloud lo negaba, un poco enrojecido, riendo a la par con su amigo. Hasta que un día, al poco tiempo de cumplir los 16 años… ….
Cloud había resultado herido en una misión de rutina, y llevado por Zack de vuelta a la base. Cuando el joven reaccionó, no fue la cara de Zack la que apareció ante él sino la de Sephiroth. Al verlo, su corazón se inquietó.
– Hasta que reaccionaste – le dijo Sephiroth con aire de reproche – ¿Cómo es posible que te hayan herido de esa manera? Si quieres ser un soldado de primera clase, no debes cometer esa clase de errores.
Cloud agachó la cabeza. Lo que menos quería en esos momentos era recibir un regaño de su parte.
– Pudiste haber muerto… y si sigues a ese ritmo, es mejor que te retires de SOLDIER. – y se dispuso a marcharse.
– ¡¿Y sólo a eso has venido?! ¿A reprocharme?
Cloud se levantó de la camilla en ademán de seguirlo, pero el dolor de sus heridas se lo impidió.
Sephiroth lo miró por sobre el hombro.
– No te muevas – le dijo – Se te puede abrir la herida.
– Sé que no debo cometer errores… ¿Pero acaso tú no los cometiste cuando eras un cabo raso?
– No.
– No te creo… Además, tú no estabas allí… así que no sabes que fue lo que realmente pasó…
– Recuéstate, tu herida…
– ¿Y que te importa mi herida? Tú solamente me ves como un soldado más; una pieza que debe ser perfecta para el escuadrón.
Sephiroth volteó desconcertado. Nunca Cloud le había tratado de esa manera.
– ¿Qué no me importa? – se acercó pesadamente, con algo de enfado, pero no lo intimidó. Prosiguió: – Cloud… ¿Cómo puedes decirme eso? ¡Siempre me he preocupado de mis soldados y no por ser una “pieza más” como tú dices!
– Siempre te he admirado, Sephiroth, pero aquí adentro he escuchado mucho sobre ti. Ahora mismo hay soldados que piensan que eres frío y manipulador; que te da lo mismo las bajas que sucedan en una misión mientras los que murieran no fueran “indispensables”.
– Cloud…
– ¿Y sabes por qué tengo esta herida? Por pelearme con uno de estos soldados. Me hirió por defenderte. Me hirió para que me “diera cuenta” de que clase de persona eras… y con lo que me dijiste, lo confirmaste.
– ¿Sólo por eso? Cloud… No me mal interpretas como ellos lo hacen, pero en el campo de batalla hay que mantener la sangre fría o pierdes. Ahora…dime quien fue el idiota que te hizo eso.
– Entiendo eso… pero no te voy a decir quien fue. ¡Qué más te da!
– ¡Cloud, por favor! ¿Por qué crees que vine a verte al enterarme de que estabas herido? ¡¿Sólo para reprocharte?!
Sephiroth se le acercó aún más, haciendo que Cloud retrocediera hasta la pared. Lo tenía acorralado y nervioso.
– Cloud… siempre me preocupo por todos, que no lo demuestre es otra cosa. ¿Alguna vez me has visto tratando mal a alguien? ¿Te he tratado mal?
– No.
– ¿He abandonado a mis solados, a Zack o a ti?
– No… – y Cloud agachó la cabeza.
– Entonces… ¿Por qué le crees más a ellos que a mi?
–… … No lo sé.
– ¿Me crees capaz de hacer algo malo?
– No… pero… Últimamente nos has estado evadiendo. Zack me dijo que no me preocupara, sin embargo…
– Cloud…
– Tu frialdad a veces me daña… Sephiroth.
Sephiroth colocó una mano sobre la mejilla de Cloud, dejándolo inmóvil y sin saber que hacer.
– ¿Sabes por qué vine? – le susurró.
– No… – respondió con voz temblorosa; esa mano en su rostro lo tenía nervioso.
– Porque me tenías preocupado. Porque pensé que tu herida era mucho mas grave. Y si te dije eso, era sencillamente porque no sabía que decirte…
Acercó su rostro hacia él, casi al punto de rozarse la nariz y la mano que le sujetaba la mejilla, ahora le acariciaba el cabello suavemente.
– Sephiroth… – y cerró los ojos. Esa caricia que no se esperaba lo tenía con el corazón agitado, a punto de colapsar.
– Tal vez no pueda preocuparme de ellos como me preocupo de Zack y de ti… sobre todo de ti…
– Sephiroth… por favor… ¡Si tienes algo que decirme, hazlo ya! – le decía Cloud mientras sus manos se aferraban a ese oscuro traje – ¡Esta situación me incomoda, porque yo…! Yo…
Sephiroth esbozó una sonrisa, sin aviso alguno depositó los labios sobre los del joven, los cuales correspondieron luego de un segundo de impresión. Cloud no creía lo que sucedía; jamás habría pensado que aquello ocurriría. Y más que rechazarlo, lo aceptó sin duda alguna, abrazándose a él casi de inmediato.
¿Cuántas veces se repitió ese momento? ¿Cuántas veces Sephiroth lo citaba al despacho, con cualquier excusa, sólo para tenerlo en sus brazos y devorarlo a besos?
Cloud lo amaba y se entregaba a él cada noche sin medida. Y hubiese seguido así, amándose secretamente, si no fuera por ese oscuro día.
El día en que Sephiroth inundó a Nibelheim en llamas.

Cloud seguía peleando contra Sephiroth; de nada serviría que su mente trajera de vuelta esos recuerdos que tanto lo lastimaban… ¡Cómo deseaba que nada de eso hubiera ocurrido!
Y sus recuerdos lo traicionaron. Fue a causa de estos que perdió la concentración en la batalla y no vio venir el contraataque de su rival, que le voló la espada y lo dejó tumbado contra el piso.
Cloud había perdido.
– Ríndete – le decía mientras se acercaba – No puedes contra mí.
– ¡Jamás me rendiré y menos contra ti! – respondió Cloud, tratando de incorporarse sin resultado. Por alguna razón su cuerpo no respondía.
– ¿Sorprendido? Mientras peleábamos te lancé un hechizo paralizante. ¿Ahora te rindes?
– ¡Nunca!
La katana de Sephiroth cayó al suelo y su mano tomó el rostro de Cloud por el mentón, acariciando con el pulgar sus labios. Al instante, Cloud recordó la sensación fría de esos dedos en su mejilla dentro de su sueño y cerró los ojos.
“Hasta aquí llegaba mi sueño… Qué esto sea un sueño”; pero no era así. Sephiroth había depositado los labios en contra los suyos, fuertemente. Se alejó tan sólo un poco y sonrió.
Cloud estaba desconcertado.
– Sephiroth… – murmuraba – ¿Por qué?
Luego de sonreírle, Sephiroth lo empujó contra el suelo quedando encima de él, sujetándole las muñecas. Cloud intentó forcejear.
– ¿Qué haces?
– He ganado – le dijo – Así que eres todo mío.
Sephiroth alcanzó la katana (al reincorporarse sobre Cloud), confiado de que no iba a huir a causa del hechizo, mientras que su otra mano acariciaba el rostro, el cuello y el cuerpo de Cloud.
– ¿Qué vas a hacer? – preguntó Cloud, preocupado.
Sephiroth sólo le sonrió y al instante sintió el filo de la katana en su mejilla y en su cuello.
– No te voy a matar, si eso temes – le susurró, colocando la hoja de su katana por debajo del chaleco del joven, rasgándolo de un fuerte tirón ascendente. De inmediato, Cloud sintió el frío del filo por si pecho descubierto, hasta llegar al pantalón, donde Sephiroth propinó un suave corte.
– ¡Estás… loco! – le gritó al adivinar sus intensiones.
– No lo sé. – Respondió mientras tiraba la katana hacia un costado y se le acercaba al cuello –… (Tú me tienes así).
Cloud sintió los fríos labios de Sephiroth jugueteando en su cuello, en su pecho, en su vientre, en su cadera….
– ¡Suéltame! ¡No sigas!… ¡Me las vas a pagar!
Pero Sephiroth parecía no escuchar y mientas más se resistía, más lo deseaba. Y gracias al corte que le había dado al pantalón, pudo desgarrarlo sin mucho problema, alarmando a Cloud quien intentaba detenerlo, débilmente.
– Por favor… Seph…
No había caso. Su voz casi ni se oía. El cuerpo de Sephiroth lo tenía atrapado y le hacía estremecer. Se encontraba demasiado nervioso.
“Nunca pensé que terminaría así contigo”, pensaba.
– Cloud… – le murmuró Sephiroth – ¿Cuánto tiempo ya?
Sintió como los pulgares de Sephiroth jugueteaban en sus pezones, mientras la lengua recorría gran parte de su cuerpo. Luego las manos bajaron hasta sus muslos, afirmándolos, al tiempo que sus labios se apretaban en contra de estos, antes de separarle las piernas y dar una fuerte presión justo en el medio.
Cloud gimió. ¿Hace cuanto que no le sentía así, succionando con fuerza y a la vez con dulzura? ¿Hace cuanto que sus manos no le hacían vibrar de esa forma? Sólo deseaba que todo eso fuera distinto, como antes, y no casi a la fuerza como ahora que estaba atrapado por culpa del paralizante. Pero… si Sephiroth no lo hubiera hechizado, ¿Habría huido? ¿Se habría resistido a esas caricias y esos besos? Ni él mismo lo sabía.
De pronto, Sephiroth lo cogió de las caderas, levantándolo levemente y lo embistió con fuerza. Cloud ahogó un grito, mientras sentía como una mano se aferraba a su virilidad y le hacía gemir de placer. No podía hacer nada en contra de eso.
– Sephiroth… por… por favor… – jadeaba.
– Relájate… ya eres todo mío…
Cayó con todo su peso sobre Cloud, manteniendo el ritmo y la presión. Cloud seguía jadeando, pues aquel cuerpo lo apretaba por entero, rozándole en el lugar preciso y provocándole la misma sensación anterior. Además, Sephiroth lo tenía abrazado por debajo de la cintura, aferrándolo con mucha más fuerza.
Y sin darse cuenta, había recuperado la movilidad de su cuerpo y se abrazaba contra él, siguiéndole el juego… el ritmo.
– Se-sephiroth… – y apretó los dientes.
– A-aún…te…amo… – le oyó susurrar en su oído.
Sephiroth se estremeció y lo abrazó con fuerza, al tiempo que Cloud soltaba un leve grito, y su cuerpo caía hacía atrás extasiado.
Y allí quedó, aturdido y exhausto.
Levantó la mirada y se encontró con la imagen del antiguo Sephiroth sobre él; ese Sephiroth que le hacía sentir seguro y cálido. Pero al momento de querer tocar ese rostro afable, la imagen del Sephiroth actual quebró su última esperanza. Levemente sus dedos rozaron esos fríos labios, antes de cerrar los ojos y correr la cara.
Sephiroth sonrió maléficamente.
– ¿Estas llorando?
Cloud le dio un empujón, apoyándose en un costado. Sephiroth se levantó.
– ¿Por qué? – preguntó Cloud, en un tono furioso y apenado.
Sephiroth le lanzó una manta que por allí había, y sin darle la cara, respondió:
– Porque te amo… así de simple.
– ¡¿Cómo puedes decirme eso?!
En ese instante apareció Vincent, quien no pudo contener su sorpresa al ver a Sephiroth. Corrió hacia su amigo, que ya tenía la manta puesta, y le preguntó que había pasado; sin embargo este no respondió.
Vincent se levantó seriamente, pero una mano lo detuvo. Volteó:
– ¿Cloud?… Pero… ¿Por qué?
Al instante, un golpe seco y exacto lo aturdió. Miró a Cloud sorprendido.
– Perdóname, Vincent… – le dijo – pero esto es algo que debo solucionar por mi cuenta. – y dejó que su amigo cayera al suelo.
Sephiroth volteó pensativo. No imaginaba que Cloud noquearía a Vincent de un certero golpe.
– ¿Quieres más?
Cloud recogió su espada.
– Esto no te lo perdono.
– ¿Quieres vengarte? – recogió la katana – Quiero verlo.
La lucha comenzó de nuevo, más violenta que la primera vez. Cloud se sentía humillado y herido por lo ocurrido y descargó todo su dolor a través de los espadazos y cortes que le propinaba a su rival, quien alcanzaba a esquivar sólo la mitad.
“Así es…” pensaba Sephiroth, “Sigue así…”
Cloud trataba de no pensar en nada; no quería dar paso a las memorias que lo atormentaban, pero que era imposible negarlas.
Una vez Sephiroth le había comentado que tenía miedo de lo que podría llegar a hacer, y si él, como su amigo, sería capaz de matarlo.
“Nunca…” le había respondido Cloud “No podría…”
“¿Seguro?”
“Por supuesto… ¿Acaso tú me harías daño?”
Sephiroth acarició se mejilla tan sólo con los dedos.
La pelea continuaba sin tregua alguna. El recuerdo continuaba:
“No lo sé…” le había dicho Sephiroth “Porque tengo miedo de mi mismo.”
“Sephiroth… yo…” y se le lanzó a los labios.
Cloud había recibido un corte, pero eso no impedía dar un feroz contraataque. Y las memorias se agolpaban en su mente.
“Si alguna vez te hago daño, Cloud… ven y mátame.”
“¡No!”
“Yo sé que lo harás…”

Sintió el ruido metálico de la katana chocando contra el suelo; sintió que algo húmedo rodaba por su mejilla; sintió que su espada atravesaba algo blando… a la vez que algunas gotas de sangre caían sobre el piso. Levantó la vista.
Sephiroth lo empujó con fuerza, mientras se sacaba de un golpe la espada que tenía incrustada en su vientre. Colocó una mano sobre la herida, intentando erguirse, mientras Cloud lo miraba atónito.
La espada cayó al suelo.
– ¿Ves que lo harías? – murmuraba Sephiroth, con dificultad. De su boca emanaba un poco de sangre.
– ¿Por qué? – le decía Cloud – ¿Por qué las cosas tienen que ser así?
– Porque cambié y tú intentaste ser el mismo de siempre. Porque tú no traicionarás a los tuyos para estar conmigo. No lo harás…
Y antes de que Sephiroth cayera, Cloud lo sujetó con fuerza. Por un instante el que yacía en sus brazos era aquel Sephiroth de antaño del cual se enamoró.
Unas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.
– ¿Por qué? – musitaba mientras lo abrazaba.
Sephiroth le acarició el rostro, removiendo esas lágrimas. Suspiró.
– Cómo me hubiera gustado… ser el de antes… y no causarte el daño de ahora.
– ¿No hay forma? – chilló Cloud – ¿No hay manera para que vuelvas a ser el de antes? ¿Mi… Sephiroth?
– No… porque el daño está hecho… y no hay vuelta atrás. Además, cuando yo vuelva, tú no me amarás más…
Poco a poco, Sephiroth comenzó a desaparecer. Cloud lo abrazó con fuerza, intentando que eso no sucediera. No quería que todo terminara así.
– ¡No! ¡Quédate! ¡Yo… yo aún…!
Sephiroth colocó un dedo sobre los labios, callándolo.
– Silencio, Cloud… yo también, pero esto nos hace daño. Te hace daño.
Y cuando se disponía a besarlo y perdonarle todo con ese beso, se le desapareció de sus brazos, y tan sólo alcanzó a sentir el roce de esos labios.
– ¡SEPHIROTH!

Despertó de golpe sobre la cama. En sus brazos aún sentía el peso de aquel cuerpo, pero no recordaba lo que había soñado. Desde sus mejillas caían leves gotas que mojaron la sábana, al tiempo que Cloud se miraba las manos en busca de algo.
– ¿Qué… fue lo que soñé? ¿Por qué me siento así?
Se abrazó a sí mismo en busca de aquello que había perdido, a la vez que un leve “Sephiroth” se escapaba de sus labios.
Y allí quedó, desconcertado y apenado, mientras una silueta le espiaba desde la ventana.

—————Fin————–

Aclaraciones

Bueno, me tomé la molestia de crear unas breves aclaraciones para comprender un poco lo que aquí se expresa. Veamos:

Nibelheim: el famoso incidente. Lo que pasó es que Sephiroth lo destruyó por completo, luego de volverse loco al enterarse que él era sólo un experimento genético y sus memorias no existían. Cloud lo empezó a odiar desde ese día al ver cómo mataba al padre de su mejor amiga y su pueblo natal (incluida su madre quien pereció en el incendio).

“Hace un año…”: Cloud se refiere a la batalla final del juego, cuando se supone que todos derrotan a Sephiroth en su forma real. Este fanfic lo sitúe un año después del juego y uno antes de la película.

Madre: Cuando Sephiroth se refiere a que “ambos poseen las células de la madre” se refiere a que ambos llevan los genes de Jenova. Sephiroth a causa de que experimentaron con él antes de nacer (por lo que vendría siendo una clase de Clon) y Cloud porque lo reconstruyeron, luego de morir en Nibelheim, con dichas Células.

SOLDIER: Así se le denomina a la élite militar que está bajo el control de la compañía Shinra. Aunque literalmente significa “soldado” (en inglés), sólo son siglas que representan a la élite.

Shinra: es la compañía que sobreexplotaba los recurso naturales del planeta para ganar dinero (cuéntense una nueva…) y la encargada de sustentar los experimentos biológicos/químicos/genéticos del doctor Hojo, al fin de conseguir armas potentes o “cosas” convenientes monetariamente para la compañía. Luego de la muerte del presidente a manos de Sephiroth, su hijo Rufus toma el cargo hasta que lo pasaron por muerto después de una explosión que tuvo su oficina (al edificio le llegó un ataque fulminante).

Turks (turkos): una especie de organización secreta, mitad espía, mitad fuerzas especiales que poseía la compañía Shinra, cuya prioridad era el bienestar del presidente de esta.

Vincent: un ex – Turko que fue víctima de los experimentos de Hojo, mucho antes de que naciera Sephiroth. Es amigo de Cloud (se supone)… y lo puse de puro relleno.

Sexo… veneno al corazón

f 14, 09 por Jacc  
Dentro de la categoría Originales

Estando en este gran balcón me he puesto a pensar en todo lo que ha pasado a lo largo de mi vida, y a pesar de que mi gran cuento esta por terminar me doy cuenta que gran parte de mi vida fue un desperdicio total pues al final me he quedado solo, muy solo, ya no tengo la esperanza de seguir vivo y cada vez que veo brillar las estrellas les pido vengan por mi, pues ya no aguanto mas todo este sufrimiento que llevo dentro, perdí a mi único amor y me di cuenta que a mis padres quienes debieron velar por mi, pues, nunca los tuve.

Mi madre me dio la espalda cuando realmente necesitaba de su apoyo; pero que mas podía esperar de una mujer que se la pasa la mayor parte del día sobre un sillón quejándose de una enfermedad a la que yo al igual que mucha gente la llamamos alcoholismo, esto le sucedió a partir del día en que mi padre nos abandonó para irse con otra mujer y nunca mas supiéramos de el; mi madre nunca pudo superarlo a pesar de que consiguió otra pareja que es la que nos mantiene actualmente, supuestamente, pues esta pareja actual de mi madre, la mantiene a ella en un estado etílico las veinticuatro horas del día y a mi, pues a mi me da algo de dinero extra a cambio de mi silencio por unas cuantas fotos mías donde pose desnudo para el.

No puedo negarme a posar para el, eso ya lo intente y fue peor terminó arrancándome las prendas que llevaba puesta y haciéndome suyo totalmente en contra de mi voluntad por primera vez, en esa ocasión tenia yo diez años, se lo conté a mi madre y lo único que gané fue una golpiza pues ella nunca me creyó; imaginó que estaba inventando todo para hacer que lo dejara, después de esa ocasión, decidí que lo mas conveniente para nuestra estabilidad económica era el aceptar su trato de un poco de dinero a cambio de unas cuantas fotos, creí que con eso el estaría satisfecho y me dejaría en paz, relativamente, pero no fue así.

Ocho años después de mi primera vez, que me dejó marcado para siempre el llegó a casa a mitad de la noche, estaba totalmente ebrio y creí que por el estado en que se encontraba iría directamente a su habitación a dormir, pero no fue así, el se dirigió a mi habitación sin pensarlo mucho y como se lo pueden imaginar me forzó a tener sexo nuevamente, esa vez fue que ya entendí totalmente lo que estaba sucediendo en ese lugar al que no le podía llamar hogar. Me sentía sucio totalmente; a partir de ese día odié los espejos pues me recordaban la forma en que me tomó por la cintura, como rasguñó mi espalda, como mordía mi cuello y la forma tan brusca como me penetró de una sola embestida, cada vez que lo recuerdo es como si sintiera su aliento sobre mi oreja gimiendo de placer mientras que yo lloraba ahogadamente pues no corrían lágrimas, ya me sentía lo suficientemente derrotado como para seguir llorando, recuerdo que cuando terminó dentro de mi, salió de mi cuerpo inmediatamente, recorrió mi mejilla con su lengua como si secara mis lagrimas invisibles para luego morderme el labio inferior hasta que sangrara, luego me dejó en la cama y se retiro de mi cuarto.

Un par semanas pasaron, dejé de comer totalmente en ese tiempo no salía de mi recamara mas que para conseguir algunos cigarros pues la comida era algo secundaria pues a partir de ese momento todo bocado que podía probar lo terminaba vomitando en el baño dos minutos después, solo me sentaba en una esquina de mi recamara y abrazaba mis piernas con una mano mientras que con la otra sostenía un cigarro todo el tiempo, nadie notó mi ausencia durante esas semanas, eso era lógico pues no tenia a nadie que se preocupara por mi, cuando decidí por fin salir de mi habitación para enfrentarme a lo que podía llamar una nueva etapa de mi vida fue por la aparición muy repentina de una yaga dentro de mi boca, en un principio creí que era causa de todo lo que había fumado en esos días pero de cualquier forma decidí hacerme un chequeo médico pues de todos modos las condiciones de salud en que estaba viviendo no eran buenas aunque no me interesaba saber si estaba bien o no; en realidad, la vida ya no me interesaba.

Ahí estaba yo parado frente a una de las centrales médicas de mejor reputación y más discretas de la ciudad (pues tenia un mal presentimiento), en esa ocasión decidí darme el lujo de hacerme los estudios en una de las clínicas de mayor prestigio pues podía pagarla con el dinero que tenia guardado gracias a las aberraciones de la pareja de mi madre (si es que así le puedo llamar a esa mujer), entré muy nervioso, tenia miedo a las preguntas que me pudieran hacer no sabia como les iba a explicar el porque de los desgarres de la parte trasera de mi cuerpo, si es que las notaban y mientras pensaba en la forma en que respondería a esa pregunta caminé hacia el escritorio de información:

“-¿señorita disculpe, en que piso puedo pedir que me hagan unos estudios de sangre? O con que doctor tengo que dirigirme- estaba totalmente nervioso realmente no se como articulé tales palabras
-¿traes alguna orden médica?- pregunto muy seria la enfermera que se encontraba tras su escritorio, al oír su pregunta solo agache la cabeza y la moví en forma de negativa -bueno, si no traes nada puedes pasar al tercer piso, ahí se encuentra el doctor Ángel Möller, es el único que ha llegado hasta el momento puedes ir a preguntar si te puede atender-
-gracias, con su permiso- fue lo único que pude responderle a la señorita y partí con rumbo al elevador que me llevaría al tercer piso.”

Caminaba distraídamente por uno de los pasillos de aquel piso con todo lo que llevaba en la cabeza había olvidado preguntar como llegar al consultorio del doctor que me había dicho, seguía ensimismado en mis pensamientos y no me fije que una persona alta, delgada, joven aproximadamente doce años mayor que yo, que venia agitando un vaso de café y por lo tanto igual de distraído que yo, chocamos de frente provocando que el café que el llevaba se derramara sobre el saco de su traje.

“-discúlpeme, venia distraído y no me fije, p…pe…permítame ayudarle- alcancé a decir
- no es necesario ya hiciste demasiado con tu falta de atención- decía el, sin siquiera haber alzado la cara para verme.
- po.. por lo menos deje que le reponga el café que le tiré, solo dígame dónde está la máquina e iré por el- hablaba yo de una forma apresurada pero a la vez avergonzada por lo que acababa de ocurrir
- ¿estas perdido o que? Si no sabes siquiera donde esta la máquina de café no creo que sepas hacia donde te diriges- mencionaba mientras se levantaba y sacudía su saco y fue entonces que se dignó a verme.
- a decir verdad… tiene razón-
- mejor dime que buscas para ver si te puedo ayudar-
- estoy buscando al doctor Ángel Möller, me dijeron que estaría en este piso pero no se por donde-
- bien, sigue por este mismo pasillo y la tercera puerta es su sala de espera, ni el ni su secretaria están ahí ahora pero puedes esperar dentro de su consultorio, no ha de tardar en llegar-
- e..esta bien, gracias y discúlpeme por favor- esa fue la última frase que dije antes de que el siguiera su camino sin siquiera aceptar mis disculpas o dármelas a mí, ya que si lo analizo bien, el también venia distraído así que la culpa fue de ambos, pero eso ya no importa.

Llegué a la sala de espera y en efecto, tal y como me lo había dicho ese sujeto no estaba ni su secretaria, así que siguiendo lo que me habían dicho momentos atrás entré al consultorio para esperar dejando entreabierta la puerta como indicando que alguien estaba adentro.

Mientras esperaba a que el doctor se presentara, no podía dejar de pasear por la parte de enfrente de su escritorio, los nervios me estaban matando y ya no estaba seguro de querer hacerme una revisión y entonces decidí salir de ese lugar y lo que sucedió era algo prácticamente imposible, en el momento que jalé la puerta para poder salir de ahí, una figura idéntica con la que tropecé en el pasillo anteriormente estaba ahí parada y en mi apresurado intento de huida lo hice nuevamente lo empuje de una manera que derramó su bebida otra vez, eso no podía estar pasando que otra cosa mal podía hacer en ese día, y lo único que pasó por mi cabeza como un rayo fue la idea de evitar ir a casa, ya que mi suerte indicaba que pasaría la noche en brazos de la persona más repugnante de este mundo (la pareja de mi madre), en eso estaba mi mente cuando escuche algo que me llenó mas de vergüenza y quise que me tragara la tierra en ese momento.

“- buenos días, soy el doctor Ángel Möller, nos volvemos a encontrar en una situación demasiado similar a la anterior, a excepción que esta vez no terminé en el piso.
-lo.. lo..lo siento no era mi intención, yo… ya….me iba- aun no se como puede decir eso sin salir corriendo a mitad de la oración.
- ¿y por que pretendes huir tan pronto? Entra, te prometo que no muerdo, vamos dime que te sucede, como te puedo ayudar.
- esta bien, quisiera que me hiciera un chequeo general y una orden para unos análisis-
- bien comencemos entonces-
Transcurrió la revisión como si nada y sin decir nada volvió a su escritorio y me pidió que me sentara frente a el.
- te voy a dar una orden para que te hagas unas pruebas, en el laboratorio tendrás que pedir un análisis general de sangre y en cuanto la tengas regresas esta bien, pero tienes que hacerlo y prometo que no te haré ninguna clase de preguntas por el momento, solo tráeme eso y ya veremos-
- esta bien doctor, gracias por todo y le ofrezco una disculpa nuevamente, con permiso.” Esas fueron todas las pruebas que me pidió eran algo extrañas y me las hice en ese mismo momento para que me las entregaran al día siguiente.

Pasaron tres días de que me saqué las pruebas, no había ido antes pues no tenia el valor suficiente para enfrentar una enfermedad en ese momento, al llegar a la clínica subí inmediatamente al tercer piso donde al llegar a una sala de espera ya conocida por mi, me encontré con una secretaria que al preguntarle por el doctor Ángel Möller me indicó que pasara inmediatamente a su consultorio diciéndome que el me esperaba, al escuchar eso entre al lugar indicado

“-Richy, ¿puedo llamarte así?- fue lo único que me dijo al verme entrar a su lugar de trabajo, en ese momento no supe como comportarme pues su tono era serio pero desde mi punto de vista algo atrevido, estoy de acuerdo que nuestros encuentros anteriores no fueron del todo serio pero esto se me hacia ya demasiado aunque no me incomodaba sino todo lo contrario, me hacia sentir bien, y lo que yo buscaba y necesitaba era algo de atención y cariño y que usaran el diminutivo de mi nombre (Ricardo) me agradaba.
- Sí, como guste doctor-
- ¿Cómo guste doctor?, por favor háblame de tu, de acuerdo, y ahora que recuerdo tu me debes dos cafés y si no te importa en este preciso momento es la hora de mi desayuno, así que por que no me acompañas y podemos platicar en la cafetería sobre ti, que dices aceptas?- a pesar de que era una invitación su tono no dejaba de ser serio y eso me comenzaba a extrañar
- lo…lo siento, no creo que sea una buena idea-
- y por que no habría de serlo… créeme realmente quiero platicar contigo- esas fueron las palabras suficientes como para hacer que aceptara su invitación aunque no sabia realmente cuales eran sus intenciones, pues me preguntaba que es lo que el podría querer saber de mi, o mejor porque alguien como el se interesaría por saber sobre mi, si nunca nadie se había interesado por mi vida.

Sin darme cuenta me encontraba en una cafetería con una tasa de café entre mis manos que por causas que no recuerdo no pagué yo, el se sentó frente a mi y comenzó nuestra conversación.

“- bien Richy aquí estamos, dime, cuantos años tienes?
- dieciocho – respondí muy secamente, me sentía nervioso y no sabia que mas le podía decir.
- y donde estudias o a que te dedicas?
- ya no estudio-
- bueno entonces trabajas? Donde? -
- n..no, tampoco trabajo, no dejan en mi casa que lo haga-
- y por que no?-
- mi padrastro no quiere que lo haga -
- entonces como obtienes dinero? Te pregunto porque acabas de pagar una consulta en una clínicas nada barata y de muy buen prestigio en la ciudad-
- pe…perdón, no creo que eso sea algo que pueda contarle- el se incomodo con mi respuesta
- bien pues no lo digas si no quieres pero creo que tienes una obligación moral con todas las personas con quienes te has acostado-
- que? A que se refiere con eso? Y no creo que usted pueda hablarme de esa manera-
- ya esta, lo siento tienes razón, no tengo por que hablarte de esa manera, y si quieres saber a que me refiero es por que tus análisis confirman que tienes una enfermedad de la cual te debes atender a tiempo y por lo tanto también las personas a las que hayas contagiado –
- por dios de que demonios me esta usted hablando-
- estas enfermo, tienes sífilis- dijo con una voz seca, como si estuviera enojado y a la vez decepcionado de mi, lo extraño es por que el estaba así, si a pesar de que no nos conocíamos siempre había sido muy amable – lo siento, no quería hablarte de esa manera, y solo como consejo infórmale a las demás personas que creas que puedan estar infectadas por haber tenido relaciones sexuales con ellos, eso es ser responsable- al terminar de decir eso se levanto con la intención de irse y dejarme sentado en la mesa, me sentía muy mal por la forma como se refería a mí
- nunca he tenido relaciones con nadie- al escuchar eso se detuvo y me volteo a ver con cara de sorpresa.
- que es lo que dices? Entonces, por favor tenme confianza y dime como es que…?-
- lo siento doctor- interrumpí -no puedo, es algo que no pude evitar y no tengo el valor para decirlo, discúlpeme- al terminar de decir eso me levante y salí del lugar dejando a un hombre con bata blanca sorprendido por la forma en que me retiré del lugar.

Una vez me sentí fuera del local comencé a correr como tratando de huir de algo y si, si trataba de huir de algo: de mi realidad.
Sin darme cuenta por donde iba, corrí alrededor de diez cuadras hasta que tropecé y caí a mitad de una calle que para mi fortuna estaba sola a excepción del dueño de una mano que trataba de ayudarme a levantar, grande fue mi sorpresa al levantar mi rostro y darme cuenta que la persona que me ayudaba era la misma que hace unos minutos había dejado atónito en una cafetería del hospital, y este se encontraba con una agitación igual que la mía por tanto correr.

“- ¿por que?- fue lo único que pude preguntar mientras tomaba su mano para ponerme en pie sin levantar mi rostro.
- no lo sé, sin que yo lo sepa, mi cuerpo reacciono haciendo que yo te siguiera, y además siento la necesidad de querer saber de ti –
- no necesito que sienta compasión por mi –
- siento mucho el haberte tratado de esa manera al principio pero no quería creer lo que te esta pasando y déjame aclararte que no es compasión lo que siento por ti, es algo más fuerte, puedo notarlo, aunque aun no pueda darle un nombre se que lo que siento no es lástima, porque si lo fuera entonces no sentiría estas ganas de estar contigo-
-¡no entiende nada!, mi padrastro me forzó a tener relaciones con el, es eso lo que tanto quiere saber de mi!, ahora dígame ¿aun quiere mi compañía? –
- yo… no me imaginaba…-
- lo sé usted creyó que era yo un perdido, pero no, se equivoco conmigo, y ahora se muy bien que ya no le interesa mi compañía ahora esta consiente de lo sucio que puedo estar y no creo que le interese compartir la desgracia que llevo por vida…-
- a mi solo me interesa estar contigo y si me dejas conocerte podemos hacer que ese maldito que te ha hecho daño pague por ello-
-veo que sigues sin entender, pero a decir verdad, el que no entiende soy yo, ¿Por qué te intereso tanto? No lo entiendo, que quieres de mi? –
- me gustas, y se que te sonara apresurado y talvez no me lo creas pero aun así te lo diré, quiero estar contigo, cerca de ti- al terminar esas palabras fui rodeado por sus brazos en mi cintura y me besó impidiendo que emitiera respuesta alguna, así, que lo único que pude responder y que quería hacerlo era ese beso, que se sentía tan cálido y sincero que me hizo quererlo profundizar mas al grado que mis brazos rodearon su cuello mientras el me sostenía por la cintura, para evitar que alguno de los dos se retirara y eso sucedió hasta que el aire nos hizo falta a ambos, fue un sentimiento que no había tenido en mucho tiempo, me sentí bien, me sentí feliz, sentí que alguien me quería, pero en el fondo imaginaba que eso solo eran ideas mías.

“- ¿por que? – fue lo único que alcance a decir al terminar ese beso mientras que el me decía unas palabras aun sin soltar mi cintura
- no hagas que termine este momento –
- pero quiero saberlo, ¿Por qué? –
- porque me gustas y quiero conocerte para poder estar contigo, y … si algo de lo que dije te lastimó, no era mi intención hacerlo, fue solo que no sabia que estaba pasando conmigo, me sentí confundido y desde que te vi en el pasillo del hospital sentí algo que me atrajo hacia ti y desee con todas mis fuerzas que a quien estuvieras buscando fuera a mi y bendito sea Dios porque así fue y entonces supuse que nuestro destino era conocernos para que te pudiera tener a mi lado… te quiero –
- ¿Cómo puedes quererme? Si no me conoces y sabes… que… no estoy bien, ¿aun así me quieres? No lo creo –
- si lo dudas por tu enfermedad, es un mal que tiene cura y estoy yo para curarte pero sobre todo para cuidarte y apoyarte –
- pero no me conoces, no sabes nada sobre mi –
- no necesito conocerte para poder quererte y todo lo que necesito saber de ti tus ojos me lo dicen, se que es algo apresurado y al igual sé que tu también sientes algo por mí, de otra manera no hubieras profundizado este beso –
- talvez tengas algo de razón, pero yo no estoy seguro de poder querer a alguien o que alguien pueda quererme , nunca ha sido así–
- déjame intentar quererte y demostrarte que también tu eres capaz de querer, déjame tratar de conquistarte y ganar totalmente tu cariño y por que no decirlo, también tu amor
- no lo sé me siento algo confundido -
– permíteme intentarlo, permíteme demostrarte que mis palabras son sinceras -
- no juegues de esa manera conmigo, no pierdas tu tiempo con alguien como yo; alguien como tú puede conseguir lo que quiera, algo mejor –
- yo a quien quiero es a ti, para mí tu eres lo mejor –”

Cuando el termino de decir eso, nuestros rostros se juntaron en una petición compartida de otro beso como aquel, y esta vez al terminar con ese beso lo empujé y traté de salir corriendo pero el me jaló de una mano y me lo impidió, se acercó a mi y me abrazó

“-no te vayas, no me dejes… otra vez- me susurró cerca de mi oído
- tengo que irme, es tarde y…- no me dejó terminar mi frase
- al menos deja que te acompañe hasta tu casa, quiero estar cerca de ti un poco más –
Después de mucho pensarlo respondí – esta bien –

Caminamos por un rato con rumbo hacia mi casa, hacía frío, pero el llevaba su brazo alrededor de mi cuello y me pegaba a su cuerpo proporcionándome un calor que no creí sentir alguna vez. Al faltar una calle para llegar a mi destino dejé de caminar

“ – aquí es donde debemos separarnos –
- ¿Por qué? ¿aquí vives?
- no… vivo en la calle siguiente, pero no deben vernos juntos –
- pero… ¿Por qué? –
- si nos ven… voy a tener problemas con Iván –
- ¿el… es tu novio? –
- ¡no!, el es la pareja de mi madre, pero créeme, tendré problemas si nos ven –
- que clase de problemas –
- discúlpame no puedo decirte, es mejor así por ahora –
- de acuerdo, esperaré a que me tengas confianza y me cuentes que sucede en realidad… te quiero, y si necesitas algo búscame – me dijo entregándome una tarjeta de presentación donde escribió la dirección y teléfono de su apartamento – no dudes en hacerlo por favor y de cualquier forma te veré mañana –
- ¿mañana? –
- si… empezaremos tu tratamiento, sin ninguna excusa y Richy… ya no estas solo. – rozó con una mano mi mejilla siguiendo un beso sobre ella y terminó susurrándome un te quiero, para luego marcharse.

Esperé un par de minutos parado en la esquina para recobrar mi postura normal y enfrentar nuevamente la realidad de mi “hogar”.
Caminé hasta la casa, introduje mi llave y entré tratando de hacer el menor ruido posible, grande fue la sorpresa que me llevé al ver a mi padrastro medio ebrio y recargado sobre el barandal de las escaleras que daban a mi habitación.

- ¿donde estabas? – preguntó en un tono de enojo y que por la mirada que tenia podía ver lujuria
- estaba con un amigo – respondí con miedo
- ¡por favor¡ tu no tienes amigos, ¿andabas de puta verdad?… pero yo te voy a enseñar lo que es un hombre de verdad, haber si así entiendes de una vez que solo yo te puedo coger… ven acá – me jalaba del brazo para obligarme a subir a la habitación, donde al llegar me aventó hacia la cama mientras se ponía encima de mi evitando que me moviera mientras se quitaba el cinturón para amarrar mis manos y desabrocharse el pantalón, a pesar de la pose en que me tenia, forcejeamos un poco y lo único que gane fueron golpes en mi cara… el resto de esta escena es la misma que ya estaba haciendo costumbre o vicio para el, mientras que para mi solo era un calvario.

La noche terminó debía ir con Ángel pero tenía marcar en las muñecas y en el rostro, me costaba levantarme y caminar, no podía ir en ese estado, así que me quedé en casa, ahí nadie podría verme, nadie se daría cuenta de lo que me ocurría, permanecí en casa hasta el día siguiente, donde me vi forzado a romper mi encierro para ir a comprarle una botella a mi madre, eran alrededor de las diez de la noche, salí de la casa y caminé diez paso cuando me detuve al ver una silueta que pude reconocer, mi corazón saltaba no se si era de alegría o vergüenza que pudiera ver mi estado actual, pero ya no podía regresar a casa a esconderme, Ángel caminaba hacia mí con pasos acelerados.

“ – Richy… llevo buscándote desde ayer por toda esta calle y nadie sabia de ti, me estaba haciendo a la idea que me habías mentido… ¿que te pasó? ¿Por qué no llegaste?– hablaba como si le estuviera dando gracias a Dios por haberme encontrado y confirmar que no le había mentido
- lo siento… no puedo hablar ahora tengo que irme – quise seguir mi camino como si hablara con un extraño, como si nada de lo que sucedió en días anteriores hubiera ocurrido, aunque por dentro estaba reprimiendo las ganas de abrazarlo y romper en llanto sobre su pecho, él al ver mi intención de huir me jalo de la muñeca haciéndome soltar un gesto de dolor, se sorprendió al ver esto así que me jaló con más fuerza obligándome a acercarme a el donde tomó mi brazo y me levantó la manga de mi chaqueta para ver mi muñeca, su semblante de preocupación cambio por el de furia al ver la marca sobre ella.
- ¿Quién te hizo esto? – no respondí – ¿fue él, verdad? Fue tu padrastro, pero ahora mismo me tendrá que enfrentar ese tipo
- ¡no! no lo hagas – dije rápidamente ocasionando una gran confusión en el –
- ¿pero que dices? ¿ves como te dejó? ¿Qué mas te hizo esa bestia? –
- tengo… tengo que ir por el encargo de mi madre, vayámonos de aquí… por favor – agache la cabeza y es lo único que dije en un tono de súplica.
- te llevo, mi auto está en la esquina –
- no es necesario, la tienda está cerca de aquí – fue lo que le respondí imaginándome que no me llevaría a cumplir con lo que mi madre me había pedido y yo en medio de mi cobardía, no quería que mi problema se hiciera mas grande
- bien como quieras –

Caminamos hacia la tienda en silencio compré lo que me encargaron y regresamos de la misma manera, en un silencio que podía ver que le incomodaba. al estar cerca de casa…

- Richy, no tienes que volver ahí, no lo hagas… ven conmigo, por favor, no quiero que estés en tal riesgo nuevamente –
- y yo no quiero que me busques por lástima –
- yo no te tengo lástima, yo te quiero, desde la primera vez que cruzamos la mirada me di cuenta que debías ser parte de mi vida y ya lo eres, ven conmigo por favor, no vuelvas a ese lugar – me decía con una voz entre cortada y yo realmente quería aceptar su propuesta e irme de ese lugar para siempre, sabia que el en verdad sentía algo por mí, lo podía ver sus ojos, esos ojos que me dejaban ver hasta el fondo de su alma, pero no acepté, solo lo vi a los ojos donde reconocí una lágrima rodar y me marche a mi casa donde me esperaba una alcohólica desesperada, dejando a la persona que me hacia sentir algo de pie, bajo la leve luz de un faro, escogiendo el sufrimiento y dejando lo que podía ser mi única salida hacia la felicidad… por que yo… yo también comenzaba a amarlo… no, miento… ya lo amaba.

Entre a casa y vi como mi madre dormía profundamente sobre el sillón, decidí ir hacia mi recamara y antes de entrar a la puerta escuche una voz que me llamaba al otro lado del pasillo y era Iván.
- buenas noches, mi querido “hijito” – me dijo en un tono sarcástico y guiñándome un ojo
- buenas noches Iván, me voy a dormir –
- por que te vas tan rápido, ¿que? ¿No te gustaría pasar un buen rato conmigo?, deberías aprovechar ya que hoy vengo romántico –
- no me interesa estar contigo, déjame en paz – solo sentí una bofetada sobre mi rostro antes que me introdujera a mi habitación a la fuerza.

Cuando me tiró a la cama comenzó a querer devorar mi cuerpo con mordidas que seguramente dejarían marcas, estaba arto de esa situación, el asco me estaba consumiendo y mientras el se ocupaba de mi cuello y de mi camisa con una mano alcance un cenicero que tenia sobre mi mesa de noche para proyectarlo contra su cabeza, aprovechando esa situación salí corriendo de mi habitación y de mi casa, no tenia caso alguno pedir ayuda a mi propia madre porque no conseguiría nada, pero tenia que hacer algo, corrí por largo tiempo, la lluvia caía sobre mi cuerpo lo único que cubría mi torso era una delgada playera sin mangas pues todo lo demás Iván se había encargado de quitármelo a la fuerza. Seguí corriendo y cuando mis piernas no podian mas me dí cuenta que estaba frente a un edificio de departamentos lujosos, es ahí donde vivía Ángel, mi Ángel.

Entré al lugar tenía que verlo, necesitaba ver a alguien, no quería volver a esa casa donde tenia que pagar de la peor manera por el golpe que le di a ese sujeto.
Llamé repetidas veces a la puerta de Ángel y no conseguí respuesta, me sentí aun mas estúpido que nunca, estaba a punto de irme y en eso la puerta de aquel departamento se abrió, la figura que apareció en la puerta y yo nos quedamos viendo por escasamente dos segundos antes de que reaccionara y me abalanzara a su pecho y romper en llanto, el me abrazó y me jaló hacia adentro del departamento donde seguí llorando por no poder pronunciar palabras.

- Richy, que sucedió, ¿Por qué estas así? – no podía contestar pero tenia que hacerlo, debía darle una explicación del por que estaba ahí
- lo volvió a hacer – contesté entre sollozos
- es un infeliz, que te hizo, déjame revisarte, estas conmigo, ya todo esta bien – entre todo el no dejaba de abrazarme y acariciar mi cabellera mojada.
- esta bien, no llegó a hacerlo, pude detenerlo antes –
- ven – me llevó hasta un sillón – cuéntame que pasó – ya en el sofá comencé a contarle lo que había pasado después que nos despedimos.
- no te preocupes, es mejor que duermas un poco y puedes estar seguro que esa bestia no volverá a ponerte una mano encima, pero tienes que ayudar con eso, ¿de acuerdo?-
- si, pero… ya no tengo a donde ir –
- no tienes que ir a ningún lado, estas conmigo y esta es tu casa –
- gracias, no tengo con que pagarte todo esto –
- no tienes que hacerlo, te quiero, ya te lo he dicho, ven vamos a secarte y que te pongas algo no quiero que te resfríes –
llegamos a su habitación, donde me acercó una toalla para secarme mientras buscaba algo de ropa para que me cambiara.
- toma esto, te quedará un poco grande pero no importa, póntela –
- gracias – al recibir la ropa nuestras manos se rozaron, nos quedamos viendo fijamente, se que el quería abalanzarse sobre mi cuerpo y besarme, pero no lo hizo, se dio la vuelta y salio de la habitación para que pudiera cambiarme tranquilamente. Así lo hice y salí de ahí y llegue al comedor con unas prendas que me quedan sumamente largas
- ya estas listo, te ves bien, la cena está servida –
- perdón, pero no tengo hambre de verdad – no le dio importancia a mis palabras y me llevó hasta la mesa
- siéntate y come te hará bien –
Comencé a comer, tenia mucho tiempo que no comía algo decente como lo que el preparó, entre platicas que apenas y contestaba pues mi mente no me permitía estar tranquilo después de lo que había sucedido, terminamos de cenar.
- bien creo que será mejor dormir un poco, mañana será un día largo – asentí dándole la razón – entonces vamos, ven, te prepararé la cama, ahí es donde dormirás y yo en el sillón estaré bien –
- no, de ninguna manera, yo me quedo en el sofá, no voy a sacarte de tu habitación, no quiero causar mas molestias –
- tu no eres una molestia para mi, ¿lo sabes o quieres que te repita cuanto me gustas y cuanto te quiero? –

Solo me ruborice sin decir nada y me haló hasta la habitación, lo observe mientras preparaba unas cobijas para llevárselas y ponía otras sobre la cama para mi, se agachó para poder tenderlas bien quedado de espaldas frente a mí muy cerca, cuando se levanto quedamos lo suficientemente cerca, el pasó una mano sobre mi rostro y me dio un dulce beso sobre mi mejilla aun roja por la bofetada de hace unas horas, no me pude contener y moví el rostro rogando uno de sus besos inofensivos sobre mis labios, el entendió mi petición y así lo hizo, rodee mis brazos por su cuello como rogándole que no me dejara solo.

- ¿estas seguro? No quiero que te veas forzado a nada – me dijo
- tu no me fuerzas a nada – fue lo que le contesté y busque sus labios para besarlo nuevamente. Así pasamos la noche, una noche llena de caricias y pasión que nunca olvidaré.

Desde ese momento mi vida comenzó a cambiar pasé por todo el tratamiento para mi enfermedad e inicié el juicio contra Iván, todo salio bien a el lo enviaron a prisión y aunque mi madre me dio la espalda como creí que lo haría, no me hizo falta su apoyo, pues me quedé con un Ángel un ángel que me amaba y me protegía.

Un año pasó:

- Richy, daté prisa, si no te apuras nos cancelarán nuestra reservación –
- estoy listo, nos vamos –
- si –
- espera, toma- le extendí una pequeña cajita con un gran moño encima – feliz aniversario mi amor –
- gracias – dijo mientras tomaba entre sus manos la cajita y la abría, era una cadenita con un dije en forma de ángel con las alas rodeando y abrazando a un chico.
- para ti, para que no me olvides y sepas que tu eres el ángel que me da fuerzas y que sin ti no podría seguir –
El solo me dio un ligero beso y un te amo y partimos rumbo al restauran donde transcurrió la cena llana de romanticismo y amor de parte de los dos, una vez terminada la cena salimos rumbo al coche que estaba en el estacionamiento, donde a mitad del camino, una figura que me traía muy malos recuerdos nos esperaba.

- hola “hijito” – era Iván, que no se como logró escapar de prisión – ¿este tipo es con el que te acuestas?, hace mucho que no nos vemos, te extrañe mientras estaba en ese lugar, ¿sabes que le hacen los que están ahí dentro a la gente como yo?, es una lástima no podrás saberlo – al decir eso me apuntó con una pistola y disparó, creí que mi vida acabaría en ese instante, pero no fue así, ángel me abrazó antes que disparara ocasionando que la bala le diera a el, sentí como el cuerpo de mi amado se desvanecía sin soltarme de su abrazo, aferrándose mas a mi.
- Ángel, ¿que hiciste? –
- protegí a la persona a quien amo – comenzaba a cerrar sus ojos, queriendo entrar a un profundo sueño.
- no mi amor, no me dejes, no por favor – comencé a llorar, no podía soportar la sola idea que el me dejara
- no te preocupes, siempre voy a estar contigo –
- no así, te necesito a mi lado, junto a mí –
- ya es tarde mi amor… te amaré por siempre –
Fueron sus ultimas palabras, murió llevándose consigo mi vida, no resistí mas y me aferre a el rompiendo en el llanto mas amargo que jamás haya tenido, se fue mi ángel, se fue mi vida.

Dos días de ese accidente han pasado, Iván esta otra vez tras las rejas y yo estoy solo, mas solo que nunca, sentado en el balcón de este apartamento que sin mi amado se me hace inmenso, solo recuerdo esos momentos que me hicieron sufrir tanto, pero que gracias a ello conocí el amor, un amor que me arrebataron, pero se que pronto estaremos juntos, ya no tengo fuerzas, he perdido mucha sangre y miro a las estrellas por última vez.

- mi amor te lo dije ese día… en nuestro día… sin ti no puedo seguir, yo también te amaré por siempre-

Fiebre

f 14, 09 por Maryme  
Dentro de la categoría Loveless fics

La fina silueta entre las sabanas se estremecía ligeramente mientras las cortinas de la amplia ventana corrediza se movían ante el filtro de unas ligeras ráfagas de aire, el chico en la cama se hundió mas entre la tela que lo mantenía cubierto, apretando los dientes un poco para no rendirse ante el ligero temblor que comenzaba a marcar un inestable asalto a su cuerpo, sus ojos se entreabrieron ligeramente y giro en la cama perdiendo la vista hacia la ventana..sabia que tenia que ponerse en pie y cerrarla, aquellas ráfagas de aire que entraban no le harían bien..y no tenia a nadie que pudiera hacerlo por el, su madre ya estaría dormida y auque estuviera despierta no seria de gran ayuda con su delicado balance entre la cordura y la irracionalidad completa, desde esa mañana había comenzado a sentirse extraño…la garganta ligeramente irritada que empeoro poco a poco y un adormecimiento constante al que se enfrento para no dormir en clase…sabia que estaba enfermo…nadie tenia que ser precisamente un genio para saberlo…

-tengo frió…-

su voz golpeo sin fuerza las paredes de su habitación, lo decía en voz alta por que tenia que converse a si mismo de abandonar la calidez que lo rodeaba en aquella posición para cerrar la ventana y evitarse una complicación..aun así solo consiguió suspirar y temblar de nuevo ligeramente.

-frió…-

Volvió a repetir sin convicción… tal vez no importaba mucho que aquel simple problema de la garganta empeorara a un pulmonía..tal vez simplemente moriría y nadie lo notaria hasta mucho tiempo después..¿quien lo extrañaría?… subió una mano a su frente con fastidio mientras las orejas sobre su cabeza bajaban ligeramente…su frente ardía..todo su cuerpo lo hacia..ardía y temblaba y sus ojos se cerraban contra su voluntad..un extraño zumbido lograba que deseara arrancarse la cabeza, al fin retiro las sabanas mientras se sentaba en la cama siendo presa de un ligero mareo, sus pies descalzos tocaban el frió suelo y aun que lo noto simplemente siguió su corto camino hacia la ventana. Al llegar a ella una luna menguante ilumino su perfil mientras las hojas de las ramas de un árbol cercano danzaban con la melodía invisible del viento que lo atormentaba aquella noche y que lo había obligado a dejar su confortante cama, puso la mano sobre la ventana que bien podría llamarse también una puerta corrediza que daba a su balcón y tiro de ella con suavidad o mejor expresado sin fuerza alguna, cerro, dejando fuera a la impasible noche con sus estrellas y su luna, con su maldito viento que solo lograba calarlo hasta hacerlo sentir peor, giro sobre sus talones y miro de nuevo la cama con ese lugar vació que esperaba por el para que finalmente pudiera descansar.

-uuhm….-

El sonido seco y sin emoción abandono su garganta sin que el abriera los labios, sus ojos amatistas consideraron el apagador de la luz como una escala antes de regresar a la cama pero poco después viajaron de nuevo hasta posarse sobre su teléfono móvil en la mesilla de noche..un ligero rubor cubrió sus mejillas.

-Maldición-

Sacudió las orejitas molesto y con paso mas firme fue hasta el apagador, se deshizo de la luz y al fin regreso a su cama, se dejo caer exhausto como si acabara de llegar de una larga caminata, ni siquiera entro bajos las sabanas simplemente busco refugio dejando a todo su cuerpo descansar sobre el cómodo colchón, instintivamente su rostro giro a la derecha y clavo los ojos de nuevo en el teléfono móvil…¿Por qué hacia aquello? Se reprendía a el mismo por tener la horrible costumbre de mirar el aparato con fijeza durante un tiempo indefinido y mientras lo hacia su corazón se aceleraba poco a poco y la boca se le secaba..sus puños se cerraban, el nombre de aquella persona llegaba a su mente una y otra vez y sin desearlo rogaba en silencio con los sentidos alertas y el pecho acelerado que la pequeña lucecita roja parpadeara….

Ahora de nuevo hacia lo mismo…

-No..puede ser verdad….-

Contuvo el aire cuando una caricia fría llego a su afiebrada piel, ¿Qué no había cerrado la ventana? Hizo amago de incorporarse de nuevo pero sus pupilas se dilataron con asombro cuando una mano le empujo por el pecho con firmeza para impedirle abandonar su posición, en la oscuridad un par de ojos azules lo miraban enmarcando el perfecto rostro que conocía de memoria y que ahora presumía una ligera sonrisa.

-el móvil también deberías usarlo en estos casos..Ritsuka…-

Escucho su nombre abandonar aquellos finos labios que delinearon con perfección cada palabra, aun sin poder relajarse y con la palma de la mano del recién llegado aun sobre su pecho que subía y bajaba acompasadamente.

-So..Soubi!-

completo torpemente mientras se sentaba en la cama apartando con rudeza la mano que descansaba en su pecho, sentía las mejillas encendidas..claro..tenía fiebre..solo era la fiebre, el adulto amplio la sonrisa mientras como un tranquilo y experto depredador rodeaba la cama sin perder el contacto visual con el chico sobre esta.

-Lamento no haber aparecido antes… tú me pediste que me alejara de ti un tiempo…-

La voz aterciopelada despertaba sus sentidos mientras el seguía mirando con fijeza, mostrando su tensión en la posición recta de sus orejas.

-no..no tienes nada que hacer aquí..aun..aun no quiero verte!-

Ritsuka cerro uno de sus puños sobre su pecho, un calo frió lo recorrió, aun no podía controlar sus emociones…era desesperante, quería ver a Soubi y lo quería lejos al mismo tiempo, pudo ver al combatiente moverse con languidez hasta sentarse en la cama a su lado y atraerlo a el en un solo movimiento, pasando su brazo por los hombros de su pequeño sacrificio.

-¿no quieres verme aun?- aliento tibio cerca de su piel.

-no…- la voz dudo ligeramente.

-entonces cierra los ojos…- seguridad y soltura.

-baka…-

Ritsuka suspiro con fastidio pero se entrego completamente a aquel abrazo, un silencio prolongado reino soberano e inquebrantable mientras el pequeño aun era refugiado bajo la figura de Soubi…al fin hubo un cambio, Ritsuka sintió que su espalda era guiada poco a poco de regreso a las sabanas..pero esta vez su cuerpo no se amoldo solo, el cuerpo que lo protegía se instalo libremente a su lado.

-Soubi…- Su voz no era ni una suplica ni una pregunta, ni siquiera un llamado, simplemente era una palabra que deseaba pronunciar.

-tienes fiebre…-

Una mano descanso un segundo sobre la frente de Ritsuka.

-Eso ya lo se…-

Se estremeció al sentir aquella mano bajar y vagar con finos y largos dedos por su cuello, su pecho y finalmente su cintura.

-vete…-

Su voz se ahogo a si misma, los dedos de la manos en su cintura levantaron la parte superior de su pijama…esa delgada playera de tirantes, y las yemas de los dedos sintieron la piel que acariciaban quemarles.

-Estas hirviendo- Soubi se inclino y enfrento el amatista y el azul mientras dejaba a su mano subir mas bajo la prenda, sobre la piel, y acariciaba el pecho desnudo de manera distraída.

-Soubi..!!-

Las mejillas con fiebre se incendiaron a un mas, abrió la boca..de pronto se sentía sofocado, aquella mano arrancaba mas estremecimientos en el que el viento frió que antes lo atormentaba.

-Solo compruebo cuanta fiebre tienes-

Un susurro sugestivo acariciando sus sentidos, mientras aquella mano intrusa se movía con lentitud, de pronto el cuerpo fino y delgado salto ligeramente mientras las orejas de su dueño se tensaban notablemente, un par de dedos suaves se habían cerrado sobre uno de sus pezones.

-Soubi! ¿Qué haces Soubi!!?-

Y sin embargo no se movió, y su boca que jadeaba para normalizar su respiración fue silenciada por un par de labios dulces, suaves y por sobre todo demandantes…de pronto el calor en la habitación era poco soportable, sus manos subieron inquietas pero solo lograron posarse sobre los brazos de aquella figura de largos cabellos rubios pálidos que formaban una hermosa cortina que asemejaban hilos de seda.

-Solo pruebo tu temperatura…-

Volvió a dejar salir el adulto mientras sin darle oportunidad al otro a responder volvía a bajar sobre aquellos labios, sobre aquella pequeña boca que lucia sencillamente irresistible, Ritsuka temblaba bajo aquellas caricias, la mano tibia aun jugando con su pezón que ahora dolía levemente por que alcanzaba un punto de dureza que no sabia podía tener, la mano cambio a atender el otro pezón del chico arrancando un nuevo gemido mientras Soubi se colocaba poco a poco sobre el pequeño cuerpo que parecía podría romperse bajo su toque, la punta de su lengua acaricio la pequeña boca y empujo poco a poco hasta lograr entrar en ella, un nuevo sonido nació en la garganta del niño, el viento seguía azotando los árboles y aquella mano seguía azotando a su cuerpo con espasmos placenteros.

-Soubi…Soubi…-

Ritsuka se aparto todo lo que pudo de la boca del combatiente, giro el rostro con las mejillas encendidas, sus manos aun aferradas a los delgados y bien formados brazos del otro.

-D..Detente…-

Pero solo recibió como respuesta una mirada llena de pasión, la vista se le nublaba ligeramente, se sentía tan débil…seguía temblando y ahora le costaba descubrir si era a causa de su enfermedad o a causa de las caricias que recibía.

-Tienes fiebre-

La voz de Soubi simplemente repitió como si aquel hecho privara a su “amo” de tener la capacidad para darle ordenes, Ritsuka seguía con el rostro fuera del alcance del otro, pero esto solo dejo expuesto un fino cuello perlado de ligero sudor que una lengua tranquila recogió con gozo, la lengua de Soubi subió y bajo por aquella suave piel marcando un surco del que poco después se adueñaron sus labios, las manos del pequeño gato se cerraron con fuerza contra sus brazos sin tratar de alejarlo, un leve gemido escapo de la pequeña boca mientras un nuevo estremecimiento lo recorría, con tranquilidad aquella boca y aquella lengua siguieron asaltando la piel de su cuello de manera lentamente tormentosa, había cerrado los ojos y se mordía ligeramente el labio inferior tratando de no seguir con la leve serenata que sus jadeos comenzaban a entonar…dejo caer una mano lánguidamente a la cama, rindiéndose…abandonándose, afuera, varias hojas caían de sus ramas, el frágil tallo que las ataba a estas sucumbía ante el feroz viento tal como Ritsuka se rendía poco a poco y sucumbía a las sensaciones que lo transportaban fuera de su realidad..fuera de esa alcoba…

Las posiciones cambiaron en un solo momento, el cuerpo de Ritsuka fue sostenido por seguros brazos hasta levantarlo, todo ello sin dejar de sentir jamás la tibieza de esa lengua aun jugando con su piel, marcándola, humedeciéndola, cuando se atrevió a abrir los ojos de nuevo se encontró cara a cara con esas hermosas facciones angelicales, los ojos azules de Soubi le sonreían..y le hablaban… reflejaban una luz que el jamás había visto…el no podía conocer el intenso brillo del deseo. Fue acomodado sobre las piernas del otro con cuidado, el mismo las abrió ayudando a la acción, aun jadeaba ligeramente, sus labios entre abiertos
Inhalando y exhalando solo lograban atraer más la atención del adulto.

-¿Cómo te sientes?-

La pregunta llego amorfa a sus oídos…no podía responder, no podía pensar..simplemente quería sentir… y al fin un gemido en toda norma abandono su boca cuando su cadera, con las piernas abiertas bajo un poco mas hasta quedar sentado sobre el combatiente y sentir bajo el una dureza obvia del deseo del otro por el. No supo que hacer…su cuerpo reacciono por el mismo frotándose ligeramente con aquella pronunciada parte.

-Ah…-

Levanto la vista con sorpresa..había logrado que Soubi jadeara igual que el, ahora las mejillas del combatiente comenzaban a tomar color..sus pálidos dedos treparon con elegancia hasta alcanzar los tirantes de aquella playera, se entretuvieron un rato ahí mientras las bocas volvían a buscarse y de nuevo surgía un delicioso roce entre ellos, Ritsuka se abrazo a Soubi por el cuello cuando los dientes de este tomaron suavemente su labio inferior, empujo un poco mas hacia abajo sus caderas y de nuevo consiguió que ese exquisito sonido abandonara ambas gargantas, la boca que atendía la suya lo abandono y bajo una vez mas por su cuello..esta vez no se detuvo, siguió..bajo..y bajo…marco un camino hacia su hombro y pronto mientras se veía obligado a liberar de su abrazo a Soubi los dientes de este tomaban su tirante con sutileza deslizándolo fuera de su lugar… abajo..tanto como podía para subir marcando un camino de besos, sostener la nuca del pequeño con una mano mientras llegaba al otro hombro y repetía la acción con el otro tirante, esta vez regreso sobre su camino marcado sin que sus labios tocaran esa piel, suave y tersa..nueva y libre de marcas anteriores, no, no la beso de nuevo..pero respiro tan cerca que aquello en si mismo era una caricia, Ritsuka arqueo un poco la espalda cuando manos hábiles se colaron de nuevo cerca de su abdomen bajo la playera que fue sencillamente sacada de juego, su ardiente piel quedo de nueva cuenta a disposición de la boca ávida, la lengua húmeda y los blancos dientes de Soubi, fue tomado con delicadeza de ambos costados del tórax, siendo alzado ligeramente solo para sentir como sus pezones eran asaltados por el calido aliento del frágil ángel con alas de mariposa, las manos de Ritsuka se hundieron en aquella melena de cabellos cenizos tratando de controlar algo de lo que pasaba…pero no lograba hacerlo…simplemente no quería hacerlo, no quería el control, jamás lo había querido.

-Soubi…-

Un suspiro acaricio su pecho mientras tenia que arquear un poco la espalda aun aferrado a aquella cortina de cabellos que suaves se dejaban hacer por los dedos impacientes que los enredaban una y otra vez y que jalaban de ellos ligeramente, fue obligado a ponerse en pie sin una mirada sin una palabra, sus acciones simplemente se sincronizaban, formaban un lazo…un vinculo entre sacrificio y combatiente, entre amo y maestro..entre amantes…

-ah…ah..S..Sou..-

Pero fue incapaz de terminar lo que fuera que tratara de decir, la lengua que anteriormente humedecía su pecho ahora se hundía en su ombligo y trazaba diáfanas formas en su abdomen mientras manos finas y calidas jugaban con el elástico de su pantalón y su ropa interior…su flujo de sangre ahora se concentraba en su entrepierna mientras seguía perdiendo las sensaciones del tacto en la melena de Soubi y las piernas comenzaban a fallarle, delatando temblores y espasmos, solo fue un instante, un instante, lo que toma respirar un par de veces, despertar de un ligero sueño, eso fue lo que tardo en sentir como su miembro era tomado por ágiles dedos..su pantalón yacía cerca de la cama en el piso sin importancia alguna, estaba por dejarse caer de rodillas embriagado por las sensaciones, demasiado aturdido para sostenerse por si mismo, pero una mano se cerro con fuerza sobre su cintura dándole un punto de soporte mientras ese aliento que acariciaba su abdomen entibiaba peligrosamente su entrepierna.

Su respiración se entrecorto, sus latidos se volvieron inestables y su fiebre se volvió verdadero ardor cuando sin poder evitarlo hecho la cabeza hacia atrás exponiendo su cuello, se aferro con fuerza a un par de hombros blancos y gemía con fuerza tratando de ahogar algo de sonido en su garganta el ver apresada su intimidad por una calidez y una humedad que bien podría confundir con un verdadero cielo, el frió recorrió su dureza poco a poco mientras era abandonada hasta que dentro de la boca del combatiente solo quedo el glande, la mano que lo ayudaba en su tarea, bajo un poco mas entre las piernas abiertas de Ritsuka, su miembro fue acogido de nueva cuenta completamente dentro de aquella húmeda y calida cueva mientras un dedo llegaba a su entrada y lo hacia soltar una nueva exclamación.

-Aaah!!-

Un masaje circular acompañado de una pequeña presión en su entrada lograron que empujara con ritmo su pene una y otra vez dentro de la boca de Soubi que lo recibía con suavidad, lo apresaba con los labios y marcaba su camino de salida con los dientes muy ligeramente, el ritmo comenzaba a volverse intrépido cuando Soubi simplemente abandono toda atención al pequeño cuerpo dejándolo descansar sobre el, sin irrumpir en su interior con aquel dedo que lo acariciaba, sin dejarlo terminar en su boca…simplemente había cesado de golpe, pero Ritsuka podía sentirlo bajo de el, entre sus piernas, aquel miembro despierto en los pantalones del otro, y su respiración jadeante deseosa..quería más de aquello..quería apagar aquella nueva fiebre que quemaba ligeramente la corteza de sus sentidos.

-Soubi…Soubi…-

Murmuro mientras hundía el rostro en el cuello de su combatiente y trataba de brindarle placer, de incitarlo a seguir, imitando las acciones que el mismo había sentido en su cuello, acariciando esa pálida piel con sus labios y su pequeña lengua, la punta de los dedos de la mano derecha de Soubi subieron por su espalda desnuda con sensualidad, dejando que Ritsuka marcara su cuello con ligeras mordidas, con intensos besos, con tibia saliva, un leve sonrisa surco sus labios sin que el pequeño se diera cuenta cuando este por si mismo seguía buscando contacto con su altiva dureza y claro que lo deseaba. Y lo tomaría…no podía esperar mas tiempo…no podía esperar por aspirar el perfume a lavanda de aquella negra cabellera azabache, no podía resistirse mas tiempo a ese cuerpo exquisitamente formando que se le antojaba frágil y sencillamente hermoso como una fina pieza de cristal cortado, y sus ojos…aquellos ojos de ese especial color levemente amatistas que se encendían según las emociones del chico…y el viento seguía librando su propia batalla fuera y el por fin sentía que había logrado conquistar ese pequeño corazón.

-te amo, Ritsuka…-

Aquellas palabras que pronunciaba tan a menudo y que siempre eran rechazadas esta vez recibidas por un dulce silencio, cubierto de oscuridad bañado de entrega…como un dulce postre..el postre mas dulce de todos..y la pequeña boca seguía sobre su piel, y dejaba sus manos vagar sobre la desnuda piel de la espalda de su amo..de su pequeño amo..de su hermoso amo..que lo hechizaba..que lo dominaba y que lo hacia rendirse…

Con Suavidad pero con un moviendo rápido la espalda de Ritsuka golpeo el colchón mientras se veía libre de todo contacto con Soubi, su pecho subía y bajaba, quería arrancarse el corazón, arrojarlo lejos para que dejara de latir con tanta fuerza antes de que Soubi lograra escucharlo, pero tuvo que rendirse a la desesperación del sonido cuando ante sus ojos, las prendas del combatiente cayeron una a una…mientras todo el cuerpo perfecto y pálido quedaba expuesto ante sus ojos, que involuntariamente se centraron de inmediato en la entrepierna del adulto comprobando la longitud de esta y consiguiendo solamente que un arrebatado rubor inundara sus pómulos que fueron prontamente acariciados por finos labios, movió una mano temblorosa hacia el cuerpo que aun no descansaba completamente sobre el suyo y con timidez simplemente rozo aquella extensión..aquella carne que era la mas ardiente en el cuerpo de aquel que le enseñaba a ser amante.

-mmuhhm-

El ligero jadeo pinto con su matiz el momento, provocando que Ritsuka apartara su mano de inmediato, demasiado temeroso, demasiado tímido..demasiado impaciente por saber que seguía…

-date la vuelta…-
Las palabras golpearon suave su conciencia que lo hizo obedecer con calma, se giro en la cama hasta darle la espalda por completo a aquel hermoso ser que no podía ser clasificado jamás a su punto de vista, demasiado hermoso para ser un demonio, demasiado irresistible para ser un ángel, y el se esforzaba por comprender, por sentir, por corresponder…seguía siendo asaltado por ligeros mareos y temblores, estaba enfermo, enfermo de sensaciones, enfermo físicamente, ya no sabia distinguir, y su mundo se volvió a un mas ambiguo por que mientras en la calle el viento lograba que las hojas siguieran tapizando el suelo gris e infértil, Soubi tapizaba de besos su espalda tibia y suave… y las ramas de los árboles cerca de las ventanas vecinas rasgaban con arritmia los cristales..mientras dedos suaves, trémulos lo acariciaban de arriba abajo, poco a poco, las sabanas se tiñeron de sudor y perdieron su forma al ser tremendamente sujetas bajo los puños de pequeñas manos que buscaban descargar un poco de los que sentía su dueño al sentir una invasión en su entrada…y las manos de Soubi seguían en su cadera y sujetaban ligeramente sus glúteos separándolos, mientras su largo cabello acariciaba la esbelta espalda y perdía su lengua en el sabor del interior de Ritsuka, que se removió ligeramente ante la invasión, que expandía sus paredes, que robaba su cordura y que además lubricaba el camino para lo que seria una intrusión mayor.

-aah! Ah!…-

Jadeaba y movía la cabeza de un lado a otro, armando una serenata de gemidos para degustar los oídos del combatiente.

-Soy tuyo Ritsuka…te amo…-

El interior del chico había sido abandonado para sentir al otro subir por su espalda hasta murmurar cerca de su oído, se estremeció, cuando el capullo de Soubi presiono contra su entrada..suaves besos caían en su nuca y la parte alta de su espalda, decoraban sus hombros mientras la intensa respiración de ambos acariciaba el aire, caían lentamente en ondas de la imundancia más pura, de la cordura mas desquiciada y de la estabilidad más frágil. Poco a poco el dolor se extendió acompañado de una deliciosa sensación por todo el cuerpo del chico que cerro sus paredes con fuerza apresando el miembro que acariciaba su interior, que buscaba sus entrañas y que comenzó a moverlo sobre las sabanas en un vals guiado por un vaivén ligero que le hizo cerrar una vez mas los ojos, morderse el labio inferior y liberar poco a poco su propia pasión, mientras Soubi liberaba la suya en el, roncos gemidos y jadeos mancharon las paredes, lo abstracto de la situación se volvió hermosamente decorativo mientras las caderas de Ritsuka eran subidas lentamente dándole un mejor ángulo de entrada a su amante, además de permitirle alcanzar el pequeño miembro a comparación del suyo propio y lograr rendirle tributo al ritmo de sus estocadas..

-Ah…Aah!! Des..Despacio..-

pero la voz suplicante de Ritsuka, era sencillamente ignorada por las embestidas que aumentaban en ritmo y profundidad al mismo tiempo que su entrepierna seguía siendo atendida.

-Soubi! Soubi!!-
El combatiente había dicho que era suyo..pero la realidad era otro..la realidad era que Ritsuka pertenecía a el, el era el único esclavo ahí..el único sirviente, y el ardor de su piel en fricción con la otra se lo comprobaba, mas besos limpiaban el sudor de su espalda mientras seguía bailando al ritmo de su compañero, los besos variaron hacia su cuello y logro sentir perfectamente la respiración acelerada de la hermosa mariposa azul en su oído…palabras erráticas movimientos furiosos que convertían el dolor en infinito placer comenzaron a llenar sus sentidos igual que aquella intrusión llenaba su interior..un poco de liquido pre-eyaculatorio salio de su interior de golpe causándole la primera perdida de conciencia, la mano de Soubi no ceso mientras un espasmo lo recorrió y su entrada seguía siendo tomada con la misma cadencia.

-Te amo…-

De nuevo aquellas palabras con voz profunda cerca de su oído antes de que su lóbulo fuera apresado con aquella boca que había dejado a su lengua vagar en su interior…y un poco mas de liquido lo abandono, la mano en su intimidad rodeo su glande y volvió al ritmo de las embestidas subiendo y bajando.

-mmm..AHH! Ss..Soubi!!-

El pacer era tanto que desbarataba su realidad y se vio obligado a cerrar los ojos…electricidad pura era lo que cargaban sus células, lo que lo hacia gritar y suplicar por mas..un poco más….

El nombre de uno nació en la boca del otro..cuando ambos alcanzaron el final de aquella frenética danza, la mano de Soubi se vio bañada de un liquido tibio mientras el mismo se derramaba dentro de aquella entrada que dejo caer unas gotas de sus esencia en sus ultimas estocadas…sus pechos agitados y sus mejillas rojas se desplomaron en la cama…el salio con cuidado..con amor..mas de su liquido dejo el cuerpo de Ritsuka mientras lo hacia y ante los ojos del chico llevo la mano donde había recibido el liquido del gatito a su boca, paso la lengua por los dedos degustando aquella esencia .

-…mmm…- exclamo como si comiera un platillo delicioso.

Esto ultimo solo arranco un ultimo estremecimiento en el cuerpo del chico que busco refugio bajo las sabanas y sobre su pecho…trataba de calmar su respiración…su corazón..su espíritu…sudaba y su piel comenzaba a sentirse más fresca, se atrevió a hablar pues temía quedarse dormido de un momento a otro.

-¿Perderé mis orejas?- So voz insegura, ronca, satisfecha.

-No lo sé…- un beso acompañando las palabras.

Ritsuka busco la mirada de Soubi aun acurrucado entre sus brazos.

-¿Te iras…?-

-¿Quieres que me vaya?-

-No…-

-¿Quieres que me quede?-

-No….-

Una suave risa por que meció ligeramente los cabellos cenizos, mas silencio que solo dejaba sentir el extraño sentimiento en el aire…Loveless el ser sin amor era en aquel momento el mas amado.

-Si enfermo de nuevo..¿volverás a cuidarme?-

-¿me lo pedirás?-

-deja de contestar con más preguntas-

-lo siento…-

-No te disculpes-

-Lo siento..-

-Soubi…!-

-Te amo…-

y el silencio siguió a aquellas palabras, Ritsuka se acoplo perfectamente sobre el hombro del guardián, que perdió los dedos entre el cabello azabache, la piel del chico se sentía fresca…sonrió, mientras el pequeño cerraba los ojos poco a poco ambos cuerpos aun reclamándose uno a otro..la fiebre había pasado..y el viento aun seguía soplando.

-¿Me llamaras para cuidarte si enfermas de nuevo?-

-Yo no te llame esta vez…-

-¿Eso es un no?-

-pues….no-

Fin

Let me be with you

f 14, 09 por Zhena HiK  
Dentro de la categoría Gundam Wing fics

»Lancé un hechizo,
Para que los dos algún día
Nos pudiéramos encontrar«

––Vamos Heero no puede ser tan malo ¿Cierto?– Preguntaba Duo mientras caminaba detrás de Heero por toda la habitación, este último entró al baño cerrándole la puerta en la cara, literalmente al chico trenzado. –Grosero. – gritó para luego seguir con el monólogo que ya tenía por demás harto al ex piloto del zero. –…Ja! pero a decir verdad ni quien te necesite, yo solo puedo divertirme sin la presencia de un amargado, insensible y grosero como tú, es más voy a ir con los demás chicos y ellos se que sabrán apreciar mi por demás agradable presencia. – decía el trenzado queriéndose auto convencer que llevar al amargado de su amigo y compañero de habitación, no era buena idea después de todo.

––Entonces no entiendo porque sigues aquí molestando.– habló por fin después de horas en las que Duo llevaba insistiéndole que lo acompañara a una fiesta que daría la escuela, según para que los alumnos pudiesen relajar sus mentes y apreciar más claramente su espacio alrededor y todas sus materias. Patrañas solo querían festejar y no encontraban un pretexto, suele suceder ¿A poco no?

––Bien, no me acompañes ya dije, ¿Para que puedo querer que vayas tú? Solo me arruinarías la noche, así talvez pueda encontrarme con las chicas del otro edificio, creo que eso de que nos dividan hombres/mujeres en diferentes edificios está por demás pasado de moda, creo que somos lo suficientemente inteligentes para cuidarnos en caso de suceder… – y así seguía el sermón. En el rostro de Duo se miraba la desesperación, ya les había dicho a los otros chicos que deseaba ir a la fiesta, y ellos también irían, pero se había propuesto convencer al soldado perfecto, pero parecía ser imposible, además que no deseaba ir solo como mal ¿Quinteto? Ya que Wufei iría con Hilde y Trowa obviamente con Quatre, ese par no se separaban por nada del mundo, desde que la guerra había terminado, ese par se había frecuentado hasta que por fin uno de los dos se decidió a confesarse, realmente no sabían quien había dado el primer paso, pero estaba hecho.

––Duo… Cállate. – exigió Heero mientras se ponía los zapatos, había salido de bañarse y Duo aún seguía hablando, comenzó a hablar desde que despertó, todo por haber preguntado que le sucedía. “Por algo mantengo mi boca cerrada” pensaba el chico estoico mientras terminaba de cambiarse.

––Esta bien, me callaré pero con una condición. – advirtió Duo mientras dejaba su dedo índice levantado y sonreía abiertamente.

––No iré– contestó Heero a lo que Duo aún no decía.

––Pero Heero!!! … – decía con un puchero en su rostro, ya había intentado de todo, de todo, lo único que le faltaba decir, era algo que evitaba pero talvez funcionaría, aunque odiaría que eso diera resultado ya que estaría por demás celoso pero bueno, talvez así lograría su objetivo. –Sabes… También asistirá Reelena, no te emociona. – preguntó sentándose junto al chico, muy juntos mientras recargaba su cabeza en el hombro del chico oji azul y le dedicaba una sonrisa cómplice.

Aunque por dentro la respuesta a este, o la reacción que pudiera tener ante tal hecho, realmente le tenía nervioso y hasta cierto punto triste, sabía perfectamente que amaba a ese maldito chico frío, pero también estaba consciente que lo más seguro era que Heero no fuera como él, y quizás hasta quisiera a esa boba niña, bien, bien, ella había ayudado con sus ideas al pacifismo que ahora disfrutaban, pero los celos son demasiados y uno no puede evitar pensar de ese modo.

»Por eso al mirarnos,
Sonreímos mientras juntamos
Nuestras manos suavemente«

––Ja! Que bueno que lo dices… – contestó sonriente poniéndose de pie enérgicamente, mientras Duo casi caía. – Así menos iré. – agregó ya comenzando a caminar a la salida, realmente Duo podía llegar a ser una verdadera molestia cuando se lo proponía.

––Esta bien, era mentira, solo quería ver si funcionaría. – dijo pues era verdad, solo la había tomado como carnada pero felizmente se daba cuenta que no había funcionado eso. –Vamos Heero prometo no tomar demasiado para que tengas que cuidarme como la ocasión anterior. –

––Si digo que si, ¿Me dejarás en paz todo el día? – preguntó plantándose frente a Duo. Aquella cercanía dejó un poco desconcertado y nervioso al trenzado por lo que solo asintió ligeramente usando su cabeza, ya que ni las palabras le salían. – Bien, ¿a que hora vuelvo? – preguntó ya que iba a salir.

––¿Vas a salir? Pero Heero… –

––¿En que quedamos? –

––¿Me prometes que volverás y no me vas a dejar plantado?

––¿Acaso es una cita? – cuestionó entrecerrando sus ojos.

––Claro que sí! – Sonrió triunfante – tienes que asistir conmigo, me has dado tu palabra de soldado. –

––Que bueno, afortunadamente he dejado de serlo desde hace más de un año. – comentó formando una media sonrisa al ver la expresión de derrota en el trenzado. – Estaré aquí en la habitación a las ocho y media, si no estás no iré.– anunció para después irse.

––Genial sabía que no podías negarte…– se dijo una vez que el otro había salido.

Ø ø ø ø ø ø ø ø ø ø ø ø Ø

––Chicos, al fin los encontramos, ¿Dónde se habían metido? – cuestionaba Duo llegando con los demás mientras no paraba de hablar.

––No nos hemos movido de aquí, puesto que dijiste que nos veríamos en este lugar. – comentó seriamente Wufei al borde de un colapso, no nervioso, sino furioso.

––En… ¿En verdad dije tal cosa? – preguntó riendo nerviosamente el trenzado al tiempo en que se rascaba con un dedo la cabeza, mientras Hilde y Quatre sonreían por lo despistado que llegaba a ser su amigo, aunque tal cosa no era del todo graciosa para los otros tres ex pilotos. – Bueno, bueno dejemos las cosas tristes para después, que tal que nos vamos a bailar un rato. ¿Eh que dicen? – preguntaba animado.

––No se bailar – dijeron al unísono tres de los ex pilotos.

––Ohhh vamos no sean aguafiestas, vamos. – dijo Duo arrastrando a Heero a la pista, la cual estaba por demás llena de gente. El trenzado fue adentrándose hasta llegar casi al centro de la pista, ahí comenzó a bailar al ritmo de la música que estaba en ese momento, mientras Heero se quedaba estoico en su lugar, mirando la ocurrencia de su amigo. Mira que llevarlo a bailar a él. Pensó para sí.

––A bailar Heero. – escuchó una alegre voz detrás de él, era una chica que tenía tiempo tras él y ciertamente no era del agrado del chico, era linda, cierto, pero no deseaba nada con ella. La chica tomó las manos de Heero quien parecía no querer moverse y las colocó en su cintura, comenzando a bailarle demasiado cerca. Los ojos de Duo casi sacaban chispas al ver tal escena, esa chica siempre le había desagradado, sabía las intenciones de la chica para Heero y no era que le agradaran del todo.

––Voy a tomar algo. – le dijo Duo hablándole al oído para molestar a la chica, pues esta se ponía celosa con la cercanía del trenzado a Heero.

––Ahora te alcanzo– escuchó decir a Heero, el trenzado se sintió enojado y hasta celoso. Por lo que se fue a sentar a una barra que habían puesto ahí, puesto que era barra libre. Había prometido no embriagarse tanto como la otra ocasión, pero estaba por demás enojado, aunque claro que cumpliría con su palabra, solo tomaría para bajarse un poco el coraje.

»Pretendimos no saber
Lo que realmente sentíamos
Hasta que de pronto, nos enamoramos«

Había pasado un buena rato, demasiado si le preguntaban a Duo, y Heero no se dignaba a venir, Ja! Que buen acompañante se había conseguido, baka, pensaba el trenzado mientras golpeaba con sus dedos la mesa, en completa desesperación. Se había levantado a bailar con las chicas que se lo pedían, a divertirse un buen rato, pero no podía estar a gusto tanto tiempo sin saber que rayos estaba haciendo Heero con aquella perra entrometida, todo hubiera sido perfecto de no ser por la intromisión de la chica.

Vamos, a quien quería engañar, Heero ni siquiera parecía divertirse hasta que la chica llegó a bailar con él, bueno, si eso era lo que le divertía al chico, pues bien que lo disfrutara porque realmente él no estaba disfrutando esa fiesta la cual imagino de otra manera, genial. Se repetía una y otra vez en su cabeza. Sus amigos estaban bailando en pareja por lo cual no había espacio para el, de pronto inició una canción romántica, por lo que varias personas comenzaron a sentarse y otras tantas se quedaban a bailar la melodía. El solo hecho de pensar en que su Heero estuviera abrazando, y bailando demasiado pegado a la chica estúpida esa, le revolvía el estómago, sentía como las entrañas se le retorcían y no precisamente porque estuviera mal del estómago.

Apretaba el vaso entre sus manos con solo pensar en el hecho de su Heero con otra, aunque intentara prestar atención a otra cosa no podía, realmente no podía. Su molestia había llegado a tal grado que se levantó para dirigirse a su habitación, estaban viviendo en un colegio el cual tenía dormitorios divididos para chicas y chicos, a él por suerte, o desgracia, le había tocado el mismo dormitorio que Heero, así que convivían más de lo que el soldado perfecto quisiera. O al menos eso era lo que Duo pensaba.

Se levantó dispuesto a subir, no pensaba estar más tiempo como un estúpido en aquel lugar, era el gimnasio de la escuela, el cual realmente era grande, ahí habían decidido hacer aquella fiesta.

Caminó directo a la salida iba hacia el edificio ‘A’ en el cual estaban todos los chicos, tras este edificio había un pequeño bosquecito por llamarlo de algún modo, cuando caminaba cerca de ahí, divisó la silueta de dos personas recargadas en un árbol, parecían quererse devorar, mientras una le levantaba la camisa a… ¿Heero?

Casi gritaba al ver aquella escena de Heero besando a la chica estúpida, bueno ni tan estúpida realmente, mira que conseguir que Heero… maldición, ahora sentía un fuerte dolor en su pecho, sus ojos se habían cristalizado por tal escena, tragó saliva y antes de si quiera pensarlo se acercó, no sabía ni siquiera que era lo que iba a decir, mucho menos que iba hacer pero sus pasos lo llevaron hasta ahí.

––Al menos creo que podrían irse a un hotel, aquí alguien los puede ver.– comentó molesto hablando alto para que ambos lo escucharan.

––No te entrometas Duo– soltó con acidez aquel nombre.

––¿Duo? – escuchó por primera vez después de un rato, la voz de Heero, el cual se notaba que estaba ¿Ebrio? Wow jamás imaginó ver al soldado perfecto en un estado tan inconveniente. – Duito… – gritó Heero intentando acercarse a este pero ni siquiera podía caminar bien.

––Heero. – habló acercándose a este, la chica intentó evitar que lo tocara pero una mortal mirada por parte del trenzado, quien no acostumbraba hacer eso, pero este era un momento en el cual se encontraba realmente molesto. – Ya veo, pensé que eras astuta pero no creí que caerías tan bajo para acostarte con Heero. – le recriminó a la chica, quien se giró indignada puesto que le habían quitado su diversión, al menos había besado y tocado ese exquisito cuerpo que a tantas chicas se les antojaba.

Una vez que la chica se había retirado, Duo pasó el brazo de Heero sobre sus hombros, mientras con el otro lo tomaba de la cintura para ayudarlo a caminar ya que ni eso podía hacer bien, se tropezaba demasiado. Llegando al cuarto el trenzado dejó caer el cuerpo del otro sobre una de las camas.

––Maldición Heero, quedamos en que no me pondría borracho, pero no quedamos en que tu lo harías ¿Cierto? – preguntaba enojado, más que nada por haberlo visto en brazos de esa estúpida, sabía perfectamente que esa chica era rival de Reelena y por eso quería estar con Heero. – Bah! Pierdo mi tiempo, hasta parece que estoy hablando con la pared. Cierto, cada que hablo contigo es igual Jaja! No cambias mucho estando ebrio, igual de callado, pero menos gruñón, eso sí, ya que me dijiste Duito, jamás imaginé que me dirías así… – el trenzado hablaba rápidamente como era su costumbre mientras le quitaba a Heero los zapatos, e intentaba quitarle al menos el cinturón de su pantalón ya que desvestirlo, podría ser peligroso para ambos.

––Duo… – murmuró mientras tomaba el hombro del chico trenzado para agacharlo y poder hablarle. – Cállate. – mencionó estando cerca del oído del otro.

––Pero que demonios, hasta estando borracho como estás me andas callando, pero que… – hasta parecía que le habían dado más cuerda, estaba realmente indignado, caminando alrededor de la habitación moviendo enérgicamente sus manos, mientras observaba el cuerpo de Heero que permanecía tirado sobre su cama. – hasta voy a tener que dormir en tú cama porque estás en la mía, eso es el colmo sabías…– renegaba cuando vio el cuerpo del chico estoico incorporarse, se quedó quieto para ver que pensaba hacer el otro. Lo que siguió ni él mismo se lo creyó.

»Déjame estar contigo
Déjame estar contigo
Déjame estar contigo
Deseo abrazarte«

––Duo… – murmuró Heero mientras le tomaba ambas manos y lo jalaba a su cama, aventándolo después sobre ella. Una vez que el trenzado estaba tirado y lleno de sorpresa se colocó sobre este.

––Heero, ¿Qué es lo que estás haciendo? – preguntó llevando sus manos por instinto a las caderas del otro chico, puesto que se había sentado sobre su pelvis, lo cual le causó deliciosos escalofríos.

Sin mencionar palabra alguna Heero se agachó comenzando a besar a su amigo y compañero de habitación, un beso que robaba sus sentidos, inconscientemente sus manos se colocaron en la nuca del chico sobre él, atrayéndolo de este modo lo más que pudiera, profundizando con este acto el beso. Sus lenguas se debatían por quien tendría la victoria, había pasado de ser un apasionado beso a uno completamente salvaje, las manos de Heero no perdían tiempo pues ya recorrían el pecho del trenzado por debajo de la ropa.

Un extraño momento de lucidez pasó por la cabeza del chico trenzado, separando a Heero de sus labios. –Espera Heero… – habló jadeante, el aire le faltaba, su pecho subía y bajaba rápida y notoriamente debido a la agitación y excitación que sentía. – No creo que esto esté bien… – continuó volviendo a recibir un beso por parte de Heero el cual no tardó en corresponder, era imposible no hacerlo, realmente era bueno para besar, sus labios habían descendido ahora sobre el pálido cuello del chico, llegando hasta su oído.

––No te veo muy convencido de tus palabras…– decía Heero quien mordía con sus labios el lóbulo de la oreja de su compañero. – La carne es débil Heero no lo olvides, soy humano. – dijo el otro chico mientras intentaba detener el ligero movimiento que el otro chico hacía sobre sus caderas, ese lento y rítmico movimiento estaba volviéndolo por demás loco, lo estaba haciendo llegar a pensar cosas inimaginables. – ¿Qué te parece si jugamos un ratito? – preguntó nuevamente el soldado perfecto mientras chupaba y mordisqueaba el cuello del chico bajo él.

––Heero basta deja de jugar conmigo. – dijo moviendo el cuerpo de Heero, mientras se ponía de pie. –No tengo idea que tomaste o que te dio esa estúpida chica pero en cuanto se te baje la borrachera, no sabrás ni que hiciste o trataste de hacer. – dijo viendo como Heero se ponía de pie, acercándose a él con esa mirada tan excitante, tan penetrante que solo él poseía. Retrocedió unos pasos hasta topar con la puerta de la habitación tomando el pomo de la puerta para salir, pero Heero lo cercó contra ella antes que pudiera hacer cualquier cosa.

Ahora había quedado en peores condiciones, Heero estaba tras él, manteniéndolo completamente cercado contra la puerta. –Heero cálmate, esto lo haces porque estás ebrio. – repetía intentando convencer al chico que se detuviera, no era que le molestara los actos que hacía, al contrario, le estaba robando el poco de raciocinio que comúnmente poseía.

––Tú lo has dicho, ebrio, pero aún se lo que hago, y más aún lo que quiero. – dijo sonriente mientras besaba la nuca y los oídos del trenzado, quien tenía ambas manos sobre la puerta, sostenidas con las de Heero.

––Heero…– murmuró Duo mientras se daba la vuelta para estar frente al chico y plantarle un beso, uno desesperado, pero igualmente cargado de pasión. – Si no te detienes ahora… No podré detenerme después, y no me quiero aprovechar de ti en estas condiciones. – aclaró manteniendo unidos sus labios, en un efímero contacto que le permitía hablar.

––No recuerdo haberte pedido que te detuvieras en ningún momento, tampoco estoy tan mal para no saber que es lo que hago y que quiero, ya te lo dije. Duo Baka– murmuraba mientras paseaba sus manos recorriendo la espalda del trenzado, aún sin despegarse de aquellos rojizos y deliciosos labios que ninguna resistencia oponían al contacto con los suyos.

––Maldición– murmuró Duo puesto que era demasiado el poder que solo esas ligeras caricias ejercían en su cuerpo, además de aquellos apasionados besos que se habían entregado.

Sin pensarlo dos veces el trenzado tomó la cintura del chico estoico, comenzando a sacarle la ropa mientras caminaba hacia atrás hasta llegar a la cama y botar por ahí aquella camiseta junto a la de él que estaban de más en esos momentos. Se encontraba sentado sobre la cadera de Heero, este le había excitado demasiado y ahora pagaría las consecuencias de hacer aquello.

––Ahora pagarás las consecuencias de esto. – dijo terminantemente mientras se hacía a un lado, recostándose junto al otro cuerpo, brindándose a él mismo espacio para meter una mano dentro del pantalón de Heero y comenzar lentamente a masturbarlo.

»Hasta este momento,
Sin poder decirlo,
Sigo ocultándolo«

Su mano se movía lentamente de arriba abajo apretando el por demás despierto miembro de Heero, repitiendo la misma acción varias veces, hasta que se decidió y se deshizo de la ropa que le quedaba al chico estoico, dejándolo como dios lo trajo al mundo. Devoraba al chico tan solo con la vista, y lo que faltaba… pensó para sí, mientras Heero le ayudaba con su propia ropa que estaba también de más. Una vez libres de cualquier prenda ambos comenzaron a besarse con pasión, lujuria y sobre todo entrega, ambos cuerpos sudaban, sus respiraciones eran agitadas.

Los labios de Duo habían dejado abandonada la boca del otro chico, queriéndolo recorrer, probar, tocar, saborear… sus besos descendían poco a poco, dejando un pequeño rastro húmedo que pronto era borrado por el ligero soplar del viento que se alcanzaba a colar por la ventana.

Jadeos, gemidos, palabras envueltas en deseo era lo que se alcanzaba a escuchar dentro de aquella habitación en la cual ambos chicos consumaban un acto el cual estaba lejos de ser únicamente sexo.

Duo había recorrido todo el cuerpo del chico estoico manteniendo fija la mirada en aquellos ojos cobalto los cuales tanto había deseado y amado. Sus labios se detuvieron en aquella parte de Heero la cual sin hablar pedía atención a gritos, por lo cual comenzó a lamer con la punta de su lengua lo largo de aquel miembro, desde la base hasta la punta la cual ligeramente goteaba en señal de necesitar atención urgente. El contacto era tan efímero que comenzaba a desesperar a Heero cosa que el trenzado notó rápidamente pues este se había agarrado fuertemente a las sábanas, mientras apretaba los ojos, esto sería genial. Pensó Duo mientras introducía solo la punta de aquel gran miembro en su boca, saboreando por completo aquel acto, apretaba con sus labios fuertemente mientras movía rápidamente su lengua estimulando de este modo la punta de aquel goteante miembro.

Tenía por completo la hombría de Heero en su boca mientras la metía y sacaba de su boca, tomando la base con la mano para estar en una posición más cómoda, mientras sentía la mano de Heero cerrarse sobre su cabeza, empujando de vez en cuando, aferrándose a su cabello, parecía querer un movimiento más rápido y así se lo concedió. Rápido, lento, rápido, lento, un movimiento rítmico era lo que necesitaba para terminar por completo en su boca, cuando esto iba a pasar, escuchó el gritillo ahogado de Heero y como su cuerpo se tensó, sabía perfectamente lo que sucedería, pero no intentó quitarse, al contrario, quería saber, probar por completo al chico.

»Solo actuó con fortaleza,
Pero ya es suficiente,
Por favor mira a través de mi persona«

––Duo… – murmuró jadeando mientras intentaba llenar sus pulmones del aire que aún le hacía falta. – Me encantas…– dijo mientras besaba nuevamente al chico, acariciando cada rincón de este, sin perderse un solo rincón ya que talvez sería la única oportunidad que tuviera. Entre besos y caricias, una traviesa mano de Duo se deslizó entre las piernas de Heero buscando aquella entrada, una vez que la encontró introdujo un dedo intentado prepararlo, el chico estoico solo tragó saliva y abrió un poco los ojos al sentir la invasión, para luego sentir placer cuando este se movía dentro, pronto fueron dos, luego tres dedos conforme aquella estrechez se iba acostumbrando a tal invasión.

Los besos, caricias, gemidos y jadeos iban en aumento al mismo tiempo que las embestidas de Duo, pues una vez que sintió preparado el cuerpo de Heero, tomó ambas piernas de este, colocándolas a la altura de su cintura, rápidamente fue apretado por estas cuando su miembro entraba en aquella pequeña abertura. La penetración era lenta, pausada, esperando a que se acostumbrara ante aquella total invasión. Una vez que estaba dentro por completo, comenzó a salir lentamente, para entrar ahora con más fuerza, el dolor en los ojos de Heero se hizo presente, además de que apretó la sábana de la cama sin contar con que había dejado una marca roja en el brazo de Duo el cual detenía.

Las embestidas iban en aumento al igual que los gemidos. –Duo, aaaaaahhhhhh…..– gemía con energía, mientras el otro chico – Heero eres tan deliciosamente estrecho. – decía seguido de un jadeo puesto que tanta actividad no le dejaba hablar claramente. Luego de un rato de juego, caricias, besos largos y cargados de lujuria, Duo sintió como estaba a punto de venirse, por lo cual intentó salirse pero las piernas de Heero apretándose en su cintura le indicaron que no lo hiciera, viniéndose luego de un gritillo ahogado dentro del chico sin poder evitarlo.

––Heero, ¿Te sientes bien? – preguntó mientras se recostaba junto al chico, el cual parecía cansado.

––Si, todo esta… bien… – dijo pausadamente mientras iba quedándose completamente dormido siendo abrazado por la espalda por el trenzado quien entre tanto movimiento se había despeinado, por lo que optó por soltarse la cinta, así su cabello se terminaría de soltar.

Mantenía firmemente abrazado el cuerpo frente a él, mientras aspiraba su delicioso aroma, aquella loción mezclada con su propio olor, la cual le parecía exquisita a sus sentidos.

»Solo espera cinco minutos más
Para que nos volvamos a ver
Y después de eso nos enamoramos«

Los molestos rayos de sol se colaban por entre las delgadas cortinas de la habitación, mientras un par de chicos aún dormían, cuando una chillante alarma comenzó a resonar en toda la habitación. Un par de hermosos ojos azul cobalto se abrían dejando entrar la luz en ellos, parpadeando un par de veces puesto que esta era demasiado intensa. Giró su vista al molesto aparato a su derecha y… un momento, ¿A su derecha, no debía ese aparato estar a su izquierda? Pensó por un momento que había cambiado de cama con Duo, pero al sentir un calor tras él, abrió sus ojos demasiado, sorpresa se denotaba en ellos mientras sentía agruras, dolor de cabeza, resequedad en la boca, además de lo más importante, un intenso dolor en su parte trasera.

Maldición. Pensó. ¿Qué hice ayer? Se preguntó por un momento mientras giraba levemente su rostro y se topaba de lleno con el angelical rostro de Duo quien a pesar ese estruendoso y chillante sonido que tenían como alarma, cada mañana era lo mismo pues nunca lo escuchaba sonar. Sin más intención que salir huyendo de ahí se levantó y se dirigió al baño, tomo una rápida ducha, tomo el botiquín y se tomó un par de pastillas para el dolor, haber si estas ayudaban algo con su dolor de cabeza así como en su dolor de trasero.

––Lo siento Profesora, permítame pasar se me hizo algo tarde. – se disculpaba un chico trenzado mientras permanecía bajo el marco de la puerta de aquel aula.

––Joven Maxwell, siempre es lo mismo, pase por favor e intente ya no interrumpir mi clase. – dijo la profesora mientras veía al chico pasar hasta su asiento, para luego seguir con la clase.

»Déjame estar contigo
Déjame estar contigo
Déjame estar contigo
Ahora solo quiero llorar«

Pasó todo un aburrido día de clase, varios habían faltado, otros tenían unas ojeras del tamaño del mundo, quizás por la fiesta del día anterior, y aunque él se la había pasado bien después de todo, se sentía realmente utilizado al no encontrar a Heero al despertar, pues era lo que más deseaba, poder confesarle cuanto lo amaba, pero el muy Baka se había ido y ni siquiera lo había despertado, ahora tendría que esperar a que terminaran las clases ya que ambos llevaban especialidades distintas por lo cual estaban en edificios separados, suerte que al menos compartían dormitorio, sus demás amigos estaban esparcidos en otros salones ya que igualmente estaban en otra especialidad, bueno aunque Heero y Wufei estaban juntos era como si no lo estuvieran, ambos eran tan callados que apenas y se dirigían la palabra estando juntos.

Tal y como había estado esperando la tarde cayó y las clases terminaron, así que solo fue por algo a la cafetería para comer y luego dirigirse a su habitación a esperar a Heero. Estando dentro de su habitación se tendió sobre su cama, esperando la llegada del otro, quien parecía no llegar nunca. Hasta que por fin escuchó la puerta abrirse.

––Heero… – murmuró mirándolo de pie, tras cerrar la puerta.

––Duo yo…– comenzó siendo interrumpido por este mismo. Quizás temía saber la verdad.

––Heero quisiera pedirte una disculpa yo, ayer debí…–

––No es así, recuerdo perfectamente lo que sucedió. – habló mientras caminaba en completo silencio hasta sentarse en la orilla de su cama. Duo dudó un momento sobre eso. ¿Qué fue eso? Pensó para luego girarse y sentarse igualmente en su cama, quedando frente a Heero.

––Entonces Heero yo quiero que sepas que… –

––Duo ¿Quisieras dejarme hablar por una maldita vez? – pidió bruscamente, dejando a Duo sin palabras. – Duo se lo que sucedió ayer, al amanecer me desconcerté muchísimo pues no recordaba realmente mucho, de hecho fui recordando al pasar del día, es por eso que tardé más, me tuvieron en detención por estar distraído en clase. – dijo enojado consigo mismo. –Ese no es el punto, lo que quiero decirte es… Lo siento, debo pedirte una disculpa por mi comportamiento de ayer, ni siquiera se porque lo hice. – esas palabras habían sonado duras para el corazón de Duo quien solo agachó la mirada intentando disimular inútilmente su dolor.

»Cuando alejamos nuestras manos,
Siento inseguridad…
Siento inseguridad«

––Duo quisiera que me mires a los ojos pues tengo algo importante que decir. – pidió Heero, siendo obedecido rápidamente por el trenzado. – Yo lo siento de verdad, no entiendo porque estaba besándola. Tampoco sé porque dejé que me tocara, pero sentía como mi voluntad se había esfumado, pero cuando te vi, sentí un alivio, mi corazón sintió un sobresalto, al tenerte cerca aquí en la habitación, sentir tus manos queriendo desabotonar mi pantalón, fue como un detonante, luego el que me correspondieras ese fogoso beso… – ante cada palabra el sonrojo en la cara de Duo iba aumentando, así como el salto en su corazón debido a la felicidad que sentía en ese momento. – Duo yo anoche descubrí esa parte de mí que la actitud que adquirí como soldado al paso de los años, no dejaba que saliera a flote, te deseaba desde hace tanto, tus besos, tus caricias, tu cuerpo. – completó mientras se ponía de pie, caminaba unos cuantos pasos y se agachaba a la altura de Duo, colocando enseguida una mano sobre la sonrojada mejilla de este. –Duo yo simplemente puedo decir que…

»Déjame estar contigo…«

––Te amo– se escuchó al unísono por ambos chicos, quienes sonrieron por la claridad y eufonía con que habían sonado sus voces. –Heero no sabes cuan feliz me hace saberlo, pensé que era por que tú… –

»Déjame estar contigo…«

––Duo se que quizás no fue la mejor manera de demostrarlo, o quizás de darme cuenta, pero te juro que esto no es una ilusión, menos un sentimiento que nació ayer en mi embriagues, esto lleva demasiado, meses, quizás hasta mas de dos años… Si, desde que te conocí. – murmuró para luego juntar sus labios, jugando con los del trenzado, quien ni tardo ni perezoso rodeo el cuello del oji azul con sus brazos para profundizar el beso y no dejarlo escapar. –Déjame estar contigo Duo…
»Déjame estar contigo…«

––Claro que sí… – contestó desbordando alegría.– Solo no te vuelvas a desaparecer así, como en la mañana, me sentí usado. – dijo haciendo un puchero como un niño chiquito.

»Deseo abrazarte muy fuerte…«

––Claro que no Baka trenzado… – respondió uniendo nuevamente sus labios para luego murmurar sobre estos. – Te amo baka.

»Deseo abrazarte muy fuerte…«

––Yo también señor perfección… – dijo sonriendo igualmente.

Ambos chicos estaban felices, quizás no era la manera en que todo debía haber comenzado, pero al menos tuvo un comienzo. ¿Cierto?

║––Owari––║

ººZhena HiKºº

“…Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo…”
William Shakespeare

Gloomy games, the signs of innocent

f 14, 09 por Tsuki Aoi  
Dentro de la categoría Originales

En esa iglesia siempre se oían unos ruidos muy extraños, en esa iglesia siempre estaban las luces apagadas, esa iglesia siempre tenía un olor a alcohol y drogas, en esa iglesia…fue donde todo comenzó…

Querido diario: 17 de Mayo

Hola, me llamo…jje,jee, te parecerá tonto, pero no sé cómo me llamo, papá y mamá no me dicen nada cuando les pregunto cuál es mi nombre. Recuerdo que una vez mami me dijo que yo no necesitaba un nombre, que un nombre se le da a alguien para que otros seres queridos sepan cómo referirse a él, y que por eso no era importante que yo tuviese uno…, porque de todas formas…nadie sabía que yo existía…

Hola querido diario: 22 de Junio

Perdón, no había encontrado tiempo para escribirte, pero quiero contarte que hace un tiempo papi se acerco a mi y comenzó a tocarme por todo el cuerpo, me explico que se trataba de un juego nuevo, pero que tenía que mantenerlo en secreto de mami, porque así era más divertido, que tenía que jurarle que no diría nada para que mami no se enojara; quise preguntarle en ese momento porque mami se enojaría si sabía del juego, pero no pude, porque él comenzó a desvestirme rápidamente y me dijo después que yo hiciera lo mismo son él, pero que al llegar a la ropa interior, se la quitase con la boca, que con eso probaría que tan hábil para el juego era. Hice lo que me pidió, pero cuando tuve que quitarle la ropa interior con la boca en un momento se me olvido que no podía usar las manos, entonces él me regaño y me dijo que como había roto las reglas ahora necesitaba un castigo; me dijo que abriera la boca y que me arrodillara, yo lo hice mientras él terminaba de quitarse el boxer, luego se puso frente a mi y me dijo que lamiera su pedazo y que lo chupara igual como se chupa un dulce, hasta que se pusiera duro. Yo no sabía que hacer, pero papá tomo mi cabeza y me lo metió hasta el fondo, moviendo mi cabeza de adelante hacia atrás; tuve ganas de vomitar en ese momento, pero algo me dijo que si lo hacía papá se enojaría, por lo que preferí aguantarme y puse mis manos en sus caderas para que no me lo metiera tan adentro. Me soltó luego de un rato y me dijo que me pusiera en cuatro patas, igual que un perrito, porque iba a enseñarme como jugaban ellos. Le hice caso, emocionado con saber algo nuevo, él me advirtió que al comienzo se iba a sentir raro, pero que luego me iba a gustar, asentí contento de que mi papi se preocupara tanto por mi; comencé a sentir como me lamía y metía su lengua dentro de mi, tal como me lo advirtió comencé a sentirme extraño e incluso algunos sonidos empezaron a salir de mi boca, y estos se hicieron más fuertes cuando él tomo mi miembro y lo acaricio hasta que se puso duro. Luego de un rato él paro y me hizo sentarme sobre sus rodillas, me dijo que ésta vez me iba a doler, pero que si le quería tendría que aguantarme, porque tenía que ser justo y dejarlo gozar a él ahora tal como yo disfrute antes. Accedí pensando en que yo quiero mucho a mi papi y quería que él se sintiera bien, pero no pude evitar el gritar cuando me penetro con una sola envestida brusca, traté de alejarme, pero el sujeto mis caderas con fuerza y comenzó a moverse de manera salvaje mientras me decía que era uno de los putitos más estrechos y deliciosos que hasta ahora había probado, me dijo que tenía que aprender a disfrutarlo, porque lo íbamos a repetir a cada momento que mamá saliera a vender, luego me tomo en brazos y me dejo caer en la cama de manera brusca, para al instante volver a meterme su enorme pedazo, moviéndose de manera violenta, mientras sostenía mis piernas sobre sus hombros, para hacer más profunda la penetración.

En algún momento volví a sentirme extraño, y nuevamente sonidos comenzaron a salir de mi boca, y al final lo único que pude hacer fue gemir una y otra vez que me metiera su gran pedazo más adentro, que lo hiciera más fuerte y más rápido; le vi sonreír complacido ante mis palabras y cambio de posición, dejándome sentado sobre su regazo, mientras él se recostaba sobre la cama; no pude soportar estar más tiempo quieto y me empale yo mismo sobre su pedazo, para luego comenzar a cabalgarlo deforma desesperada mientras me masturbaba frente a él, escuche como reía divertido y después sentí como tomaba mis caderas tan fuerte que seguramente dejaría marcas, y me movía obligaba a seguir un ritmo más fiero…; luego de un tiempo sentí como se corría dentro de mi de forma dolorosa, provocando que yo me viniera sobre su pecho; él salio de mi interior después de haberse calmado y me ordeno que limpiara el desastre que había dejado al correrme con la lengua, obedecí y lamí todo su cuerpo y también parte de las sabanas, después papá me miro satisfecho y me dijo que me vistiera rápido y que fuese a ayudar a mamá a preparar la comida; le hice caso, y antes de salir escuche como me decía que seguramente era un desgraciado puto y homosexual por naturaleza, y que la próxima vez sería más duro, yo no entendí nada de lo que dijo, pero estaba seguro de que si lo dijo mi lindo papi, entonces tenía que ser bueno y cierto, porque mi papá me ama mucho.

Repetimos eso muchas veces a escondidas, pero una vez mamá llego antes de lo supuesto, y me encontró chupándosela a papá, pero contrario a lo que papá me había dicho, mami pareció no enfadarse, pero me dijo que me fuese al baño del segundo piso un momento porque tenía que hablar con papá…. Luego de un tiempo papá fue a buscarme y me llevo a la habitación que el compartía con mamá, me hizo entrar con los ojos tapados, y cuando pude abrirlos encontré a mamá recostada sobre la cama completamente desnuda e inmóvil, mire a papá algo preocupado por ella, pero el tan solo me sonrió y me dijo que ahora ella también quería jugar con nosotros, y al decir esto sentí como mami se levantaba y comenzaba a masturbarme a mi y a papá, y luego me dijo que yo se lo hiciera a ella con la boca; lo hice con gusto porque finalmente estábamos haciendo algo todos nosotros juntos, aparte de vender ese polvo blanco, esas jeringas y esas pastillas…, al fin nos comportábamos como una familia que se ama mucho en todo…

Querido diario: 21 de Agosto

¡Hola!, ¿cómo has estado?, yo bien, hace mucho ya que no nos escribíamos, por aquí no ha pasado nada importante, sólo que, ¿sabes?, mis papis y yo nos amamos cada día más, incluso a la hora del almuerzo me piden a veces que me meta bajo la mesa y se las lama a ambos; eso si, a mamá normalmente le gusta más que le chupe los pecho y se la meta por delante, mientras papá se la mete por detrás; pero, ¿te cuento un secreto?, descubrí que a mamá le gusta muchísimo más ver cómo papá me la mete a mi en diferentes posiciones, y a papá le encanta que yo me empale a mi mismo sobre su pedazo mientras me masturbo frente a él. T e lo aseguro, mis papás me quieren mucho, no creo que ningún niño sea tan feliz con sus padres como lo soy yo.

Creo incluso que la mayoría tendría envidia si se enterase, porque estoy completamente seguro de que mis papis me aman como ningún otro padre ama a su hijo, ya que si no fuese así, ¿por qué otra razón jugaríamos este juego todo el tiempo?

Hola diario: 07 de Enero

Uff, hace ya dos años más o menos que no te escribo, pero es que en realidad no había pasado nada importante, sin embargo ahora si pasó algo que debo contarte, algo que me preocupa mucho.

Mamá y papá llevan ya unos cuantos días comportándose extraño, están como asustados, han empezado a empacar varias de sus cosas e incluso comenzaron a desacerce de ese polvo blanco que creo que se llama cocaína; le pregunté a papá que pasaba, pero el me dijo que nada que me importara, se desabrocho el pantalón y me ordeno mamársela mientras él terminaba de revisar unas cuantas deudas de clientes; lo hice, pero ¿sabes?, aun sigo algo preocupado, espero que pronto se acabe todo esto, quizás sólo tengo que tener paciencia, después de todo, si me acostumbré a que papá se corriera en mi boca, y que me la metiera al mismo tiempo que me metía sus juguetitos, entonces podía acostumbrarme a cualquier cosa, sin importar que ésta doliese al principio…

Hola amigo: 09 de Enero

Ves, tenía razón, luego de sólo dos días las cosas se calmaron, e incluso ¡mami y papi me dieron mi primer regalo!. Es un poco extraño eso si, ¿sabes?. Hoy mami y papi salieron juntos, pero antes de irse me dijeron que jugaríamos a algo nuevo, que yo debía tomar mi nuevo regalo y apretar el gatillo cada vez que alguien entrara a casa, les miré confuso, pero ellos me dijeron que se trataba de un juego y que ellos también lo estaban jugando, y que los que cayeran al suelo significaba que habían perdido

Miré a mis padres con algo de temor, aunque no sé porque, y les pregunte una vez más si no podía ir con ellos, pero mami me respondió con un inmediato y seco no, son embargo papá se apresuró a asegurarme que me divertiría con el juego, y que no podría, en unos instantes más, siquiera acordarme de ellos o de nada. Sonrió de forma extraña al decirme esto, pero decidí no preguntar más, después de todo eran mis papás y ellos debían saber lo que es mejor para mí.

Y ¿sabes algo querido diario?, no estoy preocupado porque sé que volverán por mi, ya que son mis papás y me aman, aunque jamás me hayan llamado hijo, y tan sólo se refiriesen a mi como “oye tú…” o “niño…”. Aun así sé que volverán por mi cuando estén listos, y yo… los estaré esperando hasta ese momento…

En esa iglesia siempre se oían unos ruidos muy extraños, en esa iglesia siempre estaban las luces apagadas, esa iglesia siempre tenía un olor a alcohol y drogas, en esa iglesia…fue donde todo comenzó…

Luego de que la policía descubriese a dos de los traficantes y homicidas-violadores más peligrosos de la época, fueron a arrestarlos inmediatamente con un equipo especial, pero al abrir la puerta sólo disparos se pudieron escuchar, y los oficiales, al atacados sentirse, los disparos devolvieron. Cuando al fin cesó el intercambio de balas en el lugar, y un silencio sepulcral invadió la estancia, uno de los hombres se atrevió a entrar, espantándose al descubrir, que el autor de los disparos la edad de un infante debía tener, un pequeño de aproximadamente siete años, que ahora yacía frente a ellos muerto.

El pequeño niño fue supuestamente enterrado más tarde bajo una lápida sin nombre, mientras a una distancia segura, una pareja los hechos observaba, con una sonrisa de satisfacción en los labios, y en la mente el pensamiento de que al fin les había sido útil el chiquillo que una vez encontraron, entre los escombros de aquella iglesia. Pero todo esto son sólo suposiciones, ya que nadie a querido hablar de lo ocurrido aquel día en esa derruida iglesia. La única rescatable verdad es, que si atención pones, podrás ver la sombra de un niño rondando en aquella vieja iglesia con una melodía de infierno siempre de compañera…

Epilogo “Tres años después”

“En esa iglesia siempre se oyen ruidos extraños, en esa iglesia las luces apagadas siempre están, esa iglesia tiene siempre un olor a drogas y alcohol, si entra en esa iglesia…prepárate a jugar…”

“Te esperamos a las nueve P.M., nos reuniremos en la entrada, si no vas serás expulsado del grupo”.

Cinco personas se reunieron frente a la iglesia aquella fría noche, entraron asustados aunque aparentaban valor, y entre bromas y bromas la leyenda se cumplió, pues una canción de niños comenzó a escucharse.

1 – 2 Vamos a jugar
3 – 4 tomen sus manos

Entre las cinco personas un silencio sepulcral se formo, y al estar en el segundo piso de la iglesia, lo único que pudieron hacer fue los ojos cerrar, mientras la canción oían cantar, y pasos acercándose se retumbaban cada vez más.

5 – 6 comiencen a correr
7 – 8 escondan los cuchillos
Palidecieron y en distintas direcciones comenzaron a correr, y mientras más se acercaban algunos a la puerta, más podían oír los gritos de sus compañeros que tomaron una dirección errada.

9 – 10 empiecen a rezar
11 – 12 ya voy por ti…

Nada importaba ya, ni los amigos dejados a tras, lo único que pasaba por la mente de los dos chicos que hasta ese instante aun vivían, era llegar a la puerta…y escapar, antes de que la canción llegase a su final.

13 – 14 ocúltense bien

Pero el deseo y la realidad son dos cosas diferentes, porque al llegar a la puerta y creerse salvados, a un niño pequeño se encontraron, les miró a ambos con sus brillantes ojos, y con una dulce sonrisa…acabó la canción…

…15…no podrán huir…

Afuera de la iglesia sólo gritos escuchar se podían, pero…¿qué importancia tenía esto?, no había nadie que se compadeciese de los tontos chicos a los que se les había ocurrido entrar en terreno prohibido, ningún habitante del pequeño pueblo se compadecía ya, he iba en el auxilio de aquellas desgraciadas almas, después de todo, para ellos todo estaba perdido desde el primer instante en que pusieron un pie en terreno maldito, además los vecinos respetaban al ser que habitaba en aquella vieja iglesia, ya que, ¿no es Dios quien siempre se haya en las iglesias?…

¿Engaño o amor?

f 14, 09 por Tsuki Aoi  
Dentro de la categoría Gundam Wing fics

Confianza

Capitulo I “Confianza”

Miraba la ciudad desde lo alto de un edificio, parecía estar meditando sobre algo importante, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de su coronel, que, según se veía, ya llevaba un tiempo buscándolo.

-su excelencia!, … su excelencia Trais! …

El recién llegado buscó por todos lados al líder de la organización OZ, ya había revisado por todos los lugares posibles y el único sitio que le quedaba era la azotea, en donde ahora estaba revisando, suspiró con frustración al notar que tampoco estaba allí.

-en dónde rayos se metió?! …

-me buscabas Zeck? (sonrió divertido al notar cómo su coronel se volteaba bruscamente, algo espantado, seguramente lo había sorprendido al aparecer de improvisto a sus espaldas)

-su excelencia… (murmuró, reprendiéndose mentalmente por haberse asustado, y evidenciarlo además de esa manera)

-dime, qué necesitas?

-“demonios, no es lo que yo necesite de ti, es lo que tú debes requerir de mi!” (suspiró contrariado y se volteó con claras intenciones de marcharse)

-(notó sus intenciones y trató de retenerlo, preguntándole curioso) sabes por qué logre estar en el puesto que estoy? (lo miró inquisitivo y volvió a sonreír al notar la mirada confusa en los ojos de Zeck, a través de la mascara) es porque no confío en nadie… ni en mis compañeros, ni en mis subordinados, ni en mi esposa, ni siquiera en… (lo miró directamente a los ojos, notando que se veían plateados a través del casco con forma de cabeza de halcón que Zeck nunca se quitaba, y que tanto lo caracterizaba. Se preguntó interiormente cómo sería el rostro de su coronel…, jamás lo había visto, pero se le antojaba hermoso… Sonrió incrédulo ante sus propios pensamientos y miró a Zeck con mucho más detenimiento, ahora curioso por saber el cómo se vería sin la mascara… y sin el uniforme militar…) por qué nunca te quitas la mascara? (no pudo evitar exteriorizar su curiosidad al preguntar eso)

-(lo miró extrañado ante todo lo que decía, pero sobretodo ante la última pregunta) su excelencia Trais… yo… yo… no es… por nada en especial…
-(suspiró molesto, sabiendo que mentía, pues Zeck siempre había sido muy bueno para mentir, pero con él lo hacia fatal) Zeck… (se levantó del sitio en el que estaba apoyado y lo miró, sin poder contener su molestia) te he dicho que me llames Trais…, nos conocemos desde hace años ya!… y también sabes que no soporto las mentiras… (lo miró serio)

-yo… no le miento… (giró su rostro, sabiendo que le era imposible mentir de forma correcta [valga la ironía] a Trais) es sólo que…

-es sólo que qué Zeck?! (lo miró ya enojado, esperando una respuesta, pero bufó molesto al ver que esta no llegaba. Lo miró serio, bastante decepcionado) sígueme (bajó la azotea con rapidez y se encaminó a su oficina, sin siquiera mirar hacia atrás para cerciorarse que lo seguía, ya que tenía la seguridad de que era así. Se detuvo frente a la puerta de su oficina y entró de forma brusca, apoyándose en el escritorio, de espaldas a Zeck) entra y cierra la puerta con llave (estaba realmente furioso, sabía ya de antemano que Zeck le mentía con respecto a su Movilsut, y también con respecto a los Gondams, pero lo que más le molestaba era tener la casi certeza de que todo lo que hacía era una farsa, que no sólo engañaba a OZ… también lo traicionaba a él… Es por eso que quería obtener al menos una pequeña verdad de parte suya, y lo único que se le ocurría preguntar [que no implicase un completo desastre] era el por qué usaba esa mascara…) te lo preguntaré una vez más… Zeck… por qué usas esa mascara? (suspiró, esperando pacientemente su respuesta) “por favor, dime aunque sea una cosa que sea verdad… dame algo a lo que aferrarme para poder mantener mi confianza en ti…”

-no es por nada… (se quedó parado mirando el piso, dudando, ya nervioso con que no dejase el tema)

-ya basta! (se dio vuelta bruscamente y lo miró fijamente, con el entrecejo totalmente fruncido, aún más molesto al no poder ver directamente sus ojos, debido a la mascara) quítatela… (esperó a que obedeciera, pero al notar que no hacía nada suspiró con resignación y lo miró con tristeza, completando la frase que antes había dejado a medias) es una orden (se cruzo de brazos, esperando y sabiendo que obedecería, pero odiando tener que ordenarle algo así a su amigo, deseando que lo hubiese hecho por su propia voluntad, y no porque se lo mandase)

Zeck no sabía qué hacer, no tenía escapatoria, ya que rehusarse a una orden directa de su excelencia era declararse abiertamente como enemigo de OZ, y eso él no podía hacerlo, no aún… Por lo que tomó el casco entre sus dedos, y con lentitud e inseguridad se lo fue quitando poco a poco, mirando luego a Trais dudoso, un poco molesto e incomodo al saber que sus emociones podían ser perfectamente leídas ahora que el casco no tapaba su rostro. Aunque claro, para Trais, ese nunca había sido un problema…

-lo sabía… completamente hermoso… (sonrío más calmado, delineando con la punta de sus dedos el fino rostro de Zeck) para qué ocultas una cara tan bella Zeck?, o quizás debería llamarte… Miliardo Pitscraft? … (sonrió por completo divertido, no sólo por la cara de asombro de Zeck, si no que también por el profundo sonrojo que cubría sus mejillas) no sabía que te sonrojabas… te ves por completo adorable… (sonrió aun más ampliamente y rió ante la cara de molestia que ponía)

-si ya sabe todo, déjeme en paz! (separó su rostro de las manos de Trais con brusquedad y se alejo un poco para poder ponerse el casco)

-aún no te he dicho que puedes volver a ponértelo (lo miró serio, dejando de reír al instante)

-(le miró confundido, pero cesó con sus intentos de volver a ponerse el casco) qué más quiere su excelencia de mi? (preguntó con molestia, burlándose de él al recalcar el “su excelencia”, sabiendo por anticipado que no soportaba que lo llamara así. Pero se arrepintió al instante al sentir cómo era empujado hacia el sillón, y un peso se apoyaba sobre él, tumbándolo por completo e inmovilizándolo al sujetar con fuerza sus muñecas. Miró a Trais y comprobó asustado cómo este le devolvía la mirada furioso, completamente fuera de si)

-ya te he dicho cómo llamarme (lo miró fría y seriamente) pero como no quieres aprender por las buenas… (sonrió y lamió sus labios con lascivia) te haré gritar mi nombre, para que nunca vuelvas a olvidar cómo dirigirte a mi… (lo miró con ira mal contenida y beso sus labios con brusquedad)

Zeck estaba shockeado, pero salió de su estupor al sentir como Trais tocaba partes de su cuerpo que no debía; forcejeó frenéticamente, tratando de quitárselo de encima, cosa que se le hacía cada vez más difícil al sentir que le faltaba el aire, ya que no estaba para nada acostumbrado a besar.
Gimió con dolor al sentir cómo Trais mordía su labio inferior, para que abriese la boca, efectivamente consiguiéndolo y Trais aprovechando ese momento para introducirse con rudeza en su interior, explorando enteramente con su lengua el interior de la boca de Zeck.
Trais se separó de la boca de Zeck, para permitirle recuperar el aliento, y sonrió divertido y excitado al verlo con las mejillas completamente rojas, respirando con dificultad y aún con rastros de saliva bajando por la comisura de sus labios, lo miró entretenido, adivinando [sin equivocación] que no estaba acostumbrado a besar.

-su excelencia… por favor… deténgase! (murmuró de manera entrecortada por la falta de aire) ya pare!!… su excelencia… (le miró de forma suplicante, por completo avergonzado)

-y perderme todo esto?… mhh… déjame pensarlo… (guardó silencio por un instante, como si realmente se lo estuviera planteando) no lo creo (sonrió con lujuria) quién hubiera pensado que ponías tan lindas expresiones cuando te hacen algo como… esto… (lamió su cuello y froto una de sus tetillas por encima de la ropa, de forma superficial) eres precioso… (sonrió aun más divertido al ver que se sonrojaba de forma violenta, completamente avergonzado, y se quitó la tela de suave seda que usaba a la cintura como parte del uniforme, amarrándole las manos con esta misma para así evitar que se hiciese daño en caso de que siguiera forcejeando)

Trais inmovilizó por completo a su coronel y volvió a tomar sus labios de forma brusca y furiosa, aún molesto con el por las constantes mentiras que le decía, mientras iba quitando una a una las prendas que cubrían el cuerpo de Zeck, este temblando de forma involuntaria al sentirse completamente desnudo frente a un hombre, y no sólo un hombre…, si no ante Trais…

-(sonrió incrédulo ante la idea de que Zeck pudiese ser virgen aún, pero las respuestas inconcientes de su cuerpo le confirmaban el hecho, sin embargo decidió asegurarse, por lo que susurró en su oído de forma sensual) Zeck… a habido alguien antes de mi?… (sonrió aun más al notar que se lo confirmaba, no con palabras, pero si sonrojándose más [si es posible] y moviendo sus muñecas con mayor ahínco, tratando de liberarse) respóndeme Zeck… sabes que me irrita que no lo hagan… (mordió suavemente el lóbulo de su oreja, bajando luego por su pecho para proceder a jugar con sus tetillas, marcando cada parte por la que pasaba con húmedos besos y chupones, demostrando su territorio a cualquiera que se atreviese a tocarlo, dejando en claro que ese cuerpo ya tenía dueño)

-ya pa-ahh!… pare!! (sus palabras se entremezclaron con un gemido al sentir como Trais besaba suavemente la punta de su sexo, bajando más, luego, para besar la cara interna de sus muslos, pasando la lengua muy cerca de su entrada)

-dilo Zeck, di que he sido el único… (continuó lamiendo por los alrededores de su sexo, jugando con sus testículos y rozando sus labios de vez en cuando de manera “accidental” con el sexo de Zeck) Zeck… (lo miró fijamente, deteniendo sus movimientos, esperando su respuesta; la sabía pero deseaba oírla de los propios labios de su coronel)

-no, esta bien!, no ha habido nadie antes que tu!, eres el único que me ha tocado!! (giró su rostro avergonzado)

-(sonrió triunfal y bajó de nuevo, introduciéndose de una sola vez todo el sexo de Zeck en la boca, como entregándole un premio por haber contestado de forma acertada)

Trais lamía y chupaba el sexo de Zeck con total avidez, demostrando su experiencia, mientras poco a poco y “distraídamente” iba levantando más las piernas de Zeck, separándolas por completo finalmente, para luego alejarse un poco observando de manera más cómoda el “panorama” que se mostraba.

-precioso… (murmuró sumamente excitado ante la sola visión que ante el se ofrecía)
Se acercó nuevamente a su entrada y la sopló ligeramente, sonriendo satisfecho al escuchar como gemía. Lamió con suavidad e introdujo su lengua, preparando su entrada lo mejor que podía; metió un dedo junto a su lengua, sonriendo divertido al sentir como Zeck se arqueaba, tensando su cuerpo.

-relájate o dolerá más…

Introdujo un segundo dedo en su interior y comenzó a moverlos con fuerza, excitándose al oír los gemidos de dolor que Zeck trataba de acallar infructuosamente. Se alejo de su entrada, para poder ver mejor cómo entraban y salían sus dedos del interior de Zeck, simulando pequeñas envestidas, y auto preguntándose cómo sería estar en su interior, imaginándolo y deseando penetrarlo profundamente al instante; y haciéndolo al sentir que el cuerpo de Zeck se relajaba, teniendo su entrada ya lo suficientemente dilatada como para penetrarlo, cosa que Trais no dudo ni un segundo, posicionándose entre sus piernas y notando como Zeck las abría más, en un gesto totalmente inconciente, pero que logró poner a Trais lo suficientemente caliente como para meterse de una en su interior.

-ahh!… mhhh… delicioso… (besó con fuerza sus labios, acallando cualquier sonido de inconformismo [o dolor] por parte de Zeck)

Zeck tenía los ojos herméticamente cerrados a causa del dolor, pero ni así pudo evitar que gruesas lágrimas fluyeran libres por sus mejillas, mientras una mueca de profundo dolor se apoderaba de su rostro.
Al ver todo esto algo en el interior de Trais se removió y besó con suavidad los labios de Zeck, lamiendo sus lágrimas para borrar todo rastro de ellas, y repartiendo dulces caricias por todo su cuerpo a modo de silenciosa disculpa. Cuando Zeck comenzó nuevamente a gemir de forma placentera, Trais no pudo evitar el moverse de forma automática, envistiéndolo con firmeza, pero con suavidad, obligando a Zeck a gemir lo más fuertemente posible, mientras este mismo trataba de acallarse, tapando su rostro con sus brazos.

-Zeck… déjame verte… (sonrió al ver que se destapaba y relamió sus labios, más que excitado ante la visión de un Zeck por completo sonrojado y gimiendo de placer, pero lo que más le excitaba era que él estuviese dentro de a aquel bello cuerpo, envistiéndolo) mío… completamente mío… (murmuró para si mismo y sin darse cuenta sus caderas comenzaron a moverse de forma más rápida, envistiéndolo cada vez más salvajemente, y en un acto de in control, soltó las manos de Zeck, dándose cuenta al instante de lo que había hecho, pero sorprendiéndose al notar que Zeck en lugar de huir, rodeaba su cuello con sus brazos suavemente, mientras murmuraba una y otra vez su nombre)

-Trais… ahh… Trais… mhhh… (cerró sus ojos, completamente ido por el placer que sentía al tener a Trais moviéndose en su interior)

-(el oír a Zeck gemir su nombre fue como música para sus oídos, aquello logró excitarlo más que cualquier cosa en su vida) eres mío… sólo mío… (besó sus labios de forma apasionada, sonriendo al sentir que su beso era correspondido de forma desesperada por los labios de Zeck. Lamió su cuello, marcándolo de forma posesiva; detuvo sus envestidas, saliendo de su cuerpo y alejándose del cuerpo de Zeck, recostándose de espaldas en el sillón y abriendo sus piernas, señalando su sexo) lámelo… (sonrió de forma pícara, esperando)

Zeck se sonrojo violentamente, avergonzado, pero se acercó como se lo pedía y comenzó a pasar la lengua por su sexo, primero de forma suave y tímida, pero luego aumentando el ritmo al sentir la mano de Trais enredarse en sus cabellos para mover su cabeza, guiando sus movimientos e indicándole el ritmo que debía seguir.

Trais comenzó a respirar de forma pesada al sentir como los dientes de Zeck rozaban suavemente su sexo con cada chupada, dándole una mezcla deliciosa entre dolor y placer; por lo que comenzó a moverse de manera más rápida dentro de su boca.

-eso es… así… mhh… eres un buen chico Zeck… ahh… lo haces muy bien… no parece que fuera tu primera vez… (sonrió divertido al ver la cara avergonzada de su coronel, sabiendo de sobra que si era su primera vez. Separó a Zeck de su sexo y se levantó, yendo a sentarse en la silla, frente a su escritorio. Abrió nuevamente sus piernas y miró a su cu amante, divertido al notar que no se movía) ven…

-(se levantó, yendo hacia dónde Trais le pedía y parándose frente a el, sin saber muy bien qué se suponía que hiciese) yo… Trais… qué…

-(quedó confundido un instante, sin saber qué quería decirle, pero comprendió enseguida al notar la mirada avergonzada de Zeck) no sabes qué hacer?

-tan sólo dímelo (giró su rostro hacia otro lado, molestándose y planteándose seriamente el irse de allí al escuchar cómo se reía de él)

-ven (acercó a Zeck, sujetando sus caderas) siéntate en mis piernas, toma mí sexo y métetelo en esa hermosa y pequeñita entrada que tienes…

-(se sentó todo rojo en sus piernas y se metió el sexo de Trais con cuidado, sintiendo cómo este le “ayudaba”, separándole las nalgas, para que pudiese auto penetrarse con mayor facilidad)

-ahh… así… lo haces muy bien Zeck… ahora muévete (sonrió ante la cara avergonzada de Zeck y acarició sus caderas, deseando que comenzase a moverse de una vez, pero sin embargo, sin hacer ningún intento por que lo hiciera) eres hermoso Zeck… una delicia… (besó su pecho, esperando que se moviera por su propia iniciativa)

-mhh! Cállate (besó sus labios y gimió al sentir como lo llenaba por completo, preguntándose interior mente cuánto más seguiría avergonzándolo; pero dejó sus pensamientos de lado y comenzó a moverse, sin poder aguantar por más tiempo el estar quieto)

-si me callas así… (le devolvió el beso con hambre, sintiendo cómo se movía cada vez más rápido, notando que estaba próximo al orgasmo)

-trais… yo… (lo besó y abrazó con fuerza, sin poder aguantar por más tiempo sin decírselo) me gustas! … me gustas tanto… (besó sus labios y miró sus ojos) Te Amo… ahh! … Ahhhh!… mhh… (gimió con fuerza al sentir que Trais se movía con más fuerza, casi con violencia) Trais… yo… casi… casi llego… Ah!… (gritó protestando al sentir que Trais apretaba la base de su sexo, impidiéndole eyacular)

-esto terminará cuando yo lo decida… Zeck… (sonrió y lamió sus labios, levantándose de la silla con agilidad y volteando a Zeck de espaldas a él, obligándolo a permanecer con el pecho apoyado en el escritorio, mientras él lo volvía a penetrar de forma furiosa, moviéndose salvajemente en su interior…)

Trais continuó penetrando a Zeck por mucho más tiempo, probando diferentes métodos y posiciones con el, eyaculando en su cara, en su boca, en su interior y en cualquier parte de su cuerpo, evitando que el pudiese llegar al clímax por cuatro veces más; saliendo finalmente de su interior cuando este no pudo más y calló desmayado por el excesivo esfuerzo físico.

Trais miró a Zeck completamente agotado, limpió con cuidado su cuerpo y lo llevó en brazos hacia su cuarto. Lo acostó en la cama y beso su frente con dulzura, mirándolo con infinito amor y amargura ahora que Zeck estaba dormido.

-me has mentido tanto Zeck… cómo puedo creer ahora en tus palabras? … (suspiró cansado, acariciando con suavidad sus cabellos y salió del cuarto, dirigiéndose a su propia habitación para tratar de descansar un poco, aunque ya sabía de ante mano… que le resultaría imposible…)

Morir por Amor

f 6, 09 por Lujan Nikita  
Dentro de la categoría Originales

CAP I:

Solo tome el camino que me dijo mi padre, pero no era el correcto para mi destino. Durante mucho tiempo estuve en un mundo confuso y cruel.

Ahora aca en un lugar que no conosco, tirado, golpeado y al borde de la muerte…

FUJIMI:- ¿Que hice, en que me equivoque?- me preguntaba mientra estaba adolorido y con muchisimo frio.

No tengo a nadie, los perdí a todos, que ironica que es la soledad, yo mismo la cree y mi creacion me lastima… cuantos motivos para llorar, pero ni lagrimas tengo ya.

Derrepente, “¿quien me toma en sus brasos? me siento bien… que calido, ¿quien es? ¿ de donde salió? ¿ ya estoy muerto?”- pensaba confundido, no podia ver, me encontraba muy devil hasta para abrir los ojos.

Me desperté y me encontraba en una habitacion confortable. Entro un hombre que no conozco, de bella imagen, es alto, esvelto, delicado, sus facciones son perfectas, como si estuviera hecho de porcelana. esa mirada calida y conservadora y a la vez cerrada; volví a desmayarme, en ese momento no se si fue por el dolor o por ver esa bellesa incomparale y celestial ( lo rodeaba la luz del sol que crusaba la ventana). sinceramento no soy homosexual ni nada de eso, pero ese hombre me impacto.

Tengo tantas preguntas que solo él puede contestar, y que mis labios no pueden pronunciar. Me levanté y le besé la mejilla; me tomo entre sus brasos y me acostó en la cama suavemente.

KIKUMARU:- Acuestate, no seas tonto, estas muy debil todavía- pero no lo solté- en más tiempo cuando te recuperes vas poder abrazarme y y quien más quieras- lo solte.

Pasó casi un mes y yo ya estaba recuperado, y con el progreso mi voz y las preguntas las dudas que me quería sacar de la cabeza.

FUJIMI:-como te llamas- tenía que saver el nombre del que salvo mi vida.

K:- mi nombre es Kikumaru- contesto con una sonrriza que me cautivo.

F:- ¿cómo me encontraste?

K:- hmmm… bien fue asi- me miró fijo a los ojos- salía de trabajar y me encontre con vos tirado y agonisando, no podía dejarte asi, te coji y te traje hasta aqui. y desde entonces te cuido como ya te bras dado cuenta- se quedo callado como recordando lo ocurrido- cómo es el tuyo?

F:- eeeh? que cosa?

K:- tu nombre! ya conoces el mio, sería injusto que solo tu sepas mi nombre.

F:- Fujimi- me puse nervioso.

En ese momento surgió una pregunta que no me esperaba, y que me puso todavía más nervioso.

K:- se me hace dificil preguntarte esto- hubo un pequeño suspenso, pero una mirada de insistencia por parte mía hizo que que soltara la pregunta- ¿¡tienes pareja!?.. ¡si no queres contestar no contestes!

Fue medio agresivo, pero me paresió dulce sin embargo no quería que pensara que yo era gay porque no es asi. Y conteste.

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bueno espero que agreguen este primer cap y dentro de poco les voy pasando lo demás que se va a poner vastante caliente.

bueno muchisimas gracias por tomarce el tiepo de leer.

ahora como de onda me gustaría que agreguen mi msn para más o menos estar en contacto:

mircovichnash@hotmail.com
lujan_nikita_3@hotmail.com

Ámame una vez Más

f 6, 09 por Forfirith-Greenleaf  
Dentro de la categoría Yu-Gi-Oh fics

Declaimer: Los personajes y nombres utilizados en este fic son propiedad de Kazuki Takahashi, yo simplemente los tomé prestados para crear una historia.

“Diálogos”

“Pensamientos”

Canción y voces

La última luna

Las lágrimas no dejaban de brotar por ese par de ojos color chocolate, ya hacía tiempo que sabía que Seto no estaba siendo muy sincero con él, sin embargo, el amor que el rubio le profesaba a su novio era enorme y había dejado pasar algunos detalles que en realidad no creía muy ciertos; guardaba la esperanza de que todo era producto de su imaginación, no obstante su corazón dolía cada vez que se percataba que Seto ocultaba algunas cosas. Pero esa mañana, sus propios ojos comprobaron que todo lo que sabía era verdad, y para colmo, lo había visto con uno de sus mejores amigos, y no era uno cualquiera, sino el que se hacía llamar su mejor amigo.

Joey corría por las calles sin importarle que lo vieran en ese estado, total, su vida estaba destrozada desde el momento que comprendió el porque Seto le mentía tanto, no solamente se sentía utilizado, además había sido un estúpido al creer que una persona como lo era Seto Kaiba, podía estar enamorado de un simple muchacho promedio que había sido repartidor de periódicos… claro que no, ahora lo sabía, el gran CEO se merecía a alguien que fuese de su nivel, y que mejor partido que un Faraón.

Sin detenerse en su carrera, importándole muy poco si pasaban coches al momento de cruzar las calles, por fin llegó a su departamento, ese hogar que compartía con él desde hace dos años, al entrar, un vacío muy grande se formó en su estómago, aún no podía creer lo que estaba viviendo.

Caminó hasta el gran ventanal que estaba en la sala, donde se podía apreciar toda la ciudad, observó el paisaje por un momento y dándose la vuelta se dejo resbalar por el, hasta quedar recargado en el pedazo de pared sobre el que descansaba el ventanal; recogiendo sus piernas hacía su pecho, las abrazó con firmeza y metió su rostro entre sus rodillas, comenzando a brotar nuevas lágrimas, mientras pensaba…

“Por qué Seto?… yo siempre te di todo mi amor, te demostré lo importante que eras para mí, por qué Seto?… por qué?…

Alzando un poco el rostro, comenzó a inspeccionar el departamento, recorría con la mirada cada rincón de este, como queriéndolo grabar por siempre en su memoria…

“Aún recuerdo cuando vinimos a ver el departamento juntos, me habías ofrecido irme a vivir contigo a la mansión, pero yo me negué, te dije que yo quería pagar por el lugar donde un día viviríamos y fue cuando te decidiste por un departamento, diciéndome que poco a poco lo iba a poder liquidar, aunque se que tú ya lo has hecho…”

Una sonrisa triste se asomó por el rostro de Joey, debido al pensamiento que acababa de tener, ese lugar era como un santuario para el rubio, puesto que los momentos más felices de su vida, los había vivido en ese departamento.

Joey seguía recorriendo con la vista cada punto de ese lugar que era su hogar, hasta que el sonido del teléfono llamando, lo sacó de sus meditaciones, no tenía ninguna intención de levantarse a contestarlo, y no porque su estado lo impidiera, sino porque ya sabía quien era… después de cuatro timbrazos, la contestadora fue la que hizo su trabajo…

“Hola quien quiera que seas, somos Joey y…” – Joey trataba de hablar bajito para que no se escuchara – “vamos Seto, tienes que decir tu nombre tu mismo…” – después de un muy notorio “hm”, se volvió a escuchar…

“Somos Joey y” -

“Seto” – por fin dijo el moreno, dejando que el rubio siguiera con el mensaje

“Y en este momento no nos encontramos en casa… o a lo mejor si estamos jejeje, pero andamos algo… ocupaditos…”

“¡¡Cachorro!!…”

“Esta bien, esta bien… cuando escuches el bip, déjanos tu mensaje, bye bye…” – Joey hizo una sonrisa sarcástica, mientras movía la cabeza de un lado a otro, de forma negativa…

Cuando se escucho el bip, la llamada fue tomada…

“Cachorro, contéstame… se que estas ahí… necesito que hablemos, lo que viste en mi oficina, no era lo que parecía… bueno es cierto que estaba ahí con Yami, pero… por favor, cachorro, contéstame…” – la voz de Seto sonaba angustiada, sin embargo eso a Joey no le importó, simplemente se limitaba a ver el teléfono, después de un momento de silencio, la llamada seguía…

“Muy bien cachorro, hablaremos más tarde entonces, llegaré al departamento como a las ocho, ahora tengo una junta muy importante… te veo al rato… te amo!!!” – después de esa frase, la llamada terminó, Joey simplemente cerró los ojos echando la cabeza hacia atrás y recargándola en la pared, mientras comenzaba a decir en voz alta…

“Claro Seto, una junta muy importante… seguramente no has terminado de cogerte a Yami…” – decía mientras abría sus ojos que ya comenzaban a llenarse de lágrimas de nuevo…

“Y si… aquí me veras…” – murmuraba con la voz entrecortada – “Y yo… yo también… te amo… Seto” – bajaba su rostro mientras el llanto se hacía mas fuerte, volviendo a hundir su rostro entre sus rodillas.

El tiempo pasó relativamente rápido, eran las 8:00 P.M. cuando un Mercedes Benz color negro iba llegando a la cochera de unos lujosos departamentos, del vehículo bajaba el gran CEO de KC, iba a toda prisa con dirección al departamento número 805.

Cuando por fin llegó, sacó sus llaves y abrió la puerta, encontrándose con una gran oscuridad, entró y colocó las llaves sobre una repisa a un lado de la puerta, se dirigía al interruptor de luz, cuando la voz de Joey lo detuvo…

“No la enciendas… así se puede admirar mucho mejor el paisaje desde la ventana” – Joey se encontraba parado frente al ventanal, con los ojos muy fijos en las luces que venían de la cuidad, tenía los brazos a un costado, pero las manos estaban en forma de puño…

Seto por fin cerró la puerta y se quitó la pesada gabardina que traía puesta, arrojándola a uno de los sofás, muy despacio, se fue acercando hacia Joey, hasta quedar a espaldas del rubio, muy tranquilamente, Seto pasó sus brazos alrededor del cuerpo de Joey, juntando sus manos sobre el vientre de este y recargando su barbilla sobre la cabeza del rubio.

El silencio que reinaba el departamento era demencial, solo se escuchaban las respiraciones de ambos, Seto no era un hombre que hablara mucho o que gustara del ruido, pero en ese momento, solo quería escuchar a su cachorro, por eso fue él quien rompió el silencio…

“Joey, sobre lo de hace rato… solo quiero explicarte lo que pasó… no se como sucedió todo esto, ni porque comenzó… solo quiero que sepas, que tu eres muy importante para mi cachorro… yo te a…”

“¡¡No lo digas!!… ¡¡maldita sea, no digas cosas que no son ciertas!!” – interrumpió el rubio, mientras se soltaba del abrazo del moreno y ponía sus manos sobre sus orejas, queriendo que esta acción pudiera tapar todo lo que fuera a venir de la boca del CEO, sin embargo, siguió hablando…

“Joey… escúchame” – decía Seto mientras quitaba las manos de Joey de sus orejas tomándolo de las muñecas, y acercando su rostro al del rubio siguió hablando – “Yo te amo, lo que pasó con Yami… fue un error, nunca debió pasar, porque yo solamente te amo a ti Joey, solamente a ti cachorro”

Joey miraba fijamente los ojos azules de Seto, iluminados únicamente por la luz que la luna transmitía, muy dentro de su corazón, decía que todo lo que el CEO estaba diciendo, era verdad, pero en ese momento recordó, las miles de veces que Seto le había engañado, no solamente porque se había enterado de los posibles amantes de su novio, sino de muchas cosas más que se fueron acumulando, pero que el amor ciego que tiene por él, nunca le dejó ver la realidad.

De todas tus mentiras guardo un mal sabor
Y mentiras ya no quiero más
No pierdas más tu tiempo en pedir perdón
Pues te juro que no me vuelvo atrás

“Mi amor… perdóname, te juro que no volverá a pasar… por favor, dame la oportunidad de demostrarte que no miento… que en verdad te amo”

“No Seto… ya no puedo creer en ti, ya fue demasiado el daño que me has hecho, no tiene caso seguir con esta farsa, puesto que me queda muy claro que tu realmente no me amas… posiblemente me tengas cariño… pero no amor Seto”

“No digas eso Joey, en verdad me lastima que pienses eso”

“¡¡Y que quieres que piense cuando veo a mi novio con mi mejor amigo!!… no, en esta relación solamente uno de nosotros fue el que amó, y ese fui yo, tu no, tu tenías deseo, atracción, posiblemente algo de cariño, pero jamás amor… yo si te amaba Seto… o peor aún… te amo”

“Cachorro…”

“Dime en que fallé Seto?… que fue lo que hice mal?… que fue lo que te desagrado de mi que tuviste la necesidad de buscar en otro lado eso que yo no tengo” – decía Joey mientras se soltaba del agarre de su novio y dirigía su mirada hacia el ventanal recargando sus manos junto con su frente en el vidrio de este.

“Que es Seto?… que es?” –

“Nada cachorro, no has fallado en nada, eres lo mejor que tengo en la vida, tu no has cometido ningún error, el de los errores aquí he sido yo” – decía Seto mientras se iba acercando a Joey, volviéndolo a abrazar por la espalda

No me pidas que haga la locura
de creerte una vez más
Nomás regálame la ultima luna
Una noche que no olvide jamás..

“Joey… me darás una oportunidad verdad?… verdad que si mi amor?”

Joey no decía nada, simplemente seguía mirando por la ventana y ese silencio puso muy nervioso a Seto, el cual estaba haciendo un esfuerzo muy grande por no derramar ninguna lágrima que osaba salir por sus hermosos orbes azules, su desesperación también estaba llegando a un punto muy alto, ya que no veía buena reacción por parte del rubio, ya no veía de que manera hacerle entender a su cachorro que lo amaba con todas sus fuerzas y que lo de Yami, había sido un grandísimo error, el moreno estaba a punto de decir algo cuando Joey por fin habló…

“Recuerdas cuando nos venimos a vivir aquí, la primera noche que pasamos en este departamento… la luna era llena como lo es ahora…”

“Si, lo recuerdo perfectamente, estábamos parados aquí abrazándonos como lo estamos ahora, viendo por la ventana la inmensa ciudad…”

“Así es, hicimos el amor después de eso… era una noche exactamente igual a esta… Seto?…”

“Dime cachorro”

“Quiero que me hagas el amor, como esa noche…”

“Pe… pero Joey…” – los labios del CEO fueron acallados por el dedo del rubio, mientras este seguía hablando…

“Solamente eso te pido Seto, hazme tuyo una vez más, hazme el amor como nunca, por favor… solo quiero eso”

Seto se quedó en shock, claro que no se opondría a la petición de Joey, pero no le gustaba esa manera de pedírselo, aunque ardía en deseos de poseer al rubio una vez más, tenía miedo, por primera vez en su vida, el gran Seto Kaiba tenía miedo, pero así fuera lo último que hiciera, iba a complacer a su cachorro en todo lo que le pidiera.

Desnúdame de a poco
y bésame a lo loco
Invéntame un momento
que no tenga final

Aprisióname en tus brazos
Y quiébrame en pedazos
Arrójalos al viento
Ámame una vez más

“Si mi amor, siempre serás mío… siempre seré tuyo…”

“Te amo tanto Seto… tanto” – decía Joey en lo que se volteaba y abrazaba con todas sus fuerzas al CEO, rodeando con sus brazos el cuello de este

Kaiba lo apretaba cada vez más a él, enterrando su nariz en el cabello dorado de su amor, aspirando ese dulce aroma de la persona a la que más amaba en el mundo… Joey mantenía su rostro recargado en el hombro del moreno, deseando que esa noche fuera eterna, como el amor que le tenía a Seto.

Poco a poco Kaiba fue descendiendo su rostro hacia el cuello del rubio, dejando suaves besos en su paso, cabeza… oreja… mejilla… hasta llegar a su cuello, ese lugar que tanto le gustaba explorar al moreno. Joey al sentir los suaves roces que iba dejando la boca de su amado por su rostro, ladeo la cabeza un poco para que el CEO tuviera mejor acceso.

La lengua de Seto recorría cada rincón de la cremosa piel que poseía el rubio en esa zona, pequeños gemidos salían de la garganta de Joey, indicándole a su amante que lo que estaba haciendo le gustaba. Las manos del CEO comenzaron a subir por el pecho del rubio, hasta encontrarse con el primer botón de la camisa, liberándolo del ojal que lo mantenía preso… ese fue el destino de todos los botones, hasta dejar descubierto el delicado, pero firme pecho de Joey. Sin previo aviso, la boca de Seto fue descendiendo dejando pequeñas marcas rojas por donde iba pasando, hasta que se topó con uno de los pequeños capullos rosados del rubio, el cual comenzó a lamer y chupar frenéticamente, como si con este acto, devolviera la felicidad que su cachorro tenía solamente un día antes.

Cuando terminó con su trabajo con uno de los capullos, se pasó al otro, repitiendo la placentera tortura que el rubio sentía… las manos de Joey se dirigieron al cabello del moreno, tomando esas sedosas hebras que tanto le gustaba acariciar, y con un delicado movimiento, fue alzando el rostro del CEO hasta tenerlo a la altura del suyo, se miraron eternos segundos que les parecieron horas, Seto pudo notar el delicado sonrojo que las mejillas de Joey tenían…

Estudiando minuciosamente cada parte del rostro de Joey, Seto se lanzó a la boca de su novio, aprisionando con la suya, los carnosos labios que este poseía, pidiendo la autorización para que su lengua pudiera explorar una vez más, esa cavidad tan dulce, que para su gusto, era la más deliciosa que jamás había probado… sin mucho vacilar, el rubio dio la autorización y en un segundo, su lengua se encontraba manteniendo una batalla campal con la lengua de su novio, pero no era una lucha por el dominio, al contrario, desde que se habían encontrado, ambas ya se habían rendido ante la otra, simplemente era un grito desesperado porque esto nunca terminara.

Todo había comenzado con una simple lucha, pero poco a poco, esta se iba transformando en algo más fuerte, y no es que fuera algo doloroso, con todo y la presión que Seto estaba dando sobre la boca de Joey, este sentía que era el mejor beso que jamás había recibido por parte de su novio, y el sabía que esto se debía, a que iba a ser la última vez que estarían de esa manera.

Mientras el CEO seguía besando a Joey, sus manos no se quedaban quietas, fue retirando de manera sutil la camisa que hacía poco había desabrochado, haciéndola resbalar por los hombros bien formados que tenía su pareja, acariciando cada parte que iba quedando sin resguardo… una vez que la prenda se hallaba inerte en el piso, los pantalones del rubio correrían el mismo destino. Dejando de besar a Joey, muy lentamente lo fue recostando en el piso alfombrado mientras se posaba sobre él, poco a poco fue bajando, mientras estudiaba con la mirada, la perfección del cuerpo que Joey poseía, así fue descendiendo hasta que se topo con la pretina de los pantalones que su novio aun tenía puestos, y regresando la vista hasta esa mirada color chocolate, fue que entendió el mensaje que esta le mandaba. Con manos temblorosas como si fuera la primera vez que hacía esto, Seto desabrocho el botón que mantenía sujeto dicha prenda, y con su boca fue bajando la cremallera, liberando los boxers que ya poseían un bulto, el cual crecía cada vez más, cuando la nariz de Seto rozaba con el, mientras hacia su labor de liberación

Los pantalones fueron retirados en su totalidad, y ese mismo destino corrieron los molestos boxers. Una vez que Joey estuvo completamente desnudo, este procedió a desnudar a su gran amor, el cual de manera desesperada ayudaba al rubio, para que él también se encontrara en las mismas condiciones que su novio.

No hay nada más difícil, que decirte adiós
porque se muy bien que nunca más
podré olvidar la música que hay en tu voz
el perfume de tu piel, tu mirar

Cuando por fin los dos estuvieron de igual manera, Joey comenzó a acariciar el rostro de Seto, pasando sus dedos por todas sus facciones, memorizando cada una de ellas, él sabía muy bien que no quería dejarlo, pero su corazón ya dolía mucho, y también sabía que esto que estaban haciendo, iba a ser más duro el momento del adiós, pero quería guardar un recuerdo más de los vividos con Kaiba, y que mejor manera que profesándose amor.

“Cachorro… eres lo más hermoso que jamás haya tenido, ni el dinero, ni los lujos… nada es mejor que estar a tu lado”

“Por favor Seto… sigue hablándome de esa manera, sigue diciendo lo mucho que me amas, aunque no se verdad…”

“No Joey, no son mentiras, yo realmente te amo, por favor entiéndelo…”

“No importa eso ahora, simplemente, dímelo… repíteme a cada momento que me amas, no importa que sea verdad o mentira, solamente no dejes de decirlo…”

“Te amo Joey, te amo…”

Al terminar de decir esto, Seto volvió a besar a Joey de manera apasionada, cubriendo por completo la boca del rubio, mientras tanto su mano iba descendiendo a un costado del cuerpo del cachorro, hasta posarse sobre sus caderas, las cuales comenzó a acariciar de manera suave, logrando sacar pequeños gemidos que fueron acallados por la boca del CEO.

Cuando termino de probar el dulce sabor de los labios de su cachorro, comenzó a recorrer todo su cuerpo, dando besos que dejaban un pequeño rastro de saliva, marcando que esa era su propiedad, cuando Seto de detuvo a probar el cuello, que era su parte favorita, Joey lo abrazo, aspirando todo el aroma que el cuerpo de su amante despedía, y no es que percibiera el olor de la colonia que el CEO usaba, era el aroma que solo él podía percibir, ese que le recordaba que Seto era suyo y que él era de Seto.

“No quiero soltarte nunca Seto, quiero estar así contigo para siempre, porque tenía que amarte tanto… porque?”

Meditaba Joey, mientras iba soltando poco a poco a su novio, para que siguiera su recorrido por su cuerpo. Seto al sentir este acto, comprendió que el rubio deseaba que siguiera explorándolo, y así lo hizo, fue bajando por el pecho hasta llegar al vientre plano del rubio, regresando un poco más arriba, para jugar un rato con el ombligo de este, haciendo que todo su cuerpo se estremeciera por dicha acción.

Una vez que hubo terminado con el pequeño orificio situado en el estómago de su amante, se dispuso a llegar más abajo, ahí donde el miembro erguido del cachorro se encontraba, dulcemente con la punta de su lengua, comenzó a dar pequeñas lamidas que provocaron un mar de espasmos en el cuerpo de Joey, decidido a probar de lleno ese manjar que tenía enfrente, subió la mirada, topándose con otra que expresaban el deseo que sentía, pidiendo porque no parara con la labor que había comenzado, Joey hizo un movimiento apenas perceptible con la cabeza en forma afirmativa, dando su total autorización para que continuara.

Se que me esperan horas muy oscuras
Y se que voy a llorar
Pero hoy regálame la última luna
Una noche que no olvide jamás

“Seto, será tan difícil para mi no volver a ver esos ojos azules que tanto me gustan, será difícil no volver a sentir tu mirada recorriendo mi cuerpo… será tan difícil no tenerte a mi lado por las noches… será tan difícil dejarte de amar…”

Joey interrumpió sus pensamientos, cuando sintió como la boca de Seto cubría en su totalidad su miembro, dando pequeños masajes con la lengua mientras comenzaba con un suave ritmo ascendente y descenderte por todo lo largo de su hombría, Joey arqueaba la espalda cuando todo su interior sentía el recorrer de esos espasmos que le ofrecían un placer inigualable, estas sensaciones obligaban al rubio a mantener los ojos cerrados, pero él en verdad lo que quería era ver como es que su novio le producía estos estremecimientos.

Con toda la fuerza que pudo reunir, abrió los ojos y levantó un poco la cara, ahí pudo apreciar el ritmo que llevaba el otro, le gustaba lo que estaba haciendo con su cuerpo, pero quería ver esos mares azules que tanto le gustaban, así que levantando su mano, la dirigió hacia el cabello de Seto, enredando unos cuantos mechones cafés entre sus dedos. Seto al sentir la mano de Joey sobre su cabeza, sintió un miedo espantoso, y sin separarse del miembro de su amante, levantó la mirada, una mirada que expresaba angustia, el rubio al percatarse de esto, comprendió que el moreno creía que este le pedía que se detuviera, pero con una leve sonrisa, respondió al otro que no lo hiciera y que continuara, la mirada de Seto cambió al instante y cerrando de nuevo sus ojos continuó con lo que hacía, pero esta vez su ritmo era marcado por la mano de Joey.

Seto succionaba con placer el miembro del cachorro, sintiendo como se iba hinchando cada vez más, anunciando que muy pronto iba a descargarse, eso lo corroboró por los fuertes gemidos que Joey soltaba, provocando sensaciones placenteras, que comenzaban a despertar su propio miembro.

“Seto… yo… voy a… terminar”

El CEO al escuchar la voz entrecortada de su amante, lo que hizo fue acelerar sus movimientos, provocando que un grito de satisfacción saliera de que la garganta de Joey, al mismo tiempo que se derramaba dentro de la boca de Seto, el cual con infinito gusto, saboreaba todo el líquido blanquecino que este le ofrecía, sin dejar escapar ni una sola gota. Una vez que tragó todo el néctar, buscó de nuevo los labios de su cachorro, robándole un beso con el cual el rubio pudo probar de su misma esencia.

La pasión iba desbordándose a cada momento dentro del cuerpo de Kaiba y no lo estaba reprimiendo, quería hacer suyo ese delicioso cuerpo una vez más…

“Mi amor… Joey… necesito sentirme dentro de ti… te necesito tanto…” – murmuraba Seto sobre los labios de su amante

“Soy tuyo Seto, nunca lo dudes… soy tuyo…”

Enrédate en mi pelo
Consúmeme en tu fuego
Muérdeme los labios
No me tengas piedad
Devórame esta noche
con besos que me asombren
y que mi propio nombre
me hagan olvidar

Al escuchar estas palabras, el CEO no aguantó más y se lanzó de lleno contra Joey, aprisionándolo entre la alfombra y su cuerpo, comenzó a besar de manera frenética el cuello del rubio, las manos de Joey tampoco se mantenían quietas, por lo cual comenzó a dar ligeras caricias en la espalda del moreno, haciendo más candente el momento.

Seto tomando la cara del rubio, comenzó a dar minúsculos besitos por todo el rostro, mientras sus manos acariciaban las finas hebras doradas con ese exquisito olor a coco que lo volvía loco, recorría con sus labios cada rincón de las facciones de su novio, frente, nariz, ojos, mejillas… hasta volverse a topar con esa suculenta boca, en este punto, el CEO ya se encontraba muy excitado, y sin poder usar su autocontrol que tanto lo caracterizaba, invadió una vez más esa cavidad que lo llevaba a un sueño del cual no quería despertar, su lengua recorría cada rincón que la boca de Joey tenía, sin dejar de pasar por ninguno de ellos, cuando su lengua dejo de probar el interior de la boca del cachorro, sus dientes siguieron con el trabajo de torturar los labios rosados y carnosos que el rubio poseía, daba pequeños mordiscos que transportaban a su amante a una dimensión inimaginable, correspondiendo de la misma manera como su verdugo lo atacaba.

Muy lentamente, Kaiba fue bajando su mano, mientras recorría toda la espalda del rubio, hasta toparse con ese par de nalgas bien formadas, comenzando a masajearlas de manera firme, mientras iba buscando el pequeño orificio que lo haría gritar de placer. Cuando por fin lo encontró, comenzó a rodearlo con su dedo, excitando con cada caricia a Joey, el cual no aguantaba un minuto más, necesitaba sentir dentro de él a su amado. Esas sensaciones estaban embriagando totalmente al rubio, cuando para su decepción el CEO dejo de dar esos masajes tan placenteros.

“Que sucede Seto?”

“Cachorro, no tenemos lubricante, podría lastimarte si te penetro así…”

El rubio en ese momento esbozó una sonrisa, ya que pese a que se sintió contrariado por el repentino abandono, no vio como problema ese asunto. Tomo la mano que segundos antes le proporcionaban ese placer y tomo los dedos de Seto, introduciendo dos de ellos a su boca, los lamía y chupaba mientras cerraba sus ojos, el CEO en ese momento sintió como punzadas en su entrepierna y noto como crecía su hombría cada vez más. Por tener al moreno sobre su cuerpo, Joey pudo notar como el miembro de su novio crecía y apresurando su trabajo, saco los dedos de su boca.

“Ahora si puedes hacerme tuyo sin ningún percance… al menos que ahora no quieras hacerme el amor…” – dijo el rubio con un poco de desilusión en su voz

“Jamás digas eso… primero muerto antes de dejar de desearte con toda mi alma”

Y sin previo aviso, Seto comenzó a introducir uno de sus dedos por la entrada de su amante, en un principio Joey sintió un dolor muy fuerte que hizo que soltara un grito de dolor, pero mientras el dedo de Seto comenzaba a moverse muy sutilmente dentro de él con movimientos circulares, el rubio comenzó a sentir como su cuerpo empezaba a desplazar ese dolor, trasformándose en un placer increíble. Cuando el moreno vio que su cachorro comenzaba a destensarse, introdujo un segundo dedo y después un tercero, preparándolo para él. Una vez que sintió que ya estaba listo, retiro sus dedos y comenzó a besar a su amante.

“Estoy listo Seto… por favor… tómame, ya no aguanto más”

Kaiba no necesito nada más, en ese momento sujeto las piernas de Joey y las colocó sobre sus hombros, haciendo más fácil la penetración y dándole más placer a su cachorro. Comenzó con la punta mientras se iba deslizando suavemente para que el rubio se fuera acostumbrando a la intromisión en su cuerpo, cuando por fin ya estaba todo adentro, se quedo quieto, hasta que Joey le dijo que continuara. Comenzó a moverse sutilmente sacando y metiendo su miembro, mientras Joey arqueaba su espalda, de las gargantas de ambos comenzaron a salir gemidos que denotaban un placer inigualable, mientras los movimientos se iban haciendo cada vez más rápidos. Kaiba sintió que su amante comenzaba a moverse también, incrementando las sensaciones, ya que los dos imponían el ritmo que los estaba llevando a la locura

Desnúdame de a poco
y bésame a lo loco
Invéntame un momento
que no tenga final

Aprisióname en tus brazos
Y quiébrame en pedazos
Arrójalos al viento
Ámame una vez más

Joey alzó sus brazos y atrajo hacia si a su amado, haciendo que con ese movimiento, el miembro de Seto tocara un punto que hizo que soltara el gemido más fuerte que jamás había emitido, pero rápidamente fue silenciado por la boca de su amante, el cual lo besaba de la manera más dulce que se hubiera imaginado.

En lo que se besaban, las embestidas no cesaban, al contrario, incrementaban, haciendo que ambos llegaran al clímax de un momento a otro, mientras Seto no dejaba de besar y arremeter contra el rubio, una de sus manos bajaron hasta tomar el miembro de Joey y comenzó a masajearlo para darle más placer a su amor, ese placer que solamente él se merecía.

El departamento seguía inundándose de gemidos, hasta que uno demasiado fuerte retumbo por todas las paredes, el rubio había llegado al clímax manchando la mano de su novio y su propio vientre.

“¡¡Seto!!” – había dicho en su momento culminante

Pero un segundo gemido le siguió casi al momento, indicando que el moreno había culminado llenando todo el interior del cuerpo de su cachorro.

“Joey!!!… te amo… Joey” – grito el CEO, secundando el grito del primero.

“Ojala fuera totalmente cierto Seto, ojala…”

Totalmente exhaustos y uno encima del otro, Seto retiro muy lentamente su miembro del interior de Joey colocándose a un lado de este, atrayéndolo al hacer este movimiento, y recostándolo sobre su pecho, mientras acariciaba su cabello. Los dos se quedaron en silencio por largo rato, hasta que unos sollozos comenzaron a escucharse, Kaiba se dio cuenta de esto y tomando la barbilla del rubio, hizo levantar su rostro hasta que sus miradas se toparan.

“Joey… que sucede?” – pregunto el CEO con un dejo de preocupación en su voz

“Gracias Seto… gracias por este magnífico momento… jamás lo olvidaré, siempre lo llevare como lo más preciado para mi…”

“Pero que dices cachorro?… habrán muchas más veces como esta, y cada día te amaré con muchas más fuerzas”

En ese momento Joey se levantó del pecho de Kaiba y volteó a ver al ventanal, mientras miraba de forma muy detenida hacia la luna…

“Mira… que hermosa es… una vez más fue testigo de nuestro amor, de nuestra entrega, es la única que ha visto la manera en la que nos hemos amado… fue la única que vio nuestra primera vez y ahora es la única que vio nuestra última…”

“Cachorro… que quieres decir con nuestra última?”

Girándose hacia donde se encontraba Seto, el rubio se puso de pie tomando sus boxers del suelo y poniéndoselos, hasta quedar de frente al CEO que aún se encontraba sentado en el piso.

“Lo que pensaste… no eres nada tonto y se que ya sabes la respuesta” – dijo mientras se giraba y se acercaba a la ventana una vez más en ese día, el día más tormentoso para Joey, pero con la mejor noche de su vida

Y vete ya, ya
Y Vete… ya, ya
Vete… ya
Ya, ya

“Ya no quiero que estés aquí Seto, por favor vete… no quiero volver a verte… quiero dejar de amarte, tengo que dejar de amarte”

Kaiba en ese momento abrió sus ojos lo más que pudo, no podía ser cierto lo que decía su cachorro, no podía estarle pidiendo que lo dejara, no quería y no lo iba a hacer. Así que poniéndose de pie tomó sus pantalones y se los puso, mientras se dirigía hacia su precioso rubio, colocándose detrás de él, puso una mano sobre su hombro, pero de una fuerte sacudida, Joey le retiró la mano.

“Tu sabes que no me iré Joey… yo te amo y no te dejaré nunca”

“Pues si tu no te vas, el que se irá soy yo…” – dijo mientras lo encaraba, pero esta vez los ojos color chocolate, tenían una oscuridad que jamás había visto en ellos – “Así que decide, ya no quiero perder más tiempo… ya no quiero estar un segundo más contigo”

“Pero Joey… acabamos de hacer el amor, acabamos de confesarnos que nos amamos… acaso eso no cuenta para ti?”

“Acaso contó para ti estarle haciendo el amor a Yami?… también a él le decías que lo amabas?”

Seto se quedó mudo ante esa pregunta, comprendiendo que no tenía derecho de cuestionar a su cachorro después de haberlo visto con su mejor amigo teniendo sexo… porque eso es lo que había tenido con Yami, solo sexo… jamás con él había hecho el amor, puesto que solo lo podía tener con su precioso rubio de ojos color chocolate.

“Te quedas callado… entiendo que ahora comprendes… así que por favor, déjame” – respondía mientras su ojos se comenzaban a llenar de lágrimas y sus manos se cerraban en puños, hasta que la furia que venía conteniéndose desde hace rato salió y lanzándose sobre el moreno, comenzó a golpearlo en el pecho.

“¡¡¡VETE!!!… MALDITA SEA, LÁRGATE… DÉJAME SOLO”

Pero Seto únicamente atinó a sostenerlo de las muñecas, para evitar que lo siguiera golpeando, y lo fue acercando a su cuerpo para abrazarlo de una manera posesiva, mientras Joey se soltaba a llorar de una manera que rompía el frío corazón del empresario, se sentía muy mal, ya que él era el causante de ese dolor tan grande que tenía el rubio, de pronto sintió que su novio lo comenzaba a abrazar y hundía su rostro en su pecho, el cual segundos antes había sido golpeado.

“Te… amo… estúpido idiota… cuanto… te amo…” – murmuraba Joey entre sollozos

El moreno comprendió el dolor que tenía el rubio, pero no iba a rendirse y no iba a dejarlo, de eso estaba seguro, Seto Kaiba nunca perdía nada que fuera preciado para él y mucho menos por un estúpido error… así que dejaría que su cachorro se calmara un poco y le daría un tiempo… pero solo un tiempo, ya que él se encargaría de recuperar su confianza puesto que sabía que su amor, jamás lo iba a perder…

“Muy bien cachorro… me iré, no me volverás a ver” – dijo muy decidido el empresario, cosa que sorprendió demasiado a Joey

Sintió que su estómago daba mil vuelcos, pero… ¿no era eso acaso lo que él quería?… ¿no era eso lo que le estaba pidiendo?… se repetía a cada segundo esas preguntas, hasta que sintió como las manos de Seto subían su rostro para posarlo enfrente al del moreno, el cual simplemente esbozaba una sonrisa la cual descolocó a Joey… ¿acaso Kaiba estaba feliz de dejarlo?, pero su respuesta fue respondida casi al mismo tiempo en que se formulaba la pregunta…

“Pero solo será por un tiempo… porque te prometo… no, te juro… que volveremos a estar juntos y esta vez será para siempre y no habrá ningún error que manche este amor… y lo más importante, nunca más volverás a sufrir”

Terminando de decir esto, Seto le dio a Joey un suave y sutil beso en los labios, más bien fue un roce, pero para el rubio fue una liberación de toda la tensión que había sentido… las palabras que el CEO le había dicho, calmaron su corazón que dolía. Al separarse, Kaiba tomó su camisa y se la puso, luego se dirigió al sofá donde había colocado su gabardina y tomándola se encaminó a la puerta, la abrió, pero antes de salir por completo, se volteó y miró una vez mas la figura apenas visible del cuerpo de su amado, pero que la luna, aquella que fue su espectadora, iluminaba de manera tenue.

Joey veía como la puerta se cerraba lentamente, admirando la perfecta figura que poseía su novio; tan ido estaba en sus pensamientos que no pudo escuchar claramente lo último que Seto había dicho antes de cerrar por completo la puerta. Solo pudo apreciar las palabras “cachorro”… “por siempre”… “mío”.

Ante estas últimas palabras, Joey se volteó y mirando la luna una vez más a través de la ventana, esbozo una sonrisa, mientras pensaba…

“Si Seto… tuyo… por siempre tuyo…”

¿FIN?

CANCIÓN UTILIZADA

* Ámame una vez más – Amanda Miguel

Bye Bye

Bajo la Luna Llena

f 6, 09 por Yoko Kinawa  
Dentro de la categoría Yami no Matsuei fics

Era una noche en la que no podía dormir, salí a caminar fuera de mi casa para ver si mi mente se relajaría y podría al fin conciliar el sueño. Mientras caminaba iba admirando el hermoso paisaje nocturno que muy pocas veces uno tiene el placer de contemplar; las enormes casas que con su estilo rústico parecían llevarme al Japón Antiguo, las calles vacías y tranquilas daban un aire de calma, como si algo que perturbase esa tranquilidad estaría cometiendo un delito imperdonable, los árboles cantaban junto con el viento una hermosa canción; sí, todo era paz y serenidad, pero a pesar de eso, no podía encontrar la completa relajación, ni siquiera una pequeña señal de tener sueño. Así que seguí caminando para encontrar lo que estaba buscando…

-Tal vez el alejarme de toda esta combinación de sentimientos por un momento es lo que necesito…

Seguí caminando sin pensar en nada, dejando que la luz de la luna roja me guiara hacia un destino desconocido, hacia un lugar que me alejaría lo suficiente de todo aquello que, de seguro, era lo que no me dejaba dormir. Sin saber cómo llegué a estar frente a un cerezo, era enorme y precioso, nunca mis ojos habían contemplado tan más grande belleza. Me quedé parado en frente de él, contemplándolo, como si estuviera hipnotizado; al acercarme un poco más, noté que bajo el cerezo se encontraban dos personas, un hombre y una mujer, el hombre vestía completamente de blanco, de la cabeza a los pies, su cabello era plateado y su gabardina blanca hacía juego con un traje del mismo color, parecía un ángel; estaba abrazando a la mujer como si no quisiera que se escapara…

-Tal vez son amantes, o novios…- Eso creí- Quizás el sentir el amor de ambos me ayude a conciliar el sueño…

Me acerqué con cautela para que no me escucharan, al hacerlo lo suficiente, no podía creer lo que era capaz de percibir, en vez de sentir aquel hermoso sentimiento que esperaba, percibí un corazón lleno de oscuros pensamientos, un pasado tan negro que ni yo mismo era capaz de comprender, la duda me invadió en ese momento; al fijar mi vista a la pareja, ví cómo el hombre con un sólo y rápido movimiento asesinó a la mujer sin piedad alguna… no le dio siquiera el tiempo de gritar o de agonizar…

El tiempo se detuvo en ese instante, yo estaba paralizado por el terror… sin saber cómo, el hombre sintió mi presencia, que yo estaba ahí, de testigo, había presenciado un acto que él quería se mantuviera en secreto. Al verme en peligro, quería salir corriendo lo más lejos posible, pero mis piernas no respondían, ni mis brazos, nada de mi cuerpo se movía; aquel hombre dejó caer el cadáver que tenía en sus brazos para dirigirse hacia mí, lentamente se iba acercando, yo no podía hacer nada, ni siquiera fui capaz de pestañear, aquel miedo me obligó a quedarme quieto; se fue acercando poco a poco, con sus intimidantes ojos puestos sobre mí, sus intensiones no eran nada buenas… podía sentirlo… ¡quería matarme!…

De un milagro mis piernas respondieron, como si se hubieran liberado de un embrujo, sin pensarlo dos veces dí media vuelta y salí corriendo lo más rápido que pude con un sólo deseo en mi mente: escapar. Ya había recorrido una gran distancia, por fin salvé mi vida, dejé a ese asesino fuera de mi alcance… Eso me pareció creer, ya que apenas dí unos pasos cuando su mano sujetó la mía, deteniéndome por un segundo, entonces supe que mis últimos momentos de vida habían llegado al fin; con un movimiento me hizo dar una media vuelta provocando que nuestros cuerpos se juntaran, me tomó de la cintura, miró fijamente mis ojos y con una sonrisa pintada en sus labios susurró:

-Temo que te equivocaste de lugar, de momento y de persona, chico….

-¿A-a qué t-te refieres..?- Tartamudeé.

-Je je…Pero qué encantador eres… no te preocupes, tu muerte será igual de hermosa que tú…

Al decir ésto me arrojó al suelo muy cerca de aquel cerezo, sin piedad alguna comenzó a desgarrar toda mi ropa hasta dejar mi cuerpo completamente desnudo, sólo dejando una poca de tela para aprisionar mis manos, no pude evitar el llorar, las lágrimas brotaban una tras otra recorriendo un camino ya marcado en mis mejillas, pues ya sabía lo que tenía planeado para mí. Ese hombre puso su cuerpo sobre el mío, empezó su acto besuqueándome el cuello muy lentamente, podía sentir sus manos recorrer toda parte sensible de mi cuerpo, de arriba hacia abajo, acariciándola suavemente. No puedo negar que se sentía bien, pero mis gritos de súplica y de ayuda no sesaban, sus malas intensiones y el dolor que me provocaba el sentirlas era lo que me hacía gritar…

Lo único que él se quitó fue su gabardina blanca, mientras seguía acariciándome, sus cabellos plateados, su corbata de seda y su traje impecable jugaban con mi piel, imitaban a la perfección sus movimientos, mientras que una de sus manos se acercaba a mi parte más íntima…me recorrió la cintura, la cadera, mi pierna y fue arrastrándose con una desesperada lentitud hasta mi entrepierna para finalmente llegar a mi “zona”… fue tan humillante… pero él disfrutaba acariciarlo, tocarlo, poseerlo… sus dedos se introducían en mi ser, elevándome hasta un falso paraíso; cada vez mi llanto era más fuerte y doloroso, a pesar de estar sus oídos tan cerca de mi boca no parecía importarle los gritos, tal pareciera lo insitaban a extasiarse más, su único pensamiento era el violarme de la manera más “hermosa”… no le importaba mis sentimientos… sentía el horrible deseo de tenerme entre sus brazos…

-¡Aahhh…!…¡No…no!…¡Suéltame!…¡Aahhh!…¡Que alguien me ayude!…-Pero nadie acudió, sólo pude gritar…

Dejé de sentir sus besos en mi cuello para sentirlos ahora en mi boca, tan apasionados, disfrutaba el tenerme para sí sólo, su lengua buscaba la mía y jugaba con ella; no era capaz de abrir los ojos, no me atrevía, sabía que si lo hacía sólo vería el rostro sonrojado de aquel pervertido haciendo juego con la luna color sangre, una imagen que definitivamente no quería ver…

Yo ya estaba completamente excitado, pero él apenas comenzaba, solo me había “preparado” para lo que realmente quería hacerme; sin perder ya nada de tiempo comenzó a desvestirse, a despojarse de su ropa para ahora dejarme ver su blanca piel; una vez que estaba desnudo volvió a ensimarse para dejarme sentir un dolor punzante… por fin me penetró… su miembro entraba a fuertes empujones, partiéndome el alma en dos, el dolor era tal que comencé a lanzar una serie de gritos mezclados extrañamente con un placer que nunca había sentido en toda mi vida; a pesar de que traté de soltarme de mis ataduras, no pude, los nudos eran bastante resistentes a mis pocas fuerzas. Él sólo se reía de mis patéticos intentos, le era divertido verme desesperado por querer liberarme de mi sufrimiento…

-¡Vamos, muéstrame lo que quiero ver… El último y desesperado rayo de luz que emite una alma antes de perecer!.- Gritó con voz burlona, mientras se adentraba lo más profundo que pudo.

Ya estaba en mi límite, ya ni siquiera los intentos de ayuda o de súplica podían servirme de ninguna forma; logró su cometido: al fin ya era suyo y de nadie más, desde ese momento me convertí en su muñeca, pues me trataba como tal. Mis gritos no tardaron en convertirse en fuertes gemidos… lo disfrutaba… pero no podía permitir que él lo supiera… sería tan vergonzoso… sólo me limité a tratar de ocultarlos mordiendo fuertemente mis labios hasta derramar mi propia sangre, pero ya lo sabía, podía sentirlo, aún sin mis poderes. Lo supo por la forma en que me retorcía involuntariamente, cada vez que repetía el acto de penetrarme mis ojos no podían ocultarlo, en ellos se reflejaban el placer y el deseo de que continuase, las pequeñas gotas que mi cuerpo derramaba cada vez que sentía su lengua pasar por mi cuello, mi pecho, mi ombligo…

Podía verme reflejado en su ojo derecho, la imagen no me gustaba nada: mi rostro ruborizado y brillando por culpa del sudor, los ojos sucios por las lágrimas, el cabello alborotado y húmedo, apenas podía respirar; era horrible el verme así a mí mismo… Ese hombre me puso a sus pies…

Abrió mis piernas haciendo que las rodillas se juntaran con mi pecho y finalmente sus lamidos llegaron a donde no quería… pero esa cálida humedad combinada perfectamente con su lengua no tenía comparación alguna, se lo metía y sacaba insaciablemente, yo no podía parar de gemir, sentía los latidos agitados de mi corazón, mi sangre se concentraba en esa zona, la temperatura de mi cuerpo aumentaba cada vez más, me sentía en otro mundo, en uno maravilloso…

Ya el hombre estaba completamente excitado, sabía muy bien lo que hacía, pero al verme en esa posición, no pudo resistirse a poseerme de otra forma; al haber terminado con los lamidos me obligó a colocarme boca abajo, chocando mi cara contra el pasto y sujetándome de la cadera prosiguió a penetrarme una y otra vez, tan grande fue su fuerza que me desgarraba el cuerpo desde adentro, unos grandes gemidos se escuchaban, pero esta vez no sólo eran los míos, también le pertenecían a mi violador, gemía salvajemente, me sujetaba con fuerza y me movía a su gusto, enterraba sus uñas en mi piel, provocándome casi un sangrado…

Ya no pude aguantar, estaba al borde de un desmayo, mis ojos no eran capaces de distinguir los pétalos de las flores de cerezo que caían sobre nosotros; al ver que ya no ponía resistencia alguna se detuvo, dejó de torturarme de esa forma tan placentera para ahora dejarme sentir su cálido aliento sobre mi cuello y espalda, sus manos de nuevo volvían a recorrer todo mi cuerpo con una dulzura que contrastaban con el acto perverso que estaba cometiendo, pero ya ni siquiera podía emitir ningún tipo de ruido… sea de placer o de dolor… ya no tenía las fuerzas para hacerlos…

-Veo que ya te cansaste de jugar chico… muy bien… entonces terminemos con esto de una vez por todas…- Susurró grávemente muy cerca de mi oído.

Su cuerpo humedecido se separó del mío, se puso de pie conmigo en brazos; ya no podía hablar, las únicas fuerzas que conservaba las usaba para mantenerme despierto, no quería cerrar los ojos, porque cabía la posibilidad de que no los volvería a abrir; con una mano sujetó mi barbilla y limpió con la saliba de su lengua la sangre que tiempo atrás había derramado y muy despacio volvió a unir nuestras bocas… seguro después de ésto seguiría el mismo destino que aquel cadáver que yacía a nuestro lado, pero no fue así, sólo alcancé a sentír un calor por todo mi cuerpo que quemaba como un inmenso mar de llamas… eran su marca, su firma, la prueba de que fui suyo esa noche y que había dejado de ser un humano para convertirme en su muñeca por toda la eternidad: las palabras de su conjuro, un maleficio que me llevaría lentamente a mi tumba… aquella noche dejé de estar vivo… todo gracias a ese sujeto… mi verdugo…

Me dejó caer a mi sitio anterior, cual juguete roto, yo no podía creerlo, ¿cómo era posible lo que me había pasado esa noche? El hecho de que me hizo experimentar cosas que nunca antes había sentido: el sentir al mismo tiempo el cielo y el infierno, una combinación extraña de placer y dolor; él era un hombre, al igual que yo, ni siquiera lo conocía… y aún así también me hizo sentir amado, deseado, por primera vez en mi vida… quizás por eso lo odié desde ese instante, me hizo sentirme avergonzado de mí mismo por tener ese pensamiento y saber que todo eso no era más que una mentira, un falso sentimiento de amor… En mi mente me reía de mí mismo…

-Eres un idiota Hisoka…- Dejé caer la última lágrima que derramé esa noche…

Él se vistió tomando de nuevo su imagen de ser divino, aunque me hizo ver de la forma más ruin, que es sólo apariencia, ya que en realidad era un demonio que ocultaba su maldad tras unas blancas alas angelicales… la luna sangrante dejaba ver su verdadera naturaleza.

Antes de retirarse se dirigió hacia mí una vez más, se agachó para ver de cerca mi ya desfigurado rostro, sonrió dulcemente y por último me dijo:

-Me la he pasado de maravilla chico, hacía mucho tiempo que no me divertía de esta manera… Seguro que cuando estés un poco más grande serás mucho mejor en la cama… -Puso su mano sobre mi sonrojada mejilla- Estaré esperando ese momento… -Recorrió su mano hacia mis ojos cerrándolos- Entonces, adiós… mi preciosa muñeca…mi hermoso niño…

Eso fue lo que pasó,en mi última noche con vida, por supuesto él borró mi memoria, y me dejó agonizar durante los tres años siguientes hasta llevarme a mi muerte. Pero en cierto modo, tengo que agradecérselo, ya que si no fuera por él, nunca te habría conocido Tsuzuki…

-¿Pero qué cosas dices Hisoka? ¡Ese maldito pervertido no merece agradecimiento alguno por parte tuya!

-Pero… es que… si él no me hubiera matado… yo… aún estaría al lado de gente a la que no le interesaba…

-…Ya, Hisoka… deja de llorar, esos hermosos ojos no se ven bien así….

-…Tsuzuki….ugh…Gracias por escucharme, tenía que desahogarme con alguien y me alegra que seas tú…

-Pues para eso estoy, soy tu compañero después de todo… me alegra saber que ya confías en mí…

-Idiota, no te emociones…

-Jejeje… bueno, creo que después de este agrio recuerdo necesitamos una buena dosis de deliciosos pasteles dulces, hechos por mí, claro está, jajaja…

-..¿Eh?….¿Tú vas a prepararlos?…

-¡Por supuesto!, los pasteles caseros son los que saben mejor, sobre todo si los preparo yo jajaja…¿Eh?… ¿Hisoka a dónde vas?…

-¿Voy a comer de tus pasteles no?… entonces voy a la farmacia a comprar algo para el dolor de estómago…

En forma de cachorrito-¡¿Qué?! Eres muy malo Hisoka…

FIN

Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a yoko_kinawa97@yahoo.com.mx

Favor

f 6, 09 por Sayaka Nanjo  
Dentro de la categoría Rurouni Kenshin fics

Sano estaba en el Akabeko bebiendo y jugando dados con unos tipos desde hacía bastante rato, ya ni dinero le quedaba pero seguía jugando, Saito se encontraba en una mesa cercana aprovechando un momento libre para comer algo, disimuladamente atento a lo que ocurría en la mesa de Sano…. De pronto comienzan a discutir, Sano había perdido y uno de los tipos le exigía que le pagara mientras Sano alegaba que había hecho trampas, Saito continuaba su comida tranquilamente pero la discusión se fue acalorando más y más, hasta que de pronto cae un tipo sobre su mesa, tirando todos los platos, el sujeto intentó pararse pero Saito lo agarró del cabello y mirándolo con sus ojos de lobo (:o~~~~) le hizo saber que debía retirarse del lugar. Mientras otro sujeto se abalanzaba sobre Sano para golpearlo, tomándolo por su ropa, pero Saito que ya se había puesto de muy mal humor, desenvaina y el hombre que iba a golpear a Sano siente un frío metal en su cuello, se detiene, mira hacia el lado y suelta a Sanosuke, el que cae al suelo, al ver a Saito con su espada lista para rebanarlo. El resto de los sujetos al ver el uniforme, y la cara del policía este optan por arrancar lo más rápido posible. Sano se levanta del suelo enfurecido.

- Qué haces aquí idiota?!!!…. por qué te metes en esto?!!!!!!!—le reclamó Sanosuke notoriamente borracho.

- Perturbaron la tranquilidad de mi comida—le dijo Saito guardando la espada.—Además deberías agradecérmelo, podría haber dejado que esos tipos te mataran.

- Yo puedo solo contra cualquiera!!!- le grita Sanosuke mientras se lanza sobre Saito para darle un buen golpe, pero Saito se hace a un lado dejándolo caer.

- En ese estado?—le preguntó Saito burlonamente.—Ja, me debes un favor.

Sano estaba realmente borracho pero insistentemente vuelve a levantarse para ir contra Saito.

- Grrr……. PAF!!—y caer otra vez.

- Definitivamente estás mal, mírate no puedes ni ponerte de pie—le dijo Saito con su típico rostro sonriente a la vez que se agachaba para acercarse a Sano.—Creo que tendré que llevarte a tu casa… mmm con este serán 2 favores.

- Ni loco, me iré solo—le dice Sano pero Saito lo levanta del suelo igual.—Que noooo!!!…… Suéltame imbécil, nooooo!!!—Saito lo mira fijamente…. – Qué me ves estúpido?!!!, te dije que me sol(PAF!!!!)…..

Saito lo golpea y lo deja inconsciente.

- Mucho mejor así- dice y lo pone sobre un hombro.

Se encaminó entonces al albergue donde vivía Sanosuke, caminaba mientras tarareaba una canción. Finalmente llegaron a su destino.

- Bien aquí estamos

Sano seguía inconsciente así que Saito lo llevó adentro para acostarlo.

**(pero que amable anda hoy ¬_¬ )

Lo puso sobre el futon y cerró la puerta. Volvió con Sano y le quitó un poco de ropa para cubrirlo pues el día estaba algo helado. Se quedó mirándolo.

–Te ves bastante inocente—le dijo mientras lo cubría. Se quedó sentado junto a él y encendió un cigarrillo. Se quitó la chaqueta pues el esfuerzo le dio algo de calor, también se quitó la espada y la puso a un lado del futon. Se apoyó contra la pared y empezó a quedarse dormido, pero Sanosuke lo despertó.

–Saiiiiiiitooooo!!! Maldito gusano!—exclamó.

Saito se sobresaltó pensando que lo había agarrado desprevenido pero fue sólo es susto, Sanosuke hablaba entre sueños y se había destapado por completo y se había movido bastante, estaba junto a él ahora. Saito se quedó mirándolo, un poco aturdido por el sueñito que había agarrado, sus músculos, sus cicatrices. “¿Cuantas peleas habrá tenido este idiota?” pensó Hajime, y aún así es un perdedor, rió. Continuó observándolo.

–Su espalda es exquisita—se dijo. Se quitó los guantes y pasó su dedo índice por una larga cicatriz que Sano tenía bajo la zona escapular (NdlA: anatomía nivel 1), de este modo comenzó a acariciarlo, se detuvo y dando paso a sus fantasías decidió que no dejaría pasar esta oportunidad. Lo tenía completamente desnudo, dormido y para él solito, se quitó la polera y se recostó junto a Sanosuke para poder sentir el cuerpo de aquel muchachito junto al suyo. Entonces siguió llevando a cabo sus intenciones, acariciaba sus muslos, sus brazos, su espalda, besó su rostro, su cuello, su boca… lo besaba y acariciaba por todos lados (NdlA: Sí esos mismos lugares por donde tú lo acariciarías y besarías). Comenzó a lamerlo, y lo giró para poder hacerlo con el pecho, sus pezones, su estómago, sus caderas y…… **(no lo nombraré hoy) el cual a pesar del estado etílico reaccionó satisfactoriamente, hasta que, aprovechando que el chico de pelos parados no oponía resistencia, llegó a su “entrada”, en la que se entretuvo un buen momento, decidido a aprovecharlo al máximo.

Cuando creyó que era suficiente, lo dejó para desabrochar sus pantalones y dejar libre aquello que humedecía sus pantalones y que tenía pensado utilizar. Tomó a Sano nuevamente, y lentamente separó sus piernas, lo tomó por las caderas, y en un solo empuje estuvo dentro de sus entrañas, comenzando a moverse dentro hacia afuera suavemente, cada ves mas rápido, acariciando su cuello con la lengua mientras saboreaba el dulce sudor de su cuerpo, siguió moviéndose dentro y fuera, disfrutando el roce de sus testículos contra los glúteos de su ahora objeto de placer en cada embestida, se aferró a él, lo abrazó fuertemente mientras intentaba saciar sus deseos, los cuales aumentaban al sentir su cuerpo y el tibio aliento de su boca la cual se atrevió a besar de una forma desesperada, aquel muchacho que decía despreciar pero que en realidad deseaba ardientemente era suyo, al fin era suyo… pero el momento no sería eterno, así que lo afirmó nuevamente decidido a acabar con esta pasión que sólo él sentía. Se movió cada vez más rápido, sin poder siquiera gemir pues no quería arriesgarse a ser descubierto y que todo acabara (NdlA: inteligente el compadre tb), dentro y fuera embistiendo al pobre Sanosuke que no sabía de el, hasta que consiguió su cometido, una explosión de tibio líquido que inundó el interior de su objeto de placer, dejandolo más que satisfecho. Una vez que acabó su “trabajo” se quedó sobre el cuerpo de Sano un momento, aferrándose a los últimos segundos de tan maravilloso clímax (NdlA: ni la Tokio wn) y luego se retiró cuidadosamente para recostarse junto a él. De repente el cuerpo de Sano tembló, sentía frío al parecer, así que Saito lo abrazó y lo cubrió, realmente disfrutaba todo esto, besó su cabeza y sin darse cuenta se durmió.

A la mañana siguiente Sanosuke despierta y al verse en los brazos de Saito se espantó.

- AAAAAA!!! SAITOOOOO!!! – este despierta inmediatamente – Qué haces en mi cama?!! y desnudo?!!! Degenerado!!!

Saito se levanta y se viste sin apuro, Sano intenta levantarse pero un dolor en su zona trasera le impide moverse, Sano se queda mirando su entrepierna, luego mira a Saito y mientras su rostro toma en leve color rosa le pregunta.

- Qué fue… lo que… me… hiciste?

Saito ya listo para irse se acerca a él y le dice con una sonrisa.

- Sólo te cobré los 2 favores que me debías.

Sano se pone como tomate, al verlo choqueado Saito se aprovecha y lo besa intensamente, luego se levanta y sale dejando a Sano definitivamente traumado.

Continuará???

NdlA: Dedicado al club de amigas, que me echaron porras, lamento lo poquito pero ya vendrá la primavera y con ello el florecimiento de ideas, sólo les pido que me sigan recordando mi vocación XD.

NdlA2: Gracias a Kamuro-chan por ayudarme con los momentos difíciles de este fic v_v.

Mis más profundos deseos

f 5, 09 por Gravisan  
Dentro de la categoría Meitantei Gakuen Q fics

No sufras más

Pertenezco aquella rareza de mundo

Aquella grieta entre, luz y tinieblas, aquel pensamiento silencioso y desgarrador

Que vosotros también ocultáis.

Silencio…

El cuerpo del joven se mecía impaciente de un lado hacia a otro en la cama, deshaciéndose cada ves mas de aquellas sabanas que lo aprisionaban.; aun así, kyu se negaba a despertar, incluso ante el llamado de aquella melódica vos que para el era mas que conocida aún en sueños…

-Kyu……. despierta…

El moreno seguía debatiéndose entre realidad y fantasía mientras que la insistencia de quien lo llamaba era cada ves mas notoria haciendo que el pequeño terminara finalmente por ceder. Decidiéndose así abrió lentamente sus ojos con pesadez dejando ver poco a poco su hermosa mirada dorada, frente a quien le llamaba con tanta alevosía, percatándose a la ves de lo que había sucedido.

Nuevamente se había caído de la cama y como era de costumbre había ido a parar encima del cuerpo del joven Ryu amakusa su compañero de cuarto, quien le miraba ahora con reproche por lo que acababa de suceder…

- lo siento…..Ryu de nuevo me he vuelto a caer

- sabes?… ya me he acostumbrado a tus inoportunos despertares kyu, sin embargo no sabía que además de eso hablabas dormido

Kyu solo mostró una sonrisa ante el comentario ya que no tenía como excusar su imprudencia, por lo que acababa de ocurrir haciendo que a su ves el joven amakusa dejara escapar un gesto de resignación de su rostro. ya que sabía demás que no sacaba nada con llamarle la atención al pequeño, pues, le conocía completamente bien y sabía que este era muy impulsivo y sobretodo se dejaba llevar por sus emociones y si esto no lo podía controlar despierto menos lo haría dormido..

Ryu se sonrió ante este pensamiento ya que le causaba gracia la ingenuidad de kyu mientras este mantenía aun parte de su espalda y su cabeza, apoyada firmemente entre las piernas de amakusa, mirando fijamente los oscuros ojos de su compañero en los que relucía solo la luz de su mirada dorada, ambos estuvieron así durante un tiempo, contemplándose, tiernamente, mientras amakusa jugueteaba con algunos de los cabellos de kyu que aún se negaban a volver a su estado original, haciendo que de paso este se ruborizara por la leve caricia del azulino chico, intensificando la sensaciones que recorrían ambos cuerpos; así los minutos se congelaron hasta que el amanecer se hizo evidente con el sol que traspasaba con nítida timidez la habitación indicando un nuevo día..

- olle Ryu, nunca has tenido un sueño del que no quisieras despertar?

- mmm no que yo recuerde, pero por que me preguntas eso?

- tu..nunca has deseado a algo, o mas bien a…. a. alguien a quien sabes que esta mal desear?

-…… alguien que esta mal… desear. ?, kyu que pasa?

- olvidalo…… solo es que tuve un sueño perfecto..

Kyu dejo su posición para una ves levantado salir del cuarto en el que se hallaba dejando a su azulino amigo sumido en la confusión de sus pensamientos….

__________________________________________________________-

En la DDS…

Dos días habían transcurrido desde el éxito que la DDS había tenido en el caso del secuestro de profesor Dan frutando los avances de la organización de Plutón, ello hacía que una aire de conformismo inundara los suburbios del lugar dada a el excelente desempeño demostrado por todos sus estudiantes y en especial por la sección Q la que había traspasado todas las expectativas existentes entre quienes fueran sus superiores, pese a esto no significaba que tendrían descanso alguno, pues “UN BUEN DETECTIVE NO DESCANZA NUNCA”, como decía el profesor Tasaki y eso era todo lo que necesitaban para frustrar sus sueños de descanso……

PROFESOR DAN:- los he reunido a todos primero que nada para agradecerles el desempeño que tuvieron en mi rescate de verdad me siento muy orgulloso de todos ustedes y s los agradezco profundamente la segunda razón por la que les he citado es más que nada…….

KAZUMA; disculpe profesor pero han averiguado algo de la organización de plutón?

PROFESOR DAN: lamentablemente solo sabemos que uno de ellos ha muerto es quién tenia un alto mando dentro de la organización y solían llamar Anubis .. sin embrago no podemos estar tan seguros ya que su cuerpo aún no ha sido encontrado, pese a la ardua exploración que se ha hecho….

_______________________________

Repentinamente la mirada de ryu se volvió nostálgica, había recordado la muerte de anubis la que le afectaba en demasía ya que pese a ser solo un miembro más de la organización de plutón, era para el parte de lo que el solía llamar familia, beneficiosamente para Ryu su actitud paso desapercibida para casi todos ya que solo megum pudo caer en cuenta de aquella reacción.

PROFESOR DAN: sin embargo no podemos darnos el lujo de creer que los hemos vencido, es ahora cuando debemos estar aún más atentos que nunca por las consecuencias…

KINTA: hay que destruir a esos villanos de plutón y atrapar a sus lideres

MEGUM: profesor usted? No escucho cuando estuvo secuestrado nada que pudiera causarnos una pista en relación a lo que es el manejo de plutón?

PROFESOR DAN: mmm ahora que lo mencionas recuerdo que anubis nombraba a un príncipe heredero de la organización lo que nos indica que tal ves se rige por el linaje de sangre

KINTA: hay que terminar con ellos no podemos dejar que se tomen mas confianzas ya que lo que hicieron con el profesor no tiene nombre

KAZUMA: es verdad hay que atraparlos y acabar con todos ellos

KINTA: y tu que dices Kyu?

KYU:- mmmmmm no lo sé … creo que es mejor averiguar bien los motivos, o es que no les perece extraño?

MEGUM: que cosa?

KYU: si esa organización actúa así debe tener sus razones, ya que no son personas que actúan al azar; es mas todo lo planifican y saben a la perfección las consecuencias aún constando de lo que puede ser el sacrificios de vidas no se detienen es como si protegieran a a alguien…

KAZUMA: tiene sentido pero…. por que?

KYU: eso es lo que aún no logro hacer encajar

POFESOR DAN: bueno chicos no vale la pena seguir preocupándose por ahora ya que no lograremos hacer nada , así que mientras me gustaría que investigaran la desaparición de dos personas en la localidad de Kyoto en una vieja hacienda ubicada al sur este del lugar, se cree que detrás de esto esta plutón por lo que les pido cautela, mañana tienen que estar aquí a las 9:00 AM para que la profesora los lleve a su destino…..

Los chicos tomaron en cuenta la orden de su superior como siempre por lo que todos aseguraron a la ves

si profesor Dan!!!!!!!!!!!

En la salida de la escuela los integrantes de la sección Q se hallaban bastante motivados, pese a ello había algo que ya comenzaban a extrañar, ello se debía al comportamiento que Ryu estaba adoptando ya que desde la conversación en la que se había involucrado a Plutón este no había emitido palabra alguna, ese notorio comportamiento ahora por parte de todos los integrantes de la sección Q les hacía murmurar entre ellos

KINTA: Oye megum que le sucede a Ryu…….

MEGUM: mmmmm no lo sé el siempre es tan misterioso y solitario… es como si le faltara algo

KAZUMA : o a alguien ——IoI

MEGUM: u//////////////u que quisiste decir!?

KAZUMA:- yo? Nada en especial…aunque si le preguntamos a kyu tal ves nos enteremos de algo que no sepamos

KYU:-n/////////nU aque se refieren por que yo debería saber las cosas de ryu?

KAZUMA:- por que siempre estas con el…

RYU:- ya basta!!!!!!!!!

KINTA: tranquilos chicos… tranquilos…….

Kyu había escuchado la conversación de sus compañeros pero aun así no podía dejar de pensar ni menos ahuyentar la curiosidad que le caracterizaba más aun cuando se trataba de RYU, fue asì que se decidió a adelantarlos para ir hacia donde estaba el introvertido joven, sin embargo Kyu no sabía bien como preguntarle al azulino muchacho el por que de su comportamiento, ya que se hallaba muy nervioso y esto le hacía sentir en su cuerpo como su pecho se comprimía impidiéndole dar las palabras justas para iniciar la necesaria conversación ,cosa que le fue interrumpida en el instante en que ryu se le adelanto para preguntar…

- que es lo que piensas Kyu?……

- mmm ya se!!! por que no lo adivinas?

El joven bicolor se situó delante de amakusa para mirarle fijamente mientras proseguía,

Observándole con una expresión de completa ingenuidad, mientras que el azulino chico le respondía ante el cuestionamiento…

- y que gano yo? Si adivino.. kyu

- el que gane le puede preguntar al otro lo que desee te parece?

- esta bien ……

Kyu volvió a ponerse al lado del azulino chico mientras continuaba…

- y dime ryu en que crees que estoy pensando…

Amakusa no sabía muy bien en lo que podía estar pensando el pequeño ya que jamás se había detenido a pensar en todas las cosas que podían pasar por su cabeza, sin embargo a lo largo del camino de vuelta a casa ryu creyó saber en lo que se estaba centrando la atención de kyu, por aquel brillo en sus ojos y aquella picardía, podría. Estar pesando en alguien…pero en quien??.

A medida que avanzaban cada uno de los integrantes de la sección Q fue tomando su rumbo habitual, dejándolos cada ves mas solos, así el azulino chico callo en cuenta de que

aquellos ojos le miraban de manera intensa observándole. Impacientándolo completamente, durante cada paso que daba cada movimiento que hacía cada respiro todo pasaba fijo ante la mirada del pequeño, podría ser entonces que kyu… estuviera pensando en… él?…….

En la casa la madre de Kyu ya había servido la cena de kyu y ryu(suena lindo no ^^) sin embargo esta no tardo en ser digerida rápidamente por ambos los que luego de hacer un poco de sobremesa no dudaron en subir a su habitación…

- y dime ryu aun no sabes que es lo que estoy pensando…

Ryu hizo ademán a sus pensamientos y deducciones ya que no se atrevía a decirle al moreno que el creía que pensaba en su persona, ya que ello le avergonzaba profundamente, por lo que prefirió aparentar mintiéndole ante la situación..

- mm.. no lo se no tengo idea en que piensas…

- por que me mientes!?……

- de.. qu e ..que?

- sabes mejor que nadie… en quien estoy pensando…..

- kyu yo…

- pero esta bien… si así lo quieres.. estaba pensando en. Ti

Calor… eso fue lo que invadió las mejillas del azulino chico en el momento en el que escucho aquellas palabras que con tanta soltura decía el pequeño bicolor pero, que le sucedía por que reaccionaba así por que se ponía tan nervioso y que eran esas imágenes que comenzaban a asomarse en su mente?, por que le venían ganas inmensas de tomar a kyu entre sus brazos y acariciarlo eternamente?, por que quería fundirlo en su piel, por que ¿?..

- Muy bien como tu perdiste es mi turno de cobrar mi premio..

Ryu movió la cabeza en señal de aceptación mientras se prestaba a escuchar las palabras de su amigo..

- yo solo quiero saber…Que es lo que me escondes, Ryu , yo no quiero que existan secretos entre rostros, eres mi mejor amigo y no quiero que eso cambie por guardaros cosas que no debiéramos.., entiendes, hace días que te noto extraño y evitas hablar de eso cuando te lo pregunto …

- kyu ..hay cosas que no debes saber de m….

- Una ves me dijiste que un día yo sabría todo pero absolutamente todo de ti, yo solo te pido que ese día sea hoy, es que yo quiero. Yo te…deseo….

Ambas miradas se encontraron, un escalofrío recorrió su espina, el dragón, no podía por más que quisiera contarle la verdad a Kyu ya que si este se enteraba que el era el príncipe de plutón todo lo que había logrado……. Todo lo podía perder…..

Notas_ ohayo espero que les halla agradado el fic ya que este es el primer capitulo de este fic de TANTEI GAKUEN donde kyu y ryu se hallaran metidos en mas que un lìo acompáñenme a ver si se animan espero que les guste Mattane

Por Gravisan

El sentimiento en tu corazón

f 5, 09 por Gravisan  
Dentro de la categoría Gravitation fics

Problemas

Los débiles rayos de el sol hicieron estremecer a aquel cuerpo que se encontraba envuelto por las sabanas el suave roce del colchón hizo que los cálidos ojos color violeta se asomaran a contemplar la habitación ,levemente un susurro se escapo de sus labios en los que se encontraban atrapados algunos mechones de su hermosa cabellera rosa..
Shuishi:: Yu..ki….. .

En aquel minuto miro bien, el joven pelirrosa se encontraba confundido. Observo y noto que se encontraba en el departamento de hiro en la habitación que alguna ves ocupo..

Sentándose en la cama y dejando caer su cabeza entre sus manos intento recobrar algún indicio que le explicase lo que hacia allí de pronto todo vino a su memoria había discutido nuevamente con yuki
Inicio del Flash back
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Shuishi: yuki vamos acompáñame solo por esta ves anda vamos

Yuki: baka ya te dije que estoy cansado además no tengo animo de ir a esa inauguración

Shuishi: pero yuki me habías prometido que iríamos

Yuki ———-

Shuishi: buahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh eres un mentiroso

Yuki: o demonios el escritor no podía soportar aquellos gritos así que al fin accedió- esta bien iremos pero para de llorar además te advierto solo estaremos allí una hora

Shuishi: Yukiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii el pequeño se lanzo en los brazos de su amante haciendo que este perdiera el equilibrio chocando con la ,mesa en donde se encontraba su portátil el que callo al suelo sin reparo

El pequeño pelirosa no sabia que hacer ni como reaccionar sabia a la perfección que en aquel computador se encontraba la ultima creación de el escritor y el la había destruido todo por un impulso que no supo contener.. yuki se encontraba realmente enfadado y estaba apunto de perder la poca cordura que le quedaba había trabajado muy duro para la creación de el libro y mas aun para terminarlo a tiempo ya que la editorial le había advertido que no aceptaría retraso alguno esta vez.

Shuishi: yu..yuki gomen yo no quería es que

Yuki: pero lo hiciste la mirada de yuki se torno mas fría de lo normal -maldito Baka que tendré que hacer para que entiendas

Shuishi: yukii me has dicho

Yuki. Vete de aquí no quiero volver a verte debí hacer caso de lo que Mika y Touma decían al decir que no harías mas que
ocasionarme problemas

Shuishi salió corriendo llorando por la dureza de aquellas palabras.

Fin de flash back.___________________________________________________________________________

Al recordar aquello shuishi apretó con fuerza las sabanas que se encontraban sujetas entre sus finas manos dejando escapar algunas palabras de sus labios: shuishi pero que idiota eres de sus ojos se notaba la tristeza que explotaba con el deslice de mas de alguna lagrima que se asomaba involuntariamente.
Repentinamente la puerta de la habitación fue abierta dejando ante sus ojos la imagen de hero. Quien se notaba interrogante y muy preocupado.

Hiro: que bueno que te has despertado ya luces mejor que ayer Shuishi asintió con la cabeza intentando crear una sonrisa forzada.- pero ya dime que es lo que te ha hecho Yuki ahora

Shuishi se sorprendió acaso el se había vuelto tan predecible?

Hiro: mm veo que no quieres hablar y eso no es habitual en ti je je

Shuishi lo que sucede es que yuki se enojo con migo

Hiro y que fue lo que hiciste par que se enfadara

El pelirosa comenzó a contar lo sucedido a su amigo ………….. y eso fue lo que sucedió ahora yuki no me quiere volver a ver en su vida y lo peor es que la semana que viene cumpliríamos dos años . Era increíble que ya hubiesen transcurrido casi dos años desde el incidente en que se conocieron en el parque y lo que mas le sorprendía a todos era increíble que yuki hubiera aguantado vivir con alguien por todo ese tiempo

Hiro: valla si que la has hecho esta ves creo que va a ser muy difícil que yuki te perdone

Shuishi: yuki me perdonaría si es que me quisiera pero creo que ya no me quiere BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH T_T

Hiro intentó hacer un gran esfuerzo por mentir ya que el realmente pensaba que lo que shuishi acababa de decir era cierto — o vamos ya se le pasara además esta no es la primera ves que se enfada luego se reconcilian y andas feliz

Shuishi: yo snif no lo se snif esta ves yuki sonó muy convincente además el nunca me había tratado de esa manera

Hiro : bueno tu escogiste irte a vivir con el además sabes que yuki eiri no se destaca por su buen carácter.. al mirar a shuishi noto como comenzaba a hacer nuevamente pucheros que indicaban que comenzaría nuevamente a llorar pero esta ves seria con mas fuerza…….. — he pero si te ha tenido tanto tiempo a su lado ha de ser por algo no? U_U

Shishi : y si nunca me ha querido? Sabes a veces pienso que solo me tiene para hacerle compañía o para la cama aun que incluso dudo que me tenga para la cama ya que el mismo me ha dicho que no soy bueno y que además que soy muy ruidoso.

Hiro: y por que no se lo preguntas ya no puedes perder nada además el ya esta enojado no ? anda pero regresa pronto yo le avisare a K que llegaras mas tarde.

Una sonrisa de dibujo en los cálidos labios de el pequeño quien salió de inmediato en dirección a la casa de su amante
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Mientras tanto sakuma san se encontraba desesperado buscando a su querido kumagoro quién había desaparecido

Sakuma San: Na no da kumagoro malo donde te has escondido? Los ojos de Ryuichi comenzaban a llenarse de lagrimas para no tardar en explotar en llanto el pobre quería demasiado a kumagoro como para resignarse a perderlo no podía aceptar la idea de dejar a su tierno conejito rosa después de que lo había acompañado tantos años de su vida era necesario encontrarlo pero ¿como?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de la puerta

Noriko: Sakuma san estas listo vamos o llegaremos tarde sabes que a Touma no le gusta que nos retrasemos. He pero que te sucede?.. Ryuichi?. La puerta fue abierta mientras Noriko observaba con gran curiosidad a su compañero de banda mientras que este se encontraba sentado en una esquina de la habitación principal del departamento —Sakuma san que es lo que pasa?

Sakuma san: Noo daaa buahhhhh kumagoro se fueeeeeeeeeeee !!!!!

Noriko sabía el gran afecto que sentía el chico por el conejo pero debía aceptar que de repente Ryuichi no actuaba muy consecuentemente según su edad sin embargo debía admitir que eso lo hacía adorable tomando aire se acerco al chico acariciando su cabello le pregunto?
- Dime como es eso de que kumagoro se fue? Sabes que eso no es posible que paso con él ?

Sakuma san: lo que sucede es que kumagoro quería jugar a las escondidas con sakuma san y yo le dije que si

Noriko :entonces que paso?

Sakuma san: na no da lo que sucedió es que sakuma san no recuerda en donde escondió a kumagoro y ahora no lo encuentra por eso creo que kumagoro se fue T_T

Noriko: ahora no podemos tardarnos mas buscando a kumagoro asi que porque no lo buscamos más tarde

Ryuichi: NO DAAAAAAAA yo quiero ahora a mi Kumagoroooooooo na no daaaaaaaaaa

Noriko: ya bastaaaaa!!!!!!! Dije que iríamos ahora!! Y luego buscaremos a kumagoro

Ryuichi: Noriko mala no da no quiere que busque a mi kumagoro ya veras que cuando lo encuentre te castigara con un rayo
Kumagoro en ese momento sakuma san saló huyendo con un traje de esos que solo shuishi y el saben de donde sacan con una Noriko bastante furiosa detrás del…

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Shuishi corría sin parar anhelando el encuentro con su querido yuki, su cuerpo se estremecía y temblaba como la primera vez en que se decidió a ir aquel departamento…su corazón palpitaba cada vez con más fuerza a medida que llegaba a la puerta al tocar la manilla sintió como la puerta era abierta del otro extremo dejando ver la figura de su amante.

Yuki: Tú…pero que haces aquí ya te dije qu. Que he olle espera!!!!!!

Shuishi: Yukiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii !!!!!! el pequeño no pudo soportarlo más y sin pensarlo se tiró en los brazos de su amante sabía que corría el riesgo de que el escritor lo rechazara pero algo le decía que esta ves no lo haría..
Eiri perdió el control y callo inesperadamente en el suelo con su pequeño pelirosa quién quedo encima de el enredado su cuerpo . Producto de el golpe Yuki quedo un poco aturdido en el suelo no es que su cuerpo fuera frágil si no que no había podido conciliar sueño la noche anterior, ya que estuvo rescribiendo el último capitulo que shuishi le había borrado ya que si bien se borro todo el texto de la portátil Yuki tenía la costumbre de guardar en Disketes aparte sus trabajos ,era una medida de seguridad. Que había adoptado ya hace un buen tiempo…Yuki sintió como el cuerpo de su pequeño permanecía quieto encajando a la perfección con cada línea de su silueta dándole la sensación de que ambos eran uno esa sensación era la que le agradaba enormemente a Yuki pero como podía pensar esas cosas? No era acaso que la noche anterior había hecho sufrir a shuishi con las mas dura palabras ¿que acaso no se había propuesto a terminar con todo? ¿pero entonces por que no rechazaba el abraso del pequeño?…. sus pensamientos fueron interrumpidos por un leve sonido que se comenzaba a intensificar para ser más rápido y fuerte… el escritor abrió los ojos sorprendido al darse cuenta de que el sonido provenía de su interior , para decir mejor de su pecho ¿era acaso?.. no lo podía creer era su corazón el cual ya no se contenía y intentaba reaccionar frente a aquel sentimiento de tener a su dulce baka entre sus brazos..

Eiri no sabía que hacer ya que jamás había experimentado aquella sensación ,si es verdad que le había sucedido con shuishi antes pero nunca había permitido dejar fluir el sentimiento de esta manera y el solo pensar que este podría hacelo decir cosas que dejarían al descubierto su ser lo asustaba…estaba sumido en aquellas emociones cuando sintió como el cuerpo de su pequeño se movía.

Shuishi se encontraba ruborizado por lo sucedido y se limitaba a aferrase con sus pequeñas manos al pecho del escritor tratando de ocultar su rostro evadiendo aquellos hermosos ojos color miel que no podían evitar observar la bella expresión de pureza y timidez que se había apoderado del hermoso cantante , en ese instante yuki recordo el fuerte latido de su corazón que no cesaba ello le hizo sentir el temor de no poder controlarse de no poder mantener aquella mascara fría que siempre intentaba caer cuando estaba con el pequeño Yuki no podía dejar que eso sucediera no Yuki Eiri no el.

Continuará……

Por Gravisan

Vacaciones de Verano

f 5, 09 por Harikomi  
Dentro de la categoría Card Captor Sakura fics

Sakura acababa de salir de vacaciones de verano y ella y su familia saldrian de vacaciones de verano a una cabaña en el campo.
- sakura, touya, por que no invitan a unos amigos para que nos acompañen esta semana en el campo.- dijo el padre de sakura.
- creo ke yo invitare a yukito.- -y yo invitare a tomoyo y a shaoran- respondieron los dos.
-esta bien, nos iremos mañana alas diez en punto. Respondio su padre con una sonrisa.
Sakura subio a su cuarto y se encerro pensando ke pasaria una semana con shaoran. (pero no sabe lo ke en realidad va a pasar )
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Ya al dia siguiente se encontraban todos reunidos en la sala de la casa de sakura.
-bueno, nos iremos en 5 min, ok alistense- dijo el padre de sakura mientas metia las maletas al coche. Sakura subio a su cuarto a verificar que no se le olvidase nada, una vez que entro a su cuarto kero salio de su cajon y la sorprendio, – que, pensabas dejarme aquí?¡?¡?,- vamos kero es solo una semana, te prometo que cuando lleguemos te preparare un gran pastel- dijo sakura mientras tomaba la llave magica por si alguna carta Clow llegaba a aparecer.
Ya una vez abajo todos se preparaban para subirse al coche, pero como eran seis ivan a ir algo apretados. Para ponerse de acuerdo de cómo irian sentados isieron un “ piedra, papel o tijeras” para ver quien se sentaria en las piernas de otro, y para su sorpresa touya y shaoran perdieron.
-maldito mocoso, aora te voy a tener que soportar todo el viaje- le dijo touya – como si me gustara u_u – le contesto shaoran.
Ya en carretera, sakura y tomoyo ivan platikando de lo que ivan a hacer llegando mientras el padre de sakura y yukito platikaban de la casa del campo, touya miraba el paisaje por la ventana, mientras ke shaoran sentado en sus piernas, pensaba, se sentia a gusto con el hermano de sakura, era muy guapo y de alguna manera le gustaba estar sentado en el. De repente shaoran se le kedo mirando a touya, el volteo a verlo tambn y le dijo – ke me ves mocoso- shaoran se puso rojo rojo, y volteo la mirada- mientras touya lo seguia mirando y fue entonces que se dio cuenta de que el mocoso se veia muy lindo sonrojado, que tenia bonito cabello, y empeso a pensar en que le acariciaba la espalda y lo besaba en el cuello………., y por andar pensando en eso algo dentro de su pantalón empeso a reaccionar y a creser, fue entonces cuando shaoran sitio que algo le rosaba entre sus nalgas, y nervioso pero muy exitado empeso a moverse muy despacio de adelante asia atrás sobando eso que le rosaba con sus gluteos, entonses sintio que se ponia mas duro y volteo a ver a touya el cual volteo su cara hacia la ventana por vergüenza.

Ya una vez que llegaron ala cabaña empesaron a desempacar y a escoger abitaciones pero como solo habia tres cuartos decidieron repartirlos, sakura y tomoyo dormirian en uno, el padre de sakura en otro, y yukito, touya y shaoran en el ultimo ke solo contaba con dos camas. Unaves que acomodaron sus cosas, sakura y tomoyo se kedaron a limpiar, el padre de sakura preparaba el arroz para la comida mientras que shaoran, yukito y touya fueron a pescar al riachuelo ke se encontraba hay cerca.
Mientras pescaban yukito callo al agua dejandolo todo empapado,y sin mencionar que todo todo se le transparentaba por la ropa, touya lo cargo del agua y lo llevo ala cabaña para que se cambiara y no pescara ningun resfriado. Ya ala hora de la cena mientras sew dirijian ala cocina a tomar alimentos yukito se desmallo,
- yukito, yukito- gritaba touya mientras intentaba despertarlo, -creo ke tiene friebe, mejor lo voy a llevar al cuarto para que descance, y ya alrato bajo a cenar- les dijo touya.
Ya en el cuarto touya acosto a yukito en una cama para que descansara y y se dirijio a salir de la habitación, -touya- le llamo yukito ke ya habia despertado – descansa yukito tienes fiebre, deberias dormir un poco- – perdon por haberte preocupado touya- dijo yukito
- yo siempre me vpy a preocupar porti yukito, sabes que te quiero- touya se inclino a besar a yukito en la frente, pero yukito se movio y lo beso en la boca sintiendo como sus labios se tocaban, touya meti su lengua en la boca de yukito, sus lenguas comensaron una lucha. Touya se sento junto a yukito sin dejar de besarse y empeso a acariciarlo y a desabotonar su camisa metiendo sus manos frias las cuales isieron gemir a yukito, touya se separo de yukito, le quito la camisa y empeso a lamer y besar sus pectorales haciendo que estos se pusieran duros y parados mientras que yukito le bajaba el pantalón a touya. Touya se kito la camisa quedando en interiores, unos boxers negros sumamente apretados que dejaban ver lo grande de su “personalidad”. Touya le quito su pantalón a yukito observando sus caderas y oooo que sorpresa yukito no traia interiores puestos, para estar iguales touya se quito sus interiores dejando salir a su miembro a tomar aire.
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Mientras que abajo en la cocina todos se preguntaban como estaria yukito – alguien deberia subir para ver como esta yukito- – si kieres yo voy sakura- – gracias shaoran y porfa dile a mi hermano que no se tarde que se le va a enfriar la comida- mientras que shaoran subia las escaleras comenso a oir unos ruidos extraños proenir de la habitación, shaoran se aproximo ala puerta y la habrio un poco para observar que era lo que estaba sucediendo y cual fue su sorpresa al ver a touya desnudo parado frente a la cama metiendo uno de sus dedos entre las nalgas de yukito, que estaba acostado en una esquina de la cama. Touya metia y scaba su dedo de la entrada de yukito, una vez que vio ke estaba algo diltado para comensar puso su miembro en la entrada de yukito y comenso a empujar, pero estaba muy estrecho y no entraba, asta que de tanta fueza sedio y su miembro entro asta el fondo haciendo gemir a yukito; shaoran estaba muy exitado, saco su miembro sobandolo lenta mente mientras veia como touya metia y scaba s miembro de yukito. Yukito empeso a gemir mas y mas – to… touya…. Aa.. taouya … me ..me vengo…aaaaaaaa…… grito yukito mientras expulsaba todo su nectar sobre el abdomen de touya haciendo que este se exitase mas y se viniera dentro de yukito dejando le sentir los trallazos de nectar en su interior. Eso calento tanto a shaoran que se vino ensuciando sus manos yllenandolas de liquido.
Ya una vez limpiado todo touya salio del cuarto para dejar a yukito descansar. Ya pasada la cena todos se dirijeron a dormir, – mocoso- le dijo touya a shaoran – tendremos que compartir la cama por ke yukito necesita descansar asi ke mas te vale mantenerte alejado de mi- – ni quien se kiera acercar a ri- le respondio- ya en la noche shaoran no podía dormir puesto ke no dejaba de pensar en la escena de la tarde de cómo touya se lo meti a yukito. Shaoran se empeso a exitar de solo recordarlo, se salio de la cama y se paro al lado de touya viendo como dormia, por la exitacion empeso a tocarle la entrepierna sintiendo un bulto que poco a poco se ponia duro, shaoran viendo como crecia el bulto de touya dentro de su pantalón se puso nervioso y se fue a acostar sin darse cuente de que touya tenia unojo abierto , no estaba dormido.

Fin del capitulo 1

Un Buen Momento

f 5, 09 por Sayaka Nanjo  
Dentro de la categoría Card Captor Sakura fics

Capítulo 1

Esa mañana Tôya se levantó con una sonrisa pues ese día su padre viajaría fuera de la ciudad por unos días y Sakura se quedaría en casa de Tomoyo esos días, por lo tanto estaría solo en casa así aprovecharía para invitar a Yukito y pasar “un buen momento”.
Salió en su bicicleta y se encontró a Yukito quien como de costumbre lo esperaba para poder irse juntos.
-Buenos días Tôya- le saluda sonriente Yukito
-Hola Yuki
-Y Sakura? Se quedó dormida?
-Está en casa de Tomoyo…
Siguen su camino silenciosamente hasta llegar a la escuela. Mientras dejan sus bicicletas Yukito se queda mirando a Tôya…
-Qué pasa?
Yukito sonríe y lo abraza fuerte y tiernamente…
-Nada, nada… vamos a clases.
Tôya mira a sus bellos ojos y acaricia su mejilla.

Ya en clase Tôya no deja de pensar en la oportunidad que tendrá con Yukito y está ansioso porque pasen las horas.
A la hora del descanso Tôya se recuesta bajo un árbol cierra sus ojos y vuelve a sonreír 
En ese momento aparece Yukito.
-Tôya?
-Ah?- al verlo se sonroja un poco pues justo estaba imaginando “cosas” ¬_¬
-Que sucede?…- le pregunta mientras se sienta junto a él-… hoy te ves muy feliz, se puede saber que pasa?
-Oh no, no es nada…- se acerca a Yukito-… el sólo hecho de tenerte es razón suficiente para que me sienta feliz.
Yukito lo mira con ojos tiernos y lo besa dulcemente…
-Te amo Tôya.
-Y yo a ti.
Tôya lo abraza y se recuestan en el pasto, Yukito con la cabeza sobre el pecho de Tôya recibiendo las caricias de este.
De pronto Tôya le dice
-Quiero pedirte algo…
-Dime- responde él mirándolo a los ojos.
-Mi padre se acaba de ir de viaje por unos días así que me quedaré sólo…- Yukito baja la vista un tanto nervioso, presintiendo la pregunta-…quería saber si tú….. … podrías quedarte conmigo estos días- pregunta tímidamente.
-Ah era eso… claro no hay problema- Tôya suspira aliviado- pero tendré que pasar a mi casa por algunas cosas.
-Gracias- responde Tôya con ojitos brillantes (kawaii)
Al salir de clases Tôya pasa a dejar a Yukito a su casa.
-Te estaré esperando, no demores.
-Iré lo más rápido que pueda.
Tôya se aleja y está tan contento que hasta se pone a cantar… (*no logro imaginarlo)

Por su parte Yukito está muy nervioso, presiente lo que Tôya tiene en mente, su corazón latió rápido pero luego intentó calmarse.
-Ya sabía yo que esto iba a pasar, pero… que haré en ese momento, nunca he estado en una situación parecida… debo tranquilizarme, sólo es Tôya, el hombre al cual amo, a quien le entregaría hasta mi alma…. – imaginó el cuerpo desnudo de su amado junto al suyo y sintió que se le revolvía el estómago de los nervios….. -DEBO CALMARMEEEEE!!!! 
Después de ese ataque de histeria mejor no pensó más y se puso a buscar ropa y esas cosas lleva uno cuando va a alojar a la casa de otro.

Al llegar a casa, Tôya se cambia el uniforme, limpia un poco y luego empieza a desesperarse un poco por la demora de Yukito. Suena el timbre…
-Yuki- piensa
Abre la puerta y lo hace pasar
-Espero no haberme demorado mucho .
-No no te preocupes.
-Donde dejo esto?- mostrando su bolso
-Ah por aquí, después lo subiremos.
Van hasta el living, Yukito se sienta y Tôya le ofrece un refresco
-Y por cuantos días estará fuera tu padre?
-Cinco días más o menos
-Y Sakura?
-Ah?
-Cuando… volverá Sakura?
-Dentro de 4 días, no sé que planes andaba trayendo.
-Entonces…. estaremos… solos.
-Así es, por qué? Ocurre algo malo?
-No- 
Yukito se acerca a Tôya para que lo abrace, Tôya así lo hace y de paso besa su cabello. Lo acaricia un buen rato, sin decir palabra, su brazo, hombro, rostro, toma sus manos y las besa… 
-Y que hacemos?- pregunta Yuki
-Ah compré un poco de helado y arrendé unas películas-
-Excelente.. que películas?
-Ehmmmm “Agáchate que vienen los indios” y… “Párate que ya pasaron” (* a kien se le ocurra algo mejor…)
-Puedes conectar el DVD (nótese el cambio de milenio) mientras yo sirvo el helado?
-Claro…
Así lo hicieron, luego se sentaron, juntitos juntitos, y vieron sus pelis, entre besitos y arrumacos y helado y todo lo demás. 

Un Buen Momento :B