Resumen de “Inu mo Arukeba” (por Akari)

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Dentro de la categoría Impresiones, Noticias

Súper mega Warning: lo que sus ojos están a punto de leer es un resumen completamente repleto de spoilers y de una temática completa y graciosamente sórdida ¿Por qué puede ser graciosa y sórdida a la vez? Porque la mangaka se debe haber fumado algo, creo yo.

Si el yaoi tiene un lado oscuro, supongo que esto formaría parte de él, pero como no es mi sección, me limitaré a comentar una serie que me atrevo a decir, debe ser una de las más bizarras que me haya tocado leer, y Dios que sí he leído muchas…

Todo comienza con Takamura Ukyou, un chico común y corriente que hacía su camino habitual a casa cuando se encuentra con unos niños bastante desagradables molestando a un tierno perrito callejero que inocentemente pasaba por ahí, y como el deber llama y Ukyou sabe que molestar animales es algo incorrecto, lo salva de aquellos monstruos preadolescentes sin vida.

Como Ukyou es una buena persona, decide llevarse a aquel perro callejero a su casa para hacerlo su mascota, pero lo que él no sabe es el pequeño detalle de que este perro no es un desconocido, y que técnicamente lo ha estado acosando desde su mundo animalesco porque lo ama en silencio; y no porque los animales no hablen (ya que éste, para sorpresa de Ukyou, sí lo hace), sino que este perro callejero está profundamente enamorado de su nuevo amo y salvador.

¿Raro? Pues sí, pero en el universo yaoi todo es posible gracias a la imaginación de las mangakas… (me han faltado los arcoiris junto a la palabra imaginación xD)

Ya en casa Ukyou sigue haciendo su vida normal como haría cualquier persona apegada a su mascota, aunque lo conozca hace horas ya parece amarlo y hasta se baña con él; sin embargo el ingenuo y atractivo chico lo único que piensa es que tiene un bello perro de pelaje negro y es aquí, donde apelando a toda la creatividad de un adolescente, decide llamarlo Kuro (¿A que Ukyou se debe haber dado a golpes en la cabeza para llegar a ese nombre TAN original? xD)

Como dije, este perro está enamorado de Ukyou y por ende, se emociona bastante cuando su príncipe lo bautiza, por lo que se lanza a los brazos de su dueño y comienza a mover su cola para demostrarle su alegría que va in crescendo hasta llevarlo al clímax de su felicidad (¿Un orgasmo? No, gracias… lo que menos queremos es ver a un perro excitado.) Con lo cual evoluciona rápidamente de animal a humano, quedando como un Inuyasha cualquiera. Lamentablemente la impresión asusta a Ukyo ¿Y a quién no? O sea, tu perro se vuelve humano, eso te mandaría directamente a algún psiquiátrico, y esto hace que su transformación se disuelva tan rápido como se realizó; dejando a ambos personajillos en estado ‘WTF’ por unos segundos, para luego seguir como si nada hubiese pasado, exceptuando el hecho de que ¡tu perro se ha vuelto humano!

En esta parte, nuestro lindo e ingenuo Ukyou entra en estado zoofílico y se manda una frase bastante acertada: “Serías muy apuesto si fueras un hombre”.

Como sea, ambos están compartiendo felizmente en la habitación de Ukyou hasta que a nuestro protagonista se le ocurre la genial idea de compartir su comida con su mascota (todos lo hemos hecho, así que es comprensible xD) y esto desata nuevamente la alegría de Kuro, quien se lanza a lamerle el rostro.

Pero ya todos sabemos que Kuro es especial, y nuevamente se emociona de más y termina evolucionando a su estado de hombre-perro hot.

Aunque su apariencia sea la de un alto, sexy, lindo y fuerte hombre, él sigue siendo un animal y sus instintos priman, por lo que sus lamidas de felicidad prosiguen en su forma humana, sólo que esta vez su lengua hace algo más que sólo babosearle toda la cara a Ukyou y terminan compartiendo más que la comida.

Kuro es un perro cariñoso, y decide que la mejor forma de demostrarle su amor a su amo es enseñándole cómo se hacen las cosas en el mundo animal, por lo que, entre lamidos, gemidos, jadeos, ¿ladridos? Kuro domestica a su dueño hasta el cansancio. Aquí Ukyou hace un análisis interior de cómo duele su cuerpo luego de haber sido sometido xD. (El amo se ha vuelto un vulnerable y manejable Uke!!)

La historia sigue y como todo buen amo que no quiere que su mascota sea llevada por los hombres-malos-rapta-perros-para-llevarlos-a-perreras, compra un collar para Kuro, éste luce bastante bien en nuestro fiel y peludo amigo, pero como es bastante excitable, termina convirtiéndose en humano otra vez y ahorcándose con el collar que su dueño le ha regalado. Y así muere debido a la negligente acción de un dueño irresponsable…

Bueno, no. El maltrato animal es malo, recuérdenlo… Ukyou obviamente lo salva quitándole el collar y aquí entramos en la parte más profunda del manga.

Realmente Ukyou es lindo, debo admitirlo, pero es obvio que su inteligencia es reducida, ya que sólo se da cuenta de que el hombre-perro-hot es su perro Kuro cuando éste le dice ‘yo Kuro, tú Ukyou’ (Es como cuando Tarzán conoce a Jane!!) Aquí Kuro le cuenta que lo ama y comienza a lamerlo, pero Ukyou deja de lado su ingenuidad y le enseña cómo debe besarlo, como si fuera una ciencia. Y de nuevo llegamos a las escenas de domesticación de Ukyou. (Yo las bauticé así xD) y como Kuro es un perro, sabe utilizar muy bien su lengua para hacer feliz a su amo haciéndolo experimentar los secretos más profundos de su alma zoofílica (Recordemos que aunque tenga forma humana, es un perro. Así que cualquier acción cae en esta categoría ._.)

Lo que sigue es una convivencia entre Kuro y Ukyou en la cotidianeidad; con el amo regalándole cosas a su mascota y con su mascota excitándose y transformándose en humano como lo haría cualquier otra mascota  ˆˆ… bien, eso no. Pero si es algo común el comprarle collares, ropa y cosas a una mascota que te quiera y que tu también quieras, Ukyou lo hace además como retribución por sus servicios especiales.

Una de las reglas básicas que nos imponen al tener mascotas, aparte del alimento y el espacio, es el sacarlos de vez en cuando a que puedan ser libres como el viento y liberar tensiones marcando cada lugar que piensen que les pertenece y Kuro no es la excepción. Ukyou saca a su mascota de paseo en su forma humana porque ésta se ha emocionado más de la cuenta, como siempre, y se ha transformado. En su paseo nocturno (es de noche porque no es normal ver un humano con orejas y cola, aunque la ropa lo oculte corren riesgo de ser descubiertos), Ukyou utiliza todo su intelecto para enseñarle a su mascota cómo beber un jugo en lata y cómo caminar como humano, Kuro es feliz y quiere demostrárselo besándolo apasionadamente como sólo un perro-humano sabe hacerlo (¿Cómo es eso? No tengo idea porque jamás he besado a uno xD) pero ¡Chan! Llega un señor policía que aparte de ser terriblemente moralista, quejándose de que aquel caluroso beso en la vía pública es como un atentado a la integridad de las demás personas que pudiesen pasar por allí, resulta que es homofóbico (buuu, abajo la homofobia ¬¬) y agrega además al hecho de lo inmoral de besarse en público una frase tipo ‘uuy qué asco que son dos hombres’.  Esto hace sentir mal al pobre e ingenuo Ukyou que no conocía los riesgos de besarse con un hombre-perro-hot en plena calle. No todas las personas son tolerantes como a las que nos gusta el yaoi, querido Ukyou, y es muy probable que si te besas de esa forma con tu amado guardián termines siendo criticado. Cuento corto, Kuro se enoja porque hacen sufrir a su amo y termina atacando al policía, dejándolo sin sus pantalones y mostrándonos sus cositas… literalmente.

Como atacar a un policía es un delito aquí y en la quebrada del ají, incluso en un manga donde tu perro se vuelve humano, ambos salen corriendo tomaditos de la mano como si fuera lo más divertido del mundo hasta unos arbustos, donde dan rienda suelta a sus deseos ahí en los matorrales (Supongo que ambos sabían a lo que iban a los arbustos y por eso eran tan felices xD)

Supongo que esto ha pasado un tiempo después, ya que la línea temporal de esta historia no está especificada, pero es un día caluroso y Ukyou decide que meterá a su perrito en una minúscula piscina inflable para jugar con él (se hace obvio que el capital de Ukyou es mínimo si es incapaz de comprar una piscina decente) mientras tanto, se va a cambiar su ropa no sin antes advertirle a Kuro que no se emocione tanto si no quiere espantar a sus vecinos convirtiéndose en el hombre-perro-hot.

Como Kuro lo ama y ver en traje de baño a su amado lo emociona bastante, termina cediendo ante su alegría y su forma vuelve a cambiar; el pobrecito al parecer no ha sido sacado a pasear pues empieza a buscar un lugar donde marcar su territorio (como si no supiéramos que su territorio son las tierras bajas de Ukyoulandia) y es visto por su vecina, una respetable señora de edad que quiere ofrecerle a Ukyou sus pepinos… sí, ella planta pepinos. Como supondrán, grita horrorizada por ver a aquel pervertido haciendo sus cosas en el patio de al lado.

Ukyou corre a salvar a su mascota y terminan ambos refugiándose en el cuarto de Ukyou, olvidándose del calor exterior y preocupándose del ambiente que se gesta en la habitación.

Colorín colorado, esta historia freak ha terminado!!

Debo decir que si bien la historia es bastante tonta, el arte de Kazusa Takashima es siempre destacable, por lo que dejando de lado el hecho de que la trama no tiene ni pies ni cabezas, es una buena forma de relajarse viendo un buen diseño y unos personajes que si bien carecen de profundidad, queda claro que se aman… y ¡Dios, cómo se aman!

Y un consejo, si alguna vez ven a su mascota de esta forma

Corran con todas sus fuerzas, porque algo malo sucederá xD… o bueno, depende de cómo lo vean.

Aunque quizás quieran comprobar si este manga está basado en hechos reales y su mascota  puede volverse en algo como esto:

Y sólo puedo añadir dos cosas referentes a esta historia:

1.- Niños y niñas, nunca vean a sus mascotas con otros ojos, jamás se convertirá en un sexy humano dispuesto a complacerlos a menos que ustedes usen sustancias tóxicas que los ayuden a ampliar perspectivas y logren poder ver a su mascota con los ojos de su corazón… a pesar de que si quieren ver a su mascota con los ojos de su corazón significa que  se han contagiado del tipo de amor por los animales que profesa Ukyou.

2.- Como en cada final de capítulo, la idea básicamente es Si los perros pueden caminar, también pueden enamorarse. Así que traten de no ser demasiado condescendientes con sus mascotas porque puede terminar mal xD.