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	<title>Yaoi Adicción &#187; Gundam Wing</title>
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	<description>yaoi para las masas adictas</description>
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		<title>Let me be with you</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Mar 2009 20:34:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Zhena HiK</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>
		<category><![CDATA[lemon]]></category>

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		<description><![CDATA[»Lancé un hechizo, Para que los dos algún día Nos pudiéramos encontrar« ––Vamos Heero no puede ser tan malo ¿Cierto?– Preguntaba Duo mientras caminaba detrás de Heero por toda la habitación, este último entró al baño cerrándole la puerta en la cara, literalmente al chico trenzado. –Grosero. – gritó para luego seguir con el monólogo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>»Lancé un hechizo,<br />
Para que los dos algún día<br />
Nos pudiéramos encontrar«</p>
<p>––Vamos Heero no puede ser tan malo ¿Cierto?– Preguntaba Duo mientras caminaba detrás de Heero por toda la habitación, este último entró al baño cerrándole la puerta en la cara, literalmente al chico trenzado. –Grosero. – gritó para luego seguir con el monólogo que ya tenía por demás harto al ex piloto del zero. –&#8230;Ja! pero a decir verdad ni quien te necesite, yo solo puedo divertirme sin la presencia de un amargado, insensible y grosero como tú, es más voy a ir con los demás chicos y ellos se que sabrán apreciar mi por demás agradable presencia. – decía el trenzado queriéndose auto convencer que llevar al amargado de su amigo y compañero de habitación, no era buena idea después de todo.</p>
<p>––Entonces no entiendo porque sigues aquí molestando.– habló por fin después de horas en las que Duo llevaba insistiéndole que lo acompañara a una fiesta que daría la escuela, según para que los alumnos pudiesen relajar sus mentes y apreciar más claramente su espacio alrededor y todas sus materias. Patrañas solo querían festejar y no encontraban un pretexto, suele suceder ¿A poco no?</p>
<p>––Bien, no me acompañes ya dije, ¿Para que puedo querer que vayas tú? Solo me arruinarías la noche, así talvez pueda encontrarme con las chicas del otro edificio, creo que eso de que nos dividan hombres/mujeres en diferentes edificios está por demás pasado de moda, creo que somos lo suficientemente inteligentes para cuidarnos en caso de suceder&#8230; – y así seguía el sermón. En el rostro de Duo se miraba la desesperación, ya les había dicho a los otros chicos que deseaba ir a la fiesta, y ellos también irían, pero se había propuesto convencer al soldado perfecto, pero parecía ser imposible, además que no deseaba ir solo como mal ¿Quinteto? Ya que Wufei iría con Hilde y Trowa obviamente con Quatre, ese par no se separaban por nada del mundo, desde que la guerra había terminado, ese par se había frecuentado hasta que por fin uno de los dos se decidió a confesarse, realmente no sabían quien había dado el primer paso, pero estaba hecho. </p>
<p>––Duo&#8230; Cállate. – exigió Heero mientras se ponía los zapatos, había salido de bañarse y Duo aún seguía hablando, comenzó a hablar desde que despertó, todo por haber preguntado que le sucedía. “Por algo mantengo mi boca cerrada” pensaba el chico estoico mientras terminaba de cambiarse.</p>
<p>––Esta bien, me callaré pero con una condición. – advirtió Duo mientras dejaba su dedo índice levantado y sonreía abiertamente. </p>
<p>––No iré– contestó Heero a lo que Duo aún no decía.</p>
<p>––Pero Heero!!! &#8230; – decía con un puchero en su rostro, ya había intentado de todo, de todo, lo único que le faltaba decir, era algo que evitaba pero talvez funcionaría, aunque odiaría que eso diera resultado ya que estaría por demás celoso pero bueno, talvez así lograría su objetivo. –Sabes&#8230; También asistirá Reelena, no te emociona. – preguntó sentándose junto al chico, muy juntos mientras recargaba su cabeza en el hombro del chico oji azul y le dedicaba una sonrisa cómplice. </p>
<p>Aunque por dentro la respuesta a este, o la reacción que pudiera tener ante tal hecho, realmente le tenía nervioso y hasta cierto punto triste, sabía perfectamente que amaba a ese maldito chico frío, pero también estaba consciente que lo más seguro era que Heero no fuera como él, y quizás hasta quisiera a esa boba niña, bien, bien, ella había ayudado con sus ideas al pacifismo que ahora disfrutaban, pero los celos son demasiados y uno no puede evitar pensar de ese modo.</p>
<p>»Por eso al mirarnos,<br />
Sonreímos mientras juntamos<br />
Nuestras manos suavemente« </p>
<p>––Ja! Que bueno que lo dices&#8230; – contestó sonriente poniéndose de pie enérgicamente, mientras Duo casi caía. – Así menos iré. – agregó ya comenzando a caminar a la salida, realmente Duo podía llegar a ser una verdadera molestia cuando se lo proponía.</p>
<p>––Esta bien, era mentira, solo quería ver si funcionaría. – dijo pues era verdad, solo la había tomado como carnada pero felizmente se daba cuenta que no había funcionado eso. –Vamos Heero prometo no tomar demasiado para que tengas que cuidarme como la ocasión anterior. – </p>
<p>––Si digo que si, ¿Me dejarás en paz todo el día? – preguntó plantándose frente a Duo. Aquella cercanía dejó un poco desconcertado y nervioso al trenzado por lo que solo asintió ligeramente usando su cabeza, ya que ni las palabras le salían. – Bien, ¿a que hora vuelvo? – preguntó ya que iba a salir. </p>
<p>––¿Vas a salir? Pero Heero&#8230; – </p>
<p>––¿En que quedamos? –</p>
<p>––¿Me prometes que volverás y no me vas a dejar plantado?</p>
<p>––¿Acaso es una cita? – cuestionó entrecerrando sus ojos.</p>
<p>––Claro que sí! – Sonrió triunfante – tienes que asistir conmigo, me has dado tu palabra de soldado. – </p>
<p>––Que bueno, afortunadamente he dejado de serlo desde hace más de un año. – comentó formando una media sonrisa al ver la expresión de derrota en el trenzado. – Estaré aquí en la habitación a las ocho y media, si no estás no iré.– anunció para después irse.</p>
<p>––Genial sabía que no podías negarte&#8230;– se dijo una vez que el otro había salido. </p>
<p>Ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  ø  Ø</p>
<p>––Chicos, al fin los encontramos, ¿Dónde se habían metido? – cuestionaba Duo llegando con los demás mientras no paraba de hablar.</p>
<p>––No nos hemos movido de aquí, puesto que dijiste que nos veríamos en este lugar. – comentó seriamente Wufei al borde de un colapso, no nervioso, sino furioso. </p>
<p>––En&#8230; ¿En verdad dije tal cosa? – preguntó riendo nerviosamente el trenzado al tiempo en que se rascaba con un dedo la cabeza, mientras Hilde y Quatre sonreían por lo despistado que llegaba a ser su amigo, aunque tal cosa no era del todo graciosa para los otros tres ex pilotos. – Bueno, bueno dejemos las cosas tristes para después, que tal que nos vamos a bailar un rato. ¿Eh que dicen? – preguntaba animado.</p>
<p>––No se bailar – dijeron al unísono tres de los ex pilotos. </p>
<p>––Ohhh vamos no sean aguafiestas, vamos. – dijo Duo arrastrando a Heero a la pista, la cual estaba por demás llena de gente. El trenzado fue adentrándose hasta llegar casi al centro de la pista, ahí comenzó a bailar al ritmo de la música que estaba en ese momento, mientras Heero se quedaba estoico en su lugar, mirando la ocurrencia de su amigo. Mira que llevarlo a bailar a él. Pensó para sí.</p>
<p>––A bailar Heero. – escuchó una alegre voz detrás de él, era una chica que tenía tiempo tras él y ciertamente no era del agrado del chico, era linda, cierto, pero no deseaba nada con ella. La chica tomó las manos de Heero quien parecía no querer moverse y las colocó en su cintura, comenzando a bailarle demasiado cerca. Los ojos de Duo casi sacaban chispas al ver tal escena, esa chica siempre le había desagradado, sabía las intenciones de la chica para Heero y no era que le agradaran del todo.</p>
<p>––Voy a tomar algo. – le dijo Duo hablándole al oído para molestar a la chica, pues esta se ponía celosa con la cercanía del trenzado a Heero.</p>
<p>––Ahora te alcanzo– escuchó decir a Heero, el trenzado se sintió enojado y hasta celoso. Por lo que se fue a sentar a una barra que habían puesto ahí, puesto que era barra libre. Había prometido no embriagarse tanto como la otra ocasión, pero estaba por demás enojado, aunque claro que cumpliría con su palabra, solo tomaría para bajarse un poco el coraje.</p>
<p>»Pretendimos no saber<br />
Lo que realmente sentíamos<br />
Hasta que de pronto, nos enamoramos«</p>
<p>Había pasado un buena rato, demasiado si le preguntaban a Duo, y Heero no se dignaba a venir, Ja! Que buen acompañante se había conseguido, baka, pensaba el trenzado mientras golpeaba con sus dedos la mesa, en completa desesperación. Se había levantado a bailar con las chicas que se lo pedían, a divertirse un buen rato, pero no podía estar a gusto tanto tiempo sin saber que rayos estaba haciendo Heero con aquella perra entrometida, todo hubiera sido perfecto de no ser por la intromisión de la chica. </p>
<p>Vamos, a quien quería engañar, Heero ni siquiera parecía divertirse hasta que la chica llegó a bailar con él, bueno, si eso era lo que le divertía al chico, pues bien que lo disfrutara porque realmente él no estaba disfrutando esa fiesta la cual imagino de otra manera, genial. Se repetía una y otra vez en su cabeza. Sus amigos estaban bailando en pareja por lo cual no había espacio para el, de pronto inició una canción romántica, por lo que varias personas comenzaron a sentarse y otras tantas se quedaban a bailar la melodía. El solo hecho de pensar en que su Heero estuviera abrazando, y bailando demasiado pegado a la chica estúpida esa, le revolvía el estómago, sentía como las entrañas se le retorcían y no precisamente porque estuviera mal del estómago. </p>
<p>Apretaba el vaso entre sus manos con solo pensar en el hecho de su Heero con otra, aunque intentara prestar atención a otra cosa no podía, realmente no podía. Su molestia había llegado a tal grado que se levantó para dirigirse a su habitación, estaban viviendo en un colegio el cual tenía dormitorios divididos para chicas y chicos, a él por suerte, o desgracia, le había tocado el mismo dormitorio que Heero, así que convivían más de lo que el soldado perfecto quisiera. O al menos eso era lo que Duo pensaba. </p>
<p>Se levantó dispuesto a subir, no pensaba estar más tiempo como un estúpido en aquel lugar, era el gimnasio de la escuela, el cual realmente era grande, ahí habían decidido hacer aquella fiesta. </p>
<p>Caminó directo a la salida iba hacia el edificio ‘A’ en el cual estaban todos los chicos, tras este edificio había un pequeño bosquecito por llamarlo de algún modo, cuando caminaba cerca de ahí, divisó la silueta de dos personas recargadas en un árbol, parecían quererse devorar, mientras una le levantaba la camisa a&#8230; ¿Heero? </p>
<p>Casi gritaba al ver aquella escena de Heero besando a la chica estúpida, bueno ni tan estúpida realmente, mira que conseguir que Heero&#8230; maldición, ahora sentía un fuerte dolor en su pecho, sus ojos se habían cristalizado por tal escena, tragó saliva y antes de si quiera pensarlo se acercó, no sabía ni siquiera que era lo que iba a decir, mucho menos que iba hacer pero sus pasos lo llevaron hasta ahí. </p>
<p>––Al menos creo que podrían irse a un hotel, aquí alguien los puede ver.– comentó molesto hablando alto para que ambos lo escucharan.</p>
<p>––No te entrometas Duo– soltó con acidez aquel nombre.</p>
<p>––¿Duo? – escuchó por primera vez después de un rato, la voz de Heero, el cual se notaba que estaba ¿Ebrio? Wow jamás imaginó ver al soldado perfecto en un estado tan inconveniente. – Duito&#8230; – gritó Heero intentando acercarse a este pero ni siquiera podía caminar bien.</p>
<p>––Heero. – habló acercándose a este, la chica intentó evitar que lo tocara pero una mortal mirada por parte del trenzado, quien no acostumbraba hacer eso, pero este era un momento en el cual se encontraba realmente molesto. – Ya veo, pensé que eras astuta pero no creí que caerías tan bajo para acostarte con Heero. – le recriminó a la chica, quien se giró indignada puesto que le habían quitado su diversión, al menos había besado y tocado ese exquisito cuerpo que a tantas chicas se les antojaba. </p>
<p>Una vez que la chica se había retirado, Duo pasó el brazo de Heero sobre sus hombros, mientras con el otro lo tomaba de la cintura para ayudarlo a caminar ya que ni eso podía hacer bien, se tropezaba demasiado. Llegando al cuarto el trenzado dejó caer el cuerpo del otro sobre una de las camas.</p>
<p>––Maldición Heero, quedamos en que no me pondría borracho, pero no quedamos en que tu lo harías ¿Cierto? – preguntaba enojado, más que nada por haberlo visto en brazos de esa estúpida, sabía perfectamente que esa chica era rival de Reelena y por eso quería estar con Heero. – Bah! Pierdo mi tiempo, hasta parece que estoy hablando con la pared. Cierto, cada que hablo contigo es igual Jaja! No cambias mucho estando ebrio, igual de callado, pero menos gruñón, eso sí, ya que me dijiste Duito, jamás imaginé que me dirías así&#8230; – el trenzado hablaba rápidamente como era su costumbre mientras le quitaba a Heero los zapatos, e intentaba quitarle al menos el cinturón de su pantalón ya que desvestirlo, podría ser peligroso para ambos. </p>
<p>––Duo&#8230; – murmuró mientras tomaba el hombro del chico trenzado para agacharlo y poder hablarle. – Cállate. – mencionó estando cerca del oído del otro.</p>
<p>––Pero que demonios, hasta estando borracho como estás me andas callando, pero que&#8230; – hasta parecía que le habían dado más cuerda, estaba realmente indignado, caminando alrededor de la habitación moviendo enérgicamente sus manos, mientras observaba el cuerpo de Heero que permanecía tirado sobre su cama. – hasta voy a tener que dormir en tú cama porque estás en la mía, eso es el colmo sabías&#8230;– renegaba cuando vio el cuerpo del chico estoico incorporarse, se quedó quieto para ver que pensaba hacer el otro. Lo que siguió ni él mismo se lo creyó.  </p>
<p>»Déjame estar contigo<br />
Déjame estar contigo<br />
Déjame estar contigo<br />
Deseo abrazarte«</p>
<p>––Duo&#8230; – murmuró Heero mientras le tomaba ambas manos y lo jalaba a su cama, aventándolo después sobre ella. Una vez que el trenzado estaba tirado y lleno de sorpresa se colocó sobre este.</p>
<p>––Heero, ¿Qué es lo que estás haciendo? – preguntó llevando sus manos por instinto a las caderas del otro chico, puesto que se había sentado sobre su pelvis, lo cual le causó deliciosos escalofríos. </p>
<p>Sin mencionar palabra alguna Heero se agachó comenzando a besar a su amigo y compañero de habitación, un beso que robaba sus sentidos, inconscientemente sus manos se colocaron en la nuca del chico sobre él, atrayéndolo de este modo lo más que pudiera, profundizando con este acto el beso. Sus lenguas se debatían por quien tendría la victoria, había pasado de ser un apasionado beso a uno completamente salvaje, las manos de Heero no perdían tiempo pues ya recorrían el pecho del trenzado por debajo de la ropa.</p>
<p>Un extraño momento de lucidez pasó por la cabeza del chico trenzado, separando a Heero de sus labios. –Espera Heero&#8230; – habló jadeante, el aire le faltaba, su pecho subía y bajaba rápida y notoriamente debido a la agitación y excitación que sentía. – No creo que esto esté bien&#8230; – continuó volviendo a recibir un beso por parte de Heero el cual no tardó en corresponder, era imposible no hacerlo, realmente era bueno para besar, sus labios habían descendido ahora sobre el pálido cuello del chico, llegando hasta su oído. </p>
<p>––No te veo muy convencido de tus palabras&#8230;– decía Heero quien mordía con sus labios el lóbulo de la oreja de su compañero. – La carne es débil Heero no lo olvides, soy humano. – dijo el otro chico mientras intentaba detener el ligero movimiento que el otro chico hacía sobre sus caderas, ese lento y rítmico movimiento estaba volviéndolo por demás loco, lo estaba haciendo llegar a pensar cosas inimaginables. – ¿Qué te parece si jugamos un ratito? – preguntó nuevamente el soldado perfecto mientras chupaba y mordisqueaba el cuello del chico bajo él. </p>
<p>––Heero basta deja de jugar conmigo. – dijo moviendo el cuerpo de Heero, mientras se ponía de pie. –No tengo idea que tomaste o que te dio esa estúpida chica pero en cuanto se te baje la borrachera, no sabrás ni que hiciste o trataste de hacer. – dijo viendo como Heero se ponía de pie, acercándose a él con esa mirada tan excitante, tan penetrante que solo él poseía. Retrocedió unos pasos hasta topar con la puerta de la habitación tomando el pomo de la puerta para salir, pero Heero lo cercó contra ella antes que pudiera hacer cualquier cosa. </p>
<p>Ahora había quedado en peores condiciones, Heero estaba tras él, manteniéndolo completamente cercado contra la puerta. –Heero cálmate, esto lo haces porque estás ebrio. – repetía intentando convencer al chico que se detuviera, no era que le molestara los actos que hacía, al contrario, le estaba robando el poco de raciocinio que comúnmente poseía. </p>
<p>––Tú lo has dicho, ebrio, pero aún se lo que hago, y más aún lo que quiero. – dijo sonriente mientras besaba la nuca y los oídos del trenzado, quien tenía ambas manos sobre la puerta, sostenidas con las de Heero. </p>
<p>––Heero&#8230;– murmuró Duo mientras se daba la vuelta para estar frente al chico y plantarle un beso, uno desesperado, pero igualmente cargado de pasión. – Si no te detienes ahora&#8230; No podré detenerme después, y no me quiero aprovechar de ti en estas condiciones. – aclaró manteniendo unidos sus labios, en un efímero contacto que le permitía hablar. </p>
<p>––No recuerdo haberte pedido que te detuvieras en ningún momento, tampoco estoy tan mal para no saber que es lo que hago y que quiero, ya te lo dije. Duo Baka– murmuraba mientras paseaba sus manos recorriendo la espalda del trenzado, aún sin despegarse de aquellos rojizos y deliciosos labios que ninguna resistencia oponían al contacto con los suyos. </p>
<p>––Maldición– murmuró Duo puesto que era demasiado el poder que solo esas ligeras caricias ejercían en su cuerpo, además de aquellos apasionados besos que se habían entregado.</p>
<p>Sin pensarlo dos veces el trenzado tomó la cintura del chico estoico, comenzando a sacarle la ropa mientras caminaba hacia atrás hasta llegar a la cama y botar por ahí aquella camiseta junto a la de él que estaban de más en esos momentos. Se encontraba sentado sobre la cadera de Heero, este le había excitado demasiado y ahora pagaría las consecuencias de hacer aquello.</p>
<p>––Ahora pagarás las consecuencias de esto. – dijo terminantemente mientras se hacía a un lado, recostándose junto al otro cuerpo, brindándose a él mismo espacio para meter una mano dentro del pantalón de Heero y comenzar lentamente a masturbarlo. </p>
<p>»Hasta este momento,<br />
Sin poder decirlo,<br />
Sigo ocultándolo« </p>
<p>Su mano se movía lentamente de arriba abajo apretando el por demás despierto miembro de Heero, repitiendo la misma acción varias veces, hasta que se decidió y se deshizo de la ropa que le quedaba al chico estoico, dejándolo como dios lo trajo al mundo. Devoraba al chico tan solo con la vista, y lo que faltaba&#8230; pensó para sí, mientras Heero le ayudaba con su propia ropa que estaba también de más. Una vez libres de cualquier prenda ambos comenzaron a besarse con pasión, lujuria y sobre todo entrega, ambos cuerpos sudaban, sus respiraciones eran agitadas. </p>
<p>Los labios de Duo habían dejado abandonada la boca del otro chico, queriéndolo recorrer, probar, tocar, saborear&#8230; sus besos descendían poco a poco, dejando un pequeño rastro húmedo que pronto era borrado por el ligero soplar del viento que se alcanzaba a colar por la ventana. </p>
<p>Jadeos, gemidos, palabras envueltas en deseo era lo que se alcanzaba a escuchar dentro de aquella habitación en la cual ambos chicos consumaban un acto el cual estaba lejos de ser únicamente sexo. </p>
<p>Duo había recorrido todo el cuerpo del chico estoico manteniendo fija la mirada en aquellos ojos cobalto los cuales tanto había deseado y amado. Sus labios se detuvieron en aquella parte de Heero la cual sin hablar pedía atención a gritos, por lo cual comenzó a lamer con la punta de su lengua lo largo de aquel miembro, desde la base hasta la punta la cual ligeramente goteaba en señal de necesitar atención urgente. El contacto era tan efímero que comenzaba a desesperar a Heero cosa que el trenzado notó rápidamente pues este se había agarrado fuertemente a las sábanas, mientras apretaba los ojos, esto sería genial. Pensó Duo mientras introducía solo la punta de aquel gran miembro en su boca, saboreando por completo aquel acto, apretaba con sus labios fuertemente mientras movía rápidamente su lengua estimulando de este modo la punta de aquel goteante miembro. </p>
<p>Tenía por completo la hombría de Heero en su boca mientras la metía y sacaba de su boca, tomando la base con la mano para estar en una posición más cómoda, mientras sentía la mano de Heero cerrarse sobre su cabeza, empujando de vez en cuando, aferrándose a su cabello, parecía querer un movimiento más rápido y así se lo concedió. Rápido, lento, rápido, lento, un movimiento rítmico era lo que necesitaba para terminar por completo en su boca, cuando esto iba a pasar, escuchó el gritillo ahogado de Heero y como su cuerpo se tensó, sabía perfectamente lo que sucedería, pero no intentó quitarse, al contrario, quería saber, probar por completo al chico. </p>
<p>»Solo actuó con fortaleza,<br />
Pero ya es suficiente,<br />
Por favor mira a través de mi persona«</p>
<p>––Duo&#8230; – murmuró jadeando mientras intentaba llenar sus pulmones del aire que aún le hacía falta. – Me encantas&#8230;– dijo mientras besaba nuevamente al chico, acariciando cada rincón de este, sin perderse un solo rincón ya que talvez sería la única oportunidad que tuviera. Entre besos y caricias, una traviesa mano de Duo se deslizó entre las piernas de Heero buscando aquella entrada, una vez que la encontró introdujo un dedo intentado prepararlo, el chico estoico solo tragó saliva y abrió un poco los ojos al sentir la invasión, para luego sentir placer cuando este se movía dentro, pronto fueron dos, luego tres dedos conforme aquella estrechez se iba acostumbrando a tal invasión. </p>
<p>Los besos, caricias, gemidos y jadeos iban en aumento al mismo tiempo que las embestidas de Duo, pues una vez que sintió preparado el cuerpo de Heero, tomó ambas piernas de este, colocándolas a la altura de su cintura, rápidamente fue apretado por estas cuando su miembro entraba en aquella pequeña abertura. La penetración era lenta, pausada, esperando a que se acostumbrara ante aquella total invasión. Una vez que estaba dentro por completo, comenzó a salir lentamente, para entrar ahora con más fuerza, el dolor en los ojos de Heero se hizo presente, además de que apretó la sábana de la cama sin contar con que había dejado una marca roja en el brazo de Duo el cual detenía. </p>
<p>Las embestidas iban en aumento al igual que los gemidos. –Duo, aaaaaahhhhhh&#8230;..– gemía con energía, mientras el otro chico – Heero eres tan deliciosamente estrecho. – decía seguido de un jadeo puesto que tanta actividad no le dejaba hablar claramente. Luego de un rato de juego, caricias, besos largos y cargados de lujuria, Duo sintió como estaba a punto de venirse, por lo cual intentó salirse pero las piernas de Heero apretándose en su cintura le indicaron que no lo hiciera, viniéndose luego de un gritillo ahogado dentro del chico sin poder evitarlo. </p>
<p>––Heero, ¿Te sientes bien? – preguntó mientras se recostaba junto al chico, el cual parecía cansado. </p>
<p>––Si, todo esta&#8230; bien&#8230; – dijo pausadamente mientras iba quedándose completamente dormido siendo abrazado por la espalda por el trenzado quien entre tanto movimiento se había despeinado, por lo que optó por soltarse la cinta, así su cabello se terminaría de soltar. </p>
<p>Mantenía firmemente abrazado el cuerpo frente a él, mientras aspiraba su delicioso aroma, aquella loción mezclada con su propio olor, la cual le parecía exquisita a sus sentidos. </p>
<p>»Solo espera cinco minutos más<br />
Para que nos volvamos a ver<br />
Y después de eso nos enamoramos« </p>
<p>Los molestos rayos de sol se colaban por entre las delgadas cortinas de la habitación, mientras un par de chicos aún dormían, cuando una chillante alarma comenzó a resonar en toda la habitación. Un par de hermosos ojos azul cobalto se abrían dejando entrar la luz en ellos, parpadeando un par de veces puesto que esta era demasiado intensa. Giró su vista al molesto aparato a su derecha y&#8230; un momento, ¿A su derecha, no debía ese aparato estar a su izquierda? Pensó por un momento que había cambiado de cama con Duo, pero al sentir un calor tras él, abrió sus ojos demasiado, sorpresa se denotaba en ellos mientras sentía agruras, dolor de cabeza, resequedad en la boca, además de lo más importante, un intenso dolor en su parte trasera. </p>
<p>Maldición. Pensó. ¿Qué hice ayer? Se preguntó por un momento mientras giraba levemente su rostro y se topaba de lleno con el angelical rostro de Duo quien a pesar ese estruendoso y chillante sonido que tenían como alarma, cada mañana era lo mismo pues nunca lo escuchaba sonar. Sin más intención que salir huyendo de ahí se levantó y se dirigió al baño, tomo una rápida ducha, tomo el botiquín y se tomó un par de pastillas para el dolor, haber si estas ayudaban algo con su dolor de cabeza así como en su dolor de trasero.</p>
<p>––Lo siento Profesora, permítame pasar se me hizo algo tarde. – se disculpaba un chico trenzado mientras permanecía bajo el marco de la puerta de aquel aula.</p>
<p>––Joven Maxwell, siempre es lo mismo, pase por favor e intente ya no interrumpir mi clase. – dijo la profesora mientras veía al chico pasar hasta su asiento, para luego seguir con la clase. </p>
<p>»Déjame estar contigo<br />
Déjame estar contigo<br />
Déjame estar contigo<br />
Ahora solo quiero llorar« </p>
<p>Pasó todo un aburrido día de clase, varios habían faltado, otros tenían unas ojeras del tamaño del mundo, quizás por la fiesta del día anterior, y aunque él se la había pasado bien después de todo, se sentía realmente utilizado al no encontrar a Heero al despertar, pues era lo que más deseaba, poder confesarle cuanto lo amaba, pero el muy Baka se había ido y ni siquiera lo había despertado, ahora tendría que esperar a que terminaran las clases ya que ambos llevaban especialidades distintas por lo cual estaban en edificios separados, suerte que al menos compartían dormitorio, sus demás amigos estaban esparcidos en otros salones ya que igualmente estaban en otra especialidad, bueno aunque Heero y Wufei estaban juntos era como si no lo estuvieran, ambos eran tan callados que apenas y se dirigían la palabra estando juntos. </p>
<p>Tal y como había estado esperando la tarde cayó y las clases terminaron, así que solo fue por algo a la cafetería para comer y luego dirigirse a su habitación a esperar a Heero. Estando dentro de su habitación se tendió sobre su cama, esperando la llegada del otro, quien parecía no llegar nunca. Hasta que por fin escuchó la puerta abrirse. </p>
<p>––Heero&#8230; – murmuró mirándolo de pie, tras cerrar la puerta.</p>
<p>––Duo yo&#8230;– comenzó siendo interrumpido por este mismo. Quizás temía saber la verdad.</p>
<p>––Heero quisiera pedirte una disculpa yo, ayer debí&#8230;–</p>
<p>––No es así, recuerdo perfectamente lo que sucedió. – habló mientras caminaba en completo silencio hasta sentarse en la orilla de su cama. Duo dudó un momento sobre eso. ¿Qué fue eso? Pensó para luego girarse y sentarse igualmente en su cama, quedando frente a Heero. </p>
<p>––Entonces Heero yo quiero que sepas que&#8230; – </p>
<p>––Duo ¿Quisieras dejarme hablar por una maldita vez? – pidió bruscamente, dejando a Duo sin palabras. – Duo se lo que sucedió ayer, al amanecer me desconcerté muchísimo pues no recordaba realmente mucho, de hecho fui recordando al pasar del día, es por eso que tardé más, me tuvieron en detención por estar distraído en clase. – dijo enojado consigo mismo. –Ese no es el punto, lo que quiero decirte es&#8230; Lo siento, debo pedirte una disculpa por mi comportamiento de ayer, ni siquiera se porque lo hice. – esas palabras habían sonado duras para el corazón de Duo quien solo agachó la mirada intentando disimular inútilmente su dolor.</p>
<p>»Cuando alejamos nuestras manos,<br />
Siento inseguridad&#8230;<br />
Siento inseguridad« </p>
<p>––Duo quisiera que me mires a los ojos pues tengo algo importante que decir. – pidió Heero, siendo obedecido rápidamente por el trenzado. – Yo lo siento de verdad, no entiendo porque estaba besándola. Tampoco sé porque dejé que me tocara, pero sentía como mi voluntad se había esfumado, pero cuando te vi, sentí un alivio, mi corazón sintió un sobresalto, al tenerte cerca aquí en la habitación, sentir tus manos queriendo desabotonar mi pantalón, fue como un detonante, luego el que me correspondieras ese fogoso beso&#8230; – ante cada palabra el sonrojo en la cara de Duo iba aumentando, así como el salto en su corazón debido a la felicidad que sentía en ese momento. – Duo yo anoche descubrí esa parte de mí que la actitud que adquirí como soldado al paso de los años, no dejaba que saliera a flote, te deseaba desde hace tanto, tus besos, tus caricias, tu cuerpo. – completó mientras se ponía de pie, caminaba unos cuantos pasos y se agachaba a la altura de Duo, colocando enseguida una mano sobre la sonrojada mejilla de este. –Duo yo simplemente puedo decir que&#8230; </p>
<p>»Déjame estar contigo&#8230;«</p>
<p>––Te amo– se escuchó al unísono por ambos chicos, quienes sonrieron por la claridad y eufonía con que habían sonado sus voces. –Heero no sabes cuan feliz me hace saberlo, pensé que era por que tú&#8230; – </p>
<p>»Déjame estar contigo&#8230;«</p>
<p>––Duo se que quizás no fue la mejor manera de demostrarlo, o quizás de darme cuenta, pero te juro que esto no es una ilusión, menos un sentimiento que nació ayer en mi embriagues, esto lleva demasiado, meses, quizás hasta mas de dos años&#8230; Si, desde que te conocí. – murmuró para luego juntar sus labios, jugando con los del trenzado, quien ni tardo ni perezoso rodeo el cuello del oji azul con sus brazos para profundizar el beso y no dejarlo escapar. –Déjame estar contigo Duo&#8230;<br />
»Déjame estar contigo&#8230;«</p>
<p>––Claro que sí&#8230; – contestó desbordando alegría.– Solo no te vuelvas a desaparecer así, como en la mañana, me sentí usado. – dijo haciendo un puchero como un niño chiquito.</p>
<p>»Deseo abrazarte muy fuerte&#8230;«</p>
<p>––Claro que no Baka trenzado&#8230; – respondió uniendo nuevamente sus labios para luego murmurar sobre estos. – Te amo baka. </p>
<p>»Deseo abrazarte muy fuerte&#8230;« </p>
<p>––Yo también señor perfección&#8230; – dijo sonriendo igualmente. </p>
<p>Ambos chicos estaban felices, quizás no era la manera en que todo debía haber comenzado, pero al menos tuvo un comienzo. ¿Cierto? </p>
<p>║––Owari––║</p>
<p>ººZhena HiKºº</p>
<p>&#8220;&#8230;Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo&#8230;&#8221;<br />
William Shakespeare</p>
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		<title>¿Engaño o amor?</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Mar 2009 19:45:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Tsuki Aoi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[lemon]]></category>
		<category><![CDATA[Treize]]></category>
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		<description><![CDATA[Confianza ConfianzaMalentendidos y cartas sin destino Capitulo I “Confianza” Miraba la ciudad desde lo alto de un edificio, parecía estar meditando sobre algo importante, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de su coronel, que, según se veía, ya llevaba un tiempo buscándolo. -su excelencia!, … su excelencia Trais! … El recién llegado buscó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'>Confianza</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>Confianza</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/%c2%bfengano-o-amor/chapter/2/">Malentendidos y cartas sin destino</a></li></ul></div>
<p>Capitulo I “Confianza”</p>
<p>Miraba la ciudad desde lo alto de un edificio, parecía estar meditando sobre algo importante, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de su coronel, que, según se veía, ya llevaba un tiempo buscándolo.</p>
<p>-su excelencia!, … su excelencia Trais! …</p>
<p>El recién llegado buscó por todos lados al líder de la organización OZ, ya había revisado por todos los lugares posibles y el único sitio que le quedaba era la azotea, en donde ahora estaba revisando, suspiró con frustración al notar que tampoco estaba allí.</p>
<p>-en dónde rayos se metió?! …</p>
<p>-me buscabas Zeck? (sonrió divertido al notar cómo su coronel se volteaba bruscamente, algo espantado, seguramente lo había sorprendido al aparecer de improvisto a sus espaldas)</p>
<p>-su excelencia… (murmuró, reprendiéndose mentalmente por haberse asustado, y evidenciarlo además de esa manera)</p>
<p>-dime, qué necesitas?</p>
<p>-“demonios, no es lo que yo necesite de ti, es lo que tú debes requerir de mi!” (suspiró contrariado y se volteó con claras intenciones de marcharse)</p>
<p>-(notó sus intenciones y trató de retenerlo, preguntándole curioso) sabes por qué logre estar en el puesto que estoy? (lo miró inquisitivo y volvió a sonreír al notar la mirada confusa en los ojos de Zeck, a través de la mascara) es porque no confío en nadie… ni en mis compañeros, ni en mis subordinados, ni en mi esposa, ni siquiera en… (lo miró directamente a los ojos, notando que se veían plateados a través del casco con forma de cabeza de halcón que Zeck nunca se quitaba, y que tanto lo caracterizaba. Se preguntó interiormente cómo sería el rostro de su coronel…, jamás lo había visto, pero se le antojaba hermoso… Sonrió incrédulo ante sus propios pensamientos y miró a Zeck con mucho más detenimiento, ahora curioso por saber el cómo se vería sin la mascara… y sin el uniforme militar…) por qué nunca te quitas la mascara? (no pudo evitar exteriorizar su curiosidad al preguntar eso)</p>
<p>-(lo miró extrañado ante todo lo que decía, pero sobretodo ante la última pregunta) su excelencia Trais… yo… yo… no es… por nada en especial…<br />
-(suspiró molesto, sabiendo que mentía, pues Zeck siempre había sido muy bueno para mentir, pero con él lo hacia fatal) Zeck… (se levantó del sitio en el que estaba apoyado y lo miró, sin poder contener su molestia) te he dicho que me llames Trais…, nos conocemos desde hace años ya!&#8230; y también sabes que no soporto las mentiras… (lo miró serio)</p>
<p>-yo… no le miento… (giró su rostro, sabiendo que le era imposible mentir de forma correcta [valga la ironía] a Trais) es sólo que…</p>
<p>-es sólo que qué Zeck?! (lo miró ya enojado, esperando una respuesta, pero bufó molesto al ver que esta no llegaba. Lo miró serio, bastante decepcionado) sígueme (bajó la azotea con rapidez y se encaminó a su oficina, sin siquiera mirar hacia atrás para cerciorarse que lo seguía, ya que tenía la seguridad de que era así. Se detuvo frente a la puerta de su oficina y entró de forma brusca, apoyándose en el escritorio, de espaldas a Zeck) entra y cierra la puerta con llave (estaba realmente furioso, sabía ya de antemano que Zeck le mentía con respecto a su Movilsut, y también con respecto a los Gondams, pero lo que más le molestaba era tener la casi certeza de que todo lo que hacía era una farsa, que no sólo engañaba a OZ… también lo traicionaba a él… Es por eso que quería obtener al menos una pequeña verdad de parte suya, y lo único que se le ocurría preguntar [que no implicase un completo desastre] era el por qué usaba esa mascara…) te lo preguntaré una vez más… Zeck… por qué usas esa mascara? (suspiró, esperando pacientemente su respuesta) “por favor, dime aunque sea una cosa que sea verdad… dame algo a lo que aferrarme para poder mantener mi confianza en ti…”</p>
<p>-no es por nada… (se quedó parado mirando el piso, dudando, ya nervioso con que no dejase el tema)</p>
<p>-ya basta! (se dio vuelta bruscamente y lo miró fijamente, con el entrecejo totalmente fruncido, aún más molesto al no poder ver directamente sus ojos, debido a la mascara) quítatela… (esperó a que obedeciera, pero al notar que no hacía nada suspiró con resignación y lo miró con tristeza, completando la frase que antes había dejado a medias) es una orden (se cruzo de brazos, esperando y sabiendo que obedecería, pero odiando tener que ordenarle algo así a su amigo, deseando que lo hubiese hecho por su propia voluntad, y no porque se lo mandase)</p>
<p>Zeck no sabía qué hacer, no tenía escapatoria, ya que rehusarse a una orden directa de su excelencia era declararse abiertamente como enemigo de OZ, y eso él no podía hacerlo, no aún… Por lo que tomó el casco entre sus dedos, y con lentitud e inseguridad se lo fue quitando poco a poco, mirando luego a Trais dudoso, un poco molesto e incomodo al saber que sus emociones podían ser perfectamente leídas ahora que el casco no tapaba su rostro. Aunque claro, para Trais, ese nunca había sido un problema…</p>
<p>-lo sabía… completamente hermoso… (sonrío más calmado, delineando con la punta de sus dedos el fino rostro de Zeck) para qué ocultas una cara tan bella Zeck?, o quizás debería llamarte… Miliardo Pitscraft? … (sonrió por completo divertido, no sólo por la cara de asombro de Zeck, si no que también por el profundo sonrojo que cubría sus mejillas) no sabía que te sonrojabas… te ves por completo adorable… (sonrió aun más ampliamente y rió ante la cara de molestia que ponía)</p>
<p>-si ya sabe todo, déjeme en paz! (separó su rostro de las manos de Trais con brusquedad y se alejo un poco para poder ponerse el casco)</p>
<p>-aún no te he dicho que puedes volver a ponértelo (lo miró serio, dejando de reír al instante)</p>
<p>-(le miró confundido, pero cesó con sus intentos de volver a ponerse el casco) qué más quiere su excelencia de mi? (preguntó con molestia, burlándose de él al recalcar el “su excelencia”, sabiendo por anticipado que no soportaba que lo llamara así. Pero se arrepintió al instante al sentir cómo era empujado hacia el sillón, y un peso se apoyaba sobre él, tumbándolo por completo e inmovilizándolo al sujetar con fuerza sus muñecas. Miró a Trais y comprobó asustado cómo este le devolvía la mirada furioso, completamente fuera de si)</p>
<p>-ya te he dicho cómo llamarme (lo miró fría y seriamente) pero como no quieres aprender por las buenas… (sonrió y lamió sus labios con lascivia) te haré gritar mi nombre, para que nunca vuelvas a olvidar cómo dirigirte a mi… (lo miró con ira mal contenida y beso sus labios con brusquedad)</p>
<p>Zeck estaba shockeado, pero salió de su estupor al sentir como Trais tocaba partes de su cuerpo que no debía; forcejeó frenéticamente, tratando de quitárselo de encima, cosa que se le hacía cada vez más difícil al sentir que le faltaba el aire, ya que no estaba para nada acostumbrado a besar.<br />
Gimió con dolor al sentir cómo Trais mordía su labio inferior, para que abriese la boca, efectivamente consiguiéndolo y Trais aprovechando ese momento para introducirse con rudeza en su interior, explorando enteramente con su lengua el interior de la boca de Zeck.<br />
Trais se separó de la boca de Zeck, para permitirle recuperar el aliento, y sonrió divertido y excitado al verlo con las mejillas completamente rojas, respirando con dificultad y aún con rastros de saliva bajando por la comisura de sus labios, lo miró entretenido, adivinando [sin equivocación] que no estaba acostumbrado a besar.</p>
<p>-su excelencia… por favor… deténgase! (murmuró de manera entrecortada por la falta de aire) ya pare!!&#8230; su excelencia… (le miró de forma suplicante, por completo avergonzado)</p>
<p>-y perderme todo esto?&#8230; mhh… déjame pensarlo… (guardó silencio por un instante, como si realmente se lo estuviera planteando) no lo creo (sonrió con lujuria) quién hubiera pensado que ponías tan lindas expresiones cuando te hacen algo como… esto… (lamió su cuello y froto una de sus tetillas por encima de la ropa, de forma superficial) eres precioso… (sonrió aun más divertido al ver que se sonrojaba de forma violenta, completamente avergonzado, y se quitó la tela de suave seda que usaba a la cintura como parte del uniforme, amarrándole las manos con esta misma para así evitar que se hiciese daño en caso de que siguiera forcejeando)</p>
<p>Trais inmovilizó por completo a su coronel y volvió a tomar sus labios de forma brusca y furiosa, aún molesto con el por las constantes mentiras que le decía, mientras iba quitando una a una las prendas que cubrían el cuerpo de Zeck, este temblando de forma involuntaria al sentirse completamente desnudo frente a un hombre, y no sólo un hombre…, si no ante Trais…</p>
<p>-(sonrió incrédulo ante la idea de que Zeck pudiese ser virgen aún, pero las respuestas inconcientes de su cuerpo le confirmaban el hecho, sin embargo decidió asegurarse, por lo que susurró en su oído de forma sensual) Zeck… a habido alguien antes de mi?&#8230; (sonrió aun más al notar que se lo confirmaba, no con palabras, pero si sonrojándose más [si es posible] y moviendo sus muñecas con mayor ahínco, tratando de liberarse) respóndeme Zeck… sabes que me irrita que no lo hagan… (mordió suavemente el lóbulo de su oreja, bajando luego por su pecho para proceder a jugar con sus tetillas, marcando cada parte por la que pasaba con húmedos besos y chupones, demostrando su territorio a cualquiera que se atreviese a tocarlo, dejando en claro que ese cuerpo ya tenía dueño)</p>
<p>-ya pa-ahh!&#8230; pare!! (sus palabras se entremezclaron con un gemido al sentir como Trais besaba suavemente la punta de su sexo, bajando más, luego, para besar la cara interna de sus muslos, pasando la lengua muy cerca de su entrada)</p>
<p>-dilo Zeck, di que he sido el único… (continuó lamiendo por los alrededores de su sexo, jugando con sus testículos y rozando sus labios de vez en cuando de manera “accidental” con el sexo de Zeck) Zeck… (lo miró fijamente, deteniendo sus movimientos, esperando su respuesta; la sabía pero deseaba oírla de los propios labios de su coronel)</p>
<p>-no, esta bien!, no ha habido nadie antes que tu!, eres el único que me ha tocado!! (giró su rostro avergonzado)</p>
<p>-(sonrió triunfal y bajó de nuevo, introduciéndose de una sola vez todo el sexo de Zeck en la boca, como entregándole un premio por haber contestado de forma acertada)</p>
<p>Trais lamía y chupaba el sexo de Zeck con total avidez, demostrando su experiencia, mientras poco a poco y “distraídamente” iba levantando más las piernas de Zeck, separándolas por completo finalmente, para luego alejarse un poco observando de manera más cómoda el “panorama” que se mostraba.</p>
<p>-precioso… (murmuró sumamente excitado ante la sola visión que ante el se ofrecía)<br />
Se acercó nuevamente a su entrada y la sopló ligeramente, sonriendo satisfecho al escuchar como gemía. Lamió con suavidad e introdujo su lengua, preparando su entrada lo mejor que podía; metió un dedo junto a su lengua, sonriendo divertido al sentir como Zeck se arqueaba, tensando su cuerpo.</p>
<p>-relájate o dolerá más…</p>
<p>Introdujo un segundo dedo en su interior y comenzó a moverlos con fuerza, excitándose al oír los gemidos de dolor que Zeck trataba de acallar infructuosamente. Se alejo de su entrada, para poder ver mejor cómo entraban y salían sus dedos del interior de Zeck, simulando pequeñas envestidas, y auto preguntándose cómo sería estar en su interior, imaginándolo y deseando penetrarlo profundamente al instante; y haciéndolo al sentir que el cuerpo de Zeck se relajaba, teniendo su entrada ya lo suficientemente dilatada como para penetrarlo, cosa que Trais no dudo ni un segundo, posicionándose entre sus piernas y notando como Zeck las abría más, en un gesto totalmente inconciente, pero que logró poner a Trais lo suficientemente caliente como para meterse de una en su interior.</p>
<p>-ahh!&#8230; mhhh… delicioso… (besó con fuerza sus labios, acallando cualquier sonido de inconformismo [o dolor] por parte de Zeck)</p>
<p>Zeck tenía los ojos herméticamente cerrados a causa del dolor, pero ni así pudo evitar que gruesas lágrimas fluyeran libres por sus mejillas, mientras una mueca de profundo dolor se apoderaba de su rostro.<br />
Al ver todo esto algo en el interior de Trais se removió y besó con suavidad los labios de Zeck, lamiendo sus lágrimas para borrar todo rastro de ellas, y repartiendo dulces caricias por todo su cuerpo a modo de silenciosa disculpa. Cuando Zeck comenzó nuevamente a gemir de forma placentera, Trais no pudo evitar el moverse de forma automática, envistiéndolo con firmeza, pero con suavidad, obligando a Zeck a gemir lo más fuertemente posible, mientras este mismo trataba de acallarse, tapando su rostro con sus brazos.</p>
<p>-Zeck… déjame verte… (sonrió al ver que se destapaba y relamió sus labios, más que excitado ante la visión de un Zeck por completo sonrojado y gimiendo de placer, pero lo que más le excitaba era que él estuviese dentro de a aquel bello cuerpo, envistiéndolo) mío… completamente mío… (murmuró para si mismo y sin darse cuenta sus caderas comenzaron a moverse de forma más rápida, envistiéndolo cada vez más salvajemente, y en un acto de in control, soltó las manos de Zeck, dándose cuenta al instante de lo que había hecho, pero sorprendiéndose al notar que Zeck en lugar de huir, rodeaba su cuello con sus brazos suavemente, mientras murmuraba una y otra vez su nombre)</p>
<p>-Trais… ahh… Trais… mhhh… (cerró sus ojos, completamente ido por el placer que sentía al tener a Trais moviéndose en su interior)</p>
<p>-(el oír a Zeck gemir su nombre fue como música para sus oídos, aquello logró excitarlo más que cualquier cosa en su vida) eres mío… sólo mío… (besó sus labios de forma apasionada, sonriendo al sentir que su beso era correspondido de forma desesperada por los labios de Zeck. Lamió su cuello, marcándolo de forma posesiva; detuvo sus envestidas, saliendo de su cuerpo y alejándose del cuerpo de Zeck, recostándose de espaldas en el sillón y abriendo sus piernas, señalando su sexo) lámelo… (sonrió de forma pícara, esperando)</p>
<p>Zeck se sonrojo violentamente, avergonzado, pero se acercó como se lo pedía y comenzó a pasar la lengua por su sexo, primero de forma suave y tímida, pero luego aumentando el ritmo al sentir la mano de Trais enredarse en sus cabellos para mover su cabeza, guiando sus movimientos e indicándole el ritmo que debía seguir.</p>
<p>Trais comenzó a respirar de forma pesada al sentir como los dientes de Zeck rozaban suavemente su sexo con cada chupada, dándole una mezcla deliciosa entre dolor y placer; por lo que comenzó a moverse de manera más rápida dentro de su boca.</p>
<p>-eso es… así… mhh… eres un buen chico Zeck… ahh… lo haces muy bien… no parece que fuera tu primera vez… (sonrió divertido al ver la cara avergonzada de su coronel, sabiendo de sobra que si era su primera vez. Separó a Zeck de su sexo y se levantó, yendo a sentarse en la silla, frente a su escritorio. Abrió nuevamente sus piernas y miró a su cu amante, divertido al notar que no se movía) ven…</p>
<p>-(se levantó, yendo hacia dónde Trais le pedía y parándose frente a el, sin saber muy bien qué se suponía que hiciese) yo… Trais… qué…</p>
<p>-(quedó confundido un instante, sin saber qué quería decirle, pero comprendió enseguida al notar la mirada avergonzada de Zeck) no sabes qué hacer?</p>
<p>-tan sólo dímelo (giró su rostro hacia otro lado, molestándose y planteándose seriamente el irse de allí al escuchar cómo se reía de él)</p>
<p>-ven (acercó a Zeck, sujetando sus caderas) siéntate en mis piernas, toma mí sexo y métetelo en esa hermosa y pequeñita entrada que tienes…</p>
<p>-(se sentó todo rojo en sus piernas y se metió el sexo de Trais con cuidado, sintiendo cómo este le “ayudaba”, separándole las nalgas, para que pudiese auto penetrarse con mayor facilidad)</p>
<p>-ahh… así… lo haces muy bien Zeck… ahora muévete (sonrió ante la cara avergonzada de Zeck y acarició sus caderas, deseando que comenzase a moverse de una vez, pero sin embargo, sin hacer ningún intento por que lo hiciera) eres hermoso Zeck… una delicia… (besó su pecho, esperando que se moviera por su propia iniciativa)</p>
<p>-mhh! Cállate (besó sus labios y gimió al sentir como lo llenaba por completo, preguntándose interior mente cuánto más seguiría avergonzándolo; pero dejó sus pensamientos de lado y comenzó a moverse, sin poder aguantar por más tiempo el estar quieto)</p>
<p>-si me callas así… (le devolvió el beso con hambre, sintiendo cómo se movía cada vez más rápido, notando que estaba próximo al orgasmo)</p>
<p>-trais… yo… (lo besó y abrazó con fuerza, sin poder aguantar por más tiempo sin decírselo) me gustas! … me gustas tanto… (besó sus labios y miró sus ojos) Te Amo… ahh! … Ahhhh!&#8230; mhh… (gimió con fuerza al sentir que Trais se movía con más fuerza, casi con violencia) Trais… yo… casi… casi llego… Ah!&#8230; (gritó protestando al sentir que Trais apretaba la base de su sexo, impidiéndole eyacular)</p>
<p>-esto terminará cuando yo lo decida… Zeck… (sonrió y lamió sus labios, levantándose de la silla con agilidad y volteando a Zeck de espaldas a él, obligándolo a permanecer con el pecho apoyado en el escritorio, mientras él lo volvía a penetrar de forma furiosa, moviéndose salvajemente en su interior…)</p>
<p>Trais continuó penetrando a Zeck por mucho más tiempo, probando diferentes métodos y posiciones con el, eyaculando en su cara, en su boca, en su interior  y en cualquier parte de su cuerpo, evitando que el pudiese llegar al clímax por cuatro veces más; saliendo finalmente de su interior cuando este no pudo más y calló desmayado por el excesivo esfuerzo físico.</p>
<p>Trais miró a Zeck completamente agotado, limpió con cuidado su cuerpo y lo llevó en brazos hacia su cuarto. Lo acostó en la cama y beso su frente con dulzura, mirándolo con infinito amor y amargura ahora que Zeck estaba dormido.</p>
<p>-me has mentido tanto Zeck… cómo puedo creer ahora en tus palabras? … (suspiró cansado, acariciando con suavidad sus cabellos y salió del cuarto, dirigiéndose a su propia habitación para tratar de descansar un poco, aunque ya sabía de ante mano… que le resultaría imposible…)</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/%c2%bfengano-o-amor/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/%c2%bfengano-o-amor/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Si Juegas con Fuego</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:33:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>

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		<description><![CDATA[El Trato El TratoQue comienze el juegoConfesionesAdiós a HeeroEl Tiempo es el peor enemigo del amor...adiós para siempre En una colonia lejana&#8230; Relena: Por hoy se acabaron mis diligencias, regresemos a la Tierra Asistente: ¿A la Tierra?, esta bien. Disculpe, ¿puedo preguntarle algo? Relena: Sí Asistente: Se ve usted muy contenta ¿a qué se debe? [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'>El Trato</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>El Trato</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/2/">Que comienze el juego</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/3/">Confesiones</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/4/">Adiós a Heero</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/5/">El Tiempo es el peor enemigo del amor...adiós para siempre</a></li></ul></div>
<p>En una colonia lejana&#8230;</p>
<p>Relena: Por hoy se acabaron mis diligencias, regresemos a la Tierra<br />
Asistente: ¿A la Tierra?, esta bien. Disculpe, ¿puedo preguntarle algo?<br />
Relena: Sí<br />
Asistente: Se ve usted muy contenta ¿a qué se debe?<br />
Relena: Hoy veré a alguien especial<br />
Asistente: ¿Especial?<br />
Relena: Así es, él es la persona más importante de mi vida<br />
Asistente: Disculpe mi indiscreción pero ¿de quién se trata?<br />
Relena: Creo que no tengo porque decírtelo<br />
Asistente: Disculpe usted<br />
Relena: Es broma, tu sabes quién es él<br />
Asistente: ¿Habla de Él?, ya veo, se nota que usted está muy enamorada de él</p>
<p>Al oír tales palabras Relena no puede evitar sonrojarse</p>
<p>Relena: Ese ya no es tu asunto ¿nos vamos?<br />
Asistente: Disculpe de nuevo</p>
<p>Al llegar a la Tierra&#8230;</p>
<p>Relena: Por favor, archiva estos papeles<br />
Asistente: Si, está bien&#8230; ¡Es verdad!, casi lo olvidaba, la persona a quien espera ha llegado<br />
Relena: Pásalo, por favor<br />
Asistente: Como usted diga.</p>
<p>Asistente: La Ministro lo espera, pase usted [Ese hombre...]</p>
<p>Heero se dirige hacia donde se encuentra Relena</p>
<p>Relena: ¡Heero!, ¿cómo has estado?<br />
Heero: ¿Solo vine yo?<br />
Relena: La verdad es que es a ti a quien quiero ver<br />
Heero: Ya veo ¿qué quieres?<br />
Relena: ¿Me acompañas al jardín?</p>
<p>Relena agarra a Heero por el brazo, ambos se dirigen al jardín</p>
<p>Heero: ¿Y bien?<br />
Relena: ¿Sabes Heero?, en éste año que ha pasado me has hecho mucha falta<br />
Heero: ¿Solo a eso me has llamado?<br />
Relena: Veo que siempre eres distante conmigo pero, ¿tiene eso alguna razón de ser?<br />
Heero: No<br />
Relena: ¿Es que acaso me odias?<br />
Heero: Yo no te odio<br />
Relena: ¿Entonces?<br />
Heero: ¿Entonces?<br />
Relena: Sí ¿por qué la actitud?<br />
Heero: No sé de que te sorprendes, siempre he sido así<br />
Relena: En especial conmigo, ¿acaso hay algo que deba saber de ti con respecto a mí?<br />
Heero: ¿Qué estas suponiendo?<br />
Relena: Dímelo tú<br />
Heero: Eres tú quien se imagina cosas<br />
Relena: ¿Existe una posibilidad de ser ciertas mis suposiciones?<br />
Heero: Aún no me explicas que supones<br />
Relena: Heero, no le demos vueltas al asunto<br />
Heero: Entonces ve al grano<br />
Relena: Sabes muy bien a donde quiero llegar<br />
Heero: Solo respondo a preguntas claras, y las tuyas no lo son del todo<br />
Relena: ¡Basta!, no disimules más, yo quiero preguntar si, si acaso tú ¿sientes algo por mí?<br />
Heero: Define el término &#8220;algo&#8221;, por favor, aún no comprendo el fin de la pregunta<br />
Relena: Heero&#8230; ¿te gusto?<br />
Heero: ¿En qué forma?<br />
Relena: En todas las formas posibles<br />
Heero: Eres atractiva, cualquier hombre se da cuenta<br />
Relena: Tomaré eso como cumplido, gracias, pero no es lo que quería saber<br />
Heero: ¿Entonces?<br />
Relena: Con respecto a ti ¿qué sientes por mí? ¿te gusto? ¿me quieres?</p>
<p>Heero agacha su mirada permaneciendo callado</p>
<p>Relena: El que calla otorga<br />
Heero: No estoy otorgando nada, simplemente no pretendo contestar esa pregunta tan ambigua<br />
Relena: ¿Ambigua? ¿qué tan difícil puede ser contestar mi pregunta?, yo solo quiero saber tus sentimientos hacia mí ¿sientes lo mismo por mí, que yo por ti?<br />
Heero: ¿Qué sientes por mí?<br />
Relena: Te amo Heero, eso lo sabes, ¿por qué preguntas?<br />
Heero: Lo mismo te digo ¿por qué preguntas de mis sentimientos si los sabes?<br />
Relena: ¿Es que no has entendido nada?<br />
Heero: Eres tu quien confunde las cosas<br />
Relena: Solo dime si te gusto<br />
Heero: Ya te lo dije<br />
Relena: Si, pero no me fue clara la respuesta<br />
Heero: Así como tu pregunta</p>
<p>Relena estaba cansada de las respuestas sin sentido de Heero, pero aún así le sigue el juego</p>
<p>Relena: Ya dime que sientes por mí<br />
Heero: Eres una persona muy importante para la Tierra y las Colonias, te admiro y respeto<br />
Relena: Fuera de ese ámbito<br />
Heero: ¿Cuál ámbito?<br />
Relena: El social, político, comercial, como quieras decirle<br />
Heero: Se hace tarde, debo marcharme<br />
Relena: Solo evitas contestarme, ¿acaso tu respuesta te perjudica y me beneficia?<br />
Heero: ¿Por qué habría de ser así?<br />
Relena: Dímelo tú<br />
Heero: Eres tú la que pregunta<br />
Relena: Ya veo, estas evitando la respuesta en perjuicio tuyo<br />
Heero: Insisto, no sé de que me hablas<br />
Relena: También me amas Heero<br />
Heero: ¿Qué es el amor para ti y que te hace suponer que yo lo siento por ti?<br />
Relena: Buena pregunta Heero&#8230; simplemente lo sé, más no sabría explicar por qué<br />
Heero: El suponer es malo, sobre todo cuando descubres que te equivocas<br />
Relena: ¿Me equivoco al decir que me amas?<br />
Heero: Esas no fueron mis palabras<br />
Relena: Pero sí la intención de ellas<br />
Heero: Ya no entiendo nada de lo que hablas<br />
Relena: Solo contesta bien a mis preguntas, Heero, comienzo a desesperarme<br />
Heero: Yo contesto a lo que preguntas, si no es lo que quieres oír ya no es mi culpa<br />
Relena: Bueno, te preguntaré y quiero que contestes, esta vez que sea sin tonterías<br />
Heero: Te escucho<br />
Relena: ¿Te gusto?<br />
Heero: Eres atractiva<br />
Relena: ¿Me quieres?<br />
Heero: Quiero comer, es lo que sé<br />
Relena: ¿Qué?<br />
Heero: En la vida quiero muchas cosas, no puedo contestar a esa pregunta como quieres<br />
Relena: Esta bien ¿quieres estar a mi lado?<br />
Heero: Debo irme, lo sabes<br />
Relena: Tu fin es sacar la vuelta y no contestar ¿verdad?<br />
Heero: Respondo como se me viene a la mente, eso es todo<br />
Relena: ¿Me amas Heero?<br />
Heero: [Relena se empeña en saberlo, no tengo más remedio que decírselo]</p>
<p>Heero estaba a punto de contestar cuando el asistente de Relena entra a causa de una llamada para Relena</p>
<p>Relena: La atenderé después<br />
Asistente: Es importante<br />
Relena: Esta bien, Heero, después de atender, quiero que me contestes<br />
Heero: [Yo no puedo contestar a esa pregunta]<br />
Relena: ¿Y bien?<br />
Heero: [Quiero que me deje tranquilo, pero no quiero molestarla] ¿Sabes?, hay otra persona [¿Por qué dije eso?]<br />
Relena: ¿Hay otra persona en tu vida?<br />
Heero: Si, estoy enamorado<br />
Relena: ¿De quien se trata? [Sé cuando me mientes Heero]<br />
Heero: Pues&#8230; [Piensa en algo Heero] Se trata de, de&#8230; Duo [¿Duo?, soy un Idiota, ella no creerá eso, ni yo lo haría]<br />
Relena: De Duo ¿eh? [¿Qué le pasa?, es obvio que nadie se traga semejante cosa] Y ustedes ¿tienen algo?<br />
Heero: Si, nosotros, nosotros somos&#8230; somos novios [¿Cómo comprobaré eso?]<br />
Relena: Ya veo [Esto se pone divertido Heero, entraré en tu juego]<br />
Heero: Ahora si, me retiro<br />
Relena: Pasa</p>
<p>En cuanto Heero sale de esa habitación se dirige a donde se encuentra Duo, al mismo tiempo Relena se prepara para jugar</p>
<p>Relena: Por favor localízame a Duo Maxwell<br />
Asistente: Como usted diga<br />
Relena: Ya veremos Heero</p>
<p>Heero llega a donde supuestamente se encuentra Duo, pero al parecer había salido</p>
<p>Asistente: Ministro, sabemos donde reside el señor Maxwell y donde éste labora, más sin embargo no lo hemos localizado<br />
Relena: Ya veo, de todos modos gracias [Demonios, tengo que pensar en otra cosa... ¡ya sé!], quiero que me hagas un favor<br />
Asistente: Claro que sí<br />
Relena: Cítame mañana a los 5 ex pilotos de los Gundam para una cena por favor<br />
Asistente: ¿Quiere que los localice a todos para mañana?<br />
Relena: Ya sabes de dos hasta ahora, solo busca a los otros tres<br />
Asistente: Como usted diga</p>
<p>Relena quería saber como era en verdad la relación de Heero con Duo y así comprobar sus suposiciones. Heero no había podido localizar a Duo. Para el siguiente día los 5 pilotos habían recibido su invitación.</p>
<p>Relena: Ya veremos que excusas me das Heero<br />
Asistente: Ministro, el joven Raberba Winner está aquí<br />
Relena: Hágalo seguir<br />
Quatre: Hola<br />
Relena: Hola, eres el primero ¿cómo estas?<br />
Quatre: Bien ¿y usted?<br />
Relena: Muy bien también, gracias, pero no me llames de usted ¿sí?<br />
Quatre: Esta bien, como digas<br />
Asistente: El señor Chang, ¿también lo hago seguir?<br />
Relena: Claro, ya no preguntes, solo pásalos<br />
Asistente: Sí<br />
Wufei: ¿Hay algún motivo en especial para esto?<br />
Relena: No realmente<br />
Wufei: Mmm<br />
Asistente: Es aquí, siga<br />
Trowa: Buenas noches<br />
Relena: Hola<br />
Quatre: Hola Trowa<br />
Trowa: Hola, cuanto tiempo</p>
<p>Trowa voltea con Wufei y lo saluda asintiendo con la cabeza. Ya solo faltaban Heero y Duo; bueno, Heero había llegado antes al lugar señalado, solo que esperaba a Duo a puertas de la mansión para explicarle la farsa con Relena; Relena al darse cuenta que ni Heero ni Duo habían llegado suponía que de ser cierta su relación ellos estarían juntos en otro lugar, pero decide ver si llegaba alguno de los dos, Duo llega minutos después al lugar y ve a Heero en la puerta, pero apenas lo saluda llega Relena</p>
<p>Relena: Llegas a tiempo Duo, y que sorpresa, también tu Heero<br />
Duo: ¡Hola Relena!<br />
Relena: Hola Duo, pasen por favor</p>
<p>Los tres llegan a la sala</p>
<p>Duo: ¡Hola a todos!<br />
Relena: Pasen y siéntense, Duo, aquí hay dos asientos ¿por qué no se sientan tu y Heero juntos?<br />
Duo: ¿Eh?, bueno [El gesto de Relena me pareció extraño, ¿qué pretende?]<br />
Relena: Y bien, Heero, Duo ¿cómo van las cosas?<br />
Heero: [Al parecer Relena está dispuesta a todo, bien, seguiré el juego]<br />
Duo: Bien, conmigo bien ¿y contigo Heero?<br />
Relena: ¿Cómo?, pensé que ustedes eran muy unidos<br />
Duo: Bueno, es que tu sabes, el paso del tiempo y&#8230;<br />
Heero: Todo va muy bien Relena, él y yo estamos bien, las cosas van bien<br />
Duo: ¿Pero como tu&#8230;?<br />
Heero: Duo es una persona ocupada<br />
Duo: Bueno, la verdad es que&#8230;<br />
Heero: El siempre tan atento, ya ves<br />
Duo: ¿Eh?</p>
<p>Trowa y Quatre voltean a verse ya que no entienden nada, al igual que Wufei, pero la situación le tenia sin cuidado, Duo se sentía tan confundido como Trowa y Quatre pero no intentaba enterarse, los únicos que sabían de que se trataba eran Relena y Heero, ambos sabían que Heero mentía, que Duo no sabia de la situación, pero ninguno lo decía con palabras directas.</p>
<p>Relena: Duo, dime una cosa ¿te sientes a gusto con Heero?, se nota que se llevan bastante bien<br />
Duo: ¿Estar a gusto con él? [No entiendo que trata de decir Relena]<br />
Relena: Olvídalo<br />
Wufei: ¿A que nos has llamado?<br />
Relena: Solo es una reunión<br />
Wufei: Creí que se te ofrecía algo importante, viendo que no es así&#8230;<br />
Relena: Esta bien, si te quieres ir no te detendré<br />
Heero: [A ella no le interesa si los demás se van, solo quiere comprobar lo mío con Duo, es astuta]<br />
Relena: Pasemos al comedor ¿les parece?</p>
<p>Después de la cena</p>
<p>Duo: [No entiendo porque Heero me sacó la silla para que me sentara, ni porque se ofreció a servirme el vino, tampoco entiendo porque actúa de ese modo tan extraño]<br />
Relena: Ahora vuelvo, están en su casa<br />
Quatre: ¿Soy el único que siente el ambiente tan extraño?<br />
Trowa: No, no lo eres<br />
Heero: Duo, acompáñame, hay algo que quiero decirte</p>
<p>Duo se levanta de su asiento y en ese momento llega Relena</p>
<p>Relena: ¿A dónde vas?<br />
Duo: Heero quiere hablar conmigo<br />
Relena: ¿De verdad?<br />
Heero: ¡No!, yo solo quería saber si le agradaría un poco de música<br />
Duo: ¿Música?<br />
Relena: Ya veo, entonces pondré un poco de música [Demonios, Heero no se deja descubrir]<br />
Heero: [Diablos, ya no puedo seguir con esto]<br />
Duo: Yo creo que ya me voy<br />
Heero: No te vayas<br />
Duo: ¿Eh?<br />
Heero: Siéntate Duo, nos vamos juntos ¿se te olvida?<br />
Duo: ¿Juntos?</p>
<p>Trowa y Quatre, así como Duo no entendían nada de todo eso, Duo imaginaba que Heero algo tramaba y por eso no había comentado algo, Quatre por su parte tenía que irse</p>
<p>Relena: No se vayan, por favor [Si comienzan a irse ya no podré averiguar nada]<br />
Quatre: Lo siento, de verdad lo tengo que hacer<br />
Relena: Bueno, ni hablar&#8230; por cierto Duo ¿ya están viviendo juntos?, lo digo para saber y algún día ir a visitarlos<br />
Duo: ¿Vivir&#8230; juntos?<br />
Relena: Perdón, creo que todo fue un error, lo que pasa es que el otro día Heero me platico que&#8230;<br />
Heero: Mi amor, creo que mejor si nos vamos</p>
<p>Al decirle mi amor a Duo todos quedan sorprendidos, pero más aún cuando Heero lo besa</p>
<p>Relena: [Maldito, se atrevió]<br />
Duo: ¿Heero?<br />
Trowa: Ahora vuelvo<br />
Quatre: ¿A dónde vas?<br />
Trowa: A sacarme los ojos<br />
Relena: ¿Qué demonios contigo?<br />
Quatre: ¿Saben?, Trowa y yo tenemos que irnos y&#8230; bueno, cosas que hacer y&#8230; los dejamos, vámonos<br />
Trowa: ¿Cosas que hacer?<br />
Quatre: Sh, esto no nos concierne, vamos<br />
Relena: No lo puedo creer<br />
Heero: Yo te lo dije<br />
Relena: No me refiero a eso, sabes de lo que hablo<br />
Duo: ¿Me podrían decir que hablan?<br />
Relena: ¿No sabes?<br />
Duo: No<br />
Relena: Lo sabía, todo es un invento de Heero<br />
Duo: ¿A que te refieres con invento?<br />
Heero: No es un invento, Duo y yo tenemos una relación<br />
Duo: ¡¿La tenemos?!&#8230; quiero decir, la tenemos, es verdad Relena<br />
Relena: Ay, por Dios<br />
Heero: ¿Lo ves?, claro que la tenemos<br />
Relena: ¿Cuánto tiempo llevan?</p>
<p>Duo contesta 3 meses al mismo tiempo que Heero dice 6 meses</p>
<p>Heero: Son tres meses, solo que para mí es como si hayan pasado seis<br />
Duo: Así es, llevamos poco tiempo pero es como si lleváramos mucho más<br />
Relena: Idiotas mentirosos<br />
Heero: No es mentira, de verdad, es solo que para ti es difícil asimilarlo</p>
<p>Relena no escucha más y se marcha</p>
<p>Duo: Tenemos muchas cosas que hablar Heero<br />
Heero: Esfúmate<br />
Duo: ¿Es así como tratas a tu novio?<br />
Heero: Tu no eres mi novio<br />
Duo: Vaya, y yo que creí que así lo querías<br />
Heero: Solo frente a ella<br />
Duo: Ya veo, pues entonces tendrás que buscarte a otra persona para darle celos<br />
Heero: No es para darle celos, la quiero lejos de mí<br />
Duo: ¿Entonces para eso te sirvo?<br />
Heero: Claro<br />
Duo: Yo también te quiero<br />
Heero: Deja el sarcasmo<br />
Duo: Deja de utilizarme<br />
Heero: Por favor Duo, solo hasta que ella se olvide de mí<br />
Duo: ¿Crees que eso pase algún día?, esa mujer te ama de una forma enfermiza, intentas matarla y aún así te ama, ¿no crees que esa es una señal de que está loca?<br />
Heero: Es que yo, bueno, ella me gusta mucho<br />
Duo: ¿Entonces por que huyes de ella?<br />
Heero: Porque sé que pronto me cansaré de ella<br />
Duo: No entiendo<br />
Heero: Si, ahora me gusta mucho y todo eso pero, algún día me enfadaré de ella, entonces tendré que dejarla y yo no quiero lastimarla<br />
Duo: Si que la amas ¿no?<br />
Heero: Mm<br />
Duo: Está bien, te ayudaré Heero, por los viejos tiempos<br />
Heero: Gracias Duo, pero ¿tu no tienes compromiso?, ¿no estas saliendo con alguien?<br />
Duo: No, con nadie<br />
Heero: Bueno<br />
Duo: Una cosa Heero, no te propases ¿quieres?<br />
Heero: Si, no te preocupes por eso<br />
Duo: Trato hecho</p>
<p>Y así cerraban el trato con un apretón de manos.</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a noriko_ukai@hotmail.com o luzdelia_chavez@yahoo.com.mx </p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/si-juegas-con-fuego/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>La Razón por que te Amo</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:26:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Enigmatek</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Quatre]]></category>
		<category><![CDATA[Trowa]]></category>

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		<description><![CDATA[Hola XD Este es mi segundo fic y es por pura inspiración de momento XD El primero (Velaristo) no esta terminado y de echo este fic lo empecé para que fuera una parte de él, pero ya ven como están las cosas. También el poema me inspiro para que fuera de Gundam Wing, pues yo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola XD</p>
<p>Este es mi segundo fic y es por pura inspiración de momento XD</p>
<p>El primero (Velaristo) no esta terminado y de echo este fic lo empecé para que fuera una parte de él, pero ya ven como están las cosas.</p>
<p>También el poema me inspiro para que fuera de Gundam Wing, pues yo me imaginó a un Trowa romántico en el fondo de esa seriedad y que los pensamientos dirigidos a su Quatre deben ser algo así, después de una noche apasionada XD</p>
<p>Espero les guste XD<br />
_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-</p>
<p>Trowa miraba al techo de la lujosa habitación con los brazos detrás de su nuca, Quatre estaba sobre su pecho, dormido. Trowa lo miró y se hizo una pregunta que nunca creyó hacerse. &#8220;¿Por qué me amas Trowa?&#8221; le había preguntado Quatre entre carisias apasionadas, él no había contestado, en lugar de eso le había besado con la pasión del momento haciendo que Quatre olvidara la pregunta.</p>
<p>&#8220;¿Por qué te amo?, ¿Por qué?, ¿qué es lo que me hace amarte?&#8221;</p>
<p>&#8220;No.&#8221;</p>
<p>No es nada de tu cuerpo<br />
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre<br />
ni ese lugar secreto que los dos conocemos<br />
fosa de nuestra muerte final de nuestro entierro.</p>
<p>&#8220;No es tu cuerpo, sólo lo que me hace amarte. Eres hermoso, eres bello, eres&#8230; un ángel, mi ángel. Y tu cuerpo es sólo una representación carnal de ti. También debo admitir que me encanta&#8221; Trowa pasó suavemente una mano por los cabellos de Quatre, sin que se despertara, luego la deslizó por su espalda, antes de llegar a las blancas sabanas, y la dejó ahí.</p>
<p>No es tu boca que es contraria a tu sexo,<br />
ni la reunión exacta de tus glúteos,<br />
ni tu espalda dulcísima tampoco,<br />
ni son tus muslos duros como el día,<br />
ni tus rodillas de marfil al fuego,<br />
ni tu olor, ni tu pelo, ni tus dedos.</p>
<p>Trowa levantó su otra mano y la posó sobre la mano que Quatre tenía sobre su pecho. Quatre se movió como despertándose por el acto de Trowa, abrió los ojos lentamente y lo miró, le sonrió y volvió a acomodarse en su pecho, estaba exhausto.</p>
<p>No es tu mirada, paz sin dueño.</p>
<p>&#8220;Como tu mirada, como tu rostro, como tú, tu alma y todo lo que te rodea es puro, eso también lo amo&#8221; Trowa se sentía bien, se sentía feliz. &#8220;Pero&#8230;&#8221;</p>
<p>-Trowa- oyó un murmullo- Te amo.- Trowa levantó el rostro de Quatre y lo besó, apenas tocando sus labios, un beso dulce, tierno, amoroso.</p>
<p>No es tu oído, ni tus voces,<br />
ni es tu lengua de flor tampoco,<br />
flecha de avispas en el aire ciego,<br />
ni la humedad caliente de tu asfixia<br />
que sostiene mi beso.</p>
<p>-Yo también, te amo. Te amo por&#8230;</p>
<p>No es nada de tu cuerpo.</p>
<p>Una brisa de aire cálido cruzó la habitación proveniente de la ventana abierta, unos suaves pétalos de cerezo lo acompañaron, y se fueron posando en los pliegues de la cama y sobre sus cuerpos. Toso parecía un sueño, Trowa contemplaba a Quatre rociado por los pétalos, era un imagen celestial. Quatre giro la cabeza, lo que a Trowa pareció un eterno movimiento que le permitía ver el rubio cabello volando por el aire, agraciando aun más la divina figura de su amado.</p>
<p>Ni una brizna, ni un pétalo, ni un gramo,<br />
Ni un momento&#8230;</p>
<p>Quatre hizo ademán de levantarse, quería cerrar la ventana. En ese momento a Trowa le invadió una angustia arrolladora, &#8220;se va&#8221; pensó aterrado un segundo. Trowa se dobló hacía adelante y se abrazó, casi desesperado, a Quatre. A este le desconcertó sobre manera.</p>
<p>- Te amo por que eres todo para mí, por que venero el lugar donde dejas tu esencia, donde estuviste, donde puedo demostrarte mi amor&#8230; no te vayas.- dijo casi con miedo.</p>
<p>Es sólo este lugar donde estuviste.</p>
<p>Quatre no entendió realmente, pero se abrazo a Trowa con mucha fuerza.</p>
<p>- Nunca me iré, siempre estaré contigo.- y diciendo esto se recostaron de nuevo en la cama, sin dejar de abrazarse.</p>
<p>Estos mis brazos tercos&#8230;</p>
<p>Trowa susurró unas últimas palabras.- Sólo puedo amarte por una razón&#8230; Quatre te amo, por que tu eres el mismo amor, el amor que hace que viva&#8230; por que eres tú&#8230;</p>
<p>Este el amor que te tengo&#8230;</p>
<p>-Te amo, Quatre.</p>
<p>Quatre sonría con una felicidad desbordante y lo beso con algunas lagrimas saliendo de sus ojos, no dijo nada, ya no había palabras, lo sabía todo&#8230; Lo amaba.</p>
<p>-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_</p>
<p>Je, Bueno, ¿Qué les pareció?</p>
<p>Digo, no es la octava maravilla, pero (según yo) no esta mal ^///^ Ya se que esta mal que yo lo diga, pero es que me salió en un momento de inspiración. (Un poco interrumpida, porque me molestaron mucho mientras la escribía, pero creo que no se nota mucho XD)</p>
<p>Espero sus comentarios, y muchas gracias por leer mi fic.</p>
<p>¡Sean Felices! XD.</p>
<p>P.D. Si quieren preguntarme algo sobre el fic, con mucho gusto lo contestaré, sólo háganmelo saber. Digo esto por que me parece tiene algunas cosas que no se entienden</p>
<p>Sin más,&#8230; nos vemos XD.</p>
<p>P. D. D. A sí, casi se me olvida, el poema no es mío, ja, es del Poeta Jaime Sabine, y originalmente se llama, &#8220;No es nada de tu cuerpo&#8221; También debo señalar que he modificado un par de palabras, nada más, pero si lo hice fue sólo para fines de la historia, aclaro que sólo fueron dos palabras, no vaya a se que me meta en problemas ^ ^ (mejor no echo la sal XD) Sólo doy crédito a quien crédito merece. XD Adios&#8230;</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a anim_e_nigma@hotmail.com</p>
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		<title>La Peor Cita</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:25:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de haber salvado a la Tierra y las colonias la paz reinaba en el Universo y en la vida de los cinco expilotos de los Gundam, meses después de aquel gran suceso Heero y Duo habían comenzado una relación amorosa a expensas de los demás pues les preocupaba la reacción de todos al saberlo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de haber salvado a la Tierra y las colonias la paz reinaba en el Universo y en la vida de los cinco expilotos de los Gundam, meses después de aquel gran suceso Heero y Duo habían comenzado una relación amorosa a expensas de los demás pues les preocupaba la reacción de todos al saberlo, la única persona que lo sabía era Hilde, pues al vivir Duo con ella era algo imposible de ocultar&#8230;</p>
<p>Un día cualquiera en el planeta Tierra</p>
<p>Duo: Estoy harto Heero, quiero salir contigo formalmente, siempre nos vemos a escondidas<br />
Heero: Mira Duo, sé que es difícil, también para mí lo es, pero debes comprender<br />
Duo: ¿Comprender qué?, lo único que comprendo es que te amo y quiero que hagamos más cosas juntos que estar escondiéndonos de todos<br />
Heero: Vamos, no es tan malo ¿de qué tanto nos estamos perdiendo?<br />
Duo: Nunca hemos ido al cine, tomado un helado, no sé, ir a patinar, algo, lo que sea menos escondernos en casa de Hilde para estar juntos<br />
Heero: ¿Y qué sugieres?, date cuenta que no es fácil<br />
Duo: ¿Te da miedo lo que piensen los demás?<br />
Heero: No miedo, pero si me preocupa que vayan a pensar distinto de nosotros<br />
Duo: Um, veo que a ti los tiempos de paz te afectan, mira que jamás me imaginé escuchándote decir cosas como esa<br />
Heero: Ash</p>
<p>En ese momento entra Hilde pues había estado escuchando todo</p>
<p>Hilde: ¡Ya sé!<br />
Duo: ¿De dónde has salido metiche?<br />
Hilde: No, yo no los espiaba, nunca los he espiado, juro que no soy una degenerada que espera con ansia el momento en que se abracen y se besen, lo juro<br />
Heero: ¿Qué?<br />
Duo: Sí que eres una degenerada<br />
Hilde: Cof cof cof, no dije nada&#8230; en fin, como les decía, tengo la solución<br />
Duo: ¿Cuál es?<br />
Hilde: El problema es porque ambos son hombres ¿verdad?<br />
Heero: Sí<br />
Hilde: Y la sociedad está un poco cerrada ¿cierto?<br />
Duo: Así es<br />
Hilde: Entonces no habría problema si Heero sale con una chica ¿verdad?<br />
Heero: En teoría<br />
Hilde: Entonces sal con una chica<br />
Duo: ¿Qué?, el chiste es que nos ayudes a nosotros, no que le digas a Heero que salga con otra persona<br />
Hilde: No, es que tú no entiendes, Heero &#8220;debe&#8221; salir con una &#8220;chica&#8221;<br />
Heero: ¡Ah, ya entendí!<br />
Duo: ¿Qué?, yo no entiendo, explíquenme<br />
Hilde: ¡Bruto!, tu eres la chica<br />
Duo: ¿Ahora así nos llevamos?<br />
Heero: No Duo, ella quiere decir que tú podrías ser una chica<br />
Duo: ¿Y cómo? ¿quieres que me opere?<br />
Heero: No tonto, que te hagas pasar por una chica</p>
<p>Desde arriba se ve como un rayo cae encima de Duo y lo hace trizas, pero Hilde con una escoba y un recogedor lo rejunta y lo vuelve a materializar, pero Duo aún no reaccionaba</p>
<p>Heero: Se ha paralizado<br />
Hilde: Ni modo, tendrás que darle un beso cual vil Blanca nieves<br />
Heero: ¿Qué?<br />
Hilde: Por mi no te preocupes, puedo soportarlo<br />
Heero: Sí, ajá, lo supongo<br />
Hilde: Vamos bésalo, bésalo, sé que quieres (Baba escurriendo por la boca)</p>
<p>Con cara de resignación Heero besa a Duo y éste por fin reacciona</p>
<p>Heero: ¿Y?<br />
Duo: No lo sé, nadie lo creerá<br />
Hilde: Como no, tienes cabello largo, te peinaré muy mono, te pondré maquillaje y te prestaré uno de mis vestidos, zapatos de tacón y perfume de lilas<br />
Duo: ¿Todo eso?<br />
Heero: Vamos Duo, eres tan bello que cualquier cosa te quedará muy bien<br />
Duo: ¿En serio? (Ojos de corazones)<br />
Heero: Lo digo para que te animes, sonso<br />
Duo: Um&#8230; está bien, lo haré<br />
Hilde: ¡Sí!, que emocionante<br />
Duo: ¿Y a dónde iremos?<br />
Heero: Primero ir a desayunar a un buen restaurante, iremos a patinar, a la playa, al cine, comeremos helado, a comer a otro buen restaurante, visitaremos museos y también cenaremos en el mejor restaurante de la zona<br />
Duo: Si que será un día ajetreado ¿no?<br />
Heero: Tenemos que aprovechar la cita porque será la única ¿de acuerdo?<br />
Duo: Si, lo que tú digas mi amor</p>
<p>Duo se lanza a los brazos de Heero y cuando están a punto de besarse se dan cuenta que Hilde los veía muy de cerca con estrellas en los ojos, así que mejor se van de ahí. Una semana después&#8230;</p>
<p>Hilde: Hoy es tu día Duo, báñate para comenzar a arreglarte<br />
Duo: Pero son las seis de la mañana, tengo sueño<br />
Hilde: Ándale, ¿qué no ves que Heero tiene muchos planes para ti? jijiji<br />
Duo: Libidinosa<br />
Hilde: ¡Que te bañes te digo!, pronto</p>
<p>Hilde jala las sábanas a Duo y lo tira de la cama, resignado se pone de pie y dirige al baño pero al entrar ahí se queda dormido con la regadera abierta y aún con ropa, Hilde le da una patada que de seguro lo despierta y cuando sale de bañarse Hilde le muestra un par de vestidos para que escoja el que más le gusta pero Duo no decide pues ninguno le parecía, así que Hilde lo escoge al igual que los zapatos y el bolso, después llega el momento de maquillarlo, un labial color rojo y sombras azuladas acompañadas con un rubor de color claro, las uñas también llevaban color, las pestañas bien enchinadas y un delineador en los ojos que hacía ver a Duo como una auténtica chica ya que sus facciones eran muy finas, el cabello suelto sujetado un poco por dos pequeñas trenzas que partían de los laterales de su cabeza y se unían en la parte media de la misma, muy emocionada Hilde admira el resultado de su trabajo y voltea a Duo para que pueda verse en el espejo, la reacción de Duo era totalmente distinta a la de Hilde pues al verse intenta quitarse todo aquel maquillaje pero Hilde lo golpea tan fuerte que decide no hacerlo</p>
<p>Duo: Te odio<br />
Hilde: Te ves muy guapa, digo, guapo<br />
Duo: Te odio<br />
Hilde: Solo faltan los detalles<br />
Duo: Te odio<br />
Hilde: Heero se sorprenderá muchísimo<br />
Duo: Te odio<br />
Hilde: Deja de decir eso<br />
Duo: Te detesto<br />
Hilde: Y eso<br />
Duo: Te aborrezco<br />
Hilde: Duuuo<br />
Duo: Te abomino<br />
Hilde: Ponte los zapatos<br />
Duo: Esta bien, pero te odio</p>
<p>Hilde se enoja y avienta a Duo con fuerza despeinándolo, Duo se para adolorido del suelo y Hilde al ver que lo ha despeinado se asusta y lo ayuda a levantarse y después lo vuelve a peinar como estaba, Duo se termina de vestir y Hilde le pone su perfume favorito, eran ya las nueve y media de la mañana y Heero estaba a punto de llegar, Hilde le pide a Duo que no salga cuando llegue Heero hasta que ella le hable; minutos después&#8230;</p>
<p>Heero: ¿Y dónde está mi chico favorito?<br />
Hilde: Es sorpresa, mantente en suspenso<br />
Heero: ¿Para qué?<br />
Hilde: Nomás<br />
Heero: Um&#8230; ¿sabes?, no le digas a Duo pero reservé una noche en el Xanadú<br />
Hilde: ¿Qué? ¿en el Xanadú?, pero si ese hotel es carísimo<br />
Heero: Y exótico, romántico y perfecto para él ¿no lo crees?<br />
Hilde: Ay, que suerte tienen de tenerse<br />
Heero: ¿Verdad que sí?<br />
Hilde: Esta bien, suficiente suspenso, iré por él</p>
<p>Hilde va por Duo pero éste se niega a salir así y que lo vean, pero como siempre termina obedeciendo todo lo que Hilde le ordena, sale al recibidor con el rostro colorado y Heero al verlo se pone de pie impresionado</p>
<p>Duo: Anda, puedes reírte<br />
Heero: Pero si te ves&#8230; hermoso<br />
Duo: ¿Qué?<br />
Heero: Te ves muy bien, no pareces tú, estoy sorprendido<br />
Duo: ¿Te gustó?<br />
Heero: Me encantó, felicidades Hilde<br />
Hilde: Gracias, ahora ya váyanse que se les hace tarde</p>
<p>Heero le ofrece su brazo a Duo y el se sujeta, ambos salen de la casa de Hilde y ella los despide en la puerta con una gran sonrisa de oreja a oreja, Heero y Duo se dirigen al restaurante donde desayunarán, piden una mesa y Heero amablemente abre la silla a Duo para que se siente, el mesero les trae la carta y ambos ordenan, desayunan, pagan la cuenta y cuando van a salir se topan con Trowa y Catherine quienes iban entrando, los cuatro se miran sorprendidos, sobre todo Trowa que no podía creer que Heero fuera acompañado de tan grande belleza</p>
<p>Heero: Que sorpresa<br />
Trowa: Es lo que yo&#8230; digo<br />
Heero: ¿Qué hacen por aquí?<br />
Trowa: Aquí siempre desayunamos antes de las funciones de la mañana<br />
Heero: Ah<br />
Trowa: Y dime, ¿quién es tú hermosa compañera?<br />
Heero: Este&#8230; ella es, ella es&#8230;..<br />
Duo: Duina, mi nombre es Duina, mucho gusto<br />
Trowa: Encantado, lo digo literalmente</p>
<p>Trowa agarra la mano de Duo y la besa, éste se pone totalmente colorado lanzando vapor por las orejas, Heero se molesta un poco pero lo toma con calma, entonces se despiden y salen del restaurante mientras que Trowa y Catherine entran, pero Trowa no dejaba de mirar a Duo hasta que ya no puede seguir viéndolo</p>
<p>Catherine: Se te van a salir los ojos<br />
Trowa: ¿Pero viste que chica tan guapa?<br />
Catherine: Si es muy guapa, pero parece que ya tiene novio<br />
Trowa: El no merece una chica así<br />
Catherine: ¿Y tú sí?<br />
Trowa: Más que él sí</p>
<p>Heero y Duo caminan por un parque de por ahí tomados de la mano y sin preocupaciones se besan y abrazan mientras disfrutan de su caminata, y al dirigirse a la pista de patinaje se encuentran con Wufei en una de sus actividades acompañado de Sally, y al igual que Trowa, Wufei no podía creer que Heero anduviera con una mujer tan hermosa, así que sin dudar él y Sally se acercan</p>
<p>Wufei: Heero, viejo amigo ¿no me presentas a tú chica?<br />
Heero: Ah si, se llama Duina<br />
Duo: Es un placer<br />
Wufei: Te equivocas, el placer es completamente mío<br />
Duo: Ah ja ja ja, muchas gracias joven<br />
Wufei: Wufei por favor<br />
Duo: Si, como te llames<br />
Sally: Vaya Heero, te felicito<br />
Heero: Gracias<br />
Wufei: Yo también te felicito, y cuídala porque sino te la puedo quitar<br />
Heero: ¡Atrévete!<br />
Duo: Ay no te preocupes Heero, no es mi tipo ajajajaja ajajajaja<br />
Wufei: Bueno, ya nos vamos, y todo un placer jovencita<br />
Duo: Ay ya pues, ya dijiste eso</p>
<p>Wufei y Sally se van y Duo deja de fingir la voz diciéndole a Heero que mejor será dejar todo eso pero él no está de acuerdo, al entrar a la pista de patinaje mientras patinaban tomados de la mano ven como Reelena va entrando junto con Zechs y Noin a la pista con los patines puestos, intentan irse pero antes los ven y les hacen una seña así que por mucho no desearlo se acercan a saludar</p>
<p>Zechs: ¡Guau!, que chica Heero<br />
Noin: ¿Zechs?<br />
Zechs: Lo siento, es que es muy hermosa<br />
Reelena: ¿De dónde la sacaste Heero?<br />
Heero: Nos acabamos de conocer, jaja jaja jaja<br />
Zechs: ¿Y no tienes nombre preciosa?<br />
Duo: Me llamo Duina señor<br />
Zechs: Vamos, mi nombre es Zechs y estoy a tus pies<br />
Duo: Gracias<br />
Heero: Bueno, con su permiso<br />
Zechs: Quédense, nos sentaremos en la misma mesa<br />
Reelena: Sí, será divertido<br />
Heero: Esta bien<br />
Duo: Ajaja, con gusto</p>
<p>Los cinco salen de la pista de patinaje y se sientan en una mesa y piden algo de tomar</p>
<p>Zechs: ¿Y qué edad tienes linda?<br />
Duo: Dieciocho<br />
Zechs: Eres muy joven<br />
Noin: Me enfermas Zechs<br />
Zechs: No seas celosa<br />
Noin: ¡Va!</p>
<p>Reelena se acerca a Noin y en secreto le dice algo, ambas sonríen y se ponen de pie</p>
<p>Reelena: Vamos al tocador, ¿nos acompañas?<br />
Duo: ¿Eh?, no, yo&#8230;<br />
Noin: Ándale, para que no te quedes con los chicos<br />
Zechs: No nos molesta ¿verdad Heero?<br />
Heero: Yo prefiero que se quede aquí y es que&#8230;<br />
Reelena: Ayayay, si si, mucha miel, sepárense un ratito hombre, ven Duina<br />
Duo: Ay, está bien<br />
Heero: Pero&#8230;<br />
Duo: Está bien amor, no te preocupes<br />
Heero: Suerte</p>
<p>Reelena y Noin entran normalmente pero Duo entra a pasos forzados, Reelena saca de su bolso un cepillo y comienza a cepillarse mientras Noin se retoca el maquillaje</p>
<p>Reelena: Platícanos algo Duina, no seas tímida<br />
Duo: No tengo nada de qué platicar señorita<br />
Reelena: Dime Duina, y cuéntame, ¿se quieren mucho?<br />
Duo: Casi nos acabamos de conocer<br />
Reelena: ¿Sí?, con razón no sabía de ti, y es que Heero me cuenta todo<br />
Duo: ¿Qué? ¿en serio?<br />
Reelena: Fuimos novios ¿sabias?<br />
Duo: ¿Qué?<br />
Reelena: Nos íbamos a casar</p>
<p>Duo se queda paralizado ante las palabras de Reelena, pues aunque eran falsas Duo no tenía la certeza, si salía con él a escondidas tal vez aquello también había sido secreto, pero Noin sabía a la perfección que no era cierto y discretamente se ríe</p>
<p>Reelena: Ooops, no me vayas a decir que no lo sabías querida, que lástima, perdón<br />
Duo: No hay&#8230; cuidado, debía saberlo<br />
Reelena: Perdón, mira, te has despeinado un poco, déjame cepillarte<br />
Duo: Esta bien</p>
<p>Reelena comienza a cepillarle el cabello a Duo pero adrede hace que se le enrede el cepillo en el cabello y al jalarlo se le quiebra un gran pedazo, Duo que cuida mucho su cabello se siente mal y baja la cabeza, Noin fingiendo que quiere ayudarlo moja adrede a Duo con el agua de la llave y ambas comienzan a reírse pero Duo se sale corriendo de ahí y pasa por la mesa donde estaban Heero y Zechs pero no se detiene ni les dice nada, se va directamente a la salida y Heero se levanta de la silla muy preocupado a seguirlo y cuando lo alcanza y sujeta del brazo Duo enojado lo ve y Heero nota que sus ojos estaban húmedos por las lágrimas, sin pensarlo Duo le da un fuerte golpe a Heero que lo lanza a un metro de distancia, Zechs lo había visto todo y se sorprende de la gran fuerza que la chica tiene, se acerca a Heero y lo ayuda a levantarse</p>
<p>Zechs: Pero que gancho tiene tu chica, es una fierecilla<br />
Heero: Cállate Zechs<br />
Zechs: Que delicado ¿y no vas a ir por ella?<br />
Heero: Si, eso iba a hacer pero me estas entreteniendo<br />
Zechs: Tú nariz está sangrando<br />
Heero: Ya lo sé</p>
<p>Heero saca de la bolsa de su pantalón una toalla de papel, se limpia la nariz y va por Duo, al cual encuentra sentado en una banca, se sienta a un lado de él e intenta abrazarlo pero Duo se recorre un poco</p>
<p>Heero: ¿Qué te pasó?<br />
Duo: ¿Por qué no me dijiste que ibas a casarte con Reelena?<br />
Heero: ¿Queee? ¿con esa loca?, ¿de dónde sacas semejante cosa?<br />
Duo: Ella me lo dijo<br />
Heero: ¿Y que le crees?, no seas tonto<br />
Duo: ¡No me digas tonto!, además, esa tonta me arruinó el cabello, mira<br />
Heero: No es para tanto, solo se ve un poco alborotado en ésta parte<br />
Duo: Y Noin me mojó, mira<br />
Heero: Jajajajaja<br />
Duo: ¿De qué te ríes?<br />
Heero: Parecen pleitos de colegiala<br />
Duo: ¿Qué?<br />
Heero: Reelena te inventa intrigas, te arruina el cabello y Noin te moja, que infantiles<br />
Duo: Pero me sentí mal, las dos se comenzaron a reír de mí<br />
Heero: No les hagas caso, ¿podemos continuar?<br />
Duo: No sé si quiera seguir haciendo esto<br />
Heero: Vamos, ya es hora de la película<br />
Duo: Tienes razón<br />
Heero: Veremos una romántica ¿te parece?<br />
Duo: Si</p>
<p>Heero y Duo llegan al cine y compran sus boletos, palomitas, refrescos y dulces y al entrar a la sala se encuentran a Quatre con Rasid y sus 40 hombres quienes al ver a Duo se les saltan los ojos, incluyendo a Rasid, Quatre también estaba muy sorprendido, cuando Heero y Duo los ven unas gotas caen de sus cabezas y no tienen más remedio que sentarse junto a Quatre</p>
<p>Quatre: Hola Heero, pero que chica, picarón<br />
Heero: Duina, Quatre, Quatre, Duina<br />
Duo: Mucho gusto, si como no, el gusto es mío, gracias<br />
Quatre: &#8230;&#8230;.<br />
Heero: Perdón es que, hemos recibido muchos hostigamientos<br />
Quatre: No te preocupes, no haré preguntas</p>
<p>Hora y media después</p>
<p>Quatre: ¿Y que más?<br />
Heero: Es todo Quatre, ya sabes absolutamente todo<br />
Quatre: Ah ya veo<br />
Heero: Ya se va acabar la película y no he oído nada<br />
Quatre: Perdón, es que me piqué con la historia, jejejeje<br />
Duo: Mejor vámonos Heero<br />
Quatre: Señorita, disculpe mi atrevimiento pero me gustaría que conociera mi casa<br />
Duo: ¿Qué?<br />
Quatre: No se preocupe, lo digo con respeto, Heero también vendrá<br />
Heero: Te estas pasando de la raya Quatre<br />
Quatre: Pero si no es nada indecoroso, una simple invitación<br />
Heero: Tenemos reservaciones para comer en media hora<br />
Quatre: Comen en mi casa<br />
Heero: Que no<br />
Quatre: Habrá cuanto quieran<br />
Duo: No, gracias joven<br />
Quatre: Por favor<br />
Duo: ¿Tú no entiendes o qué Quatre?</p>
<p>A Duo se le sale hablar un poco como habla realmente desconcertando un poco a Quatre, pero Duo se ríe fingidamente y da a Quatre una palmada en la espalda pero un poco más fuerte de lo normal haciéndolo caer del asiento</p>
<p>Quatre: Que fuerza<br />
Heero: Nosotros ya nos vamos ¿eh?, compermisito<br />
Quatre: Propio</p>
<p>Los dos salen de la sala y del cine con resignación pues su cita no iba hasta ese momento como lo habían planeado, al llegar al restaurante se encuentran nuevamente con Trowa y Catherine</p>
<p>Duo: Ay no ¿otra vez ustedes?<br />
Trowa: Siempre comemos aquí antes de la función de la tarde<br />
Catherine: Jejeje, sí<br />
Heero: Que remedio<br />
Trowa: ¿Por qué no nos sentamos juntos?<br />
Heero: Sí ya que</p>
<p>Los cuatro se sientan en la misma mesa y ordenan al mesero su comida, cuando han terminado de comer permanecen sentados platicando tranquilamente hasta que Duo siente en su pierna una de las manos de Trowa que se desliza delicadamente poniendo a Duo totalmente colorado y se levanta rápidamente dirigiéndose al baño y pidiendo permiso</p>
<p>Catherine: ¿Qué le sucede?<br />
Heero: No sé, iré a ver<br />
Trowa: ¿Al baño de mujeres?<br />
Heero: Es verdad, se me olvidaba<br />
Trowa: ¿Se te olvidaba?<br />
Heero: Ajajaja, lo siento (risa fingida)</p>
<p>Minutos después&#8230;</p>
<p>Duo: Lo siento, es que me hizo daño la carne<br />
Heero: ¿Segura que estas bien?<br />
Duo: Sí mi amor, gracias<br />
Heero: Bueno, nosotros ya nos vamos<br />
Trowa: ¿Tan pronto? ¿a dónde?<br />
Heero: Teníamos pensado ir a la playa ¿verdad?<br />
Duo: Así es<br />
Trowa: Los acompañamos ¿verdad Cathe?<br />
Catherine: Um, si, supongo<br />
Heero: No gracias<br />
Trowa: Si, insistimos<br />
Heero: No hace falta<br />
Trowa: Pero queremos ir<br />
Heero: No lo creo conveniente<br />
Trowa: ¡Que sí!</p>
<p>Un pequeño rayito sale de la cabeza de ambos y choca mientras las miradas de ambos se retan, y así, Trowa y Catherine acompañan a Heero y a Duo en su caminar por la playa, Trowa le pide a Catherine que distraiga a Heero para poderse quedar a solas un poco con Duina y ella con resignación acepta</p>
<p>Duo: Un momento ¿y Heero?<br />
Trowa: Parece ser que vieron algo y se detuvieron, no deben tardar en llegar<br />
Duo: Ay joven ¿por qué me mira así?<br />
Trowa: Eres bellísima, jamás había visto alguien tan hermosa como tú<br />
Duo: Ay, no seas traviesin</p>
<p>Duo avienta un poco a Trowa y se voltea a otro lado fingiendo que se ha apenado pero en realidad estaba muy molesto y sentía ganas de golpearlo, Duo se va a voltear nuevamente pero antes que lo haga Trowa lo abraza por la espalda y le susurra al oído que es la mujer más bonita que haya visto, Duo intenta soltarse pero Trowa coloca las manos sobre su busto falso, a Duo se le salta una vena de la cabeza y con coraje golpea a Trowa pero éste aún no lo suelta, por los esfuerzos de Duo ambos caen sobre la arena y Trowa intenta besar a Duo pero éste aventándolo lo impide pero Trowa no lo soltaba para nada, Duo se desespera pero no puede hacer nada para que lo suelte, así que una de las manos de Trowa se mete por debajo del vestido y le toca una pierna, Duo se exalta pero no tanto como Trowa que se levanta rápidamente y se va corriendo, al pasar por donde estaban Heero y Catherine la toma a ella del brazo y se la lleva, Heero no entiende nada y busca a Duo encontrándolo tras unas rocas sentado en la arena aún confundido, mientras&#8230;</p>
<p>Catherine: ¿Qué pasa?<br />
Trowa: Ti.. ti ti&#8230;ti<br />
Catherine: Dilo, no te entiendo<br />
Trowa: ¡Tiene mucho vello en las piernas!, que asco<br />
Catherine: ¿Qué?<br />
Trowa: Es que metí mi mano por debajo de su vestido<br />
Catherine: ¿Y por qué hiciste eso?<br />
Trowa: Es que me gustó mucho, pero ahora con esto, guácala<br />
Catherine: Ash</p>
<p>De nuevo en la playa&#8230;</p>
<p>Heero: Que desastre ¿no?<br />
Duo: Si, mejor regresemos, llévame a casa<br />
Heero: Ah no, ya solo nos falta poco, vayamos por el helado ¿sí?<br />
Duo: Ay está bien</p>
<p>Heero le extiende a Duo la mano y lo ayuda a levantarse, se dan un beso y después se dirigen a la fuente de sodas y piden una gran muralla de nieve que comen entre los dos, sobre la mesa están sus manos extendidas y agarradas mientras se miran con amor pero en ese momento pasan por ahí Quatre y sus hombres, quienes al ver a Duo nuevamente se les saltan los ojos mientras que Quatre se vuelve a acercar</p>
<p>Quatre: Ay pero que sorpresa ¿no?<br />
Duo: Sí, re mucha<br />
Quatre: ¿Me puedo sentar?&#8230;&#8230;.. lo tomaré como un sí<br />
Heero: Quatre&#8230;<br />
Quatre: Espérate, déjame contarle algo a la señorita<br />
Duo: Oh por Dios</p>
<p>Quatre comienza a platicarle a Duo de cuando él y los demás combatían contra las fuerzas de Oz y piloteaban los Gundam, a Duo esa historia le aburría pues la conocía a la perfección, él y Heero bostezaban pero Quatre seguía platicando sin control hasta que a Duo se le colma la paciencia y enojado le grita</p>
<p>Duo: ¡Ya basta Quatre!, me sé esa historia a la perfección ¿sí?, ya cállate<br />
Quatre: Te cambió la voz ¿qué te pasa? ¿tienes gripa?<br />
Duo: ¡¡Soy yo, imbécil!!<br />
Heero: ¡No Duina!, cálmate<br />
Duo: No, deja le digo a ver si se calla<br />
Quatre: ¿Qué pasa preciosa?<br />
Duo: Soy Duo por el amor del cielo, soy Duo Maxwell, ex piloto del Deathscyte, el Dios de la muerte ¡como me quieras llamar!<br />
Heero: Ay Dios<br />
Quatre: ¿Qué?</p>
<p>Al escuchar las palabras de Duo los hombres de Quatre se van corriendo a vomitar mientras que él solo se sorprende demasiado</p>
<p>Quatre: ¿Entonces me&#8230; me&#8230; me atraía Duo?<br />
Duo: En teoría sí<br />
Quatre: Bueno, eso lo explica todo<br />
Duo: ¿Lo explica?<br />
Quatre: Si, es que se me hacía raro que me atrajera una chica, ajajaja ajajaja<br />
Duo: ¿Qué?<br />
Heero: ¿?<br />
Quatre: Bueno, tu sabes, ajajajajajaja<br />
Duo: No, no sé<br />
Quatre: Olvídalo, bueno.. ¿um? ¿a dónde se fueron todos?&#8230; no importa, bien ya me voy<br />
Heero: ¿Entonces estás de acuerdo?<br />
Quatre: No tengo problema<br />
Duo: Uf, que bueno<br />
Quatre: Pero ¿saben?, no necesitan la aprobación de nadie, a quien le parezca bueno y a quien no pues también<br />
Duo: Gracias<br />
Quatre: Bueno, sigan disfrutando de su velada, adiós<br />
Heero: Adiós Quatre</p>
<p>Heero y Duo se dirigen al restaurante donde cenarán pero antes de llegar de nuevo se encuentra con Wufei pero ahora ya sin Sally</p>
<p>Heero: Ay Dios ¿qué tan probable es encontrarnos a cada rato?<br />
Wufei: El destino es quien desea que vuelva a ver a la hermosa Duina<br />
Duo: Ay joven, que chistosito es usted, jajajaja (risa falsa)<br />
Wufei: Gracias<br />
Heero: No fue halago y ya déjanos en paz<br />
Wufei: No quiero</p>
<p>Wufei le quita a Duo el bolso que traía sujeto en el hombro y se va corriendo, Heero y Duo se desconciertan pero solo Duo reacciona y lo persigue subiéndose un poco el vestido para poder correr mejor, y cuando lo alcanza</p>
<p>Duo: No seas infantil y devuélveme el bolso<br />
Wufei: Lo hago si me das un besito<br />
Duo: No<br />
Wufei: Solo uno, pequeño<br />
Duo: No<br />
Wufei: Por favor ¿si?<br />
Duo: Esta bien, pero dame primero el bolso<br />
Wufei: Esta bien, pero no me engañes</p>
<p>Wufei le da el bolso a Duo y éste se acerca para darle el beso a Wufei colocando sus manos sobre sus hombros pero cuando se acerca más no es para darle el beso si no para golpearlo con su rodilla en el estómago haciéndolo caer pero Wufei alcanza a reaccionar sujetándose de Duo, solo que lo hace del lugar menos apropiado descubriendo parte del torso de éste y viendo a su vez el relleno en el sostén, Wufei se asusta</p>
<p>Wufei: ¡Cielos!<br />
Duo: Ash, lo descubriste<br />
Wufei: ¿Heero sale con un travestí?<br />
Duo: ¡Soy Duo Maxwell!<br />
Wufei: ¡¿Duo?!<br />
Duo: Sí, el mismo que viste y calza&#8230; zapatillas&#8230; solo por hoy<br />
Wufei: ¿Entonces yo quería besar realmente a&#8230;?</p>
<p>Wufei se cubre la boca con una mano aguantándose las ganas de vomitar</p>
<p>Duo: Ayúdame a abrocharme el vestido, no alcanzo los botones de la espalda<br />
Wufei: Esta bien&#8230; ¿Heero sabe que sale contigo?<br />
Duo: Así es, estuvo de acuerdo en la farsa<br />
Wufei: ¿Desde cuándo son pareja?<br />
Duo: Hace meses<br />
Wufei: Es mucha carga para mi cerebro, mejor me voy<br />
Duo: ¿Qué opinas?<br />
Wufei: ¿De su relación?.. pues felicidades, después de tanto haber sufrido merecen estar juntos, supongo<br />
Duo: ¿Entonces no te molesta?<br />
Wufei: ¿Y si fuera así qué?, a los únicos que les incumbe es a ti y a Heero<br />
Duo: Gracias<br />
Wufei: De nada, y no digas que quise besarte por favor&#8230; giac<br />
Duo: No lo haré, solo si prometes tú no decir sobre éste tonto disfraz<br />
Wufei: Lo haré, es más, olvidaré que te vi vestido así<br />
Duo: Gracias, bien, debo regresar<br />
Wufei: Si si, vete</p>
<p>Duo se acomoda el peinado y regresa a donde está Heero</p>
<p>Heero: ¿Qué tontería se traía éste?<br />
Duo: Quería darme un beso<br />
Heero: Lo voy a&#8230;<br />
Duo: Ya sabe que soy yo, no te preocupes que no pasó nada<br />
Heero: Bueno&#8230; ¿vamos al museo militar?, me enteré que tienen piezas de los Gundam que lograron rescatar<br />
Duo: Me parece muy bien</p>
<p>Se toman de las manos y van al museo, efectivamente había unas cuantas piezas de los Gundam que alguna vez salvaron a la Tierra y las colonias, después de dos horas de estar viendo las piezas del museo Heero se da cuenta que ya son las siete y media de la noche y a las ocho tienen que estar en el restaurante, así que rápidamente salen del museo pero Duo pisa en falso pues no sabía caminar bien con tacones haciendo que se de un fuerte golpe en la cara contra el suelo, Heero le ayuda a levantarse y se dan cuenta que Reelena, Zechs y Noin lo habían visto caer, las dos chicas estaban riéndose pero Zechs estaba preocupado por la bella Duina</p>
<p>Zechs: ¿Estas bien linda Duina?<br />
Duo: Si señorrr<br />
Reelena: Pero que estilo tan vulgar de caer<br />
Heero: &#8230;. (mirada amenazante)<br />
Duo: Ya ve, señorita<br />
Zechs: Si hay algo que pueda hacer por usted, mi bella jovencita<br />
Duo: ¡Ay ya me harté! ¿qué no sabes todavía quien soy?<br />
Zechs: Duina<br />
Duo: Ash<br />
Heero: No tiene caso, ya vámonos<br />
Reelena: Ay, apenas que íbamos a entrar al museo, vamos<br />
Heero: Contigo no voy a ningún lado, y por cierto, no quiero que le mientas a Duina, yo jamás me casaría contigo<br />
Reelena: Heero&#8230;<br />
Duo: Y para que te lo sepas ¡¡¡Soy Duo!!!<br />
Reelena: ¿Duo?</p>
<p>Zechs se queda sin habla pero cuando reacciona&#8230;</p>
<p>Zechs: Creo que&#8230; moriré<br />
Noin: No te mueres, eso te lo tienes bien merecido, por coqueto<br />
Reelena: ¿Pero cómo?<br />
Heero: Somos pareja desde hace mucho, y yo lo amo<br />
Reelena: Que asco<br />
Heero: ¿Asco?, peor si me caso contigo<br />
Reelena: Ay, ni quien quería<br />
Duo: Ya vámonos mi amor<br />
Heero: Sí, vámonos</p>
<p>Duo se sacude el vestido, agarra a Heero del brazo y se van rumbo al restaurante mientras Noin, Reelena y Zechs los ven marcharse con cara de desconcierto mientras que Duo y Heero sonreían felizmente mientras caminaban, al llegar al restaurante y después de ordenar ven como Trowa y Catherine van entrando, los ven pero ésta vez no se sientan con ellos sino que al pasar por la mesa Trowa se detiene</p>
<p>Heero: ¿Aquí vienen a cenar antes de la función de la noche?<br />
Trowa: Si, ¿cómo lo supiste?<br />
Heero: Intuición<br />
Trowa: Bueno, con permiso<br />
Heero: Pasen</p>
<p>Trowa y Catherine se sientan en otra mesa</p>
<p>Heero: ¿Y ahora? ¿por qué ese cambio de actitud?<br />
Duo: Bueno, déjame contarte que Trowa me quiso besar también<br />
Heero: Yo si lo mato<br />
Duo: No, solo alcanzó a tocarme la pierna, pero se fue corriendo, no sé porque<br />
Heero: ¿Se fue corriendo?, que raro&#8230;&#8230; um, dime algo ¿te afeitaste las piernas?<br />
Duo: No ¿por qué?<br />
Heero: &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<br />
Duo: &#8230;&#8230;.. ¡Ah!, con razón<br />
Heero: Bueno, no importa<br />
Duo: Ya quiero irme a casa<br />
Heero: No<br />
Duo: ¿Por qué?<br />
Heero: Después de cenar te tengo una sorpresa<br />
Duo: ¿Cuál?<br />
Heero: Ya verás<br />
Duo: Que emoción</p>
<p>Después de la cena&#8230;<br />
Heero sujetaba la mano de Duo mientras lo dirigía a algún lugar, Duo traía los ojos vendados y no sabía que tipo de sorpresa le tenía Heero, pero a la medida que caminaban Duo escuchaba cada vez más el cuchicheo de las personas dándose cuenta de que se encontraba en un lugar muy público, entran a un elevador, el cual Duo reconoce, después de ocho pisos el elevador se detiene, caminan y llegan a la habitación reservada, solo que Duo aún no sabía de qué se trataba la sorpresa</p>
<p>Duo: Ya nos detuvimos, dime donde estamos<br />
Heero: Espérame tantito<br />
Duo: Ya quiero ver<br />
Heero: A ver, espérate</p>
<p>Heero prende la luz a un volumen tenue y poco a poco le quita la venda de los ojos, la habitación era bastante grande y al fondo una pequeña alberca, al lado una deliciosa cena de mariscos y música de fondo, Duo estaba sorprendido y maravillado con lo que veía que se lanza de besos a los brazos de Heero</p>
<p>Heero: Veo que te gustó<br />
Duo: Me encanta, éste lugar es precioso<br />
Heero: Me alegra<br />
Duo: Pero no entiendo lo de la cena, acabamos de cenar, estoy lleno<br />
Heero: Bueno, es que aún no has visto que es<br />
Duo: A ver&#8230;. ¿mariscos?<br />
Heero: Si, ya sabes lo que dicen de los mariscos<br />
Duo: ¿Um?&#8230;.. ¡ah!, ya agarré la onda, ay Heero<br />
Heero: Quiero que ésta noche sea especial<br />
Duo: Lo será, y por favor, ya quítame éste vestido, no lo soporto<br />
Heero: Pero si te ves adorable<br />
Duo: Si tú como no</p>
<p>Heero agarra a Duo de la cintura y lo besa, Duo sonríe y comienza a quitarse el vestido</p>
<p>Duo: ¿Sabes algo?, después de todo, ésta cita no parece tan mala<br />
Heero: Eso que ni que</p>
<p>Al día siguiente por la tarde Heero y Duo caminaban por la calle tranquilamente hasta que se encuentran con Trowa quien va muy bien acompañado</p>
<p>Trowa: Hola muchachos<br />
Heero: Vaya Trowa, que sorpresa<br />
Trowa: ¿Te parece?&#8230; miren, les presento a Quatrina<br />
Quatre: Ay pero que muchachos tan lindos<br />
Heero: &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br />
Duo: &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br />
Trowa: ¿Qué les pasa?, digan algo, muchachos&#8230; ¿muchachos?<br />
Heero: ¿Eh?, ay perdón, es que todo esto me resultó muy familiar<br />
Trowa: ¿Por qué?<br />
Duo: Ajajaja, creo que no importa Trowa<br />
Trowa: Si tú lo dices, por cierto Heero ¿y Duina?<br />
Heero: Pues mira, ella es..<br />
Duo: ¡Terminaron!, si, es que terminaron<br />
Trowa: Que malo, era una chica linda, aunque estaba&#8230; bueno, no importa ya<br />
Heero: ¿A qué te refieres?<br />
Trowa: No, nada<br />
Duo: Bueno, nosotros ya nos vamos ¿eh?, que pasen un lindo día, adiós</p>
<p>Duo le da media vuelta a Heero y empujándolo por la espalda lo hace que avance, y cuando ambos van ya muy lejos Trowa da un respiro de alivio</p>
<p>Trowa: Tenías razón, ésta fue buena idea Quatre<br />
Quatre: Te lo dije, ¿para qué sufrimos durante tantos meses?<br />
Trowa: ¿Y cómo se te ocurrió?<br />
Quatre: Pues&#8230; ejejeje, olvídalo Trowa jajajaja</p>
<p>FIN</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a noriko_ukai@hotmail.com o luzdelia_chavez@yahoo.com.mx </p>
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		<title>Hiemalis</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:22:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Enigmatek</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Fanfic Incompleto >_<]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>

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		<description><![CDATA[CAPITULO 1 CAPITULO 1Tormenta y AvalanchaEl GeneralLa Sentencia y la LobaMala EspinaUn PianoLas Flores del Hielo y el león TuertoMisterios Hola XD Este fic, en realidad, fue el primero que escribí pero no me gusto como quedo la primera vez que lo publique y lo elimine de la pág. Pero ahora lo he modificado y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="alignnone size-full wp-image-792" title="advertencia_fics" src="http://www.yaoiadiccion.net/wp-content/uploads/2009/03/advertencia_fics.jpg" alt="" width="590" height="299" /></p>
<div class='indizar'>CAPITULO 1</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>CAPITULO 1</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/2/">Tormenta y Avalancha</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/3/">El General</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/4/">La Sentencia y la Loba</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/5/">Mala Espina</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/6/">Un Piano</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/7/">Las Flores del Hielo y el león Tuerto</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/8/">Misterios</a></li></ul></div>
<p>Hola XD</p>
<p>Este fic, en realidad, fue el primero que escribí pero no me gusto como quedo la primera vez que lo publique y lo elimine de la pág. Pero ahora lo he modificado y me gusta más ^ ^ Espero a ustedes también les guste, lo publico casi tal cual lo presente la primera vez.</p>
<p>Que lo disfruten ^ ^<br />
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _</p>
<p>Primera llamada.</p>
<p>Saludos a todos los que leen mi fic.</p>
<p>El fic esta basado en Gundam Wing, del cual no me pertenece nada, ni la historia (me refiero a la original, claro esta, por que el fic es sólo mío XD) ni los personajes, son de sus respectivos dueños. (mmm T.T que lastima)<br />
Esto es solo un escrito hecho por una fanática (su servidora) para fanáticos(as). (ustedes) ^_^</p>
<p>Segunda llamada.</p>
<p>No creo que tenga que aclarar, pero por si las moscas, esto es un escrito yaoi, es decir, relación chico-chico, chico-hombre, hombre-chico, chico- chica&#8230; ay no, eso no, perdón; bueno, el caso es que se tratan relaciones entre dos criaturas del sexo masculino, si el tema te molesta, desagrada o te ofende, primero&#8230; ¡Como rayos llegaste aquí sin enterarte!&#8230;Ejem&#8230; y segundo&#8230; Por favor, te pido amablemente que te retires&#8230; Gracias por su atención&#8230; Adiós.</p>
<p>Ejem&#8230; bueno&#8230; con los que se quedaron, son bienvenidos de todo corazón y espero les guste.</p>
<p>Tercera llamada comenzamos:</p>
<p>Heero guardaba sus cosas en la maleta. Trowa se asomaba por la ventana. Duo estaba sentado el en sillón delante de la cama en donde Heero guardaba sus cosas con los brazos cruzados y el ceño fruncido, no le quitaba la vista de encima, estaba fastidiado. Quatre estaba sentado en un sillón junto a la ventan y posaba levemente su mano derecha en su pecho, justo encima del corazón. Una sensación de malestar. Sentía una mezcla entre enojo, odio, dolor, desilusión y soledad, todo esto contra puesto a una enorme y aplastante indiferencia que parecía anular todo lo demás, pero Quatre lo sentía. Sentía muy claramente, aunque leve y sutil, estos sentimientos ocultos por la mascara de indiferencia. Sentimientos que provenían de Heero.</p>
<p>-No puede ser- rompió en silencio, Duo- ¡Cuánto te tardas! ¡Que no ves que esa pobre gente nos esta esperando!- se paró del sillón y se acerco a Heero que simplemente lo ignoraba- No te importan, ¿verdad? Sólo vas por que te lo dice Relena.- Heero pereció no oírlo, la ofensa de Duo era grave, Trowa había volteado con el comentario, en realidad, esperaba ver como Duo caía al piso después del golpe que Heero le diera por el comentario tan atrevido, todos sabían que a Heero la gente le importaba y le importaba mucho, por eso protegió las colonias, pero no sucedió nada. Heero realmente estaba pensando en otra cosa e ignoraba olímpicamente a Duo, o el que estaba ahí no era Heero sino un clon.</p>
<p>Duo se molesto por la indiferencia de Heero e iba a reclamarle cuando fue interrumpido por Quatre que sabía que por más que Heero estuviera distraído no iba a aguantar mucho tiempo a Duo.- Tranquilo Duo, no ha pasado mucho tiempo, Heero no se a tardado además nosotros ya veníamos listos y el también tiene derecho a llevar sus cosas, ¿no?</p>
<p>-Si, pero se tarda demasiado.- contestó Duo algo desesperado sin quitarle la vista a Heero.- ¿Por que no estuviste listo antes?</p>
<p>-Duo- intervino Trowa que intentaba ayudar a Quatre a tranquilizar a Duo- Relena se acababa de enterar cuando nos hablo, nosotros llegamos antes y Heero venía con ella, como iba a estar listo antes.</p>
<p>-Si, pero&#8230;-Duo intentaba contrariar la lógica infalible de Trowa</p>
<p>-Además, Relena nos dijo que ya estaba todo bajo control solo necesitaban ayuda para abrirse paso a la ciudad, si lo piensas no es nada urgente.</p>
<p>-De todas formas&#8230;- Duo no quería ceder- &#8230;se tarda mucho.- Trowa alzó los ojos al techo, Duo era un terco.</p>
<p>Se oyó la puerta de la habitación abrirse, todos se voltearon, Heero había aprovechado la discusión y ahora salía por la puerta, Trowa fue el primero en reaccionar y salió caminando tranquilamente detrás de Heero. Duo y Quatre se miraron un segundo y salieron corrieron para alcanzarlos dando un portazo&#8230;<br />
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _</p>
<p>Relena estaba en el salón principal esperándolos. Cuando llegaron les dijo que el avión que los llevaría a Moscú los estaba esperando en el aeropuerto privado del Palacio, luego los condujo hasta allá. Cuando llegaron vieron el avión que los llevaría: un pequeño yet de lujo para diez personas cuando mucho.</p>
<p>-Sus cosas ya están dentro, llegaran en 5 horas al aeropuerto, luego una nave le la base los llevara hasta ella. Los están esperando. Adiós.- les informó cundo subían al avión. De repente Duo se dio la vuelta.- Oye Relena, ¿qué pasa con Wufei?, ¿no va a venir?- preguntó.</p>
<p>-Bueno, Duo-contesto Relena.- Él ya esta allá.</p>
<p>-¿Qué?, ¿Y no nos esperó?-Refunfuño Duo.</p>
<p>-¿Pero como es que se enteró antes que nosotros?- Preguntó Quatre algo desconcertado.</p>
<p>-En realidad, Quatre, él fue quien me avisó lo sucedido, hace seis meses que se encuentra allá.- Todos se dieron la vuelta y se vieron sorprendidos por le que Relena había dicho.</p>
<p>-¿Qué esta haciendo en Rusia?- Preguntó Trowa.</p>
<p>-Bueno&#8230;en realidad&#8230; miren, será mejor que él se los explique, además si no se dan prisa no llegaran a tiempo al refugio, se ha informado que se acerca una tormenta.- dijo Relena en tono vehemente y con algo de titubeo se dirigieron al interior del avión.</p>
<p>Todos subieron excepto Heero. Se quedó al pie de las escaleras, luego se volteó un poco a ver a Relena que estaba a corta distancia.- Adiós, Relena.- dijo, espero una respuesta, Relena lo miraba triste pero nada más, luego se dio la vuelta.</p>
<p>-&#8230;.Heero- dijo Relena acercándose un poco. Heero se dio la vuelta. Relena no sabía que decir.-&#8230;oye&#8230; no quiero que me mal interpretes&#8230;</p>
<p>-Me vas a decir que no me alejas de ti, que no me corres.- replico fríamente Heero.</p>
<p>-Heero, se que no me crees, pero no es por eso. Yo te amo mucho. Pero, tú tienes que darte cuenta de&#8230; algo&#8230; y yo quiero que tu seas feliz.</p>
<p>- Pues no parece, ni que me ames ni que quieras que sea feliz, sólo me haces a un lado.</p>
<p>- No, Heero, no. Enserio no en eso&#8230;- Relena quería decirle la verdad, pero él no lo aceptaría, sería demasiado sorpresivo, lo mejor era que él se diera cuenta a su tiempo.- estoy segura de que me entenderás, que lo entenderás cuando estés allá&#8230;- Heero la miraba fríamente, más frío de lo común.- Te lo prometo.</p>
<p>Heero saco aire por la nariz buscando paciencia- &#8230;Sólo espero que tengas razón&#8230; por tu bien&#8230; Adiós.- Y subió al avión.</p>
<p>Relena observo el despegue. Luego cuando el avión ya no se veía a lo lejos, dijo muy bajo para si misma.- Espero que lo entiendas, que te des cuenta, no por mi&#8230; por ti. Sino los tres sufriremos mucho.- Tenía ganas de llorar, pero ya lo había hecho bastante y ahora no tenía lagrimas, así sólo apareció una triste sonrisa en sus labios. &#8220;Quiero que seas feliz Heero, aunque no sea yo quien lo haga.&#8221; Pensó.</p>
<p>-Relena.- Una voz la volvió a la realidad. Era Miliardo, su hermano.</p>
<p>-Si, ya voy&#8230;- se dio la vuelta esperando que todo saliera bien&#8230; Ella no quitaba a Heero de su vida, ella era la que salía de la suya, para no molestarlo más&#8230;<br />
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _</p>
<p>El avión despegó sin complicaciones, el vuelo iba a la mitad cuando Quatre se acercó a Heero.</p>
<p>- &#8230;¿Puedo sentarme?- Preguntó tímidamente, señalando el asiento enfrente de él. Heero se había sentado en el último de los pequeños grupos de cuatro sillones del avión, con su portátil y sólo. (n/a: ¡Qué raro! )</p>
<p>Heero lo miro un segundo y luego asintió una sola vez con la cabeza casi militarmente.<br />
Quatre sonrió un poco con su característico encanto y se sentó.</p>
<p>-Habla.-Prácticamente le ordenó Heero. Por la contestación de Heero (sabía era normal, pero todavía le desconcertaba la frialdad de sus actos), Quatre, con la sonrisa algo descompuesta, empezó.</p>
<p>-Bien&#8230; quería hablar contigo&#8230;-Heero lo miraba con su acostumbrada indiferencia, pero parecía decirle &#8220;¿no me digas?, dime algo más obvio&#8221;, Quatre empezó a sudar.- Ja, eso es obvio, ¿verdad?&#8230;eh&#8230;bueno, lo que te quería decir es que he notado que algo&#8230; te molesta&#8230; o te inquieta.</p>
<p>-¿Por que lo dices?.- Contestó Heero, con frialdad, pero de buena manera, lo que sorprendió un poco a Quatre.- Bueno, como sabes, tengo la capacidad de sentir lo que los demás sienten, y note en ti esa sensación, muy tenue, pero inconfundible.- Heero lo miró sin señales de interés. &#8211; ¿Por que te preocupa?- preguntó.</p>
<p>-Ah, pues no es normal que sienta algo que venga de ti y menos que sea ese tipo de sensaciones.-dijo Quatre, explicándole.- Bueno, en pocas palabras quería saber si&#8230; estas bien.</p>
<p>-¿Por que no lo estaría?- Heero mantenía el rostro indiferente, pero Quatre veía como continuaba la plática en lugar de cortarle de tajo. Algo no andaba bien.</p>
<p>-Bueno Heero, el que haya sentido algo, para mi es más que suficiente.- Contestó Quatre.</p>
<p>-¿Qué sentiste?</p>
<p>-Bueno, Heero&#8230; ¿Cómo decirlo?&#8230; Lo que sentí&#8230; Por favor no te enojes&#8230; Lo que sentí fue lo que se siente cuando uno está&#8230;-Quatre se tardaba en decirlo y estaba muy nervioso, Heero no lo ayudaba, la mirada que le dirigía lo presionaba a que lo dijera de una buena vez- &#8230;triste- Soltó Quatre, pero sin alzar la voz.</p>
<p>Heero lo miró fijamente pero ya no había tanta frialdad en su mirada. Pasaron unos eternos segundo en la misma posición, Quatre estaba algo tenso, lo único que lo mantenía ahí era la sorpresa de que Heero no hubiera reaccionado violento y la curiosidad por saber la razón de su pasivo comportamiento. Fue entonces cuando Heero tomó aire y se acerco un poco a Quatre, acortando la distancia que los separaba por culpa de la mesa de descanso, como para decirle algo confidencial. Quatre estaba más que sorprendido y a la vez emocionado, Heero le diría algo, sabía que sería así, por que Heero no era la clase de personas que hiciera bromas de ese tipo (no hacía un tipo broma, simplemente no las hacía) o que hiciera algo sin un claro propósito en mente. Y ese movimiento no podía tener otro propósito.</p>
<p>Quatre empezó a dar marcha acelerada a su cabeza, analizaba todo como si fuera una computadora. Le sorprendía el comportamiento de Heero y trataba de sacar el motivo de este, por él mismo pues sabía que por mucho que cooperara Heero, no lo ayudaría en gran cosa. Entonces, como de la nada, le surgió una idea: Relena. Heero se sentía así por Relena. Si eso tenía que ser, aun si algo no estaba bien. El sentimiento de Heero era algo relativamente suave, no como el despecho que sentía venir otros con el mismo problema.</p>
<p>Quizá era por que se trataba del soldado prefecto que no sentía nada, pero aun así Quatre no estaba seguro, no creía que fuera por eso, sino más bien porque en realidad a Heero no le importaba tanto Relena, eso era lo que él creía. Pero de cualquier forma el comportamiento de Heero no era normal, él antiguo soldado ni siquiera le hubiese permitido sentarse cerca de él.</p>
<p>Quizá Heero ya no era el frío soldado y estaba cambiando. Ahora Quatre permanecía impaciente por lo que Heero le diría. Entonces… el avión tuvo una fuerte turbulencia.</p>
<p>Un fuerte golpe se escucho en el grupo de sillones de atrás de Quatre. Heero y él se asomaron al pasillo. La cabeza de Trowa se asomaba más adelante.</p>
<p>-¿Qué&#8230; Mande?- Duo se había caído del sillón en el que venía dormido y ahora estaba tirado en el piso boca abajo con medio cuerpo en el pasillo y el otro debajo de la mesa de descanso.- Auhh.- se despertó del todo y se sovaba una ceja. Se había dado un buen golpe.</p>
<p>-Baka- dijo Heero. Duo lo escuchó y lo miro con el ceño fruncido.- Al menos yo estaba en algo más interesante que tú con tu tonta maquinita&#8230; -dijo Duo mientras se seguía sovando, luego más bajo dijo- Además de aburrido criticón.</p>
<p>Quatre, olvidando que estaba cerca de Heero, no pudo soportar la gracia que le causo el comentario y empezó a reír. Trowa sonreía por lo mismo. Heero se enojo.- Pero no soy tan baka como para quedarme dormido cuando estamos en misión.- Contestó fríamente Heero y sin saber porque realmente.</p>
<p>Quatre se sorprendió al ver que Heero le había contestado, pero no pudo hacer nada más porque Duo se había parado e iba a enfrentarse con él, quien lo veía impávido acercarse. En esto hubo otra pequeña turbulencia, pero no pareció afectar a nadie.</p>
<p>-Por sino lo has notado Heero ya no somos soldados y ESTO NO ES UNA MISIÓN.- Heero no hizo nada ante el grito de Duo, pero su mirada se hacía amenazadora poco a poco. Sin embargo Quatre sintió algo. Algo que venía de Heero. Se sorprendió al darse cuenta de lo que era, esa sensación cuando a uno le divierte algo, cuando uno se siente bien de estar en un lugar o con alguien. Sentía alegría.- Así que deja esa maldita maquina que tienes ahí y empieza a ser más sociable, no ves que a donde vamos, vamos a estar nosotros soportándote, por que la verdad dudo que entre todas tus habilidades hables Ruso&#8230;</p>
<p>Heero ya había dejado de prestarle atención a lo que decía Duo, y empezaba a molestarle el incesante parloteo.- Duo&#8230;</p>
<p>-&#8230; y por lo menos tendrás que hablarle al interprete, y la verdad no creo que con tu carácter&#8230;</p>
<p>-Duo&#8230;</p>
<p>-&#8230;te aguanté, por que, sabes tienes un carac&#8230;</p>
<p>-DUO.-subió la voz Heero</p>
<p>Duo se cayó de golpe. A Heero le gustaba que Duo se enojara con solo llamarlo Baka, le divertía y le alegraba que Duo se le acercara a discutirle, pero cuando empezaba a divagar perdía el chiste. -Cállate.</p>
<p>Duo iba a reclamarle, pero fue interrumpido por el copiloto, que pidió a todos que por favor se sentaran en sus lugares y se pusiera el cinturón, estaban por llegar pero, el clima amenazaba tormenta y no era un aterrizaje fácil. Duo regresó a su lugar con resignación. Quatre también, tuvo que, perdiendo así una estupenda oportunidad de conocer algo más de Heero.</p>
<p>Quatre se sentó en su lugar frente a Trowa, que ya tenía el cinturón puesto y los brazos cruzados. Lo miraba.</p>
<p>-Así que no paso nada.-dijo.</p>
<p>-Pues no.- Quatre lo miró, meditando si decirle o no. Después se decidió, que le podía negar a su amado Trowa.- Parecía que iba a decirme algo, pero no pudo.</p>
<p>-Me di cuenta.- Dijo Trowa condescendiente, al ver a Quatre algo preocupado añadió.- No te preocupes, ya tendrás oportunidad de intentarlo de nuevo.- su fría expresión no había cambiado pero el tono en que lo dijo, era muy consolador para Quatre.- Si, supongo.- le contestó este y le dedicó una encantadora sonrisa. Trowa volvía a ser frío pero Quatre sabía que era sólo por aparentar.</p>
<p>Ellos estaban juntos desde que terminó la guerra, les había llevado tiempo darse cuenta de lo que sentían el uno por el otro, pero después de su mutua declaración de amor los dos estaban muy felices de tenerse, disfrutaban cada día juntos y no temían por lo que pensaran los demás (después de los que habían vivido en la guerra, realmente nada les preocupaba ya mucho). Pero, aun así, no sabían como decírselo a sus amigos, (n/a: si, incluso a Heero lo consideraban su amigo ^_^) no sabían como reaccionarían y aunque Trowa decía que no le importaba si estos se alejaban de ellos por ese motivo, Quatre sabía que le importaba tanto como a él. Finalmente, a ellos y a los otros tres ex -pilotos, los unía ese hecho. Habían vivido la guerra como ningún otro soldado, ellos habían sido los pilotos de unos poderosos Gundams y a pesar de que ya no estuvieran, había algo entre ellos que ya no podía deshacerse.</p>
<p>Quatre lo llamaba amistad y Trowa lo llamaba confianza entre soldados, pero cualquiera que fuese, estaba claro que ahí estaba.</p>
<p>Lo que no saben, pero pronto descubrían, es que hay más que eso entre algunos de ellos. Algo que esta &#8220;misión&#8221; sacara a flote y que tendrán que aprender a vivir con él. Y quien sabe, quizás aprendan más de la vida de lo que creen ^ ^ &#8230; y puede que no sea nada malo XD<br />
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _</p>
<p>El cielo amenazaba. Las oscuras nubes no eran halagadoras e incluso parecía que si uno se asomaba por las ventanas vería las poderosas ráfagas de aire abalanzarse sobre el avión.</p>
<p>El descenso fue complicado, el avión se estremecía como pocas veces habían sentido posible, casi una hoja de papel. Aun sin saber como aterrizaron dificultosamente en la pisa, el viento hacía que el avión se desviara con mucha facilidad, los alerones se movían estrepitosamente y el avión entero se inclinaba hacía atrás y hacía delante y a pesar de eso el aterrizaje casi fue perfecto, con excepción de un rebote al tocar el suelo. Con todo el avión no podía moverse con facilidad en el suelo y andaba muy despacio. Sin embargo, nada de esto hizo alterarse a ninguno de los ex-pilotos, ¡como si las experiencias de la guerra no fueran suficientes!</p>
<p>El avión entró en el hangar guiado por las luces que agitaban desde el suelo los técnicos, ya dentro el movimiento paró, los ex-pilotos bajaron con su poco equipaje. Pero antes Quatre quiso darle sus felicitaciones y admiración al piloto, por tan buen aterrizaje en tan difíciles condiciones&#8230;</p>
<p>-¡CAPITÁN, CAPITÁN!- gritó por encima del ruido de los motores y el espantoso viento que entraba furioso al hangar.- CAPITÁN DÉJEME FELICITAR&#8230; FELICIRTARLA POR&#8230;- Se paró en seco. Mientras hablaba el Capitán había salido de la cabina, era una mujer, y se había quitado el casco, ¡pero que sorpresa se llevó!- ¿MAYOR SALLY? ¿QUÉ HACE AQUÍ?</p>
<p>-LOS HE TRAIDO A USTEDES, QUATRE, A MI TAMBIEN ME DA GUSTO VERTE.- le dijo con una sonrisa, alzando la voz sobre el ruido.- ENTREMOS AL AEROPUERTO.- dijo y un sorprendido Quatre la siguió. Bajando por las escalerillas de des-abordaje Quatre veía a sus compañeros adentrarse en el aeropuerto por una puerta que daba al hangar con sus maletas en mano. Heero iba a la cabeza, el viento se azotaba sobre el saco negro que traía al igual que en el de Duo con su abundante cabellera dándole algunos problemas moviéndose estrepitosamente; seguía a Heero y Trowa iba detrás de los dos. Antes de entrar, este último se dio la vuelta para esperar a Quatre y casi al mismo tiempo que volteaba, su inexpresiva cara mostró algo de sorpresa. Veía a la Mayor Sally caminando delante de su Quatre.</p>
<p>Sally sólo sonrió ante Trowa cuando paso por la puerta. Detrás, como un reflejo más expresivo de su cara sorprendida, Quatre, y atrás, como un torbellino, una decena de hombres con cajas y maletas que habían sacado del avión. Cuando se cerró la puerta, Trowa y Quatre pudieron seguir a Sally que ya iba por el final del pasillo dando alcance a Heero y Duo que aparentemente no se habían dado cuenta de su presencia. Ellos ya habían llegado al fondo cuando se dieron vuelta y Duo casi se estrella con Sally.</p>
<p>-¡Sally!.- dijo, casi muerto de la impresión.</p>
<p>-Hola Duo, Heero.- los saludó y se dirigió a una puerta que había al fondo, los hombres la siguieron. El viento rezumbaba tras las paredes.</p>
<p>-¿Qué haces aquí?- preguntó Heero, no sin algo de sorpresa</p>
<p>-Un encargo&#8230;-contestó Sally, mientras sacaba una tarjetilla de debajo de su uniforme.- y un favor.- Los miró sonriendo, después introdujo la tarjetilla en una ranura que había un lado de puerta, se encendió un foquito verde y esta se abrió.</p>
<p>-¿Favor?- preguntó Trowa alcanzándolos.</p>
<p>-Hay pocos pilotos en el Reino de Cing que quieran pilotear un yet de iba por vuelta a Rusia con este clima, Relena me lo pidió como un favor.- contestaba Sally mientras entraba al elevador y los hombres la seguían.</p>
<p>Todos los hombre habían entrado y ellos seguían ahí parados. -¿Vienen?- les preguntó Sally, el primero en reaccionar (como siempre) fue Heero, los demás lo siguieron.</p>
<p>El elevador bajaba y todos iban un poco apretados, Sally sonría como diciendo &#8220;yo se algo que ustedes no&#8221;, Heero la miraba- ¿Por qué estas aquí? &#8211; dijo sin tomar importancia a la anterior pregunta.</p>
<p>-Ya les he dicho, por un favor y un encargo. El favor son ustedes y el encargo es este.- dijo señalando las cajas y maletas, y el elevador llegó a su destino.</p>
<p>-Para quien es el encargo.-cuestionó Heero mientras salían del elevador a un enorme hangar cerrado que sólo cubría a una nave no muy grande, pero muy moderna. Los hombres de Sally se dirigieron sin titubeos a los almacenes de la nave. Sally verificaba el embarco y Heero y los demás la seguían.</p>
<p>-No es &#8220;para&#8221;, es &#8220;de&#8221; Wufei. Algunas cajas con víveres o para eso creo que son las verduras, el resto son otras cosas, entre ellas, ropa, libros, instrumentos variados y una que otra cosa que no se bien que es, pero supongo son refacciones para algo.</p>
<p>-¿Para qué quiere tantas cosas?- preguntó Duo</p>
<p>-Yo que se, eso se lo preguntaran ustedes. En un principio me pareció exagerada la cantidad de víveres que me solicitó, pero ahora veo que no.</p>
<p>-¿Por qué lo dices?.- preguntó Quatre.</p>
<p>-Que no viste la tormenta de allá afuera!! Y eso que sólo es el preludio, espera que este en su media y podrás catalogarla como peligro de extinción.</p>
<p>-Qué exagerada eres, Sally.</p>
<p>-¿Tu crees, Trowa? Yo no soy quien lo dice, la gente que vive en la cúpula, lo dice. Y ellos viven todos los años la misma tormenta, a veces más tranquila, a veces más fuerte.</p>
<p>-¡¿Y nosotros vamos a ir ahí?!- exclamó Duo.</p>
<p>-Yo no fui la que decidió hacerlo.-Todas las cargas estaban listas.- Bien, es todo. ¿Suben?- Y sin esperar respuesta subió por las escaleras que acababan de colocarle a la entrada de la nave.- Mmm&#8230; que extraño, no esta el piloto.- dijo desde adentro cuando Heero y los demás estaban subiendo.</p>
<p>-¿Qué clase de piloto deja su puesto en una situación así?- dijo Heero sin cautela o tacto, ya dentro del compartimiento de pasajeros, que solo tenía cuatro asientos muy equipados.</p>
<p>-Uno que rrevisa su nave parra que a los imbeciles que viajan en ella no se les tenga que buscarr los pedazos esparrcidos por todo el círrculo polarr.- dijo una voz casi igual de fría que la de Heero con algo de acento, pero con toda la inquina marcada. Un joven de unos 17 años, de cabello rojo como el fuego como una llamarada cayéndole hasta la cintura, unos ojos ámbar muy brillantes de poderosa y penetrante mirada, como dos pequeños soles resplandeciendo en unas cavidades abiertas en el hielo. Una boca fina y seria pero muy expresiva, unas facciones tan definidas y estéticas que parecía estar viendo una obra de Miguel Ángel con vida. Estaba saliendo de una pequeña puerta en el fondo del piso de la nave.</p>
<p>Cuando salió por completo, camino directamente hacia Heero y se le paro enfrente. No era mucho más alto que Heero y no se veía mayor, pero algo hacía ver en su dura figura, una energía más intimidante que la de Heero. Pero las miradas asesinas que se dirigían, bueno, era difícil saber quien caería muerto primero&#8230;</p>
<p>Todos estaban estáticos, hasta Duo se había quedado mudo de la impresión a la osades de aquel joven, Heero de seguro lo mataría, cuando menos&#8230;</p>
<p>- Sáker, que sorpresa!!!.-Dijo Sally al notar la tensa situación.</p>
<p>-Mayorr,.- el joven de cabello rojo asintió militarmente a forma de saludo.- serrá mejor que baje, despegarré en cuanto mis pasajeros estén en sus asientos.-dijo sin quitar la vista de Heero.</p>
<p>- Si, entiendo.-Sally salió de la nave, pero antes dijo.- Por favor cuídate mucho y envíale mis saludos a Wufei, adiós chicos, los dejo en buenas manos.- y salió sin más preocupación por la situación.</p>
<p>-¿Son los ex-pilotos? Los hacia más grrandes.- Dijo el chico pelirrojo.- ¿Vas a dejarrme pasar o quierres verme la carra todo el día?.- A Duo por poco se le salían los ojos y su boca estaba abierta, bueno poco más que la del resto del grupo. Heero era una pantera apunto de saltar sobre su presa, pero&#8230;- No tengo tiempo parra esto.- dijo el joven, y paso por el costado de Heero tan rápidamente que nadie se dio cuenta cuando ya estaba sentado en la cabina y pedía permiso a la torre de controles para despegar</p>
<p>El hangar estaba desierto y la escalera por la que no habían subido ya no estaba. La puerta de la nave se cerraba detrás de ellos.</p>
<p>-Siéngtense!!!.-ordenó el joven pelirrojo desde la cabina.</p>
<p>El techo del hangar empezaba a abrirse, las ráfagas de tormenta golpearon a la nave y la estremecieron, lo que hizo reaccionar a sus estáticos tripulantes y ocupar sus lugares de inmediato.</p>
<p>Duo tenía la boca abierta con una expresión de &#8220;no lo puedo creer&#8221; y parecía querer riese pero la impresión no lo dejaba. Trowa estaba muy serio y Quatre muy preocupado. Heero&#8230; bueno, Heero se ocultaba tras la oscuridad tétrica de sus facciones en donde resplandecían dos rojas luminiscencias de furia&#8230; veía fijamente la nuca de cierto piloto&#8230;</p>
<p>Al parecer las cosas en Rusia, a pesar de lo creíble, están empezando a arder&#8230;</p>
<p>-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-<br />
¿Qué tal,eh?</p>
<p>Este capitulo esta algo aburrido, pero les aseguro que se pondrá mejor ^_^ Les ruego me tengan paciencia.</p>
<p>También quiero saber que le pareció, ¿corto, largo, descriptivo, tedioso, divertido, fantástico, merezco el premio noble? XD&#8230;o mejor u_u y más posiblemente&#8230; esta horrible y no debería escribir T.T (por favor, no sean tan crueles).</p>
<p>Bueno de cualquier forma, quiero saber su opinión, ya sean tomatazos y flores XD, nada más eso sí, que no sean virus por que los regreso XD (no es amenaza, no más advierto<br />
^ ^Uu, no valla hacer que alguien se lo tome en serio)</p>
<p>Bueno, también como notaran los(as) fans de Gundam Wing, la historia esta medio manipulada como se habrán dado cuanta ya, pero en realidad a la mitad de la historia no es tan importante que pasó o que no paso, o que si es o no es. (sé que Relena no es reina ni nada) pero es para fines de la trama XD, no se esponjen.</p>
<p>Bueno siendo todo, me despido.</p>
<p>¡SEAN FELICES!</p>
<p>P.D. Estoy medio loca, así que no hagan mucho caso de mis bromas y mis tonterías XD<br />
Mate nao.</p>
<p>P.D.D. ¡Comentarios, por favor! * ^ *</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a adriggc@hotmail.com</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/6/">6</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/7/">7</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/8/">8</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/hiemalis/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>En tus ojos</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:14:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Zhena HiK</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>

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		<description><![CDATA[One–shot Anime: Gundam Wing Autora: Zhena HiK Pareja: 01 X 02 (03 X 04 leve mención) Clasificación: Para todos los que gusten leer&#8230;No tiene nada de malo. Summary: Duo conoce debido a un vergonzoso accidente a Heero, desde ese momento quedó totalmente enamorado de sus azules ojos. Disclaimer: Todos los personajes de Gundam no me [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>  One–shot</p>
<p>Anime: Gundam Wing</p>
<p>Autora: Zhena HiK</p>
<p>Pareja: 01 X 02 (03 X 04 leve mención)</p>
<p>Clasificación: Para todos los que gusten leer&#8230;No tiene nada de malo.</p>
<p> Summary: Duo conoce debido a un vergonzoso accidente a Heero, desde ese momento quedó totalmente enamorado de sus azules ojos.</p>
<p>Disclaimer: Todos los personajes de Gundam no me pertenecen</p>
<p>Advertencia: Primera. Si eres de las personas que no gustan del Genero del Yaoi, lo siento pero puedes irte retirando&#8230;después no quiero reclamos de este tipo. Segunda. Este es mi primer fic de Gundam Wing, quedan advertidos.</p>
<p>Nota: Lo mas seguro es que piensen que no tiene que ver las personalidades de algunos personajes, a lo que sale en la serie, así que están advertidos que es un AU completamente.</p>
<p>Ahora si&#8230;Disfruten y díganme que tal&#8230;</p>
<p>øøøøøøø øøøøøøø øøøøøøø øøøøøøø</p>
<p>–Recuerdas aquel accidente en aquella gran montaña en Colorado?– cuestionó un chico de hermosos ojos cobalto, los cuales veían expectantes al chico junto a él.</p>
<p>–Como olvidarlo, si no te hubieras metido, no hubiera sucedido todo aquello– reprochaba el chico de ojos Violetas. Siendo rápidamente observado por el otro. </p>
<p>–De que estas hablando, si tú fuiste el que cayó sobre mí, además tu no sabías esquiar&#8230;–replicaba mientras era interrumpido por el chico oji–violeta</p>
<p>–hay vamos, si no hubiera sucedido eso, talvez no hubieras tenido el gusto de conocerme&#8230;además yo recuerdo muy bien aquel día&#8230;– comentó mientras se recargaba por completo en el sillón, poniéndose cómodo.</p>
<p>Six Months Ago</p>
<p>Un chico de hermosos ojos Violetas y largo cabello acomodado en una trenza, salía de una pequeña cabaña, vestido con sus ropas para esquiar, además de sus botas especiales y ya puestos sus esquís, trayendo los bastones en la mano.</p>
<p> –Bien, no dejaré que Trowa me haga menos por no saber&#8230;Ja! se sorprenderá de lo bien que lo haré cuando él vuelva. –dijo para si mismo el trenzado mientras bajaba los lentes que traía puestos en su cabeza y caminaba tambaleándose un poco, dirigiéndose hasta lo más empinado de aquella enorme montaña. Casi no había gente, pues la mayoría decidía mejor estar en la pequeña o simplemente en la mediana, pero la más grande, era para los mejores, y casi no había nadie. Duo observo a su alrededor y no vio a nadie más, así que sin proponérselo ni darse cuenta comenzó a descender por la montaña, tambaleándose un poco, abrió sus ojos increíblemente, pues no se podía controlar, trataba inútilmente de detenerse pero era imposible, aquel lugar estaba demasiado alto y empinado para poder frenar, sin contar con que no sabía esquiar. En buen momento se le había ocurrido brillante idea para que su amigo no se burlara como siempre de él.</p>
<p> Seguía intentando detenerse pero no podía, era demasiada la velocidad que había tomado en tan poco tiempo, sus ojos iban abiertos por la sorpresa mientras su larga trenza se movía al compás del viento, comenzó a mover un poco aquellos bastones que le servían para darle algo de equilibrio, parecía estar comenzando a controlarse, a aprender lentamente, pero entonces viró su vista hasta el frente, donde observo a otra persona, al parecer era un chico. Pero que diablos. Le gritó para que se apartara, pues el aún no sabía moverse de carril, apenas y podía controlarse para no rodar por aquella enorme bajada, como para moverse de dirección.</p>
<p> Gritó a pulmón abierto a ese muchacho que se quitara del camino, pero aquel parecía hacerse el sordo o simplemente lo estaba ignorando, algo le pasaba a aquel sujeto que no le hacía el más mínimo de caso. Cada vez se acercaba más al joven frente a él, por un momento pensó en que talvez era alguien que no sabía como él y no podría moverse, pero entonces el golpe sería seguro, siguió intentando detenerse pero se dio cuenta que ya estaba a un metro o menos, aproximadamente del chico, un poco mas y llegaría. No supo ni en que momento pero se fue a dar contra el sujeto frente a él. Solo atinó a soltar los bastones y abrazar a la persona frente a él, para girarse y comenzar a resbalar velozmente, utilizando su cuerpo como un enorme esquí para proteger el cuerpo de aquel joven.</p>
<p> Cerró sus ojos esperando el golpe, pero este nunca llegó, simplemente sintió como eran detenidos. En ese momento abrió los ojos esperando que todo estuviese bien. Al abrir sus ojos se quito los lentes que cubrían estos, dejándolos sobre su cabeza, para observar al chico bajo él, al parecer estaba inconsciente pues se había golpeado con un árbol que estaba al final de aquella montaña. Su mente reaccionó y pensó ¿En que momento había cambiado de posición con el chico? Se levantó sin pensar un minuto más y despojo al chico de sus lentes, colocándolos sobre la cabeza de este para verle el rostro y ver si había algún problema, si había algún golpe.  Al parecer el chico no tenía ningún rasguño, por lo menos en las partes visibles no.</p>
<p> –Hey, despierta, oye&#8230; ¿Estás bien? – preguntaba Duo al chico, mientras daba pequeñas palmaditas al rostro de este. Se detuvo unos segundos y lo observo, vaya que era muy lindo aquel joven. Tenía una extraña expresión en el rostro, parecía ser la de un ángel, su cabello café bastante alborotado y su piel pálida. Después de darse cuenta de lo que pensaba dejó sus pensamientos de lado y volvió a llamar al chico para que despertase, pues él no conocía aquel lugar y no sabía a donde lo podía llevar. Así que una vez más repitió su pregunta – ¿Estás bien?</p>
<p> –Baka – susurro aquel joven, sorprendiendo a Duo, quien no sabía si el chico hablaba entre sueños o le decía a él pues no había abierto los ojos aún. Esperó alguna otra señal de que el chico estuviera despierto y llegó. El chico abrió sus ojos, parpadeando varias ocasiones, mientras Duo se había sorprendido del color de aquellos ojos. El chico se sentó y tomó con una mano su cabeza, mientras la frotaba donde se había golpeado. – Eres un baka, como te atreves a esquiar aquí si no sabes&#8230;– preguntó el chico aún sentado, mirando como el otro estaba ido. Parecía mirar a la nada, pero no, miraba directo a sus ojos. – ¿que? Acaso te gustaron mis ojos o que&#8230;– preguntó haciendo reaccionar al trenzado quien se levantó rápidamente, mientras el otro repetía la acción.</p>
<p> –No me llames baka en primer lugar – habló Duo haciéndose el molesto. Pero era verdad, el otro chico tenía razón, él había tenido la culpa, pues pudo pasar algo mayor, ya que no sabía esquiar y se fue al lugar donde iban los expertos, y todo por su orgullo. Podía haber lastimado gravemente a alguien, para su suerte este chico había salido al parecer bien librado de aquel accidente.</p>
<p> –Pues no se tu nombre&#8230;y además eso eres, no veo por que te molesta que te lo diga. – volvió a decir el chico de cabello castaño, sacando de nuevo a Duo de sus cavilaciones</p>
<p> –Mi nombre es Duo Maxwell y no soy ningún estúpido, entiendes, no tengo la culpa de que seas sordo, o te hagas el sordo, pues yo te estuve gritando muchísimo para que te quitaras y nunca me hiciste caso. – replicó Duo cruzándose de brazos y girando su cabeza a otro lado. No sabía por que pero el ver aquellos ojos cobalto, lo hacía perderse por completo, eran como hipnotizantes para él.</p>
<p> –No me hice el sordo, ni estoy sordo y tampoco te ignoré – se defendía el otro.</p>
<p> – ¿entonces? No me digas que no sabes esquiar y no podías moverte del miedo&#8230;– dijo burlonamente&#8230;</p>
<p> –Vaya, al parecer tienes sentido del humor, pero no, yo sí se esquiar, no soy como otros imbéciles que se vienen a esquiar al lugar para expertos, siendo apenas unos aprendices&#8230;– habló comenzando a caminar en sentido contrario a Duo, para entonces tomar algo de la nieve.</p>
<p> –Ya te dije mi nombre, no tienes por que llamarme imbécil. Y además por que no me hacías caso, te advertí muchas veces y no me hiciste caso. – volvió a defenderse mirando entre las manos del chico unos mp3 los cuales habían caído con todo aquel estruendo. Se quedo con la boca abierta cuando el chico le mostró aquel pequeño aparato, para después, acercarse hasta él, mirándolo directamente a los ojos, tomando la mano del trenzado que estaba completamente hipnotizado con aquellos ojos, entonces dejó el aparato en la mano  de Duo y se giró, tomando sus lentes y comenzando a caminar sobre la nieve. Dejándolo completamente sorprendido. No sabía por que aquella cercanía le había dejado helado, además de que sus ojos lo habían hipnotizado sobremanera, era un color tan extraño, pero tan hermoso, como él&#8230;pensó cuando despertó de su ensimismamiento gritó&#8230;</p>
<p> – ¿Cual es tu nombre? – gritó al aire, pues aquel chico ya no se divisaba cerca. Volteó su mirada hacía lo que había puesto en su mano, eran los mp3 de aquel hermoso chico.</p>
<p> –Heero&#8230;– susurro él mismo su nombre, pues había escuchado aquella pregunta, pero ya se encontraba algo lejos. Siguió caminando hasta llegar a una gran cabaña donde se quedaba con su amigo.</p>
<p> Mientras Duo había comenzado a caminar para tomar sus cosas, que habían quedado regadas por todos lados, una vez que tenía todo en sus manos caminó de nuevo dirigiéndose a paso lento hasta su respectiva cabaña.</p>
<p> –Hasta que llegas– habló una voz dentro de aquel lugar.</p>
<p> –&#8230;–se limitó a hacer cualquier comentario pasando de largo hasta su habitación mientras guardaba todo en ella y se cambiaba para estar mas cómodo, tomando entre sus manos aquellos mp3 que le dejo, comenzó a escuchar que tipo de canciones le gustaban a ese chico. Notando que eran sus favoritas también, al parecer tendrían algo en común, quizá podría haber otras cosas en las que también coincidieran. Pensaba.</p>
<p> –Oye tu Maxwell, que traes, llegaste muy serio – preguntó Trowa al chico trenzado&#8230;</p>
<p> –No es nada&#8230;– dijo quitándose del oído un audífono para guardarlos después.</p>
<p> –Pues no me convences, pero de quien es eso&#8230;– preguntó nuevamente el   chico de ojos esmeraldas bastante curioso por la sospechosa actitud de su amigo.</p>
<p> –Me los encontré cerca de aquí. Pero dime, que tal, ¿que hiciste tu hoy? – preguntó mientras salía de su habitación para sentarse donde había estado el otro anteriormente. Este se sentó junto a Duo y sonrió ampliamente, lo cual desconcertó sobremanera al trenzado&#8230;</p>
<p> –no sabes que ángel vi hoy. – habló Trowa mientras torcía una diminuta sonrisa. Algo tierna – era un hermoso ángel. – volvió a recalcar mientras Duo se perdía en sus pensamientos, pues él pensaba lo mismo, había encontrado un ángel, no sabía cual era su nombre, pero seguro que había sido una especie de ser sobrenatural, pues aquellos ojos eran tan hermosos como irreales, no podían existir en una simple persona, Tenía que ser un ángel. Pensaba cuando escuchó la voz del otro hablarle&#8230;– Duo&#8230; para que me preguntas si no me pondrás atención – habló serio, fingiendo molestia, mientras se cruzaba de brazos.</p>
<p> –Lo siento, de verdad Trowa, no quise ignorarte, es que pensaba&#8230;pensaba&#8230;en&#8230;en lo que me dijiste del ángel&#8230; pero dime por que hablas de un ángel que tiene de especial&#8230;– preguntó sintiendo aquella mirada inquisidora del Oji–verde sobre él, pues sabía que no le había creído por completo, pero es que sin querer aquellos ojos se habían vuelto a su memoria como por arte de magia, sin pensarlo.</p>
<p> –bueno, ahora si me pondrás atención o volverás a perderte en tus pensamientos&#8230;– volvió a reclamar, sintiéndose algo ofendido. Duo asintió, mientras ponía atención a lo que su amigo diría. – encontré a un precioso chico, es hermoso, sus ojos, su cabello, su linda piel. Definitivamente me atrae – dijo convencido mientras veía a Duo el cual tenía la mirada bastante sorprendida. – ¿qué sucede? ¿Otra vez no me pusiste atención? – preguntó exasperado al sentirse nuevamente ignorado.</p>
<p> –no, no es eso, es que&#8230;jamás te había oído hablar de ese modo, me parece estar escuchando a otra persona. Pero dime ¿hablaste con él? – volvió a cuestionar&#8230;</p>
<p> –mira&#8230;Estaba yo&#8230;</p>
<p>&#8230;Flash Back&#8230;</p>
<p>Caminaba yo dirigiéndome hasta el lugar donde podemos alistarnos para comenzar a esquiar, pero como este se encontraba bastante lleno, decidí salirme de ahí e ir a un árbol de atrás del lugar, para comenzar a ponerme las botas, solo necesitaba arreglar las botas, y colocarme los lentes, pues ya había salido cambiado de aquí. Estaba en la montaña de en medio.</p>
<p> Me acomodé y comencé a arreglar mi ropa y mis botas, pero entonces escuche que gritaban un nombre&#8230; Heero, Aquel chico gritaba incesantemente aquel nombre. Así que me acerque a él para ver que pasaba, pero entonces mire sus ojos, son los más hermosos ojos que haya visto alguna vez. Él me observó directo a los ojos, sin decir nada, había dejado de repetir aquel nombre, fue como una atracción mutua, estoy seguro que a él le gustaron mis ojos pues no dejaba de verme con sorpresa y había algo más en su mirada, pero no supe bien que era.</p>
<p> Ignoré aquella sensación, pero no pude evitar decirle algo que lo sonrojo bastante, la verdad me encantó como se veía así.</p>
<p> –Me encantan tus ojos&#8230;– dije sin pensarlo, ni siquiera me había dado cuenta de lo cursi que sonó aquella confesión, pero era la pura verdad. Solo pude mirar como se sonrojaba a sobremanera, intentando cambiar el tema, me preguntó si había visto a un tipo de ojos color azul cobalto, cabello café oscuro o algo así, creo que me dijo que era de piel blanca y de mi estatura algo así, pero no preste mucha atención a ello, ya que me concentre en lo que me interesaba.</p>
<p>…End Flash Back&#8230;</p>
<p> – ¿Cu…cual era el nombre que repetía? – preguntó Duo intentando sonar lo mas normal que podía.</p>
<p> –mmm&#8230;Heero&#8230;creo que era ese, realmente no me importó. – dijo Trowa restándole importancia al asunto.</p>
<p> – ¿y, y no sabes si es su pareja o algo así? – preguntó nuevamente el trenzado temiendo que le contestara que si</p>
<p> –no, le pregunte a Quatre si tenía pareja y me dijo que no, entonces le pregunte quien era ese de nombre ‘Heero’ y me dijo que era su mejor amigo de toda la vida. –</p>
<p> –se llama Quatre&#8230;y&#8230;no sabes donde&#8230;donde se queda? – Duo hablaba preguntando por Heero, pero claro que Trowa pensaba que era por Quatre.</p>
<p> –si, pues lo acompañe hasta el lugar, por que quedamos de vernos mas tarde&#8230;– dijo Trowa bastante emocionado, pero sin dejarlo notar. – oye por que tanto interés en él&#8230; – cuestionó ya bastante extrañado de tantas preguntas.</p>
<p> –no, no, no pienses mal, solo pregunto para saber si vas a verlo otra vez o no, y pues para saber que pasó&#8230;nada más, pues yo busco lo mejor para ti. – habló haciéndose el inocente, mientras dibujaba una amplia sonrisa en su rostro, golpeando ligeramente el hombro de su amigo.</p>
<p> –pues algo me dice que no me estas contando todo, pero&#8230;esta bien. – volteo a su reloj – en una hora me voy. Mientras leeré un rato. – volvió a decir.</p>
<p> –esta bien, yo, mmm&#8230;oye y se queda muy lejos de aquí? – interrumpió de nuevo a su amigo. Quien volteo inquisidoramente, mirando directo a los ojos violetas de Duo, estaba demasiado preguntón esa tarde, más que de costumbre.</p>
<p> –no, de hecho queda a unas cuantas cabañas para acá atrás, en realidad no se cuantas, pero por lo grande que es, es casi imposible que no distingas la diferencia entre las demás. – habló dejando de ver a Duo para mirar su libro el cual había tomado de la mesita junto al sillón – por lo visto te interesa mucho ese tal Heero&#8230;– dijo comenzando a leer, sin siquiera observar la mirada del otro chico, el cual tenía los ojos abiertos a más no poder.</p>
<p> –no&#8230;No, no se de que me hablas, yo no conozco a ese sujeto – se defendió, intentando olvidar los nervios de que lo hayan descubierto. Si era la verdad, le había encantado aquel tonto, que solo se dedicaba a insultarlo, ni siquiera conocía nada de él, pero le había gustado, quería conocerlo más a fondo, pero no tenía idea de cómo hacerlo, talvez si se tragara su orgullo y le pidiera ayuda a Trowa, pues este conocía al ‘amigo de toda la vida’ de Heero, tenía que ser Heero del que hablaba ese chico, no podía haber otra persona con esa descripción. Pero como pedirle ayuda a su amigo, era su amigo y podía confiar en él, pero, tendría que contarle como lo conoció y eso si sería vergonzoso, mejor era esperar para volver a verlo, talvez si iba mañana al mismo lugar, talvez, solo talvez lo encontraría ahí de nuevo, y como ese lugar solía estar solitario, pues no habría problema para identificarlo. – bien, yo me voy– dijo Duo levantándose de ahí, mientras se dirigía hasta la habitación que le tocaba a él, pero que locura había sido ir hasta Colorado a esquiar, si él no sabía hacerlo&#8230;En fin todo había sido idea de su amigo y ahí estaba él también. Pensaba mientras escuchaba canciones de aquel pequeño aparato.</p>
<p>No supo ni cuando se había quedado dormido y ya era muy tarde, todo estaba oscuro, había caído la noche y él no se había dado cuenta, pero que tontería, se la había pasado la tarde pensando en ese chico, Heero, hasta que se quedo dormido. Era realmente patético pues seguro que ese chico ni lo recordaría ya.</p>
<p>Trató una vez mas de dormir, pero no podía, de nuevo la imagen de aquel chico de hermosos ojos venía a su mente, pensaba si de verdad sería el chico del que hablaba ese tal Quatre&#8230;Sin pensar más se levantó y salió de la cabaña, sus pasos sin pensarlo lo llevaron hasta un hermoso lugar, del cual se podía ver claramente todo hasta abajo. Era algo así como un mirador. Se paró frente a este y sintió el frío viento azotarle el rostro, era una deliciosa y escalofriante sensación.</p>
<p>–se ve hermoso, como tus ojos cobalto&#8230; – dijo al viento pensando en una única persona</p>
<p>–Gracias– dijo otra voz detrás de él. Duo volteó rápidamente al percatarse de aquella voz, era el mismo chico de la tarde.</p>
<p>–Que&#8230; ¿Que haces aquí? – preguntó sorprendido, mirando hacia atrás, donde venía Heero.</p>
<p>–Bueno no sabía que este lugar era de tu uso exclusivo. – Replico un tanto divertido – pero si quieres me voy – volvió a hablar.</p>
<p>–No, claro que no es un lugar exclusivo, pero solo preguntaba. – dijo haciéndose el indignado. Volteando de nuevo hacía la vista que tenían desde ahí. Heero se acercó hasta él, colocándose a su lado, mientras observaban juntos aquella hermosa vista, el chico de apariencia fría se recargó en el barandal que había en el mirador y sin voltear a ver a su compañero habló.</p>
<p>– ¿En verdad te parecen hermosos mis ojos?– preguntó con aires de grandeza, sin voltear a ver a Duo, quien se sintió nervioso pero supo fingir.</p>
<p>–Quien dijo que hablaba de tus ojos&#8230;– se defendió, aunque sabía que no era una buena idea, pues jamás había visto otros ojos iguales a los de él.</p>
<p>–Bueno, pensé que no era muy común mi color de ojos, de hecho en Japón jamás eh encontrado a alguien con los ojos del mismo tono, exceptuando a mi padre – dijo Heero aún sin ver a su lado. Duo giró su vista hacia Heero y dijo.</p>
<p>–pues, yo si he visto muchas personas con un color, incluso más bonito que el tuyo. – respondió.</p>
<p>–tu lo haz dicho, mas bonito, pero no con el mismo color. O ¿Si? – preguntó sabiendo que el chico había mentido, estaba pensando en él y lo negaba.</p>
<p>–mencionaste Japón&#8230; ¿Eres de allá? – cuestionó dejando el tema a un lado, no sabiendo como mentir.</p>
<p>–si, ahí nací, y me críe un tiempo, pero anduve por varios lugares después&#8230; – comentó serio, sabía que el trenzado había cambiado el tema por que él estaba en lo correcto. – tú ¿de donde eres? ¿De aquí? – cuestionó pensando en que talvez el chico era Americano.</p>
<p>–Si, yo Nací en América pero no tengo un lugar fijo donde me críe. – sonrió mirando a Heero para después girar su vista al frente. </p>
<p>–De verdad, me dijiste que te llamas Duo ¿no? ¿Cual es tu apellido? – cuestionó intentando saber mas de aquel chico.</p>
<p>–me llamo Duo Maxwell&#8230;y ¿tu? Ni siquiera se tu nombre– mintió pues si le decía pensaría que lo estaba averiguando.</p>
<p>–Soy Heero&#8230;– habló. Duo dudo un momento y después le extendió la mano para saludarle como era debido, notó en el rostro del otro chico una cierta duda en responder o no al saludo, pero al final, aquel serio chico le tomó la mano, apretándola con fuerza, mientras le miraba directamente a los ojos, haciéndolo sentir nervioso. Definitivamente ese chico le encantaba.</p>
<p>–en un momento vuelvo– habló Duo ante la mirada sorprendida del otro, mientras él salía corriendo directo al lugar donde se quedaban él y Trowa, estaba a unos cuantos pasos de ahí, así que Heero lo siguió con la mirada, notando en cual lugar entraba el trenzado.</p>
<p>Pasaron unos cuantos minutos mientras Heero veía todo el hermoso paisaje que ante sus hermosos ojos se presentaba. Pasado unos minutos escucho la voz de Duo aproximarse&#8230;</p>
<p>–perdón por la espera, es que no los encontraba. – dijo extendiéndole algo a Heero, algo que por la oscuridad no distinguió bien y lo tomó notando que eran sus mp3.</p>
<p>–te los regalé, ¿no los quieres? Puedes cambiarle las canciones que quieras si no te gustan&#8230;– comentó el serio chico mirándolo fijamente a los ojos.</p>
<p>–no, no es eso, solo que, bueno pensé que…bueno ni siquiera entendí por que los habías dejado. Pero toda la tarde pensé en ello – dijo Duo sin darse cuenta de un detalle.</p>
<p>–Osea que toda la tarde estuviste pensando en mí – comentó sonriendo cínicamente, sin cambiar la fría expresión de sus hermosos ojos cobalto. Notando en Duo un leve sonrojo, mientras sus ojos denotaban un poco de coraje, que claramente se notaba era fingido.</p>
<p> –Ah! por favor, que presuntuoso eres, además de todo modesto&#8230;– habló mientras giraba su vista – oye estas canciones también me gustan mucho a mí, no pensé que te gustaran estas, son geniales&#8230;– comentaba el trenzado mientras recargaba ambos brazos en aquel barandal grueso que había en la orilla del lugar.</p>
<p>–Si, de hecho son mis favoritas, Metallica es lo mejor– dijo Heero acercándose un poco a Duo, a quien se le notó como su nerviosismo aumentó.</p>
<p>–bue&#8230;bueno si, también Nirvana&#8230;Jeje – rió un poco ante la cercanía del mayor, puesto que Heero era mayor que él, por lo menos de estatura. De pronto sintió como Heero tomaba su mano igual que en la mañana y ponía nuevamente los mp3, mientras se acercaba lentamente hasta su rostro, donde le deposito un beso, en la mejilla, bastante cerca de los labios, casi lo había besado, estuvo a unos milímetros de darle un beso en la boca. Estaba bastante sorprendido y no reaccionó.</p>
<p>–Bueno, me voy, que sueñes conmigo&#8230;Duo&#8230;– dijo su nombre en un susurro mientras le hablaba al oído, entonces caminó hacía su cabaña, dejando a un pensativo Duo que en cuanto reaccionó grito&#8230;</p>
<p>–NO QUIERO TENER PESADILLAS&#8230; – gritó asegurándose de que Heero lo escuchara perfectamente pues no estaba tan lejos. Después bajó la voz y susurro para si mismo –&#8230;por eso soñare con un ángel de hermosos ojos cobalto  – terminó diciendo para si mismo, mientras llevaba su mano libre hasta su mejilla, la parte mas cercana a sus labios y la tocó, sintiendo aún la calidez de los labios de Heero en su piel. Hubiera deseado que este lo besara sobre los labios. Detuvo sus pensamientos notando hasta donde iban estos, mientras caminaba de nuevo hasta donde se quedaba, aún no llegaba Trowa, así que se adentro en su habitación y se volvió a acostar, esperando que el sueño llegase hasta él, pues tenía poco tiempo de haberse levantado.</p>
<p>Su mente de nuevo lo dirigió a Heero, pensando en que estaba en lo correcto, Heero era su nombre, pero, no le había dicho apellido, en fin, ya se lo preguntaría, por que esperaba volver a verlo pronto, de hecho aún quería verlo, así que al amanecer iría al lugar donde se vieron por primera vez. Intentaría esquiar de nuevo y esperaba encontrarlo otra vez. Nuevamente y sin darse cuenta volvió a quedarse dormido.</p>
<p>Un día nuevo llegaba, dejando ver la luz que con este traía, mientras Duo comenzaba a abrir los ojos, se levanto, después se metió a bañar con agua muy caliente debido al frío que había en el lugar. Salió y se vistió para después dirigirse hasta la cocina en busca de algo, pues el día anterior no había cenado y tampoco había comido bien. Se preparó desayuno, dejando un poco para Trowa, quien seguro había llegado tarde y aún no se despertaba.</p>
<p>Terminó de desayunar y aún no escuchaba nada de ruido en la habitación del oji–esmeralda, así que decidió ir a ver si estaba bien. Pero cual fue su sorpresa al ver que la cama estaba completamente tendida y ni rastros de su amigo. Acaso habría salido tan temprano que ni siquiera se dio cuenta, pero en ese caso le hubiera dejado una nota o algo así ¿no? Su preocupación se hizo presente sin poder evitarlo y entonces tomo un abrigo y salió de la casa, con solo en mente su amigo.</p>
<p>Sus pasos lo llevaron hasta la casa mas grande que había visto por ahí, así que se paró frente a esta, pero entonces pensó que tenía que buscar a su amigo, entonces por que iba a ese lugar donde le había dicho se quedaba Heero. Pero entonces recordó a Quatre, el también estaba ahí quedándose con Heero, cosa que no le agradó demasiado, pero debía saber si estaba y sabía algo de Trowa. Con paso seguro se acercó a la puerta, donde tocó, esperó unos minutos y entonces abrieron.</p>
<p>–He&#8230;Heero&#8230;– expresó al ver la mirada fría de aquellos hermosos ojos cobalto frente a él. Entonces se recuperó cuando el otro habló</p>
<p>–Vaya, no pudiste esperar para verme. Lo entiendo, pero ¿como sabías que estaba quedándome aquí? ¿Acaso te gusto tanto que me vigilas? – preguntó Heero formando un gesto de sorpresa en su rostro, pero sin cambiar sus gestos.</p>
<p>–Estas loco&#8230;– Duo simplemente rió ante lo dicho por Heero, la verdad es que sus comentarios siempre le causaban gracia, aunque la verdad no se equivocaba en mucho con lo que decía, parecía leerle el pensamiento, aunque esta vez, si se había equivocado. – No vine a verte, estoy buscando a Quatre&#8230; ¿Esta aquí? – preguntó Duo mirando como Heero se movía hacía un lado, indicándole con la mano que pasara. Sin más, obedeció.</p>
<p>–Esta en su habitación junto a un amigo – dijo mientras indicaba al trenzado que se sentara – ¿deseas algo? Que no sea a mí por que no me estoy ofreciendo – dijo Heero con bastante seriedad en su mirada, Duo se levanto y le dijo.</p>
<p>–Heero, eres demasiado presuntuoso, pero dime, ¿como se llama el amigo con el que esta Quatre? – preguntó esperando que fuera Trowa con el que estaba ese chico, al que aún no conocía.</p>
<p>–bueno anoche ese chico se quedo aquí con él, cuidándolo. Pero no se su nombre, solo se que es un chico que acaba de conocer, creo que su nombre es Trowa&#8230;– dijo Heero pensando un poco aquel nombre.</p>
<p>–Perfecto, entonces esta bien – dijo soltando un suspiro que había tenido retenido por la preocupación de imaginar todo y nada a la vez. </p>
<p>– ¿Que es de ti ese chico? – preguntó un tanto celoso, pero sin cambiar su tono de voz, para que no se notase.</p>
<p>– ¿Celos? – preguntó Duo siguiendo el juego que había adoptado desde un principio el otro.</p>
<p>–No, solo pregunto, si no quieres responder&#8230;– hablaba cuando escucho la voz del otro.</p>
<p>–Es mi amigo, y ahora que me desperté no lo vi en su habitación, y esta estaba demasiado ordenada como para que hubiese pasado la noche ahí. Así que me preocupe por él. Y Heme aquí – contesto Duo mirando fijamente el rostro inexpresivo de Heero.</p>
<p>–ya veo, pues él se quedo aquí toda la noche con Quatre. Creo que ahora están dormidos los dos. – dijo Heero mientras se giraba para ir a la cocina, entonces Duo noto que Heero estaba solo en Boxer y que Boxers, eran de licra, pegándose completamente en su cuerpo, como Rayos no lo había notado!!! Estaba completamente distraído pensando en Trowa además de haberse perdido en los labios y ojos de Heero, y no había notado aquel, PEQUEÑO detalle, el cual lo había puesto completamente nervioso. Siguió con la vista a Heero, hasta que este se perdió en algún lugar de la casa.</p>
<p> Su mente se perdió al haber visto al otro chico así, pero como podía andar tan tranquilo en solo boxer por toda la casa con el frío que hacía afuera, Talvez tenía la calefacción prendida pues no sentía ningún tipo de frío o viento helado en su rostro o en sus manos. Pronto escuchó la voz de Heero hablándole desde el marco de la puerta, giró su vista hasta este, quedándose con la boca abierta (literalmente) ante aquella imagen.</p>
<p> Heero recargado en el marco de la puerta, sus piernas un poco cruzadas al igual que sus brazos sobre su pecho. Su ojos cerrados por un instante para después girar su vista hasta el trenzado el cual lo observaba con la boca ligeramente abierta y los ojos abiertos a más no poder. Sonrió cínicamente observando al trenzado, entonces caminó hasta este parándose frente a él. Para bajarse hasta la altura del mismo al tiempo que llegaba al sillón.</p>
<p> –Si no cierras la boca, las moscas se pueden meter. – hablo bastante cerca de su oído, haciendo estremecer el cuerpo de Duo. – Ahora acompáñame – volvió a ordenar, mientras tomaba la mano del trenzado, para comenzar a caminar de nuevo hacía donde estaba.</p>
<p>Duo seguía con sus ojos muy abiertos, no había dicho nada, simplemente había obedecido a Heero, que lo dirigió hasta la cocina. Una vez ahí se sentó en la barra que esta tenía y miro el cuerpo del otro moverse de aquí allá&#8230; De pronto escuchó el ruido de una taza colocándose frente a él.</p>
<p> –Aquí esta – dijo Heero extendiéndole una taza de chocolate caliente a Duo. Afuera el frío era terrible, pero dentro de la casa era un clima bastante agradable, debido a la calefacción que esta tenía. – ¿sigues en Shock? ¿Acaso te gusto tanto? Vaya no sabía que causara ese efecto en los demás – dijo Heero sonriendo sarcásticamente. Sabía perfectamente que con ese comentario haría reaccionar al chico oji violeta.</p>
<p> –Ja! Pero que hombre más Ególatra eres ¿Sabías? – preguntó Duo al oji–azul, mientras sonreía divertido.</p>
<p> –Realmente no es Ególatra la palabra correcta para definirme, yo me definiría como REALISTA. – Volvió a decir, haciendo que Duo soltara un gran suspiro mientras colocaba su mano en la frente golpeándola levemente.</p>
<p> –Creo que contigo no se puede– hablo seriamente.</p>
<p> –Bueno no me vas a decir que no te gusto&#8230;– dijo Heero comenzando a pararse tras Duo, el cual seguía sentado en un banquito frente a la barra. Heero se paró tras Duo mientras pasaba sus brazos por la cintura de este y comenzaba a pegar su cuerpo al del trenzado. Comenzando a respirar sobre su oído lenta y sensualmente.</p>
<p> Duo cerró sus ojos ante el contacto que hacía el cuerpo de Heero con su espalda, sin saber en que momento, comenzó a levantarse, quedando de espaldas a Heero, quien tenía su cuerpo completamente amoldado al suyo. Ambos de pie en medio de la cocina, frente a la puerta de esta, Duo con sus ojos cerrados y su cabeza hacía atrás recargada en el hombro del otro, quien perdía su rostro en el cuello del trenzado.</p>
<p> –Te dije que te gustaba&#8230;– dijo Heero girando a prisa el cuerpo de Duo, mientras lo pegaba completamente al suyo, impidiendo cualquier movimiento que el otro pudiera intentar. – Niégalo– ordenó Heero, haciendo suspirar a Duo, ahora no se podría negar, pero sin hablar, negó con la cabeza, aún con sus ojos cerrados ante aquel delicioso contacto. – Niega que desde el primer momento no has podido dejar de pensar en mí – volvió a ordenar, haciendo sonrojar a Duo pues solo estaba diciendo la verdad.</p>
<p> Duo abrazó el cuerpo de Heero, llevando sus manos a la espalda de este, mientras comenzaba a descender por ella, hasta llegar donde esta terminaba, apretando de inmediato aquella parte abultada.</p>
<p> –Lo vez – repitió Heero mordiendo el lóbulo de la oreja de Duo quien sintió un enorme escalofrío recorrer su cuerpo. Entonces sintió como Heero lo apartaba levemente de su cuerpo, para después sentarse donde había estado anteriormente él.</p>
<p> – ¿Q&#8230;que, sucedió?– preguntó Duo muy confundido por la actitud del chico de hermosos ojos.</p>
<p> – ¿Duo? – escuchó la voz a sus espaldas, pues él había estado dando la espalda a la puerta. Se giró y observo la figura de Trowa atrás suyo.</p>
<p> –&#8230;Trowa&#8230;– dijo sorprendido, un minuto atrás y los hubiera descubierto abrazados. En una posición, no muy conveniente. Sonrió ante el pensamiento que azotaba su mente, Heero no lo había soltado por haber jugado con él, sino por que había escuchado a alguien venir. Seguro era eso. Pensó.</p>
<p> – ¿Que haces aquí? – preguntó a Duo girando su vista de reojo hacía Heero</p>
<p> –so&#8230;solo&#8230;yo&#8230;vine&#8230;a&#8230;a buscarte ¿pues que mas? – habló sintiéndose completamente estúpido ante su actitud nerviosa. – Por si no sabías podías haberme ido a avisar o dejar una maldita nota de que no te quedarías a dormir– dijo Duo enfureciéndose un poco, además de tratar de disimular aquel nerviosismo en su voz.</p>
<p> –Bueno perdón, no quise hacerlo, es solo que Quatre tuvo un accidente y me quede a cuidarlo. – dijo Trowa mirando fijamente a Duo.</p>
<p> – ¿Que? Pero, ¿Esta bien? – cuestionó Duo olvidando el nerviosismo. Aunque no conocía a ese tal Quatre, no le deseaba nada malo a nadie, así que se preocupo levemente.</p>
<p> –si, solo fue una pequeña caída, esta bien ahora. – dijo restando importancia al asunto.</p>
<p> – ¿pero de donde cayó o como? – cuestiono el trenzado</p>
<p> –Bueno pues algún loco por ahí se le ocurrió meterse a esquiar, bueno si a eso se le llama esquiar, y ni siquiera sabe hacerlo, es un completo estúpido, era un gordo de cabello azul marino, un total inepto, por suerte su amigo, uno rubio le llamó la atención y pues parece que no lo va dejar andar esquiando por lo menos mientras no aprenda. Pues tumbo a Quatre, haciéndolo torcerse un tobillo y caer al hielo, el cual se rompió. – Dijo Trowa – que acaso no saben lo que pueden causar con sus idioteces – habló algo eufórico.</p>
<p> –Si, dímelo a mí, hay algunos bakas que no saben esquiar, ayer me tope con uno, hizo que me cayera y resbalara por toda la montaña mas alta. ¿Crees que no sabiendo sea conveniente que alguien ande esquiando ahí? – preguntó Heero a Trowa, el cual negó en forma de estar de acuerdo con Heero.</p>
<p> Duo volteo a ver a Heero queriéndolo matar con la mirada, ese tipo solía sacarle de quicio en ocasiones, como se atrevía a decir que era un baka!!! Heero seguía tomando su taza de chocolate mientras cerraba sus ojos, degustando aquel delicioso calor y aroma.</p>
<p> – ¿Pero Duo como sabías que estaría aquí? – preguntó Trowa seriamente.</p>
<p> –bueno, pues solamente recordé que saldrías con ese ángel el cual mencionaste ayer. Y me dijiste que vivía aquí. – dijo despreocupadamente entonces escuchó a Trowa decir.</p>
<p> –Si, pero como estabas pensando en esa persona que te dio los mp3, pues no me ponías atención, estabas completamente idiotizado por aquella persona, por que estoy seguro que no te los encontraste como dijiste. – decía Trowa sabiendo que aquella persona era Heero, claro que Duo no lo sabía. Así que se había hecho el inocente.</p>
<p> Duo volteo de prisa hacia Heero, quien tenía una sonrisa impresa en sus labios, lo podía notar, aunque estuviera tomando chocolate. Después volteo con Trowa queriéndolo asesinar con la mirada.</p>
<p> –Bueno, yo voy a tomar un poco de chocolate para llevarle a Quatre, si no te molesta&#8230;– preguntó a Heero. El cual negó con la cabeza, para ver como tomaba un poco de chocolate en una taza y salía de la cocina, la verdad ese chico le había caído bien, lo poco que se habían tratado pudo notar que no hablaba demasiado, y además era un tanto serio, pero buena persona a su parecer.</p>
<p> –Vaya, así que ayer pensaste en la persona que te dio los mp3&#8230;al grado de no prestar atención a quien te hablaba – sonrió torcidamente mientras miraba como Duo se tensaba para después decir.</p>
<p> –Sabes, tengo que irme a mi casa, hasta luego– Dijo Duo sintiendo completamente el rubor en su rostro. Mientras salía a prisa de aquella casa, no sabía por que había sentido aquel rubor en su rostro, sabía que Heero le gustaba, pero este solo parecía estar jugando con él. ¿Que debía hacer? Seguir con eso o dejarlo. Un momento, ¿desde cuando tenían algo? Pero que estúpido, ellos no eran ni siquiera amigos. Heero era simplemente un ególatra, engreído, presuntuoso, molesto y fastidioso, eso era Heero. Pensaba mientras caminaba hacía afuera de la casa, con dirección a la suya, a un paso rápido.</p>
<p> Heero se quedó observando la puerta por donde había salido Duo unos minutos antes, entonces pensó, ¿por que se comportaba de esa forma con Duo?. Siempre solía ser frío e indiferente con las demás personas, o con la mayoría era antipático y Quatre siempre intentaba involucrarlo a la Sociedad, pero él se negaba, Jamás le gustaba que le presentaran a alguien, pero ahora, había conocido a Duo debido a un incidente un tanto extraño, y en vez de enojarse, le había gustado, hasta bromeaba con el chico trenzado a pesar de su carácter tan frío e indiferente con los demás. No conseguía entender que le sucedía cuando estaba con aquel chico, solo entendía que le gustaba estar junto a él, y mucho. Pero había un problema, lo estaba ahuyentando con su actitud y forma de ser, solo estaba consiguiendo que Duo imaginara que jugaba con él. De eso estaba seguro. Pero eso lo arreglaría en un momento.</p>
<p> Se levantó del pequeño banquito en el que se encontraba y caminó hasta su habitación, donde tomó la primera ropa que encontró, comenzando a vestirse a prisa, al terminar, salió de su habitación pensando en seguir al trenzado, abrió la puerta de su casa para salir cuando escuchó tras él una voz.</p>
<p> –Necesitaras esto – habló aquella voz al tiempo en que Heero se volteaba para verlo, levantando su mano al tiempo en que se giraba, atrapando con su mano un objeto, el cual observo, notando que eran unas llaves. Sonrió y agradeció – de Nada, aquí me quedaré cuidando a Quatre, así que no los interrumpiremos&#8230;– comentó formando una risa cómplice en su rostro. Para recibir otra por parte de Heero quien después salió de la casa.</p>
<p> Caminaba presuroso, intentando alcanzar al trenzado, sabía que no podría, pues este llevaba bastante ventaja, pero por lo menos sabía que se quedaba ahí cerca. Detuvo sus pasos dándose cuenta que estaba en el lugar indicado, suspiro y trató de girar la perilla de la puerta, notando como efectivamente estaba cerrada, así que introdujo la llave dentro del cerrojo y entró silenciosamente.</p>
<p>Después de salir de la casa de Heero, caminó lo más a prisa que lo había hecho en todo lo que recordaba de su vida, estaba demasiado avergonzado de lo que Heero había descubierto. Pensaba confesarle a Heero que le gustaba, pero no de esa forma, aunque aún no le hubiera dicho con esas palabras, era obvio que le atraía, además lo que había sucedido en la cocina demostraba claramente la atracción que sentía por aquel chico de hermosos ojos Cobalto. Realmente no había sentido lo mismo por otra persona, y ahora se le presentaba ese extraño y fuerte sentimiento así de repente por alguien a quien ni siquiera conocía bien. Esto era una completa locura. Pensaba mientras caminaba rápidamente hasta llegar y entrar a su casa, cerrando la puerta con seguro al entrar en ella.</p>
<p>Trató de no pensar más en nada y entró a su habitación, no quería hablar con Trowa cuando este llegará así que mejor se encerró en su habitación para evitar enfrentamientos y conversaciones que aún no deseaba, necesitaba primero poner en orden lo que haría ahora, pues quería ver a Heero y quedarse con él para poder conocerlo mejor, pero ¿él querría lo mismo? ¿o solo jugaba? No estaba seguro.</p>
<p>Se recostó en la cama, dejando su cuerpo boca arriba, cruzando sus brazos por debajo de su cuello, relajándose por completo, mientras cerraba sus ojos.</p>
<p>Caminó por el pasillo que seguramente daba a las habitaciones, entonces entró silenciosamente en una de ellas, notando que estaba vacía, ahora solo quedaba una opción más, si Duo no estaba ahí, entonces talvez no había ido a su casa como dijo. Entró en aquella habitación, viendo la figura delgada de aquel chico recostado, se veía bastante relajado y parecía&#8230;dormir&#8230;</p>
<p>Se acercó hasta la cama del trenzado silenciosamente, observando la frágil figura de ese chico hermoso, la verdad es que desde que le había visto por primera vez, le habían fascinado esos alegres y expresivos ojos Violetas, aunque en algunas ocasiones parecían distantes y eso no le agradaba del todo. Llegó a la cama, sentándose lentamente en la orilla de esta, mientras pasaba una de sus manos hasta el otro costado del cuerpo de Duo, recargándose sobre esta. Mientras pasaba su dedo índice en el rostro del trenzado, quien se sobresalto al sentir aquella caricia, abriendo sus ojos sorpresivamente, pero al ver quien era no se movió, solo observó a Heero seguir con el recorrido de su caricia, hasta que llegó a sus labios, los cuales delineó con delicadeza y cierta ternura.</p>
<p>Sus ojos Violeta, ascendieron hasta encontrarse con la mirada Cobalto que le observaba fijamente, como queriendo saber algo. No pudo evitar sentarse en la cama para así poder quedar mucho más cerca del otro chico. Heero no se movió ni un solo centímetro, así que su cuerpo quedó pegado al de Duo. Ambos se miraron antes de comenzar a hablar.</p>
<p>–Niégalo– exigió Heero sin decir más, mientras observaba a Duo, sus rostros tenían unos cuantos centímetros de separación. Heero sintió como los brazos de Duo pasaban por su cuello tomándolo por la nuca, jalándolo precipitadamente hasta chocar con sus labios.</p>
<p>Duo se sentía demasiado atraído por el chico, no había podido evitar hacer aquella acción, simplemente deseaba tener esos labios sobre los suyos, y lo hizo, comenzó a besar aquellos labios que parecían ser deliciosos, mordía los labios de Heero pidiendo el paso para profundizar con aquel beso. El de ojos Cobalto cedió, abriendo los labios ligeramente para que Duo comenzara una lucha con su lengua. Se había convertido en un beso que los dejaba sin aliento a ambos, las manos de Duo habían bajado hasta entrar por debajo de la camisa de Heero, el cual separó sus labios de los del trenzado,  echando hasta atrás su cabeza mientras respiraba agitadamente. Duo miró esto como una invitación y comenzó a besar el cuello de Heero, haciendo sin darse cuenta una marca rojiza en este.</p>
<p>–lo vez&#8230;– hablaba Heero en murmullos entrecortados – no&#8230;no&#8230;lo puedes negar– repitió escuchando el gruñido por parte de Duo, quien no pudo evitarlo más y aventó el cuerpo de Heero a la cama, recostándolo por completo, mientras se sentaba en las caderas de este, pasando una pierna a cada costado.</p>
<p>–No, no lo puedo negar – contestaba Duo con la voz entrecortada, mientras respiraba agitadamente – Me encantas&#8230;te quiero, y no importa si juegas conmigo, solo quiero estar contigo así – dijo Duo agachándose hasta atrapar los labios de Heero, el cual estaba completamente sorprendido por aquella confesión. Para empezar, Duo lo quería, para seguir, Duo pensaba que solo jugaba. Sus manos tomaron al trenzado por los hombros, separándolo de él. – ¿Qué sucede? – preguntó Duo sin entender.</p>
<p>–No entiendo a que te refieres – habló seriamente Heero mientras detenía aún a Duo por los hombros. Este lo miró confundido. – No se de que rayos hablas, yo no estoy jugando. – volvió a decir Heero, bajando a Duo de él, mientras se sentaba en la cama y colocaba ambas manos en su rostro, restregándolo fuertemente. Estaba excitado, no lo podía negar, aquellas caricias habían funcionado demasiado bien sobre su cuerpo. Además de el cuerpo del trenzado sobre él. – Creo que es mejor que me vaya – dijo Heero intentando levantarse, pero entonces sintió los brazos de Duo cerrarse sobre su cuerpo, recargando la cabeza en su hombro.</p>
<p>–no lo hagas, no te vayas, perdóname si te ofendí, pero&#8230;– comenzó hablando, no sabiendo que decir, de una cosa si estaba seguro. Quería a Heero, se había dado cuenta que no solo había sido una atracción de momento, ni nada parecido, sino realmente le quería.</p>
<p> Heero se volteó para ver a Duo directamente a los ojos, estaba esperando lo que este quería decirle, pero ni siquiera hablaba, había bajado la mirada cuando él lo miró. – ¿pero? – preguntó Heero intentando ayudar al otro a seguir hablando, mientras le tomaba la barbilla para levantar su rostro.</p>
<p> –pero&#8230;es que pensé que jugabas, es que tu actitud ególatra, me hacía pensar tantas cosas, la verdad desde el primer momento que en tus ojos me fije, no pude olvidarlos, se que es muy pronto y tal vez no me creerás, pero&#8230;te quiero, y me gustaría conocerte mejor&#8230;– dijo Duo sintiendo su rostro arder por el sonrojo que cruzaba sus mejillas, mientras bajaba la mirada nuevamente.</p>
<p> –Duo– habló Heero tomando una vez más el rostro del trenzado con una de sus manos. Este lo miró a los ojos y dijo – Jamás juego, y menos con algo así, pero, a mí me pasó lo mismo&#8230;Desde el momento que vi tus ojos me encantaron. Y creo que no hay inconveniente en que nos conozcamos mejor&#8230;bueno. Si lo hay. – dijo Heero pensando un poco mas. Mientras notaba un deje de tristeza en el semblante de Duo.</p>
<p> – ¿Cuál? – preguntó Duo, un tanto triste.</p>
<p> – ¿Donde vives? Por que no creo que sea aquí&#8230;– habló mirando a todos lados&#8230;</p>
<p> –Pues&#8230;vivo en Tokio – dijo tristemente pensando en lo peor, que tal si Heero vivía en América?</p>
<p> –Perfecto– dijo Heero haciendo a Duo voltear a verlo rápidamente – si, yo también vivo ahí, así que no importa que tan lejos quede, por lo menos es la misma Ciudad – dijo Heero mientras Duo se precipitaba a abrazarlo.</p>
<p> –Te&#8230;te&#8230;puedo dar un beso? – preguntó Duo algo dudoso de hacerlo de nuevo, pues no quería que las cosas llegaran como hacía un rato.</p>
<p> –Realmente no se por que lo preguntas, si hace un momento no preguntaste&#8230;y lo hiciste– dijo Heero pensando un poco las cosas. Entonces sintió a Duo colgarse de su cuello mientras murmuraba un ‘eso es un si’ para después besarlo como antes lo había hecho.</p>
<p>–Yo también lo recuerdo perfectamente, solo hace seis meses de ello&#8230;– dijo Heero seriamente mientras dejaba de lado su libro el cual había estado leyendo.</p>
<p> –Pues a pesar de ser tan poco tiempo, yo te amo y siento que sin ti, no puedo vivir. – dijo Duo mientras se recostaba en el regazo de Heero, formando una gran sonrisa mientras lo miraba fijamente a los ojos.</p>
<p> –yo también lo siento así. No me dejes nunca – dijo Heero acariciando los rebeldes cabellos del trenzado. Mirándolo directamente a los ojos.</p>
<p> –Mientras vea en tus ojos ese fulgor, ten por seguro que no se acabará mi amor – Dijo Duo para después sentir los labios de Heero sobre los suyos.</p>
<p>&#8230;Owari&#8230;</p>
<p>ººZhena HiKºº</p>
<p>“.La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal sino por las que se sientan a ver lo que pasa.”</p>
<p>.:ALBERT EINSTEIN:.</p>
<p>øøøøøøø øøøøøøø øøøøøøø øøøøøøø</p>
<p>Bueno, pues eh aquí mi primer fic de Gundam&#8230;si supieran la larga historia que tiene este fic&#8230;jaja! originalmente era para Beyblade, que es de lo que mas escribo, pero me inspiré y me animé, entonces lo cambie antes de llevar siquiera la mitad&#8230; en fin&#8230; Espero les haya gustado&#8230; a mí me dejo conforme&#8230;</p>
<p>¿Ustedes que dicen?</p>
<p>Espero leernos pronto y poder hacer otro de Gundam.</p>
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		<title>El Recuento de los Daños.</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:11:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
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<p>El recuento de los daños, Del holocausto de tu amor&#8230; Son incalculables e irreparables, hay demasiada destrucción&#8230;<br />
Lágrimas que no consiguen, apagar el fuego que hay en mi, Hay ilusiones muertas por doquiera, sólo quedan ruinas de mí&#8230;</p>
<p>Si que me has atrapado Heero &#8211; pensaba tristemente y a la vez con una sonrisa mientras miraba el cielo, aquella vista le tranquilizaba, aquel paisaje libraba un poco a su alma del tormento que era estar enamorado del soldado perfecto. Las nubes pasaban rápido por aquel viento que soplaba insistentemente volando los cabellos de Duo, él seguía pensando en Heero, en su Heero, desde hacía mucho tiempo que no podía pensar en nada más, imaginaba lo maravilloso que sería estar a su lado o lo reconfortante que sería hablarle de sus sentimientos, pero sabía que de hacerlo recibiría un rotundo no, tal vez un golpe o hasta una burla por parte del soldado, por eso había estado callando su amor durante tanto tiempo, se conformaba con verle esporádicamente y con recordar las pocas veces que estuvieron juntos en alguna misión, aquella parecía ser una buena salida pero ¿a quién engañaba?, ni siquiera a él mismo, lo necesitaba, lo deseaba, quería estar con él siempre, probar sus labios, tocar su cuerpo, ser suyo, entregarse completamente a él, eso era lo que necesitaba ¿de qué le servían los burdos recuerdos?, absolutamente de nada, lo único que necesitaba era estar a su lado y costara lo que costara debía lograrlo, de nada le servia quedarse cruzado de brazos mientras su alma se destrozaba cada segundo lejos de Heero, mientras su espíritu se quebraba ante la incertidumbre. Ahora estaba decidido, buscaría a Heero, sabía que había vuelto a L1 e iría a buscarlo, pasara lo que pasara debía ser fuerte, solo había dos opciones, la primera y la mejor sería que Heero correspondiera a sus sentimientos y la segunda sería que lo rechazara, simplemente que lo mandara por un tubo, pero &#8220;el que no arriesga no gana&#8221; se repitió una vez antes de ponerse de pie para dirigirse a L1 en busca de Heero; le encontró fácilmente, conocía muy bien sus artimañas para pasar desapercibido y lograr ocultarse, ese nunca había sido un impedimento para Shinigami</p>
<p>En el recuento de los daños Del terrible choque entre los dos&#8230; Del firme impacto de tus manos, no sobrevivió mi precaución&#8230;<br />
En el recuento de los daños, Me sales debiendo tantísimo amor, Que no puedo creer lo que escuche, como puedes decir que te olvidaré?</p>
<p>Hola Heero- se escuchó una voz un poco nerviosa a espaldas de Heero y él rápidamente reconoció en aquella voz a su antiguo compañero de batallas, no volteó ni respondió, solo se detuvo unos segundos y continuó con lo que escribía en su computadora portátil, en cambio Duo se acerco lentamente y en silencio, sus piernas temblaban, frente a él estaba la persona a quien más amaba</p>
<p>¿Cómo estas? -</p>
<p>Bien &#8211; contestó indiferente y sin dejar su trabajo un solo segundo, no parecía algo importante lo que hacía pero de cierta forma trataba de evitar a Duo, él lo había entendido a la perfección pero no cambiaría el motivo de su visita, por eso sin pensarlo nada más que un par de segundos se abalanza hacia Heero agachándose y rodeando su cuello con ambos brazos a la vez que apoyaba su cabeza en su cuello, Heero se quedó quieto, algo sorprendido pero sin alarmarse, se sentía nervioso ¿por qué Duo le abrazaba de esa forma?, aún así debía admitir que sentir el cálido aliento de Duo en su cuello era reconfortante</p>
<p>Te amo Heero, desde hace mucho tiempo- no tardó mucho en decirlo para la notable sorpresa del soldado ante las palabras de Duo, sin embargo no se movió, permaneció en aquella posición, eso le preocupó un poco a Duo que intentó separarse enseguida de él solo para encontrarse con la sorpresa de que Heero le sujetaba con fuerza los brazos para que no se alejara de él. El corazón de Duo latía con fuerza y sus mejillas estaban totalmente rojas, era muy raro que Heero hiciera eso ¿acaso quería decir que él le correspondía?, Heero lentamente se puso de pie alejando ligeramente la silla y haciendo que Duo retrocediera un poco pero sin soltarle, el soldado apretaba con fuerza los brazos de Duo y comenzaba a doler</p>
<p>Auch, me duele &#8211; se quejó Duo ante el apretón que Heero no quería ceder mientras éste se volteaba lentamente hacia él quedando ambos frente a frente, la mirada de Heero era igual que siempre, parecería que podía matar con solo ver</p>
<p>¿Qué tú me amas? &#8211; pregunto serio pero a la vez con un poco de burla mostrando un gesto parecido al de una tenue sonrisa ¿acaso le alegraba que así fuera?, realmente era muy difícil saber lo que pensaba Heero porque casi nunca mostraba emociones</p>
<p>Si Heero, y ya no podía soportar más seguir en silencio, torturarme en las sombras sin saber que es lo que sientes tú por mí &#8211; la mirada de Duo era triste pero a la vez mostraba ternura, había deseado tanto poderle confesar sus sentimientos a Heero que se sentía casi aliviado, nada más faltaba la respuesta de él pero permanecía callado, viéndolo fijamente y sujetando aún con fuerza ambos brazos los cuales ya tenían marcas. No hicieron falta palabras, el soldado perfecto atraía con fuerza el cuerpo del Dios de la muerte para atraparlo frente al suyo y robarle un apasionado y salvaje beso que Duo responde de inmediato, Heero apretaba con fuerza el cuerpo de Duo contra el suyo devorando sus labios, atrapando su cuerpo como si le perteneciera, aquello que sucedía no se lo esperaba Duo, esa era una reacción que jamás imaginó por parte del chico frente a él; por fin y a falta de aire Duo aparta bruscamente a Heero colocando su mano izquierda en su estómago y respirando con rapidez, el otro le miraba también con la respiración agitada pero mostrándose totalmente tranquilo, en la habitación había un silencio muy incómodo, sobre todo para Duo que no sabía que pensar de la situación, si Heero le había besado significaba que no le era tan indiferente después de todo</p>
<p>No, no puedo reponerme, De ese beso que me subió al cielo, Que es el mismo que ahora me hunde en el infierno, No, no puedo reponerme, de tu forma tan cruel de abrazarme, si sabías que no ibas a amarme ¿Qué ganabas? ¿Qué ganabas? Con besarme.</p>
<p>¿Por qué?&#8230; dime porque lo hiciste &#8211; preguntaba angustiado Duo y tratando de mirarlo a los ojos pero eso era muy difícil ya que la mirada de Heero le intimidaba</p>
<p>Me amas ¿cierto? -</p>
<p>Si Heero, te amo -</p>
<p>¿Lo suficiente para ser totalmente mío? &#8211; la mirada de Heero se acentuaba sobre Duo, esa no parecía ser una pregunta para darle a entender que también lo quería, más bien parecía que trataba de decirle que le permitía ser suyo, que él sería solo suyo y de nadie más, aquello sonaba aterrador, parecía que Heero era demasiado posesivo con lo que creía suyo; le miraba atento y un poco asustado, en cambio Heero parecía tranquilo esperando una respuesta a su pregunta</p>
<p>¿A que te&#8230; refieres con eso? &#8211; preguntó titubeante, no era capaz de interpretar correctamente el significado de la pregunta y la posible respuesta le aterraba un poco</p>
<p>Seré sincero&#8230; yo no te amo Duo &#8211; aquellas palabras le cayeron a Duo como un balde de agua fría, por unos instantes había creído que sus sentimientos eran correspondidos pero al darse cuenta que no, era como si su mundo se hubiera derrumbado, su garganta se seco y sus lágrimas corrieron silenciosas por sus mejillas mientras movía su cabeza hacia los lados, aquella era una respuesta que ya esperaba pero el escucharla era más dolorosa que el solo imaginarla, Heero le miraba atento, ¿se sentía culpable?, tal vez, pero no lo suficiente como para consolarlo, después de todo a él no le importaba destrozarle el corazón en mil pedazos a su antiguo compañero de batallas</p>
<p>En&#8230; entiendo Heero, perdón por&#8230; hacerte perder el tiempo &#8211; temblaba, su cuerpo estaba totalmente frágil ante la situación, titubeaba al caminar, quería correr y alejarse lo más rápido posible pero no podía, apenas si podía llegar a la puerta, Heero le miraba fríamente como siempre pero algo en él le decía que debía detenerlo, después de todo Duo era un chico muy atractivo y besaba muy bien, podía entretenerle un tiempo, además sentía hacia él un ligero cariño, no como el que sentía por los otros tres, era algo distinto, no muy fuerte pero si diferente a cualquier cariño que hubiese sentido alguna vez. Así que se acerca tranquilamente hacia él y lo abraza por la cintura, besando su cuello, acariciando su pecho, se sentía muy bien, debía admitirlo, el aroma de Duo era exquisito, y aunque él se sentía confundido por la acción de Heero no trato de detenerlo, él se detuvo por si mismo para susurrar algo a su oído</p>
<p>No me has respondido &#8211; pregunto con un tono algo sensual haciendo que Duo se estremeciera, se sintió flaquear ante las palabras y apoyo completamente su cuerpo sobre el de Heero, eso quería decir que Heero estaba dispuesto a hacerlo su amante aún sin haber amor mutuo ¿acaso le pedía dejar de lado su dignidad para darle una oportunidad a su frustrado amor? Si, eso era lo que trataba de decir Heero al insistir en que respondiera a su pregunta. Lo pensó mucho mientras permanecían en esa posición, seguir aquel juego implicaba dos cosas, una era que algún día podía hacer que Heero le amara y la otra era sujetarse a una relación sin futuro y destrozarse cada día sabiendo que lo único que Heero quería de él era su cuerpo, pero ya antes lo había dicho, el que no arriesga no gana, y así era, nuevamente debía apostarle a la vida para ganar o perder</p>
<p>Si Heero, quiero ser completamente tuyo, me ames o no, solo seré tuyo &#8211; palabras directas, sin titubeo, Duo estaba decidido a ser de Heero ante todo, él sonrió, le agradaba la respuesta, es la que esperaba, sabía que Duo en cuestiones de sentimientos solía ceder porque se dejaba llevar por sus emociones, él era muy distinto al Dios de la muerte y por eso era capaz de manipular de cierta forma determinadas situaciones. La camisa de Duo caía al piso al igual que sus demás prendas mientras Heero le besaba y acariciaba tratando de memorizar perfectamente su cuerpo, aquel cuerpo que de ese día en adelante sería suyo, aquel cuerpo que estaría siempre a merced de sus caricias, de sus deseos, Duo recibía cada caricia y cada beso con amor, se sentía dichoso de poder ser de Heero aunque Heero no fuera de él, se entregó aquella noche pura e inocentemente, fue completamente de Heero bajo aquella hermosa luna que había en esa noche especial, sentía la respiración agitada del soldado en su nuca y sentía el fuego de aquellos besos como si le quemaran la piel</p>
<p>Te amo &#8211; fueron las palabras de Duo al terminar Heero y rendirse a un lado de su agitado cuerpo, le miraba amorosamente ante la indiferencia de Heero, sentía deseos de acercarse y abrazarlo para que ambos durmieran después de tan agitada noche pero recordó las palabras de Heero &#8220;yo no te amo Duo&#8221; &#8220;yo no te amo Duo&#8221; &#8220;¡Yo no te amo Duo!&#8221; sonaban como agujas en su cerebro y le destruían el alma, aquella alma que creyó muerta, pero no, no estaba muerta, le amaba y eso le daba fuerzas para vivir&#8230; cerró los ojos, no quería seguir escuchando las palabras frías de Heero, eran un tormento, se quedó dormido después a un lado del soldado perfecto que al darse cuenta que dormía se acerca y le separa unos cuantos mechones de cabello que se pegaban a su frente por el sudor</p>
<p>Has estado bien, Shinigami &#8211; se alejó, se vistió y se fue dejándolo ahí, sin nada más encima que su blanca piel, se marchó sin voltear atrás, ni siquiera apagó su portátil ni nada, solo camino y se alejó</p>
<p>En el recuento de los daños lo material todo lo perdí, perdí mi casa y mis amigos, todo lo mío te lo di.<br />
Entre los desaparecidos: mi resistencia y mi voluntad, Y hay algo mutilado que he pensado Que tal vez era mi dignidad&#8230;</p>
<p>Pasaron los días, Duo vivía con Heero en un modesto departamento en la colonia L1, había renunciado a todo negocio que tuviera en L2, no volvió a comunicarse con Hilde ni le había avisado de su cambio de domicilio, había prometido ser completamente de Heero, él no le tenía encerrado ni mucho menos, pero a Duo le gustaba estar ahí, esperarlo, verlo llegar y entregarse como casi cada noche, decirle que lo amaba de vez en cuando sin parecer empalagoso o enfadoso, sabía que Heero también necesitaba su espacio y que de vez en cuando era bueno no verse, de esa forma Heero no sentiría que le asfixiaba como solía hacerlo Relena, de esa forma tal vez el soldado perfecto llegaría a amarlo, y tal vez ya lo hacía, pero conociéndolo de ser así jamás lo diría, nunca lo sabría pero que le importaba, mientras estuviera a su lado le bastaba, a veces sentía la necesidad de huir lejos de él, de huir de aquel nuevo tormento, el tormento de saber que no lo amaba y aún así entregarse a él como solo dos amantes que se aman lo hacen, se había encerrado en su propio mundo, no quería ver a sus amigos por flojera a un sermón, porque sabía que le dijeran lo que le dijeran tendrían razón, se había creado una esfera a su alrededor que no permitía nada más que no fuera pensar en Heero, amar a Heero, entregarse a Heero, pero tal vez si seguía así podía llegar odiar a Heero, no, eso nunca, tal vez aquel inocente amor era ahora un retorcido amor, pero odiar a Heero sería odiarse así mismo</p>
<p>Un día llegó Heero a casa, Duo estaba en la cocina picando verdura para cocinar algo que de seguro le iba a encantar a Heero, el entró y le miró desde la puerta unos segundos, Duo no se percató de su presencia y continuaba picando, el soldado sonreía al verlo, ya llevaban mucho tiempo así, parecían incluso hasta un matrimonio, Heero había llegado a amarlo a su manera, no de la misma forma en que Duo le amaba, porque Duo entregaba su corazón, su cuerpo y su alma, a Duo no le importaba sufrir y hacerse daño a sí mismo, porque indirectamente ese sufrimiento le hacía feliz, acababa poco a poco con su vida pero él iba a seguir pasara lo que pasara. Heero se acerca y toma la mano derecha de Duo ayudándole a picar, con movimientos lentos mientras besaba su cuello y con la otra mano acariciaba la mano disponible de Duo, él tenía sus ojos cerrados recibiendo aquellos cálidos besos y sin mirar lo que picaba, sintiendo después como el filo de la hoja se entierra en la mano que Heero acariciaba, abre los ojos y mira la sangre, también Heero deja de besarle el cuello y agarra la mano de Duo para quitarle con la lengua la sangre, Duo se voltea y ambos quedan frente a frente pero aún Duo no soltaba el cuchillo, Heero lo mira y coloca su mano sobre la de Duo para dirigir el cuchillo hacia la mejilla de Duo cortando levemente y quitando de igual forma la sangre para después aprisionar sus labios con los suyos, ambos apretaban el cuchillo pero después Heero lo suelta y se acerca a Duo para desabrochar su camisa pero él antepone el cuchillo quedando éste muy cerca de Heero</p>
<p>Tu cruel forma de amarme me destruye &#8211; en los ojos de Duo había reflejada mucha tristeza y desconsuelo, miraba un poco frío a Heero, casi como él lo hacía siempre, el soldado perfecto miraba atento los ojos de Duo restándole importancia al cuchillo</p>
<p>Lo sé &#8211; una sonrisa sincera se mostraba en el rostro de Heero, era la primera vez que sonreía así, la actitud de Duo le encantaba, jamás lo había visto hablar así, había logrado destruirle la vida, nunca había sido su intención y no le alegraba haberlo hecho pero había sucedido, ahora debía pagar las consecuencias y eso le hacía sentir mejor, por primera vez en la vida pagaría una de tantas que había hecho, por fin pagaría el precio de haber hecho enojar al Dios de la muerte y eso le hacía feliz, sobre todo porque iba a ser Duo quien acabaría con él</p>
<p>¿Por qué sonríes? &#8211; preguntó algo molesto ¿acaso le daba gusto que estuviera sufriendo así por su culpa? ¿su culpa?, no, había sido solo culpa de él, no de Heero, porque él había aceptado estar a su lado sabiendo las condiciones, aún así se acerca a él dejando el cuchillo muy cerca del cuerpo de Heero sin apartar su vista</p>
<p>¿Me llevarás contigo Shinigami? &#8211; sonreía mientras preguntaba y lo miraba a los ojos, en ellos se podía ver una profunda tristeza ¿acaso si iba a acabar con su vida y así terminar con su tormento?, ojalá fuera así porque por primera vez podía sentir lo que Duo sentía, porque él también había logrado amarlo, a su retorcida y enferma manera, pero al fin y al cabo amor ¿qué no era eso lo que Duo quería desde un principio?</p>
<p>Lo haré &#8211; estaba casi decidido, mataría a Heero y después seguiría él, el propio Dios de la muerte se quitaría el pedazo de vida que le quedaba, tal vez así ambos por fin podían disfrutar en el infierno un amor como el suyo. Se acerca más, Heero podía sentir en su piel el filo del cuchillo, sonreía a pesar que le dolía, no era profunda la herida pero si sangraba, no se quejaba del dolor, al contrario, quería que Duo lo sintiera también, que compartieran algo más que una cama, Heero baja sus manos hasta el cuchillo y agarra la hoja con ambas manos sangrando estas, lo aparta y lo avienta al piso, con sus manos sujeta el rostro de Duo y lo atrae hacia él para besarlo, las mejillas de Duo estaban cubiertas con la sangre de su amado Heero y ambos disfrutaban de ese beso, tal vez el beso más sincero que jamás se hayan dado, ambos estaban dispuestos a entregarse a la muerte, tal vez sería la primera vez que ambos se entregarían juntos y eso les hacía feliz. Duo se separa y vuelve a acercarse al cuchillo, ésta vez agarrándolo con coraje y dirigiéndose a Heero quien espera el último acto cerrando los ojos y con una gran sonrisa, pero a escasos centímetros Duo se detiene mirando con horror todo aquello, la ropa de Heero con sangre, el piso con sangre al igual que sus manos, también podía sentir en sus mejillas como la sangre seca comenzaba a picarle y entonces avienta con furia el cuchillo que se sale de la cocina, Heero abre sus ojos y mira asombrado a Duo quien se bañaba en llanto, se acerca a él y lo abraza</p>
<p>Mi cruel forma de amarte también me destruye &#8211; dice Heero mientras aprieta con fuerza el cuerpo de Duo contra el suyo, seca sus lágrimas y lo besa tiernamente, como nunca antes lo había hecho. Así había comenzado la tortuosa relación entre ambos, haciéndose daño mutuamente y a la vez amándose como nunca antes habían amado&#8230; &#8220;El amor destruye, pero no mata&#8221;</p>
<p>No, no puedo reponerme, De ese beso que me subió al cielo, Que es el mismo que ahora me hunde en el infierno,<br />
No, no puedo reponerme, de tu forma tan cruel de abrazarme, si sabías que no ibas a amarme ¿Qué ganabas? ¿Qué ganabas? Con besarme.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Mi primer song fic jajaja, espero que les haya gustado y espero sus comentarios, hasta pronto</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a noriko_ukai@hotmail.com o luzdelia_chavez@yahoo.com.mx </p>
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		<title>A Flor de Piel II.</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:09:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gundam Wing fics]]></category>
		<category><![CDATA[Duo]]></category>
		<category><![CDATA[Gundam Wing]]></category>
		<category><![CDATA[Heero]]></category>
		<category><![CDATA[Quatre]]></category>
		<category><![CDATA[Trowa]]></category>

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		<description><![CDATA[Dos años después&#8230; En casa de Duo Duo: ¿Ya estas listo Heero?, recuerda que Trowa y Quatre nos están esperando Heero: Te preocupas demasiado Duo, además de que no es importante si nos reunimos o no Duo: ¿Pero como no lo va a ser?, tenemos casi un año sin vernos los cinco Heero: No seas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Dos años después&#8230; En casa de Duo</p>
<p>Duo: ¿Ya estas listo Heero?, recuerda que Trowa y Quatre nos están esperando<br />
Heero: Te preocupas demasiado Duo, además de que no es importante si nos reunimos o no<br />
Duo: ¿Pero como no lo va a ser?, tenemos casi un año sin vernos los cinco<br />
Heero: No seas dramático<br />
Duo: Mira, si quieres ir bueno, pero si no quieres ir bien por ti y nos vemos luego ¿de acuerdo?<br />
Heero: Ya te enojaste ¿verdad?<br />
Duo: No<br />
Heero: Si, estas enojado<br />
Duo: No lo estoy<br />
Heero: Yo creo que&#8230;<br />
Duo: ¿Por qué siempre tienes que ser tan difícil de llevar?<br />
Heero: ¿Cómo dices?<br />
Duo: Hay veces en que para nada te entiendo; en ocasiones eres tan dulce y otras veces te comportas como un patán, estoy harto de eso<br />
Heero: ¿Estas terminando conmigo o algo así?<br />
Duo: Eso creo señor difícil<br />
Heero: Ahora yo soy difícil ¿no?, que bien, ¿sabes qué?, no te necesito, así que mejor me voy<br />
Duo: Si, mejor para mí también, ¿y sabes?, espero nunca vuelvas<br />
Heero: Eso voy a hacer, no te preocupes<br />
Duo: ¡Bien!&#8230; uy, como lo odio</p>
<p>Heero se va bastante molesto</p>
<p>Duo: Heero, no sabes como te amo pero&#8230; a veces el amor no es suficiente ¿o si Heero?</p>
<p>Heero caminaba mientras pateaba lo que estaba a su paso, y es que se encontraba bastante molesto por las palabras de Duo</p>
<p>Heero: Ese Duo parece niño de 3 años, hace sus caprichos y ni quien lo soporte&#8230; pero lo amo más de lo que siempre he aceptado; ¡demonios!</p>
<p>Más tarde en el palacio de Quatre&#8230;</p>
<p>Quatre: ¿Por qué vienes solo Duo?<br />
Duo: Solo estoy mejor<br />
Trowa: ¿Y Heero?<br />
Duo: No me hables de ese patán, ¡lo odio!<br />
Trowa: Mmm<br />
Quatre: ¿Se pelearon?<br />
Duo: No, rompimos nuestra relación<br />
Quatre y Trowa: ¿Qué?<br />
Duo, Si, Heero es bastante odioso algunas veces<br />
Quatre: ¿Y las otras?<br />
Duo: Las otras es&#8230; la persona con quien más quiero estar<br />
Quatre: ¿Y entonces cual es el problema?<br />
Duo: Creo que tal vez él ya perdió el interés en mí, y yo no puedo obligarlo a algo que no quiere<br />
Trowa: Dudo mucho que Heero haya perdido el interés así de repente<br />
Quatre: Yo estoy de acuerdo con Trowa<br />
Duo: Ay si, la pareja perfecta ¿no?, que dichosos son ustedes al entenderse así de bien<br />
Quatre: No exageres Duo, por favor</p>
<p>En eso llega Gufei</p>
<p>Quatre: Hola, que bien que llegas<br />
Gufei: Hola<br />
Quatre: ¿Trajiste a alguien?<br />
Gufei: Si, Sally está atrás, se quedó a ver una de tus pinturas, le gustaron mucho<br />
Quatre: Ya veo, ¿están de guardia?<br />
Gufei: Así es, solo pasamos a saludar<br />
Quatre: Sean bienvenidos<br />
Gufei: Por cierto ¿y Heero?<br />
Duo: No lo menciones, arruinas la reunión<br />
Gufei: ¿Me perdí de algo?<br />
Trowa: Duo y Heero terminaron<br />
Gufei: Ya veo.<br />
Quatre: Ahí viene la señorita Sally<br />
Sally: Hola a todos<br />
Duo: ¡Hola!<br />
Sally: ¿Mm? ¿Dónde está Heero?<br />
Duo: ¡Uy!<br />
Sally: ¿Dije algo malo?<br />
Trowa: Duo odia a Heero<br />
Sally: Pero creí que&#8230;<br />
Trowa: Pues ya no lo creas.<br />
Gufei: Bueno, ¿nos vamos Sally?<br />
Sally: Está bien</p>
<p>Sally y Gufei se retiran para seguir con su guardia. Una hora después&#8230;</p>
<p>Quatre: Mañana vamos a ir al cine Trowa y yo ¿quieres venir?<br />
Duo: ¿Se trata de una broma?, no puedo ir yo solo, que ridículo<br />
Quatre: Lleva a alguien<br />
Duo: ¿A quién?<br />
Quatre: No sé, debes tener amigos o amigas por ahí ¿no?<br />
Duo. Pero es que&#8230;<br />
Quatre: Aún piensas en Heero ¿verdad?<br />
Duo: No<br />
Trowa: Claro que si, por eso crees que yendo con otra persona lo estarías engañando<br />
Duo: No es eso, es que&#8230; ¿saben?, mejor si voy, sé con quien ir<br />
Quatre: Bueno</p>
<p>Después de unos momentos de silencio, Trowa se acerca a Quatre y comienzan a besarse</p>
<p>Duo: ¡Por Dios!, no hagan eso frente a mi, me dan nauseas<br />
Trowa: No decías lo mismo cuando venias con Heero<br />
Quatre: Es que ellos también estaban ocupados y no se fijaban ¿verdad Duo?<br />
Duo: Váyanse los dos al diablo<br />
Quatre: No te enojes Duo<br />
Duo: ¿Saben?, ya me voy<br />
Quatre: No te vayas<br />
Duo: No tengo a qué quedarme ¿para verlos besuquearse?<br />
Quatre: Vamos Duo<br />
Duo: No, nos vemos luego<br />
Quatre: ¿Entonces si vas al cine con nosotros mañana?<br />
Duo: Si, si voy<br />
Quatre: Está bien, nos vemos mañana ¿sí? y llevas a alguien<br />
Duo: Si, si, no vemos</p>
<p>Al día siguiente afuera del cine&#8230;</p>
<p>Quatre: ¿Y tu acompañante?<br />
Duo: No debe de tardar<br />
Trowa: ¿Quién es?<br />
Quatre: ¿No se tratará de Gufei?<br />
Duo: ¡Claro que no!<br />
Quatre: Perdón, se me olvidaba que no es tu tipo<br />
Duo: Además de que me mandó al diablo, no quiso venir<br />
Quatre: ¿Entonces si lo invitaste a él?<br />
Duo: Si, pero como no quiso no tuve otra opción que&#8230;<br />
Hilde: ¡DUUUOOOOOO!<br />
Trowa: ¿Ella?<br />
Quatre: ¿Duo?<br />
Duo: Lo siento, no tuve opción, mi número de amigos es limitado<br />
Quatre: Está bien, pero no es buena señal invitar a las ex novias<br />
Duo: Lo sé, pero&#8230;<br />
Hilde: ¡Hola a todos!<br />
Quatre: Hola<br />
Trowa: Hola<br />
Duo: Llegas tarde como siempre<br />
Hilde: Lo siento Duo</p>
<p>Hilde toma a Duo por el brazo y lo dirige hacia dentro, Trowa y Quatre los siguen; al terminar la función los cuatro van hacia una fuente de sodas a tomar helado, después de eso Quatre y Trowa se retiran y Duo y Hilde también se van. Al llevar Duo a Hilde a su casa, ella lo invita a pasar, y aunque duda al principio se decide por entrar</p>
<p>Hilde: ¿Sabes Duo?, está mañana que me hablaste para invitarme me sentí muy contenta, demasiado<br />
Duo: Mira, yo no quise con esto que tu te emocionaras, es que no tenía a quien más invitar<br />
Hilde: Yo no soy plato de segunda mesa<br />
Duo: Por eso no quería llamarte y por eso también será mejor que me vaya, discúlpame, nos vemos luego<br />
Hilde: No te vayas Duo, a mi no me gusta dormir sola<br />
Duo: Hilde yo&#8230;</p>
<p>Hilde se acerca a Duo e intenta besarlo, pero éste se voltea</p>
<p>Hilde: No me hagas esto Duo<br />
Duo: Debo irme<br />
Hilde: No me gusta estar sola<br />
Duo: A mi sí<br />
Hilde: ¿Ya no te gusto?<br />
Duo: Eres muy linda pero, sabes que tengo a otra persona<br />
Hilde: ¿Y por qué me llamaste?<br />
Duo: Porque discutí con esa persona y estoy esperando que se disculpe<br />
Hilde: Eres muy malo Duo, me usas como juguete y luego me tiras como vil basura<br />
Duo: Que dramática eres, mejor me voy<br />
Hilde: Mejor, ¿y sabes que?, en tu maldita y miserable vida vuelvas a hablarme ¿oíste?<br />
Duo: Si, eso lo sé y&#8230; perdóname</p>
<p>Duo se va sin decir más. En otro lugar lejos de ahí&#8230;</p>
<p>Heero: Me he dado cuenta de que estoy mejor sin él, no me hace falta alguien así en mi vida, que bueno que me deshice de él&#8230; ay, ¿a quien demonios engaño?, extraño demasiado a ese desgraciado, pero que ni piense que iré a disculparme, él tiene que buscarme y arrodillarse a pedirme que vuelva, si, el fue el inmaduro que se enojó</p>
<p>Dos días después Duo va a donde Quatre</p>
<p>Quatre: Hola Duo<br />
Duo: Hola, oye ¿ha venido Heero o se ha comunicado?<br />
Quatre: Para nada<br />
Duo: ¡Diablos!<br />
Quatre: Baja la voz<br />
Duo: ¿Por qué?<br />
Quatre: Trowa está durmiendo<br />
Duo: ¿Duerme a ésta hora?<br />
Quatre: Es que está un poco cansado<br />
Duo: ¿Cansado?, pero si ni trabaja o hace algo<br />
Quatre: No por eso<br />
Duo: ¿Entonces por que habría de estar can&#8230;..? ¡oh!, ya entendí<br />
Quatre: Perdón, no quería que te enteraras de eso.<br />
Duo: No hay cuidado, pero tu no te ves cansado<br />
Quatre: ¿Yo?, no, es que ya sabes, él hace el trabajo y&#8230;.<br />
Duo: Blablabla, no quiero enterarme de eso también<br />
Quatre: Lo siento<br />
Duo: No importa. Pero ¿Tan grande tu palacio y tienes las habitaciones cerca del recibidor?<br />
Quatre: Aquí no hay habitaciones<br />
Duo: Pero dijiste que Trowa estaba dormido<br />
Quatre: Si, pero jamás mencioné una habitación<br />
Duo: ¿Entonces donde ustedes&#8230;.? ¡oh!, de nuevo ya entendí. Pero que desordenados, falta y también en el sillón donde estoy sentado<br />
Quatre: Pues&#8230;<br />
Duo: ¡Demonios!, que son ustedes ¿animales?<br />
Quatre: No digas eso<br />
Duo: Hay lugares adecuados ¿si?<br />
Quatre: Si, pero hay veces que&#8230;<br />
Duo: Blablabla, ahorita no quiero enterarme de detalles<br />
Quatre: Está bien; cambiando de tema, ¿qué piensas hacer respecto a Heero?<br />
Duo: Nada, esperar a que venga y se disculpe<br />
Quatre: ¿Quién terminó a quién?<br />
Duo: Yo lo terminé a él<br />
Quatre: ¿Entonces por que habría él de disculparse?<br />
Duo: Porque actúo como idiota, por eso<br />
Quatre: Pero si el piensa que fuiste tú el que actúo como idiota, creo que jamás vendrá a pedirte disculpas y espera a que tu lo hagas<br />
Duo: Pues está muy equivocado<br />
Quatre: Si dejas que las cosas se queden así, por estar los dos de orgullosos van a perderse mutuamente y la verdad sería una lástima porque hacen una gran pareja<br />
Duo: ¿Eso crees?<br />
Quatre: No, de eso estoy seguro<br />
Duo: Lo pensaré, mientras tanto dejaré que sufra<br />
Quatre: Bueno, tu verás</p>
<p>En eso sale Trowa de donde estaba, y éste se encontraba en ropa interior</p>
<p>Duo: Cúbrete Trowa ¿no te da vergüenza?<br />
Trowa: ¿Estabas aquí?<br />
Quatre: Hola amor, Duo llegó hace unos momentos<br />
Trowa: Que bien</p>
<p>Trowa se acerca a Quatre, lo abraza y lo besa</p>
<p>Duo: Vamos ¿no tuvieron suficiente anoche?<br />
Trowa: ¿Le contaste?<br />
Quatre: No, lo supuso<br />
Trowa: Bueno, ¿ya desayunaste?<br />
Quatre: Si, te dejé tu parte en la cocina<br />
Trowa: Que bien, porque tengo hambre</p>
<p>Trowa se retira no sin antes darle una nalgada a Quatre</p>
<p>Duo: Ustedes si que son desagradables<br />
Quatre: Yo lo llamo romance<br />
Duo: ¿Sabes?, recordé que en mi cumpleaños anterior, Heero me preparó el desayuno y lo llevó hasta la cama; ese día fue maravilloso, todo el día se ocupó de mi y en la noche también, tu me entiendes<br />
Quatre: Si, eso creo<br />
Duo: Esos son los detalles que me hacen extrañarlo y darme cuenta que me hace falta<br />
Quatre: Estoy seguro que tu también le haces falta<br />
Duo: ¿Tu crees?<br />
Quatre: No, eso si te lo puedo asegurar.<br />
Duo: Gracias amigo</p>
<p>Duo se marcha del palacio de Quatre; esa misma noche Heero va a donde Quatre</p>
<p>Quatre: Heero, que sorpresa ¿qué te trae por aquí?<br />
Heero: Nada en especial, solo pasaba por aquí<br />
Quatre: Ya veo<br />
Trowa: Mentira, vamos Heero, viniste para saber de Duo ¿o me lo vas a negar?<br />
Heero: Um, se me olvidaba que estarías aquí.<br />
Trowa: Engañarás a Quatre, pero yo sé bien cuando mientes<br />
Quatre: Vamos, ya basta. ¿Te ofrezco algo Heero?<br />
Heero: No. Y bien ¿qué saben de Duo?<br />
Quatre: Pues vino en la mañana<br />
Heero: Ya veo<br />
Trowa: Por cierto, hace dos días los tres fuimos al cine, y Duo llevó a alguien<br />
Quatre: ¡Trowa!<br />
Trowa: El debe estar enterado<br />
Heero: No importa si ese imbécil está con alguien o si no lo está<br />
Quatre: Te equivocas Heero, él solo lo hizo porque no tenía alguien a quien llevar, fue solo en plan de amigos<br />
Heero: Lo que sea, no me importa<br />
Trowa: No niegues que estás celoso<br />
Heero: Jajaja ¿celoso?, no seas estúpido Trowa<br />
Quatre: Ya basta por favor; Trowa, deja de provocar a Heero, y tú, acepta que Duo te hace falta y quieres que vuelvan<br />
Heero: Por favor Quatre, no hables por mí ¿quieres?<br />
Quatre: Está bien, ¿saben?, me retiro a dormir, con su permiso<br />
Trowa: ¿Tan temprano? ¿creí que&#8230;?<br />
Quatre: Otro día Trowa, ahora no me siento con ánimos<br />
Trowa: Si, está bien</p>
<p>Quatre se retira del recibidor y sube a dormir dejando a Trowa y a Heero</p>
<p>Heero: Se nota&#8230; que tú y Quatre se llevan bien<br />
Trowa: Si, bastante<br />
Heero: Lo amas mucho ¿no es cierto?<br />
Trowa: Claro que sí<br />
Heero: ¿Ya no piensas en aquella chica?<br />
Trowa: Para nada<br />
Heero: Yo suelo pensar en Reelena de vez en cuando<br />
Trowa: ¿Aún la amas?<br />
Heero: ¿Amarla?, ella está muerta, no obstante, siento un gran cariño todavía hacía ella, ya que fue la persona que me hizo recordar los sentimientos humanos, fue la primera persona que amé<br />
Trowa: ¿Y que sientes por Duo?<br />
Heero: Yo lo amo, su forma de ser me cautivó desde el primer instante<br />
Trowa: ¿Aún con Reelena en el campo?<br />
Heero: Si, en ese entonces, lo que sentía por Duo no era amor, pero aún así siempre lo consideré especial<br />
Trowa: Duo es una gran persona ¿no?<br />
Heero: Claro<br />
Trowa: Entonces no veo el problema, él te ama, tu lo amas, no entiendo porque están separados<br />
Heero: El orgullo siempre es más fuerte que él amor, estoy seguro que ninguno de los dos quiere ceder primero al decir que lo siente<br />
Trowa: Te equivocas, mi orgullo no me impidió aceptar mis sentimientos por Quatre.<br />
Heero: ¿Cómo?<br />
Trowa: Conociéndome, sé que mi orgullo no me dejaría aceptar que había empezado a sentir algo por otro hombre, pero después de un tiempo y de haber aclarado mis ideas, me di cuenta de que mi ciego orgullo nunca me dejaría encontrar la felicidad; Heero, no dejes que te suceda lo mismo<br />
Heero: ¿Sabes?, por mucho que me duela aceptarlo creo que tienes razón, por eso cederé yo primero, le pediré disculpas y le diré que me acepte a su lado de nuevo<br />
Trowa: Si, es lo mejor<br />
Heero: Gracias Trowa, eres un buen amigo</p>
<p>Heero se levanta de su asiento y se marcha. Al día siguiente Heero va a casa de Duo, pero él no se encontraba, Heero recuerda que dejó su llave dentro y por eso no podía entrar, así que decide irse y regresar en otro momento; Duo había ido a casa de Quatre</p>
<p>Duo: ¿Entonces estuvo aquí?<br />
Quatre: Si<br />
Duo: ¿Me extraña? ¿Llora por volver conmigo?<br />
Quatre: A decir verdad, ayer dijo que no, preguntó por ti, pero no dijo nada al respecto sobre volver</p>
<p>Duo pone una cara de tristeza al oír las palabras de Quatre, pero Quatre no sabía de la platica que habían tenido Trowa y Heero, así que tampoco sabía que Heero iba a pedirle disculpas a Duo</p>
<p>Duo: Ya veo, ¿cómo pude ser tan tonto?, claro que no me extraña.<br />
Quatre: Lo siento Duo, ¿puedo hacer algo por ti?<br />
Duo: Si ¿tienes vino o algo?<br />
Quatre: Vamos ¿no querrás embriagarte o sí?<br />
Duo: Solo un poco, ¿si tienes?<br />
Quatre: Si, ahora vengo</p>
<p>Quatre trae a Duo el vino que le pidió; hora y media después&#8230;</p>
<p>Quatre: Duo. Creo que ya es suficiente ¿no?<br />
Duo: Vamos amigo, el último y ya<br />
Quatre: Aunque quieras más, la botella ya solo tiene para uno más<br />
Duo: Jajajaja, si claro, yo la veo llena<br />
Quatre: Es porque estás ebrio<br />
Duo: Ebrio tu abuelo<br />
Quatre: Vamos, mejor duérmete un poco<br />
Duo: No quiero<br />
Quatre: No quieres, pero tienes que hacerlo<br />
Duo: ¡No quiero!<br />
Quatre: No seas infantil<br />
Duo: ¿Infantil?, eso me decía Heero&#8230;. Heero ¿dónde estás?<br />
Quatre: No empieces a llorar por favor<br />
Duo: No estoy llorando Quatrecito, solo invoco a Heero<br />
Quatre: ¿Invocar?<br />
Duo: ¿Sabes cual seria una buena idea?<br />
Quatre: Dime<br />
Duo: Voy a demostrarle a Heero que él no me importa en lo más mínimo, voy a buscarme otra persona para que vea que estoy mejor sin él<br />
Quatre: No me parece buena idea, además, deja de utilizar a Hilde cada vez que quieres darle un escarmiento a Heero<br />
Duo: ¿Hilde? ¿Quién habló de Hilde? ¿Fuiste tú ventana?, jajaja<br />
Quatre: No te hagas el gracioso<br />
Duo: Gracias, así soy de simpático; mira, yo no hablaba de Hilde, me refiero a otra persona<br />
Quatre: ¿Tienes a alguien en mente?<br />
Duo: Siiiii&#8230;&#8230;.. tú<br />
Quatre: ¿Estas loco?, no, no, es que estás ebrio y no sabes lo que dices<br />
Duo: Sé muy bien lo que digo, podré estar ebrio como tu abuelo, pero sé lo que digo, si<br />
Quatre: No, mejor duérmete un rato, no tarda en llegar Trowa, además ya son las 7:00 y no tarda en anochecer<br />
Duo: Bueno, bueno, lo que digas, solo porque tu abuelo me cae bien<br />
Quatre: Ay, mi abuelo hace mucho que murió<br />
Duo: ¿Tan pronto?, era una gran persona<br />
Quatre: Si ni lo conociste<br />
Duo: ¡Eso dices tú!<br />
Quatre: ¿Por qué me molesto en hablar contigo?</p>
<p>Quatre estaba cansado de ver a Duo en ese estado, así que lo lleva al baño para darle un baño de agua fría y bajarle el estado de embriaguez, Duo se rehúsa, pero Quatre logra meterlo al baño, lo pone debajo del chorro de agua con todo y ropa, Duo se retuerce al principio por el agua tan fría</p>
<p>Duo: Eres malo<br />
Quatre: No, solo trato de ayudarte<br />
Duo: Metete conmigo<br />
Quatre: No digas tonterías<br />
Duo: Andale, el agua está fresca<br />
Quatre: Dije que no</p>
<p>Duo jala a Quatre de la camisa y hace que caiga encima de él, al estar frente a frente intenta besarlo pero Quatre se hace hacia atrás</p>
<p>Quatre: ¡Duo!, sé que estas ebrio y no sabes lo que haces, pero contrólate ¿quieres?<br />
Duo: No seas llorón<br />
Quatre: Tengo a Trowa<br />
Duo: Y yo no tengo a Heero<br />
Quatre: Por lo mismo, debes serle fiel<br />
Duo: ¿Por qué sujetarme a una relación que ya no existe?<br />
Quatre: Porque puede volver a existir</p>
<p>Duo se queda pensativo, mientras el agua caía sobre él</p>
<p>Quatre: Deja te traigo ropa seca</p>
<p>Quatre cierra la llave del agua, va por la ropa para Duo, éste se la pone y ambos regresan al recibidor</p>
<p>Quatre: [A Duo le está haciendo mal el no estar con Heero, pobre]<br />
Duo: Gracias por ayudarme Quatre, de verdad<br />
Quatre: ¿Ya te sientes mejor?<br />
Duo: Bastante<br />
Quatre: Deja te traigo un café y estarás mejor<br />
Duo: Gracias</p>
<p>Cuando Quatre vuelve con el café</p>
<p>Quatre: Que bueno que estés bien, sobre todo si ya se te quitó la loca idea de encelar a Heero<br />
Duo: A decir verdad&#8230;</p>
<p>Duo se acerca a Quatre y acaricia su cabello</p>
<p>Quatre: ¿Qué haces?, aún estas ebrio ¿verdad?<br />
Duo: Ya no, eso es lo malo<br />
Quatre: Por favor, estate quieto ¿quieres?<br />
Duo: ¿Por qué tan arisco?<br />
Quatre: ¿Por qué tan necio?<br />
Duo: Perdón, pero es que odio no estar con él, quiero a alguien<br />
Quatre: Si, y por eso me tocas ¿verdad?<br />
Duo: No serás Heero, pero ya es algo<br />
Quatre: Que listo me saliste</p>
<p>Duo y Quatre dejan de hablar por un rato, después de unos momentos de silencio, Duo retoma su actitud poniendo su mano sobre la pierna de Quatre</p>
<p>Quatre: Ponte en paz<br />
Duo: No quiero</p>
<p>Duo se acerca a Quatre y logra besarlo, Quatre reacciona y aleja a Duo de él</p>
<p>Quatre: Lo sabía, aún estas un poco ebrio<br />
Duo: Solo un poco, ven acá<br />
Quatre: No, no sabes lo que haces, así que será mejor que te vayas, por favor<br />
Duo: No te rehúses por favor<br />
Quatre: Duo, si llega Trowa me voy a meter en problemas<br />
Duo: No llega</p>
<p>Duo sé acerca de nuevo a Quatre y lo besa, ésta vez lo sujeta para que no lo aleje</p>
<p>Quatre: Es&#8230; espera<br />
Duo: Te está gustando ¿verdad?<br />
Quatre: Si, digo ¡no!, ya vete por favor</p>
<p>Duo besa el cuello de Quatre mientras desabrocha dos botones de su camisa, Quatre no podía soltarse quedándose totalmente inmóvil cuando Duo comienza a besar su pecho donde había desabrochado la camisa; en ese momento, llegan Heero y Trowa, quienes al ver la escena no hacen más que quedarse ahí, hasta que Quatre se percata de que ambos están ahí</p>
<p>Quatre. ¡Trowa, Heero!<br />
Duo: ¿Qué?</p>
<p>Duo se detiene al instante y se levanta del sillón al igual que Quatre; Heero sale de la casa muy enojado, siendo perseguido por Duo; mientras que Trowa solo mira fijamente a Quatre no mostrándose afectado por la escena. Heero es alcanzado por Duo</p>
<p>Duo: Heero espera<br />
Heero: No, sigue divirtiéndote, por mi no te detengas<br />
Duo: Heero te amo<br />
Heero: Si, bonita forma de demostrarlo, haciendo cosas con Quatre<br />
Duo: Espera, es que tu no entiendes<br />
Heero: ¿Entender? Entender ¿qué? Duo, debo entender supongo que solo te divertías un poco ¿no?<br />
Duo: No, entiende que tu ausencia me hirió Heero, yo solo tomé un poco de licor y ya no controlé mis acciones y es que, me haces falta<br />
Heero: Déjame recordarte que fuiste tú quien me echó de su casa y me corrió de su vida<br />
Duo: Jamás desearía que te alejaras de mi vida Heero, aquel día que te pedí que te fueras estaba un poco alterado y dije cosas que no quería decir, pero la verdad es que jamás he querido que salgas de mi vida Heero, al contrario, lo que más deseo es que permanezcas a mi lado por siempre<br />
Heero: Yo no te entiendo Duo<br />
Duo: Es que a veces puedes ser irritante y frío<br />
Heero: Duo, ¡escúchame!, yo te amo, pero no puedo cambiar la persona que soy, créeme, cuando parece que soy frío en verdad estoy siendo franco contigo, te amo y por eso no puedo mentir, aunque a veces no te trate bien no quiere decir que en verdad no te ame, es solo que así soy y no puedo cambiar<br />
Duo: Reelena te hizo cambiar<br />
Heero: Reelena solo me hizo recordar que soy un ser humano con sentimientos y no una máquina de matar, pero a pesar de eso, ella jamás me hizo establecerme, eres la primera persona con quien he vivido<br />
Duo: Heero&#8230;<br />
Heero: Verte con Quatre me dolió mucho Duo, y dudo que pueda perdonarte por ahora<br />
Duo: Pero Heero<br />
Heero: Lo siento Duo, te amo, pero no te puedo perdonar<br />
Duo: Heero yo te amo demasiado, no me hagas esto<br />
Heero: Lo siento</p>
<p>Heero trata de irse pero Duo lo abraza por la espalda</p>
<p>Duo: No me dejes Heero<br />
Heero: Suéltame<br />
Duo: No, si te suelto es posible que no vuelvas a mí<br />
Heero: Te digo que me sueltes</p>
<p>Duo sigue abrazando a Heero mientras éste no hace más que quedarse ahí. Mientras en casa de Quatre, Trowa después de mirarlo fijamente se retira a su habitación, Quatre sube tras él, y al entrar a la habitación de ambos, lo ve juntando sus cosas</p>
<p>Quatre: ¿Qué haces?<br />
Trowa: ¿Qué no se nota?, me estoy yendo, al parecer soy un estorbo en tu vida<br />
Quatre: Jamás he dicho eso Trowa<br />
Trowa: Lo sé, pero lo de hoy lo ha dejado claro<br />
Quatre: Te equivocas, esto es un error<br />
Trowa: Quatre, no trates de engañarme, entré y te vi con Duo, además vi sus ropas mojadas en el suelo, ¿pasó algo?<br />
Quatre: ¿Qué? ¡Claro que no!, deja te explico<br />
Trowa: Ahórrate tus excusas<br />
Quatre: Mira, Duo llegó y estaba muy triste por lo de Heero, entonces me pidió licor y yo se lo di, él tomó demasiado y después empezó a decir cosas raras, yo lo metí al baño para mojarlo con agua fría y que se le bajara el alcohol un poco, después le presté ropa y le di café, después de eso comenzó a decir que quería darle celos a Heero<br />
Trowa: Y tu decidiste ser su ayudante ¿no?<br />
Quatre: Claro que no, él me tomó a la fuerza y me besó, después quería desabrochar mi camisa<br />
Trowa: Si claro, yo te vi muy paciente recibiendo sus besos<br />
Quatre: No sabía como actuar, Duo es fuerte además de eso. Trowa, te amo y lo sabes, también sabes que no hay otra persona con la cual yo quiera estar<br />
Trowa: ¿De verdad?<br />
Quatre: ¿Alguna vez te he mentido?<br />
Trowa: Supongo que no<br />
Quatre: ¿Me perdonas?<br />
Trowa: No sé</p>
<p>Quatre se acerca a Trowa y le da un tierno beso en los labios</p>
<p>Quatre: ¿Y ahora?<br />
Trowa: Aún no lo sé</p>
<p>Quatre se vuelve a acercar, lo toma del cuello y lo besa apasionadamente</p>
<p>Trowa: Está bien, te perdono<br />
Quatre: Trowa&#8230;</p>
<p>Quatre se lanza a los brazos de Trowa. Volviendo con Duo y Heero&#8230;</p>
<p>Duo: Perdóname por favor Heero<br />
Heero: ¡No!</p>
<p>Heero consigue que Duo lo suelte y se va mientras Duo comienza a llorar hasta más no poder, para después irse decepcionado y triste por lo sucedido. Esa misma noche Duo estaba muy triste, decide salir al balcón a ver las estrellas mientras recuerda lo sucedido esa tarde, Duo no puede evitar las lagrimas que se derramaban de sus ojos; mientras Duo continuaba pensando en Heero&#8230;</p>
<p>Heero: No sé porque demonios estoy aquí, la casa de Duo es a la próxima cuadra, ¿habré venido inconscientemente? , Duo ¿por qué me hiciste esto?</p>
<p>Heero se sienta en el suelo de ese lugar mientras recuerda buenos momentos a su lado</p>
<p>Heero: Casi lo olvidaba, por pensar solamente en las cosas malas que hemos pasado, se me habían olvidado todas las cosas buenas que pasamos. Como extraño sus besos, sus caricias y esa sonrisa.</p>
<p>Mientras en casa de Duo</p>
<p>Duo: Fui un estúpido, tal vez Heero fue a disculparse y yo con mis tonterías ¿por qué no le hice caso a Quatre?, ahora debo pagar las consecuencias de mis actos. Me duele bastante no tenerlo a mi lado, cuando está conmigo el tiempo se detiene y todo cambia totalmente, pero cuando no lo está todo en mi vida se pone gris; pero debo acostumbrarme al vacío que tendrá mi vida sin él.</p>
<p>De nuevo con Heero</p>
<p>Heero: Debo hacer mi orgullo a un lado tal y como lo dijo Trowa, después de todo es verdad, Duo olía a alcohol y dudo mucho que estando sobrio pensaría siquiera en herirme, creo que fui muy drástico con él.</p>
<p>Heero se levanta y camina hacia casa de Duo, estando a los pies del balcón ve a Duo mirando al cielo, sigilosamente comienza a subir hasta donde está él, cuando por fin está arriba Duo lo ve fijamente derramando unas lagrimas</p>
<p>Duo: Heero yo&#8230;<br />
Heero: Ssshhh, no hables</p>
<p>Heero toma a Duo por la cintura y después lo besa, Duo corresponde a ese beso mientras coloca sus manos en el rostro de Heero</p>
<p>Duo: Quiero que sepas que&#8230;<br />
Heero: No arruines el momento</p>
<p>Heero abraza a Duo fuertemente, lo besa de nuevo y después susurra &#8220;te amo&#8221; en su oído, al oír esas palabras, Duo besa a Heero y éste comienza a desabrochar su camisa mientras se dirigen a la habitación. Al día siguiente al despertarse Duo extiende su mano al otro lado de la cama esperando abrazar a Heero, pero al no estar él ahí abre los ojos, se levanta, toma su ropa para vestirse y sale de la habitación</p>
<p>Duo: ¡Heero! ¿dónde estas?</p>
<p>Duo busca por toda la casa pero Heero no se encuentra en ella, al caminar hacia la cocina ve una nota escrita por él en el refrigerador, la cual decía &#8220;Duo, perdón por lo de anoche, no sé que me pasó, supongo que me dejé llevar por el momento, pero la verdad es que aún no estoy listo para perdonarte, espero lo entiendas y también entiendas porque ya no puedo verte, hasta nunca Duo, espero seas feliz. P.D. Dejé algunas cosas tuyas donde Quatre porque por ahora no quiero verte, espero las recojas pronto&#8221;. Al terminar de leer la nota Duo no puede evitar comenzar a llorar; una hora después Duo sale de su casa dirigiéndose al palacio de Quatre, al llegar Quatre le abre y dice que pase, al llegar Duo al recibidor ve al fondo un letrero que dice &#8220;Felicidades&#8221;, sale Trowa y dispara serpentinas sobre Duo, después sale Heero de su escondite con un ramo de flores, se acerca a Duo y se lo entrega</p>
<p>Duo: Pero&#8230; ¿Qué está pasando aquí?<br />
Heero: ¿Qué no te das cuenta?, lo de la nota fue un truco para traerte aquí<br />
Duo: No entiendo<br />
Quatre: Estamos celebrando el regreso tuyo y de Heero<br />
Trowa: Heero quería prepararte algo especial e inventó que lo de anoche había sido un error<br />
Duo: Entonces ¿si me perdonaste?<br />
Heero: Claro que si, porque te amo; al principio dudé bastante pero después me di cuenta de qué es lo que quería realmente y eso fue estar a tu lado, no importándome lo que hiciste mal, sino en todo lo que has hecho bien, y eso es estar a mi lado a pesar de ser una persona &#8220;difícil de llevar&#8221;<br />
Duo: Entonces tu&#8230;<br />
Heero: Si, admito que me porté como un cretino<br />
Duo: Entonces supongo que esto es una reconciliación<br />
Heero: No, lo fue anoche<br />
Duo: Si que lo fue</p>
<p>Heero y Duo se abrazan fuertemente; Trowa coloca su mano en el hombro de Quatre mientras observan como Duo y Heero por fin están juntos</p>
<p>Heero: ¿Sabes?, me hiciste mucha falta<br />
Duo: Y tú a mí<br />
Heero: Prometo que de hoy en adelante cambiaré para que nuestra relación sea más sólida<br />
Duo: ¿Lo prometes?<br />
Heero: Te lo prometo<br />
Quatre: Bueno, y ahora que están juntos de nuevo ¿vamos a algún lugar?<br />
Heero: Si, pero antes&#8230;<br />
Trowa: Queremos darles un regalo<br />
Duo: ¿De verdad?<br />
Quatre: Es muy lindo de su parte</p>
<p>Trowa y Heero se sonríen, después Trowa se acerca a Heero y comienzan a besarse ante las miradas de asombro de Quatre y Duo, cuando dejan de besarse Duo y Quatre gritan &#8220;¿Qué les pasa?&#8221;, Trowa y Heero comienzan a reírse</p>
<p>Heero: A ver Duo ¿qué se siente?<br />
Trowa: Si Quatre ¿cómo se siente ver al ser que amas con otra persona?<br />
Duo: Pues&#8230;<br />
Quatre: Bueno yo&#8230;<br />
Duo: Jajajaja ¿por qué mejor no nos vamos?<br />
Quatre: Si, creo que tengo cosas que hacer<br />
Heero: ¡DUO!, no huyas y dime ¿qué pensabas al besar a Quatre?<br />
Trowa: Quatre amor, vamos, explícame</p>
<p>Quatre y Duo comienzan a correr mientras son perseguidos por Trowa y Heero.<br />
De noche en casa de Duo, Heero y él se encontraban en el balcón, había velas dispersadas, y a un costado una botella de vino, ambos se encontraban en el suelo, Duo acostado en piernas de Heero, mientras acariciaba su largo y sedoso cabello</p>
<p>Duo: Me alegra que estés de nuevo aquí<br />
Heero: A mí me alegra volver a estar a tu lado, extrañaba esto<br />
Duo: ¿Me lo dices a mí?, la casa no es lo mismo sin ti<br />
Heero: Te amo tanto ¿lo sabías?<br />
Duo: Claro que sí</p>
<p>Heero y Duo permanecen juntos en aquel balcón mientras eran testigos de cómo se consumía la noche</p>
<p>AHORA SI &#8230; F I N</p>
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		<title>A Flor de Piel</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:05:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p> Este es el año 198 después de la colonia, las batallas de los Gundams habían terminado por completo y reinaba la paz en las colonias, los 5 pilotos vivían sus vidas en total armonía. Un año atrás, la ministro de relaciones exteriores Reelena Pitscraf había muerto victima de una extraña enfermedad, dejando a Heero Yuy muy triste por su partida, aún así éste siguió con su vida como normalmente lo hacía: solo, sin lugar fijo a donde ir, pero aún sabiendo que contaba con varios amigos, hasta que un día decide recurrir a uno en especial.<br />
En una colonia espacial&#8230;</p>
<p>Duo: ¿Alguien viene a ésta hora?&#8230;&#8230;.. ya voy, no se desespere<br />
Heero: Hola<br />
Duo: Pero si es Heero ¿cómo estas?<br />
Heero: ¿Puedo pasar?<br />
Duo: ¿Eh?, si, gracias por contestar mi pregunta<br />
Heero: Estoy bien<br />
Duo: Así está mejor&#8230; por cierto, ¿de verdad estás bien?, vi en las noticias lo de Reelena, de verdad lo siento viejo<br />
Heero: Estoy bien, ya te lo dije<br />
Duo: Bueno, pues como digas. Oye Heero, ¿qué te trajo por aquí?<br />
Heero: ¿Té molesta que venga?<br />
Duo: Claro que no, es que eso no es normal en ti, no sueles tener esa delicadeza hacia las personas<br />
Heero: A decir verdad, no tenía otro lugar a donde ir<br />
Duo: Vaya, como que extrañabas verme, pues mejor te hubiera ido si fueras donde Quatre, el por lo menos tendría mucha comida<br />
Heero: Lo pensé, es solo que tu estabas más cerca<br />
Duo: Que sutil eres<br />
Heero: Entonces ¿puedo dormir aquí?<br />
Duo: Claro, déjame ver que tengo por ahí para que te tapes<br />
Heero: ¿Me dejarás el sillón?<br />
Duo: Pues que esperabas ¿qué te dejara mi cama?<br />
Heero: Yo soy la visita, es lo menos que podrías hacer<br />
Duo: Ah, contigo es imposible hablar, ahora vuelvo</p>
<p>A pesar de que Heero dijo que se encontraba bien, la verdad aún sentía tristeza por la partida de su querida Reelena, Duo lo había notado, pero no se atrevía a volver a tocar el tema</p>
<p>Heero: ¿Mmm?, oye Duo, la última vez que vine, había una foto aquí, donde estabas con esa niña, la que nos llevó en una ocasión la información enemiga<br />
Duo: Ah, hablas de Hilde ¿no es cierto?, a decir verdad, ella me enfadó un poco, nos separamos a ver que pasaba, pero ya no he vuelto a saber de ella<br />
Heero: ¿Entonces estaban juntos?<br />
Duo: ¿Te refieres a sí éramos novios?, pues la verdad no lo éramos, es solo que, bueno&#8230;<br />
Heero: Entiendo<br />
Duo: [Heero]</p>
<p>Duo le entrega las cosas a Heero y se retira a dormir, dándole las buenas noches, pero Heero no contesta. Al día siguiente muy temprano&#8230;</p>
<p>Duo: ¿Más visitas?&#8230; Heero, abre por favor<br />
Heero: Yo soy el invitado<br />
Duo: Ay por Dios, yo abriré pues<br />
Trowa: Buenos días<br />
Duo: Vaya, vaya, vaya, pero si es Trowa, al parecer soy el más popular ¿o qué?<br />
Trowa: No te emociones Duo, mi intención era ir con Quatre, pero tú estas más cerca<br />
Duo: Uy si, díganme los dos ¿qué tiene Quatre que no tenga yo?<br />
Heero: Comida y dinero<br />
Trowa: Un palacio<br />
Duo: Ya entendí ¿sí?<br />
Trowa: ¿Qué hay de desayunar?<br />
Duo: Pero si yo no soy Quatre, no tengo nada de comida ¿no es cierto?, miren, allá enfrente hay un restaurante de comida rápida ¿qué les parece?<br />
Trowa: Vamos Duo, era broma<br />
Heero: Yo no bromeaba<br />
Duo: Mmm, bueno, está bien, ahorita preparo algo</p>
<p>En eso alguien llama a la puerta</p>
<p>Duo: ¿Podrían abrir por favor?<br />
Trowa: No<br />
Heero: Yo soy el invitado<br />
Duo: Pues no recuerdo haberte invitado, yo abro<br />
Quatre: Muy buenos días Duo<br />
Duo: Ay, hola Quatre, llegas a tiempo, mira<br />
Quatre: Ah, Heero y ¡Trowa!<br />
Duo: Pasa&#8230;&#8230; ay, si llega Gufei voy a suicidarme<br />
Quatre: ¿Se trata de una reunión?<br />
Duo: Pues al parecer si, aunque yo no invité a ninguno<br />
Quatre: Heero, me enteré de Reelena en las noticias, lo siento mucho<br />
Heero: Eso no tiene importancia<br />
Quatre: ¿Uh?&#8230;.. bueno, am, Trowa ¿cómo van las cosas en el circo?<br />
Trowa: Me retiré por un tiempo<br />
Quatre: ¿Qué pasó?<br />
Trowa: No quiero hablar de ello<br />
Quatre: Está bien</p>
<p>Duo se percata de la expresión de Quatre por la forma de hablar de Trowa</p>
<p>Duo: [Pobre Quatre, mira que enamorarse de alguien como Trowa, pobrecito]<br />
Heero: ¿Tan grave es?<br />
Trowa: No, no es grave<br />
Heero: ¿Entonces?<br />
Trowa: Bueno, por lo que veo, estas pensando que lo que haya sido no puede ser peor que perder a esa mujer ¿no es cierto?<br />
Heero: Jamás dije eso<br />
Duo: Vamos muchachos, hace mucho que no nos vemos, no empecemos con riñas ¿sí?<br />
Quatre: Duo tiene razón, los invito a desayunar<br />
Duo: ¿Tu también Quatre?<br />
Quatre: ¿Yo también que?</p>
<p>En el restaurante&#8230;</p>
<p>Duo: Eso estaba delicioso, gracias amigo<br />
Quatre: No es nada<br />
Heero: ¿Es por ella no?<br />
Trowa: ¿De nuevo Heero?<br />
Heero: Solo quiero que digas la verdad<br />
Trowa: Pues creo que ya son demasiadas las palabras que has dicho hoy ¿no?, generalmente no hablas mucho Heero<br />
Heero: Já, si es por ella<br />
Trowa: Ay, ella tiene a otro ¿de acuerdo?</p>
<p>Al oír tales palabras Quatre refleja una sonrisa en su rostro</p>
<p>Duo: ¿?<br />
Trowa: Si, Catherine tiene a otro<br />
Quatre: Tu&#8230; ¿te enamoraste de ella Trowa?<br />
Trowa: Si<br />
Quatre: Ya veo<br />
Heero: ¿Lo ves?, que te costaba decirlo<br />
Trowa: Y la amaba demasiado, y la sigo amando<br />
Quatre: ¿Saben?, ahorita vuelvo<br />
Duo: Tu lo hiciste adrede ¿no es cierto Trowa?<br />
Trowa: ¿Qué dices?<br />
Duo: ¡No te hagas el tonto!, sabes perfectamente lo que Quatre siente por ti y aún así lo dijiste solo para fastidiarlo<br />
Trowa: No es verdad<br />
Duo: ¿No?<br />
Trowa: No<br />
Heero: Esto si que es interesante<br />
Trowa: ¿Qué cosa?<br />
Heero: Ya hasta parecemos amigos de verdad<br />
Duo: Heero&#8230;</p>
<p>Todos terminan de desayunar y se retiran del lugar para ir de nuevo a casa de Duo, al llegar en la puerta se encuentran con Gufei que está sentado</p>
<p>Duo: ¡Gufei!<br />
Heero: ¿No dijiste que te suicidarías?<br />
Duo: ¡Cállate!</p>
<p>Ya dentro</p>
<p>Duo: ¿Qué te trae por aquí Gufei?<br />
Gufei: Mi intención era ir con Quatre, pues recordé que tu nunca tienes comida en casa, pero me dio pereza ir hasta allá<br />
Duo: ¿Se pusieron de acuerdo o qué?</p>
<p>Los 5 ex pilotos de los Gundams permanecieron un rato en casa de Duo, hasta que Gufei tuvo que marcharse</p>
<p>Quatre: Salúdame a la señorita Sally<br />
Gufei: Está bien<br />
Duo: Bueno, uno menos<br />
Trowa: Dos<br />
Duo: ¿También ya te vas?<br />
Trowa: Si<br />
Duo: Pero dijiste que ya no estabas en el circo, supongo que no tienes a donde ir<br />
Trowa: Dormir bajo algún puente será más benigno que quedarme con ustedes<br />
Duo: Que amable eres<br />
Quatre: Yo también me retiro, la pasé muy bien Duo, muchas gracias<br />
Duo: Bueno, ustedes se lo pierden</p>
<p>Quatre y Trowa salen al mismo tiempo de casa de Duo, Trowa toma su camino y Quatre lo sigue un poco</p>
<p>Trowa: ¿Qué quieres?<br />
Quatre: Té noto, un poco hostil conmigo<br />
Trowa: Tonterías, si me permites debo irme<br />
Quatre: ¿Quieres venir conmigo?<br />
Trowa: ¿Eh?<br />
Quatre: Se que no tienes a donde ir, y yo pensé que tal vez tu, bueno, quisieras venir a mi palacio<br />
Trowa: No gracias<br />
Quatre: Trowa yo&#8230; solo un día ¿si?, mañana temprano te iras, té lo prometo<br />
Trowa: Está bien</p>
<p>De nuevo en casa de Duo</p>
<p>Heero: ¿Tienes agua caliente?<br />
Duo: Si, en mi casa siempre hay<br />
Heero: Bien<br />
Duo: Si quieres una toalla, te presto una<br />
Heero: Si, ya que<br />
Duo: La amabilidad no es una de tus virtudes ¿verdad?</p>
<p>Heero toma la toalla y se mete a bañar</p>
<p>Duo: ¿Se te ofrece algo más?<br />
Heero: Si, que te alejes de la puerta<br />
Duo: Vamos, ni que fuera a espiarte&#8230;&#8230;. Ay, está bien, oye Heero, creo que has cambiado un poco<br />
Heero: ¿Qué?<br />
Duo: Tu nunca habías estado tanto tiempo a mi lado ¿crees que ya seamos amigos?<br />
Heero: Para nada, la amistad no me interesa<br />
Duo: Ash, eres una persona difícil ¿sabias?<br />
Heero: Pero me gusta&#8230; tener compañía<br />
Duo: Ya veo [¡Heero!, eso no es normal en ti]</p>
<p>Más tarde</p>
<p>Duo: Oye Heero ¿de verdad lo de Reelena no te está afectando en estos momentos?<br />
Heero: Ya te he dicho que no, deja de mencionar su nombre<br />
Duo: Está bien, no te molestes, y a propósito ¿qué has sabido de Zechs?<br />
Heero: Nada, y no me interesa<br />
Duo: ¿Por el pasado que tienen? ¿O por qué es hermano de Reelena?<br />
Heero: ¿Qué tiene que ver eso?<br />
Duo: Al parecer no te quieres acordar de ella ¿tanto te duele?<br />
Heero: ¡Ya cállate Duo!<br />
Duo: Calma amigo<br />
Heero: Tu no sabes lo que es perder al ser que amas, no sabes nada, eres un estúpido<br />
Duo: Heero&#8230;</p>
<p>Duo se retira a su habitación, mientras Heero no puede dormir, así que se levanta y sale fuera de la casa; un ratos más Duo se levanta por agua y al no ver a Heero sale a buscarlo, al verlo sentado mirando las estrellas el también se sienta junto a él</p>
<p>Duo: Lo siento Heero, no quise meterme en tus asuntos.<br />
Heero: Olvídalo<br />
Duo: ¿Sabes?, tal vez no se compare con que el ser que amas haya muerto, pero cuando dejé a Hilde, al principio me sentía muy solo, tu sabes, sin alguien del otro lado de la cama a quien abrazar<br />
Heero: ¿Tú?<br />
Duo: ¿Eh?, bueno Heero, nada de malo tiene que ella viniera de vez en cuando y, tu sabes&#8230;<br />
Heero: Eso no me interesa, es que, esto me parece extraño, tu y yo hablando así<br />
Duo ¿A qué te refieres?<br />
Heero. Hasta hace poco, lo único que nos unía eran los Gundams, más sin embargo hoy hablamos de mujeres y de sexo<br />
Duo: ¿Estamos hablando de sexo?<br />
Heero: ¿Acaso soy el único que sigue la conversación?<br />
Duo: Lo siento, si, es verdad, todo ha cambiado mucho, pero me gusta más así ¿sabes?<br />
Heero: ¿Mmm?</p>
<p>Heero mira fijamente la expresión en el rostro de Duo, una expresión que en él jamás se había visto, aunque Duo siempre había sido el más alegre de los 5, ese rostro reflejaba una alegría diferente. Mientras que en el palacio de Quatre, éste entra a la habitación otorgada para Trowa, se para a un lado de la cama y comienza a acariciar el cabello de Trowa, sin percatarse de que éste está despierto</p>
<p>Quatre: Trowa, querido y amado Trowa, como deseé el día en que volviera a verte, no sabes cuan feliz soy en éste momento<br />
Trowa: [¿Hasta cuando dejará de tocarme?]<br />
Quatre: Sé que estas triste por lo de esa mujer, y quiero que me perdones de haberme alegrado por ello, soy un tonto, me gustaría decirte frente a frente lo que siento por ti, si tan solo me estuvieras escuchando.</p>
<p>Quatre suelta ligeramente el cabello de Trowa, se acerca para intentar besarlo pero se retracta y mejor se retira de esa habitación. Al día siguiente&#8230;</p>
<p>Trowa: Buenos días<br />
Quatre: Buenos días ¿dormiste bien?<br />
Trowa: No mucho<br />
Quatre: ¿Quieres desayunar?<br />
Trowa: Si, pues después me iré<br />
Quatre: ¿Tan pronto?<br />
Trowa: No es mi estilo estar en un solo lugar, por eso trabajaba en un circo<br />
Quatre: Es verdad, olvidaba como eras Trowa<br />
Trowa: Oye Quatre [No, creo que no sería buena idea decirle que anoche lo escuché]<br />
Quatre: Dime<br />
Trowa: No es nada, olvídalo<br />
Quatre: [Hoy Trowa luce muy bien]</p>
<p>Trowa se percata de la mirada de Quatre y del sonrojo del mismo</p>
<p>Trowa: ¿Sabes?, otro día no me hará mal<br />
Quatre: ¿De verdad?, que felicidad</p>
<p>Mientras en casa de Duo</p>
<p>Heero. Duo, gracias por todo, pero debo irme<br />
Duo: ¿Tan pronto te vas?<br />
Heero: Así es<br />
Duo: Y supongo que irás donde Quatre ¿no?, por lo menos tendrías comida<br />
Heero: No es eso, tengo algo que hacer, volveré en unos días, si no te importa, claro<br />
Duo: No, claro que no [Y si que has cambiado amigo Heero, se nota que ya somos amigos]</p>
<p>Heero sale de la casa, Duo se queda a desayunar, y cuando voltea al calendario se percata de algo</p>
<p>Duo: Vaya, pero si hoy es el día en que Reelena cumple 6 meses de muerta, ahora sé a donde va ese estúpido de Heero</p>
<p>Al llegar al panteón</p>
<p>Heero: Reelena&#8230; me hubiese gustado haberte dicho de mis sentimientos antes de que murieras; déjame contarte que el otro día vi a Zechs, al parecer se ha casado con Noin, lastima que no pudiste estar ahí, de seguro estarías sonriendo como siempre, ahora es cuando me doy cuenta de lo que esa sonrisa representaba para mi, ¿sabes?, el otro día me pareció ver tu semblante en Duo ¿qué crees que signifique?, tal vez te extraño tanto que te veo en cualquier persona, já ¿pero que tonterías estoy diciendo?, Reelena, me he dado cuenta de que tener amigos es bueno: Trowa, Duo, Quatre y Gufei, todos ellos se han convertido en parte importante de mi vida, y ahora, por alguna extraña razón, la compañía de Duo cada vez me parece más amena, no me había dado cuenta de lo alegre y optimista que es; cuando platico con Trowa es como si por fin tuviera el hermano que jamás tuve, nos parecemos tanto y jamás lo había notado; Quatre siempre tan amable y preocupado por todos, él a veces puede parecer raro, pero es buena persona; Gufei, bueno ¿qué te podría decir de él?, siempre está pensando en algo creativo, es el único de los 5 que sigue en las fuerzas, aunque es solo un preventivo, habla tan poco que no sé casi nada de él. Bueno, Reelena, debo irme, te dejo estas flores, estaré a tu lado, no te olvides de eso por favor.</p>
<p>Heero se marcha del panteón y se va a caminar. Casi de noche</p>
<p>Duo: Heero no ha vuelto, ¡va!, pero que me importa si regresa o no, es su problema&#8230; a decir verdad si estoy esperando a que llegue, pero que tonto soy<br />
Heero: Ya llegué<br />
Duo: ¡Heero!<br />
Heero: Tengo sueño, creo que ya me dormiré<br />
Duo: ¿Fuiste a visitar la tumba de Reelena no es cierto?<br />
Heero: ¿Y si así fue qué?<br />
Duo: Nada, es que habías dicho que no te importaba y por eso creí&#8230;<br />
Heero: ¿Qué no recuerdas la plática de ayer?<br />
Duo, Es verdad, lo siento Heero</p>
<p>Duo se retira a su cuarto, mientras que Heero se queda en la sala. Minutos después, Heero entra a la habitación de Duo para pedirle una sábana más, al entrar se lo encuentra sentado frente al espejo con el cabello suelto</p>
<p>Duo: ¿Se te ofrece algo?<br />
Heero: Me dio un poco de frío ¿tendrás una sábana más?<br />
Duo: Ahorita veo, pero antes ¿podrías ayudarme con mi cabello?, es que no puedo peinarlo bien<br />
Heero: Si, está bien</p>
<p>Heero toma el peine y comienza a peinar el cabello de Duo</p>
<p>Heero: Es muy largo<br />
Duo: Es verdad, pero así me gusta<br />
Heero: Es la primera vez que te veo el pelo suelto<br />
Duo: Es verdad ¿y que tal eh?<br />
Heero: También es la primera vez que lo toco y es tan liso [Reelena también tenía un cabello hermoso]<br />
Duo: ¿Heero?<br />
Heero: Dime<br />
Duo: ¿Por qué te detienes? ¿Y por qué me miras así?<br />
Heero: ¿Yo?<br />
Duo: Te vi por el espejo, esa mirada no es normal en ti Heero<br />
Heero: Ay muchas cosas en mi que ya no son iguales, créeme<br />
Duo: ¿Cómo qué?<br />
Heero: No es nada, ya está, ahora si ¿podrías darme esa sábana?<br />
Duo: Es cierto, déjame buscarla</p>
<p>Heero observaba detenidamente a Duo mientras buscaba la sábana</p>
<p>Heero: [De nuevo veo el semblante de Reelena en Duo]<br />
Duo: Lo siento amigo, ya no tengo más<br />
Heero: Que mal<br />
Duo: Oye Heero, creo que deberías dormir aquí, es menos frío<br />
Heero: Pero&#8230;<br />
Duo: Vamos, traite tus cosas<br />
Heero: Está bien</p>
<p>Heero acomoda las cosas para dormir a un lado de la cama de Duo</p>
<p>Duo: ¿Quieres ver televisión?<br />
Heero: Si, por que no<br />
Duo: Veamos que hay: basura, basura, basura, telenovelas, basura, música, ah!, películas, a ver que película hay ¿de cuales te gustan Heero?<br />
Heero: No me gusta ver películas, pero si no hay más, pues prefiero las de acción<br />
Duo: Eso si que no me sorprende de ti<br />
Heero: Pero ésta nada parece de acción<br />
Duo: ¿Mmm?, parece ser de esas cursis<br />
Heero: Tampoco lo creo, mira<br />
Duo: ¡Haaa!, es de esas porno, deja le cambio<br />
Heero: No, ahí déjale<br />
Duo: Pero Heero<br />
Heero: Ver un poco no mata ¿o si?</p>
<p>Después de ver la película 20 minutos<br />
Duo: Esto es aburrido, mejor le cambio<br />
Heero: Si, mejor<br />
Duo: Oye Heero ¿hace cuánto que no besas a alguien?<br />
Heero: Eso no te incumbe<br />
Duo: Perdón pues<br />
Heero: Lo bastante como para olvidarlo<br />
Duo: Bastante ¿verdad?, oye y&#8230; ¿tienes ganas de volver a besar a alguien?<br />
Heero: Si<br />
Duo: ¿Quieres hacerlo en éste momento?<br />
Heero: ¿Qué dices?<br />
Duo: Que si quieres besar a alguien en éste momento<br />
Heero: No, gracias<br />
Duo: ¿Sabes?, ayer cuando estábamos mirando las estrellas afuera, sentí muchas ganas de besarte<br />
Heero: ¿Qué dices?<br />
Duo: Si, y no se porque no lo hice, la verdad las ganas eran muchas<br />
Heero: Duo&#8230;, pero si yo también soy hombre<br />
Duo: Vamos, un beso no te convierte en nada, es solo por recordar como es besar<br />
Heero: ¿Es en serio?<br />
Duo: Si, vamos, no seas tímido, solo un beso y ya<br />
Heero: Está bien</p>
<p>Heero se levanta del suelo y se sienta en cama de Duo, Heero estaba temblando mucho, mientras que Duo estaba totalmente tranquilo, con todo y nervios Heero lo toma del cuello y lo trae hacia él, Duo cierra los ojos y abre ligeramente su boca, Heero por fin se acerca y lo besa, segundos después Heero se aleja</p>
<p>Duo: ¿Y bien?<br />
Heero: Ya lo recordé<br />
Duo: Besar es muy bueno ¿no?<br />
Heero: Si<br />
Duo: Bien, ya es tarde, que pases buenas noches.<br />
Heero: Buenas noches Duo</p>
<p>Al día siguiente&#8230;</p>
<p>Duo: Por fin te levantas, buenos días<br />
Heero: Si, buenos<br />
Duo: Preparé café y pan, lo siento si no hay más<br />
Heero: Con esto está bien<br />
Duo: [Que raro, generalmente comentaría algo de mi pobreza y de la riqueza de Quatre] ¿Quieres más pan?<br />
Heero: No, gracias<br />
Duo: Heero ¿te sientes bien?<br />
Heero: ¿Qué te pasa Duo?<br />
Duo: ¿Yo?, pero si eres tú el que se está comportando raro<br />
Heero: No te hagas el tonto Duo, ayer nos besamos y hoy actúas como si nada hubiese pasado<br />
Duo: Te dije que solo era un beso ¿no?, no te alteres<br />
Heero: ¿Solo un beso?, Duo, tenía bastante tiempo sin besar, era obvio que después de tanto tiempo un beso significaría mucho para mí<br />
Duo: Lo siento si eso te confundió Heero ¿pero que esperas de mi? ¿qué te dé de abrazos y te diga hola mi amor?, fue solo un beso<br />
Heero: Para mí fue más que un beso ¡estúpido!<br />
Duo: ¿Heero?<br />
Heero: Tu no comprendes, desde hace unos días que he visto el semblante de Reelena en ti, cada vez que te veía me recordaba a ella, ayer que te vi con el pelo así, me la recordaste más que nunca y después, después nos besamos, al principio creí que era por ese semblante que lo había hecho, pero la verdad es que es algo más allá de cualquier parecido con Reelena, Duo yo&#8230; creo que me gustas<br />
Duo: Heero yo&#8230; no sé que decir, de verdad lo siento<br />
Heero: ¿Lo sientes?<br />
Duo: No quería hacerte sentir mal, de haber sabido, mejor no nos besamos<br />
Heero: Te equivocas, que bueno que nos besamos, eso me hizo ver la verdad de las cosas<br />
Duo: Heero yo&#8230;</p>
<p>Heero se acerca rápidamente a Duo y lo besa, Duo se sorprende al principio, pero las manos de Heero en su cintura lo hicieron corresponder con las suyas en su cuello, y así ambos se funden en un beso pasional, las manos de Heero se pasan a las caderas de Duo y las de Duo acarician el cabello de Heero</p>
<p>Heero: ¿Y bien?<br />
Duo: Ese beso fue&#8230;<br />
Heero: Lo sé</p>
<p>Nuevamente Heero toma a Duo en sus brazos y lo besa, ésta vez el beso los lleva a ambos a acostarse en el mueble de la sala, hasta que el timbre los hace levantarse; Duo abre la puerta</p>
<p>Duo: Gufei<br />
Gufei: Perdón que te moleste así pero olvidé el otro día algo<br />
Duo: Si, pasa</p>
<p>Gufei entra a la casa de Duo y observa que Heero está volteando hacia abajo, y se percata de que su cabello está un poco alborotado, voltea con Duo y ve como se acomoda su trenza, Gufei toma lo que olvidó el otro día y se dispone a ir, antes de eso, mira fijamente a ambos y ya se va</p>
<p>Duo: Uy, por fin se fue ¿en qué estábamos?<br />
Heero: El se dio cuenta<br />
Duo: ¿Qué dices?<br />
Heero: Se dio cuenta de que llegó en un momento &#8220;inoportuno&#8221;<br />
Duo: Creo que es verdad<br />
Heero: ¿Sabes?, creo que será mejor si voy a caminar un rato, ahora vuelvo<br />
Duo: Como quieras [¿Heero y yo?, que locura ¿quién lo hubiera pensado?]</p>
<p>Heero sale de casa de Duo, minutos después Duo recibe una visita inesperada</p>
<p>Duo: ¿Qué haces aquí?<br />
Hilde: ¿Me invitas a pasar?<br />
Duo: Bueno pues, está bien<br />
Hilde: ¿Sabes Duo?, no vine solo de visita, vine a decirte que te extraño y que quiero volver contigo<br />
Duo: Hilde yo&#8230;<br />
Hilde: Lo sé, ya no te gusto<br />
Duo: No es eso, es que yo ya estoy con alguien, créeme que si hubieras venido 2 semanas antes sería diferente, aún te diría que sí<br />
Hilde: Ya veo, bueno ¿puedo darte un beso de despedida?<br />
Duo: Bueno, está bien</p>
<p>Hilde se acerca a Duo y ambos se besan, mientras lo hacen, Heero entra a la casa porque se olvidó de su chamarra, cuando entra los ve besándose, al cerrar la puerta Duo se percata de que estuvo ahí y va tras él</p>
<p>Hilde: ¡Duo!, ash, se fue ¿pues quien habrá entrado?<br />
Duo: Heero espera<br />
Heero: Déjame solo<br />
Duo: No es lo que piensas<br />
Heero: ¿Cómo sabes que es lo que estoy pensando?, entiendo que lo nuestro es para ti un jueguito, y será mejor que me vaya, al parecer tienes mejor futuro con ella, adiós y que seas feliz<br />
Duo: Vamos Heero, no seas melodramático, regresa, ella solo&#8230;<br />
Heero: No me interesa, créeme yo por ti no siento nada, solo dije que me gustabas, la verdad no me interesa sí estas con otra persona, adiós<br />
Duo: ¿Si no te interesa entonces por qué te vas?<br />
Heero: Buena pregunta, té daré una buena respuesta &#8220;porque se me da la maldita gana&#8221;</p>
<p>Heero lanza a Duo un fuerte golpe en la cara que lo tumba al suelo</p>
<p>Duo: ¡Si te quieres ir hazlo, al demonio contigo!</p>
<p>Heero sigue caminando mientras que Duo se queda en el suelo</p>
<p>Duo: Heero, no me dejes por favor.</p>
<p>Heero está bastante molesto y sigue caminando sin mirar atrás, mientras Duo se levanta y regresa a su casa, Hilde aún no se había marchado</p>
<p>Hilde: Duo ¿qué fue lo que pasó?<br />
Duo: No te interesa, además, creo que es mejor que te vayas<br />
Hilde: Pero Duo&#8230;<br />
Duo: Por favor ¿sí?, ya hiciste bastante créeme<br />
Hilde: Está bien Duo, pero quiero que sepas que me dio mucho gusto verte<br />
Duo: Ya vete [A mi también me dio gusto verte, porque así me di cuenta de mis verdaderos sentimientos, me di cuenta de que amo a Heero]</p>
<p>Al día siguiente en el palacio de Quatre</p>
<p>Trowa: Ahora sí debo irme<br />
Quatre: Está bien, te dije que no trataría de detenerte<br />
Trowa: Bueno, gracias por tu hospitalidad<br />
Quatre: No fue nada, recuerda que siempre eres bienvenido Trowa<br />
Trowa: Gracias, lo tomaré en cuenta&#8230; Am, Quatre ¿caminarías un poco conmigo?<br />
Quatre: Claro</p>
<p>Ambos caminan hasta que Trowa se detiene</p>
<p>Quatre: ¿Te pasa algo?<br />
Trowa: Quatre yo&#8230; la verdad es que no renuncié al circo por Catherine<br />
Quatre: ¿Qué dices?<br />
Trowa: En una ocasión ella me dijo que me quería, y a decir verdad yo también, es solo que le dije que antes necesitaba cerciorarme de lo que sentía por otra persona<br />
Quatre: Trowa&#8230;<br />
Trowa: Quatre, yo siempre he sabido de lo que tú&#8230;<br />
Quatre: ¡No, Trowa!, no digas nada, creo que es mejor que regrese, tengo cosas que hacer</p>
<p>Quatre se dispone a irse pero Trowa lo sujeta del brazo</p>
<p>Trowa: Fui a casa de Duo porque por un momento sentí mucha angustia y desesperación, no sabía como iba a reaccionar al verte<br />
Quatre: Pero es que&#8230;<br />
Trowa: No digas más Quatre, solo escúchame por favor<br />
Quatre: No hay nada que escuchar Trowa, ve con esa mujer y no vuelvas por favor<br />
Trowa: ¿Qué acaso no estas entendiendo?, lo que siento por ti es más fuerte<br />
Quatre: ¿Entonces tu&#8230;?<br />
Trowa: Si Quatre, yo te amo<br />
Quatre: ¿Por qué no me lo habías dicho antes?<br />
Trowa: No podía, sentía temor, no sabía lo que iba a pasar y no quería perder tu amistad si algo salía mal<br />
Quatre: ¿Qué podría salir mal?, si siempre has sabido que te amo, desde aquel día en que te conocí, sabías que no podía decirte que no porque también te amo<br />
Trowa: No es al rechazo a lo que le temía<br />
Quatre: ¿Entonces a qué?<br />
Trowa: A que llegara a amarte demasiado y que algo saliera mal, eso jamás me lo perdonaría<br />
Quatre: ¿Entonces&#8230;?<br />
Trowa: Yo no quiero hacerte daño, en ningún sentido quiero hacerlo, solo quiero que me aceptes a tu lado ¿si?, eso me haría muy feliz<br />
Quatre: Eso es lo que siempre he querido oír de ti, amado Trowa<br />
Trowa: Por cierto, la otra noche oí todo lo que decías<br />
Quatre: ¿Tú?<br />
Trowa: Si, estaba despierto. Y a propósito, tu ibas a besarme ¿verdad?<br />
Quatre: Si, eso desee hacer<br />
Trowa: ¿Por qué te detuviste?<br />
Quatre: Porque tu no ibas a sentir ese beso, y para mi un beso es algo que ambas personas deben sentir<br />
Trowa: Ya entiendo, entonces&#8230;</p>
<p>Trowa se acerca lentamente a Quatre, lo toma por la cintura y delicadamente lo acerca a él, Quatre cierra lentamente sus ojos y es entonces cuando siente los tibios labios de Trowa sobre los suyos, sensación que siente hasta el rincón más lejano de su ser, Trowa comienza a introducir lentamente su lengua en Quatre, el beso se había convertido en algo más que eso, ambos experimentaban algo que jamás habían sentido, el beso se había prolongado un poco, pero ellos no lo notaron, hasta que Quatre se aleja lentamente de Trowa.</p>
<p>Quatre: Te amo<br />
Trowa: Yo también te amo</p>
<p>De nuevo un beso se suscita entre ellos, ésta vez con las manos de Trowa en la espalda de Quatre</p>
<p>Trowa: Quiero que siempre estés a mi lado Quatre, nunca te vayas de mí por favor<br />
Quatre: No lo haré, te lo prometo</p>
<p>La mirada de Trowa había cambiado por completo, ya no era la de antes, se notaba la gran felicidad que sentía en esos momentos.<br />
Dos semanas habían pasado rápidamente, Duo y Heero no se habían visto desde el día en que Heero partió; al ir caminando Heero por la calle se encuentra con Gufei</p>
<p>Heero: Gufei ¿qué haces por aquí?<br />
Gufei: Estoy de guardia, y por allá está Sally<br />
Heero: Ya veo<br />
Gufei: Te noto algo distraído Heero ¿té pasa algo?<br />
Heero: No es nada<br />
Gufei: Por lo que veo, estabas pensando en alguien ¿no es cierto?<br />
Heero: No, claro que no<br />
Gufei: Tal vez pienses que soy una persona que se mete en asuntos ajenos pero ¿me vas a negar que tú y Duo tienen o tuvieron algo?<br />
Heero: Negártelo sería cometer un error, ya que de eso te diste cuenta el día que fuiste por tus cosas<br />
Gufei: Así es, tienes razón<br />
Heero: Y ¿qué piensas de todo eso?<br />
Gufei: Pues a decir verdad no lo podía creer, digo, de ti, de él sí. Pero creo que debes hablar con él<br />
Heero: ¿Cómo sabes que soy yo el que no quiere hablar?<br />
Gufei: Se ve en tus ojos<br />
Heero: ¿En mis ojos?, ya veo, gracias por decirme eso Gufei, lo tomaré en cuenta<br />
Gufei: Claro<br />
Heero: A propósito, creo que deberíamos conocernos mejor ¿no crees?<br />
Gufei: ¿Cómo dices?<br />
Heero: Olvídalo, es algo mío, te veo luego<br />
Gufei: [Y si que está enamorado, hasta habla distinto]</p>
<p>Heero se va corriendo hasta donde Duo, tocando la puerta desesperadamente; cuando Duo abre la puerta un gran brillo se refleja en sus ojos, ambos se ven fijamente, pero el primer paso lo hace Heero, tomando a Duo en sus brazos y besándolo, mientras se besan entran a la casa, Heero cierra la puerta con una patada</p>
<p>Duo: Heero ¿qué te hizo volver?<br />
Heero: Las ganas de verte<br />
Duo: ¿Ganas de verme?<br />
Heero: Te amo Duo, y lo quería decir cuanto antes<br />
Duo: Pero&#8230;<br />
Heero: No sabes como me arrepentí de no haberle dicho eso a Reelena antes de que muriera y no quería que lo mismo se repitiera Duo, así que lo voy a decir cuantas veces sea necesario: te amo, te amo, te amo, te amo, ¡Te amo Duo!<br />
Duo: Yo también te amo ¿sabes?<br />
Heero: ¿De verdad?<br />
Duo: Tal vez nunca quise admitirlo pero de verdad desde hace mucho que siento esto, desde que combatíamos siempre supe que algo en mí había cambiado, tu cambiaste eso Heero<br />
Heero: Lo siento si yo apenas lo sentí por ti<br />
Duo: Eso no es problema, lo que importa es lo que sientas en éste momento ¿no crees?<br />
Heero: Si [Querida Reelena, hoy he hecho lo que en tu lecho de muerte me pediste, gracias por todo]<br />
Duo: Quiero que celebremos esto Heero, cocinaré la cena</p>
<p>En eso llaman a la puerta</p>
<p>Duo: Ho&#8230; hola<br />
Quatre: Hola amigos<br />
Duo: ¿Eh?, es mi imaginación o ¿están tomados de la mano?<br />
Quatre: No es tu imaginación Duo<br />
Duo: Bueno, pasen</p>
<p>Heero y Trowa se ven y ambos se sonríen</p>
<p>Duo: No puedo creer que ustedes estén juntos<br />
Quatre: Así es, pero ¿no es incómodo para ustedes o sí?<br />
Duo: Pues&#8230;</p>
<p>Duo se levanta de su asiento y se pone junto a Heero, se sienta y toma su mano</p>
<p>Duo: No, no será incómodo, créelo<br />
Quatre: ¿Ustedes?<br />
Heero: Sin charlas, tengo hambre<br />
Quatre: No se preocupen, yo traje algo<br />
Duo: ¿Qué?, ay ¿por qué todos se burlan de mi pobreza?</p>
<p>En ese momento tocan a la puerta, Trowa se levanta y la abre</p>
<p>Trowa: Sólo tu faltabas<br />
Gufei: Eso veo ¿eh?, no puede ser<br />
Quatre: ¿Qué pasa?<br />
Gufei: ¿Tu y Quatre?<br />
Trowa: ¿Cómo lo notaste?<br />
Gufei: Las miradas de los cuatro es tan&#8230; alegre<br />
Duo: Lo siento Gufei, si fuéramos 6 de seguro estarías con alguien<br />
Gufei: ¿Tu lo crees?<br />
Duo: Absolutamente<br />
Heero: A propósito y cambiando de tema, hoy es el día en que se cumple otro año de la muerte de Traize</p>
<p>Al decir esto Heero, el rostro de Gufei cambia por completo</p>
<p>Gufei: Já, que tontería<br />
Quatre: ¿Acaso tú&#8230;<br />
Trowa: estabas&#8230;<br />
Heero: enamorado&#8230;<br />
Duo: de Traize?<br />
Gufei: ¡No digan estupideces!</p>
<p>Gufei se sonroja bastante, se sienta, toma el vaso de agua y lo bebe rápidamente, después come sin parar, las caras de los otros 4 eran de asombro</p>
<p>Gufei: ¿Qué me ven?&#8230; ¡coman!</p>
<p>Sin decir ya más nada, los demás comienzan a comer como lo ordenó Gufei. Un par de horas después&#8230;</p>
<p>Duo: ¡Vaya!, al fin se fueron<br />
Heero: Si, al fin<br />
Duo: Por cierto Heero, ahora que estamos solos&#8230;<br />
Heero: ¿En qué estas pensando?<br />
Duo: En un gran helado<br />
Heero. ¿Helado?<br />
Duo: Es broma, si, eso que pensaste al principio<br />
Heero: ¿Cómo sabes que pensé en eso?<br />
Duo: Lo vi en tus ojos<br />
Heero: ¿Mis ojos?<br />
Duo: A excepción de cuando combates, esa pasión no se ve en tus ojos<br />
Heero: Es verdad, eso pensé en un principio<br />
Duo: Entonces vamos, a propósito, seré suave contigo<br />
Heero: ¿Qué serás suave conmigo?, pero que cosas dices, quien será suave voy a ser yo<br />
Duo: ¿Entonces tu quieres&#8230;?<br />
Heero: Si, yo seré quien sea suave</p>
<p>Heero y Duo entran a la habitación de éste cerrando la puerta lentamente</p>
<p>En el palacio de Quatre se encuentran él y Trowa abrazados frente a la chimenea</p>
<p>Quatre: Este ha sido el mejor día de mi vida<br />
Trowa: Y va a mejorar, ya lo verás<br />
Quatre: ¿Mejorará?<br />
Trowa: Si, ya lo verás</p>
<p>Trowa toma a Quatre en sus brazos y lo besa tiernamente, Quatre corresponde de la misma forma, Trowa delicadamente acuesta lentamente a Quatre sin dejar de besarlo, ya encima de él susurra unas palabras a su oído y desabrocha su camisa</p>
<p>Quatre: Tienes razón, mejorará</p>
<p>Una semana después&#8230; en él panteón</p>
<p>Heero: Reelena, en estos momentos soy una persona más alegre, no se si fue por el contacto que ahora tengo con las personas o si ese cambio se debe totalmente a Duo, si pudieras estar aquí y ver cuan feliz soy, estoy seguro que estarías feliz solo de verme a mí feliz; por eso querida Reelena, ahora y siempre estará una parte de ti en mí, más sin embargo, por ahora te digo adiós, ya no puedo ocultar mi soledad tras una lápida, ahora estoy a su lado y nada me hace más feliz, espero que lo puedas entender, adiós&#8230; Mí Reelena</p>
<p>FIN</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a noriko_ukai@hotmail.com o luzdelia_chavez@yahoo.com.mx</p>
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