El dolor que causa una mentira virtual
f 17, 11 por Juno
Dentro de la categoría Originales
Mi nombre es Kyle Anderson y el nombre de la mujer que me ah tenido atado desde que tengo 8 años entre cuatro paredes se llama Virginia Taylor, mi madre.
Hace ya 8 años que murió mi hermano mayor Richard en un accidente de tránsito junto con mi padre, sus muertes trajeron un gran dolor a mi madre y ami una gran responsabilidad pues antes de morir les hice la promesa de ocupar su lugar al lado de mi madre.
Desde ese entonces perdí mi niñez y tuve que madurar aun antes que ninguno para poder ocupar el lugar que ellos dejaron vacío, tras ese accidente mi madre se volvió mas paranoica de lo que ya era se le olvido que el tiempo pasa y que estoy creciendo, casi no recuerdo a mis compañeros y amigos de primaria ya que mi madre tras graduarme me impidió ir al colegio ahora trato de buscar un trabajo de medio tiempo para ganar algo de dinero lo cual ya es por demás difícil debido a mi edad y tras de eso mi madre me controla incluso las horas que pase buscando trabajo, ella trabaja para pagar todo lo que me ah dado para mantenerme a su lado sin tener amigos, ya que ella siempre teme que al hacer amigos me pueda volver independiente y me aleje de ella.
Pero cuando puso Internet y me dijo que al ponerlo me prohibía buscar trabajo, me convertí en un adicto al Internet y al descubrir el chat fue como si se me abriera una ventana a un mundo exterior una ventana que muy pronto cambiaria mi vida totalmente…
El dolor que causa una mentira virtual.
Cada día paso horas en el Internet, estoy maravillado de haber encontrado un mundo distinto una forma de escapar de mi realidad que me ahoga cada vez mas, ahora mi madre no se podrá quejar ya que siempre estoy con ella, en casa, escuchando lo que quiera decir atentamente, aunque en realidad mi mente vaga por el amplio mundo de la red…
Paso horas conectado, a veces no duermo en toda la noche, y ahora con el chat me siento emocionado al saber que podré saber lo que es tener una amigo, como es ser un adolescente, siento que al fin podré ser yo mismo, tendré novia y al fin la vida que nunca tuve, pero al entrar en este mundo en estas salas llenas de gente me siento sofocado, veo solo letras pero puedo escuchar las voces en mi mente y por desgracia en ningún momento logró apegarme a ninguna de esas conversaciones ya que mucho hablan de chicas, de novias, de amigos, de vida.
Antes creía que lo que yo tenía era una vida apartada de todo lo que los demás hacían pero ahora me doy cuenta que mi forma de vivir era como si estuviera muerto, no tenía ningún conocimiento de lo que hablaban me siento perdido, ahora me doy cuenta de que los chicos normales de mi edad tienen una vida muy distinta a la mía y yo no quiero esto prefiero ocultar mi realidad antes que ellos se enteren de que soy patético.
Me empiezan a hablar, me hacen preguntas como: ¿Qué edad tienes, donde vives, aun vives con tus padres, que tal eres en el cole, tienes novia?, yo no sabía que responder, ¿Cómo podría decirles que vivía con mi madre haciendo todo lo que ella decía, que aun teniendo 16 años y no sabía lo que era tener una novia, que ni siquiera iba al colegio porque mi madre me lo prohibía?, esa pregunta me repetía una y otra vez mientras pensaba cada palabra que escribía definitivamente no quería quedar como un idiota, así que invente toda una historia definitivamente yo era lo mejor que podían esperar, toda una amenaza en el deporte, el chico mas popular de el cole, había tenido hasta el momento como 5 novias a las que dejaba cuando me aburría ya que me llovían las admiradoras en los partidos, era totalmente independiente vivía con mis padres pero ellos no tenían nada que decir sobre lo que hiciera o dejara de hacer, obviamente quede como un chico genial ante todos y muy pronto se me lleno mi perfil de invitaciones, me inscribí a una chat 3D que me recomendaron me iba de ‘Fiesta’ y pasaba toda la noche en eso, era increíble pero, sabía que todo lo que ellos creían de mi era mentira, todas las chicas que encontraba querían ser mis novias, así que empecé a andar con una y con otra total ninguna duro ni una semana, sabía muy bien que si eso sucedía era porque ellas conocían un yo falso, pero prefería eso antes que mostrar mi realidad, pues sabía muy bien que seria rechazado por todos ellos.
Todo iba perfecto hasta que encontré a un chico el cual solo sabia que se llamaba xxxmoonlightxxx el casi de inmediato se hizo mi amigo era un chico genial y lo que me impactó es que no le importaba en lo mas mínimo si era el deportista mas popular del cole, tan solo era mi amigo, vivía en otro país nuestras conversaciones siempre se basaban en temas como: te viste tal película, te gusta este tema, que tal el partido de ayer, cuales son tus sueños, cual es tu afición y…como eres, al leer esa pregunta me quede estático a nadie hasta el momento le había importado mi aspecto, pero yo no tenia foto ni tampoco cámara Web como para mostrarle como era yo, así que quise quedar bien con el y busque en Internet un tipo que tuviera pinta de atleta, de mas o menos mi edad, y que fuera lo mas normal posible, la única que encontré era de un tipo llamado Alexander Cradbuel, al encontrar se la envíe diciéndole que era yo, me dijo que de seguro era muy popular entre las chicas pues era muy atractivo, lo cual me extraño viniendo de un hombre pero lo pasé por alto, seguimos hablando todos los días, no había un día en el que el no estuviera conectado al menos 3 horas, y extrañamente de vez en cuando me ponía como desconectado y el se iba, era como si no tuviera nada mejor que hacer que hablar conmigo, no puedo negar que me caía muy bien aunque poco a poco esto se tornaba algo extraño de repente me importaba mas entrar al chat para hablar con el que con nadie, pero siempre pienso que era solo porque es mi mejor amigo nada mas.
Todos los días eran así yo metido en el Internet cada vez que podía y cuando no estaba frente al monitor estaba haciendo los trabajos de la casa como una muchachita mientras mi madre trabajaba o sino escuchándola contarme una infinidad de cosas de las que media hora después ni me acordaba, todo era así hasta el día que abrí el MSN y me habló xxxmoonlightxxx o como yo le decía Light y luego de saludarme me dijo que quería conocerme porque se había enamorado de mi, yo me quede estático no sabía que responder, mis dedos no obedecían en definitiva no podía escribir nada, lo único que logre hacer fue cerrar el MSN y tirarme en la cama sin poder hacer nada mas estaba definitivamente impactado, en mi vida se me habían declarado y mucho menos un hombre….¡¡¡¡UN HOMBRE!!!!
No podía reaccionar a nada, ni siquiera a los gritos de ira de mi madre al llegar y encontrar la casa idéntica a como la había dejado y con toda la comida quemada, estaba sumido en mis pensamientos intentando entender como no me di cuenta antes de que ese tipo era gay en todas las conversaciones me lo había demostrado y en especial en porque sentía una cierta felicidad al saber que estaba enamorado de mi…
Pero poco a poco me empecé a dar cuenta de ciertas aptitudes diarias por mi parte que siempre pase por alto y que ahora al unirlas me llevaban a una suposición que no me agradaba en lo mas mínimo, pero cuando recordé una escena de el sueño que había tenido hace 2 días…
*************************************Flashback**************************************
¿Cómo rayos me encontraste?_no lo recuerdas tu mismo me diste tu dirección, no debiste mentirme acerca de cómo eras físicamente_ lo siento mucho, solo que no tenía una foto, así que opte por enviarte una de un chico lo mas apuesto posible para que fuera acorde con lo que decía de mi forma de vida_ rodea sus brazos en mi cintura sujetándome con fuerza como si no me quisiera dejar escapar_ no importa eres perfecto así como eres y sabes muy bien que me gustas, sabes que te quiero, y tu sientes lo mismo por mi, lo aceptaste al enviarme tu dirección’_ susurra a mi oído con una voz grave y fuerte, cada una de sus palabras provocan un escalofrío en mi, quiero alejarme de el pero mis manos solo se aferran a su camisa, siento miedo pero una sonrisa se dibuja en mis labios, ¡una estúpida sonrisa!, me besa quiero rechazarlo pero correspondo ese beso con total pasión y entrega, cada vez que nos separamos para permitir al aire entrar en nuestros pulmones quiero decirle que pare, que me suelte, quiero decirle ¡¡¡BASTA!!!, pero mis labios solo repiten ‘te amo’ una y otra vez, empieza a meter sus manos dentro de mi camisa, a acariciar mi piel, a desabotonar mi camisa, no lo puedo detener mi cuerpo solo responde a sus caricias, me saca el pantalón, me acaricia, lame, muerde y besa mi cuello en el acto, caemos en el piso de cerámica fría, se saca el pantalón mientras mis manos le quitan la camisa, lame mis pezones, los muerde, me tortura pues en mi interior no quiero que nada de esto pase, quiero que mi cuerpo pare, quiero tener el control de mi cuerpo , baja sus manos, acaricia mi entre pierna pasa sus manos por mi entrada, tanteándola, introduciendo sus dedos dentro de mi, quiero alejarlo, alejarlo pero no puedo mi cuerpo actúa por si solo, quiero callar de una buena vez mis gemidos pero no puedo cada vez son mas fuertes, me siento bien pero al mismo tiempo siento asco y vergüenza de mi mismo se muy bien que esto no era lo que ellos querían de mi, ellos no querían esto nunca, mi padre y mi hermano me encomendaron ocupar su lugar y se muy bien que ellos nunca hubieran echo esto, nunca un hombre les hubiera puesto una mano encima, lo siento dentro de mi, mis ojos derraman lagrimas, quiero alejarlo, quiero alejarlo de mi pero no puedo, ¡¡¡¡SOLO QUIERO DESPERTAR, DESPERTAR Y TENER EL CONTROL DE MI CUERPO MALDITA SEA!!!!
*********************************Fin de Flashback**********************************
Definitivamente ese sueño refuerza esa suposición convirtiéndola en la idea mas coherente en ese momento, ahora entendía a que se refería ese sueño, en realidad me había enamorado de el, por eso siempre me conectaba con la esperanza de que el estuviera ahí, por eso ya no me importaba hablar con los demás y entrar al chat 3D para buscar chicas.
Pero de repente una bofetada me hace volver a mi realidad, mi madre histérica gritaba como loca reclamándome una y otra vez que mi padre o mi hermano nunca la ignorarían o se pondrían a vaguear si ella daba la orden de hacer las cosas, ahora me doy cuenta que por mas que diga que me eh enamorado de el nada cambiará pues todo lo que hay entre nosotros es solo letras, letras y mas letras no hay nada mas que eso, y por mas que quiera evadir mi cruel realidad no puedo hacer nada para evadir los gritos de mi madre, en la noche entro el MSN el esta ahí como siempre, no se si hablarle o no, no sabía que iba a decirle si tocaba ese tema, lo amaba de eso estaba seguro, pero al rato me descubrí pensando como una niñita enamorada, en definitiva siento vergüenza de mi mismo, como voy a mantener la promesa que les hice de esta forma, de repente me habla, era como si nunca me hubiera dicho que se había enamorado de mi, como si no me hubiera dicho nada esa tarde, era todo tan normal como siempre, claro que yo no podía mantener esa conversación sabiendo que el me había dicho que estaba enamorado de mi, me fui a dormir con ese pensamiento en la mente, y muchas preguntas rondando mi cabeza también.
Esa noche tengo el sueño mas raro de mi vida, lo veo a el entre la oscuridad trato de llegar hasta el y enfrentarlo decirle que le correspondía, pero de repente siento que algo sujeta mis pies y manos, miro y veo cadenas sujetando mis brazos y piernas, sentía que el único que podría liberarme era el, gritaba su nombre para que se acercara y me liberará pero no me escuchaba, trato de zafarme y es muy doloroso, las cadenas que me atan empiezan a tener espinas que se incrustan haciendo cada esfuerzo mas doloroso, mis muñecas y pies sangran, pero no importa el esfuerzo que haga es inútil, de repente miro hacia un lado y veo la llave de las cadenas que me atan esta a mi alcance pero sin embargo sigo forzando para que el me libere.
Al despertar me siento extraño, miro el monitor de mi computadora y siento una opresión en mi pecho, estoy mareado, me siento decaído y mas cansado que nunca como si no hubiera dormido en toda la noche, miro a mi alrededor era muy temprano apenas si iba a amanecer, me levanto como cada mañana enciendo la computadora e ingreso al correo, para mi sorpresa había un correo de Light pidiéndome disculpas por haber dicho algo tan desagradable para mi y me agradecía por haberle hablado después de eso, pero decía que me amaba y por eso no podía seguir siendo mi amigo porque el jamás me vería como un amigo, esas palabra me partían el alma, me daba cuenta de que el tenía razón entre nosotros solo existían letras, ni siquiera nos conocíamos, y lo que mas me sorprendió fue leer la firma de correo de su perfil, era:
Xxxmoonlightxxx
Alexander Cradbuel.
Me quedé impactado de ver que le había mostrado su propia foto haciéndola pasar por mía ahora me doy cuenta de lo estúpido que eh sido al crear una vida virtual para alejarme de mi cruel realidad por unas cuantas horas, poco a poco entendí ese sueño había creado cadenas que me ataban a esa realidad, que me ataban a tener que estar al lado de mi madre aunque no quisiera que me impedían tener una vida normal, atado a mi madre, y quería soltarme yendo a buscar una ilusión para que soltara mis cadenas, a sabiendas de que yo mismo tenía la llave a mi alcance para soltarme, y al tratar de ir hacia esa ilusión de la cual de enamore hice espinas en los grilletes que me desgarraban la piel, estoy enamorado de un hombre si, pero se que es un fantasma que jamás veré pues incluso en mis sueños jamás le vi el rostro, ahora se que es lo que debo hacer para ser un adolescente como siempre eh querido ser, pero en la vida real y no en una ilusión como el chat porque convertirte en un fantasma de letras puede ser maravilloso al principio pero al tiempo te darás cuenta de cómo duele saber que todo lo que eres y en todas las personas que crees son fantasmas de letras y que muchos ni siquiera tienen un rostro real, como el mío yo tenia un rostro falso en ese mundo virtual y poco a poco me fui desapareciendo y convirtiéndome en un fantasma de letras que incluso cambió su nombre por Chai, y ni siquiera el chico del que me enamore sabía que mi yo real se llama
Kyle Anderson.
Hace ya 3 años que escribí lo que ustedes acaban de leer ahora tengo 19 años estoy sacando la secundaría por el colegio nocturno, me fui de casa ahora mi madre me odia tras descubrir que me había enamorado de un hombre, lo cual me trajo un gran alivio ya que con madres como ella prefiero su odio a su compañía, me siento feliz ahora pues es maravilloso cuando te das cuenta de el dolor que causa una mentira virtual.
Boys Love
f 21, 11 por Solimar
Dentro de la categoría Naruto fics
-Muchas gracias por tu trabajo- dijo una peliazul mientras se levantaba del sillón.
-Tu también muchas gracias por tu trabajo- dijo un azabache de ojos oscuros como la noche acompañando a la joven a la puerta.
-Nos vemos después- dijo ya fuera del departamento.
-Hai-
-Y otra cosa, por favor trate de dormir algo, lo más importante es su salud- le regañaba.
-Hai… hai… trataré- dijo con desgano.
-Que bien- dijo con una sonrisa dulce –que tenga un buen día Sasuke-san- decía alejándose hacia el elevador.
-Lo mismo para usted Hinata-san- se despedía el azabache.-Que cansancio- se sentó en el sofá y prendiendo un cigarrillo –lo mejor será ordenar- se dijo así mismo, viendo la montaña de libros a su alrededor.
-Bienvenida Hina-chan- dijo un rubio, de piel tostada y unos ojos como el cielo.
-Hola… Naruto-kun- dijo apenada.
-Y como te fue con el escritorcito ese…- pregunto el rubio.
-Naruto, no le digas así, el es un gran escritor y muy famoso, además es muy responsable y siempre cumple con la fecha de entrega- explicaba la peliazul.
-Si… lo que tu digas Hina-chan- dijo colocando una mano en el hombro de esta. –por cierto, Neji-san te estuvo buscando, pero tú no estabas, así que me dijo que te dijera que te esperaba a las 3 en el lugar de siempre-
-Ok…- se sonroso la peliazul.
-Por cierto, ¿cuánto tiempo ya llevan de casados?-
-Bu… bueno, dentro de poco vamos a cumplir 3 años- dijo colocándose mas roja.
-Jejeje… que bueno…-
-….- bajó la cabeza tímidamente.
-¡¡Ah!! Otra cosa, Tsunade-sama te está esperando en su oficina- recordó el rubio.
-Hai… entonces nos vemos en un rato, voy a ver que quiere Tsunade-sama…- sonrió dulcemente y luego se encaminó a la oficina de Tsunade.-Hola Tsunade-sama, quería verme- preguntó acercándose al escritorio de la rubia.
-Hola Hina-chan, por favor toma asiento- señalándole el asiento frente a ella.
-Arigatou…- dijo al sentarse.
-Bueno, la cosa es que conseguimos una entrevista para Uchiha Sasuke, así que quería que tu le dijeras la noticia- dijo seria.
-Yo… yo…- tragó saliva.
-Sí, tú conoces muy bien a Sasuke y por eso eres la persona más indicada, estoy segura que a ti no te dirá que no-
-Es… está bien…-
-Bueno, eso era todo… ahora ve a entregar el manuscrito a la imprenta- mientras movía la mano indicándole que saliera.
-Con su permiso- se levantó del asiento y luego salió de la oficina.
-¿Que te dijo Tsunade-sama?- preguntaba el rubio.
-….- suspirando – dijo que le avisara a Sasuke-san que tenía una entrevista muy pronto así que tengo que llamarlo…- dijo cabizbaja.
-Pues mucha suerte, he oído que no le gusta mucho esas cosas-
-No me lo tienes que decir- mientras en aura depresiva estaba sobre ella.
-Bueno, yo me tengo que poner a trabajar- dijo el rubio.
-Hai… ////lo mejor será que llame de una vez a Sasuke-san////- pensaba mientras caminaba hacia la imprenta. Después de dejar el manuscrito se dirigió a su escritorio y marco un número.
-Si diga- dijeron del otro lado del teléfono
-Ho… hola Sasuke-san-
-Hola Hinata-san, ¿qué pasa?-
-Bu… bueno, lo que pasa es que la editorial preparo una entrevista en un canal de televisión y pues…- hablaba nerviosa.
-¿Y cuándo es?-
-Den… dentro de dos días-
-Uff…- suspiró.
-Tiene que ir… ya van varias entrevistas rechazadas y si rechaza esta Tsunade-sama se va a poner muy furiosa-
-Está bien, lo haré, asistiré a la entrevista-
-Que bueno- dijo aliviada –la entrevista es pasado mañana a las 7Pm. En el programa Nuevas Estrellas… la editorial va a mandar una limo por usted ese día, así que no se preocupe-
-Está bien, entonces nos vemos pasado mañana-
-Sip…-
-Chao-
-Chao- y colgó la llamada
-Uff…- suspiró muy aliviada –menos mal dijo que si… ahora tengo que avisarle a Tsunade-sama- hablaba para sí la peliazul.-“Toc… toc… toc…” Tsunade-sama, voy a entrar- dijo abriendo la puerta y al entrar se encontró que la rubia estaba con una botella de sake en las manos.
-Hi… Hinata-chan…- dijo nerviosa escondiendo la botella de sake en una de las gavetas del escritorio, haciendo que la ojiperla riera un poco. –¿Que es lo que quieres Hinata?-
-Bueno, venía a avisarle que Sasuke-san acepto a ir a la entrevista de pasado mañana-
-Que bien, buen trabajo Hinata, ya puedes retirarte-
-Ok, con su permiso-
-Hinata- llamó a la peliazul antes de que saliera
-Si dígame-
-Lo que viste, que Shizune, pues…-
-Sí, lo sé, yo no vi nada… no se preocupe- le sonrió divertida a la rubia.
-Bueno, entonces ya puedes retirarte-
-Hai- dijo saliendo. -haaa….- suspiró- ya son las 2- dijo al ver su reloj – lo mejor será que me valla, no creo que Tsunade-sama se moleste si me voy una hora antes… jijiji…-
-¿Ya te vas?- preguntó el rubio.
-Sip… ya son las dos y ya termine con mi trabajo, así que no creo que Tsunade-sama se moleste si me voy un poco antes…- decía divertida.
-¿Que pasó Hina-chan?- preguntó al ver a la peliazul tan confiada.
-Nada, no pasó nada… mejor me voy Neji me debe estar esperando, el es muy puntual…-
-Bueno, entonces no vemos mañana-
-Hai…- le dio un beso en la mejilla al rubio y luego se retiró muy feliz.
-Hina-chan se ve muy feliz…-se decía para sí. –eso me alegra mucho pero…- respiró hondo –yo ni siquiera tengo novia- mientras era rodeado por un aura depresiva y negra.
El día de la entrevista
-Sasuke-san, apúrese, la limosina nos está esperando abajo…- decía la peliazul.
-Si… si… ya voy- decía bajando las escaleras.- Nos vamos- dijo ya a un lado de la peliazul.
-Se ve muy guapo Sasuke-san, te vez muy bien de traje- dijo con una sonrisa.
-Tú también te vez muy bien Hinata-san-
-Arigatou- se sonrojo un poco. -mejor vámonos, el programa empieza en una hora-
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
-Bien, las preguntas van a ser muy simples, tu solo responde con la verdad…- decía una chica pelirrosa con unos ojos de color verdes.
-Está bien- dijo el azabache muy desanimado.
-Al aire en… 5…4…-
-Buena suerte Sasuke-san- le dijo la peliazul.
-2… 1… en vivo…-
-Buenas noches gente…- decía la pelirrosa. –Espero que se encuentren de lo mejor, y como les dije la semana pasada les tengo una sorpresa…- hizo una pausa –tengo a nada más y nada menos que al codiciado escritor de novelas Uchiha Sasuke… que esta noche acepto darnos una entrevista…- dijo, mientras la cámaras eran enfocadas en él.
-Buenas noches Sakura-san- saludó el azabache.
-Igualmente Sasuke-san… bueno cuéntanos un poco de ti, ¿que fue lo que te inspiró a escribir novelas?-
-Pues, digamos que desde que era pequeño siempre me ha gustado escribir historias, comencé con pequeños cuentos y a medida que iba creciendo, se fueron convirtiendo en tramas más largas-
-Que bueno, o sea que tu afición por la escritura comenzó desde muy pequeño, ¿desde qué edad más o menos sentiste deseos de escribir?-
-Digamos que desde los 10años-
-Es impresionante- decía interesada- y que nos puedes decir de tu gran éxito con las novelas, ya que teniendo tan solo 23 años, tu carrera es una de las más exitosas del país-
-Lo que puedo decir, es que estoy muy agradecido con mis fans y con toda la gente que leen mis novelas, sin ellos no habría logrado llegar hasta donde estoy- dijo con una sonrisa marca Uchiha por todas partes.
-Eres muy modesto- decía la pelirrosa divertida.-y también se que no solo escribes novelas de misterio, terror y románticas, sino que también se dice que escribes novelas BL… ¿es a caso eso verdad?- (A/C: BL o novelas Boys Love)
-Sip- dijo como si nada, dejando un poco sorprendida a la pelirrosa.
-Y en que te basas o que fue lo que te llevó a escribir ese tipo de novelas- preguntó ya más interesada.
-Digamos que ese tipo de novelas son solo un pasatiempo.-
-Ah… soka… Bueno… tenemos que irnos a unos cortos comerciales, pero enseguida volvemos, no se despeguen de su televisor, que al regreso seguiremos con más de Sasuke Uchiha-
-Maquillaje- llamó la pelirrosa.
-Bien hecho Sasuke-san… me intrigue bastante con la última pregunta… no pensé que responderías con la verdad…- dijo la peliazul.
-Eso no importa mucho…- dijo con desgano.
-Tu sigue así…- le dijo la pelirrosa al azabache.
-…..-
-Al aire en 5…-
-Bueno, yo te voy a estar apoyando desde tras bambalinas…-
-2… 1… en vivo…-
-Hola a todos, ya estamos de regreso con nuestro programa Nuevas Estrellas, esta noche nuestro invitado especial es Sasuke Uchiha, el escritor… Ya hemos hablado un poco de lo que es tu carrera, cuéntanos un poco de cuál fue la reacción de tus padres cuando te dedicaste a las novelas…-
-Pues, mi madre siempre me ha apoyado desde el principio, con mi padre fue un poco difícil, pero al final lo entendió…-
-Mmm… ¿Y cuál fue su reacción cuando sacaste tu primera novela BL?… titulada Amor sin compromiso…-
-Pues… digamos que, duré un tiempo sin salidas… jejeje…- hablaba con total normalidad.
-Jejeje… me lo imagino…-
-Si… fue muy difícil…-
-Jejeje… y tu hermano… como es tu relación con tu hermano Itachi… tengo entendido que él es el mayor…-
-La relación es buena, siempre y cuando el este por su lado y yo por el mío y no nos crucemos…- dijo un poco molesto.- y con respecto a lo de que él es mayor… tal vez sea mayor que yo en edad, pero a veces se comporta como un niño y llega a ser muy fastidioso-
-Ya veo… entonces tu relación con el es como cualquier relación de hermanos…-
-Si… digamos que si…-
-Por cierto algo que me intriga y de seguro a muchos más… hay ciertos rumores de que a ti te gustan tanto las mujeres como los hombres… es acaso eso verdad o son lo que son, rumores…-
-Esa pregunta está un poco desubicada…- dijo molesto
-Tal vez, pero sería mejor aclarar ese rumor de una vez por todas, no lo crees…- dijo con malicia.
-….- respirando hondo –pues sí, para las personas que lo quieran aclarar y no anden diciendo cosas a mis espaldas… si… si es verdad, lo digo de frente…- dijo con superioridad.- soy bisexual y a nadie le debe interesar… es mi vida…- dijo sin cambiar la expresión.
-Pues… si… tienes razón… además, en esta época hay libertad para uno ser lo que quiera ser…- dijo con una sonrisa.
-….-
-Ahora la pregunta que todas las chicas y también porque no los chicos, han estado esperando- dijo volteando a ver a la cámara con malicia – Que hay de tu relación actual, ¿tienes alguna novia o chica que te guste?… o en todo caso, ¿un novio?- pregunto maliciosamente.
-Siendo sincero, no, por ahora no tengo a nadie especial, lo único que tengo son mis novelas…-
-¡¡Oh!! Me quede sorprendida… quiere decir, que el escritor más codiciado del país anda soltero… wauh… -volteó a ver a la cámara – chicos y chicas, esta es su oportunidad, quien sabe, tal vez alguno de ustedes puede llegar a ser el que le robe al corazón a Sasuke Uchiha…-
-Jajaja…- rió sarcásticamente el azabache.
-Bueno, ya se nos acabo el tiempo, que lástima… el programa llegó a su fin… nos veremos la próxima semana, donde una nueva estrella nos cuente de su vida… así que por ahora me despido… hasta la semana entrante…. Sayonara…- se despedía con una sonrisa ante las cámaras.
-Buen trabajo a todos- dijo el productor fuera del aire.
-Per… perdón Sasuke-san…- daba una reverencia la peliazul -nunca me imagine que te harían ese tipo de preguntas…- decía muy apenada.
-Por eso es que no me gusta asistir a las entrevistas, siempre preguntan cosas innecesarias…- decía con una venita en la frente.
-Buen trabajo Sasuke-san- se acercó la pelirrosa. -estuviste muy bien en escena-
-…-
-Perdón, pero nos tenemos que ir…- dijo la peliazul.
-¿¡Ah!? ¿Por qué? ¿Por qué no mejor nos acompañan a los muchachos y a mí que vamos a ir a beber?…- insistía la pelirrosa.
-No gracias, prefiero irme a mi casa, tengo trabajo que hacer… así que me retiro…- dio una reverencia. -vámonos Hinata-san- agarró la mano de la ojiperla, le dio la espalda a la pelirrosa y salió del set.
-Me parece a mí, o esos dos se ven muy unidos…- le decía la pelirrosa a uno de sus compañeros.
-No sé, pero lo que si se, es que esa joven es una Hiuga y está casada con el famoso empresario de la corporación Hiuga, el señor Neji Hiuga…- dijo un joven te piel blanca, unos ojos negros y un pelo corto también de color negro.
-Soka… y por cierto Sai, como sabes que están casados…- preguntó interesada.
-Pues yo pensaba que eran solo rumores, pero en estos días leí en una revista que dentro de poco van a cumplir tres años de casados…-
-Soka… soka…-
-Y mejor dejo de hablar contigo, no vaya a ser que se me pegue lo tarada y lo fea que sos…- dijo burlonamente.
-Aja…- dijo sin hacerle mucho caso.
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-Perdón- se seguía disculpando la ojiperla.
-Ya… te dije que no fue nada, no tienes por qué pedir perdón, además fue Tsunade-sama la que armo la entrevista ¿no?-
-Sí pero…-
-Ya… déjalo así… mejor no sigamos hablando de eso-
-Está bien, solo sé que mañana todos los periódicos y revistas, van a estar plagados con la noticia de tus intereses…- dijo tristemente.
-Si… bueno que se le va a hacer, tarde o temprano se iba a saber la verdad, y es mejor que lo sepan de mí, a que lo vayan a saber por otras personas, que a lo mejor lo malinterpretan todo…- dijo serio.
-Eres impresionante Sasuke-san… eres muy fuerte, me gustaría ser como tú….- le sonrió al azabache dulcemente.
-Jaja…- soltó una leve risa el moreno.
-Bueno, ya llegamos… sano y salvo… nos veremos en la fecha de entrega…- decía mientras el azabache se bajaba de la limosina. –Esfuérzate mucho, cualquier cosa que necesites ya sabes que puedes llamarme… nos vemos…- al terminar de decir esto la limosina emprendió la marcha, mientras el azabache se dirigía a su apartamento, que quedaba en el último piso del edificio.
A la semana siguiente, dos días antes de la fecha de entrega.
-¿Qué? ¿Cómo que no vas a poder venir?…- decía Tsunade histérica.
-Lo lamento mucho Tsunade-sama, pero el doctor me mando reposo porque me daban muchos mareos…-
-Hinata, pero faltan dos días para la entrega del manuscrito de Sasuke-san, ¿que vamos a hacer?-
-Lo lamento Tsunade-sama, pero creo que va a tener que darle mí puesto temporalmente a alguien hasta que yo pueda regresar…-
-Pero, como, si ese Uchiha no es muy amigable que digamos, la única persona que encajaba con el ego-centrista ese eres tú… además tu ya lo conoces muy bien…-
-Lo sé, y lo siento mucho, de veras Tsunade-sama, pero desde que el doctor le dijo a Neji que yo tenía que tener reposo, no me deja ni levantarme de la cama…-
-……-
-Pero si es por una persona que se encargue del carácter de Sasuke-san… tengo una en mente…-
-¿Quien?-
-Pues, la única persona que se me ocurre es Naruto…-
-¿Tú crees?- dijo sin mucho ánimos la rubia.
-Hai… él es una gran persona, de seguro nos podrá ayudar hasta que yo regrese-
-Pero…-
-No… Neji… espera… todavía… bip… bip… bip… bip…- se colgó la llamada.
-Hola… Hola… Hinata… ahhh…- gritó histérica la mujer para luego… -Shizune…- llamó a su secretaria por teléfono. –¡Quiero ver a Naruto Uzumaki en mi oficina inmediatamente!-
-Neji… ¿por qué lo hiciste…?- dijo la ojiperla un poco molesta. -todavía estaba hablando con Tsunade-sama…-
-Lo lamento, pero el doctor dijo que tenías que guardar reposo…- decía un joven pelicastaño hasta la cintura con los ojos perla al igual que Hinata.
-Dijo reposo, mas no que no podía ni hablar por teléfono…-
-Reposo incluye no estresarse, y si llamas a tu trabajo, lo más probable es que la loca de tu jefa te estrese y eso no es nada bueno…- dijo sentándose al lado de la peliazul. –tenemos que cuidar a nuestro bebe…- dijo sobando el vientre de la peliazul.
-Ti… tienes razón…- mientras sus mejillas se tornaban de un color carmín. –Te… te amo…- dijo tímidamente.
-Y yo a ti…- y cazó los labios de la peliazul, comenzando un dulce beso.
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-¿¡¡¡QUUEEE!!!?- gritó el rubio haciendo que todo el local se estremeciera.
-Si… hasta que Hinata regrese de su reposo tú vas a ser el redactor de Sasuke Uchiha…- decía la rubia muy molesta.
-Pero ¿por qué yo?, ¿acaso no hay alguien más que lo pueda hacer?-
-Lo siento, pero Hinata y yo concordamos en que la única persona capaz de soportar el carácter del Uchiha eres tú…-
-Pero…-
-Tienes que hacerlo…- dijo Tsunade con una vena en la frente.
-Y que si me niego…- se cruzó de brazos.
-Pues, tan sencillo como que estas despedido…- dijo con superioridad.
-¡¡¡Que!!! Usted no puede hacer eso…-
-Claro que sí, yo soy la jefa de todo el departamento y puedo hacer lo que quiera… así que lo haces o lo haces…-
-No… no lo voy a hacer…-
A la hora.
-¿Que estoy haciendo aquí?- se preguntaba el rubio delante del edificio donde vivía el azabache. –Lo mejor será salir de esto lo más rápido posible…- y con paso seguro se adentro en el edificio, subió el ascensor y llegó a la puerta del departamento del Uchiha.
-“Ding-dong”- sonó el timbre -si diga- habló por el timbre.
-Hola… soy Naruto Uzumaki…-
-¿Que es lo que quiere?-
-Soy de la editorial… Hina-chan no va a poder venir por un tiempo y por eso me mandaron a mí-
-Un momento- dijo el azabache y luego abrió la puerta. -pasa-
-////Que impresionante////- pensó el rubio al entrar al departamento, era de dos pisos, el decorado era muy lujoso, algunos muebles eran antiguos pero le daban mucha elegancia y clase al lugar.
-¿Y bien?- preguntó sentándose y encendiendo un cigarrillo.
-¿Ah? Eh… mi nombre es Naruto Uzumaki y soy de la editorial…-
-Sí, eso ya lo dijiste…- dijo serio.
-Bueno, vine a ver cuánto del manuscrito le faltaba y a ayudarlo en cualquier cosa-
-No me falta mucho y si quieres ayudar, solo no molestes y quédate callado…- dijo en tono frío.
-Está bien…- dijo mientras una gotita resbalaba por su cabeza, se sentó en uno de los sofás y tal como el azabache dijo se quedo en silencio, pero eso silencio no duró mucho ya que el rubio estaba muy impaciente y empezó a tararear una canción.
-Podrías callarte por favor…- dijo tecleando en la computadora.
-Es que es muy aburrido estar aquí sin hacer nada…- colocó un pequeño puchero.
-Por cierto, que es lo que tiene Hinata-san…- preguntó, dejando su computadora en la mesita de té, que se encontraba frente a él.
-Que acaso no piensas terminar el manuscrito…-
-Solo con tu presencia se me fue la inspiración… seguiré escribiendo más tarde… pero ahora responde…- afincó su cabeza en su mano, la cual estaba afincada en el apoya brazos del sofá.
-Bueno, lo que pasa es que está embarazada y el médico le dijo que tenía que guardar reposo…-
-Que bien…- dijo sin cambiar su expresión seria.
-////Si eso es estar feliz, no quiero saber cuando esté enojado////- pensaba mirando la cara del azabache con una gota en la cabeza.
-¿Qué te pasa?- le preguntó al rubio al ver que tenía la mirada clavada en él.
-Nada…- dijo sin quitarle la vista de encima, más específicamente de sus ojos.
-Tienes unos ojos hermosos…- dijo el azabache mirando las grandes orbes azul cielo del rubio.
- Bajando la mirada y sonrojándose –creo que lo mejor sería que siguiera con el manuscrito…-
-Creó que tienes razón- y le dedico una sonrisa dulce al rubio.
-////Waaaaa…. Creo que me acabo de meter en la guarida del lobo…////- pensaba el rubio, debido a que él había visto la entrevista de la semana pasada que le hicieron, y donde el confesaba que era bisexual.
-No te preocupes, no muerdo… bueno tal vez si muerda…- dijo burlón al ver la cara de asustado que tenía el rubio.
-¿De… de que… hablas…?- dijo nervioso.
-Nada…- dijo volviendo a escribir en la computadora. -por cierto, quieres algo de tomar…- preguntó dirigiéndose a la cocina.
-Un té estará bien…- dijo con una sonrisa. Al ver la computadora frente a él le entro un poco de curiosidad. -////bueno, soy el redactor, si le hecho una ojeada no tiene nada de malo////- dicho esto tomó la lacto en sus manos y empezó a leer un poco de lo que estaba escrito, quedando atónito por lo que leía.
-Aquí tienes…- dijo colocando la taza de té en la mesita. –Estas bien…- preguntó al ver que el rubio no reaccionaba. –Oe, estás ahí…- pasaba la mano por el frente de la cara pero este no reaccionaba. –Naruto- gritó sacándolo de sus pensamientos.
-Ah?- dijo algo sorprendido mientras lo miraba. -es… estas… escribiendo una… novela BL- dijo sin salir del asombro.
-Sí, el trabajo de esta vez era una BL, ¿acaso Tsunade-sama no te dijo nada?-
-No… no me dijo nada…- hablo nervioso.
-Ya veo…- tomó la lacto de las manos del rubio y la volvió a colocar en la mesa.
-Di… disculpa, pero acabo de recordar que… que tengo algo que hacer…- se levantaba del sofá. –nos… Nos vemos mañana- caminaba a paso seguro hacia la puerta, pero fue detenido.
-Si no te gustan ese tipo de cosas, ¿por qué rayos viniste?- preguntó sin soltarlo del brazo.
-Yo… yo… yo no quería, lo hice porque Hina-chan es mi amiga, y porque Tsunade-sama me amenazó con que si no lo hacía me iba a despedir… a mi no me gusta para nada ese tipo de ideas… y las personas que las escriben son…-
-Ya veo…- dijo soltando el brazo del rubio. –Ya puedes irte, no tienes que estar en un lugar donde no te sientas bien, y mucho menos con una persona que detestas…- le dio la espalda al rubio y se dirigió al sofá donde estaba sentado.
-Espera, yo nunca dije que…-
-Por favor lárgate…-
-Pero…-
-Dije que te fueras- alzó la voz.
-Nos vemos…- dicho esto salió del departamento, y en el pasillo. -////Creo que hable de mas… yo nunca quise decir que lo detestaba////- pensó subiéndose al ascensor. -////Aunque creo que fue mi culpa porque no me expresé bien e hice que malinterpretara todo…//// qué coño estoy pensando, si de verdad, no es que las deteste, pero tampoco me gustan del todo, voy tener que arreglar todo este malentendido mañana…- hablaba para sí. -además vamos a tener que trabar juntos por un largo tiempo, y lo mejor será llevar la fiesta en paz-
Al día siguiente.
-“Ding-dong”-
-¿Quien?-
-Soy yo… Naruto, vine por lo del manuscrito…- dijo feliz.
- Abriendo la puerta.
-Buenos días…- dijo el rubio.
-Bueno días…- cerró la puerta y se dirigió a la mesita donde estaba su lacto cogió un sobre y luego se lo entregó al rubio. -toma, este es el manuscrito- dijo pasándole el sobre. –Ya puedes irte…- se dirigió a la puerta y la iba a abrir cuando.
-Oe, espera, se supone que tengo que revisarlo antes de salir de tu casa, porque si no cualquier error no se podrá corregir y la imprenta no va a esperar…- explicaba el rubio mientras se sentaba.
-Pero pensé que detestabas a las personas como yo…- dijo levantando una ceja.
-Espera un momento, yo nunca dije tal cosa, eso lo dijiste tú… eso no era lo que yo trataba de decir, lo que yo iba a decir es que esa gente está loca… pero como no me terminaste dejar de hablar y explicarme bien, lo malentendiste todo… -dijo con una sonrisa. -aunque admito que también fue mi culpa por no expresarme adecuadamente, así que…- se levantó del sofá donde se había sentado y se paró quedando frente al azabache. -perdón no fue mi intensión herirte- dio una reverencia y luego se volvió a sentar.
-Está bien, pero si no te gustan ese tipo de novelas como piensas hacer…- dijo sentándose frente al rubio.
-Pues, no hay nada que hacer, esto es trabajo, y si soy profesional tengo que hacerlo, además vamos a estar trabajando un buen tiempo juntos, así que lo mejor será que me acostumbre a ti, y tú te acostumbres a mí…- dijo infantilmente.
- Poniendo una sonrisa de medio lado –pero, no te da miedo quedarte con alguien que le gusten los hombres y que pueda saltarte encima en cualquier momento…- dijo burlonamente.
-Pues no, tú no eres de ese tipo de persona…- le sonrió sinceramente.
-Pero si no me conoces…-
-Tal vez no… pero Hina-chan siempre dice que eres una buena persona, además, si intentas cualquier cosa, soy cinta negra en artes marciales y no vas a salir muy ileso que digamos…- dijo divertido.
-Ya veo… bueno, vas a querer algo…-
-Un té estará bien…-
-////Creo que tengo ganas de escribir una nueva novela BL… ese rubiecito es muy lindo, ya caerás a mis pies…////- pensaba mientras ponía a hervir el agua.
- Unas horas más tarde -pues, aunque no me gusten este tipo de historias la trama y los personajes estuvieron bien…- dijo con una sonrisa. –Bueno, ya me tengo que ir, la imprenta debe estar esperando… así que mejor me voy, no vaya a ser que Tsunade-sama me mate…- dijo divertido dirigiéndose a la puerta. -buen trabajo- felicitó al azabache. –espero que trabaje igual con el siguiente-
-Hai…-
-Nos veremos pronto Sasuke-kun…-
-Mejor apúrate, no quiero que Tsunade-sama te mate…- dijo revolviendo los cabellos del rubio. -no me gustaría que eso pasara- dijo dulcemente haciendo que el rubio se sonrojara.
-Ha… hai…- dijo nervioso. -nos… nos vemos- se dio la vuelta rápidamente y se dirigió al ascensor.
-Ya no falta mucho, dentro de poco caes ante mí…- se decía a si mismo muy seguro.
El tiempo fue pasando, cada vez la relación entre los dos se iba acercando mas, ya habían pasado casi siete meses desde que Naruto empezó a ser el redacto de Sasuke, su relación ya no era solo de simples conocidos, ahora era una gran amistad, pero también hay algo más que pasó durante esos 7 meses.
-Ahhh… ¿que me está pasando?- se preguntaba el rubio acostado en su cama, ¿por qué no puedo sacarme a Sasuke de la cabeza?, esto ya se está volviendo muy raro, al principio no le hice caso, pero ya creo que me estoy volviendo loco, cuando estoy con el siento que mi corazón se acelera y con solo pasear sus manos por mi cabeza siento que me corazón estallará… ahhh… ¿¡que es lo que me pasa!?… esto no puede seguir así… tengo que dejar de verlo por un tiempo… si eso haré, tal vez tan solo sea el estrés de estar con alguien tan creído y amargado todo el tiempo que por eso me estoy volviendo loco, sí, eso haré… me alejaré de él unos días… así mi mente regresará a la normalidad- y después de pensar tanto, se quedó dormido.
¿Qué es el Amor?
f 21, 11 por Solimar
Dentro de la categoría Naruto fics
¿Qué es el amor? muchas personas tal vez dirán que es un sentimiento por otra persona, que te hace querer protegerlo y cuidar que nada le pase, pero… ¿qué pasaría si toda tu vida has estado solo, sin ser querido por nadie y ese sentimiento al que todos llaman amor es solo una palabra sin importancia? ¿Y si un día llegara alguien que te hiciera cambiar de opinión, lo dejarías entrar en tu corazón o solo lo rechazarías?
Gaara, un chico frío, con un corazón que nadie comprende, ¿qué pasará cuando aparezca una persona confesándole su amor y que no parará hasta que sea suyo?
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-“Ding-dong…”- sonaba el timbre. –“Ding-Dong”- volvió a sonar el timbre.
-Gaara ¿podrías abrir por favor?… no te cuesta nada…- se escuchaba la voz de una mujer desde la cocina.
-“Ding-Dong…”- volvió a sonar el timbre.
-¡Gaara!- grito la muchacha
-Si… si… ya voy…- decía el pelirrojo mientras se paraba del sillón, para dirigirse a abrir la puerta. -¿Que quiere?- preguntó con un tono molesto al abrir la puerta, viendo a dos personas de pelo negro, de piel blanca como la leche y unos ojos negros.
-Vinimos a buscar a Temari…- dijo uno de los morenos, con una sonrisa falsa en su cara. -¿Se encuentra en casa?- preguntó sin quitar esa sonrisa fingida de su rostro.
-……- se quedo pensativo
-Solo tienes que decir sí o no mocoso…- dijo el otro moreno un poco molesto al ver la cara del pelirrojo.
-¿A quién llamas mocoso?- dijo el pelirrojo con una venita en la frente.
-Pues a ti… ¿acaso vez a otro chicuelo por acá?- dijo con voz burlona.
-Bastardo…- dijo el pelirrojo mientras lanzaba chispas de sus ojos.
-Entonces…- dijo el otro pelinegro. -¿se encuentra tu hermana?- pregunto con su sonrisa fingida.
-Hump…- bufó el pelirrojo. -Si… si se encuentra… ya la llamo…- dijo sin mucho entusiasmo
-Vez… eso era todo lo que tenías que hacer…- dijo el moreno con tonos azulados en el pelo, mientras pellizcaba la mejilla del pelirrojo.
-////Idiota////- Golpeó la mano del moreno, haciendo que le soltara. –dooso- dijo con voz fría mientras se quitaba de la puerta. Ya dentro de la casa. –Temari, te buscan…-
-¿Quién?- preguntó la joven.
-Dos jóvenes. Solo que uno es mas antipático que el otro…- dijo burlonamente mientras veía al de reflejos azulinos.
-OK… Ya voy…- se escucho la voz de la joven.
-Tomen asiento…- les ofreció cortés el pelirrojo.
-Hai- dijo uno de los morenos. -por cierto no me he presentado… mi nombre es Uchiha, Sai Uchiha…- decía el moreno, su pelo era corto y su piel era más pálida que la del otro moreno.
-Y yo soy Sasuke Uchiha- dijo el otro joven, su pelo era más largo, con unos reflejos azulinos en el. -que no se te olvide- dijo con superioridad.
-Idiota…- dijo el pelirrojo mientras se tomaba asiento en uno de los sillones restantes.
-¿Y tú? ¿Cómo te llamas?- pregunto el moreno de pelo corto.
-Yo soy Sabaku no Gaara- dijo sin darle importancia.
-Es un gusto en conocerte Gaara-kun- dijo el de pelo corto.
-El gusto es mío- dijo cortésmente el pelirrojo.
-Ya estoy lista…- decía la pelirrubia entrando a la sala.
-Te vez muy bien Temari-chan-
-Gracias Sasuke-kun- dijo con una sonrisa la rubia.
-¿Nos vamos?- pregunto Sasuke, mientras se levantaba del sillón.
-Por mi está bien.- dijo la rubia. -nos vemos más tarde Gaara- decía mientras se dirigía a la puerta siendo seguida por uno de los morenos.
-Aja…- dijo el pelirrojo sin prestarle mucha atención.
-Oe, Sai… muévete… se nos va a hacer tarde- decía el azabache.
-Temari- le llamó. -¿tú hermano se va a quedar aquí solo?- pregunto Sai un poco intrigado
-Hai- dijo la rubia.
-¿Por qué no-
-Ya lárguense…- interrumpió el pelirrojo un poco molesto, dejando a los morenos un poco sorprendidos por la manera de hablar. -sus pláticas me aburren- dijo mientras se levantaba del sillón.
-Nos vemos luego Gaara- dijo la rubia como si nada mientras abría la puerta.
-Lo que tu digas…- le dijo para luego dirigirse a las escaleras.
-Gaara-kun…- le llamó Sai haciendo que este se detuviera. -fue un gusto conocerte- le dijo con una sonrisa sincera.
-Igualmente- dijo dando una pequeña reverencia, para luego continuar con su camino hacia su habitación.
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-Temari-chan, ¿tu hermano siempre se queda solo cuando tú y Kankuro salen?- pregunto el moreno de pelo corto, mientras se dirigían a un deportivo Shelby Mustang GT500.
-Uff…- suspiro la rubia. -hai… siempre es lo mismo, Gaara es un chico un poco solitario y no hay nada que Kankuro y yo podamos hacer para que cambie-
-¡Apúrense! Kankuro ya debe estarnos esperando…- decía el otro moreno desde el auto.
-Hai- decía la rubia mientras se montaba al auto. -Sai-kun… vamos- le decía.
-Aja…- decía mientras miraba la casa, en especial a un lugar de esta, era un pequeño balcón, desde el cual resaltaban los cabellos rojos del menor, el cual al notar que era observado entro a su habitación, desapareciendo de la vista del moreno.
-Sai, ¡muévete!-
-Si… si… ya voy Sasuke, no tienes por qué gritar- decía entrando al auto.
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-Hump… ese Sasuke Uchiha, ¿quien se cree que es?- bufó. -ni que fuera el rey del mundo para tener esa superioridad sobre las personas… es un patán.- dijo mientras sacaba un pequeño reproductor de música de una mesita que se encontraba al lado de su cama. –Tarado.- refunfuñó acostándose en su cama, colocándose los audífonos y poniendo el sonido a todo volumen, cerrando sus ojos y concentrándose en la música.
Unas 3 horas más tarde
-“Ding- Dong… Ding-Dong…”- sonaba el timbre.
-¡Dios!… ¿quién será?- se preguntaba con fastidio levantándose de su cama.
-“Ding-Dong…”-
-Es que siempre hay una molestia- se quejaba con una venita en la frente, mientras salía de su cuarto.
-“Ding-Dong”- seguía la insistencia.
-¡Ya voy!- gritó desde las escaleras.
-“Ding-Dong”-
-¿¡Quien coño será!?- se preguntaba más que cabreado acercándose a la puerta.
-“Ding-Dong…” – (A/C: diosssss…. Ese timbre me tiene estresada a mi también… ¬_¬*) –¡¡Que ya voy!!- dijo ya casi en la puerta. -¿Qué coño quieres?- dijo muy molesto con una venita en la frente, al abrir la puerta sin importarle de quien se tratase. -¿Qué haces acá?- pregunto un poco desconcertado al notar que en frente de él se encontraba uno de los morenos que había conocido temprano. -Mi hermana todavía no ha llegado, así que puedes irte por donde viniste…- dijo fríamente.
-Eso ya lo sé… ella se quedo con Sasuke y Kankuro en la fiesta- decía el moreno.
-¿Entonces por qué estás aquí?- pregunto un poco confundido.
-Vine a verte…. ¿Puedo pasar?-
-…- Mirándolo un poco sorprendido por la respuesta. –Ha-hai…- dijo quitándose de la puerta para que pasara.
-¿Y cómo estás?- pregunto el moreno, dirigiéndose a uno de los sillones.
-Bien…- dijo sin dejar de estar sorprendido, mientras se sentaba en el sillón al lado de donde se encontraba Sai.
-¿Y? ¿qué edad tienes?- pregunto interesado.
-¿Para qué quieres saberlo?- dijo volviendo a su semblante serio.
-No… solo simple curiosidad- dijo sin quitar la sonrisita de su cara. -¿y qué es lo que te gusta hacer?-
-¿Realmente te interesa? Pues yo creo que no…- dijo fríamente.
- Si pregunto es porque me interesa- dijo poniendo una expresión más seria haciendo que el pelirrojo quedara un poco desconcertado.
-Y de todas formas… ¿qué haces acá?-
-Ya te lo dije… vine a verte- dijo con un tono de voz dulce.
-¿Es solo eso?- pregunto cruzándose de brazos.
-Hai…- asintió con la cabeza.
-….- Parándose del sillón y dirigiéndose a la puerta. -Si es eso, ya lo hiciste, así que ya te puedes largar- dijo como si nada.
-¿Ya cenaste?- pregunto el moreno viendo la cara del pelirrojo, el cual se le quedo mirando por la pregunta. -entonces iré a preparar algo…- dijo parándose del sillón y dirigiéndose a la cocina (A/C: creo que olvide mencionar que esta historia comienza en horas de la tarde… perdón n_nU)
-Oe…matte…- decía el pelirrojo mientras seguía al moreno.
-¿Que quieres comer?- pregunto mientras veía que había en el refrigerador.
-Oe… no hagas las cosas como si estuvieras en tu casa- le reclamaba cruzándose de brazos.
-¿La sartén donde está?- preguntó el moreno, mientras revisaba las alacenas.
-¿Quien te dio permiso de que podías hacer eso?- decía el pelirrojo, pero no era escuchado.
-¡Acá está!- dijo mientras sacaba la sartén de un estante. -puedes pasarme-
-¡Oe!- dijo el pelirrojo agarrando las manos del moreno, para que se quedara quieto. -¿quién te dijo que-
-Eres tan lindo cuando te enojas- le interrumpió el moreno haciendo que el pelirrojo se callara.
-No digas estupideces- le soltó las manos al moreno, mientras sus mejillas se tornaban de un color carmín.
-¿Y qué vas a querer de comer?- volvió a preguntar, pero esta vez acercando su cara a la del pelirrojo.
-Haz lo que quieras… yo me voy- dijo un poco molesto, saliendo de la cocina para dirigirse a la sala, dejando al moreno con una sonrisa de satisfacción.
Después de un rato
-Gaara-kun, la comida está lista- le llamaba el moreno terminando de colocar los platos en la mesa. -Espero que te guste el sushi- le dijo viendo que el pelirrojo se acercaba.
-…- Luego de que se sentó en la mesa, miró al moreno, el cual se había sentado al frente de él, que al notarlo le dedico una sonrisa. -si no quieres sonreír no tienes porque hacerlo- le dijo para luego centrar la mirada en su plato. –Itadakimasu- dijo para luego empezar a comer. -////Esta bueno////- pensó al probar bocado de la comida, cambiando un poco su expresión seria.
-¿Que tal esta?- pregunto, al ver que la expresión del pelirrojo se había suavizado.
-….- se encogió de los hombros y siguió comiendo, sin levantar la mirada.
-…- El ambiente se había vuelto un poco tenso, hasta que. -22…- dijo el moreno.
-¿22 que?- preguntó, mientras lo miraba a la cara un poco desconcertado.
-Tengo 22 años y lo que más me gusta es dibujar- le dijo con la misma sonrisa fingida.
-Uff…- suspiró resignado. -18 y me gusta la música- le dijo para luego meterse otro bocado de comida a la boca.
-¿Sabes algo?- le dijo mientras se paraba de la mesa y se posaba detrás del pelirrojo, al cual le había parecido un poco extraño esa acción. -Me gustas- dijo abrazándolo por el cuello.
-…- Con sus mejillas rojas, mientras trataba de zafarse del moreno. -¿Qué coño crees que estas.- no pudo terminar de hablar, ya que el moreno había cazado sus labios comenzando un tierno beso. -¿¡Que rayos piensas que haces!?- preguntó molesto zafándose del abrazo y del beso del moreno, con un color carmesí en sus mejillas.
-Ya te lo dije me gustas… por eso lo hice…- dijo para luego volver a su asiento.
-Si, como no- bufaba el pelirrojo. -si apenas me conociste hoy- dijo sarcásticamente.
-¿Es que acaso no crees en el amor a primera vista?- preguntó divertido.
-¿Amor?- bajó la mirada. -¿y que se supone que es eso?- dijo con voz baja.
-¿¡No me digas que un chico de tu edad no sabe lo que significa!?- pregunto sarcásticamente.
-….- Apretando fuerte mente sus manos. -¿amor? Si, como no, esas solo son tonterías que dicen la gente, hump… me compadezco de la gente que dice sentir amor- dijo dejando atónito al moreno por tales palabras.
-Tadaima… Gaara ya llegamos- se escuchaban unas voces desde la entrada.
-Con permiso- decía levantándose de la mesa, pero sin levantar la mirada. -me retiro- dijo para luego salir rumbo a su habitación.
-Hola Gaara, ¿ya comiste?- preguntó el castaño al verlo pasar por el frente.
-Hai- dijo sin mirarlo, mientras empezaba a subir la escaleras.
-¿Y a este niño que se supone que le pasa ahora?- pregunto la rubia un poco desconcertada.
-Okkairi- decía el moreno acercándose a ellos.
-¿Sai?- dijo un poco extrañado el castaño. -¿qué haces acá?-
-Solo pasé un rato a saludar a Gaara- decía mientras miraba las escaleras.
-¿Y qué fue lo que pasó?- preguntó la rubia mientras se acercaba al pelinegro.
-Bueno, estábamos comiendo y le dije que me gustaba, que fue amor a primera vista, y pues, el dijo que el amor era una estupidez y después llegaron ustedes- dijo como si no fuera nada descolocando un poco a los otros dos.
-…- Con una gota en la cabeza. -así que eso fue lo que paso ¿eh?…hump… lo mejor será dejarlo solo hasta que se le pase- decía la rubia.
-¿Y qué tiene de malo lo que dije?- preguntó ignorante levantando una ceja.
-La historia es un poco larga, pero para resumírtela…- hizo una pausa. -Gaara es un chico que a pesar de tenernos a nosotros siempre ha estado solo… eso fue por un error que cometió nuestro padre, debido a eso, el siempre ha sido rechazado por todos.- le explicaba el castaño.
-Por eso el dice eso del amor, ya que para él el amor no existe, tanto así que ha creado una barrera, donde nada puede entrar- decía tristemente la rubia.
-Entonces, ¿con lo que yo dije…- se quedó callado.
-…- asintieron ambos chicos. –pero no te preocupes Sai, tu no sabías nada- le dijo la rubia para calmarlo.
-Tengo que ir a hablar con él- decía el moreno, mientras se dirigía a la escalera, pero fue detenido por el brazo.
-No creo que eso sea conveniente- le decía el castaño. -lo mejor será dejar que se calme un poco.-
-Creo que será mejor que te vayas Sai- dijo la rubia.
-Pero…- trato de alegar el moreno.
-No te preocupes cualquier cosa yo te aviso- le dijo la rubia.
-…Lo mejor será que vayas a ver cómo está Gaara…- le dijo el castaño luego que Sai se fue.
-Hai- ya en el cuarto de Gaara. –Gaara, voy a entrar… ¿Como estas?- preguntó al verlo acostado en la cama con los audífonos puestos.
-….- Quitándose un audífono. -Bien, ¿por?- dijo fríamente.
-Bueno yo lo decía por lo que pasó hace un rato con Sai…- le dijo nerviosamente la rubia.
-….- Encogiéndose de hombros. -Bien, por qué no habría de estarlo, si lo que pasó solo son puras tonterías… y si me disculpas, tengo sueño, así que por favor retírate- le dijo de manera fría colocándose de medio lado, dándole la espalda a esta.
-…hass.- Respiró hondo. -que pases buenas noches- dijo apagando las luces, para luego salir de la habitación.
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-Lo mismo que la otra vez…- dijo en un suspiro, mientras se sentaba en el sillón. -Siempre hace como si no pasara nada… y eso es lo que más me preocupa…-
Unas semanas después.
-“Toc… toc”… Gaara, voy a entrar…- decía abriendo la puerta. -Gaara… si estas sin camisa en el balcón te vas a resfriar- le regañaba entrando a la habitación y yéndose a sentar a la cama.
-…- Dándose la vuelta para ver a la rubia con una cara de “¿A quién le importa?”.
-Hai… hai…- dijo mientras se levantaba de la cama y se dirigía a un lado del pelirrojo. -lo que yo quería decirte es que me voy unos días a la casa de campo con Hinata, y que como ya sabes Kankuro tiene que irse de viaje por asuntos de la compañía así que te vas a quedar solo unos días…- le explicaba mientras se recostaba en el barandal del balcón.
-…- Afincándose en el barandal, fijando la vista en el cielo.
-¿Vas a estar bien solo durante estos días?- le pregunto la rubia viendo al pelirrojo a la cara.
-…- Encogiéndose de hombros. -que tanto son unos días, si siempre he estado solo… no va a haber mucha diferencia de lo normal…- dijo fríamente
-…- bajó la mirada, ya que le había dolido un poco esas palabras que dijo su hermano. -Hai… bueno, ya me voy, te quiero- le dijo abrazándole, y este ni siquiera se inmuto ni un poco. -Nos vemos luego- dijo mientras soltaba al pelirrojo y se dirigía a la puerta. –Chao- dijo para luego salir de la habitación.
-…- Fijando su vista en el coche que estaba llegando a la entrada de la casa. -////¿Quién será ese?////- se preguntaba mirando la laminosa.
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-“Ding-Dong”- sonó el timbre
-Voy…- decía la rubia mientras abría la puerta. -Ohayo Sai-kun- le dijo con una sonrisa al abrir la puerta. -¿Como estas? Pasa, siéntate.- le decía cortés mientras se quitaba de la puerta.
-Ohayo Temari-chan… Arigatou- dijo el moreno al entrar a la casa.
-¿Quieres algo de tomar?- pregunto la rubia.
-Un jugo está bien- dijo con su típica sonrisa fría.
-Tú nunca vas a cambiar esa sonrisa- dijo con cierto aire de sarcasmo mientras se dirigía a la cocina.
-Me conoces muy bien- dijo divertido.
-Toma- le pasó el vaso con jugo.
-Arigatou- dijo al tomar el vaso.
-…- Sentándose en el sillón de enfrente a donde se encontraba el moreno. -Has estado viniendo todos los días desde hace varias semanas- dijo la chica de manera insinuante.
-…- Tomando un sorbo de su bebida. -Sí, me gusta venir a ver a Gaara-chan- dijo muy calmado.
-Jajaja… aunque él a veces te saque a patadas de la casa tu siempre vienes- dijo burlonamente. -Por cierto, me voy a ir unos días a la casa de Hina-chan y Kankuro se va de viaje, así que Gaara se va a quedar solo estos días- dijo un poco preocupada.
-¿Y? ¿cuál es tu punto?- dijo serio.
-Bueno, lo que pasa es que no me gusta que él se quede tan solo por varios días, ya que la ultima vez estuvo una semana en rehabilitación por la falta de alimentación- dijo con un deje de tristeza en su voz.
-Entonces ¿lo que quieres es que yo lo cuide?-
-Si no hay ningún problema, me gustaría que lo hicieras- dijo esbozando una sonrisa triste.
-Yo no necesito a nadie que cuide de mí- se escuchaba desde las escaleras.
-¡Gaara!- dijo la rubia un poco sorprendida al ver al pelirrojo detrás de ella.
-Ohayo Gaara-kun- dijo el moreno con su típica sonrisa.
-Yo no necesito una niñera y mucho menos lo necesito a él- dijo con tono frío.
-Pero pensé que ya nos llevábamos mejor- dijo el moreno.
-Ese no es el hecho, el hecho es que yo no necesito a una niñera- decía el pelirrojo.
-Gaara, lo que no quiero es que pase lo de la otra vez- dijo un poco preocupa la rubia.
-Yo no necesito- estaba hablando hasta que fue interrumpido
-A mí tampoco me gusta la idea de ser la niñera de un niñato tan malcriado como ese- dijo el moreno mientras tomaba otro sorbo de su jugo.
-Mira quien lo dice, ni que tú fueras tan maduro- dijo sarcásticamente el pelirrojo.
-…- Sonriendo viendo veía directamente a los ojos del pelirrojo. –además, yo lo veo como a un buen amigo muy apreciado para mí- dijo el moreno, haciendo que el menor se sonrojara un poco y desviara la mirada de la del moreno.
-“Ding-Dong”- suena el timbre.
-Bueno, esa debe ser Hina-chan, así que yo ya me voy- decía la rubia levantándose del sillón.
-Que te vaya bien- dijo el moreno sin cambiar la expresión.
-Con esa sonrisa tuya lo más probable es que algo malo nos esté esperando en la cabaña- dijo con una gota de sudor en la cabeza, mientras tomaba una gran maleta que estaba detrás del sillón. -Nos vemos luego Gaara- dijo abriendo la puerta.
-Lo que tu digas- dijo haciendo un pequeño ademan con la mano.
-¿Ya desayunaste?- preguntó el moreno.
-No-
-Entonces prepararé algo para los dos- dijo parándose. -¿Quieres comer algo en especial?- dijo estando a su lado.
-Cualquier cosa está bien-
-Hass…- suspiró el moreno. -siempre que te pregunto dices lo mismo… debería ya dejar de preguntar- se dio la vuelta en dirección a la cocina.
-Nee… Sai-kun- dijo en tono bajo, mientras agarraba por el brazo al moreno.
-¿Si?- le dijo volteando a verlo.
-¿Por qué siempre vienes todos los días?-
-Simplemente porque me gusta venir a hablar contigo- dijo tiernamente el moreno.
-¿Por qué te preocupas tanto por mí?- preguntó más para sí mismo que para el moreno, pero sin soltar el brazo de este.
-….- Acercándose al pelirrojo y agarrando su barbilla con una mano, para que lo viera directamente a la cara, ya que él era en poco más alto que el pelirrojo. -Ya te lo he dicho, pero por si no te acuerdas- acerco mas su rostro al del menor. -es porque me gustas- dijo ya a poca distancia de los labios de este. -Tus labios son tan finos y delicados- le decía mientras pasaba su dedo pulgar por el contorno de estos, haciendo que la cara del menor, compitiera con el color de su pelo.
-No… no digas estupideces- dijo nervioso separándose del mayor.
-….- Separándose un poco del menor, pero aun quedando muy cerca de él. -Que yo te ame no es una estupidez…- le aclaró.
-Ya yo te dije que no creo en eso del amor- dijo cruzándose de brazos.
-¿Entonces por que cada vez me rechazas menos?- preguntó maliciosamente.
-No seas baka- dijo dándole un pequeño empujón al moreno para que se separara por completo de él. -Eso no tiene nada que ver… así que no te estés haciendo ilusiones- dijo dándole la espalda al moreno, con rumbo a los sillones.
-¿Seguro?- preguntó pícaramente.
-Ya cállate, no quiero seguir hablando de eso- dijo un poco molesto, mientras se sentaba.
-Perdón… no fue mi intensión hacerte sentir incómodo- se disculpaba sentándose a su lado.
-Está bien… no es tu culpa que el amor no exista para una persona como yo- dijo colocando una sonrisa triste, mientras miraba la cara del moreno.
-¿Sabes algo?… aunque tú siempre te la pases diciendo lo mismo de que nadie te quiere, que el amor es imposible para ti, eso no es cierto, hay muchas personas que se preocupan por ti-
-¿Ah sí?… ¿y cuáles son esas?- pregunto frío.
-Bueno, está Temari, Kankuro, Hinata y Kankuro, Temari, Hinata- iba a seguir pero fue interrumpido.
-Ya estas consciente de que estás repitiendo las mismas personas ¿verdad?…- dijo bajando la mirada.
-…- Agarrando al menor por la barbilla, para que lo viera. -Y me tienes a mí.- le dijo posando su mano sobre la mejilla del menor. -yo siempre voy a estar a tu lado- le dijo dulcemente, mientras colocaba una sonrisa verdadera, de esas que pocas veces solía compartir.
-N- no digas cosas que no son ciertas- dijo tratando de zafarse del moreno.
-Ya te dije que no son mentiras… yo realmente te amo…- dijo acercándose al rostro del menor, hasta que esa distancia desapareció por completo, mientras unían sus labios. Al principio el pelirrojo se quedo estático sin ninguna reacción hasta que en unos minutos se dejó llevar, cerrando sus ojos. El moreno mordió el labio inferior del menor, haciendo que este abriera un poco su boca, lo que aprovecho para introducir su lengua en la pequeña cavidad del menor, probando cada rincón de ella, degustándola.
-…- Separándose bruscamente del mayor al sentir como una juguetona lengua se había adentrado en su boca. -¿Qu-qué crees que haces?- dijo nervioso mientras tapaba su boca con una mano, y sus mejillas estaban que estallaban del color.
-…- Quitando la mano del menor de su boca y llevándola a la suya para darle un beso en esta. -Te amo…- dijo acercándose al menor. -y hoy te voy a enseñar lo amado que puedes llegar a ser…-
-¿Ah?- dijo un poco desconcertado el pelirrojo.
-Te amo- dijo cazando nuevamente los labios del menor, comenzado un dulce beso, el cual no tardo en ser correspondido. El moreno agarro por la cintura al pelirrojo acercándolo más hacia él, haciendo que por inercia el menor estirara sus brazos y se aferrara al cuello del mayor mientras iban profundizando el beso, entrelazando sus lenguas en una lucha, tratando de buscar el dominio de la contraria. Después de unos minutos se hizo presente la falta de oxígeno en ambos, teniendo por desgracia que separarse. -No está mal…- dijo con una pícara sonrisa. –no está nada mal…- dijo con la respiración un poco agitada. -para ser un niñato caprichoso- le dijo burlonamente.
-Urusay- le dijo el menor, besando nuevamente los labios del moren, que solo le fue recostando lentamente en el sofá.
-Te vez muy sexy- dijo ya encima del pelirrojo, mientras miraba su cara, la cual ya no se sabía donde terminaba su cara y comenzaba su pelo, ya que estaban del mismo color. -Ya no puedo resistirme más- dijo empezando a depositar pequeños besos y lamidas en el cuello del menor, las que de vez en cuando se transformaban en mordiscos, dejando unas pequeñas marcas es la blanco cuello del menor que se formaban muy fácilmente debido a la sensibilidad de su piel.
-Ahh… nnn…- soltaba unos pequeños gemidos el pelirrojo al sentir como el moreno jugaba con su cuello, y con un movimiento ágil, el moreno se deshizo de la camisa del menor, dejando ver su torso blanco, que estaba muy bien formado debido a los ejercicios que practicaba de vez en cuando, empezándolo a delinear con la punta de sus dedos, que pronto se toparon con unos pequeños botoncitos rosas, los cuales empezó a pellizcar, haciendo que mas gemidos salieran de la boca del menor.
Empezó a bajar con su lengua hasta llegar a uno de esos botoncitos, comenzándolos a lamer y mordisquear, mientras que el otro era atendido por la mano del moreno, hasta que ambos estuvieron duros. Luego de eso siguió bajando hasta llegar a su ombligo, el cual empezó a lamer muy sensualmente, simulando unas pequeñas penetraciones, haciendo que el pelirrojo arqueara levemente su espalda por el placer. Cuando terminó de jugar con el ombligo del menor cazó nuevamente sus labios comenzando así un fogoso beso, mientras que con sus manos iban desabrochando el pantalón del menor, que salió rápidamente de su lugar, dejándolo solamente con sus bóxers, los que dejaban notar el pequeño problemita que tenía el menor en su parte baja.
-Parece que ya está duro- decía divertido mientras acariciaba el miembro del menor por encima del bóxer, haciendo que el menor se excitara cada vez más, y sin pensarlo mucho y sin vacilación, sacó la estorbosa prenda que todavía quedaba en su lugar, dejando así ver la mejor imagen del pelirrojo frente a él, y lo que era mejor, debajo él, totalmente a su merced y disposición, así que sin más tiempo que perder empezó a masturbar el miembro del menor haciendo que salieran unos exquisitos gemidos de placer.
-No… ahh… no es…. Nnn… justo….- dijo el pelirrojo como pudo.
-¿Que no es justo?- pregunto maliciosamente, pero sin dejar de masturbar al menor.
-Que yo…. Sea el-ah… único…. Ahh… que esté totalmente desnudo…- dijo infantilmente, lo que le pareció muy mono al mayor, ya que había cambiado por completo esa cara seria y sin expresiones que siempre usaba.
-…jeje…- Colocando una sonrisa de medio lado. -Tienes razón- dijo dejando el miembro del menor, para luego quitarse la ropa, la que quedo tirada en algún lugar de la sala, quedando solo con sus bóxers, dejando ver su piel tan blanca como la leche, aun mas pálida que la del pelirrojo que por la vista que tenía frente a él se sonrojó un poco, luego de eso el mayor cazó de nueva cuenta los labios del menor, mientras continuaba con su tarea de masturbarlo. Los gemidos provocados por esta acción quedaban encerrados entre las dos bocas que no habían roto el contacto. -Creo que ya es suficiente del trabajo manual- dijo con malicia separándose de los labios del menor y dirigiéndose a la entrepierna de este. -Te amo- le dijo para luego engullirse de una sola vez toda la extensión del menor, lo que hizo que soltara varios gemidos provocados por el placer; empezó con un movimiento suave y lento, se fue transformando en uno más acelerado conforme pasara el tiempo.
-No…. Uhm… ya no…. Puedo…. Ahh…- gemía el pelirrojo avisando que el fin estaba cerca. -Ya no… Uhhmm….- soltó un fuerte gemido al sentir un escalofrío recorrer su cuerpo, haciendo que terminara de lleno en la boca del moreno, que se lo trago con gusto sin dejar escapar ni una sola gota, mientras el menor lo miraba un poco asqueado. -No te tragues eso… no seas cochino…-
-jaja…Al contrario…- dijo divertido al ver la reacción del menor acercándose a su rostro. -es lo mejor que he probado en mi vida- dijo haciendo que el menor se sonrojara. -salado, y a la vez tan dulce, es una combinación tan deliciosa- dijo dándole un salvaje beso compartiendo la esencia que todavía quedaba en sus labios con el otro. -Ahora viene lo mejor de todo- dijo con una mirada lujuriosa, dejando un poco desconcertado y preocupado al menor. -Te amo- le dijo besando su frente.
Luego colocó las piernas del menor sobre sus hombros quedando en una posición muy sexy, separó las nalgas del menor, y empezó a lamer todo al borde de la entrada del este, empezando a meter y sacar su lengua dentro de ese pequeño agujerito que había deseado violar por un buen tiempo, haciendo que el pelirrojo soltara muchos gemidos que excitaban al moreno.
-Ahhh…. Sa… Nnn…. Sai… Uhmm…- era lo único que podía decir el pelirrojo al sentir esa pequeña y descarada intromisión jugando en su entrada lo que hacía estremecerle todo el cuerpo. Después de que el moreno pensara que ya estaba suficientemente lubricada la entrada, bajó las piernas del menor, dejándolo nuevamente recostado en el sofá, se quitó rápidamente sus bóxers dejando al descubierto la total erección que tenía, haciendo que el menor se colocara mas rojo todavía por ver esa parte tan sexy y “grande” del moreno. -Sai…. Ahh… uhmm…- decía al sentir como el miembro erecto de este rozaba con su entrada erizándole todo el cuerpo. -Quiero… nnn…. Tenerte dentro…. ahh…- decía drogado completamente bajo los efectos del placer y las sensaciones que le hacía sentir el moreno.
-Me gusta escuchar mi nombre rodeado de gemidos salir de tu hermosa boca- se relamía los labios mientras iba metiendo la punta de su hombría en el pequeño agujerito del pelirrojo, lo que hacía que este soltase unos cuantos quejidos de dolor. -Ah… no…. Uhmm… duele…. Me partes…- decía el pelirrojo, sintiendo como el moreno iba metiendo un poco más de su miembro en el interior del menor. -Ah… no…. Sácala…. Duele… es muy grande…. No va a caber… sácala….- decía mientras unas pequeñas lágrimas rodaban por sus mejillas.
-….- Acercándose al rostro del menor. -Te amo…- le dijo para luego cazar los labios del menor comenzando un beso demandante, y aprovechando que este se había distraído un poco con eso entró de una sola embestida en el interior del menor, haciendo que el este soltara un grito de dolor, el cual quedó ahogado en el beso. -Si entró… ¿vez?- dijo maliciosamente viendo la mirada reprobatoria que le acababa de lanzar el pelirrojo. -Uhm…- soltó un gemido ronco. -eres exquisitamente estrecho- y usando todo su auto control, se quedó quieto, para evitar lastimar mucho al pelirrojo, ya que era su primera vez y no quería lastimarlo demasiado.
-…- Soltando una lágrimas a causa del dolor.
-…- Al notar que estaba tardando mucho y el ya estaba a punto de volverse loco por la estreches del pelirrojo que le contraía sin piedad, empezó a masturbar el miembro del este, para ayudarlo a relajarse. Después de unos minutos el menor empezó a mover sus caderas en señal de que podía comenzar. -¿estás seguro?- pregunto suavemente.
-Ha-hai… quiero que me partas en dos- dijo muy excitado el pelirrojo, haciendo que el moreno empezara con las embestidas. Al principio fueron lentas y pausadas para ayudar a que el menor se terminara de acostumbrar a esa intromisión dentro de él, pero conforme fue pasando el tiempo, las embestidas se iban volviendo más rápidas y salvajes, haciendo salir gemidos por parte de ambos chicos. -Ahh… Sai… yo… nnn… creo que…. Uhmm… te-ah…amo-ah….- dijo, haciendo que el moreno esbozara una sonrisa muy dulce y sincera por haber escuchado esas palabras que desde hace tiempo deseaba escuchar y que el pelirrojo nunca había querido decir, aunque ya lo sabía. Sus cuerpos se encontraban perlados por el sudor, mientras las embestidas se volvían cada vez más profundas tocando un punto en el interior del menor, el cual le hacía que su vista se nublara. -Si… así… ahh…. Motto… uhm… Sai…- al poco tiempo sintió escalofríos recorrerle por todo su cuerpo, por toda su espina dorsal, la que arqueaba levemente por el placer, mientras sentía como su interior se contraía. -Sai… ahh…. Ya no… uhm… me vengo…- decía tratando de avisar que ya no podría aguantar mucho mas.
-Yo… ahh… también…- decía mientras daba las últimas estocadas que eran las más frenéticas. -uhm… Hagámoslo juntos…-
-Ha-hai…- abrazándose al cuerpo del mayor que se había acercado hasta él besándole el cuello. –Ah-Sai… ahh!….- luego de eso soltaron un gemido al unísono, mientras el menor terminó corriéndose entre los vientres y el moreno en su interior, cayendo así agotados por el cansancio. El mayor salió con cuidado del menor y se paró del sofá, agarrando en sus brazos al pelirrojo y llevándolo hasta su habitación, donde lo acostó en la cama y se acostó a su lado. -Sai… yo…- se puso nervioso y muy rojo por lo que pensaba decir. -…gra-gracias…- dijo acurrucándose en el pecho del mayor.
-No tienes que agradecer nada…- dijo besando los cabellos del menor. -Yo también te amo- le dijo con dulzura abrazando el cuerpo del menor.
-¿Ah?- levanto la cabeza para ver al mayor directamente a los ojos. -////No sé cómo o por qué, pero al parecer termine diciéndole que lo amo en medio de todo eso…//// ufff…- suspiró ganándose una mirada un poco confundida del mayor. -////de ahora en adelante, las cosas ya nunca van a volver a ser las mismas, me espera un gran camino por delante////-
-¿Que tienes Gaa-chan?-
-¿¡Gaa-chan!?- pregunto crédulo el pelirrojo al ver esa forma tan familiar y vergonzosa con la que le había llamado el moreno.
-Si… ¿acaso no te gusta que te llame así?-
-…hump…- bufó un poco. -////¿Qué más?////- rodeó los ojos colocando una sonrisa dulce. -me gusta- dijo alegre, lo que hizo que Sai se sorprendiera un poco.
-Te amo…- le dijo dándole un casto beso en los labios del menor.
-Sai…- le llamó después de terminar el beso.
-¿Si?-
-Yo… yo te…- no sabía si decirlo o no.
-¿Eh?- ladeó un poco la cabeza.
-Te… te quiero…- dijo en voz baja muy avergonzado, pero que el mayor logro escuchar lo que le hizo muy feliz, para luego volverse a acurrucar en el pecho del mayor, el cual lo abrazo fuertemente, hasta que se quedaron dormidos en un profundo sueño.
EL FIN…
Noche de Bodas
f 21, 11 por Solimar
Dentro de la categoría Fanfics, Naruto fics
-Hermanos, nos hemos reunidos hoy aquí, para bendecir la unión de estas dos personas en sagrado matrimonio, una unión que traerá dicha y felicidad……..- y así siguió hablando por vario minutos, hasta que por fin… -si alguien se opone a la unión entre estas dos personas, que hable ahora o calle para siempre-
-……..- todos se quedaron callados.
-Si nadie se opone, entonces continuemos. Usted, Sasuke Uchiha, acepta tomar por esposo a Naruto Uzumaki, para quererlo y protegerlo, y estar con él en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza… y en las dichas y en las tristezas, hasta que la muerte los separe- preguntaba el reverendo (A/C: reverendo, cura, padre, sacerdote…)
-Acepto- dijo este con firmeza y seguridad.
-Y usted Naruto Uzumaki, acepta tomar por esposo a Sasuke Uchiha, para quererlo y protegerlo, estar con él en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza… y en las dichas y en las tristezas… hasta que la muerte los separe.-
-Por supuesto- dijo este con una sonrisa y con mucha alegría.
-Ahora vamos a hacer la entrega de las sortijas- aclaro el padre, mientras por el pasillo se acercaba un pequeño niño, con el cabello de color negro con un esmoquin de color negro, y con una pequeña almohadilla en las manos, donde venían las sortijas. Al llegar al altar, cada uno tomo una sortija y se la colocó al otro, primero el azabache, y luego el rubio. Y el padre dijo…
-Ahora los declaro marido y….- divago por unos segundos. -esposo…. Ya puede besar a la-al novio- dijo un poco enredado. Y dicho y hecho, Sasuke tomo a Naruto por las caderas atrayéndolo hacia sí, comenzando un apasionado beso, el que duro algunos minutos. Luego de eso salieron de la iglesia, donde en la entrada los estaban esperando para lanzarles pétalos de rosas, y granos de arroz para la buena suerte. De ahí se dirigieron a la fiesta, la que iba a ser en la mansión Uchiha.
-Ototo, muchas felicitaciones- decía un moreno alto, de largos cabellos negros.
-Gracias aniki- le respondió el azabache.
-Tú también naru-chan-
-Gracias Ita-san- le dijo con una sonrisa.
-Kyaaa… naru, te veías muy lindo con ese traje en el altar- le dijo un joven de cabellos dorados y unos ojos azules esmeralda, mientras le abrazaba fuertemente.
-Jeje… gracias…- dijo correspondiendo el abrazo. –yo no podría decir lo mismo- dijo divertido.
-¿Y eso por qué?- pregunto triste.
-Jeje… es que con el esmoquin se nota bastante lo “gordo” que estas… jeje-
-Ah… soka… jajaja-
-Es que esa panza que tienes es muy grande-
-¡Oe!- se quejo Itachi. –no te burles así de mi dei, y mucho menos de su pancita- dijo abrazando a Deidara.
-Jejeje.- se rió Naruto.
-Nah, no te preocupes- le decía Deidara.
-Pero es verdad, además, aunque estés todo gordito y peleón te quiero- le dijo con una sonrisa, cazando los labios del rubio, antes de que este pudiera decir algo. –y otra cosa, este va a ser el segundo hijo que me da mi dei, como no podría estar feliz con eso-
-Umññ… no digas tonterías- dijo el rubio mayor mientras que sus mejillas tornaban un tono carmín.
-No son tonterías, es la pura verdad- le dijo dulcemente volviéndole a dar otro beso en los labios.
-No te regocijes de eso- dijo Sasuke tomando a Naruto desde atrás por la caderas, y afincando su barbilla en el hombro de este. –ya que muy pronto, naru y yo, tendremos muchos hijos, incluso muchos más que tu y Deidara- dijo con superioridad y arrogancia.
-Sasuke- le regañó Naruto, mientras su cara se ponía roja
-Jaja… vale, veremos quién gana-
-Vale… ya veremos-
-¡¡¡Oigan!!!- les regañaron Naruto y Deidara.
-Es solo una broma mi dei- le dijo con cariño
-……Ok….-
-Yo no.- dijo Sasuke.
-¿Ah?- le miro Naruto sorprendido. -¿Qué quieres decir con eso?- dijo volteándole a ver.
-Pues que yo decía la verdad- dijo con una sonrisa. –yo quiero tener muchos hijos contigo naru, que quede prueba en el futuro, de cuanto nos amamos- le dijo dulcemente con una sonrisa.
-Baka- dijo por lo bajo, desviando la mirada de la de Sasuke, mientras su cara se ponía muy roja.
-Jajaja… eres muy romántico- dijo Itachi burlón.
-Solo porque amo mucho a este dobe- dijo feliz, haciendo que la cara de Naruto se pusiera más roja. –¿no es así amor?- le preguntó cogiéndolo por la barbilla.
-Solo cállate…- dijo con la cara más que roja.
-Hazlo tú- dijo estampando sus labios contra los de Naruto.
-Teme…- dijo al separarse del beso. –si eso quieres eso haré- dijo besando a Sasuke con mucha pasión, mientras rodeaba el cuello de este con sus brazos, y a su vez era tomado firmemente por la cintura.
-Ehh… creo que estamos haciendo un mal tercio aquí- dijo Deidara con una gota muy grande en la cabeza.
-……-
-Por cierto, ¿has visto a Younosuke? Hace rato que no lo veo.- dijo preocupado.
-Creo que estaba jugando en los columpios con Naoki-kun… creo que se han vuelto muy buenos amigos-
-Unnñ… de todas formas debería ir a verlos, Younosuke es muy tremendo- decía el rubio mayor.
-Vale- le dio un beso antes de que este su fuera a ver que hacía su hijo. –bueno- suspiro resignado. –parece que la parejita de recién casados está disfrutando mucho ¿verdad?-
-……- no recibió respuesta alguna.
-No creen que están exagerando un poco-
-…….-
-Por favor, ¿cuanto más se piensan seguir besando?- pregunto con fastidio.
-…….-
-Tsk… hagan lo que quieran, yo me voy con mi dei- dijo esto último con malicia, y se marcho. Y a los minutos…
-Naru- decía todavía besándolo.
-¿Uh?- dijo sin romper el beso.
-¿Qué…. Te parece….. si…- decía entre besos. – nos vamos un poco antes de la fiesta?- dijo rompiendo el beso después de un largo rato de estarlo besando.
-Pero…-
-No te preocupes, no creo que se den de cuenta-
-……-
-Además, quiero poseerte cuanto antes- le susurro al oído, haciendo que el rubio se sonrojara muchísimo. -¿y? ¿qué me dices?-
-…..- solo asintió bajando la mirada
-Ja…- sonrió de medio lado. -entonces vamos- beso al rubio, para luego tomarle de la mano y llevárselo lejos de ahí.
Sasuke tomó las llaves de su deportivo, y así partieron rumbo al hotel. Al llegar a este, subieron a la habitación que había sido reservada con antelación, una suite para recién casados. En el trayecto, Sasuke había agarrado en sus brazos a Naruto, cargándolo como una princesa, entraron a la habitación, la que tenía un ambiente muy romántico; las luces de la habitación eran muy tenues, el gran ventanal que mostraba una hermosa vista de la ciudad, y en el centro de esta, una cama en forma de corazón cubierta por pétalos de rosas, de los que también había en el piso. Sasuke recostó a Naruto en la cama, y se dispuso a abrir la champaña que había a un lado de esta. Sirvió dos copas y le dio una al rubio.
-Brindemos por nosotros, porque estemos siempre juntos, y que nuestro amor nunca se marchite- decía Sasuke. (A/C: sorry… sé que me pase de melosa, empalagosa y cursi con esas líneas… jeje en especial si las dice Sasu-baka… ^^U)
-Sip… por eso y mucho más…- dijo con una amplia sonrisa. –kampai.- dijeron ambos, tomaron de sus copas, luego las dejaron de lado y empezaron a besarse.
Sasuke fue quitándole lentamente la ropa al rubio sin dejar de besarlo. Primero se deshizo de la parte de arriba, dejando al descubierto el torso bronceado del rubio. Bajo desde sus labios, por su cuello, clavícula, hasta llegar a los pequeños puntos rosas. Se dio su tiempo en cada uno, para prepararlos, los mordía, lamía y succionaba, hasta que estos estuvieron duros. Siguió bajando hasta llegar al ombligo del rubio. Empezó a lamer alrededor de este, haciendo que el rubio de excitara cada vez mas lanzando varios gemidos. Se entretuvo un rato haciendo esto, hasta que Naruto le suplico…
-Ahh… Sasuke…. Haa… por favor…. Ahhh- seguía gimiendo, ya que Sasuke no había parado de hacer lo que hacía. –duele…-
-¿Ah?- se irguió un poco. -¿Qué es lo que te duele?- pregunto con una sonrisa maliciosa. -¿acaso es aquí?- dijo mordiendo el cuello del rubio, dejándole un marca roja. –o… ¿acaso es aquí?-
-Ahhh- gimió roncamente ya que Sasuke había mordido con rudeza una de sus tetillas. –ahh… Sasuke, onegai…- se estremecía.
-¿Qué pasa naru?- dijo acercándose a la cara de este. –parece que estas bastante excitado- dijo besando enérgicamente al rubio. –je, creo que tienes un gran problemita aquí abajo.- le dijo acariciando el bulto que sobresalía por sobre el pantalón.
-Umm… ahh…-
-Si quieres puedo ayudarte con el- decía divertido mientras que ágilmente se deshizo de los estorbosos pantalones, los que fueron a dar a alguna parte de la habitación.
-…Mnn…-
-¿quieres que te ayude?- le pregunto lamiendo sensualmente los labios del rubio, mientras que acaricia la hombría de este por encima del bóxer, la que ya estaba más que presionada contra este.
-¡¡¡Teme!!!- decía un poco disgustado
-¿Qué pasa naru? Solo tienes que…- se acercó al oído de este. –decir que si- dijo para luego lamerle el oído.
-……Noooo….-
-¡¡Hoo!!- se alejo de la cara del rubio y acercándose a su parte baja. –estás diciendo que no quieres hacerlo o….- mordió la hombría de Naruto.
-¡¡Ahhh!!-
-No quieres decirlo-
-……- se debatía muy duramente, por no dejarse vencer y caer ante el azabache.
-Solo tienes que decir “si, por favor házmelo”- decía con superioridad mientras acariciaba el interior de los muslos del ojiazul.
-¡¡Esta bien!!- le grito.
-“Esta bien” ¿Qué?- sonreía con superioridad
-Por favor solo házmelo- le dijo con su cara toda roja.
-¿Era tan difícil decir eso?- dijo con satisfacción, para deshacerse rápidamente de la incómoda y molesta ropa interior que oprimía la hombría del rubio. Una vez que fueron a dar a no sé qué parte de la habitación se pudo ver lo erecto que ya estaba el miembro del ojiazul. –Je, parece como si estuvieras a punto de correrte- dijo divertido. –Y apenas estamos empezando-
-Eres… ahh… de lo peor… nnnn…-
-¿¡Que!?- se acercó al rostro del rubio. –solo porque quiero darte la mejor noche de tu vida me dices que soy de lo peor-
-Ahh.-
-Tsk… tsk… eso si es malo de tu parte- decía con sarcasmo
-Ahh… Sasuke… ya… ah- le avisaba, mientras que su cuerpo se estremecía.
-Adelante, no te contengas- le decía mientras aumentaba la velocidad en su mano.
-¡¡Ahhh!!- gimió corriéndose en la mano de Sasuke.
-Sabes algo naru…- lamió la esencia de Naruto que estaba en su mano. –eres muy sexy- dijo para luego besarlo apasionadamente
-Y tu eres un bastardo pervertido- le dijo una vez rompió el beso.
-Ummm… creo que te estás adelantando a los hechos.- dijo con una sonrisa maliciosa.
-¿Ah?-
-Sí, lo que digo es que antes de poseerte, quiero comerte por completo-
-……- le miro muy confundido.
-Antes del plato principal vienen los aperitivos- decía divertido.
-No sé lo que quieres decir, pero no creo que sea nada bueno.- dijo con un aura depresiva sobre él.
-No tienes de que preocuparte, tu solo tienes que relajarte- le dio un fugaz beso en los labios y se levanto de la cama, y se dirigió a un carrito de comida que estaba cerca y lo acercó a la cama. Quito la tapa de la bandeja y se vieron varias clases de pasteles.
-¿Y eso?- pregunto sorprendido con estrellitas en los ojos.
-Como se que te gustan los dulces, los pedí para que estuvieran aquí cuando llegáramos- dijo con una sonrisa cariñosa.
-Entonces ¿vamos a comerlos ahorita?- pregunto sin comprender mucho.
-Nop, nada de eso, yo dije que te iba a comer por completo- dijo con una sonrisa misteriosa.
-¿Ah?- dijo sin entender nada de lo que el azabache decía.
-Tú solo relájate, si te portas bien puede que te los deje comer después.- le dijo recostándolo suavemente en la cama. –Ahora vamos a jugar a algo que se llama “body shots”- dijo con malicia.
-Eso no me suena para nada bien- dijo con una gota grande en la cabeza.
-No te preocupes, lo vas a disfrutar mucho al igual que yo- tomó un poco de crema con su dedo de uno de los pasteles y la untó en los pezones del rubio, haciendo que este diera unos leves gemidos, ya que la crema estaba fría. También tomo una fresa y la untó con un poco de crema, se la colocó en la boca y se acercó a Naruto, el que sin ningún problema cogió la fresa con la boca, compartiéndola con Sasuke y besándose en el proceso.
Después de eso siguió untando crema en el cuerpo del rubio, quitándola una y otra vez con su lengua, recorriendo todo el torso de este, untaba crema en sus pezones, vientre, ombligo, estómago y cuello; Naruto estaba más que excitado soltando puros gemidos, y con su miembro nuevamente erecto Sasuke seguía sin darle clemencia.
-Ja… ya estás tan mojado naru- decía tocando los alrededores de la entrada de Naruto, lo que hizo que este se estremeciera. –vez, te dije que te gustaría.- dijo con arrogancia.
-…..- solo le desvió la mirada, ya que en realidad, le encantaba lo que Sasuke estaba haciendo con él.
-Bueno, continuemos- solo el escuchar esas palabras hizo que Naruto se estremeciera. –juju…- untó otro poco de crema en la parte interior de los muslos de Naruto, (A/C: che… ¿de dónde salió tanta crema? Mmm…) y comenzó a besar y lamer desde la punta de sus dedos, con los cuales jugo un poco, lo que excito mucho al rubio, subió hasta donde estaba la crema y la lamió hasta quitarla por completa, mientras que el rubio solo suspiraba y gemía de la excitación.
-Ahh… Sasuke, por favor, hazlo ya…- le suplicaba. –te necesito-
-Aunque me gustaría complacerte- le miro a los ojos. -no lo haré, todavía no te he comido por completo, todavía falta la parte más deliciosa… jeje…- le rió de medio lado. Y como ya a los pasteles no les quedaba crema, tomo un poco de sirope de chocolate que había en una taza, y lo dejo caer sobre el miembro del rubio, haciendo que este se estremeciera.
-Mnnññ….- se estremeció al sentir el sirope frío caer sobre su miembro.
-Esto sí es un delicioso aperitivo- decía besando la punta del miembro del rubio
-Sa… Sasuke… onegai…. Ahh…- jadeaba.
-Tranquilo mí naru, ya te dije que te relajaras… déjamelo todo a mí…- le dijo con malicia, empezando a lamer desde la base del miembro hasta la punta quitando todo el sirope de chocolate que había en este, y lo siguió lamiendo hasta quitarlo todo y el líquido pre-seminal empezó a salir. Naruto se retorcía de placer en la cama, apretaba lo más fuerte que podía los dientes y las sábanas entre sus dedos.
-Ah… Sasu… ah…- gemía sin control. –ya…ah…-
-Me encanta cuando dices mi nombre así naru- y engulló por completo el miembro de este, que solo gimió de placer. Empezó un condenadamente lento vaivén, lo que hizo que el rubio jadeara y se estremeciera bajo el azabache.
-Sasu… ah… te gusta… ah… torturarme… ah… ahh… mmm- le replicaba tapándose la boca con el antebrazo.
-Mmm…- saboreaba Sasuke acelerando la velocidad del vaivén causándole mucha más excitación y placer a su pequeño rubio.
-Ah… Sasuke… ahh… mas… ha…- le pedía. Su cuerpo se estremeció y por su cuerpo paso una corriente eléctrica terminando de lleno en la boca del azabache, el que lo acepto con gusto tragándoselo por completo como un delicioso manjar. Se irguió en la cama viendo la imagen más perfecta del mundo, su lindo rubiecito todo colorado y a su entera disposición. Se acercó a la cara de este compartiendo un pasional beso introduciendo su lengua en la boca del este jugando, explorando y saboreando cada parte de este, su falta de oxigeno solo era saciado por breves segundos para seguirse besando. El rubio solo suspiraba y se aferraba al cuerpo del azabache enredando sus dedos en el cabello de este sin soltarlo lo que hacía más demandante el beso, hasta que el azabache lo corto un poco jadeante.
-Naru… sabes… para todo buen aperitivo hace falta un buen vino…- dijo con malicia sacando la botella de vino del la cubeta con hielo que estaba a un lado. -¿No lo crees?-
-……- solo le miraba.
-Y también hay que usar una buena copa ¿Verdad?- le miró seductoramente.
-Sea lo que sea que piense hacer hazlo rápido- le dijo sin mucho interés.
-Tsk… tsk… tsk… respuesta incorrecta…- decía divertido. –vamos, date la vuelta- le ordenaba.
-…… ¿hu?…- le miró con una ceja enarcada.
-Vamos…- bebió un poco de la botella y se acercó a la boca de Naruto para dárselo boca a boca. –todavía no hemos terminado con nuestro pequeño jueguito- le dijo sarcástico.
-Sabes que después va a ser mi turno verdad- le insinuó.
-Umm… eso tendré que pensármelo… por ahora solo date la vuelta-
-….- y sin mucho interés y con miedo de hacerlo ya que no sería para nada bueno y menos si venía de la retorcida mente de Sasuke, se dio la vuelta poniéndose en cuatro.
-Eso es…- le lamió por toda la columna vertebral del rubio haciendo que a este le recorriera un corrientazo eléctrico por todo el cuerpo. –ahora veamos…- dijo con una voz lujuriosa separando las nalgas de Naruto dejando visible la rosada entrada de este. -….delicioso.- dijo dándole una lamidita a este sacando gemidos por parte del rubio. –no lo dejes salir.- dijo burlón.
-Oe… ¿Qué?… ahh… ahh… ¡¡teme!!… está… ahh… frío…- gemía y se estremecía al sentir con un líquido frío inundaba por completo su interior.
-No lo dejes salir… si lo haces te castigaré…- le decía con superioridad.
-¡¡¡¡Teme!!!!…. ¡¡ahh!!… ah…- gemía sintiendo la lengua de Sasuke rozando su entrada
-¡Exquisito! Aunque un poco caliente…- decía probando del vino que estaba en el cuerpo del rubio, lamiendo y penetrándolo con su lengua. El rubio solo se estremecía y gemía sin control aferrándose fuertemente a las sábanas.
-Sasuke… ya.. ahh… cuantas… ahhh… mmn…- no podía hablar, su mente estaba en blanco por tanto placer.
-¿Qué pasa mi naru?- le seguía lamiendo. -¿acaso no te gusta?- le preguntó con malicia, sabiendo que la respuesta sería contradictoria a su cuerpo a las reacciones de su cuerpo.
-No… ah… es solo que… ah-
-……-
-Por favor ya…- le volteó a ver, zafándose del azabache acostándose en la cama dándole una de las mejores vistas del mundo. –por lo que más… quieras… ha…- jadeaba. –hazme…hazme tuyo… te quiero… dentro de mí ahora- decía abriendo sus piernas y separando su entrada con sus dedos, por la que salía un hilito rojizo del vino que Sasuke había vertido en el. –te necesito…- le decía con su cara roja y con lágrimas en los ojos por toda la excitación y placer.
-Ya no puedo más…. Me estas volviendo loco- y con eso se deshizo en un dos por tres de sus prendas que cayeron despotricadas por toda la habitación. –eres demasiado sexy- y diciendo esto entro de una sola embestida al interior del rubio el cual grito de dolor y placer, mientras que más lágrimas salían de sus hermosos ojos azules, los que estaban llenos de lujuria y deseo. –te amo- le dijo abrazándose a este y besando posesivamente sus labios, moviéndose lentamente dentro del rubio.
-Yo… ahh… ha… ha… también…ahhh- le dijo rodeando la cintura de Sasuke con sus piernas haciendo la penetración más profunda. Sasuke empezó a moverse con más rapidez y más fuertemente sacando gemidos por parte de ambos.
-Ah… naru… eres tan… estrecho… ha…- gemía roncamente el azabache, le encantaba como su miembro era presionado y apretado en el interior del rubio, este placer lo estaba llevando a la locura aumentando cada vez más la velocidad en su embestidas.
-Ahh… ha… ahh… Sasuke… motto… ahh… más profundo… ah…- gemía sin control aferrándose a la espalda de este, arañándola dejándola roja. Sus fuertes y apasionados besos sofocaban mayor parte de los besos, sus cuerpos perlados, las tenues luces de la habitación, el calor dentro de sus cuerpos, sus respiraciones agitadas y el deseo que no se acababa, tenían sus mentes en blanco, no podían pensar en nada más que no fuera ese momento, en amarse mutuamente entregándolo todo. Las precisas embestidas de Sasuke que tocaban ese punto preciso del rubio llenándolo de mas placer, acercándolos cada vez más al orgasmo. –Ahh… ha… ha… ahhh… Sasu… yo… ya… ah… me… vengo… ah…- gemía aferrándose mas a la blanca espalda del azabache.
-Yo… ah… también… naru… ahh…- gemía roncamente. –aca-acabemos… juntos… ah.-
-ahh.. si…- hablo con un hilo de voz, ya que su respiración agitada no le dejaba hablar. Y terminando con las embestidas frenéticas un escalofrío recorrió el cuerpo de ambos gimiendo al mismo tiempo, terminando por correrse, Naruto entre sus vientres y Sasuke en su interior calentándolo y llenándolo por completo con su esencia.
-Naru…- le dijo dulcemente acomodando los mechones de pelo sobre la cara de este. –te amo muchísimo….. y ahora… estaremos unidos… para siempre- le decía con su respiración entrecortada y agitada.
-Sip…- cogió la mano de Sasuke uniéndola con la suya. –no nos separaremos nunca.- le dijo con una gran sonrisa.
-Ja… ¿listo para otra ronda?- le preguntó.
-¿¡¡Qué!!?- gritó sorprendido.
-Sí, es nuestra noche de bodas- le dijo burlón.
-Estás mal de la cabeza verdad… ¿cuántas veces más me piensas hacer correr?- le preguntó molesto.
-Todas las que sean necesarios para mostrarte cuanto te amo.- y le besó los labios
-Idiota- dijo con sus mejillas rojas empujando a Sasuke invirtiendo las posiciones. –eso ya lo sé- decía sentado sobre Sasuke. –vamos a saciar ese apetito voraz que tienes.- le dijo con malicia besándole el cuello y mordiéndolo, dejando las mismas marquitas de propiedad, las que aparecieron rápidamente por lo delicada que era la piel de este. –ahora es mi turno de jugar un poco ¿no crees?- Le lamía el cuello pasando por su barbilla y sus labios, los cuales mordió deliberadamente dejándolos rojos. Mordió el lóbulo de su oreja y lamió su oído estremeciendo al azabache, que estaba con una sonrisa de oreja a oreja. Se irguió y tomo la misma idea de Sasuke, cogió la taza de sirope en sus manos y con una fresa lo empezó a colocar en el blanco torso de Sasuke. Dejó la taza de un lado y empezó a lamer todo el chocolate, dedicándole de vez en cuando alguna que otra mirada a Sasuke. Después de eso bajó al miembro del azabache y beso la punta y toda la extensión, dando pequeñas lamiditas, sacando alguno que otro gemido del azabache. –mmm…. ¿te gusta?- decía sin dejar de lamer su miembro.
-Claro que si naru… todo lo que tenga que ver contigo me encanta- le dijo con una sonrisa, haciendo que este se sonrojara.
-Hu…- bufó para luego meterse el miembro de Sasuke a la boca, jugando con su lengua y succionándolo de vez en vez. Entretenido en el vaivén, iba aumentando la velocidad mirando la cara de Sasuke la que se veía excitada y sedienta de más.
-Ah… naru… quiero…ahh… venirme dentro… hha… de ti- le pidió Sasuke.
-¿Qué hago?- dijo soltando el miembro de Sasuke. -¿complazco los deseos de este teme? O ¿sigo jugando un poco más?- se preguntaba pensativo.
-¿Hu?- le enarcó una ceja. -¿tienes que preguntarte eso?- le dijo con arrogancia.
-Sip, es que tu hace rato no me hiciste caso- le dijo con inocencia.
-Naru…- se enderezó un poco acercándose al nombrado. –si tu no lo haces, lo voy a hacer yo- le dijo al oído lamiéndole la mejilla.. –a mí manera-
-…….- toda la cara se le puso roja como un tomate. –so-solo por… e-eso- y recostó nuevamente al azabache sobre la cama, sentándose nuevamente sobre él, con una pierna a cada lado, se posiciono en el miembro de Sasuke y lentamente se fue dejando caer sobre este, auto-penetrándose el mismo gimiendo al mismo tiempo, sacando una sonrisa satisfactoria en el azabache. Y así, apoyándose en Sasuke empezó a envestirse subiendo y bajando.
-Na… ah… naru…- colocó sus manos en las caderas de este para ayudarlo a subir y bajar, para hacer la penetración más profunda. Ambos gimiendo y jadeando, la habitación llena de estos sonidos y los crujidos de la cama. –Naruto… yo…-
-Qu… ¡¡oahh!!- calló recostado en la cama, por el tirón que le dio Sasuke.
-Lo siento naru, no puedo controlarme más… eres demasiado hermoso.- le dijo empezando a embestirlo bruscamente.
-Ahh… ahh… ¡Sasuke!… ¡¡ahh!!-
-Naru… ¡ahh!- subió una pierna de Naruto sobre su hombro, profundizando más las penetraciones llegando a ese punto que lo hacía gritar de placer. Las embestidas eran enérgicas, llegando a volverse frenéticas, cada una los acercaba más al clímax.
-Sasuke… ya… ahhh… no… ah… voy ahh…- le avisaba que ya estaba cerca de terminar. –¡¡ahh!! ¡¡Sasuke!!- gritó para luego terminar corriéndose manchando las sábanas, y contrayendo su interior causando que Sasuke se corriera en su interior llenándolo por segunda vez…
-Ah… ha… ha… naru…- jadeaba saliendo de su interior. –¡te amo!- y se recostó a su lado con su respiración agitadísima.
-Yo… yo también- se abrazó al azabache. –te amo Sasuke- decía con sus ojos casi cerrados por el cansancio.
-Naru…- los arropó y se abrazó al cuerpo de este que ya estaba dormido. –Te amo- dijo cerrando sus ojos quedándose dormido.
Fin.
Kanashii
f 4, 11 por Solimar
Dentro de la categoría Fanfics, Naruto fics
-Naru, ¿Qué piensas hacer este fin de semana?- preguntó una joven de ojos claros.
-La verdad no lo sé, creo que mis padres van a tener una reunión con una de las compañías con las que se van a asociar, y no sé para qué, pero quieren que yo vaya- dijo con desgano.
-Entonces ¿Por qué dices que no sabes?-
-Bueno, por lo que escuche, o mejor dicho lo que entendí, es que al parecer y que la otra empresa está un poco indecisa-
-….. umm… soka…- dijo la chica.
-Pero… de todas formas… ¿Qué tienes que ver tu con todo eso?- preguntó un chico de cabellos castaños.
-Ni idea… solo me dicen que es una sorpresa-
-Jeje… hay naru…- decía divertida la joven.
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-Bueno, ya le viste, así que ya podemos irnos- decía el mayor.
-Espérate; quiero acercarme un poco más-
-¡No! Acuérdate que estamos aquí solo porque nos zafamos por un momento de papá, si se entera que andamos como unos acosadores se va a molestar- decía preocupado.
-¿Y eso qué? Tengo derecho a conocerle- decía levantándose del asiento.
-Ni se te ocurra, sabes muy bien que no sabe nada de esto- le regañaba.
-No te preocupes, solo quiero mirarle un poco más de cerca- decía con una sonrisa frívola.
-Ni se te ocurra- le seguía diciendo, pero el otro no le hacía caso, y se fue acercando a una de las mesas. -¡Oe! ¡Matte!-
-…….- tomó una flor de uno de los arbustos que estaban cerca y llegó finalmente a la mesa.
-¡Ese idiota!- decía para sí. –hump… ¡chilpayate!-
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-Si… jaja y…- se calló viendo que alguien se acercó.
-Disculpe…- se dirigió a la joven. –una pequeña flor, apenas y se compara con su belleza.- le dijo entregándole la flor a la ojiperla.
-Gra-gracias- dijo nerviosa mientras sus mejillas se tornaban de un color carmín intenso.
-…..- hizo un ademán con la cabeza, esbozando una sonrisa de medio lado. –Mi tarjeta- le pasó la tarjeta a la joven. -¡mesero!- le hizo una señal con la mano. –Por favor- le llamó.
-¿Si, dígame?- le preguntó cortes.
-Por favor tráigale una copa del mejor vino que tenga a la señorita y… mm…- miró al rubio y al castaño. –también a sus acompañantes y póngalo en mi cuenta.- le dijo con algo de arrogancia.
-¡Enseguida!- dijo el mesero para luego retirarse.
-Y ahora dígame ¿Cómo se llama esta hermosa flor?-
-Hi…Hiuga Hi-Hinata…- dijo nerviosa con su cara toda roja.
-El mío es Sasuke…- dijo tomando la mano de la joven. –es un placer conocerla my Lady- le dijo besando el dorso de su mano.
-……..- su cara se puso más roja de lo que estaba.
-Disculpa- habló el rubio y el azabache le volteó a ver. –acaso tu-
-¡Sasuke!- le llamaron a lo lejos.
-…ufff…- suspiró resignado. –lo lamento, pero parece que ya me tengo que ir. Nos veremos en otra ocasión mi hermosa flor de lis…- y volvió a besar el dorso de su mano.
-Ha-hai-
-Con su permiso- y se retiró.
-¡¡¡Eeesooooo!!!- dijeron ambos chicos. –quien lo diría.-
-jajajaja…-
-¡¡Urusay!!- decía toda apenada.
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-Sabes que eres de lo peor ¿no?- le decía el mayor entrando al auto.
-…..- entró al auto también.
-Jaja… de verdad que eres todo un playboy- decía burlón
-¿Y qué esperabas?- le dijo con sarcasmo.
-Me imagino que ya estás complacido ¿no?-
-….Digamos que por ahora si….-
-Hump…-
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-Déjame ver esa tarjeta- le dijo el rubio.
-….- se la pasó.
-“Sasuke Uchiha” ¿uh? ¿Uchiha? … ¿Por qué me suena?-
-¿¡¡Uchiha!!?- dijo el castaño sorprendido.
-¿Qué pasa Kiba?-
-Pues, como no te va a sonar ese apellido, su padre es dueño de Uchiha`s Imp… una de las compañías más grandes en todo el país.-
-¡Ahh!… con que era eso…-
-Sí, pero no solo se le conoce por eso, si no que es uno de los Playboys más codiciados-
-Eso no me sorprende para nada, se le notaba a simple vista que es un playboy.- decía el rubio.
-Pero saben… vi en una revista, que al parecer sus padres le concertaron matrimonio desde pequeño- dijo hina.
-¿¡¡Eh!!?-
-Sí, creo que es una joven de una familia adinerada-
-Hmp… con razón es un playboy, yo también lo sería si supiera que mis padres arreglaron con quien me casaría cuando grande- dijo el rubio.
-Pos si…- dijo Kiba.
-Que va, yo no me casaría…- afirmó el rubio. –primero muerto…- dijo burlón.
-Jajaja… yo tampoco lo haría- dijo el castaño.
-Vamos chicos… no se burlen de la suerte de los demás- les regaño la ojiperla.
-Hai… hai…- dijeron ambos chicos sin mucho interés.
-Por cierto naru… ¿Cómo está Gaara? ¿Has hablado con él?-
-Hablé con él ayer, al parecer las cosas se complicaron con su familia y no va a regresar hasta fin de mes- decía triste.
-Mmm… soka… soka…-
-Si, bueno, lo más importante es que el resuelva sus asuntos familiares- decía algo resignado.
-Te gusta mucho ¿no?-
-Si…- dijo con una sonrisa.
-Jejeje…-
-También me dijo que en lo que volviera iba a hablar con mis padres sobre nosotros-
-O sea que quiere formalizar.-
-…..- se sonrojó.
-Me alegro mucho por ti naru-
-Gracias.- y de repente suena su teléfono. –Permiso- dijo para luego contestar, se levanto y a los pocos minutos regresó a la mesa. –chicos, ya me tengo que ir, parece que mis padres quieren hablar de algo importante- decía con desgano.
-Vale… hablamos después- le dijo Kiba.
-Nos vemos- se despidió.
-Hai…- y así el rubio salió del local.
Al llegar a su casa sus padres estaban sentados en la sala, lo que le pareció muy extraño, más que todo por la seriedad del ambiente.
-Naru, toma asiento- le dijo su papa y este obedeció.
-¿Y? ¿Qué era eso tan importante que tenían que decirme?-
-Bueno, es con respecto a tu futuro, esto es algo que habíamos acordado desde hace mucho tiempo, y bueno… ya es tiempo de que lo sepas-
-Solo ve directo al grano-
-Bueno… uff… la verdad es, que desde que naciste estás comprometido-
-¿¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUÉEEEEEEEEEE!!!!!!!!!?- pegó un fuerte grito dejando sordo a los mayores.
-……Se que teníamos que habértelo dicho antes pero, todavía no tenías la edad para entenderlo.-
-¿¡¡¡¡Y ahora sí!!!!?- preguntó con sarcasmo. –hump…-
-……-
-Es una broma ¿verdad?-
-….No, no es ninguna broma, precisamente mañana es el moai, para terminar de arreglar las cosas-
-¿¡¡¡¡Ehh!!!!? ¿¡¡¡Mañana!!!?-
-Si…-
-Ha… ¿Y que si no quiero?- decía molesto.
-Ya no es si lo quieras o no, la concertación de matrimonio está hecha desde antes de que nacieras- le decía serio.
-¡¡¡Yo no quiero!!! ¡¡¡No me voy a casar con alguien que no quiero y mucho menos que no conozco!!!- decía histérico. –además, ya yo tengo a Gaara, ¡¡Así que no me pienso casar!!-
-¡Quieras o no lo vas a hacer, este no solo es un matrimonio normal, es este matrimonio está en juego el prestigio de las empresas Namikaze-
-¿¡¡Eh!!?-
-Sí, con este matrimonio también se hará la unión de dos grandes compañías como la de-
-¡¡¡¡No me interesa!!!! ¡¡¡No me pienso casar con un extraño solo por tu bien!!!- decía casi al borde de las lágrimas.
-Naruto Namikaze, si no lo quieres hacer por las buenas, lo harás por las malas, pero te vas a casar-
-No se te olvide que tu todavía eres menor de edad y sigues a mí cargo, bajo mi techo.-
-……- empezó a llorar de la rabia y la impotencia que sentía.
-Además, Fugaku es un gran amigo de la familia y no voy a hacerle ese desplante, después de que siguiera con esto, a pesar de que eras un doncel y no una chica-
-¿¡¡Que!!?-
-¡¡Minato!!- le regañó la mujer.
-O sea, que para ti hubiese sido mejor que hubieras tenido una hija en lugar de un hijo. Decía con mucha rabia.
-……-
-Pues si es eso, me disculpo- dijo con sarcasmo. –ya veo que mi propio padre se arrepiente de haberme tenido-
-¡Claro que no!-
-Pero sabes, no me interesa, y me interesa mucho menos, lo que le pase a la empresa o al apellido Namikaze, ¡¡¡yo no me voy a casar con nadie!!!- le gritó para luego correr a su cuarto.
-¡Minato! Vez lo que acabas de hacer… ¡¡dios!!-
-Kushina, no me vengas con eso ahora, ya que las primeras que decidieron comenzar con esto fueron tú y Suzuki-
-…..-
-Y ese niño quiera o no se va a casar con el hijo mayor de Fugaku…-
-…..-
-Así podremos unir las compañías y salvar la nuestra-
-…….-
-Así que sea como sea, quiero que lleves a Naruto mañana al salón de té para el moai… así sea arrastrado…- decía molesto.
-Hai…- dijo resignada para retirarse hasta la habitación de su hijo. –amor, voy a entrar- decía entrando a la habitación.
-Ya lo dije claramente, no me pienso casar- decía acostado en su cama dándole la espalda a la puerta.
-Naru, mírame a la cara.- le dijo con gentileza.
-……- le volteó a ver.
- Se que es muy difícil para ti aceptar esta propuesta tan egoísta por parte de nosotros.-
-……..-
-Y mucho más, ya que tienes a Gaara-kun-
-…….-
-También, se que hicimos mal en no decírtelo desde el principio, pero sería mucho peor dejar que te siguieras haciendo ilusiones con este muchacho, y él también-
-Pero ¿por qué ahora? ¿Por qué precisamente tenía que ser ahora?-
-…….-
-¿No podrían por lo menos habérmelo dicho cuando supieron lo de Gaara?-
-……-
-Dime tu…. ¿crees que así de la nada, diciéndome esto…? No eso no… ¿creen que al decirme esto yo sería tan estúpido y niño obediente como para no decir nada?-
-……..-
-Y ni siquiera una semana para yo asimilarlo… ¡¡nooo!! Si no que resulta y acontece que me lo vienen a decir un día antes del omiai… hump….-
-……..-
-Te lo digo claramente, no me pienso casar con ese tipo, a quien ni siquiera conozco… no lo voy a hacer….-
-……..-
-………-
-……..Sé que esto del matrimonio arreglado te parece lo peor del mundo, pero no es tan malo.-
-….¿Uh?- le enarcó una ceja. –por favor…- le dijo con sarcasmo.
-…No me mires así, lo digo de verdad-
-….Tu lo dices porque tú no tuviste que casarte con alguien a quien no conocías-
-Hmp- bufó.
-Si tú estuvieras en mi lugar, tú tampoco quisieras casarte-
-Tienes razón…- dijo divertida.
-¿Eh?-
-Es verdad…. Si no mal lo recuerdo, yo no querías casarme… creo que formé un berrinche MUCHO más grande que él tuyo-
-¿¡¡Eh!!?- quedó confundido.
-…Ufff… si… mi matrimonio con tu padre también fue concertado cuando nací-
-…Pero…-
-Deja que te cuente… cuando yo tenía tu misma edad, (A/C: 18 años) mis padres me dijeron lo del matrimonio concertado con Minato-
-……O.O-
-Para ese tiempo, yo, al igual que tú, tenía a alguien que me gustaba, por eso, cuando me lo dijeron formé un gran escándalo… incluso escapé de casa- decía divertida.
-¿Tú?- preguntó sorprendido.
-Sip… aunque no lo creas me escapé de casa y me fui a la casa de mi mejor amiga, que bueno, ahora es la esposa de Fugaku…-
-……-
-Pero esa es otra historia…-
-….-
-La cosa es, que ella me escondió por unos días, mientras que todos en mi casa se volvían locos buscándome… jeje…- se reía de solo recordarlo.
-…..- le miraba confundido.
-Recuerdo que cuando me encontraron, mi papá casi me mata de lo enfurecido que estaba, pero tu papá me defendió, él no me culpaba ni en lo más mínimo por lo que había pasado, y como todo un caballero se arrodilló frente a mí, proponiéndome matrimonio….- decía nostálgica.
-Y tu le dijiste que si…- afirmaba con algo de desgano.
-Nop, en realidad le dije que no.-
-¿Eh? Entonces como…-
-Pues verás, cuando dije que no, mi padres enloqueció y casi me da una cachetada, pero Minato se interpuso nuevamente y calmó a mi papa…. uff-
-……-
-Luego de eso se volteó a verme y me dijo que me preparara y después se fue-
-¿huu?-
-Sí, yo tampoco lo entendí muy bien, pero a los días recibí noticias de él… recibí una carta con un pequeño poema donde decía que me quería.-
-…..-
-He de confesarte que al principio no le hacía caso, yo todavía seguía firme en no quererme casar con él, pero al poco tiempo después, ya había empezado a esperar con ansias esas cartas que mandaba… la verdad es que, con cada carta digamos que me emocionaba mucho-
-…..-
-Hasta que una noche, se apareció bajo mi ventana con un ramo de flores diciendo que me amaba y que le diera una oportunidad, que me haría muy feliz, así que después de tanta insistencia de su parte, accedí a casarme con él, aunque todavía no me gustaba la idea de que fueran mis padres los que tomaron esa decisión.-
-….-
-La verdad es que después que nos casarnos peleábamos mucho, por el simple hecho de no conocernos bien; incluso estuvimos a punto de separarnos y en cierto modo así fue, un día no aguante más y recogí mis cosas y regresé a casa-
-….-
-Y siendo sincera… fueron los días más caóticos de mi vida, y no solo porque mi padre no me dirigía la palabra, si no, que al final de la semana me di cuenta de que me había enamorado profundamente de tu padre, pero a pesar de eso, pasó un mes, y yo todavía seguía en mi casa, no quería dar mi brazo a torcer, así que nuevamente Minato fue por mí… y bueno… heme aquí, 20 años después de casarme, muy feliz y orgullosa de haberme casado, en especial porque te tengo a ti- le acarició la mejilla –por eso, tomando en cuanta mi ejemplo, solo dale una oportunidad, de seguro y te puedas sorprender-
-……-
-Solo piénsalo con calma esta noche… sabes que cualquier cosa que elijas, yo voy a estar contigo y te ayudaré en todo lo que pueda- le besó la frente y luego salió de la habitación.
-Que tú te enamoraras de él, no significa que yo también lo vaya a hacer.- se dijo para si.
Al día siguiente Minato despertó a Naruto bien temprano para que se preparase. Y aunque este se quejó y refunfuñó un poco, no le quedó de otra que hacer lo que su padre decía; ya a eso de las 9, ya estaba listo, a regaña dientes, pero listo, así que salieron rumbo al parque central donde había un pequeño salón, donde se realizaría la ceremonia de té. Cuando llegaron ya los Uchihas estaban allí.
-¡Konnichiwa!- saludó cortésmente Kushina.
-Konnichiwa-le respondieron.
-Bueno, comencemos de una vez- decía Minato sentándose siendo seguido por los demás. (A/C: al sentarse, se sentaron de rodillas unos frente a otros, los Namikaze de un lado y los Uchiha del otro. Todo a lo tradicional, incluso la vestimenta. ^.^)
-Todavía no, mi hijo menor todavía no llega- decía Fugaku.
-Ya veo, no podemos comenzar si no está el prometido- decía Kushina divertida
-Pero pensé que-
-Mi amor, cálmate, el prometido de naru es sasu-
-Ya llegué- decía un azabache entrando a la habitación. –mis disculpas por la demora- decía sentándose al lado de su mamá.
-……O.O- se sorprendió al ver al azabache.
-Naru, el es Sasuke Uchiha tu prometido- le decía la mamá.
-….- todavía estaba atónito.
-Es un placer el poder conocerle Naruto-kun, siempre quise hacerlo- le dijo cortésmente con una sonrisa.
-….- le enarcó una ceja.
-Hmp…- bufó por lo bajo.
-Bueno, ahora sí, comencemos- decía el rubio mayor.
-Hai- decía Mikoto.
-Naru, ¿por qué no te pones a hacer el té?-
-……-
-Por favor…- le dijo y este obedeció.
-Bueno, que les parece si la celebración se lleva a cabo dentro de una semana- decía Mikoto.
-¿No es muy pronto?- preguntó Kushina.
-Bueno.-
-No, a mí me parece bien- decía Sasuke. –Yo creo que entre más pronto nos casemos mejor- decía arrogante, lo que hizo que Naruto le mirara con mala cara.
-……-
-Si tu lo dice, pero no sería mejor que esperamos un poco más, además, aunque el matrimonio esté concertado desde hace tiempo, ¿este omiai no fue un poco repentino?-
-Kushina, ya hablamos sobre esto, sabes porque fue tan repentino- le explicó Minato.
-Hai-
-Bueno, ¿entonces qué? ¿Hacemos la ceremonia dentro de una semana?-
-Hai- contestaron ambos.
-Entonces está decidido, dentro de una semana se llevará a cabo la ceremonia de casamientos entre Naruto y Sasuke- decía Fugaku.
-Pero- habló el azabache menor. -¿Qué es lo que piensa el novio después de todo?- preguntó con malicia.
-Sí, es verdad, el novio no ha opinado nada sobre esto- decía Fugaku.
-¿Mi opinión?- decía serio sirviendo el té. -¿de verdad quieren mi opinión?- decía con una sonrisa fingida acercándose a los demás.
-Sí, queremos escuchar que es lo que piensas sobre esto- decía Mikoto amablemente.
-Puesss…- se quedó pensativo. –la verdad es que.-
-Naruto- le habló su padre con firmeza.
-……- le miró con un poco de rabia, lo que no pasó desapercibido ante los hijos de Fugaku, y luego miró a su madre, respiró hondo y luego habló. –me parece bien, en una semana. – hizo una pequeña pausa tratando de disimular su dolor. –dentro de una semana seré Naruto Namikaze de Uchiha- decía pasándole la taza de té a Sasuke, el que le miró por unos instantes y luego bebió del té, cerrando así el compromiso.
-¡¡¡Esas si son grandes noticias!!! Entonces todo arreglado… la boda será en una semana- decía Fugaku con una gran sonrisa.
-Hai… y bueno, con esto también pondremos en marcha la unión de las empresas- decía Minato.
-Claro, claro, no te preocupes por eso, lo que sea por ayudar a la familia.-
“Terminal” terminado :P!
f 6, 10 por Aya
Dentro de la categoría Actualizaciones
Ha llegado a la última estación de su recorrido el fanfic de Odal! Felicitaciones por una buena historia, y muchas gracias por compartirla con nuestra comunidad ^__^
Como siempre, están cordialmente invitad@s a leer el fanfic y a dejar sus comentarios a la autora :)
Aprovechando la ocasión (me da paja hacer otro post xD), disculpen la escasez de novedades este último tiempo, pero ustedes saben; los problemas de la vida, el trabajo, las tesis, el fin de semestre, los hijos… (sí, lo de siempre, realmente esto de llegar a la adultez y veintisiempredad no se los recomiendo xDDD), pero ya andaremos de vuelta por aquí con la camiseta puesta ;D
Terminal
f 4, 10 por Odal
Dentro de la categoría Fanfics, Originales
“Es una palabra que expresa el término de algo o la llegada a la última estación. O tal vez le recuerde a una vieja película…pero en fin, no estoy aquí para hablar de poéticas imágenes que puedan venir a la mente con esta palabra.
Sea cual sea el significado o la imagen que evoquen con esta palabra, puede oscurecerse y perder completamente el color que le hayan dado. Sobre todo cuando esta palabra está ligada a otra…. “Enfermedad….terminal”. Sí, se oscurece.
Pero sería mucho más triste si hubiera gente a mi alrededor y no estuviera rodeado por esas frías máquinas con sus luces que nadie entiende más que el sujeto que las creó. Y, claro, el personal….como olvidarlos, con sus miradas inquisidoras y cálidas palabras como “Signos vitales normales…sin descompensación” o la clásica “Señor Suvercasoux, ¿ha ido usted al baño?”…. ¡Por dios!…acaso estudian tantos años para perder su….lo que sea. Siempre tratan igual…..como si fueras un estúpido cultivo de laboratorio.”
En su tiempo en el hospital Ricardo se había ganado una muy mala fama debido a su mal genio. Además de que estaba en una de las salas más costosas y siempre con doctores privados e incluso extranjeros. Todo esto costeado por su adinerada familia, pero al muchacho, un joven de 28 años, parece no importarle. Siempre en silencio y con una mirada hostil hacia cualquiera con uniforme que osara a entrar en su habitación. Ricardo Suvercasoux llegó al hospital hace más de dos meses para someterse a una biopsia de rutina por un tumor en la zona pleural izquierda (entre el corazón y el pulmón), pero terminó quedándose ya que la cirugía reveló que no era un simple tumor, si no que, ya era un cáncer avanzado.
Dio un profundo suspiro dejando su cuaderno en la mesita de junto. Estiró sus largas piernas bajo las sábanas acomodándose y cerrando sus ojos. No, no se durmió… sino que se sumió en un estado de “duermevela”. No le gustaba la idea de que los doctores y sus molestos estudiantes lo analizaran y murmuraran mientras él dormía. Las únicas ocasiones en las que caía profundamente dormido era después de las quimioterapias, las cuales siempre le dejaban exhausto.
Se fue adormilando poco a poco, aunque se negara, los zumbidos de las máquinas y los suaves “Bip-bip-bip” de los lectores de signos vitales le causaban un gracioso efecto casi hipnotizante, pero su tranquilidad se vio interrumpida cuando escuchó unos suaves pasos que se colaban en su habitación. No abrió sus ojos, como tampoco dio muestras de estar despierto.
Las suaves pisadas se acercaron a la cama haciendo que la poca paciencia de Ricardo se agotara. Abrió los ojos de improviso mirando a quien tenía en frente con seriedad para luego sentarse con algo de trabajo.
- ¡Ahhh!- Exclamó el muchacho al ver que el paciente estaba despierto y que le miraba así, el pobre chico dio un respingo tropezando con una silla que había a sus espaldas y cayendo sentado. Era un muchacho de unos 23 años, de expresivos ojos cafés y de cabello color chocolate y algo desordenado para un estudiante de medicina.
- Genial….de todo el hospital tenían que mandar al idiota.- Murmuró mirando al muchacho casi con desprecio.
- Lamento haberle despertado…- Se disculpó el muchacho mientras se incorporaba hasta quedar sentado en el suelo aunque no pudo evitar el molestarse un poco por su comentario.- … Sólo quería conocerle, ya que seré el nuevo alumno del doctor que lleva su caso…- Comentó haciendo caso omiso a la austera mirada del paciente.
-Bueno…ya me conoces…ahora déjame en paz.- Murmuró volviendo a acurrucarse dándole la espalda al muchacho.
-Vaya…pero que genio.- Murmuró poniéndose de pie con un suspiro de paciencia.- Con razón ya nadie quiere entrar a este cuarto.- Concluyó recogiendo la carpeta que había caído con él.
Salió de la habitación molesto por su primer encuentro con el paciente. Cerró la puerta tras él sólo para encontrarse con sus compañeros los cuales rompieron en sonoras carcajadas de burla haciendo enrojecer al pobre chico, pero que ahogaron de inmediato al ver la mirada de reproche de la enfermera de turno.
- ¿Y cómo te fue Emilio?- Preguntó uno, que parecía ser el popular del grupo, y que miraba al pobre chico como si fuera un insecto peligroso.- ¿Qué tan “Interesante” es el enfermo famoso ese?- Agregó de forma despectiva, causando más risas ahogadas entre sus compañeros.
-Cómo crees que me fue genio….- Murmuró el chico con desafiante descortesía hacia el otro.- En verdad es un paciente de trato difícil…bueno, tampoco es de culparlo, con su diagnóstico.- Murmuró para sí tan bajo que los demás no pudieron entenderle bien.- pero el asunto es que tomaré clases con el doctor que lleva el caso del señor Ricardo y así podré tener más experiencia con pacientes complicados como él.- Agregó mirando hacia la puerta de la habitación 801.
-Ohhh…. ¿No es adorable?- Dijo en tono burlón el muchacho mientras abrazaba a Emilio por los hombros.- Ahora quiere convertirse en la mascota de un enfermo terminal.- Le dio un empujón mientras volvía a reír.- Sólo porque eres el favorito del doctor no creas que permitirá que arruines su trabajo con tus boberías.
Emilio era paciente y sabía que tenía que tragarse las ganas de romperle la nariz a ese muchacho que siempre le molestaba de esa forma, siempre tratando de humillarlo a toda costa y lo peor de todo….lográndolo. Pero esas cosas ya no hacían mella en la voluntad del chico, claro que en un principio era diferente y se peleaba todo el tiempo con ese chico desde que se hicieron compañeros de curso en el segundo año de medicina. Ya habían pasado años desde entonces y ahora Emilio había desarrollado una especie de inmunidad hacia los insultos y humillaciones hechas por ese chico.
-Di lo que quieras….- Murmuró recostando su espalda en la pared con una sonrisa.- Después de todo….he llegado hasta aquí por mis propios medios y no porque mis padres se compran a media facultad.
Dio un suspiro y caminó tranquilamente por el pasillo alejándose de la habitación 801 sin saber que del otro lado de la puerta Ricardo estaba con la espalda apoyada en esta. Había escuchado todas las burlas echas al chico, aunque sonrió ante la respuesta de este, volvió a acostarse repitiéndose una y otra vez que no sentiría simpatía por ningún dependiente del hospital. Además ya le había tratado mal y, casi siempre eso bastaba para que no volvieran a intentar simpatizar con él.
Al día siguiente Ricardo volvió de una de sus terapias en verdad de muy mal humor, además de que no se sentía muy bien. La enfermera lo traía en una silla de ruedas mientras hablaba animadamente con otra enfermera, haciéndole sentir como si fuera un carro de las compras ya que no le prestaban el menor caso aunque hacía un buen trecho de que el paciente hacía cerrado los ojos y los cubría con una mano a causa de las náuseas que había comenzado a sentir. Pero estas “enfermeras” estaban tan ocupadas hablando de la telenovela que no notaban la evidente indisposición de Ricardo.
Llegaron al cuarto y la enfermera que trasladaba al paciente simplemente lo dejó junto a la ventana con la escusa de que él necesitaba distraerse un poco y no solamente pasársela acostado todo el día con cara de amargado. A lo cual él solamente alzó una ceja sin mirarla si quiera. “Por favor… ¡¿son todos idiotas o que?!… ¿acaso no saben lo mal que unos e siente después de las quimioterapias? O creen que es como tomarse una muestra de sangre… Me gustaría que por un segundo te sintieras tan mal como yo….a ver si te agradaría estar de idiota obligándome a estar junto a la ventana…..” Pensaba siguiendo a la enfermera con la mirada mientras esta salía de la habitación para juntarse con su compañera e irse “cotorreando” como si nada.
Al verse sólo en la habitación Ricardo encendió la televisión colocando el canal de noticias y orientó la silla de ruedas hacia el mueble dándole la espalda a la ventana ya que la luz del sol sólo aumentaba su mal estar. Cerró los ojos un momento cuando sintió que una nueva oleada de nauseas lo invadía y respiró hondo un par de veces pensando si tendría tiempo de llegar al baño o si tendría que vomitar en el suelo…
-¿Se siente bien?- Sintió unas manos en sus hombros, pero aun así no abrió los ojos.
-Tu que crees….- Contestó con voz suave y enferma tomando una de esas manos para alejarla.-…sólo vete…
- Claro….cuando estés mejor…- Contestó la voz mientras Ricardo sentía como le movían en la silla llegando al baño.- Tiene que ayudarme….no puedo levantarlo yo sólo…
El mayor hizo todo lo que pudo para cooperar con el muchacho que le estaba ayudando en este momento, pero ya se sentía tan mal que no podía abrir los ojos y casi no se sostenía en pié. Escuchó algunos quejidos por parte del enfermero que le ayudaba debido a la fuerza que hacía al tratar de levantarle y acercarlo al inodoro. El enfermo buscó a tientas la orilla y en cuanto pudo sostenerse bien de sus bordes vomitó casi con violencia causándole un intenso dolor en la garganta y en los músculos abdominales cayendo luego inconsciente al suelo.
Y.A Ediciones presenta: Rosas Celestes (e-book)

Hace poco tiempo se nos ocurrió la gran idea de realizar un e-book sobre el fanfic Rosas Celestes de Anny. ¿Motivos? En resumen, digamos que fue simplemente porque el fanfic era demasiado extenso como para insertarlo dentro de la sección fanfics xD… mmm bueno la verdad es que también pensamos en ustedes, para que no agotaran su mano haciendo tanto click para ir avanzando capítulos (51 en total xD), así que decidimos lanzar este PDF (lol).
En esta ocasión los altos mandos de Y.A (Yaoi Adicción para sus fans…) recurrieron a mí para postear (ohhhh~) ya que se trataba de un Yuri (El pueblo tiene que saber la temática del libro jajaja >0<).
En fin… les dejamos este buen fanfic para que lo disfruten (no se cierren sólo porque sea yuri, es una buena historia e igual pueden disfrutarla ^^)
Links:
Link Rapidshare (1,59 mb)
Link Megaupload (1,59 mb)
Muchas gracias a Anny por permitirnos experimentar innovar con su fanfic ^_____^!!!
Desayuno en la cama
f 19, 10 por Aya
Dentro de la categoría Fanfics, Originales
Estoy tendido y con los ojos semi-abiertos. Mi cuerpo desnudo está tumbado boca arriba sobre mi cama desecha, mientras tu mano descansa en mi pecho. Se siente un poco fría.
Hace no mucho, esa misma mano quemaba, y un simple roce de ella en mi piel podía hacer que mi cansancio del día se transformara en deseo. Fuego, eso eras… y yo, un cordero cocinado hasta los huesos, para ser devorado entre mis pequeñas lágrimas y las chispas de tus besos. Tú, un fuego insaciable, yo, una presa que gustosamente se autoinmola. Una presa que deseaba ser saboreada y recorrida por tu tibia boca. Sabías que con eso bastaba; con tus labios deslizándose suavemente por mi cuello, ya me tenías entero. ¿Cómo iba a resistirme, si tu aliento estaba tan cerca de mi oído, y tu sola exhalación bastaba para que mi cuerpo estuviese listo para recibirte? Y una vez listo, siempre quería más. Tú se lo concedías estoicamente, continuando hasta que ambos quedásemos exhaustos y satisfechos… hasta que la última gota de placer saliera de nuestros cuerpos. Y luego dormíamos abrazados, cobijados sólo por aquellas sábanas que habían resistido nuestros movimientos.
A veces, antes de dormir, fumabas, pero nunca decías nada. Ni durante, ni después. En el acto, sólo escuchaba tus suaves y reprimidos gemidos. Muchas veces oí tu corazón como si estuviese a punto de estallar, pero de tus labios no salía una sola palabra. Eras siempre un fuego mudo, pero abrasador.
La rutina solía ser más o menos como sigue. Llegabas a las 23:00, con chocolates y una botella de vino. Siempre Carménère: “joven, con buen cuerpo y fácil de beber“, decías. Nos sentábamos en el sofá, comíamos la cena que yo preparaba acompañada del vino, mientras te preguntaba cómo había sido tu semana y te contaba mis cosas. “Banalidades“, seguramente pensarías. Te hablaba y tú respondías lacónicamente, hasta que, casi cerca de las 23:50, me callabas con un beso. Pero sólo callabas mis palabras, porque mi cuerpo enseguida gritaba excitado esperando lo que vendría. A veces nos quedábamos en el sofá, pero siempre terminábamos en mi habitación. Allí nos uníamos lentamente, piel con piel, fluido con fluido, hasta que alrededor de las 04:30 nuestros cuerpos se daban una tregua y compartíamos el lecho con Morfeo.
¿Sentirías tú lo mismo que yo? Pienso que sí. Tu piel anhelaba a la mía tanto como la mía a la tuya. Éramos dos cuerpos que, de noche, invocaban sincrónicamente al universo mismo para que explotara dentro nuestro. Y el universo obedecía. Pero lo cierto es que nunca me dejaste llegar a ti más allá de tu cuerpo. Está bien, siempre supe que de eso se trataba esto, pero en el fondo, creía que con el tiempo lo carnal podía transformarse en algo más.
El lunes pasado, cuando desperté, extrañamente seguías durmiendo a mi lado. Solías irte en algún momento de la madrugada mientras yo dormía, pero ese día eran las 08:45 y aún estabas aquí. Con el corazón alborotado, decidí prepararte el desayuno, ilusionado por estar viviendo lo que tantas veces había soñado. Sí, aunque suene tonto, mi mayor deseo en la vida es algún día despertar al lado de mi amado, llevarle tostadas y jugo de naranja a la cama, y que pasemos todo el día juntos, conversando y riendo. Pero ese día regresé de la cocina con el desayuno listo en una bandeja y mientras subía las escaleras, te escuché hablar por teléfono:
“Sí mi amor, otra vez me tocó el turno de la madrugada en el trabajo, estoy allá en una hora más. Un beso para ti y para los niños. Adiós preciosa.”
Eso fue suficiente, no necesitaba saber nada más. Volví con la bandeja a la cocina y ahí me tumbé de rodillas y rompí en llanto. ¿Qué sueño?, ¡¿Qué amado?! ¡Nunca hubo más que sexo! y, lo peor de todo, es que nunca me diste a entender otra cosa. ¡Qué estúpido fui! Y mientras yo sollozaba en la cocina, sentí cerrarse la puerta principal. ¡Te habías ido! Ni siquiera te preocupaste de saber por qué no estaba a tu lado como las otras veces. ¿No eras capaz de abrazarme más que cuando mis lágrimas fueran de placer y no de verdadera pena? Claro, tú ya tenías a quien decirle “mi amor”, pero yo de algún modo quería que tú fueses el mío.
Y esta noche llegaste como si nada hubiese pasado. Misma hora, mismo vino. No te preparé la cena, pero no te diste cuenta. No hubo mucha conversación, así que todo empezó a las 23:15. Pero ya nada en mí ardía. Con suerte estaba tibio y tu impetuoso fuego no lograba encenderme. Seguiste en lo tuyo, sin notar que mi cuerpo sólo estaba ahí recibiéndote por inercia. Tus gemidos no me estremecían y tu lengua no erizaba mi piel. ¿Tanto anhelo el amor, que ni mis zonas más sensibles reaccionaban a tus besos?. El “turno de la madrugada” esta vez resultó expedito, ¿no?… 23:50 y todo acabó. Para mí fue eterno, para ti suficiente. Terminaste y te dormiste a mi lado, e inconscientemente apoyaste tu mano en mi pecho, la misma que ahora siento más fría que la muerte.
Ya son las 03:35. Sigo tendido, con la mirada perdida. Al principio hubiera deseado no haberte preparado el desayuno ese día, para que todo siguiera siendo como antes: tú el fuego y yo el cordero. Ahora sólo somos el infiel y el idiota. Sí, pequé de iluso, pero tú de mentiroso.
¿Sabes?, eso ya no importa. Si lo nuestro sólo era buen sexo, para mí ya ni siquiera es eso. Cuando despiertes, te diré que no regreses, porque me he aburrido de ti. No mereces conocer razones, no mereces ser el causante de mi dolor. Ni mi cuerpo ni mis tontas ilusiones te necesitarán otra vez.
Desearía que, por el bien de tu familia, dejaras de vivir en la mentira. Por mi parte, sé que algún día encontraré al indicado, a aquel que de verdad se merezca un desayuno en la cama. Y cuando aquel día llegue, mi piel volveré a arder.
Un Buen Momento
f 5, 09 por Sayaka Nanjo
Dentro de la categoría Card Captor Sakura fics
Esa mañana Tôya se levantó con una sonrisa pues ese día su padre viajaría fuera de la ciudad por unos días y Sakura se quedaría en casa de Tomoyo esos días, por lo tanto estaría solo en casa así aprovecharía para invitar a Yukito y pasar “un buen momento”.
Salió en su bicicleta y se encontró a Yukito quien como de costumbre lo esperaba para poder irse juntos.
-Buenos días Tôya- le saluda sonriente Yukito
-Hola Yuki
-Y Sakura? Se quedó dormida?
-Está en casa de Tomoyo…
Siguen su camino silenciosamente hasta llegar a la escuela. Mientras dejan sus bicicletas Yukito se queda mirando a Tôya…
-Qué pasa?
Yukito sonríe y lo abraza fuerte y tiernamente…
-Nada, nada… vamos a clases.
Tôya mira a sus bellos ojos y acaricia su mejilla.
Ya en clase Tôya no deja de pensar en la oportunidad que tendrá con Yukito y está ansioso porque pasen las horas.
A la hora del descanso Tôya se recuesta bajo un árbol cierra sus ojos y vuelve a sonreír
En ese momento aparece Yukito.
-Tôya?
-Ah?- al verlo se sonroja un poco pues justo estaba imaginando “cosas” ¬_¬
-Que sucede?…- le pregunta mientras se sienta junto a él-… hoy te ves muy feliz, se puede saber que pasa?
-Oh no, no es nada…- se acerca a Yukito-… el sólo hecho de tenerte es razón suficiente para que me sienta feliz.
Yukito lo mira con ojos tiernos y lo besa dulcemente…
-Te amo Tôya.
-Y yo a ti.
Tôya lo abraza y se recuestan en el pasto, Yukito con la cabeza sobre el pecho de Tôya recibiendo las caricias de este.
De pronto Tôya le dice
-Quiero pedirte algo…
-Dime- responde él mirándolo a los ojos.
-Mi padre se acaba de ir de viaje por unos días así que me quedaré sólo…- Yukito baja la vista un tanto nervioso, presintiendo la pregunta-…quería saber si tú….. … podrías quedarte conmigo estos días- pregunta tímidamente.
-Ah era eso… claro no hay problema- Tôya suspira aliviado- pero tendré que pasar a mi casa por algunas cosas.
-Gracias- responde Tôya con ojitos brillantes (kawaii)
Al salir de clases Tôya pasa a dejar a Yukito a su casa.
-Te estaré esperando, no demores.
-Iré lo más rápido que pueda.
Tôya se aleja y está tan contento que hasta se pone a cantar… (*no logro imaginarlo)
Por su parte Yukito está muy nervioso, presiente lo que Tôya tiene en mente, su corazón latió rápido pero luego intentó calmarse.
-Ya sabía yo que esto iba a pasar, pero… que haré en ese momento, nunca he estado en una situación parecida… debo tranquilizarme, sólo es Tôya, el hombre al cual amo, a quien le entregaría hasta mi alma…. – imaginó el cuerpo desnudo de su amado junto al suyo y sintió que se le revolvía el estómago de los nervios….. -DEBO CALMARMEEEEE!!!!
Después de ese ataque de histeria mejor no pensó más y se puso a buscar ropa y esas cosas lleva uno cuando va a alojar a la casa de otro.
Al llegar a casa, Tôya se cambia el uniforme, limpia un poco y luego empieza a desesperarse un poco por la demora de Yukito. Suena el timbre…
-Yuki- piensa
Abre la puerta y lo hace pasar
-Espero no haberme demorado mucho .
-No no te preocupes.
-Donde dejo esto?- mostrando su bolso
-Ah por aquí, después lo subiremos.
Van hasta el living, Yukito se sienta y Tôya le ofrece un refresco
-Y por cuantos días estará fuera tu padre?
-Cinco días más o menos
-Y Sakura?
-Ah?
-Cuando… volverá Sakura?
-Dentro de 4 días, no sé que planes andaba trayendo.
-Entonces…. estaremos… solos.
-Así es, por qué? Ocurre algo malo?
-No-
Yukito se acerca a Tôya para que lo abrace, Tôya así lo hace y de paso besa su cabello. Lo acaricia un buen rato, sin decir palabra, su brazo, hombro, rostro, toma sus manos y las besa…
-Y que hacemos?- pregunta Yuki
-Ah compré un poco de helado y arrendé unas películas-
-Excelente.. que películas?
-Ehmmmm “Agáchate que vienen los indios” y… “Párate que ya pasaron” (* a kien se le ocurra algo mejor…)
-Puedes conectar el DVD (nótese el cambio de milenio) mientras yo sirvo el helado?
-Claro…
Así lo hicieron, luego se sentaron, juntitos juntitos, y vieron sus pelis, entre besitos y arrumacos y helado y todo lo demás.
Un Buen Momento :B
















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