<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Yaoi Adicción &#187; Originales</title>
	<atom:link href="http://www.yaoiadiccion.net/category/fanfics/originales-fics/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.yaoiadiccion.net</link>
	<description>yaoi para las masas adictas</description>
	<lastBuildDate>Mon, 05 Dec 2011 18:54:47 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Sweetest Sin</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 31 Aug 2011 19:00:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Yuki Kuroi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[Sweetest sin]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=429</guid>
		<description><![CDATA[1. Encuentro fortuito 1. Encuentro fortuito2. El extraño alumno3. Eindrea4. Pseudo exorcismo5. La Competición6. Paseo Escolar7. Secreto Profanado8. El Secreto de Lyo9. Recuerdos y Familia10. Cuerda floja11. Cuerda rota12. Sentimientos Encontrados13. Pseudo Gemelos (FINAL) Kay se despertó, como todas las mañanas, desparramado en su cama, solo, acompañado de los muebles y los libros de estudio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/coversws/" rel="attachment wp-att-604"><img class="aligncenter size-full wp-image-604" src="http://www.yaoiadiccion.net/wp-content/uploads/2009/03/coversws.jpg" alt="coversws" width="428" height="588" /></a></p>
<p style="text-align: center"><a  href="http://www.safecreative.org/work/1011087797645" rel="cc:license"><img class="aligncenter" style="border: 0" src="http://resources.safecreative.org/work/1011087797645/label/barcode-150" alt="Safe Creative #1011087797645" /></a></p>
<div class='indizar'>1. Encuentro fortuito</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>1. Encuentro fortuito</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/2/">2. El extraño alumno</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/3/">3. Eindrea</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/4/">4. Pseudo exorcismo</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/5/">5. La Competición</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/6/">6. Paseo Escolar</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/7/">7. Secreto Profanado</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/8/">8. El Secreto de Lyo</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/9/">9. Recuerdos y Familia</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/10/">10. Cuerda floja</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/11/">11. Cuerda rota</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/12/">12. Sentimientos Encontrados</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/13/">13. <em>Pseudo Gemelos</em> (FINAL)</a></li></ul></div>
<p>Kay se despertó, como todas las mañanas, desparramado en su cama, solo, acompañado de los muebles y los libros de estudio que adornaban el cuarto. Había pasado casi seis meses desde que su padre le enviara a ese Instituto Privado para ver si, de esa forma, lograba completar sus estudios secundarios – que por cierto – iban bastante atrasados.<br />
No lograba aún acostumbrase a ese nuevo estilo de vida; la habitación estrecha, los largos pasillos, el crujido del piso de madera y la colación sobre las bandejas metálicas. Todo le parecía ajeno a él.<br />
Se desperezó mientras miraba la hora: 7:30 a.m.<br />
Llegaría tarde, como de costumbre, y de seguro recibiría nuevamente el regaño del profesor de turno. No obstante, se sentía relajado. Se dio todo su tiempo para ducharse y vestirse… de todas maneras llegaría tarde. ¿Para que apurarse?<br />
Cuando estuvo listo, cogió sus libros y se largó de allí. En su cabeza sólo rondaba la idea del regaño que se avecinaba… hasta que otro asunto lo distrajo.<br />
En el patio, justo al frente del pasillo por donde iba caminando, se encontraba un grupo de jóvenes que murmuraban entre sí, mientras observaban hacia arriba (específicamente en dirección al piso superior del edificio). Kay no tardó en cercarse.<br />
- ¿Qué sucede? – preguntó.<br />
- Mira… &#8211; le respondió un joven apuntando hacia arriba.<br />
Desde la azotea, rozando peligrosamente el borde, había un joven muchacho, con la mirada perdida en el horizonte y su cuerpo inclinado, dando claras señales de querer lanzarse al vacío.<br />
Poco a poco el patio se fue llenando de gente.<br />
- ¿No… se irá a tirar…. O sí? – preguntó Kay.<br />
- No lo sabemos… &#8211; respondió uno – hace rato que está así…<br />
- ¿Desde hace cuánto?<br />
- No sé… 10 minutos….<br />
- ¿Llamaron a los maestros?<br />
- Sí… hace poco unos alumnos fueron a dar aviso.<br />
Kay lo miró detenidamente. La mirada perdida del joven le llamaba mucho la atención.<br />
¿Estaría borracho o drogado? ¿O sería alguna clase de sonambulismo?<br />
La respuesta era clara. No. Había otro factor que intrigaba a Kay. Uno totalmente desconocido.<br />
Y quizás por esta intriga o por algún motivo altruista, Kay se alejó rápidamente mientras pronunciaba las siguientes palabras pronunciaba las siguientes palabras:<br />
- Voy a ver si lo bajo.<br />
Los jóvenes lo miraban, a la vez que llegaban los profesores al lugar. En pocos minutos, la armonía de la mañana se había roto.<br />
8:45. hrs.<br />
Kay corría escaleras arriba. Desde afuera se oía las voces de los profesores que pedían al joven que se bajara de allí, y otras que comentaban lo sucedido.<br />
La azotea estaba muy lejos.<br />
8:58. hrs.<br />
La tensión aumentaba y pronto las voces se transformaron en gritos de suplica y ayuda. La gente corría y exclamaba cosas que Kay no alcanzaba a entender.<br />
9:00. hrs.<br />
Silencio.<br />
Kay se asomó por una ventana próxima, justo cuando la gente chillaba un sorprendido “¡No!”<br />
Kay sacó medio cuerpo por la ventana para ver mejor, y….<br />
- !!<br />
… el joven se había lanzado. Caía rápidamente hacia la misma dirección en donde Kay se encontraba observando; y sin saber cómo, ni si le resultaría, extendió su brazo tratando de agarrar al suicida, mientras se afirmaba solo del marco de la ventana.<br />
Lo tuvo al frente de sus ojos y al instante se esfumó. Sin darse cuenta, un duro golpe le desgarró el brazo y lo volcó ventana afuera, quedando colgado y sujetado con dificultad desde la ventana. Los alumnos comenzaron a correr y aquellos que estaban en el pasillo, se acercaron a auxiliarlo.<br />
- Resiste &#8211; le dijeron &#8211; ¡Eres un héroe!<br />
Kay no sabía si aceptar eso o no; pero lo que sí sabía era que le dolía el brazo y que – sujetándolo tan solo de la ropa – se encontraba el joven al otro extremo de él.<br />
Lo había conseguido. Había salvado al muchacho.</p>
<p>- Enfermería:</p>
<p>- ¡Listo! – sonrió la enfermera mientras terminaba de colocar la venda – Con suerte no te sacaste totalmente el brazo.<br />
Y de una palmada le golpeó el hombro lesionado.<br />
- ¡Ay! … No sea mala… &#8211; reclamó Kay – aún me duele.<br />
- No te quejes… ¿Quién te manda? Ser un héroe tiene su precio.<br />
- Yo no soy un héroe… no me moleste.<br />
La enfermera sonrió.<br />
- Eres un tonto.<br />
- ?!<br />
- Lo que hiciste fue muy peligroso. ¿En qué estabas pensando? ¿Qué hubiese pasado se caías?<br />
- Es que…<br />
- ¡Pudiste haber muerto! ¡Linda la hubieras hecho!<br />
- Pero…<br />
- ¿Y tu padre que habría pensado? ¡No tenías por qué!<br />
- Es verdad… no tenías por qué. – se oyó una suave voz que irrumpió desde el fondo.<br />
La enfermera y Kay miraron hacia la entrada que conducía a la habitación de descanso (aquella para las atenciones graves). Desde allí los miraba un joven muchacho, de una azulada mirada perdida, oculta detrás de unos mechones castaños.<br />
- Veo que reaccionaste – le dijo la enfermera.<br />
El muchacho no respondió; sólo miró a Kay que aun se hallaba sentado en la camilla.<br />
- Sé que no me vas a agradecer, así que no me mires así. – dijo Kay.<br />
- Por supuesto… no debiste. – respondió el joven.<br />
- Claro… no era mi incumbencia.<br />
- No me conoces.<br />
- Tienes razón… pero le habrías amargado la mañana a todos los que se encontraban allí, además de ensuciar la cancha. Y así, sin conocernos.<br />
- … …<br />
- No sé cuales serían tus motivos. Pero creo que el suicidio no es una manera de escape. Piensa en tu familia.<br />
- No sabes nada y no eres quien para darme consejos.<br />
- Vamos… eres joven… Tienes toda una vida por delante.<br />
- … Todos dicen lo mismo porque no están en mi situación. Hablan de la vida y el futuro como si realmente se lo creyeran. La vida no es tan bonita y el destino no me depara nada bueno.<br />
- Pero el destino pospuso tu muerte – interrumpió la enfermera – el destino quiso que Kay pasara por ahí, justo a esa hora.<br />
- Coincidencia. – increpó el joven.<br />
- No creo que sea coincidencia – prosiguió la mujer – Cuando las cosas pasan, es por algo.<br />
El muchacho miró hacia un lado.<br />
- Mira… no es primera vez que sucede. Desiste de una vez. Tienes 17 años.<br />
- Me voy – concluyó el muchacho.<br />
- Lo siento, pero no puedes – le detuvo la enfermera – Debes esperar aquí la llegada de la doctora Lincolth y de tu profesor jefe.<br />
- … … … Como sea.<br />
La enfermera se acercó a la puerta de salida.<br />
- Voy a dar aviso a tus padres, así que no huyas. Espera a la doctora – y mirando a Kay, prosiguió – ¿Podrías vigilarlo hasta que llegue la doctora? Eres mayor, así que cuídalo.<br />
- ¿EH? *U<br />
- Lo que oíste… y espérame que tengo que firmarte el pase de alta a tu profesor.<br />
Y se fue de allí dando un leve portazo. Kay y el joven se miraron.<br />
- Así que viene la doctora Lincolth… la psicóloga del colegio… – suspiró Kay.<br />
- … …<br />
- ¿La conoces?<br />
- Sí… – respondió el joven – me trata desde que ingresé aquí.<br />
- ¿Tantas veces has querido suicidarte?<br />
- No exactamente… es por otra cosa…<br />
Kay notó una leve expresión de tristeza e incomodidad en el rostro del joven, por lo que no insistió en el tema. Se levantó y se colocó la camisa y la chaqueta. El barzo lesionado dejó oír un leve crujido.<br />
- *UGH*&#8211;<br />
- ¿Te duele? – preguntó el joven.<br />
- Más o menos – respondió Kay.<br />
- … … No debiste…<br />
- ya lo sé, sólo…<br />
-… pero… gracias…<br />
- ???<br />
- No lo vuelvas a hacer…<br />
Silencio.<br />
El reloj marcaba las diez y un cuarto.<br />
- Que se demora la doctora… – dijo Kay.<br />
El joven solo observaba. Su mirada ya no lucía distante sino triste, como si guardara un dolor desde hace mucho tiempo. Kay lo notó.<br />
- ¿Sabes? – le dijo a lo tonto – Creo que te va a hacer bien hablar con la doctora.<br />
-… ¿Por qué? – preguntó el joven, sentándose en una banca que había cerca de la camilla.<br />
- Porque es psicóloga. Ella te puede ayudar y dar apoyo.<br />
- ¿Así te parece?<br />
- Claro. ¿Por qué no?<br />
- Porque me ayuda por trabajo… no porque realmente yo le interese. Soy solamente un paciente más. ¿Tú crees que eso me ayudaría?<br />
Silencio. Kay no sabía que responder.<br />
- De todas formas… pierde el tiempo conmigo.<br />
Y cuando Kay se disponía a decirle algo, la puerta se abrió suavemente, haciendo acto de presencia la doctora y el profesor. El joven, al verlos, corrió su mirada.<br />
- ¡No puedo creer que lo hayas vuelto a hacer, Andrea! – chilló la doctora mientras se acercaba a él – ¿Por qué? – y le tomó los hombros.<br />
- … … …<br />
El profesor, en tanto, se acercó a Kay.<br />
- ¿T tú?&#8230; ¿No deberías estar en clase?<br />
- Eh… bueno… verá…<br />
-Él salvó mi vida – dijo Andrea casi abstraído.<br />
- ¿Kay? – preguntaron ambos; la doctora y el profesor.<br />
- Sí… YO… ¿Por qué? ¬_¬<br />
- … Porque siempre estás problemas, Kay – le dijo el profesor – si no estás en inspectoría, estás en la enfermería tratándote una que otra lesión causada por peleas o algo similar.<br />
- O sino te mandan a mi oficina para ver si te puedo orientar – concluyó la doctora.<br />
- ¿Y qué con eso? – replicó Kay – ¿Acaso les parece TAN extraño que yo haya salvado a alguien?<br />
- No te enojes… – le sonrió la doctora.<br />
- ¬ _¬ …<br />
Andrea sólo lo miraba de lejos, por sobre el hombro de la doctora que aún se encontraba a su lado.<br />
En ese instante llegó la enfermera.<br />
- ¿Me perdí de algo? – preguntó.<br />
- De nada importante, Katty – le respondió el profesor.<br />
La enfermera le sonrió. Tomó un papel de su escritorio y lo timbró; luego se lo entregó a Kay.<br />
- Aquí tienes el pase para ingresar a clases – le decía con tono tierno – y tómate estas pastillas para los dolores. Una cada ocho horas. – y le entregó un frasquito.<br />
- OK – dijo Kay guardando el frasquito en el bolsillo – Me retiro.<br />
Se despidió de los presentes y se dirigió a la puerta, no sin antes darle un último vistazo al joven suicida que le miraba seriamente.<br />
Su imagen se perdió al cerrar la puerta.</p>
<p>- Sala de clases:</p>
<p>- ¡No te creo, w&#8230;on! – le decía uno de sus compañeros que se encontraba sentado encima de la mesa – ¡No te creo!<br />
- Así que eras tú… jamás se me hubiera ocurrido “Kay, el héroe” – prosiguió otro.<br />
- Ya… déjenme tranquilo – agregó Kay un poco avergonzado.<br />
- Yo “ni ca” hacía lo que tú hiciste.<br />
- Ya… si ya pasó- NO soy un héroe. Déjenme en paz.<br />
- Oye… ¿Y de que curso es?<br />
- Hmm… parece que de 4º año, igual que nosotros. – respondió Kay – Oí que la enfermera dijo que tenía 17 años, aunque yo le echaba menos.<br />
- ¿Y cómo tú tienes 20 y demuestras 18? – le amonestó un compañero.<br />
- … … Debe ser por el uniforme… – contestó avergonzado.<br />
- ¿Qué se siente tener 20, demostrar 18, salvar a un menor de 17 mientras estás pegado en 4º? – le preguntó sarcásticamente otro compañero. Mientras le acercaba un micrófono imaginario.<br />
Kay comenzaba a molestarse.<br />
- … Parece que están pidiendo que les saque la cresta… – les dijo.<br />
El pequeño grupo se alejó levemente.<br />
- Ya… si es broma, Kay ^___^ `<br />
- Sí… no te lo tomes a pecho… `<br />
- ^ ^ *U<br />
Kay sonrió. Desde que había llegado al instituto, sus compañeros le tenían respeto, no tanto por ser el mayor, sino porque se había peleado con el “matón” del colegio el primer día de clases, ganándole y quitándole el título. La gracia era que el “matón” sobrepasaba a Kay en edad y estatura, por eso le había desafiado por ser novato sin imaginarse la humillación que recibiría.<br />
Y aunque habían pasado varios meses – y Kay no daba señales de querer abusar de su título – los alumnos aún le tenían respeto.<br />
Era una situación que a él sólo le causaba gracia.<br />
- Solo espero… que no intente quitarse la vida nuevamente – dijo Kay de pronto, con un suspiro.<br />
Sus compañeros le miraron.<br />
- ¿Lo dices porque tu heroísmo sería en vano?<br />
- Créeme que no quiero repetir la hazaña… – respondió sonriendo, Kay.<br />
- ¿Por qué no dejaste que se matara?<br />
-… ¿Y ver como se me arruinaba el desayuno? Noooo… y ya… cambiemos el tema.<br />
Miró hacia la ventana, un poco abstraído, recordando lo sucedido en la mañana y la extraña mirada del muchacho.<br />
Aquellos azulosos ojos perdidos en si mismo…<br />
“Realmente no sé porque lo hice” pensaba “Pero espero que mi esfuerzo no sea en vano…”<br />
- Quiero… conocerte… – musitó.</p>
<p>“Y averiguar porque posees esa extraña mirada”</p>
<p>- Patio trasero, 18:45 hrs.</p>
<p>- Ja, ja, ja… &#8211; se oyó a Kay junto a sus compañeros – si el Rector se entera de esto nos mata.<br />
Se encontraban sentados bajo un frondoso árbol, bebiendo cerveza a escondidas. Las habían traído desde una botillería cercana, cuando uno de ellos logró huir del recinto para compararlas. Y, a pesar de la travesura, no estaban borrachos, así que no tenían miedo de un regaño si volvían al edificio. De todas formas, estaban en horarios libres y por eso no poseían apuro alguno.<br />
Se disponían a abrir otra lata, cuando un extraño chillido los sorprendió.<br />
- ¿Qué fue eso? – preguntó uno de los presentes.<br />
- No sé… sonó como un gato – dijo otro.<br />
- Quizás… lo agarró el perro del cuidador – agregó Kay.<br />
- Pobre gato… ojala que no sea eso, porque rodguailer es de temer…<br />
- Es RODWAILER…<br />
El chillido aumentó. Efectivamente provenía de un felino, aunque las voces que se le sumaron, junto a unas traviesas risas, no se asemejaban a un perro.<br />
- Oh, no… – dijo uno – no me digan que son los del 4º F otra vez…<br />
- ¿Qué quieres decir? – preguntó Kay.<br />
- ¿No lo sabes? – se extrañó otro compañero – Fue comentado en todo el colegio.<br />
- ¡Pero si éste siempre anda en la luna!<br />
- ¡Cuenten de una vez! – alegó Kay.<br />
- Lo que sucede es que estos w…nes no se les ocurrió nada mejor que molestar a los animales. La semana pasada amarraron a un perro en la reja del colegio y don Luís, el conserje, lo tuvo que sacar de ahí y mandarlo al veterinario. Y hace poco casi mataron a un gato que encerraron en un container con agua…<br />
- Y para variar, fue don Luís quien lo encontró.<br />
- ¿Y qué dice el rector o los inspectores al respecto?<br />
- Los tienen amenazados con la expulsión… pero ellos alegan que no son y que don Luís les tiene mala. Y como no tienen evidencias en contra de ellos…<br />
- … … Claro… y al saber que don Luís siempre los encuentra… siguen sus travesuras…<br />
- Así parece…<br />
De pronto, una voz ajena a las risas y a los chillidos, les llegó a los oídos. Ahora el gato no se escuchaba, solamente las voces enfadadas de varios muchachos y el recién llegado. Entre bochinche y ruidos pesados, sólo se pudo entender un “¡YA, dejen al gato!” que fue silenciado con un golpe seco.<br />
Kay y sus compañeros se miraron.<br />
- ¿Una… pelea? – preguntó uno.<br />
- Parece… ¿Los habrá pillado don Luís? – continuó otro.<br />
- Esa no es la voz de don Luís… – concluyó Kay, mientras empezaba a correr.<br />
- ¡Hey! ¿A dónde vas? ¡¡Espéranos!!<br />
Kay se dirigía hacia “el garage del cachureo”; una zona del patio trasero de la escuela, donde eran albergados muebles y artefactos sin uso que la institución ya no necesitaba, cuyo nombre fue dado por los propios alumnos. Era zona conocida entre ellos para junta de ocio y cosas por el estilo, a pesar de que esté prohibido el ingreso a esta.<br />
Desde aquí era de donde provenían las voces.<br />
Al llegar vio solamente a un grupo de seis alumnos que se abalanzaban contra un bulto, tan oscuro como sus uniformes, y que al parecer le había golpeado anteriormente.<br />
El bulto intentó pararse para dar revancha, pero el palazo que recibió por la espalda lo dejó de rodillas, con la cabeza gacha y acurrucado, mientras escondía algo entre sus brazos y el pecho. Y aprovechando su postura, el grupo se abalanzó contar él, dándole patadas y palos.<br />
Kay reaccionó de inmediato contra esto.<br />
- ¡Manerita de ser valientes! – exclamó.<br />
En ese instante, habían llegado ya sus compañeros.<br />
- ¿Qué sucede? – preguntaron.<br />
Kay reconoció el bulto, mientras sus compañeros y los agresores comenzaban a intercambiar palabras.<br />
- ¡No se metan! – chilló uno.<br />
- ¡Claro que nos metemos! ¿Cómo se atrevan a pegarle al cabro entre todos? ¡Qué son maricones!<br />
- ¡Cállate o te pegamos a ti también!<br />
- ¡Qué te pasa! ¡Mi compañero no está solo!<br />
Las palabras se transformaron en insultos y el ambiente comenzó a caldearse. En tanto, Kay se acercó al agredido. Entre sus brazos notó un pequeño minino manchado de sangre y que chillaba levemente. Unos ojos azules le miraron tristemente.<br />
Kay volteó y de un solo golpe en el rostro, botó a aquel que había dado el palazo al “bulto” en medio de la disputa. Y mientras trataba de de levantarse, una patada en el rostro lo dejó de espaldas al suelo, inmóvil.<br />
- ¿Quién sigue? – dijo Kay – Porque ESTO no se los perdono.<br />
Ante esta situación, ambos grupos reaccionaron y empezaron a debatirse a golpes. Entre puñetazos y patadas, sólo se distinguía el color del uniforme que poco a poco se iba opacando con el polvo que se levantaba. A lo lejos, aún con el minino en brazos, el joven agredido miraba detenidamente la pelea.<br />
Sin embargo, sus ojos azules terminaron por enfocarse solamente en Kay, que a pesar de tener el brazo lesionado peleaba sin problemas.<br />
- Que… fuerte es… – musitó.<br />
Dejó al minino entre unas viejas cajas de cartón que allí habían y le cubrió con su chaqueta, a la vez que este le miraba con esa adorable carita que poseen todos los felinos.<br />
- Espérame… – le dijo – Ya vuelvo.<br />
Y sin avisarle a nadie – y con el cuerpo adolorido – se unió a la pelea. Kay lo miró.<br />
- ¿Estás bien? – le preguntó.<br />
- Luego te respondo.<br />
El grupo agresor empezó a verse en desventaja, pero no daba marcha atrás y trataba a duras penas en seguir con eso. Pero la pelea se vio interrumpida cuando don Luís apareció, y casi en el acto, los grupos se separaron. Los agresores huyeron, junto a los compañeros de Kay: y sólo éste y el joven quedaron allí.<br />
. Cobardes… – musitó Kay, mientras el joven caía de rodillas.<br />
Kay se acercó a él.<br />
- ¿Estas bien?<br />
El joven levantó la cabeza dejando al descubierto su magullado rostro, cubierto de sangre que emanaba de un corte en su frente. Le sonrió.<br />
- … Otra vez… me ayudaste… – le dijo Andrea.<br />
- Qué coincidencia… – le respondió Kay.<br />
Don Luís se acercó a ellos, con el minino en los brazos.<br />
- ¿Alguien puede explicarme esto?<br />
Kay miró a Andrea, quien corrió la mirada. Suspiró:<br />
- Yo, don Luís – le contestó Kay.</p>
<p>- Caseta de don Luís:</p>
<p>- Ya veo… – suspiró don Luís – así que eso fue lo que pasó.<br />
Kay se encontraba de pie, apoyado en la pared, mientras Andrea miraba al felino.<br />
- No te preocupes… se va a poner bien. Yo lo llevaré al veterinario. – dijo el hombre.<br />
- Gracias… – le respondió Andrea, con voz aliviada.<br />
Kay lo miró.<br />
-¿Por qué salvas la vida de un gatito si hoy en la mañana no salvaste la tuya?<br />
Andrea le miró con seriedad.<br />
- … ¿Y por qué siempre te metes donde no te llaman?<br />
- … … Yo sólo pasaba por allí. No es mi culpa que las dos veces fueras tú…<br />
- … …<br />
Don Luís suspiró.<br />
- Muchachos… – dijo – fuere cual fuera las circunstancias no vale la pena pelear o discutir por lo que ya pasó. Por alguna razón, Dios los puso en el mismo camino.<br />
- Dios no existe… – respondió Andrea.<br />
- Eso yo no lo sé… – agregó Kay.<br />
- A lo que me referiero – prosiguió don Luís – es que a veces las cosas se dan por alguna razón. ¿Qué le hubiese pasado a este gatito si tú no hubieras pasado por allí en la tarde?<br />
- … Tal vez estaría muerto… o colgado de las pata en el árbol, como lo encontré con ellos… – respondió Andrea.<br />
- ¿Ves? El destino de este gatito era que tú lo salvaras.<br />
- … …<br />
- Y tú, Kay… ¿Qué hubiese pasado si esta mañana no hubieras pasado por el patio a esa hora?<br />
- Éste estaría hecho bolsa en el suelo – respondió Kay apuntando hacia el joven.<br />
- … …<br />
- ¿Ven a lo que me refiero? – concluyó el hombre.<br />
Los jóvenes se miraron.<br />
- Bueno… ve a la enfermería a que te revisen las heridas – dijo don Luís.<br />
- No. – respondió Andrea – Si voy allí, tendré problemas de nuevo.<br />
- ¿Lo dices por lo de esta mañana? – le preguntó don Luís.<br />
- … … Sí.<br />
- Ya veo… pero… debes curarte esas heridas.<br />
- ¿No tiene algún botiquín o algo? – preguntó de pronto Kay.<br />
- Algunas vendas y alcohol… ¿Acaso lo vas a curar tú?<br />
Kay asintió.<br />
- Sé tratar heridas, don Luís, créame.<br />
El hombre le miró con un poco de recelo.<br />
- Eeeeesta bien… pero yo no me hago responsable – le dijo.<br />
Y al cabo de unos segundos, don Luís les había traído agua tibia, algunas vendas y alcohol.<br />
- Me retiro algunos momentos – dijo el hombre – ya es hora de cerrar el establecimiento y hacer la ronda. En cuanto termines de curar a tu amigo, regresan a sus habitaciones antes que los pillen y los regañen.<br />
- OK.<br />
Don Luís tomó unas llaves que colgaban de la pared y salió por la puerta. A pesar de sus años, era un hombre fuerte y derecho que intimidaba a primera vista, pero que poseía un noble corazón.<br />
Kay no pudo evitar comentarle esto a Andrea.<br />
- Así parece… – le respondió el joven.<br />
Kay le limpió las heridas y empezó a curarlo, notando que la sangre que tenía el gato provenía de dichas lesiones. Andrea sólo lo miraba sin chistar.<br />
- ¿Dónde… aprendiste esto? – le dijo.<br />
- En mi antigua escuela. Como nos pasábamos peleando, mi grupo y yo sabíamos esto para tratarnos las heridas a escondidas, ya que si íbamos a enfermería, nos llegaba una expulsión de seguro. Por esa razón mi hermana me enseñó todo lo que sé. Ella hizo un curso de primeros auxilios.<br />
Andrea sonrió.<br />
- Ya veo…<br />
Silencio. Kay terminó de poner las vendas.<br />
- Tú quedaste más herido que el gato – le dijo.<br />
- Así parece… – respondió Andrea.<br />
- A propósito… no nos hemos presentando. Mi nombre es Kay Menfort.<br />
- ¿Inglés?<br />
- De apellido… nada más – y le extendió la mano.<br />
- Yo me llamo… Andrea… Andrea Minelli…<br />
- ¿Italiano?<br />
- Por los abuelos… nada más – y le cogió la mano, terminando así el saludo.<br />
Y allí se quedaron, mirándose por breves segundos. Nunca antes habían conocido a una persona en esas circunstancias tan extrañas, y jamás se hubieran imaginado todo lo que puede ocasionar un encuentre fortuito.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;_&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Fin del primer capítulo.</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/6/">6</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/7/">7</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/8/">8</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/9/">9</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/10/">10</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/11/">11</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/12/">12</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/13/">13</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/08/sweetest-sin/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>244</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atadas</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/atadas/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/atadas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 May 2011 18:53:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jessi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[Yuri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=1154</guid>
		<description><![CDATA[-¡Waaaa!- Decía cuando era jala por la espalda para ser recostada en el regazo de una chica que la miraba fijamente a los ojos. - ¿Qu… que pasa?- Le dijo algo intimidada y apenada ante esa mirada que, intensamente, se posaba en elle. - Nada… es solo que no te encontraba y por alguna razón [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>-¡Waaaa!- Decía cuando era jala por la espalda para ser recostada en el regazo de una chica que la miraba fijamente a los ojos.</p>
<p>- ¿Qu… que pasa?- Le dijo algo intimidada y apenada ante esa mirada que, intensamente, se posaba en elle.</p>
<p>- Nada… es solo que no te encontraba y por alguna razón sabia que estarías en nuestro lugar especial  Yuuki-chan.</p>
<p>- Genial y que pasa para que me buscabas Tsuno-chan?- Dijo con una expresión de duda que se montaba en su cara.</p>
<p>- Quería saber si puedes ir a mi casa después, solo un rato para mirar la televisión- Le dijo apenada por el atrevimiento, la chica que mantenía en su regazo a Yuuki.</p>
<p>Levantándose lentamente, voltio a verla y con una pequeña sonrisa muy dulce acepto.</p>
<p><em> Por la tarde…</em></p>
<p>-¿Que peli quieres ver?-Pregunto con una sonrisa.</p>
<p>-Um… tienes esa de… um… no lo recuerdo- En unisón contestaron.</p>
<p>-¡Amor inesperado!- Desviaron sus miradas y sus mejillas se tornaron algo rojizas.</p>
<p>-Um… esa… es linda-Decía.</p>
<p>Afuera comenzaba una lluvia torrencial con relámpagos. Al acabar la película la madre de Tsuno sugirió que se quedase a dormir ya que la lluvia impedía su regreso a casa.</p>
<p>-¿Quieres dormir en mi cama? Estarás mas cómoda.</p>
<p>- No para nada, duerme tú en ella, es tuya.</p>
<p>-¿Qué te parece si para mas comodidad dormimos juntas? ///(ahí si aja como no)/// dijo  con una sonrisa de lado expresando timidez.</p>
<p>- Es… una buena idea.</p>
<p>Al día siguiente, cuando Yuuki despertó sintió un cálido brazo en su abdomen, al voltear a ver a su acompañante vio su cara dulce y tranquila descansando a su lado.</p>
<p>-Ts…Tsuno-chan despierta- En lo profundo de su mente algo le decía que quería seguir observando que dormía junto a ella- Tsuno-chan despierta ya es tarde, despierta.</p>
<p>Levantándose, frotándose los ojos y estirando los brazos asía arriba dio un gran bostezo.</p>
<p>-¿Qué pasa? Aun es temprano estaba tan cómoda.</p>
<p>-Tsuno-chan tengo que irme es tarde me van a regañar.</p>
<p>Yuuki se paro para tomar sus objetos y emprender la marcha a su casa. Sin embargo fue detenida por su compañera melosa que le impedía salir de la habitación.</p>
<p>Abalanzándose sobre ella y tirándola al piso.</p>
<p>-Itte… Tsuno-chan porque hicis…</p>
<p>Fue interrumpida por unos dulces y cálidos labios que se unió con los suyos. Al terminar no podía creer lo que acababa de suceder, su corazón latió al son de los tambores de un gran carnaval.</p>
<p>-Yuuki-chan mi sueño, al fin e tenido lo que siempre e anhelado… lo siento si fue sorpresivo pero es que yo…</p>
<p>Saliendo el sol se podía ver dos cuerpos uniéndose dulcemente.</p>
<p><em> 3 meses después…</em></p>
<p><em>Sonote hanaso…</em></p>
<p>-Mochi, mochi, de este lado Tsuno ¿Quién habla?</p>
<p>-Tsuno-chan soy yo… um necesito hablar contigo.</p>
<p>-Yuuki-chan ¿Qué es lo que pasa?</p>
<p>- Nada… importante necesito verte…</p>
<p>La chica se sorprendió al oír la palabra “verte” salir de esa dulce boca.</p>
<p>- Bien te veré en el lugar de siempre.</p>
<p>- Hai, hai- dijo desanimada y colgó.</p>
<p><em> Después…</em></p>
<p>-¡Yuuuuukiiiii-chaaaaan!, ya llegue.</p>
<p>Tsuno la vio diferente, algo desaminado y triste.</p>
<p>-  ¿Qué… es lo que pasa? Te encuentras bien-Se sentó a su lado. Yuuki se recostó en su regazo.</p>
<p>-Tsuno-chan es que yo… tengo que… no, no puedo, no ahora-Comenzaron a caer cálidas lagrimas.</p>
<p>-Yuuki que es lo que pasa me comienzas a asustar.</p>
<p>-Mi familia y yo…-Con voz quebradiza- mi familia y yo nos… nos mu… mudaremos.</p>
<p>Tsuno reacciono sorprendida e histérica.</p>
<p>-No… no puede ser… por… porque me dices esto… no te iras… yo no te…-Fue callada por un dulce beso de su amante.</p>
<p>-Tsuno-chan yo tampoco me alejaría de ti, no ahora que por fin te tengo aun más cerca de mí.</p>
<p>Cariñosamente le acaricio la mejilla asiendo que esta se sonrojara-</p>
<p>-Y ¿Cuándo te iras?- Dijo tristemente.</p>
<p>- 3 mese más a tu lado.</p>
<p>- Hai, hai- dijo alga desanimada- Aunque esos los aprovecharemos al máximo- Robándole un beso y abrazándola cariñosamente.</p>
<p>Los 3 últimos mese los aprovecharon al máximo sin separarse siquiera un momento.</p>
<p><em> 1 semana antes de la separación…</em></p>
<p>-Yuuuukiiiii-chaaaannnn ¡despierta!</p>
<p>- ¡Wuuuuuaaaaa!- Dio un brinco cayendo de la cama- Itte… ¿que es lo que te pasa?</p>
<p>- Iremos a un día de campo, alístate.</p>
<p>-Claro lo que ordene mi lady- Dijo en son de burla-Y ¿adonde iremos de día de campo?</p>
<p>- A nuestra base, nuestro lugar especial.</p>
<p>Comieron, descansaron, jugaron, y disfrutaron el momento juntas, aunque sentían mas cerca la separación, hasta la noche…</p>
<p>Era tarde y ya comenzaba a llover, en casa de Yuuki no había nadie ya que  asían los preparativos para la mudanza, así que dormirían en casa de Tsuno. Al llegar, en casa de Tsuno no había nadie /// (ui que casualidad)///  así que preparo algo de cenar mientras Yuuki se duchaba. Tsuno siento curiosidad /// (fue a dar un vistazo)///, noto la delicada forma que tomaba su cuerpo, desgraciadamente la suerte no la acompaño asiendo que resbalara y entrara a la habitación.</p>
<p>-¡Ah! ¿Qué haces detrás de la puerta- Dijo molesta mientras se cubría con la toalla.</p>
<p>-Itte… perdón es solo que- Bajo la mirada y susurro- Tengo la tentación de tocar tu cuerpo, recorrerlo lentamente, tenerte en mis brazos, hacerte mía… despertar a tu lado.</p>
<p>Yuuki sorprendida y en estado de shock se descuido y fue arrojada a la cama detrás de ella.</p>
<p>-… Y sabes?&#8230; no aguanto mas.</p>
<p>- Ts… Tsuno-chan… es…- Le costaba trabajo hablar ya que se estremecía al sentir como la mano de su amante recorría todo su cuerpo.</p>
<p>- Note preocupes seré buena contigo- Dijo burlonamente.</p>
<p>Esa noche se unieron dos almas ansiosas por estar juntas, sin darle oportunidad a la separación.</p>
<p><em> Al día siguiente… </em></p>
<p>Yuuki despertó y viendo el rostro de su amante, tranquilo y sereno, le dio un beso en la frente diciendo estas palabras.</p>
<p>-T-E-A-M-O, no lo olvides nunca…</p>
<p>- Yo también T-E-A-M-O, jamás lo olvides…-Abriendo los ojos con un gesto de felicidad.</p>
<p>El día de la separación había llegado. Tanto Tsuno como Yuuki se sentían morir no querían alejarse /// (no después de esa noche)///. Sin embargo no se dejaron deprimir, se juraron amor eterno, fiel y completo. El tiempo pasó.</p>
<p>Corrieron los meses, poco a poco, aunque dolorosamente. Una vez mayor Tsuno se encontraba en “su base” mientras miraba el cielo.</p>
<p>-Yuuki… te extraño.</p>
<p>En un lugar no muy lejano de la base alguien escuchaba esas palabras.</p>
<p>-Vamos solo fueron pocos mese, no mas…</p>
<p>-¡Eh! Yuuki- chan llegaste ¡siiii! Pensé que tu proyecto realmente duraría demasiado.</p>
<p>- Solo fueron 2 mese, además tu me tienes atada a ti, y solo a ti…- Robándole un beso y asiendo que esta se sonrojara.</p>
<p>/// (Si, si paso tiempo después de la mudanza pero, vamos si tienes 17, un solo año para ser adulto y tomar tus propias decisiones. Lógicamente Yuuki regresaría al lado de su amada, lo demás eran proyectos, tareas de su carrera lo que implica salir de su comunidad) ///</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/atadas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué Eliges?</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 May 2011 18:39:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Solimar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=1152</guid>
		<description><![CDATA[Capítulo 1… “El Encuentro.” Capítulo 1… “El Encuentro.”Capítulo 2… ¿Se conocen? “Recuerdos que trato de olvidar”.Capítulo 3… ¿Qué es lo que estoy sintiendo? ¿Acaso será amor?Capítulo 4… Buscando tu perdón.Capítulo 5… Buscando tu perdón: “Reconciliación.” Nuestra historia comienza con un joven vampiro de 18 años, cabellos plateados como la luna, con unos ojos que solo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'><strong>Capítulo 1… “El Encuentro.”</strong></div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li><strong>Capítulo 1… “El Encuentro.”</strong></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/2/"><strong>Capítulo 2… ¿Se conocen? “Recuerdos que trato de olvidar”.</strong></a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/3/"><strong>Capítulo 3… ¿Qué es lo que estoy sintiendo? ¿Acaso será amor?</strong></a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/4/"><strong>Capítulo 4… Buscando tu perdón.</strong></a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/5/"><strong>Capítulo 5… Buscando tu perdón: “Reconciliación.”</strong></a></li></ul></div>
<p>Nuestra historia comienza con un joven vampiro de 18 años, cabellos plateados como la luna, con unos ojos que solo se podrían comparar con el mismísimo cielo, y una tez nívea que le hacía resaltar. Este se encontraba de lo más normal caminando por el parque leyendo un libro, sin ninguna importancia, y ajeno, a lo que pronto pasaría; lo que en fracciones de segundo cambiaría su vida. Él iba tan concentrado en su lectura que no noto que se acercaba un chico hacia él a toda velocidad, y para cuando lo notó, yo no había vuelta atrás, y aunque trató de esquivarlo irremediablemente no pudo y terminó chocando con este; acá, es donde comienza nuestra historia…</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-¡Itte!-  se quejaba el peli-plata tirado en el piso.<br />
-Waa… Gomene… ¿te encuentras bien?- preguntaba el otro chico.<br />
-Ha-hai- respondió el ojiazul un poco adolorido por la caída levantando la mirada, a lo cual se encuentra con un joven de cabellos negros como la noche y unos ojos de un color  violáceo intenso que inspiraban tranquilidad, y que a la vez eran muy enigmáticos.<br />
-Ven… te ayudo a levantarte- le extendió la mano al chico, el que la cogió.<br />
-Arigatou- dice el peli-plata levantándose del suelo con la ayuda del albino.<br />
-Disculpa que te tirase al piso, no me di cuenta de por dónde iba- se disculpaba el moreno muy apenado.<br />
-No te preocupes, a todo esto la culpa es mía por no fijarme de lo que está a mí alrededor- recogió el libro que llevaba en las manos, que había quedado tirado en el suelo, lo limpió un poco y lo dejó cerrado.<br />
-¿Y qué leías?- preguntó interesado. –bueno, eso sí se puede saber- preguntaba tratando de leer el nombre del libro.<br />
-¡Ah! ¿Esto?- mostrándole el libro que traía -Es una novela…- dijo sin darle mucha importancia. -Romeo y Julieta, de William Shakespear.<br />
-oh… soka, soka…-<br />
-¿Y a ti que te pasa? ¿Por qué venias corriendo?- pregunto muy interesado aunque tratando de disimularlo.<br />
-Lo que pasa es que…- No termino de hablar, ya que sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo.<br />
-¡¡Onii-chan!!- Gritaba una muchacha peli negro, ojos de igual color y tés blanca.</p>
<p>-….<br />
-¡Onii-chan! Al fin te encontré- dijo un poco jadeante una vez que llegó con el chico. -¿Por qué saliste corriendo de esa manera?- preguntó un poco molesta -Jessica se debió de haber quedado muy molesta contigo- le decía, mientras le comenzaba a jalar por el brazo.<br />
-Riuyu… ¡suéltame! ¡No quiero estar allá y no puedes obligarme!- decía tratando de zafarse del agarre de su hermana.<br />
-Con que eso dices ¿ah?-  dijo en forma de reto soltando al moreno del agarre. -¿Apostamos?- se cruzó de brazos, mientras le enarcaba una ceja y le retaba con la mirada.<br />
-He…. Etto… ya voy… pero quita esa cara que das miedo-  dijo con una gota de sudor en su cabeza.<br />
-¡Entonces vámonos! Que Jessica de seguro nos está esperando- agarró a su hermano por la mano, y se lo llevó arrastrado, dejando a un peli-plata muy confundido y algo desorientado.<br />
-¡Me llamo Key!- le grito a la distancia, antes de que saliera por completo del rango de vista del ojiazul. Y al escuchar esto el peli-plata que se había dado la vuelta para marcharse voltea nuevamente para responderle, pero ya no había nadie.<br />
-Con que se llama Key ¿eh? que joven tan guapo.- se decía recordando esos hermosos ojos violetas que le habían hipnotizado. –epa que pa… ¿en qué se supone que estoy pensando?- sacudió la cabeza en forma de negación para librarse así de esa idea. -creo que el golpe me dejo aturdido- diciendo esto se dirigió camino a su casa.</p>
<p><strong>Mientras tanto en otro lugar.</strong><br />
-¡Riuyu suéltame! Ya estoy bastante grandecito para que me estés agarrando de la mano- se soltó del agarre de su hermana.<br />
-Onii-chan, dime la verdad- se detuvo y se colocó delante de su hermano. -¿Por qué saliste corriendo?- preguntaba la chica mirando directamente a los ojos del moreno.<br />
-…- esquivando la mirada y respirando hondo. –uff… Te lo digo después- dijo con algo de fastidio.<br />
-¡Onii-chan!- puso un puchero. -siempre me dices lo mismo y nunca me dices nada- decía un poco molesta.<br />
-Te prometo que te lo voy a decir, pero ahorita no tengo muchas ganas de estar contado eso-<br />
-¿Me lo prometes?- levantando el meñique, a lo cual el moreno lo entendió haciendo lo mismo y entrecruzando sus meñiques haciendo una promesa.<br />
-Te lo prometo, ahora mejor empecemos a caminar antes de que se preocupen y nos manden a buscar- y llegando a un semáforo la pelinegra le pregunta a su hermano.<br />
-¿Key?<br />
-Dime.<br />
-¿Quién era ese joven tan puesto que estaba hablando contigo?- pregunto guiñándole un ojo y golpeándolo con el codo.<br />
-No lo sé.<br />
-¿Como que no lo sabes?- levantó la voz con sorpresa. -si se veían de lo más contentos cuando yo los encontré.<br />
-No lo se… porque llego una chiquilla metiche a empezar a jalonearme y no me dejo tiempo de preguntarle- dijo mirando a su hermana.<br />
-Uupss…- desviándole la mirada al moreno<br />
-Me gustaría haber sabido cómo se llamaba- dijo por lo bajo recordando esos ojos azules y eso pelo plateado revuelto, cayéndole unos mechones en la cara. -que joven mas mono- (A/C: a mi parecer… demasiado sexy… -mordiéndose al labio inferior-) dijo en un susurro casi imperceptible pero que su hermana escucho.<br />
-¿Te gusta?- pregunto en un tono igual de bajo.<br />
-Si- respondió en un suspiro sin fijarse en lo que decía.<br />
-Yeah! lo sabía, a ti te gustan los hombres- dijo esto mirando al moreno con una mirada de satisfacción, logrando sacar al moreno de sus pensamientos por el grito que había pegado<br />
-Q…. ¿Q-qué… Fue lo que dijiste Riu…yu?- decía tartamudeando, mientras sus mejillas tomaban un color rojizo.</p>
<p>-Lo que oíste onii-chan, que te gustan los hmnorbn- no terminó muy bien la frase ya que su hermano le había tapado la boca.<br />
-¡Cállate! Que la gente nos está mirando raro- decía mientras le quitaba las manos de la boca a su hermana<br />
-…- Bajando la voz. -Pero no me lo negaste, lo que quiere decir que tengo razón.<br />
-…- Poniéndose colorado y bajando la cabeza. -urusay… mejor vámonos a casa de una buena vez- agarró a su hermana por el brazo y comenzaron a caminar. La pelinegro iba caminando con una mirada de superioridad y aireada, al darse cuanta de que lo que ella sabía de su hermano era todo verdad y no solo suposiciones locas de su retorcida mente de fujoshi.</p>
<p>Se detuvieron en frente de una gran casa blanca con arboleda, construida a la época del siglo XV en Inglaterra, en donde se encontraba una gran limosina color negra estacionada frente a la mansión. Al ellos entrar a la casa una chica pelirrosa con unos ojos verdes se le lanza encima al albino.</p>
<p>-¡Key! ¡Mi amor!- decía guindada del cuello del chico</p>
<p>-…-</p>
<p>-Nee… ¿Por saliste corriendo así cuando me viste?-  dijo un poco triste poniendo un puchero y abrazándole más fuerte por el cuello.<br />
-…- Quitándosela de encima. -…Gomen, gomen… no era por ti, era solo que quería tomar un poco de aire fresco y por eso fui a dar una vuelta- le explicó.<br />
-…- La pelinegro miraba a su hermano no muy convencida y su mirada solo expresaba una cosa: “eres un mentiroso”.</p>
<p><strong>*-_._-*-_FLAHS BACK_-*-_._-*</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong><br />
Unos minutos atrás en el jardín de la casa, que estaba lleno de rosales y varios árboles de flores y enredaderas cubriendo las paredes de esta, con una árbol de Sakura’s en todo el medio.</p>
<p>-Onii-chan- le llamaba -¿Qué haces aquí afuera tan solo?- se le acercó a un lado del chico que estaba sentado en el piso.<br />
-Nada, solo quería pasar un rato contemplando las rosas- dijo sin darle mucha importancia.<br />
-Onii-chan- dijo esto en un suspiro. -¿qué voy a hacer contigo?- dijo soltando una leve risita a lo que su hermano hizo lo mismo.<br />
-Las flores que más me gustan son las de halla- decía señalando hacia un pequeño arbusto de rosas rojas cerca de la entrada y en lo que hizo esto vio una gran limosina negra que conocía a la perfección, acercarse quedando paralizado.<br />
-Onii-chan mira- exclamo la chica señalando la limosina que se iba acercando. -ahí viene la limosina de Jessica- pero no muy bien termino de decir estas palabras y ya su hermano se había levantado empezando a correr a toda velocidad a lo cual a la pelinegro no le quedo de otra que seguirle.</p>
<p><strong>*-_._-*-_FIN FLAHS BACK_-*-_._-*</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong><br />
-…- Quitándosela de encima. -…Gomen, gomen… no era por ti, era solo que quería tomar un poco de aire fresco y por eso fui a dar una vuelta- le explicó.<br />
-…- La pelinegro miraba a su hermano no muy convencida y su mirada solo expresaba una cosa: “eres un mentiroso”.<br />
-Bueno muchachos, mejor sentémonos a comer el almuerzo ya está listo- decía una señora mayor muy parecida a Key, con los ojos del mismo color.</p>
<p>Mientras tanto en un lugar muy lejos de esa casa, dentro de un departamento no muy lujoso pero si muy acogedor se encontraba cierta peli-plata.</p>
<p>-…- Acostado en el sofá murmurando. -….¿Qué rayos me pasa?- se preguntaba a sí mismo. -¿por qué no me lo puedo sacar de la cabeza?- dijo llevándose las manos a la cabeza y tirando levemente de su pelo recordando a ese chico con el que había tropezado temprano.<br />
-Jajajaja… Demi-Chan pareces una colegiala enamorada- decía una vos burlona desde el comedor.<br />
-Teme- dijo con unas venitas en la cabeza. -¿cuántas veces te he dicho que no me llames así?- dijo un poco cabreado. -Mí nombre es Demian… ¡DEMIAN!- Dijo esto último levantando un poco la voz y viéndolo con agresividad.<br />
-…- Con una gotosa en la cabeza. -Está bien, está bien, te llamare Dem- dijo con una sonrisa burlona. –Demian, Demian…. Te llamare Demian- Corrigió al ver al ojiazul poner una cara de asesino.<br />
-Así está mejor- dijo con una sonrisa de superioridad.<br />
-Yo hago lo que sea por ti- le dijo guiñándole un ojo y lanzándole un beso con la mano, cosa que el ojiazul no tomó de muy buenas maneras y se fue a su cuarto, azotando la puerta luego de entrar.<br />
-¡Uupss!… jeje… parece que esta vez si se molesto…. Jajajajaja…- La diversión le duro muy poco ya que luego de unos minutos escucho que lo llamaban de una manera muy poco apasible.<br />
-…¡RITSUKA!… ¡TEME!&#8230; ¡VEN ACA EN ESTE PRESISO MOMENTO!- le llamaba a gritos haciendo que al Ritsuka escuchar eso trago saliva y se dirigiera con paso nervioso hasta la habitación del chico.<br />
-¿S-si?- dijo abriendo la puerta poco a poco y quedándose detrás de esta para así poder evitar cualquier cosa que el ojiazul pudiese lanzarle. -Q… ¿Q-qué… pa-pasa Demian?- tartamudeaba mucho debido a los nervios ya que sabía que cuando el ojiazul se enfadaba de verdad era muy peligroso para la salud de cualquiera que se metiese en su camino, y por eso no quería ser el que se metiera en ese “camino”.<br />
-¿¡DÓNDE RAYOS DEJASTES TIRADA MÍ GUITARRA!?- preguntaba cabreado.<br />
-…- frunció un poco el ceño por esa pregunta tan ¿irracional? ¿Boba?, abriendo así la puerta de un solo golpe, mirándolo al chico con una ceja enarcada. -Si serás…- fue lo primero que dijo adentrándose a la habitación. -¡baka! la tienes enfrente de tus narices-dijo señalando dentro del armario que tenia la puerta medio abierta pero todavía se podía ver el contenido en su interior. -¿acaso estas ciego?- dijo dando media vuelta y yéndose de regreso a la cocina.</p>
<p><strong>Al rato.</strong></p>
<p>-¡Demian!- le llamaba. -ven a comer que ya el almuerzo está listo- dijo colocando los platos en la mesa.<br />
-Ritsuka-chan- se le acercó. -…perdóname por lo de hace rato, lo que pasa es que….- no hallaba como expresarse.<br />
-…uff…- suspiró resignado, la verdad no podía estar molesto con ese niño por mucho tiempo. –Sí, lo sé, esa guitarra es algo muy importante para ti-  le dijo revolviéndole los cabellos.<br />
- Arigatou- dice esto mientras sus mejillas toman un ligero sonrojo.<br />
-¡Hay dios!- exclamó. -Que monos son los niños cuando piden disculpas- dijo con sorna pellizcando una de las mejillas del ojiazul.<br />
-¡Suéltame!- se quejó quitando la mano del moreno con un manotazo. -No me toques…- el mayor puso dos grandes lágrimas de cocodrilos y el menor solo rodeó los ojos. -…y de paso ¿quién te crees que eres para llamarme niño?- dijo molesto cruzándose de brazos.<br />
-Yo soy un adulto.- decía con aires de superioridad y grandeza.<br />
-ha… No me hagas reír, serás solo un adulto en edad- dijo esbozando una sonrisa de medio lado. -porque que yo sepa, tú, siendo una persona de 25 años de edad te sigues comportando como un adolescente de 15… jajajajaja- se empezó a reír a carcajadas.<br />
-¡OH!… Mira quién habla, el señor madures- hablaba para defenderse ya que le picó un poco lo que dijo el menor. -que se la pasa todas las noches llorando cuando nadie lo….- se cayó de repente, ya que sabía que esta vez si se había pasado de la raya con lo que le dijo- Go-gomen Dem-chan- se disculpaba. -No fue mi intención decir eso- le dijo arrepentido mirándole la cara al ojiazul esperando cualquier reacción.<br />
-No te preocupes por eso- le aclaró. –además, tienes razón- dijo con tristeza bajando la mirada haciendo que al mayor se le partiera el corazón ya que sabía lo mal que se ponía el peli-plata con ese tema. –yo…- hizo una pequeña pausa. -…me las doy del maduro, pero en realidad soy un crío que nadie quiere. -dijo esto último soltando una pequeña lágrima que resbalaba solitaria por su mejilla, y a lo que Ritsuka lo notó, se levanta de su silla y se acerca al menor para poder abrazarlo fuertemente tratando de calmarle.<br />
-No digas esas cosas por favor, sabes que se me parte el corazón cada vez que dices algo como eso-</p>
<p>-…- no le levantaba a ver.</p>
<p>-No todos te odian como tú crees. -dijo esto con una voz dulce que hizo que el menor levantara la cara y soltara una leve sonrisa. -…umm… pensándolo bien…- se hizo el pensativo. –si- dijo seco. -todo el mundo te odia- dijo con una voz sarcástica haciendo que el menor volviera a bajar la mirada, de verdad eso era lo que menos quería escuchar, y mucho menos de él.</p>
<p>-Yo…- trató de levantarse, pero fue detenido.</p>
<p>-Oi… no te pongas así, solo lo dije en broma- dijo levantándole la cara al menor por la barbilla ya que este la había vuelto a bajar.</p>
<p>-….- se le quedó mirando a esos ojos verdes que siempre le calmaban.</p>
<p>-Y se que me pasé con eso, así que lo siento.- dijo quedando peligrosamente cerca de la cara del chico. -…Bueno- dijo acercándose más a la cara del ojiazul a tal punto de que sus labios casi rozaban y sus respiraciones se entremezclaban pareciendo una sola. -Por lo menos yo no lo hago.- diciendo esto desvío un poco la cara para darle un dulce beso en la mejilla rozando accidentalmente los labios del menor, que solo se puso rojo por este contacto. –jeje…- rió divertido al ver la cara del menor, para luego volverse a sentar. -bueno mejor empezamos a comer antes de que se enfríe la comida- le dijo con una sonrisa cálida.<br />
-…- se secó las lágrimas con la manga de la camisa. –hai-<br />
-Itadakimasu- sonó al unísono.</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/05/%c2%bfque-eliges/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>20</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Solo el hijo rojo lo sabe</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/04/solo-el-hijo-rojo-lo-sabe/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/04/solo-el-hijo-rojo-lo-sabe/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Apr 2011 14:13:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alicia</dc:creator>
				<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[Hilo Rojo]]></category>
		<category><![CDATA[Solo el hilo rojo lo sabe]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=1145</guid>
		<description><![CDATA[Ya hacía mucho tiempo no tenia este sueño, pensé que ya se había borrado de mi subconsciente, cada vez que viene a mi mis mañanas son realmente tormentosas y algo agridulces, digo esto porque la sensación que provoca en mi en extrañamente acogedora,  la persona que me acompaña es dulce y gentil, toca mi rostro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Ya hacía mucho tiempo no tenia este sueño, pensé que ya se había borrado de mi subconsciente, cada vez que viene a mi mis mañanas son realmente tormentosas y algo agridulces, digo esto porque la sensación que provoca en mi en extrañamente acogedora,  la persona que me acompaña es dulce y gentil, toca mi rostro con delicadeza, me mira con añoranza y deseo tanto que siento una corriente eléctrica casi insoportable, tengo ganas de tocarlo de la misma manera pero no me deja mis manos parecen estar atadas aunque no tengan ataduras  a pesar de ser mi sueño no tengo control alguno sobre el,  mi acompañante es el protagonista  y disfruta cada momento mucho más que yo,  sus dedos recorren mi pecho como tratando de buscar un camino que lo lleva más a lo profundo de mi ser, siempre logra que su respiración se sincronice con la mía y mientras más fuertes son mis gemidos mas su respiración se agita, cuando al fin sus labios se atreven a tocar los míos una nube negra como la noche cae en mis ojos y como una ironía al sol que entra por mi ventana despierto.</em></p>
<p><em> De mi sueño me quedan solo dos cosas la sensación de ser tocado y la respiración entrecortada, aparte eso la añoranza de que  se cumpla a toda costa.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Para Shota las mañanas siempre eran iguales un peso enorme caía encima de él justamente a la misma hora, al principio era un bulto incomodo, vergonzoso, y algo irritante pero con el paso de los años esperaba que ese bulto le cayera encima. Era por eso que decía que cuando tenía ese particular sueño sus mañanas eran agridulces ya que el protagonista de su sueño justamente aparecía ante él con una hermosa y enorme sonrisa y gritando y vociferando todo canto que se le ocurriera para despertarlo.</p>
<p>.- SHOOOOOTAAAA!!!!!</p>
<p>.- Vamos Kaname, de verdad vas a seguir con esto hasta que muera, podrías parar ya.- refunfuño Shota tratando de zafarse de la sabanas y del cuerpo que le entorpecía todo movimiento.</p>
<p>.- Oh vamos, no te cansas de decirme el mismo discurso todas las mañanas dormilón, si te levantaras cuando debes yo no tendría que venir a despertarte ni armar tanto revuelo todas las mañanas menos mal que tu madre está acostumbrada o si no me ganaría un regaño.</p>
<p>.- OK, ok ya estoy levantando ahora quítate de encima para poder ir a lavarme o que es que el niño con el perfecto record de asistencia quiere llegar tarde.- le respondió Shota en tono burlón y sacando un poco la lengua.</p>
<p>.- Con que hoy nos levantamos algo malhumorado, entonces para acabar con tu arrogancia te aplicare una mis llaves especiales prepárate…- no había terminado de decir la frase cuando logro envolver a su víctima otra vez dentro de las sabanas y se monto encima de este como signo de victoria, para Kaname esto no tenía nada implícito pero para Shota otra era la historia su cuerpo comenzó a calentarse su respiración comenzó a entrecortarse, y su parte baja comenzó a reaccionar cuando estuvo al tanto de lo peligrosa de la situación su cuerpo se movió con furia tumbando al piso a su atacante.  El golpe no fue fuerte pero Kaname termino sobándose un poco la espalda mientras veía con recelo a su amigo de la infancia quien le acaba de hacer una jugarreta algo pesada.</p>
<p>.- Oh vamos no era para tanto  Shota que querías herirme de gravedad.- magullo entre dientes un kaname algo adolorido y asombrado desde el piso frio de aquella habitación.</p>
<p>.- Lo siento, solo reaccione no me di cuenta de que estabas en el borde la cama.- susurro Shota todavía metido dentro de las sabanas tratando de calmar tanto su vergüenza como sus ansias, pensando que un día de estos si no tenía más cuidado su amor unilateral se iba a convertir en una desgracia.- Para él Kaname era muy preciado lo había querido desde siempre, tanto así que no recordaba no haberlo querido nunca por eso le era tan difícil soltar lo que sentía conocía a su amigo muy bien sabía que si de su boca salían palabras como “te quiero” o tan solo un “me gustas” sería el fin y por nada del mundo quería estar separado de tan preciada persona, así que solo le quedaba calmarse y reprimirse hasta el punto de apretar su mandíbula hasta que sus dientes dolieran.</p>
<p>.- Bueno ya basta de juegos, voy a esperarte en la entrada así que apresúrate neko malhumorado.- le respondió Kana levantándose del piso de un solo impulso y dirigiéndose a la puerta.</p>
<p>Por el momento Shota sentía salvado, si su compañero se hubiera quedado un poco tan solo un poco mas se hubiera dado cuenta de lo que pasaba en su zona inferior y eso si le iba a costar trabajo tratar de explicarlo.</p>
<p>Ya estaban camino al instituto en su ruta de siempre. Los dos eran estudiantes de último año se podría decir que eran algo populares, Kaname era el atleta  se destacaba en deportes más que todo su contextura era la de un jugador era alto bien formado cabello oscuro algo corto y de tez blanca como la nieve, sus ojos hacían juego con su cabello lo que le daba un aspecto misterioso hasta extrañamente seductor y juguetón era amable con todo el mundo, atento y colaborador, siempre reía y nunca fruncía el ceño solo por eso  tanto mujeres que hombres se le habían confesado aunque sin ningún resultado después de un tiempo desistieron en tenerlo y solo ahora es perseguido por un club de fans como a Shota le gusta llamarlo y hablando de este era todo lo contrario al amable Kaname no había ni una gota de cordial o atento en él, siempre tenía el seño fruncido y solo hablaba con pocas personas a pesar de no asistir mucho a clases sus notas era excelentes hasta el punto de lo ridículo hacia todo sin ningún esfuerzo por eso tenía otro tipo de seguidores habían aquellos que lo odiaban por llegar ese grado de perfección y habían otros que lo adoraban como a un dios, amaban su personalidad fría e indiferente y se extasiaban cuando lo veían cambiar la expresión de su rostro por una sonrisa cosa que solo pasaba cuando su amigo de la infancia  se encontraba cerca, también era bien parecido tanto o más que Kana por lo que los dos eran conocidos como el dúo dinámico de aquella preparatoria localizada en un aburrido pueblito a las afueras de la ciudad.</p>
<p>.- Bueno ya llegamos al fin y no gracias a ti dormilón.- sonrió Kana mientras se acomodaba un poco el uniforme.- vas a almorzar hoy en la azotea o vas a dejar que una de tus fans te compre el almuerzo Rey Shota.- Bromeo.</p>
<p>.- Ya vamos déjate de tonterías y entremos, además no tienes porque hablar de ese modo Príncipe Kana o es que te olvidas de que tu sequito te espera.- le respondió  con un tono huraño.- aunque quería pensar que no le molestaba, la verdad era que el sequito de su príncipe lo sacaba algo de quicio, no mas podía sentir  envidia de que ellas pudieran tocarlo o mimarlo  cuando él no podía en absoluto.</p>
<p>Cada vez que tenia esos pensamientos quería pellizcarse fuerte y sentir dolor en vez de celos pero le era imposible sus sentimientos cada vez mas y mas afloraban de su piel casi como gotas de sudor frio que recorrían su cuerpo, la situación cada vez se le escapaba de sus manos y no sabía con certeza cuanto más podía soportar se decía a sí mismo “falta poco para la graduación así podrás estar en paz”.</p>
<p>Para cuando sonó la última campana de la mañana Kaname ya esperaba a su compañero de almuerzo en la azotea siempre comían allí solos. Una vez lo intentaron en la cafetería pero fue un completo desastre las admiradoras del príncipe Kana aparecieron así que era menos problemático comer en ese lugar. Ese momento aunque no lo pareciera él lo esperaba con ansias, sin darse cuenta lo convirtió en su momento más esperado del día, era el instante en que podía estar con su Shota sin ser molestado por medio colegio era prácticamente un rito, este  entraba por la puerta con siempre con su  característico tono perturbador,  los dos reían o apostaban por qué clase de comida probarían, después de eso venia el momento de la siesta en donde uno de los dos después de lanzar una moneda se acostaba en la piernas del otro para dormir una pequeña siesta.</p>
<p>.- Hasta que apareces, que te hizo tardar tanto.- rezongo un impaciente Kana mientras se sentaba en el piso preparándose para comer.</p>
<p>.- Disculpe su alteza si le interrumpo su comida es solo… que… fui llamado por el director quería fastidiarme otra vez con eso de que a qué universidad voy asistir y cuáles son mis opciones, el porqué no he elegido una especialidad o…</p>
<p>.- Y ya tienes la respuesta.- pregunto Kana algo intrigado,  más de lo que quería aparentar mientras le daba un mordisco a su emparedado.</p>
<p>.- No, todavía no la tengo.- para ser más exactos no era que no hubiera encontrado la respuesta hace tiempo, era que solo no sabía cómo decirla, le daba miedo no saber o no tener la certeza de que su respuesta lo alejara o lo acerca más a Kana, aunque estaba contradiciéndose de su temprana resolución de aguantar solo hasta que se graduaran la idea de estar separados se le hacía repulsiva y por alguna razón su compañero lo entendía.</p>
<p>.- Mientras almorzaban el silencio era normal solo se veían un poco y a veces sonreían sobre todo Kana quien sabia que de una manera u otra el ganaría el puesto de la siesta. Siempre cuando tenía deseos de dormir en las piernas de Shota  llevaba con él una moneda con dos caras de lo contrario el suertudo siempre ganaba.</p>
<p>Para cuando terminaron de comer ya Kana estaba acomodado en el regazo de un extrañado Shota por haber perdido tan fácilmente, sus rostros coincidían uno con otro lo que resultaba vergonzoso para los dos  pero ninguno decía nada, a pesar de ser un momento de extrema timidez ninguno de los dos se quejaba al respecto, tanto Kana como Shota podrían tener razones diferentes pero igual disfrutaban el momento.</p>
<p>.- Ya puedes cerrar los ojos y dormirte.- susurro un sonrojado Shota mirado hacia un lado de la azotea  evitando que sus miradas se encontraran.</p>
<p>.- Deja de refunfuñar todo el tiempo un día el ceño de se te va a quedar así, fruncido además hoy el sol le ha puesto algo de color a tus ojos y se ven realmente hermosos.- la sonrojes de Shota llego al extremo del color carmesí  a veces este tipo de frases salían de la boca de su compañero sin ningún motivo lo que hacía que su corazón se acelerara y su cabeza se llenara de un montón de interrogante, siempre tratando de darle el sentido menos comprometedor al comentario solo para no idearse falsas esperanzas.</p>
<p>.- Vamos deja de decir tonterías y duerme que solo falta media hora para que acabe el receso.- le respondió con voz algo entrecortada y aclarándose la garganta mientras que con su mano tapaba los ojos de Kana para que no pudiera  ver ni el rojo de sus mejillas ni la expresión de su rostro.</p>
<p>.- Shota?</p>
<p>.- Hum? , dime .</p>
<p>.- Conoces la historia del hilo rojo del destino.</p>
<p>.- No, la verdad no, solo sé que pertenece a la literatura japonesa.</p>
<p>.- Bueno algo que no sabes del todo me sorprende.</p>
<p>.- Otra vez…  con eso de…</p>
<p>.- Bueno déjame contártela.- lo interrumpió Kana.- la historia trata de una  creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Es invisible y permanece atado a estas dos personas a pesar del tiempo, del lugar, de las circunstancias…El hilo puede enredarse o tensarse, pero nunca puede romperse.</p>
<p>.- A que quieres llegar con eso.- pregunto Shota algo asombrado por la historia  y por su significado</p>
<p>.- Eso quiere decir que no importa lo que hagas, no importa donde estés, tu y yo siempre vamos a estar unidos por ese hilo rojo, así que no tienes por qué estar indeciso por lo que puedes y no quieres hacer, en algún punto sabíamos que iba a llegar el momento en que tendríamos que separarnos y mirar hacia otro lado, no te preocupes por eso elijas lo que elijas estés donde estés yo siempre voy a encontrarte Shota tarde o temprano.- diciendo esto y con una voz algo temblorosa Kana se levanto de su regazo y salió por la puerta de la azotea sin esperar respuesta alguna.</p>
<p>Por otro lado el corazón de la persona que no salió disparado por la puerta esta retumbando en sus oídos como un tambor fuera de control, sus ojos se empañaron un poco,  sus pensamientos se ligaban unos con otros confundiendo cada vez más y más las ideas de que se querían formular en su cerebro. La hora había llegado la separación era algo real, el dolor en su pecho no parecía normal, saber que iba a pasar pero  era algo muy distinto a poder saborear la despedida, de repente todo su cuerpo empezó a sentirse mal, se retorcía su mente una y otra vez la idea de perderlo y lo peor de todo era el hecho de ser un cobarde a la hora de enfrentar este sentimiento que le carcomía y la vez lo llenaba por dentro, así que  se dijo a si mismo que si iba hacer odiado lo seria pero ya no podía  coexistir en un mundo en donde Kana no estuviera atento a su presencia y a sus impresiones.</p>
<p>.- SHOTAAA!!!! .- Grito estridentemente  Kana mientras abría de un golpe la puerta del salón de clases.</p>
<p>.- Lo siento Kaname pero él no vino al segundo periodo, hasta se fue sin su mochila, ¿puedes dársela?,  le respondió un amigo en común con una sonrisa mientras estiraba la mano con las pertenencias de este, para Kana no era raro no encontrarlo pero que se fuera con sin sus pertenencias si lo era por lo que se apresuró a cogerlas y regresar a casa quería verlo, quería confirmar que estuviera bien que nada malo le pasaba.</p>
<p>El camino a casa se hizo eterno para Kana quien corría con el temor latente de haber herido a su más preciado tesoro, en su mente y corazón nunca había existido nadie más si no él, lo que dijo en aquel momento en la azotea se lo estaba diciendo así mismo de alguna manera sentía que lo retenía a su lado siempre había estado allí para protegerlo, para acompañarlo nunca lo había dejado solo así que en su corazón y en su cabeza solo existía el ferviente pensamiento de liberarlo, para Kana estaba claro que fuera donde fuera su amor no correspondido él lo seguiría sin pensarlo. La verdad es que Kana se había dado cuenta hace mucho tiempo de su amor por su mejor amigo pero al igual que Shota tenía un extremo terror al confesarlo, la sola idea de perder su conexión con él lo había hecho retroceder una y otra vez hasta el punto de lo impensable, siempre hacia cosas para probarlo o para comprobar ciertas sensaciones y percepciones  pero su compañero era más escurridizo de lo que pensaba por eso nunca había tenido ni la confianza ni la certeza de que sus sentimientos fueran mutuos, cada vez que alguien se le confesaba trataba de ponerse en el lugar de aquella persona en lo valiente  que se tendría que  ser para llegar al punto de quiebre y enfrentar sentimientos que no se saben si serán correspondidos o no, nunca les daba una mala respuesta siempre trataba de ser lo más honesto y sincero posible ya que se había imaginado una y otra vez ese mismo escenario pero con su amigo de la infancia escuchando su confesión aunque ni en sueños ni pensamientos este quería escuchar su respuesta pero hoy era diferente quería apresurarse y entrar por la puerta de su habitación y escuchar fuera lo que fuera si iba a ser rechazado hoy era el día si iba a ser amado hoy también era el día así que con ese pensamiento sus pies cobraron energía para moverse mas y mas y llegar… a encontrarse con su destino.</p>
<p>Cuando llego a la puerta de aquella habitación casi sin aliento sus piernas comenzaron a temblar un poco quiso engañarse a si mismo diciéndose que era por haber corrido un largo tramo pero sabía que la razón era totalmente diferente,  se sintió como esas personas que pierden o ganan en la ruleta, la adrenalina brotaba por su cuerpo, por un momento pensó en esperar allí pegado a la puerta mientras lograba calmarse pero se dijo a si mismo que era mejor aprovechar la adrenalina en él y entrar. Cuando logro tocar el pomo de la puerta y darle vuelta sonrió un poco al ver un bulto algo mediano y recogido en el medio de la cama. Shota no era más alto que él pero tampoco era demasiado bajo, Kana solo él llevaba unos centímetros de diferencia pero a pesar de eso cuando dormía siempre lo hacía en esa posición incluso desde pequeños cuando dormían juntos se le hacia imposible dormir  ya que se colocaba en esta posición fetal acaparando toda la cama. Quería ver rápido su cara, quería ver aunque fuera su ceño fruncido no importa que cara le mostrara solo quería verla así que dejo caer la mochila al piso y quito de un solo tirón la sabana que lo cubría. Para su sorpresa la persona que dormía plácidamente, solo cambio de posición quedando boca arriba  por lo que recurrió a su técnica habitual aunque un poco más suave de lo normal.</p>
<p>Sus nervios se intensificaron pero logro colocarse encima de él sin despertarlo acerco su boca a su odio en donde susurro las palabras que ya hace algún tiempo quería decir y no había sido capaz “Shota… Te Amo”, la  frase para él era tan natural que quiso repetirla una y otra vez pero como no escucho respuesta alguna, ni siquiera un refunfuño, se sentía frustrado por fin había dicho lo que tanto quería decir y su par no se había inmutado tanta era su frustración que en vez de ser delicado esta vez aplico un poco mas de fuerza a sus palabras mientras posaba una mano en el cuello de aquel dormilón para despertarlo,  pero antes de lo que hiciera este abrió sus ojos para encontrarlo.</p>
<p>.- Te escuche fuerte y claro.- la respuesta de Shota fue cálida, clara, para Kana fue como si una pequeña llama  se apoderara de su corazón, sus sentidos se incrementaron dando cabida a una sensación de plenitud enorme.</p>
<p>.- Y entonces cuál es tu respuesta? le pregunto algo asombrado y atónito de lo calmado que estaba Shota al escuchar tal confesión.</p>
<p>El corazón de shota retumbaba una y otra vez contra su pecho la agonía que había sentido hace un rato había desaparecido ahora no habían dudas, ni nada que reclamar, solo quedaban sus miradas encontrándose una con otra en aquella habitación como único testigo de tan grande confesión.</p>
<p>.- De verdad tengo que decirlo… la verdad es que no soy tan osado como tu.- murmuro Shota mientras se tapaba un poco la cara para que Kana no pudiera verla pero eso ya era imposible no lo solo el rojo de su cara lo delataba estaba rojo hasta las orejas, eso fue suficiente para él.</p>
<p>Ya había esperado suficiente así  que a pesar de  no escuchar su respuesta todo parecía estar claro, así que movió gentilmente la mano de Shota de su cara para que sus labios se abrieran paso. Al principio fue un beso torpe pero poco a poco se fue convirtiendo en algo mas y mas real las manos de Shota se posaron en la espalda de la persona que ahora era su amante, la respiración entrecortada y el jadeo proveniente de cada uno de ellos  se hacía cada vez mas y mas evidente, el deseo brotaba por sus cuerpos como gotas, sentían la urgencia de tocarse una y otra vez como si se arrepintieran de haber perdido tanto tiempo.</p>
<p>.- Kana… espera… un…- murmuro Shota cuando logro soltar su boca de la de su amante. Kana por otro lado estaba desesperado por tenerlo, por tocarlo, por adorarlo,  se había imaginado tantas veces tenerlo entre sus brazos que le era imposible detenerse.</p>
<p>.- Lo siento Shota pero al menos que tengas la fuerza de para detenerme no creo que pueda hacerlo, sé que es egoísta de mi parte pero ya estoy en mi limite, tenerte entre mis brazos, besarte, tocarte, es como una droga que acabo de descubrir y  pienso dejarme caer en ella sin ningún remordimiento.-  le respondió este a su balbuceo mientras que con manos temblorosas quitaba los botones de la camisa. Shota  por otro lado no quería detenerlo solo quería admirarlo un poco observar lo que pensó que nunca iba a poder ver, admirar el cuerpo que se posaba y se frotaba con el de él, su deseo era más o igual que el de Kana así por nada del mundo quería que acabara.</p>
<p>.- Déjame hacerlo.- le dijo cálidamente mientras  el desabrochaba su camisa.</p>
<p>.- Eres tan hermoso Shota, no sé cómo pude resistir tanto.- suspiro Kana mientras los sostenía entre sus brazos.</p>
<p>.- deja de decir cosas que me avergüenzan o hare que pares de inmediato.</p>
<p>. – No creo que eso pueda ocurrir  ya que tu cuerpo es mucho más honesto que tu, mira esta parte de aquí es mucho mas sincera que tu palabras.-  respondió Kana en tono sarcástico y burlón mientras  desabotonada los broches del pantalón para poder meter su mano, a lo que su compañero respondió instintivamente tratando de pararlo pero ya era demasiado tarde para cuando su mano comenzó a moverse los gemidos comenzaron a salir de la boca de Shota, sus ojos se cerraron y tu su cuerpo libre de dudas se entrego para empezar a disfrutar el  ser tocado.</p>
<p>.- Kana…. Kana….- repetía una y otra vez mientras se retorcía de placer.</p>
<p>.- Mi adorado Shota si sigues repitiendo mi nombre de esa manera vas hacerme llegar sin ningún esfuerzo.- le murmuro al odio.</p>
<p>.- No justo que yo sea el único que se sienta bien… yo también quiero tocarte.- le respondió  Shota asombrado de que esas palabras salieran de su boca.</p>
<p>.- Entonces tócame te estoy esperando… m i adorado tormento.- respondió este con voz ronca y entrecortada  acercándose más al cuerpo de su amante para sentirlo por completo.-  sus palabras fueron ordenes para  Shota quien desabrocho los botones del pantalón de este y con manos temblorosas pero decididas a hacerlo sentir bien comenzó a mover su mano también,  los gemidos que salieron de él lo comprobaron ahora los dos se encontraban sumergidos en la pasión y en el conocimiento  que era descubrir que sus cuerpos eran extrañamente compatibles, que sus movimientos estaban totalmente sincronizados.</p>
<p>.- Nunca pensé que podía llegar a tenerte en esta posición, me encantaría acabar con esa cara de póquer que le muestras a todo el mundo, si todo los demás lograran ver tu rostro ahora mismo se llevarían una gran sorpresa. -Le susurro Kana al oído mientras lo mordía un poco.- Aunque pensándolo mejor no me gustaría que nadie viera esa cara me moriría de los celos, por eso Shota no dejes que nadie nunca te vea así.</p>
<p>.- Idiota… deja ya de jugar conmigo…</p>
<p>.- Shota… ya no puedo… soportarlo déjame hacerte el amor esto no es suficiente,  quiero sentirte,  estar dentro de ti, quiero  tu cuerpo se una al mío en estos momentos la impaciencia le gana a mis sentidos.- no esperando escuchar una respuesta de su compañero lo libero de su ropas para él Shota era lo más hermoso que había visto así que instintivamente empezó a lamer sus pezones hasta que estos se pusieran rojos mientras más fuertes eran los gemidos de su amante mas fuertes lo lamia, después dedico su atención a la parte baja de su compañero nunca había estado en una situación así pero si era Shota no le importaba.</p>
<p>.- Debes estar bromeando… no hagas eso… ahhhhh… esta sucio… Kana…- las suplicas de Shota no fueron escuchadas, se sentía tan caliente y tan húmedo que pensó que podía derretirse, su cerebro se volvió extremadamente volátil y se lleno de imágenes de Kana lamiéndolo una y otras vez ahora estaba fuera de control sentía que el cualquier momento iba a estallar y así fue cuando ya no pudo soportarlo más.</p>
<p>.- Lo siento….- susurro mientras trataba de controlar su respiración.- estaba algo incrédulo y apenado.</p>
<p>.- No te disculpes quería hacerte llegar y ver tu hermoso rostro mientras lo hacías.- le respondió Kana dándole un beso en la frente para consolarlo.- Pero para serte sincero verte así me ha hecho traspasar mi limite así que… Sho…</p>
<p>.- No lo digas solo hazlo yo también quiero hacerte sentir bien.- lo interrumpió  mientras acariciaba su rostro. La invitación no pudo ser más clara.</p>
<p>.- Por ahora vamos a utilizar esto he escuchado que duele un poco así que pienso que esto te hará sentir menos dolor.-  dijo Kana mientras vertía un poco de loción en sus dedos.</p>
<p>.- Deja de tratarme tan delicadamente como si fuera a romperme y hazlo ahora soy yo el que te está esperando.- las palabras de Shota tranquilizaron a Kana que estaba algo asustado de herirlo así que muy suavemente dejo que sus dedos se deslizaran y se abrieran paso.</p>
<p>.- Mis dedos se sienten tan calientes dentro de ti, no imagine que fuera de esta manera.</p>
<p>.-Ahhhhh…. Ka…na&#8230; se siente…</p>
<p>.- lo siento te estoy lastimando… mejor….</p>
<p>.- No, no es eso es solo que es un poco raro.- lo interrumpió Shota mientras trataba de calmar sus gemidos, la sensación le resultaba incomoda al principio pero sus caderas se encontraron moviéndose al ritmo de los dedos de Kana y  poco a poco se  sentía como el placer se abría camino a lo desconocido.</p>
<p>.- Para ser tu primera vez se ve que lo estas disfrutando.</p>
<p>.- Cállate idiota.- le respondió a su amante entre gemidos.- Kana creo que ya estoy listo entra en mi… ya…</p>
<p>Kana Saco sus dedos rápidamente esa orden había sido mucho para él así que sin pensarlo dos veces entro en él, la respuesta de Shota fue instintiva su cuerpo se tenso de inmediato,  la verdad  pensó que podía partirse a la mitad, pero en el momento que observo la cara de deseo y la pasión que emanaba por los ojos de Kana su dolor y su miedo se fueron, su compañero temblaba un poco y su cuerpos podían confundirse uno con el otro estaban entrelazados y acoplados volviéndose uno solo.</p>
<p>.- Se siente increíble, estar dentro de ti, tan apretado, tan caliente.- jadeo Kana mientras levantaba la mirada.- Estas seguro que quieres que siga, ¿estás bien?.- shota solo pudo afirmar con su miraba así que Kana empezó a moverse dentro de él una y otra vez. Sensaciones y emociones nunca antes sentidas por ninguno de los dos comenzaron a aflorar de sus cuerpos, todo se sentía tan cálido, tan extremadamente placentero que no pararon hasta que quedaron exhaustos y casi sin aliento uno al lado del otro. No pronunciaron palabras solo se quedaron allí abrazados lo más cerca que pudieron uno al lado del otro hasta que el cansancio y el sueño los venció por completo.</p>
<p>Ya eran más de las 6 cuando Shota abrió los ojos para encontrarse a su lado a un dormido y medio desnudo Kana, esto era la comprobación que faltaba para saber y tener la certeza de que no había sido un sueño de que esta vez y todas las veces que fueran necesarias esta escena le recordaría que no lo era, ahora sus pensamientos eran los correctos, nunca más tendría que cohibirse de tocar o sentir a la persona que dormía a su lado, en realidad no podía tener la certeza de que todo tiempo pudieran estar juntos, de que algún día pudieran tomar rumbos diferentes pero en este momento estaba muy seguro de que a donde fueran sus destinos y sus vidas seguirían unidos por un invisible hilo rojo  del destino.</p>
<p>.- Por cierto… te amo Kana.- Susurro muy bajito Shota mientras miraba a su amante dormir, esperando casi que no lo escuchara.</p>
<p>.- Lo escuche fuerte y claro.- sonrió este todavía con los ojos cerrados.</p>
<p>.- Idiota.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/04/solo-el-hijo-rojo-lo-sabe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El dolor que causa una mentira virtual</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/03/el-dolor-que-causa-una-mentira-virtual/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/03/el-dolor-que-causa-una-mentira-virtual/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2011 14:58:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juno</dc:creator>
				<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[fanfic]]></category>
		<category><![CDATA[Juno]]></category>
		<category><![CDATA[original]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=1135</guid>
		<description><![CDATA[Mi nombre es Kyle Anderson y el nombre de la mujer que me ah tenido atado desde que tengo 8 años entre cuatro paredes se llama Virginia Taylor, mi madre. Hace ya 8 años que murió mi hermano mayor Richard en un accidente de tránsito junto con mi padre, sus muertes trajeron un gran dolor [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mi nombre es Kyle Anderson y el nombre de la mujer que me ah tenido atado desde que tengo 8 años entre cuatro paredes se llama Virginia Taylor, mi madre.</p>
<p>Hace ya 8 años que murió mi hermano mayor Richard en un accidente de tránsito junto con mi padre, sus muertes trajeron un gran dolor a mi madre y ami una gran responsabilidad pues antes de morir les hice la promesa de ocupar su lugar al lado de mi madre.</p>
<p>Desde ese entonces perdí mi niñez y tuve que madurar aun antes que ninguno para poder ocupar el lugar que ellos dejaron vacío, tras ese accidente mi madre se volvió mas paranoica de lo que ya era se le olvido que el tiempo pasa y que estoy creciendo, casi no recuerdo a mis compañeros y amigos de primaria ya que mi madre tras graduarme me impidió ir al colegio ahora trato de buscar un trabajo de medio tiempo para ganar algo de dinero lo cual ya es por demás difícil debido a mi edad y tras de eso mi madre me controla incluso las horas que pase buscando trabajo, ella trabaja para pagar todo lo que me ah dado para mantenerme a su lado sin tener amigos, ya que ella siempre teme que al hacer amigos me pueda volver independiente y me aleje de ella.</p>
<p>Pero cuando puso Internet y me dijo que al ponerlo me prohibía buscar trabajo, me convertí en un adicto al Internet y al descubrir el chat fue como si se me abriera una ventana a un mundo exterior una ventana que muy pronto cambiaria mi vida totalmente…</p>
<p style="text-align: center;"><strong>El dolor que causa una mentira virtual.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><br />
</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Cada día paso horas en el Internet, estoy maravillado de haber encontrado un mundo distinto una forma de escapar de mi realidad que me ahoga cada vez mas, ahora mi madre no se podrá quejar ya que siempre estoy con ella, en casa, escuchando lo que quiera decir atentamente, aunque en realidad mi mente vaga por el amplio mundo de la red…</p>
<p>Paso horas conectado, a veces no duermo en toda la noche, y ahora con el chat me siento emocionado al saber que podré saber lo que es tener una amigo, como es ser un adolescente, siento que al fin podré ser yo mismo, tendré novia y al fin la vida que nunca tuve, pero al entrar en este mundo en estas salas llenas de gente me siento sofocado, veo solo letras pero puedo escuchar las voces en mi mente y por desgracia en ningún momento logró apegarme a ninguna de esas conversaciones ya que mucho hablan de chicas, de novias, de amigos, de vida.</p>
<p>Antes creía que lo que yo tenía era una vida apartada de todo lo que los demás hacían pero ahora me doy cuenta que mi forma de vivir era como si estuviera muerto, no tenía ningún conocimiento de lo que hablaban me siento perdido, ahora me doy cuenta de que los chicos normales de mi edad tienen una vida muy distinta a la mía y yo no quiero esto prefiero ocultar mi realidad antes que ellos se enteren de que soy patético.</p>
<p>Me empiezan a hablar, me hacen preguntas como: ¿<em>Qué edad tienes, donde vives, aun vives con tus padres, que tal eres en el cole, tienes novia</em>?, yo no sabía que responder,  ¿Cómo podría decirles que vivía con mi madre haciendo todo lo que ella decía, que aun teniendo 16 años y no sabía lo que era tener una novia, que ni siquiera iba al colegio porque mi madre me lo prohibía?, esa pregunta me repetía una y otra vez  mientras pensaba cada palabra que escribía definitivamente no quería quedar como un idiota, así que invente toda una historia definitivamente yo era lo mejor que podían esperar, toda una amenaza en el deporte, el chico mas popular de el cole, había tenido hasta el momento como 5 novias a las que dejaba cuando me aburría ya que me llovían las admiradoras en los partidos, era totalmente independiente vivía con mis padres pero ellos no tenían nada que decir sobre lo que hiciera o dejara de hacer, obviamente quede como un chico genial ante todos y muy pronto se me lleno mi perfil de invitaciones, me inscribí a una chat 3D que me recomendaron me iba de ‘Fiesta’ y pasaba toda la noche en eso, era increíble pero, sabía que todo lo que ellos creían de mi era mentira, todas las chicas que encontraba querían ser mis novias, así que empecé a andar con una y con otra total ninguna duro ni una semana, sabía muy bien que si eso sucedía era porque ellas conocían un yo falso, pero prefería eso antes que mostrar mi realidad, pues sabía muy bien que seria rechazado por todos ellos.</p>
<p>Todo iba perfecto hasta que encontré a un chico  el cual solo sabia que se llamaba xxxmoonlightxxx el casi de inmediato se hizo mi amigo era un chico genial y lo que me impactó es que no le importaba en lo mas mínimo si era el deportista mas popular del cole, tan solo era mi amigo, vivía en otro país  nuestras conversaciones siempre se basaban en temas como: <em>te viste tal película, te gusta este tema, que tal el partido de ayer, cuales son tus sueños, cual es tu afición y…como eres, </em>al leer esa pregunta me quede estático a nadie hasta el momento le había importado mi aspecto, pero yo no tenia foto ni tampoco cámara Web como para mostrarle como era yo,  así que quise quedar bien con el y busque en Internet un tipo que tuviera pinta de atleta, de mas o menos mi edad, y que fuera lo mas normal posible, la única que encontré era de un tipo llamado Alexander Cradbuel, al encontrar se la envíe diciéndole que era yo, me dijo que de seguro era muy popular entre las chicas pues era muy atractivo, lo cual me extraño viniendo de un hombre pero lo pasé por alto, seguimos hablando todos los días, no había un día en el que el no estuviera conectado al menos 3 horas, y extrañamente de vez en cuando me ponía como desconectado y el se iba, era como si no tuviera nada mejor que hacer que hablar conmigo, no puedo negar que me caía muy bien aunque poco a poco esto se tornaba algo extraño de repente me importaba mas entrar al chat para hablar  con el que con nadie, pero siempre pienso que era solo porque es mi mejor amigo nada mas.</p>
<p>Todos los días eran así yo metido en el Internet cada vez que podía y cuando no estaba frente al monitor estaba haciendo los trabajos de la casa como una muchachita mientras mi madre trabajaba o sino escuchándola contarme una infinidad de cosas de las que media hora después ni me acordaba, todo era así hasta el día que abrí el MSN y me habló xxxmoonlightxxx o como yo le decía Light y luego de saludarme me dijo que quería conocerme porque se había enamorado de mi, yo me quede estático no sabía que responder, mis dedos no obedecían en definitiva no podía escribir nada, lo único que logre hacer fue cerrar el MSN y tirarme en la cama sin poder hacer nada mas estaba definitivamente impactado, en mi vida se me habían declarado y mucho menos un hombre….¡¡¡¡UN HOMBRE!!!!</p>
<p>No podía reaccionar a nada, ni siquiera a los gritos de ira de mi madre al llegar y encontrar la casa idéntica a como la había dejado y con toda la comida quemada, estaba sumido en mis pensamientos intentando entender como no me di cuenta antes de que ese tipo era gay en todas las conversaciones me lo había demostrado y en especial en porque sentía una cierta felicidad al saber que estaba enamorado de mi…</p>
<p>Pero poco a poco me empecé a dar cuenta de ciertas aptitudes diarias por mi parte que siempre pase por alto y que ahora al unirlas me llevaban a una suposición que no me agradaba en lo mas mínimo, pero cuando recordé una escena de el sueño que había tenido hace 2 días…</p>
<p>*************************************<strong>Flashback</strong>**************************************</p>
<p>¿<em>Cómo rayos me encontraste</em>?_<em>no lo recuerdas tu mismo me diste tu dirección, no debiste mentirme acerca de cómo eras físicamente</em>_ <em>lo siento mucho, solo que no tenía una foto, así que opte por enviarte una de un chico lo mas apuesto posible para que fuera acorde con lo que decía de mi forma de vida</em>_ rodea sus brazos en mi cintura sujetándome con fuerza como si no me quisiera dejar escapar_ <em>no importa eres perfecto así como eres y sabes muy bien  que me gustas, sabes que te quiero, y tu sientes lo mismo por mi, lo aceptaste al enviarme tu dirección’</em>_ susurra a mi oído con una voz grave y fuerte, cada una de sus palabras provocan un escalofrío en mi, quiero alejarme de el pero mis manos solo se aferran a su camisa, siento miedo pero una sonrisa se dibuja en mis labios, ¡una estúpida sonrisa!, me besa quiero rechazarlo pero correspondo ese beso con total pasión y entrega, cada vez que nos separamos para permitir al aire entrar en nuestros pulmones quiero decirle que pare, que me suelte, quiero decirle ¡¡¡BASTA!!!, pero mis labios solo repiten ‘<em>te amo</em>’ una y otra vez, empieza a meter sus manos dentro de mi camisa, a acariciar mi piel, a desabotonar mi camisa, no lo puedo detener mi cuerpo solo responde a sus caricias, me saca el pantalón, me acaricia, lame, muerde y besa mi cuello en el acto, caemos en el piso de cerámica fría, se saca el pantalón mientras mis manos le quitan la camisa, lame mis pezones, los muerde, me tortura pues en mi interior no quiero que nada de esto pase, quiero que mi cuerpo pare, quiero tener el control de mi cuerpo , baja sus manos, acaricia mi entre pierna pasa sus manos por mi entrada, tanteándola, introduciendo sus dedos dentro de mi, quiero alejarlo, alejarlo pero no puedo mi cuerpo actúa por si solo, quiero callar de una buena vez mis gemidos pero no puedo cada vez son mas fuertes, me siento bien pero al mismo tiempo siento asco y vergüenza de mi mismo se muy bien que esto no era lo que ellos querían de mi, ellos no querían esto nunca, mi padre y mi hermano me encomendaron ocupar su lugar y se muy bien que ellos nunca hubieran echo esto, nunca un hombre les hubiera puesto una mano encima, lo siento dentro de mi, mis ojos derraman lagrimas, quiero alejarlo, quiero alejarlo de mi pero no puedo, ¡¡¡¡SOLO QUIERO DESPERTAR, DESPERTAR Y TENER EL CONTROL DE MI CUERPO MALDITA SEA!!!!</p>
<p>*********************************<strong>Fin de Flashback</strong>**********************************</p>
<p>Definitivamente ese sueño refuerza esa suposición convirtiéndola en la idea mas coherente en ese momento, ahora entendía a que se refería ese sueño, en realidad me había enamorado de el, por eso siempre me conectaba con la esperanza de que el estuviera ahí, por eso ya no me importaba hablar con los demás y entrar al chat 3D para buscar chicas.</p>
<p>Pero de repente una bofetada me hace volver a mi realidad, mi madre histérica gritaba como loca reclamándome una y otra vez que mi padre o mi hermano nunca la ignorarían o se pondrían a vaguear si ella daba la orden de hacer las cosas, ahora me doy cuenta que por mas que diga que me eh enamorado de el nada cambiará pues todo lo que hay entre nosotros es solo letras, letras y mas letras no hay nada mas que eso,  y por mas que quiera evadir mi cruel realidad no puedo hacer nada para evadir los gritos de mi madre, en la noche entro el MSN el esta ahí como siempre, no se si hablarle o no, no sabía que iba a decirle  si tocaba ese tema, lo amaba de eso estaba seguro, pero al rato me descubrí pensando como una niñita enamorada, en definitiva siento vergüenza de mi mismo, como voy a mantener la promesa que les hice de esta forma,  de repente me habla, era como si nunca me hubiera dicho que se había enamorado de mi, como si no me hubiera dicho nada esa tarde, era todo tan normal como siempre, claro que yo no podía mantener esa conversación sabiendo que el me había dicho que estaba enamorado de mi, me fui a dormir con ese pensamiento en la mente, y muchas preguntas rondando mi cabeza también.</p>
<p>Esa noche tengo el sueño mas raro de mi vida, lo veo a el entre la oscuridad trato de llegar hasta el y enfrentarlo decirle que le correspondía, pero de repente siento que algo sujeta mis pies y manos, miro y veo cadenas sujetando mis brazos y piernas, sentía que el único que podría liberarme era el, gritaba su nombre para que se acercara y me liberará pero no me escuchaba, trato de zafarme y es muy doloroso, las cadenas que me atan empiezan a tener espinas que se incrustan haciendo cada esfuerzo mas doloroso, mis muñecas y pies sangran, pero no importa el esfuerzo que haga es inútil, de repente miro hacia un lado y veo la llave de las cadenas que me atan esta a mi alcance pero sin embargo sigo forzando para que el me libere.</p>
<p>Al despertar me siento extraño,  miro el monitor de mi computadora y  siento una opresión en mi pecho, estoy mareado, me siento decaído y mas cansado que nunca como si no hubiera dormido en toda la noche, miro a mi alrededor era muy temprano apenas si iba a amanecer, me levanto como cada mañana enciendo la computadora e ingreso al correo, para mi sorpresa había un correo de Light pidiéndome disculpas por haber dicho algo tan desagradable para mi  y me agradecía por haberle hablado después de eso, pero decía que me amaba y por eso no podía seguir siendo mi amigo porque el jamás me vería como un amigo, esas palabra me partían el alma, me daba cuenta de que el tenía razón entre nosotros solo existían letras, ni siquiera nos conocíamos, y lo que mas me sorprendió fue leer la firma de correo de su perfil, era:</p>
<p style="text-align: center;">Xxxmoonlightxxx</p>
<p style="text-align: center;">Alexander Cradbuel.</p>
<p>Me quedé impactado de ver que le había mostrado su propia foto haciéndola pasar por mía ahora me doy cuenta de lo estúpido que eh sido al crear una vida virtual para alejarme de mi cruel realidad por unas cuantas horas,  poco a poco entendí ese sueño había creado cadenas que me ataban a esa realidad, que me ataban a tener que estar al lado de mi madre aunque no quisiera que me impedían tener una vida normal, atado a mi madre, y quería soltarme  yendo a buscar una ilusión para que soltara mis cadenas, a sabiendas de que yo mismo tenía la llave a mi alcance para soltarme, y al tratar de ir hacia esa ilusión de la cual de enamore hice espinas en los grilletes que me desgarraban la piel, estoy enamorado de un hombre si, pero se que es un fantasma que jamás veré pues incluso en mis sueños jamás le vi el rostro, ahora se que es lo que debo hacer para ser un adolescente como siempre eh querido ser, pero en la vida real y no en una ilusión como el chat porque convertirte en un fantasma de letras puede ser maravilloso al principio pero al tiempo te darás cuenta de cómo duele saber que todo lo que eres y en todas las personas que crees son fantasmas de letras y que muchos ni siquiera tienen un rostro real, como el mío yo tenia un rostro falso en ese mundo virtual y poco a poco me fui desapareciendo y convirtiéndome en un fantasma de letras que incluso cambió su nombre por Chai, y ni siquiera el chico del que me enamore sabía que mi yo real se llama</p>
<p>Kyle Anderson.</p>
<p>Hace ya 3 años que escribí lo que ustedes acaban de leer ahora tengo 19 años estoy sacando la secundaría por el colegio nocturno, me fui de casa ahora mi madre me odia tras descubrir que me había enamorado de un hombre, lo cual me trajo un gran alivio ya que con madres como ella prefiero su odio a su compañía, me siento feliz ahora pues es maravilloso cuando te das cuenta de el dolor que causa una mentira virtual.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/03/el-dolor-que-causa-una-mentira-virtual/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tearless</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 21 Feb 2011 20:15:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kengra</dc:creator>
				<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[Tearless]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=1117</guid>
		<description><![CDATA[El pasado El pasadoComienza una AmistadEl cofreEl amor de Ivilys “Cuando comencé a escribir esta historia…pensé que, tal vez podía inventar un mundo que solo está en mi imaginación y, así fue. Quería hacer una mezcla de la actualidad, el pasado y, la ciencia y, creo que, lo logre de alguna manera…Espero que si algún [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'>El pasado</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>El pasado</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/2/">Comienza una Amistad</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/3/">El cofre</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/4/">El amor de Ivilys</a></li></ul></div>
<p>“Cuando comencé a escribir esta historia…pensé que, tal vez podía inventar un mundo que solo está en mi imaginación y, así fue. Quería hacer una mezcla de la actualidad, el pasado y, la ciencia y, creo que, lo logre de alguna manera…Espero que si algún día publico esto al internet, pueda ser del agrado de muchos, aunque sé que no será aprobado por todos… Pero en fin, esta historia la invente para el ocio de nosotros los amantes de los fanfics…Soy Kengra, y esto es mi imaginación.</p>
<p>*Antigua Neibhen 50 años antes</p>
<p>Los famosos científicos Heron y Hockly, yacían muertos en sus aposentos, con claras señales de haber sido asesinados. El motivo era extraño, pero muchos suponían quien estaba detrás de este terrible crimen. Fedra, era una científica que deseaba el poder de los la famosa pareja y gobernar todo Neibhen y para eso debía acabar con Heron y Hockly. Por eso todos suponían, quien podría ser la principal responsable, de tal suceso.</p>
<p>Sin científicos a los que servir, la ciudad de Neibhen era un completo caos, sin embargo, Noremy, Kendra Quiroh y Oren, decidieron tomar el control de la cuidad, ya que había comenzado una disputa por el cargo de ambos científicos.</p>
<p>Fedra, al enterarse de lo que ocurría en Neibhen comenzó sus propias creaciones que según ella, vencerían para siempre, a los jóvenes científicos y ella, por fin, obtendría el virus y la cura, de un proyecto en que trabajaban los jóvenes.</p>
<p>Noremy, Quiroh, Oren y Kendra ocultaron a la ciudad, que Fedra había robado su trabajo para no provocar más caos del que ya había. Pero cuando Fedra hubo acabado su creación, ordeno que este los asesinara. Sin aviso alguno, un día nublado y que amenazaba con lluvia, Fedra apareció en Neibhen con un ejército de clones de sí misma que ella había creado, con muestras de A.D.N. Ataco el Laboratorio, mientras que sus clones atacaban la ciudad, destruyendo todo a su paso. Sin embargo había una creación más que los demás jóvenes pasaron por alto excepto por Kendra</p>
<p>Los cuatro jóvenes, lucharon por recuperar aquel peligroso virus, pero solo dos resistieron a la batalla. Kendra y Quiroh, que con el tiempo habían comenzado a sentir algo más que una amistad</p>
<p>-Acábalos!-</p>
<p>Ordeno Fedra a su creación, señalando a los muchachos<br />
Quiroh, fue el que recibió el impacto, que acabo con su vida al instante y, Kendra, destrozada por la pérdida de su amor, no fue capaz de seguir luchando.</p>
<p>Mientras Fedra gozaba de su triunfo, Kendra con la poca fuerza que le quedaba, libero su alma y la encarno en la creación de Fedra, haciendo que este cayera al suelo al mismo tiempo que Kendra dejaba de existir.</p>
<p>La victoria de Fedra no duro mucho, ya que su creación poseía mucha de su magia y fue su creación la que acabo con su vida, antes de perder el conocimiento.</p>
<p>Pero aun quedaba una misión para esa creación, debería de acabar con el sucesor de Quiroh ya que este, seria quien salvaría a todo el mundo de la catástrofe que acababan de evitar.</p>
<p>*Lovegood. Habitación de Ebhen, Actualmente.</p>
<p>* Mayo 11</p>
<p>La jornada estudiantil de Lovegood, comenzaba con un día gris y nublado que amenazaba con lluvia. Un muchacho moreno, de cabello largo y negro y brillantes ojos grises se despertaba de una vieja pesadilla. La que estaba volviéndose una tortura.</p>
<p>Hacía dos meses que estaba en esa escuela y no había hecho amistad alguna. La razón era que sus compañeros lo consideraban una rareza, por el simple hecho de que jamás lo veían acompañado, y porque jamás hablaba con nadie.</p>
<p>Era viernes y era día de exámenes, Ebhen (una chico moreno de mediana estatura brillantes ojos verdes y cabello que le llegaba casi a os hombros negro), repasaba sus apuntes mientras tomaba el desayuno, luego tomo sus libros y se dirigió a las aulas de clases como cada mañana.</p>
<p>Como era habitual, cada mañana, todos lo miraban raro. Pero había una persona que se encargaba de hacerle la vida un infierno, Bryan Spinner.</p>
<p>Bryan era un chico de la misma estatura de Ebhen. De cabello corto pelirrojo y de fríos ojos cafés, y siempre se encontraba en problemas.</p>
<p>-Llego el chico fenómeno!- se burlaba de Ebhen</p>
<p>Aunque muchos lo consideraban extraño, no la fastidiaban de la manera en que lo hacía Bryan, que hacía que Ebhen, terminara en una terrible depresión, pero procurando que nadie viera, que lo afectaba.</p>
<p>Como siempre hacia Ebhen, cada vez que Bryan, lo molestaba, simplemente lo ignoraba y se acerco a la ventana, para mirar aquel lúgubre paisaje, lo que sin duda fue un error.</p>
<p>En el aula solo se encontraban ellos, Ken y Bryan (amigo de Bryan) y ambos acorralaron a Ebhen, para luego empujarlo por la ventana. La altura a la que se encontraban era de cuatro pisos, e Ebhen sintió como se alejaba de la ventana que tanto le gustaba. Ya no veía a Bryan ni a Ken.<br />
Sin saber el porqué de ese acto, pensó que su hora había llegado, pero no pareció importarle, había llevado una vida miserable, y sabia que a nadie le importaría si vivía o no.</p>
<p>De pronto sintió que alguien lo tomaba por el brazo, lo que hizo que chocara contra la pared, y se dislocara el hombro. Abajo los estudiantes, gritaban espantados.</p>
<p>Abrió los ojos y, miro a quien lo había salvado la vida. Un par de brillantes ojos celestes le devolvían la mirada…Comenzó a resbalar ya que la mano del joven había comenzado a sudar.</p>
<p>-No sueltes mi mano!- le dijo.</p>
<p>Entonces llegaron otros chicos a ayudar a subir a Ebhen otra vez, al aula. El chico también se había lesionado el brazo y parte del hombro</p>
<p>-Estas bien?- le pregunto el joven. El en un rincón no dijo nada. El muchacho miro a Derek y le dijo realmente furioso:</p>
<p>-Esta vez fuiste demasiado lejos Bryan!-</p>
<p>-De que hablas?-</p>
<p>-Te vi. , cuando lo empujaste junto con Berbere.-</p>
<p>-Señor Rights, está bien?- la maestra acababa de llegar, Ebhen la miro, sentada aun en el suelo sujetando su hombro que le dolía terriblemente, no dijo ni una palabra y se levanto para regresar a su pupitre.</p>
<p>-Deben ir a la enfermería, Madame Molly los atenderá- dijo la maestra.</p>
<p>-Vamos muchacha…tienes que atenderte ese hombro…- dijo el joven y le tendiéndole una mano, pero</p>
<p>Bryan, se la golpeo para que la bajara. Ebhen al verlo, se levanto y salió del aula, pasando junto a la clase y sin mirar a nadie, el joven iba tras él.</p>
<p>Aunque no se relacionaba con sus compañeros, ellos notaron que esta vez Bryan se había pasado del límite permitido del fastidio.</p>
<p>-En cuanto a usted, señor Spinner, quiero que me espere en la oficina de la Directora!- oyó que le decía la maestra a Bryan enfurecida.</p>
<p>Los estudiantes miraban a Bryan, de manera reprobatoria mientras esta salía del aula, en dirección opuesta a la de Ebhen.</p>
<p>-Mathew!- llamo la maestra.</p>
<p>Mathew se volvió.</p>
<p>-Después de de que te examine la enfermera ve a la Dirección por favor-.dijo -Ehowen quiere hablarte-.</p>
<p>-Sí, maestra!-dijo y volvió a mirar al frente, para hablarle a Ebhen.<br />
-Oye!- lo llamó.</p>
<p>Ebhen se detuvo, sin mirar atrás</p>
<p>-Estas bien?-</p>
<p>El siguió sin decir nada, solo quería estar solo, le dolía tanto el hombro que se lo aferraba con fuerza…</p>
<p>Mathew pensó que, tal vez, Ebhen era mudo ya que nunca hablaba, ni siquiera cuando pasaban la lista en clases, según los rumores del colegio.</p>
<p>Mientras caminaban hacia la enfermería, una pareja de jóvenes se les acerco para preguntar…</p>
<p>-Disculpen…pueden decirme donde se encuentra la oficina de la Directora?-</p>
<p>Mathew, fue quien respondió.</p>
<p>-En el 2do nivel…junto al salón de eventos, allí encontraras su oficina-.</p>
<p>-Oh! Gracias amigo, lamento haberte molestado!-</p>
<p>-No te preocupes, está bien…-</p>
<p>*Enfermería</p>
<p>Al llegar a la enfermería, la enfermera los llevo rápidamente a una camilla y los sentó a ambos para atenderlos.</p>
<p>-Que fue lo que ocurrió?!-exclamo Madame Molly.</p>
<p>-Bryan intento asesinar a este muchacha- dijo señalando a Ebhen</p>
<p>-No tengo nada en contra de los estudiantes pero ese chico es una verdadera amenaza…ha ido muy lejos esta vez…</p>
<p>Examino el hombro de Mathew, y luego se encargo de Ebhen. Lo que fue más complejo ya que a él misteriosamente no podía tocarlo&#8230;</p>
<p>-Deberías regresar a clases jovencito-</p>
<p>-Tengo que ver a la Directora antes de regresar-</p>
<p>La enfermera se dirigió a Ebhen</p>
<p>-No debes hacer ningún tipo de esfuerzos, de acuerdo querido?-</p>
<p>Ebhen una vez más no contesto.</p>
<p>-Ya puedes irte cielo-</p>
<p>Tras salir de la enfermería Mathew lo llamo, por 2da vez.</p>
<p>-No nos hemos presentado como corresponde-.dijo-Soy Mathew Fredixon, del 4to año E-.</p>
<p>Le tendió por 2da vez la mano, como era más alto que el, Ebhen alzo la vista para mirarlo. Ebhen tímidamente le estrecho la suya.</p>
<p>-Ebhen Rights Del 4to D-</p>
<p>-Tienes una linda voz…porque nunca hablas?- le preguntó Mathew</p>
<p>-Que…</p>
<p>-Nada…Te parecerá extraño pero…ya te conocía, ya sabes…siempre te veía solo… y eso…-</p>
<p>El guardo silencio.</p>
<p>-Esta vez Bryan se pasó del límite…</p>
<p>-Porque lo hiciste?- lo interrumpió ella.</p>
<p>&#8211;Disculpa?-</p>
<p>-Porqué me ayudaste?-dijo</p>
<p>Mathew, pareció sorprendido por la pregunta.</p>
<p>-Que esperabas que hiciera? Que te dejara caer?-</p>
<p>-Quizás hubiera sido lo mejor…-dijo y se detuvo para mirarlo.-Gracias…- se fue.</p>
<p>*Oficina de la Directora.</p>
<p>-Comportamientos como ese no serán tolerados aquí en Lovegood jovencito! Y como ha de saber a partir de este momento usted no pertenece a este Colegio, esta expulsado!!.- le anuncio la Directora.</p>
<p>-Haga lo que quiera, no me importa!- contesto irrespetuosamente Bryan.-De cualquier forma voy a acabar con ese tonto. Tengo información valiosa que sé que a ese estúpido le preocupa porque siga siendo un secreto.- dejo la oficina.</p>
<p>Mathew acababa de llegar, cuando se encontró con Bryan</p>
<p>-Quería verme Directora?- pregunto.</p>
<p>-Así es, necesito que me cuente lo que ocurrió, Holly dice que usted es testigo de lo acontecido en el aula.-</p>
<p>Mathew, le contó lo que había sucedido. Cuando hubo terminado el relato, Ehowen dijo:</p>
<p>-Debemos tener cuidado, algo me dice que, Bryan, no se quedara de brazos cruzados.-</p>
<p>-Estaré atenta, a cualquier actividad anormal, Directora.- dijo la maestra, Holly.</p>
<p>Ehowen, se dirigió a la pareja de chicos que se encontraba allí y Mathew no tardo en reconocerlos.</p>
<p>-Podrán cumplir con su trabajo muchachos?-</p>
<p>-Lo haremos bien, no te preocupes- dijo uno de los chicos.</p>
<p>-Todo saldrá bien si estoy contigo querido…- le dijo su compañera mientras lo abrazaba y tomaba de la mano.</p>
<p>Mathew, simplemente los miro.<br />
De pronto entro Ebhen, a la sala.</p>
<p>-Estas bien querido?-</p>
<p>El asintió.</p>
<p>-Puedes estar tranquilo querido… me encargue de todo-</p>
<p>Ebhen simplemente se quedo en silencio.</p>
<p>-Pueden volver a sus respectivos salones-.</p>
<p>Ambos jóvenes abandonaron la oficina.</p>
<p>* Mayo 18 Habitación de Ivy</p>
<p>Días después, alguien golpeaba en su puerta, de la habitación de Ebhen. Pensó que podría ser la señora encargada del aseo.</p>
<p>-Adelante…está abierto- dijo mientras bostezaba.</p>
<p>Miro hacia la puerta y se quedo sorprendido al ver no solo a la señora del aseo si no,&#8230;</p>
<p>-Buenos días!- la saludo un par de ojos celestes que la miraban desde la entrada.</p>
<p>-Elioth…? Que… que estás haciendo aquí? Se supone que no deberías…- dijo y de pronto se dio cuenta de que estaba en pijama y se tapo hasta la los ojos con las mantas.</p>
<p>-Será mejor que te levantes…se te hace tarde y si no te das prisa te regañara el profesor…-</p>
<p>Se sintió observad mientras desayunaba, y no era para menos, Mathew no le quitaba los ojos de encima y nervioso el acabo de desayunar.</p>
<p>-Tus libros ya están en tu bolso, no es así? vamos…- dijo y se levanto de la mesa.</p>
<p>Tras cerrar la puerta, ambos chicos se dirigieron a sus respectivas salas de clases.</p>
<p>-T e esperare en la cafetería para que tomemos algo te parece?-</p>
<p>-De acuerdo- dijo y lo vio alejarse -Mathew!- llamo él.</p>
<p>Mathew se volteo, y lo miro.</p>
<p>-Dime…</p>
<p>-Gracias…-</p>
<p>Mathew sonrió. Y corrió a su salón.</p>
<p>-Cuidado al frente!- grito una chica</p>
<p>Ebhen, levanto la mirada para ver a dos chicas que, venían en dirección a él sobre unas patinetas y no tardo en reconocer a las chicas…Eran Alex y Mía (amigas de Bryan) en sus manos, llevaban algo que Ebhen no logro ver, pero supo que era corto punzante, cuando sintió que le perforaban las muñecas. Haciendo que Ebhen cayera al suelo.<br />
Parecía que el corte era profundo ya que su ropa estaba manchándose de sangre.<br />
Los estudiantes se acercaron a Ebhen, para ayudarlo, pero estaba perdiendo demasiada sangre…así que uno de los chicos que estaban allí, lo cargo para llevarlo a la enfermería.</p>
<p>-Yo llevare sus cosas Travis…-</p>
<p>-Nahomy…puedes adelantarte y avisar en la enfermería? Seguro que la trasladan al Hospital realmente está mal…-</p>
<p>Nahomy se adelantó, pasó corriendo por su lado en dirección a la enfermería.<br />
Todos parecían confusos, no entendían que había pasado.</p>
<p>“-Que fue lo que paso?”- se preguntaban todos.</p>
<p>Sin embargo, había dos chicos que observaban la escena Un tanto preocupados, un tanto sorprendidos, ya que cuando Ebhen fue atacado, algo lo envolvió evitando que el corte fuera más profundo de lo que en realidad fue. Pero claro eso solo lo pudieron ver ellos y nadie más.</p>
<p>-Tenemos que investigar qué es lo que rodea a ese joven.-</p>
<p>-Querido mío…note algo mas…- dijo la chica</p>
<p>-Que cosa?-</p>
<p>-La energía de ese joven disminuye cuando esta cerca de su amigo…y aumenta cuando se siente amenazado… que podrá ser??</p>
<p>-De verdad ahora no lo sé…-</p>
<p>-Bien creo que es hora de trabajar!- dijo la muchacha.</p>
<p>*Enfermería</p>
<p>-Que ocurrió?!- pregunto Madame Molly</p>
<p>-Un chico sufrió una lesión grave, Travis lo trae… pensamos que tal vez haya que enviarlo al Hospital…ha perdido mucha sangre…</p>
<p>La puerta se abrió, y por ella entro Travis, con Ebhen, en sus brazos y su ropa manchada en sangre.</p>
<p>-Cómo es posible que solo este joven tenga este tipo de accidentes?</p>
<p>-Porque lo dice?- preguntó Nahomy</p>
<p>-Porque esta chico ya antes fue víctima de un intento de asesinato- contesto Madame Molly –Bryan, casi acaba con él,… de no ser por el joven Mathew…-</p>
<p>-Iré a buscar a la Directora.- interrumpió Travis</p>
<p>-Ponla al tanto de todo por favor- pidió Molly</p>
<p>Travis dejo la sala para ir a la dirección.</p>
<p>*Clase de Mathew</p>
<p>-Ya te enteraste? Algo le paso la chico Rights…- Le decía una chica a su novio</p>
<p>-Si… algo oí…. Creo que de pronto comenzó a sangrar y lo llevaron de urgencia a la enfermería…-</p>
<p>Mathew, al oírlo se acerco a la pareja y pregunto:</p>
<p>-Clover…Aidan… que fue lo que dijeron?-</p>
<p>-Lo que oyes- le dijo Aidan, &#8211; Rights fue trasladado de urgencia a la enfermería….</p>
<p>-Travis y Nahomy lo llevaron… puedes preguntarles a ellos lo que sucedió.</p>
<p>Mathew, salió del aula y se dirigió a la enfermería, pero ya era demasiado tarde, Ebhen ya había sido trasladado.</p>
<p>Se encontró con Nahomy y Travis y de inmediato pregunto por Ebhen.</p>
<p>-…Madame Molly la envío al Hospital de Neibhen, allí le harán los exámenes necesarios.-</p>
<p>-Tengo sus cosas…</p>
<p>-Dámelas yo las guardare…Que paso? Saben algo?- pregunto Mathew, mientras tomaba las cosas de Ebhen</p>
<p>-Solo vimos pasar a Ken y Derek junto a Ebhen, fue entonces que el cayó a tierra sangrando-</p>
<p>-No hay nada más que esperar… será mejor que vallamos a clases… o estaremos en serios problemas-</p>
<p>Los jóvenes volvieron a sus clases.</p>
<p>*Mayo 23 -Hospital</p>
<p>-Así que fue eso lo que paso?- pregunto Ehowen.</p>
<p>-Parece que sufrió una lesión en sus muñecas…pero no sabemos cómo fue. Los testigos están confundidos- dijo Molly</p>
<p>-Tiene algo que ver con Fedra?- inquirió Ehowen.</p>
<p>-Tal vez, creo que Fedra, está tratando de asesinar a Ebhen desde un principio, pero alguien o algo hace lo contrario…-</p>
<p>-Ebhen…- dijeron ambas mujeres. Mientras veían entrar a la pareja.</p>
<p>-Estoy de acuerdo con el- dijo otra voz</p>
<p>-Supuse que investigarían esto, verdad Elioth?-Comento Ehowen</p>
<p>-Es nuestro trabajo…</p>
<p>-Logramos detener la hemorragia… pero aun esta grave.-el médico acababa de llegar.-Tengo que decir que es un poco rara esta situación…</p>
<p>-Rara? Porque?- pregunto Ehowen.</p>
<p>-Según ustedes… esta chico no es alguien que atenta contra su vida…pero el corte que lleva en su muñecas es profundo aunque no alcanzo ningún arteria vital (lo que fue una suerte) Y la situación aparenta haber sido un caso de suicidio…no veo otra explicación.</p>
<p>-Ebhen, suicidarse?..Ha estado yendo a tu oficina como de costumbre no es así Holly?.- pregunto Ehowen</p>
<p>-Por supuesto…-</p>
<p>-Es extraña toda esta situación…-</p>
<p>-Hay algo más que deben saber, el señor Rights necesita una transfusión de sangre urgente. De lo contrario…</p>
<p>*Lovegood</p>
<p>-Como han de saber, un compañero esta grave en el hospital y necesita de una transfusión de sangre…quiero preguntar si alguno de ustedes puede ayudar a este joven…</p>
<p>La mano de Mathew yacía en el aire.</p>
<p>-Yo lo Hare-</p>
<p>-De acuerdo, ven tenemos que irnos ahora…</p>
<p>Dejaron la escuela para ir al Hospital.</p>
<p>-Ojala se recupere…</p>
<p>-Te harán algunos exámenes antes para saber si tu sangre es compatible con la de Rights… espero que si… por su bien.</p>
<p>Al llegar al hospital Mathew, fue llevado a la habitación en que estaba Ebhen para comenzar con los exámenes que determinarían si era compatible o no. El examen arrojo resultados positivos, ya podrían hacer esa transfusión.</p>
<p>-Recuéstate en esta cama y solo relájate de acuerdo??- le dijo la enfermera.</p>
<p>Mathew se recostó en la cama y miraba a Ebhen, más parecía que estuviese dormido que haber sido herido.</p>
<p>La transfusión, fue todo un éxito, y aunque Mathew estaba un poco mareado, le alegro saber que, Ebhen se pondría bien. Pero no creyó que fuera tan pronto, porque media hora después de haber donado varios litros de su sangre, Ebhen, abrió sus ojos. Mathew pidió, verlo, lo que fue permitido solo por unos minutos</p>
<p>-Ya despertaste…- le dijo mirándola – Te recuperas más rápido de lo que imaginé-</p>
<p>Ebhen, solo lo miraba sonriendo. Se sentía débil. Era la primera vez, que Mathew, lo veía sonreír.</p>
<p>Parecía mentira la manera en que dos personas podrían conocerse, pero más extraño aun es que, ahora a alguien le importaba lo que sucediera con Ebhen Rights, que de ser el chico más solitario de la escuela, pasara a ser algo importante para uno de sus compañeros de colegio</p>
<p>Y que poco a poco comenzaría a haber más personas a las que él les iba a importar. Que tratarían de ayudarlo en lo que más pudieran y no esperarían nada a cambio. Ebhen Rights por una vez en la vida era feliz.</p>
<p>Desde hacía mucho que no sentía el cariño y la preocupación de otros por él, y este extraño chico había llegado a su vida por alguna razón… aunque no sabía el porqué. Pero decidió darse la oportunidad de ser algo para alguien y no seguir mas sumido en una burbuja de tristeza.</p>
<p><em>* Capitulo 1: Aclaraciones</em></p>
<p><em>*Lovegood: Escuela mixta, en la que comienza a desarrollar esta historia.<br />
*Neibhen : Cuidad En la que viven los personajes<br />
*Oren : Bosque que esta en las afueras de la ciudad de Neibhen (Oren, es el nombre de una cuidad de un juego en linea, y lo puse aquí por que es muy parecida al ambiente que me imagino)</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Nota: Este es el original una ves mas me disculpo por el error, cometido. Espero pueda pasar la prueba de fuego, y que a muchos les puedas gustar^^ Gracias por la oportunidad.</em></p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2011/02/tearless/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>85</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Terminal</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 May 2010 21:08:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Odal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[fanfic]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=839</guid>
		<description><![CDATA[“Es una palabra que expresa el término de algo o la llegada a la última estación. O tal vez le recuerde a una vieja película…pero en fin, no estoy aquí para hablar de poéticas imágenes que puedan venir a la mente con esta palabra. Sea cual sea el significado o la imagen que evoquen  con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: center;"><em>“Es una palabra que expresa el término de algo o la llegada a la última estación. O tal vez le recuerde a una vieja película…pero en fin, no estoy aquí para hablar de poéticas imágenes que puedan venir a la mente con esta palabra.</em></p>
<p style="text-align: center;"><em> </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Sea cual sea el significado o la imagen que evoquen  con esta palabra, puede oscurecerse y perder completamente el color que le hayan dado. Sobre todo cuando esta palabra está ligada a otra…. “Enfermedad….terminal”. Sí, se oscurece. </em></p>
<p style="text-align: center;"><em> </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Pero sería mucho más triste si hubiera gente a mi alrededor y no estuviera rodeado por esas frías máquinas con sus luces que nadie entiende más que el sujeto que las creó. Y, claro, el personal….como olvidarlos, con sus miradas inquisidoras y cálidas palabras como “Signos vitales normales…sin descompensación” o la clásica “Señor Suvercasoux, ¿ha ido usted al baño?”…. ¡Por dios!&#8230;acaso estudian tantos años para perder su….lo que sea.  Siempre tratan igual…..como si fueras un estúpido cultivo de laboratorio.”</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<div class='indizar'>1º Estación: "Habitación 801"</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>1º Estación: "Habitación 801"</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/2/">2º Estación: "El Nuevo Interno"</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/3/">3º Estación: "Ricardo"</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/4/">4º Estación: "Emilio"</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/5/">5º Estación: "Compromiso silencioso"</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/6/">6º Estación: "Último deseo"</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/7/">7º Estación: “¿Una fría charla de negocios?”</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/8/">8º Estación: “Un encuentro especial”</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/9/">"Última Estación"</a></li></ul></div>
<p>En su tiempo en el hospital Ricardo se había ganado una muy mala fama debido a su mal genio. Además de que estaba en una de las salas más costosas y siempre con doctores privados e incluso extranjeros. Todo esto costeado por su adinerada familia, pero al muchacho, un joven de 28 años, parece no importarle. Siempre en silencio y con una mirada hostil hacia cualquiera con uniforme que osara a entrar en su habitación. Ricardo Suvercasoux llegó al hospital hace más de dos meses para someterse a una biopsia de rutina por un tumor en la zona pleural izquierda (entre el corazón y el pulmón), pero terminó quedándose ya que la cirugía reveló que no era un simple tumor, si no que, ya era un cáncer avanzado.</p>
<p>Dio un profundo suspiro dejando su cuaderno en la mesita de junto. Estiró sus largas piernas bajo las sábanas acomodándose y cerrando sus ojos. No, no se durmió… sino que se sumió en un estado de “duermevela”. No le gustaba la idea de que los doctores y sus molestos estudiantes lo analizaran y murmuraran mientras él dormía. Las únicas ocasiones en las que caía profundamente dormido era después de las quimioterapias, las cuales siempre le dejaban exhausto.</p>
<p>Se fue adormilando poco a poco, aunque se negara, los zumbidos de las máquinas y los suaves “Bip-bip-bip” de los lectores de signos vitales le causaban un gracioso efecto casi hipnotizante, pero su tranquilidad se vio interrumpida cuando escuchó unos suaves pasos que se colaban en su habitación. No abrió sus ojos, como tampoco dio muestras de estar despierto.</p>
<p>Las suaves pisadas se acercaron a la cama haciendo que la poca paciencia de Ricardo se agotara. Abrió los ojos de improviso mirando a quien tenía en frente con seriedad para luego sentarse con algo de trabajo.</p>
<p>- ¡Ahhh!- Exclamó el muchacho al ver que el paciente estaba despierto y que le miraba así, el pobre chico dio un respingo tropezando con una silla que había a sus espaldas y cayendo sentado. Era un muchacho de unos 23 años, de expresivos ojos cafés y de cabello color chocolate y algo desordenado para un estudiante de medicina.</p>
<p>- Genial….de todo el hospital tenían que mandar al idiota.- Murmuró mirando al muchacho casi con desprecio.</p>
<p>- Lamento haberle despertado…- Se disculpó el muchacho mientras se incorporaba hasta quedar sentado en el suelo aunque no pudo evitar el molestarse un poco por su comentario.- … Sólo quería conocerle, ya que seré el nuevo alumno del doctor que lleva su caso…- Comentó haciendo caso omiso a la austera mirada del paciente.</p>
<p>-Bueno…ya me conoces…ahora déjame en paz.- Murmuró volviendo a acurrucarse dándole la espalda al muchacho.</p>
<p>-Vaya…pero que genio.- Murmuró poniéndose de pie con un suspiro de paciencia.- Con razón ya nadie quiere entrar a este cuarto.- Concluyó recogiendo la carpeta que había caído con él.</p>
<p>Salió de la habitación molesto por su primer encuentro con el paciente. Cerró la puerta tras él sólo para encontrarse con sus compañeros los cuales rompieron en sonoras carcajadas de burla haciendo enrojecer al pobre chico, pero que ahogaron de inmediato al ver la mirada de reproche de la enfermera de turno.</p>
<p>- ¿Y cómo te fue Emilio?- Preguntó uno, que parecía ser el popular del grupo, y que miraba al pobre chico como si fuera un insecto peligroso.- ¿Qué tan “Interesante” es el enfermo famoso ese?- Agregó de forma despectiva, causando más risas ahogadas entre sus compañeros.</p>
<p>-Cómo crees que me fue genio….- Murmuró el chico con desafiante descortesía hacia el otro.- En verdad es un paciente de trato difícil…bueno, tampoco es de culparlo, con su diagnóstico.- Murmuró para sí tan bajo que los demás no pudieron entenderle bien.- pero el asunto es que tomaré clases con el doctor que lleva el caso del señor Ricardo y así podré tener más experiencia con pacientes complicados como él.- Agregó mirando hacia la puerta de la habitación 801.</p>
<p>-Ohhh…. ¿No es adorable?- Dijo en tono burlón el muchacho mientras abrazaba a Emilio por los hombros.- Ahora quiere convertirse en la mascota de un enfermo terminal.- Le dio un empujón mientras volvía a reír.- Sólo porque eres el favorito del doctor no creas que permitirá que arruines su trabajo con tus boberías.</p>
<p>Emilio era paciente y sabía que tenía que tragarse las ganas de romperle la nariz a ese muchacho que siempre le molestaba de esa forma, siempre tratando de humillarlo a toda costa y lo peor de todo….lográndolo. Pero esas cosas ya no hacían mella en la voluntad del chico, claro que en un principio era diferente y se peleaba todo el tiempo con ese chico desde que se hicieron compañeros de curso en el segundo año de medicina. Ya habían pasado años desde entonces y ahora Emilio había desarrollado una especie de inmunidad hacia los insultos y humillaciones hechas por ese chico.</p>
<p>-Di lo que quieras….- Murmuró recostando su espalda en la pared con una sonrisa.- Después de todo….he llegado hasta aquí por mis propios medios y no porque mis padres se compran a media facultad.</p>
<p>Dio un suspiro y caminó tranquilamente por el pasillo alejándose de la habitación 801 sin saber que del otro lado de la puerta Ricardo estaba con la espalda apoyada en esta. Había escuchado todas las burlas echas al chico, aunque sonrió ante la respuesta de este, volvió a acostarse repitiéndose una y otra vez que no sentiría simpatía por ningún dependiente del hospital. Además ya le había tratado mal y, casi siempre eso bastaba para que no volvieran a intentar simpatizar con él.</p>
<p>Al día siguiente Ricardo volvió de una de sus terapias en verdad de muy mal humor, además de que no se sentía muy bien. La enfermera lo traía en una silla de ruedas mientras hablaba animadamente con otra enfermera, haciéndole sentir como si fuera un carro de las compras ya que no le prestaban el menor caso aunque hacía un buen trecho de que el paciente hacía cerrado los ojos y los cubría con una mano a causa de las náuseas que había comenzado a sentir. Pero estas “enfermeras” estaban tan ocupadas hablando de la telenovela que no notaban la evidente indisposición de Ricardo.</p>
<p>Llegaron al cuarto y la enfermera que trasladaba al paciente simplemente lo dejó junto a  la ventana con la escusa de que él necesitaba distraerse un poco y no solamente pasársela  acostado todo el día con cara de amargado. A lo cual él solamente alzó una ceja sin mirarla si quiera. <em>“Por favor… ¡¿son todos idiotas o que?!&#8230; ¿acaso no saben lo mal que unos e siente después de las quimioterapias? O creen que es como tomarse una muestra de sangre… Me gustaría que por un segundo te sintieras tan mal como yo….a ver si te agradaría estar de idiota obligándome a estar junto a la ventana…..” </em> Pensaba siguiendo a la enfermera con la mirada mientras esta salía de la habitación para juntarse con su compañera e irse “cotorreando” como si nada.</p>
<p>Al verse sólo en la habitación Ricardo encendió la televisión colocando el canal de noticias y orientó la silla de ruedas hacia el mueble dándole la espalda a la ventana ya que la luz del sol sólo aumentaba su mal estar. Cerró los ojos un momento cuando sintió que una nueva oleada de nauseas lo invadía y respiró hondo un par de veces pensando si tendría tiempo de llegar al baño o si tendría que vomitar en el suelo…</p>
<p>-¿Se siente bien?- Sintió unas manos en sus hombros, pero aun así no abrió los ojos.</p>
<p>-Tu que crees….- Contestó con voz suave y enferma tomando una de esas manos para alejarla.-…sólo vete…</p>
<p>- Claro….cuando estés mejor…- Contestó la voz mientras Ricardo sentía como le movían en la silla llegando al baño.- Tiene que ayudarme….no puedo levantarlo yo sólo…</p>
<p>El mayor hizo todo lo que pudo para cooperar con el muchacho que le estaba ayudando en este momento, pero ya se sentía tan mal que no podía abrir los ojos y casi no se sostenía en pié. Escuchó algunos quejidos por parte del enfermero que le ayudaba debido a la fuerza que hacía al tratar de levantarle y acercarlo al inodoro. El enfermo buscó a tientas la orilla y en cuanto pudo sostenerse bien de sus bordes vomitó casi con violencia causándole un intenso dolor en la garganta y en los músculos abdominales cayendo luego inconsciente al suelo.</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/6/">6</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/7/">7</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/8/">8</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/9/">9</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2010/05/terminal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>26</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Desayuno en la cama</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/desayuno-en-la-cama/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/desayuno-en-la-cama/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 19 Mar 2010 17:46:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Aya</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>
		<category><![CDATA[fanfic]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=766</guid>
		<description><![CDATA[Estoy tendido y con los ojos semi-abiertos. Mi cuerpo desnudo está tumbado boca arriba sobre mi cama desecha, mientras tu mano descansa en mi pecho. Se siente un poco fría. Hace no mucho, esa misma mano quemaba, y un simple roce de ella en mi piel podía hacer que mi cansancio del día se transformara [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estoy tendido y con los ojos semi-abiertos. Mi cuerpo desnudo está tumbado boca arriba sobre mi cama desecha, mientras tu mano descansa en mi pecho. Se siente un poco fría.</p>
<p>Hace no mucho, esa misma mano quemaba, y un simple roce de ella en mi piel podía hacer que mi cansancio del día se transformara en deseo. Fuego, eso eras&#8230; y yo, un cordero cocinado hasta los huesos, para ser devorado entre mis pequeñas lágrimas y las chispas de tus besos. Tú, un fuego insaciable, yo, una presa que gustosamente se autoinmola. Una presa que deseaba ser saboreada y recorrida por tu tibia boca. Sabías que con eso bastaba; con tus labios deslizándose suavemente por mi cuello, ya me tenías entero. ¿Cómo iba a resistirme, si tu aliento estaba tan cerca de mi oído, y tu sola exhalación bastaba para que mi cuerpo estuviese listo para recibirte? Y una vez listo, siempre quería más. Tú se lo concedías estoicamente, continuando hasta que ambos quedásemos exhaustos y satisfechos&#8230; hasta que la última gota de placer saliera de nuestros cuerpos. Y luego dormíamos abrazados, cobijados sólo por aquellas sábanas que habían resistido nuestros movimientos.</p>
<p>A veces, antes de dormir, fumabas, pero nunca decías nada. Ni durante, ni después. En el acto, sólo escuchaba tus suaves y reprimidos gemidos. Muchas veces oí tu corazón como si estuviese a punto de estallar, pero de tus labios no salía una sola palabra. Eras siempre un fuego mudo, pero abrasador.</p>
<p>La rutina solía ser más o menos como sigue. Llegabas a las 23:00, con chocolates y una botella de vino. Siempre Carménère: &#8220;<em>joven, con buen cuerpo y fácil de beber</em>&#8220;, decías.  Nos sentábamos en el sofá, comíamos la cena que yo preparaba acompañada del vino, mientras te preguntaba cómo había sido tu semana y te contaba mis cosas. &#8220;<em>Banalidades</em>&#8220;, seguramente pensarías. Te hablaba y tú respondías lacónicamente, hasta que, casi cerca de las 23:50, me callabas con un beso. Pero sólo callabas mis palabras, porque mi cuerpo enseguida gritaba excitado esperando lo que vendría. A veces nos quedábamos en el sofá, pero siempre terminábamos en mi habitación. Allí nos uníamos lentamente, piel con piel, fluido con fluido, hasta que alrededor de las 04:30 nuestros cuerpos se daban una tregua y compartíamos el lecho con Morfeo.</p>
<p>¿Sentirías tú lo mismo que yo? Pienso que sí. Tu piel anhelaba a la mía tanto como la mía a la tuya. Éramos dos cuerpos que, de noche, invocaban sincrónicamente al universo mismo para que explotara dentro nuestro. Y el universo obedecía. Pero lo cierto es que nunca me dejaste llegar a ti más allá de tu cuerpo. Está bien, siempre supe que de eso se trataba esto, pero en el fondo, creía que con el tiempo lo carnal podía transformarse en algo más.</p>
<p>El lunes pasado, cuando desperté, extrañamente seguías durmiendo a mi lado. Solías irte en algún momento de la madrugada mientras yo dormía, pero ese día eran las 08:45 y aún estabas aquí. Con el corazón alborotado, decidí prepararte el desayuno, ilusionado por estar viviendo lo que tantas veces había soñado. Sí, aunque suene tonto, mi mayor deseo en la vida es algún día despertar al lado de mi amado, llevarle tostadas y jugo de naranja a la cama, y que pasemos todo el día juntos, conversando y riendo. Pero ese día regresé de la cocina con el desayuno listo en una bandeja y mientras subía las escaleras, te escuché hablar por teléfono:</p>
<p style="text-align: center;"><em>&#8220;Sí mi amor, otra vez me tocó el turno de la madrugada en el trabajo, estoy allá en una hora más. Un beso para ti y para los niños. Adiós preciosa.&#8221;</em></p>
<p>Eso fue suficiente, no necesitaba saber nada más. Volví con la bandeja a la cocina y ahí me tumbé de rodillas y rompí en llanto. ¿Qué sueño?, ¡¿Qué amado?! ¡Nunca hubo más que sexo! y, lo peor de todo, es que nunca me diste a entender otra cosa. ¡Qué estúpido fui! Y mientras yo sollozaba en la cocina, sentí cerrarse la puerta principal. ¡Te habías ido! Ni siquiera te preocupaste de saber por qué no estaba a tu lado como las otras veces. ¿No eras capaz de abrazarme más que cuando mis lágrimas fueran de placer y no de verdadera pena? Claro, tú ya tenías a quien decirle &#8220;mi amor&#8221;, pero yo de algún modo quería que tú fueses el mío.</p>
<p>Y esta noche llegaste como si nada hubiese pasado. Misma hora, mismo vino. No te preparé la cena, pero no te diste cuenta. No hubo mucha conversación, así que todo empezó a las 23:15. Pero ya nada en mí ardía. Con suerte estaba tibio y tu impetuoso fuego no lograba encenderme. Seguiste en lo tuyo, sin notar que mi cuerpo sólo estaba ahí recibiéndote por inercia. Tus gemidos no me estremecían y tu lengua no erizaba mi piel. ¿Tanto anhelo el amor, que ni mis zonas más sensibles reaccionaban a tus besos?. El &#8220;turno de la madrugada&#8221; esta vez resultó expedito, ¿no?&#8230; 23:50 y todo acabó. Para mí fue eterno, para ti suficiente. Terminaste y te dormiste a mi lado, e inconscientemente apoyaste tu mano en mi pecho, la misma que ahora siento más fría que la muerte.</p>
<p>Ya son las 03:35. Sigo tendido, con la mirada perdida. Al principio hubiera deseado no haberte preparado el desayuno ese día, para que todo siguiera siendo como antes: tú el fuego y yo el cordero. Ahora sólo somos el infiel y el idiota. Sí, pequé de iluso, pero tú de mentiroso.</p>
<p>¿Sabes?, eso ya no importa. Si lo nuestro sólo era buen sexo, para mí ya ni siquiera es eso. Cuando despiertes, te diré que no regreses, porque me he aburrido de ti. No mereces conocer razones, no mereces ser el causante de mi dolor. Ni mi cuerpo ni mis tontas ilusiones te necesitarán otra vez.</p>
<p>Desearía que, por el bien de tu familia, dejaras de vivir en la mentira. Por mi parte, sé que algún día encontraré al indicado, a aquel que de verdad se merezca un desayuno en la cama. Y cuando aquel día llegue, mi piel volveré a arder.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/desayuno-en-la-cama/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>19</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>A Glass of Wine… Please?</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/a-glass-of-wine-please/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/a-glass-of-wine-please/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2010 22:18:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Odal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=736</guid>
		<description><![CDATA[&#8211; ¡Winie! Lleva este vino a la mesa 37. &#8211; No me llames así… Me llamo Williams ¡No Winie! &#8211; Pero “Winie” suena tan tierno… &#8211; … Como sea… Era la discusión de todos los días cada vez que empezaba mi turno en el bar. Pero era como tratar de razonar con una piedra…..inútil, pero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>   &#8211; ¡Winie! Lleva este vino a la mesa 37.<br />
   &#8211;  No me llames así…  Me llamo Williams ¡No Winie!<br />
   &#8211; Pero “Winie” suena tan tierno…<br />
   &#8211; … Como sea…</p>
<p>   Era la discusión de todos los días cada vez que empezaba mi turno en el bar. Pero era como tratar de razonar con una piedra…..inútil, pero en fin.<br />
   Miré hacia la mesa 37 y vi a un tipo sólo. Me parecía irritante que, teniendo el local prácticamente vacío, escojan  el rincón más alejado para sentarse. Tal vez no quiere ser visto, o tal vez se va a encontrar con su amante y el lugar mas discreto es en esa mesa junto a la chimenea. Desde ese rincón se puede apreciar todo el local, que no es pequeño y al mismo tiempo quedar semi oculto detrás de esta. Pero de algo estaba seguro, esperaba a alguien.<br />
   Tomé la botella y me impresionó en leer la etiqueta. Un Torreón de Paredes, Cabernet  Sauvignon Reserva privada, no es normal que pidan un vino de $75.000 pesos (107 €). Es muy caro para el común de la gente, pero él no se veía muy común ahí sentado con el codo apoyado sutilmente sobre la mesa y el mentón descansando entre el pulgar y el índice mientras que sus otros dedos ocultaban parcialmente su boca…<br />
   &#8211; Oye…Winie? Vas a quedarte toda la noche parado en la barra?<br />
   &#8211; ¡¡¡…!!!… claro que no, estoy esperando las copas….<br />
   &#8211; Aquí están y será mejor que te apresures, ese sujeto se ve malas pulgas.</p>
<p>   Mientras caminaba hacia la mesa pude hacerme la idea de como era, más o menos, ese tipo. Su rostro era alargado pero tenía sus rasgos bien marcados con una quijada fuerte, su nariz era larga y bien proporcionada, sus cejas gruesas y bien perfiladas, sus ojos…sus ojos eran de un azul profundo, tan profundo que podrías perderte en ellos eternamente…<br />
   &#8211;  Disculpa, pero ¿vas a dejarme el vino, o no?- el sujeto me miraba sin separar su mentón de su mano que ahora estaba empuñado.<br />
   &#8211; Em…Lo…Lo siento…- dije avergonzado, había estado de pie mirándolo un buen rato hasta que su voz me sacó de mis pensamientos. Dejé la botella, las dos copas  y cuando me disponía a irme sentí que me tomaba de la muñeca y tiraba de mí con suavidad. Lo miré y me encontré con sus profundos ojos que me miraban algo serios… sentí como el rubor subía a mi rostro. Tragué saliva.<br />
   &#8211; Disculpa… pero, ¿por qué me has puesto dos copas?- preguntó educadamente, su voz era suavemente grave.<br />
   &#8211; Mis disculpas, señor…- traté de ser lo mas formal posible- … pero supuse que esperaba a alguien.<br />
   &#8211; ¿A sí?- preguntó y una sonrisa asomó a sus labios.- ¿Qué le hizo llegar a esa conclusión?<br />
   &#8211; Ah….bueno….este…yo…- No sabía que decir, y sentía que mi rostro estaba rojo.- Lamento haberle incomodado, señor, lo siento.<br />
   E hice una ligera reverencia lo cual hizo surgir una suave risa de él. Lo miré nuevamente aunque esta vez estaba algo molesto por sus  risas, yo trataba de disculparme por mi falta de la mejor forma  posible y lo único que recibía a cambio era su risa.<br />
   &#8211; Bueno creo que ha quedado claro mi intento por disculparme por mi falta…con su permiso me retiro.<br />
   Me dispuse  retirarme un tanto molesto por sus risas y un tanto avergonzado por la forma en que le traté, no era mi intensión que sonara tan rudo. Pero nuevamente sentí que me tiraba de la muñeca.<br />
   &#8211; Espera, no te vayas así…<br />
   &#8211; Así como.<br />
   &#8211; Enfadado…- aun estaba sonriendo, pero su sonrisa era tan amable que me sentí turbado.<br />
   &#8211; No se preocupe, señor, no estoy molesto. Ahora si me disculpa.<br />
   Ahora si que emprendí mi huida rápidamente. Sin darle tiempo de hablar nuevamente o de tomarme por la muñeca como lo había hecho antes. </p>
<p>   Esa noche fue muy agitada como todo día viernes y el local cerró más tarde que de costumbre. Cuando salieron al frescor de la calle no había ni un alma a la vista, ni siquiera un solitario automóvil circulaba por las calles a esa hora cercana a la madrugada.<br />
   Williams se despidió de sus compañeros y se marchó camino a su casa, caminaba despreocupadamente sin notar la silueta que lo seguía media cuadra detrás de él.</p>
<p>   El día que siguió transcurrió tranquilamente, Williams disfrutó de su día libre como si fuera el último de su vida. Salió en bicicleta temprano, aseó la casa, fue a visitar a su madre (cosa que no hacía muy seguido). Cuando llegó a casa al atardecer llegó cansado y molesto a causa de una nueva discusión con su madre, aun no se explicaba el por que se molestaba en visitarla si siempre terminaban igual… la eterna comparación entre él y su hermano, decidió salir a distraerse un poco ya que no quería llegar mañana a trabajar  con la discusión en la cabeza.</p>
<p>   “Será mejor que salga a tomar un poco de aire, no me puedo quitar la voz de esa vieja arpía de mi cabeza… ¡Ultima vez que la voy a visitar!” Pero sabía que mis palabras no tenían peso, no importaba cuanto discutiéramos yo siempre la visitaba. No dejaba de ser mi madre aunque se empeñe en hacerme la vida imposible.<br />
   “Tu hermano ya tiene auto, ¿sabías?&#8230; Y, y le dieron un aumento de sueldo por su impecable desempeño &#8211; decía mientras acariciaba un retrato de él.- Él siempre fue el mas inteligente.” Terminada la frase dando un suspiro. Ahora que lo recuerdo, en casa de mamá hay muchos retratos y en todos sale mi hermano…yo salgo en una y solamente porque él esta a mi lado, después empezó a  fotografiarnos por separado.<br />
   Es una especie de obsesión que tiene con él… él es el mejor, él siempre hace lo mejor, él es el hijo perfecto, él es la viva imagen de su padre…etc., etc., etc.<br />
   Nunca en mi vida  pensé que se pudiera discriminar de tal forma. Entiendo que no se puede ser igual psicológicamente simplemente cada uno tenemos diferente carácter. Reconozco que soy más impulsivo que mi hermano, pero siempre se espera que uno lo sea…sobre todo en gemelos… También está la estúpida superstición de que en los gemelos se representa el  bien y el mal, y como yo siempre fui el más travieso me encasillaron el titulo del “malvado”.<br />
   Y como todo ser “malvado” debía ser privado de todas las oportunidades para desarrollarse y poder ser mejor que el “bueno”. Eso causó que se rompieran todos los lazos que pudiera haber entre hermanos, ese trato causo que nos odiáramos toda la niñez y gran parte de la adolescencia y ahora que somos adultos nuestra relación de “hermanos gemelos” se ha ido enfriando hasta quedar en nada.</p>
<p>   Pero no quería seguir pensando en cosas tan amargas y me dirigí hacia un bar que conocía y del cual era cliente frecuente. Me senté en mi rincón acostumbrado junto a la barra ya que en ocasiones me gustaba conversar con el bartender, pero esa noche en particular estaba especialmente taciturno. Pedí una cerveza y me sumí en mis pensamientos, sopesaba a conciencia las palabras de mi madre… No es que le encontrara la razón. Pero comparando nuestras vidas en verdad que son bastante opuestas, por ejemplo: él era empresario financiero, yo un camarero de un bar; él ya estaba felizmente casado y tiene dos  hijos, yo no… etc., etc., etc.</p>
<p>   Estaba tan sumergido en mis propios pensamientos que no me di cuenta de la figura que tomaba asiento frente a mi. Lo primero que noté fueron sus manos en la mesa cerca de las mías, luego fui moviendo mis ojos lentamente siguiendo los brazos, luego el pecho para detenerme un momento en la cadena que colgaba de su cuello y en la cruz engarzada en piedras, una cruz hermosa y delicada. Aun me sentía como si lo que viera no fuera más que parte de un sueño, si eso era, me había quedado dormido en el bar, pero si era un sueño se ponía interesante ¿Quién querría sentarse en mi mesa si prácticamente no tengo amigos?  Entonces, al levantar la vista para verle el rostro me sobresalté de tal manera que me tuve que sujetar del borde de la mesa para no caer, en ese momento se disipó cualquier duda sobre si estaba despierto o no. Y esto no podía ser un sueño.<br />
   Frente a mi mirándome con esos preciosos ojos azules profundos y una sonrisa en los labios. Estaba el sujeto del vino caro.<br />
   &#8211; ¡¿Qué hace aquí?! – pregunté aun sorprendido por su presencia.<br />
   &#8211; Buenas noches.- me contestó divertido ante mi sorpresa.- Lo vi aquí y me apeteció el saludarle.</p>
<p>   &#8211; Ahá…claro.- Su respuesta no me convenció del todo.- ¿Y no me diga que suele saludar a cada camarero que lo ha atendido y se sienta un momento a conversar? Vaya, déjeme felicitarle por su gran memoria.- Me fue imposible evitar que mis palabras sonaran tan burlonas e irónicas, pero suele ser mi reacción cuando algo no me da buena espina.<br />
   Mi objetivo era que se ofendiera y me dejara en paz… cosa que no hizo, simplemente me miró y su sonrisa se hizo más amplia.<br />
   &#8211; Que filosa tienes esa lengua, querido muchacho.- Esta vez su voz sonó más profunda mientras se inclinaba sobre la mesa y me sujetaba por el mentón con una mano enguantada.<br />
   Mano que retiré de un brusco manotazo y me puse de pie apoyando mis manos en la mesa e inclinándome un poco hacia él.<br />
   &#8211; Que demonios te interesa si tengo o no la lengua filosa- Susurré de forma cortante y áspera- No me conoces, puedo ser mucho más desagradable aun, además no estoy en mi trabajo así que no tengo por qué contener mis palabras y no me importa quien eres…. ¡puedes ser Rey de los infiernos, me importa un pepino! Así que mejor me dejas en paz.<br />
   Me dejé caer sobre mi asiento y vacié mi vaso de cerveza de un trago. Cerré los ojos por un momento para disfrutar de la sensación  del líquido frío al deslizarse por mi garganta y al abrirlos él aun estaba ahí con esa estúpida sonrisa que ya empezaba a irritarme.<br />
   &#8211; ¿Y si te dijera que realmente soy un demonio y que me dedico ha atormentar a los mortales que osan llamar mi atención como tu lo has hecho? ¿Pedirías perdón por tu alma?- Mientras decía esto noté un cambio, su mirada se volvía más indómita, noté que su cuerpo se tensaba y adoptaba una postura más agresiva. En mi interior se activó una especie de alarma, este tipo era capas de hacerme daño si así lo quería.<br />
   &#8211; ¡No seas idiota!- A pesar de todo fui capaz de contestarle de forma arrogante, podía sentir el efecto de las cervezas que había consumido.- Yo no me retracto y si te he tratado mal es por que no me dejas en paz.<br />
   &#8211; Audaces palabras, ¿no lo crees?- Añadió apoyando el mentón en su puño y el codo de este en la mesa.<br />
   &#8211; En realidad no, teniendo en cuenta de que lo que me has dicho es mentira y que estoy tratando con un igual.- Objeté, me sentía mareado y mi visión empezaba a verse afectada.- Como sea… me voy.</p>
<p>   Williams se levantó rápidamente para marcharse, pero la gran cantidad de cervezas que había bebido le pasaron la cuenta. Perdió el equilibrio y trató inútilmente de sostenerse en la mesa pero un mal calculó hizo que casi cayera, sólo sintió que, en vez de chocar contra el duro piso, chocó contra alguien…</p>
<p>    Cuando abrió los ojos lentamente notó el punzante mal estar de la resaca le dolía la cabeza y tenía la boca seca. Se llevó una mano a la frente como para convencerse de que realmente estaba despierto y por primera vez empezó a prestarle atención al entorno.<br />
   Se incorporó rápidamente lo que empeoró su mal estar, pero no era tanto como para aplacar su inquietud… no estaba en su casa y no recordaba cómo había llegado hasta allí…No sabía donde diablos estaba.<br />
   Lentamente estiró las manos y tocó la cama a ambos lados… estaba sólo.<br />
   Pero su alivio se esfumó al ver una figura que lo miraba desde la puerta.</p>
<p>   &#8211; Vaya, hasta que despertaste.- Dijo sonriendo el sujeto desde la puerta.<br />
   &#8211; ¡¿Dónde estoy?!- Pregunté alarmado, ya estaba en pié buscando mi chaqueta.<br />
   &#8211; Calma, estas en mi casa.- Me dijo mientras se acercaba- Toma…<br />
   Me ofreció un jarro con un espeso y negro café recién hecho. Le miré con desconfianza y luego tomé el jarro entre mis manos.<br />
   &#8211; ¿Qué hora es?- Pregunté mientras miraba hacia la ventana, por lo menos aun era de noche, al parecer no había pasado mucho tiempo.<br />
   -Van a ser las siete de la mañana.- Contestó con su estúpida sonrisa tomando asiento en un sofá que había en una esquina cerca de la ventana.<br />
   &#8211; ¿Me puedes explicar como demonios llegué hasta tu casa?-Le pregunté con creciente desconfianza.<br />
   -Perdiste el sentido en el bar y…<br />
   -¡Claro!&#8230;- Le interrumpí.- El buen samaritano me ayudó tan amablemente.- Reí con sarcasmo a causa de esa sonrisa idiota que sólo me hacía querer golpearlo.</p>
<p>   Me miró de forma fría y molesta. Era obvio, ¿quien no se molestaría con mi actitud?<br />
   Su mirada me hizo guardar silencio de inmediato. Eran como dos barras de hielo atravesándome de lado a lado. Pero lo seguí mirando entre burlesco y desafiante, total… ¿que iba a hacer?<br />
   Se puso de pié y simplemente salió de la habitación.</p>
<p>   Le vi salir con esa mirada molesta y, después de un momento, me sentí mal por mi comportamiento… ¡¡¡Pero es su culpa!!! Nadie le pidió ayuda o que fuera amable conmigo.<br />
   Decidí simplemente irme, ¿para que quedarme si ese sujeto no me caía bien?                            Aunque no tenía idea de donde estaba, pero caminando de seguro llegaré a alguna calle o avenida donde pueda orientarme mejor. Volteé y me quedé mirando el jarro de café.<br />
   &#8211; Bueno…no me hará mal si me tomo el café antes de irme.- Me dije suavemente.<br />
   Tras tomar el primer trago del espeso líquido llegué a la conclusión de que este era el mejor café que había tomado. Se notaba que era un café de grano recién hecho, de fragante olor a tostado y con un sabor suave al principio, pero que al tragar desplegaba todo su intenso sabor.</p>
<p>   Estaba disfrutando de este exquisito café cuando sentí que me miraban. Dejé de beber y bajé el jarro lentamente volteando hacia la puerta. Él me estaba mirando fijamente con esos fríos ojos azules.<br />
   Me alejé del velador acercándome hacia la puerta, su mirada era distinta. Ya no expresaban esa interesante paciencia que le daban el aire de nostálgico vampiro, no, ya no era esa la expresión de su rostro. Esa estúpida sonrisa se había esfumado de sus labios.<br />
   Me detuve y le miré a los ojos.<br />
   Su actitud era casi…amenazante.</p>
<p>- No me mires así…ya me voy.- Me encogí de hombros de forma indolente.- Pero si no te quitas de la puerta no pued…<br />
   Le miré sorprendido cuando me tomó por el cuello sin quitar su mirada de la mía.<br />
   &#8211; Has agotado mi paciencia muchacho…. ¡felicidades!.- Me dijo acercando su rostro al mío.- Es algo difícil de conseguir…y he esperado demasiado.- Sonrió al decir esto último, sonrisa que me dio un extraño escalofrío.</p>
<p>   Comenzó a caminar haciéndome retroceder al mismo tiempo, instintivamente llevé mis manos a la muñeca que me sujetaba en un intento de zafarme. He de reconocer que tengo fuerza y un buen estado físico, pero aun así no lograba hacer que me soltara, por más que intentara doblar sus dedos que apretaban, implacables, mi cuello.<br />
   -Déjame…ir…- Le dije intentando soltarme, pero era inútil, era como tratar de doblarle los dedos a una estatua de mármol.<br />
   Pero mis ruegos eran inútiles, el sujeto sólo me miraba con la misma atención con la que un lobo mira a un ciervo herido.<br />
   -¿Quieres que te deje ir?&#8230;Entonces ruega un poco más y tal vez…sólo tal ves te deje ir.- Me susurró con una siniestra sonrisa.<br />
   &#8211; ¿Qué te ruegue?&#8230;- Le miré incrédulo y, a pesar mío, me puse a reír.- Será mejor que esperes sentado.<br />
   Tensé mis piernas y le propiné una patada en el estómago con todas mis fuerzas con la única idea de salir de allí en cuanto me soltara. Pero lo que pasó fue algo diferente a lo planeado. </p>
<p>   Vi su rostro  contraerse de dolor y sorpresa, pero sin soltarme. En sus ojos brillaban de ira lo cual me produjo un escalofrío extrañamente agradable. Inclinó el torso y mis pies tocaron el suelo. Pero cuando intenté soltarme, él se desplomó sobre mí…quedando atrapado bajo todo su peso.<br />
   “Bien…eres un genio….imbécil!!!&#8230;ahora como salgo de aquí…” me dije  mientras intentaba moverlo, pero era peso muerto.<br />
   Sentía su respiración junto a mi cuello, pesada y regular como si durmiera o…esperara. Me estremecí. Pasé mis manos por bajo sus brazos para unirlas en su espaldas y así usar mi peso para voltearlo. No fue fácil, pero lo logré.</p>
<p>   Di un suspiro de alivio al verme libre de aquel peso. Al hacer la fuerza con mis brazos, tuve que ayudarme con mis piernas entrelazándolas con las suyas para facilitar el giro. Así que ahora estaba casi a horcajadas sobre su cuerpo.<br />
   &#8211; Si se despierta esto se va a poner feo….- Me dije en un susurro y me dispuse a bajarme de encima de él.<br />
   &#8211; Al contrario, esto se pone cada vez mejor….</p>
<p>   Pero me detuve sintiendo un escalofrío… ¡El idiota me estaba mirando!<br />
   Antes de que pudiera reaccionar me tomó con fuerza de la cintura y me sentó sobre él.<br />
   -¡Pero que!&#8230;Déjame ir… ¿¡que es lo que pretendes!?.- Le grité furioso tratando inútilmente de soltarme.<br />
   &#8211; ¿Qué no es obvio?, tu aceptaste…- Volvió a sonreír de forma lánguida  como si estuviera adormilado.<br />
   -¡Qué acepté qué!…. ¡de que demonios hablas!.- Le miré a los ojos.<br />
   &#8211; Es una pena que la memoria del los mortales sea tan frágil no lo crees Williams…</p>
<p>   Al escuchar mi nombre le miré sorprendido, no recordaba haberle dicho como me llamaba. Pero al escucharle pronunciar mi nombre de esa forma sentí un cálido escalofrío, lo cual me hizo sonrojar.<br />
   -¡Ah!.- Exclamó sonriendo ante mi reacción.- Veo que tu mente no me recuerda, pero tu cuerpo si…<br />
   &#8211; ¿A que te refieres con eso?- Le pregunté cada vez más asustado por lo que decía y por como mi cuerpo reaccionaba a sus palabras y a sus movimientos.<br />
   &#8211; A esto…- Me susurró con una sonrisa preñada de lujuria.</p>
<p>   Se incorporó hasta casi quedar sentado frente a mí, mientras aun me sostenía sobre su estómago. Cuando se sentó hizo que resbalara hasta quedar en su pelvis.<br />
Se fue acercando a mi y yo solamente le miraba completamente perdido en ese profundo azul de sus ojos sin saber el porque me sentía así. Cuando ya estuvo lo suficientemente cerca sentí su lengua juguetear en mis labios para luego entrar y comenzar a besarme.<br />
   Cuando sentí su lengua en mi boca fue como un violento despertar. Le empujé y cubrí mi boca con mi antebrazo. Mi reacción sólo causó la risa de él y la ira en mí.<br />
   -Sigues como siempre Will…- Me aferró con más fuerza de la cintura haciendo que mi entrepierna se apretara aun más contra sus caderas.- Me has abandonado…he estado mucho tiempo esperando a que me llevaras ese vino…que me sirvieras esa copa.- Me susurró en el oído.<br />
   -No sé de que demonios me hablas…no te conozco, ¡nunca te he visto!.- Le dije presa de un escalofrío.<br />
   -No me hagas perder la paciencia contigo, querido muchacho…tu cuerpo sabe y me conoce….mira.- Dijo soltando una de sus manos de mis caderas y llevándola a mi entrepierna.- Este latido me dice que si me recuerdas y que me extrañas…<br />
   Quería protestar, pero él volvió a besarme de forma tan arrebatadora y demandante que casi me deja sin aire.</p>
<p>Algo dentro de mí deseaba que esto continuara, pero mi lado racional me decía que estaba terriblemente mal. </p>
<p>   -Ah, te lo dije…una parte de ti me recuerda claramente.- Susurró sacándome de mis pensamientos para darme cuenta de que estaba correspondiendo aquel beso casi con desesperación.<br />
   -Déjame ir…- Le pedí…no, no estaba rogando…sólo le pedía que me dejara ir. Ya me sentía lo bastante perdido y confundido por esto que sólo deseaba irme, pero mis palabras salieron en un suave jadeo.<br />
   -¿En verdad quieres irte?&#8230;- De pronto le miré, sus palabras volvieron a sonar tristes como si toda la intención de llevarme a esto se hubiera desvanecido.-… Si eso es  lo que en verdad deseas…</p>
<p>   Murmuró y para toral sorpresa mía soltó su implacable agarre dejándome totalmente descolocado ante eso. Le miré sin entender lo que pasaba llevando mis manos a su pecho para no caer y bajé.</p>
<p>   -¿Y ahora que pasa…?.- Preguntó  recostándose nuevamente y llevándose  una mano a su nuca.-…No querías irte, pues eres libre…no me volverás a ver… jamás.- Murmuró totalmente abrumado por la tristeza… o eso parecía.<br />
   -En verdad lo siento, pero en verdad no te conozco…y creo que me has confundido con alguien más.- Tomé mi chaqueta volviendo a sentarme a su lado…Si estoy loco por volver a acercarme, pero se veía tan triste que…no sé, me hacía sentir culpable en cierto grado…aunque no estaba dispuesto a hacer lo que quería… por si lo pensaron.<br />
   &#8211; Lo sabía…fue todo una pésima idea.- Siguió como si no me hubiera escuchado.- Te lo dije…te pedí que me dejaras terminar esto contigo y así volveríamos los dos…pero no, quisiste tomar toda la responsabilidad por tu cuenta y dejarme…ahora has vuelto y no me recuerdas, no en esta era…<br />
   -Eh… creo que mejor me voy.- Dije alejándome de él, no sabía de que hablaba o con quien, pero era claro que no era conmigo.</p>
<p>   Me apresuré a salir de la habitación para ir a la puerta de calle mientras revisaba mis bolsillos. Si, todo estaba allí. Mi dinero, mi billetera y mis llaves. Tomaría el primer taxi, bus o lo primero que encontrara. Aun estaba confundido con lo que ocurría y, sinceramente, no podía calmarme. Era la primera vez que un hombre…. ¡un hombre! Me dejaba así.</p>
<p>-… &#8211; Me detuve en la puerta volteando a mirar hacia el pasillo, no, no estaba esperando a verle ahí… ¿o si?</p>
<p>   Dí un profundo suspiro volviendo por sobre mis pasos, me quería ir, pero al menos quería saber su nombre, aunque no tenía idea de para que diablos. Sentía la extraña necesidad de saber quien era. Avance por el pasillo escuchando como la madera del suelo crujía a cada paso que daba como si fuera una maldita película de terror… ¿porque ahora el pasillo se me hacía tan largo? Apuré el paso hasta llegar a la puerta de la habitación de la cual había salido prácticamente corriendo, asomé mi cabeza para verle exactamente en la misma posición en la que lo había dejado. En verdad se veía muy abatido como si le hubieran dado una sentencia de muerte o algo así, me acerqué a la cama con cuidado sin saber que hacer. Hablarle o simplemente dar media vuelta e irme.</p>
<p>   -Al menos dime tu nombre…- Murmuré con suavidad mientras me detenía a los pies de la cama, tampoco era tan tonto para acercarme más…prefería mantenerme fuera del rango de ataque.<br />
   -…No tienes porque saberlo…no me volverás a ver…- contestó mirándome nuevamente, clavándome unos fríos ojos azules los cuales hicieron que diera un pequeño paso hacia atrás.- ¿No querías irte? ¡Pues vete!- Me gritó sentándose de golpe sin quitar esos fríos ojos azules en los cuales se adivinaba un gran pesar.<br />
   &#8211; Cómo quieras…- Contesté con brusquedad cruzándome de brazos, está bien, el pobre sujeto estaba sufriendo, pero tampoco iba a aguantar que me gritara.- Trato de ser amable una vez y me gritas….pero bueno, será…- Me di media vuelta caminando hacia la puerta, por tercera vez…<br />
   &#8211; Michaelle(Micael)…- Me detuve sintiendo un intenso dolor en el pecho al escuchar ese nombre, ¿el porque?&#8230;aun no lo sabía.<br />
   -Bueno…hasta siempre Michaelle…- Le dije sin mirarle, pero también sin moverme. Le escuché el crujir de la cama y sus pasos que se acercaban.<br />
   &#8211; Tienes los pies clavados al…- Comenzó a hablar con un frío sarcasmo, pero lo interrumpí al darme vuelta rápidamente y besarle casi con desesperación.</p>
<p>   No pregunten, porque ni yo mismo lo sé. Simplemente necesitaba ese contacto, esos besos…a él. </p>
<p>   El beso siguió haciéndose más profundo y con cada vez más deseos. Williams no entendía su necesidad y Michaelle había quedado completamente descolocado ante aquel beso, no entendía mucho, pero sabía que si le había besado  era porque algo en su interior si recordaba su pacto tantos siglos atrás.<br />
   Sólo separaban sus labios para tomar aire antes de volver a unirse tan apasionadamente que parecía que quisieran fundir todo a su alrededor, Michaelle lo abrazó por la cintura con una mano acortando aun más la distancia entre ambos  mientras que con la otra acariciaba la espalda casi con devoción . Mientras que Williams el rodeaba el cuello con sus brazos acariciando sus cabellos y su nuca. Para ambos ya no había habitación, ni casa…ni tiempo, sólo ellos.<br />
Michaelle abrió los ojos un momento con la intensión de detener esto, no podía seguir si el otro lo hacía por simple necesidad y no por lo que en verdad importaba. Pero se detuvo al ver que el otro le miraba con una expresión que no veía desde hace siglos.<br />
   -Williams…- Susurró sorprendido ante esto.<br />
   &#8211; Dije que volvería….lamento haber demorado tanto.- Contestó el otro con una voz aterciopelada y seria, aunque era la misma voz del muchacho impertinente de antes, sonaba completamente diferente.<br />
   -¿Qué pasará con el Williams de esta era?- Preguntó algo inquieto de haber sacrificado un alma inocente sólo por su deseo de encontrarse nuevamente.<br />
   &#8211; Este Will  al igual que los anteriores he sido yo a la espera de que me encontraras…Lo que conociste no fue más que una cáscara que protegía mi verdadera conciencia…- Sonrió con total dulzura pegando su frente con la contraria.- Hemos esperado tanto tiempo para volver a estar así…cuantas vidas, dos, tres… ¿veinte? Ya ni lo recuerdo, pero has esperado en la inmortalidad bastante tiempo y sólo…- Se le quebró la voz mientras le volvía a abrazar.- Lo siento tanto…lamento haberte encadenado a esta existencia de total oscuridad.<br />
   -No, no tienes porque disculparte, necesitábamos hacer esto para poder volvernos a ver en una era en la cual no seamos cazados como animales. Tú me amarraste a la inmortalidad, pero yo te condené a morir  una y otra ves en tus vidas de mortal…en verdad lamento el no haberte podido encontrar antes… En estos siglos he muerto varias veces y hasta he ido a la guerra…y a ambas guerras mundiales buscándote…pero al fin nos hemos encontrado…- Le decía entre besos y caricias llenas de nostalgia y cariño.</p>
<p>Volvieron a fundirse en un beso, un beso que había esperado siglos para dar. Por fin ángel y demonio podían amarse en una época que no los cazaría, ni los juzgaría….un era que ni siquiera creía en ellos.</p>
<p>Fin.-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/a-glass-of-wine-please/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>17</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Muerte de un Chapero</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/</link>
		<comments>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 12:38:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nayra Ginory</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fanfics]]></category>
		<category><![CDATA[Originales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.yaoiadiccion.net/?p=733</guid>
		<description><![CDATA[1ª  noche: 11 de febrero 1ª  noche: 11 de febrero2ª noche: 12 de febrero 3ª  noche: 13 de febrero 4ª  noche: 14 de Febrero. Epilogo: 5ª  noche. Un año después. Rubén se subió un poco más el cuello de su abrigo y aprovechó para exhalar el aliento en la palma de sus manos. Se había [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'>1ª  noche: 11 de febrero</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>1ª  noche: 11 de febrero</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/2/">2ª noche: 12 de febrero </a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/3/">3ª  noche: 13 de febrero </a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/4/">4ª  noche: 14 de Febrero. </a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/5/">Epilogo: 5ª  noche. Un año después.  </a></li></ul></div>
<p style="text-align: left;">
<p>Rubén se subió un poco más el cuello de su abrigo y aprovechó para exhalar el aliento en la palma de sus manos. Se había dejado los guantes en casa y ahora empezaba a arrepentirse de no haber vuelto para a recogerlos. El aire cortaba y se arremolinaba en torno a sus rodillas, haciendo volar el bajo de su abrigo y pegando la tela de los pantalones contra la piel de sus piernas.</p>
<p>Una bolsa de plástico vacía voló a su lado arrastrada por la corriente de la que él mismo quería protegerse, seguida por otros ligeros objetos que se habían ido quedando en las aceras tras años de limpieza municipal ineficaz. Esta era la zona chunga de la ciudad, en la que los barrenderos hacían un servicio rápido y en la que la policía sólo hacía acto de presencia cuando era absolutamente necesario.</p>
<p>Intentando esquivar un condón usado que había en la acera casi se tropieza con una rata que comía de un cubo de basura volcado y parcialmente quemado. El animalito le miró con sus ojillos rojos antes de salir corriendo y entrar en las alcantarillas. Reprimió una mueca de asco al ver que un ejército de cucarachas asistía al mismo festín y siguió de largo.</p>
<p>Se cruzó con unas pocas personas en la calle, casi todos hombres. Era muy tarde en realidad, algo más de las doce, pero siempre había pensado que esa hora tenía algo de mágico y además él mismo acostumbraba a trabajar de noche. Sabía muy bien lo que estaba buscando, pero sólo una vaga idea de dónde encontrarlo, aunque no se le pasó por la cabeza preguntar por direcciones a alguno de los que se cruzaba por la calle: coreanos de ojos taimados, negros que trapicheaban en un callejón oscuro, un grupo de skin heads que golpeaban el asfalto con sus Dr. Martens. Rubén pasaba al lado de ellos fingiendo ser invisible, sabiendo que estaba en un lugar que no lo reconocía como propio.</p>
<p>Empezó  a sentirse algo más seguro cuando llegó a la calle de las putas. Aunque la explícita sexualidad de esas mujeres le intimidaba un poco, al menos sabía que allí no era un extraño. Varios hombres como él vagaban por la calle, andando o en coche, mirando la piel que se exhibía bajo las fría luz de las farolas. Varias de ellas se acercaron, susurrando sugerentes proposiciones en su oído, guiando sus manos hasta ciertas partes de su anatomía. Rubén se desembarazó de ellas con una tímida sonrisa y siguió de largo.</p>
<p>Se alejó de esa calle, encaminándose hacia un callejón oscuro. Bajo la entrada en forma de arco, había una farola con el cristal roto, cuya bombilla brillaba a intervalos con una luz que era más débil que el zumbido que producía. Un grupo de chicos estaba allí de pie, dedicándose a lo mismo que las mujeres de la calle de al lado, pero un poco más escondidos y con menos compañía.</p>
<p>Lo que vio allí fue una gran decepción, ninguno de ellos respondía a lo que él estaba buscando: uno era muy alto y desgarbado, otro demasiado delgado, otro tenía el tronco muy corto en relación a unas piernas larguísimas, el último era un transexual.</p>
<p>Se paró a unos metros del grupo, los brazos colgando laxos a los lados del cuerpo en un gesto de elocuente decepción. Los chicos lo miraron, percatándose al final de su presencia y se dispuso a darse la vuelta e irse antes de llamar más la atención. Justo en ese momento oyó el ronroneo de un coche y un deportivo negro tomó la curva y paró cerca de él, junto a la acera. En su interior había un joven. Se inclinó sobre su asiento, como si estuviera despidiéndose del conductor y luego salió. Rubén lo siguió con la mirada: sus perfectas proporciones, su porte elegante, su caminar tranquilo, su hermoso rostro. Parecía un dios griego esculpido en mármol que había cobrado vida gracias al fuego de Prometeo. Se unió a los demás prostitutos y se apoyó en la farola. Se subió el cuello de la chaqueta, ocultando la parte inferior de su rostro, y encendió un cigarrillo, protegiendo la llama del mechero en el hueco formado por sus manos. Inhaló el humo y luego lo expulsó, dejando que el aliento de sus pulmones se mezclara con el gélido aire de la ciudad.</p>
<p>Durante todo el rato, Rubén lo había estado contemplando, hasta que sus pies se movieron de nuevo y sus pasos se dirigieron hacia él.</p>
<p>Al ver que al final el extraño se unía a ellos, los chaperos se le acercaron y le rodearon como un grupo de chacales en espera de una presa. Rubén permitió que se acercaran, dejándose mirar por ellos y mirándolos a su vez.</p>
<p>—Hola guapo, ¿has venido a divertirte? —el chico delgadito, que se llamaba Manu, se acercó frontalmente, dejándole estudiar su rostro—. Porque si es así, yo soy el que mejor puede atenderte.</p>
<p>—¿Ah, sí? —el hombre rodeó a Manu, admirando su cuerpo—. Me parece que no, no eres lo que estoy buscando, en cambio tú… —miró al que estaba junto a la farola, que aún se fumaba su cigarro con tranquilidad. Era el único que no se había acercado. Rubén se permitió un estudio más de cerca, bajando su mirada por ese cuerpo perfecto con un pausado deleite del que no se creía capaz—. Tú sí que lo eres.</p>
<p>El joven lanzó el cigarrillo, que fue a caer en un charco de agua, chisporroteando brevemente mientras su llama se apagaba. Se separó de la farola con parsimonia y se colocó frente a Rubén con un aire altivo y confiado. Se dio una vuelta completa, con los brazos en cruz, dejando que el posible cliente le mirara.</p>
<p>—¿Te gusta? —inquirió cuando volvió a estar frente a él.</p>
<p>Rubén asintió.</p>
<p>—¿Te han dicho alguna vez que tu cuerpo tiene unas proporciones perfectas?</p>
<p>Se oyeron alrededor un par de risitas, no era el comentario más común.</p>
<p>—Me lo tomaré como un cumplido —el prostituto esbozó una curiosa sonrisa—. ¿Quieres o no?</p>
<p>Rubén asintió.</p>
<p>—Entonces no hay nada más que hablar, ¿no? Cuarenta por chupártela, cincuenta si quieres follarme. Y con condón, que si no, no hay trato.</p>
<p>—Está bien. Vamos.</p>
<p>Caminaron un rato sin hablar, saliendo de esa parte de la ciudad para entrar en el casco viejo. Tras unos minutos de paseo, se pararon frente a un portal y Rubén sacó unas llaves. La puerta de madera estaba carcomida y crujió levemente cuando se abrió.</p>
<p>—Pasa.</p>
<p>El zaguán era oscuro y estaba sucio. El final del pasillo se abría hacia unas escaleras estrechas y en muy mal estado.</p>
<p>—¿Vives aquí? —preguntó al fin el prostituto.</p>
<p>—Ajá —subieron varios pisos hasta llegar al ático. Era un edificio viejo y no tenía ascensor, seguramente por eso sería lo más barato—. Ya sé que es un poco cutre —dijo como disculpándose mientras abría la puerta—, pero a mí me gusta.</p>
<p>El chico entró y se encontró en un cuarto en tinieblas rodeado por extrañas figuras, como si la oscuridad estuviese poblada por siniestras amenazas, pero al ir encendiéndose las luces pudo ver que no eran más que estatuas y esculturas, en diferentes estados de composición. El ático era un loft, amplio y con grandes ventanales, pero estaba en muy mal estado. El papel de las paredes estaba desprendiéndose y olía un poco a moho y a humedad.</p>
<p>—Pues sí que es cutre.</p>
<p>—Ya, bueno —Rubén se quitó el abrigo que llevaba y se puso un suéter de lana—. Dicen que un poco de decadencia es buena para una artista.</p>
<p>—¿Eres escultor?</p>
<p>—Ajá. Este no es sólo mi piso, también es mi taller. No me has dicho tu nombre.</p>
<p>De repente, notó que de nuevo su cliente le estudiaba con la mirada, e inexplicablemente se puso nervioso.</p>
<p>—No suelo decírselo a mis clientes.</p>
<p>—Yo me llamo Rubén.</p>
<p>Asintió, muchos hombres le decían su nombre para que lo gimiera mientras se lo follaban.</p>
<p>—Muy bien, ¿y entonces?</p>
<p>—¿Entonces qué? Ah, sí claro. Perdona —le lanzó una sonrisa—. Lo siento, hace un poco de frío aquí, pero he encendido la estufa al lado de la cama —le señaló un estructura de madera donde descansaba un colchón desfondado, cubierto por una sábana blanca—. Desnúdate, por favor.</p>
<p>Se dispuso a hacer uno de sus célebres stripteases, pero se sorprendió al ver que el otro se daba la vuelta y empezaba coger unas herramientas  que había dentro una taza de cerámica. Le miró por encima del hombro.</p>
<p>—¿Aún no has empezado? ¿Te da vergüenza desnudarte?</p>
<p>—No que va, es sólo que pensé que… que a lo mejor querías mirar.</p>
<p>El hombre le dio la espalda de nuevo, así que se despojó de su ropa sin más preámbulos. Cuando sólo le quedaba la ropa interior se sentó en la cama a esperar que terminara.</p>
<p>El escultor volvió a mirarle.</p>
<p>—Levántate.</p>
<p>—¿Qué?</p>
<p>—Que te levantes, por favor —Rubén se acercó a él, con una sonrisa de total naturalidad, como si estuviera haciendo lo más normal del mundo.</p>
<p>—¿No prefieres que esté tumbado? —empezaba a sentir que algo no iba como debía. Rubén negó con la cabeza—. No serás uno de esos raritos, ¿verdad? Si me vas a follar, prefiero que sea algo convencional.</p>
<p>Rubén rió mientras caminaba alrededor de él, observando su cuerpo con el detenimiento de quien está decidiendo si comprarse o no un sofá. El joven se sintió estudiado de nuevo, como si esos ojos pudieran ver más allá de su desnudez. Se ruborizó bajo ese escrutinio, aunque no percibía en él ninguna intención lujuriosa</p>
<p>—No, no soy ningún rarito —se alejó de nuevo y lo miró desde la distancia—. Pero es verdad que lo que te voy a pedir no es muy convencional.</p>
<p>Se sentó en la cama y le indicó al otro que se sentara a su lado. El chico se tensó, esperando un contacto que no llegó. El hombre se limitó a apoyar sus manos en los muslos.</p>
<p>—Aún no te he explicado muy bien de qué va todo esto y tú me estás malinterpretando, pero eso es culpa mía —le miró a los ojos—. No te he contratado para tener sexo contigo.</p>
<p>—¿No quieres follar? —el prostituto le miró con los ojos muy abiertos</p>
<p>—No.</p>
<p>—¿Por qué no? —su voz delató un ligero tono a orgullo roto—. ¿No te gusto?</p>
<p>Rubén esbozó una melancólica sonrisa.</p>
<p>—Eres muy hermoso, si eso es a lo que te refieres, y esa es la razón por la que estás aquí. Así que sí, me gustas, pero no en ese sentido. Ven —se puso de pie y caminó hacia una mesa que había en el centro de la habitación.</p>
<p>Una vez allí, el hombre le descubrió una pequeña estatua de arcilla que había sobre ella. Parecía más bien el esbozo de una escultura, pues sus formas estaban difusas, carentes de detalles concretos. Representaba a un hombre tumbado de costado, como dormido, pero en una posición a todas luces incómoda. En su rostro crispado se leía enfado, rabia y una pena muy profunda. Esbozo o no, ya estaba cargado de significado.</p>
<p>—¿Qué es?</p>
<p>Rubén se apoyó en el respaldo de una silla, mirando al boceto fijamente.</p>
<p>—Es un proyecto de clase. Mi profesor de escultura cree que si no conocemos los fundamentos de la escultura clásica, no podremos dominar los nuevos conceptos. Un punto de vista interesante —le guiñó un ojo—. En todo caso, quiere que realicemos una escultura neoclásica en mármol y tomemos un tema de la mitología griega para ello.</p>
<p>—Pero esto es arcilla, ¿no?</p>
<p>—Sí, claro. Esto es sólo un boceto, para luego esculpir la definitiva, que será de tamaño natural. Pero, ¿sabes? No consigo hacerla del todo bien, no estoy satisfecho con el resultado.</p>
<p>—¿Por qué no? A mí me parece bonita.</p>
<p>—Bonita —Rubén bufó—, no debe ser bonita, debe ser…, debe parecer real, en movimiento, viva… Pero no lo consigo. Por eso estás aquí. Necesito un modelo.</p>
<p>—¿Un modelo?</p>
<p>—Sí, alguien real en quien basar mi escultura, alguien de carne y hueso, alguien imperfecto.</p>
<p>—Yo no soy imperfecto —se quejó el chico.</p>
<p>—Claro que lo eres, todos lo somos, eso es lo que nos hace especiales, únicos. Necesito a alguien de verdad que le de a mi escultura imperfecciones y defectos que lo hagan parecer único a él también.</p>
<p>—¿Y qué tendría que hacer?</p>
<p>—Nada —Rubén se encogió de hombros—, sólo tumbarte en la cama y posar para mí cada noche.</p>
<p>—¿Cómo que cada noche?</p>
<p>—Bueno, si aceptas el trabajo necesitaré que vengas varias veces, hasta que termine el boceto.</p>
<p>—¿Por cuánto rato?</p>
<p>—Un par de horas cada noche. ¿Cuánto me cobrarías por eso? ¿Cien euros? —ofreció.</p>
<p>—No lo sé, nunca me habían pedido algo así —el prostituto pareció dubitativo un momento. Cien euros por no hacer nada más que estar tumbado un par de horas era una agradable variación de su rutina.</p>
<p>—Entonces, ¿trato hecho? —el escultor le ofreció una mano, con un ligero atisbo de ansiedad, como si pensara que el otro no aceptaría.</p>
<p>El chico se la estrechó, devolviendo la sonrisa.</p>
<p>—Trato hecho.<br /><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.yaoiadiccion.net/2010/03/muerte-de-un-chapero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

