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	<title>Yaoi Adicción &#187; Videojuegos</title>
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	<description>yaoi para las masas adictas</description>
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		<title>Cursed Feeling</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Mar 2009 20:56:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Yuki Kuroi</dc:creator>
				<category><![CDATA[Final Fantasy fics]]></category>
		<category><![CDATA[Cloud]]></category>
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Cuando se despertó de golpe bajo el manto nocturno de la madrugada, aún no se reponía de la visión de su sueño y de lo que había sentido dentro de este; la extraña sensación y el pesar repercutían en su pecho, además del cosquilleo de aquellas frías manos en su mejilla. Todo eso, sumado a [...]]]></description>
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<p>Cuando se despertó de golpe bajo el manto nocturno de la madrugada, aún no se reponía de la visión de su sueño y de lo que había sentido dentro de este; la extraña sensación y el pesar repercutían en su pecho, además del cosquilleo de aquellas frías manos en su mejilla. Todo eso, sumado a su reacción final, lo tenía atolondrado.<br />
“Sólo fue un sueño” se repetía, “sólo fue un sueño”. Un sueño que le traía a la mente viejos y dolorosos recuerdos de antaño, que él se esforzaba por borrar cada día.<br />
Pero la herida ya estaba hecha, el sueño la había abierto otra vez y se encontraba con el corazón ardiendo dolorosamente. Poco a poco el aire le fue devolviendo el alma al cuerpo y su herida abierta ya no dolía tanto, sólo le punzaba el recuerdo de ese sueño.<br />
Miró hacia el horizonte, que se abría lentamente al amanecer y suspiró hondo. Tomó su espada y se la colgó a la espalda, mientras miraba por sobre el acantilado la imagen solitaria de su pueblo natal, que le esperaba al final del trayecto.<br />
“Volví a Nibelheim”, pensó, y al instante reanudó la caminata del día anterior.<br />
“Nibelheim”… sí, Nibelheim; aquel pueblecito rural que se encontraba al pie de la gran montaña y que había sido destruido sin piedad por un ser enloquecido; un ser al cual admiraba casi ciegamente y que le entregó todo de sí; un ser de mirada penetrante, sonrisa amigable y cabellera plateada. Ese ser… que le quitó lo que más quería.<br />
“… … … … …Sephiroth”; y la punzada dolorosa volvía.</p>
<p>Al llegar a Nibelheim notó algo extraño. Desde el centro del pueblo se veía una pequeña estela de humo como si alguien hubiese apagado una fogata hace muy poco tiempo, llamándole mucho la atención.<br />
Con cautela, se acercó hacia ese sitio, y cual no sería su sorpresa al ser embestido por una rojiza silueta que le dejó de costado sobre el piso. Y cuando ambos individuos iban a atacarse, se detuvieron abruptamente.<br />
– Disculpa… – le dijo el tipo con la capa roja, la cual le cubría la mitad del rostro. Sobre su frente llevaba una venda del mismo tono que su capa, y que era cubierta levemente por unos gruesos mechones negros. – No sabía que eras tú….  – concluyó.<br />
El individuo guardó su pistola, que había sacado en la embestida, y se acercó alrededor de la apagada fogata, mientras el otro se levantaba con calma.<br />
– Siempre con la guardia en alto, Vincent. – le decía, a la vez que se le acercaba.<br />
– Y tú, tarde como de costumbre, Cloud. – respondió Vincent, con aquella voz tan apagada y profunda, carente de toda emoción.<br />
Cloud esbozó una triste sonrisa, el cansancio del día anterior, la dormida en la intemperie y el mal sueño lo tenían un poco decaído. Vincent lo notó.<br />
– ¿Qué te sucedió? – le dijo – Se supone que llegarías antes del amanecer.<br />
–  Tuve un percance y al final me venció el sueño camino hacia acá, eso es todo. –  respondió sin ánimo alguno.<br />
– Hmmmm….<br />
Silencio. Vincent sólo le miró de reojo. Sabía que había otro motivo para esa mirada triste y ese aire solitario. Sabía que algo agobiaba a Cloud y le hacía sufrir internamente. Sin embargo, no quiso presionarlo con el tema y solamente se levantó de su lugar, para empezar a caminar.<br />
Cloud alzó la vista.<br />
– Es mejor que empecemos con nuestro trabajo ahora. – le dijo Vincent, sin mirarlo.<br />
– ¿Qué has averiguado?<br />
– Casi nada… sólo lo que me dijiste por teléfono, más los rumores que he oído camino hacia acá.<br />
– ¿Rumores?<br />
–… … Sí. Escuché que un grupo de hombres, formalmente vestidos, estaban preguntando por sucesos raros ocurridos recientemente, además de haber mandado a otras personas a investigar esta área.<br />
– ¿Turkos?&#8230; ¿Acaso la corporación Shinra está activa? ¡Pero si Rufus está muerto!<br />
– Aunque el presidente esté muerto, por alguna extraña razón la organización secreta sigue trabajando. Hmmm… realmente es extraño.<br />
Y realmente era extraño. Cloud aún recordaba como un año atrás la compañía Shinra había sido disuelta, luego del infortunado final de su joven presidente y como Sephiroth había tomado partido de esa situación. Pero a pesar de que ambos hechos se encontraban tan alejados, grabados tan sólo en su memoria, le parecía inverosímil que todo se estuviera repitiendo.<br />
Se separaron cerca de la mansión. Vincent tenía pensado investigar bien la zona y así comprobar ese extraño rumor que le había llegado a Cloud  por boca de Yuffie, hace tan sólo unos pocos días atrás. Pero, más que por el rumor, era por Cloud, quien había decidido investigar por su propia cuenta, y no quería dejarlo solo en este asunto, aunque todo terminara siendo  una absurda mentira.<br />
Cloud aún no estaba recuperado desde la última vez, desde aquella batalla contra ese hombre cuyo nombre nadie quería volver a pronunciar, y que, no obstante, era imposible no decir. Por lo tanto, todos tenían su atención puesta en Cloud, preocupados.<br />
Después de aquella vez, cuando todos se habían enfrentado contra Sephiroth, el más afectado con la victoria de la batalla fue Cloud; y desde entonces… su personalidad se volvió más triste y distante.</p>
<p>Cloud ya había ingresado en la mansión cuando su cuerpo recibió un extraño escalofrío. Asustado, dirigió su mirada en distintas direcciones, sin resultado alguno. Al parecer se encontraba solo en aquel viejo lugar.<br />
Registró cada habitación y estancia, sin olvidar ni un rincón siquiera, hasta que al final sus pasos lo dirigieron hasta la entrada del subterráneo. Tembloroso abrió la entrada oculta y descendió por esa maltrecha escalera de caracol.<br />
Por cada paso que daba, los recuerdos le atormentaban y golpeaban su mente como fuertes latigazos: el laboratorio, el olor a químico; su amigo Zack tratando de sacarlo de allí, subiendo esa misma escalera; la batalla contra los soldados, la huída en la camioneta… … el trágico final de su amigo.<br />
Todos esos recuerdos le provocaron un fuerte dolor de cabeza, por lo que tuvo que sujetarse en la pared para no desfallecer. Este hecho le impresionó.<br />
“¿Qué me pasa?” pensó “¿Por qué me siento así tan repentinamente?”<br />
– Tal vez porque estoy cerca. – se oyó una profunda voz que parecía inundar todo el lugar.<br />
Cloud ahogó una exclamación. Esa voz le era tan familiar.<br />
De inmediato, corrió escaleras abajo, atravesando el húmedo pasillo subterráneo. Necesitaba llegar al laboratorio secreto y comprobar si su corazonada era cierta, sin embargo se encontró con Vincent que se encontraba cerca de los tubos de experimentos. Este adivinó su decepción.<br />
– ¿Querías encontrarte con Sephiroth? – le preguntó sin rodeo – Tu cara te delata.<br />
Cloud se apoyó en uno de los libreros.<br />
– No. – respondió – Sólo que no esperaba que tú llegaras antes que yo… ¿Acaso no te habías ido a inspeccionar el otro lado?<br />
– Eso no importa, ¿o si?<br />
–… … … … … … … … no.<br />
Cloud observó el lugar; nada había cambiado en esa oculta biblioteca: los libreros parecían inmunes al tiempo, los libros aún tirados en el suelo tal y como recordaba desde su ultima visita y los gigantescos tubos de experimentos que parecían nuevos… ¿nuevos? Cloud se acercó casi de un salto hacia ellos, tanteándolos con miedo. Vincent lo miró de reojo.<br />
– Veo que también lo notaste – le dijo – Al parecer alguien ha estado usando este laboratorio.<br />
Cloud sólo guardó silencio y agachó la cabeza. No quería insinuar a ninguna persona.<br />
– Aún no tenemos alguna pista que nos guié sobre este asunto. – prosiguió Vincent – Así que no nos podemos adelantar a conclusiones.<br />
– Lo sé… Vincent…  – respondió con un denso suspiro.<br />
Y sin decirse nada más empezaron por registrar el viejo recinto. De pronto, Cloud encontró una extraña abertura oculta entre los estantes polvorientos del despacho y a su izquierda una pequeña llave que se asomaba desde un libro roto. Sin pensarlo demasiado intentó ingresar esa extraña llave en el agujero que estaba al frente suyo y al instante una puerta secreta se abrió. Sin dudarlo, ingresó.<br />
“Qué fácil” pensaba “demasiado fácil… acaso…”<br />
Cuando Vincent volteó para decirle algo a Cloud, éste ya no estaba y preocupado empezó a buscarlo por todas partes. Registró el mismo lugar en el cual Cloud había hallado la llave, sin encontrar nada. Presintió que algo raro ocurría; no podía su amigo desaparecer así como así. Y, seguido por un mal presentimiento, comenzó su búsqueda.</p>
<p>Cloud había caído en una trampa.<br />
Se encontró de pronto al frente de una larga escalera, oscura y húmeda. Al fondo, un suave aroma le embargaba la nariz, a la vez que una cálida y profunda voz le daba la bienvenida.<br />
De golpe, Cloud se detuvo ante la entrada de la habitación, no por la voz que le recibía sino por la escena que le rodeaba.<br />
“Esto… es igual a mi sueño” y la punzada dolorosa volvía. El lugar, el olor… todo era semejante a su sueño, así que sabía lo que venía. Entonces, a la espera de lo que vendría, desenvainó la espada desde la espalda y caminó hacia el centro.<br />
Una sonrisa repletó la zona.<br />
– Veo que aceptaste mi invitación… y no lo digo por tu sueño. Lo digo por la llave. – se oyó esa profunda voz.<br />
– Me lo supuse…<br />
– Entonces… ¿Por qué procediste?<br />
– Quería comprobar si mis sospechas eran ciertas.<br />
Un silencio los embargó, más la sonrisa de aquella silueta resonó en ese lugar.<br />
– ¿De verdad?<br />
La paciencia de Cloud comenzaba a disiparse. No estaba de humor para jueguitos. No debía darse el lujo de que su sueño se repitiera, aunque deseaba que tan sólo hubiese sido eso… sólo un sueño.<br />
Pero la situación era demasiado real, la pesadilla volvía y le dolía el pecho. Y aunque tratara de negarlo, el dolor se hacía más intenso.<br />
No aguantaría esa situación por mucho tiempo.<br />
– ¿Acaso no te convences, Cloud? –  la voz se sentía muy cerca.<br />
Cloud se puso en guardia.<br />
– ¡Sal de dónde estés! ¡Termina el juego ya! ¡Sé que eres tú!<br />
El corazón de Cloud latía rápidamente.<br />
– Veo que estás nervioso.<br />
– … … … …<br />
– Sí sabes quien soy… ¿Por qué no dices mi nombre? ¿Acaso me tienes miedo?<br />
Silencio. Cloud se encontraba demasiado nervioso.<br />
– ¡Jamás te he tenido miedo! – dijo al fin – ¡Si realmente eres el verdadero Sephiroth, dame la cara!<br />
– Por supuesto… Cloud – la voz provenía desde su espalda y de un brinco el joven volteó, empuñando su espada.<br />
Allí había una silueta que poco a poco se la fue acercando. Cloud retrocedió sorprendido; reconocía cada parte de ese ser: el largo abrigo oscuro, la insignia de SOLDIER en su cinturón, el pecho descubierto (atravesado, tan sólo, por dos delgadas correas de cuero); la larga cabellera plateada; la “Masamune”, una katana de casi 2 metros de largo, empuñada en su mano derecha… no había duda: era ÉL.<br />
– Se-sephiroth… – murmuró.<br />
Sephiroth le sonrió, oscura y amigablemente, mientras sus ojos se posaban completamente en la figura esbelta y fuerte de Cloud. Luego, habló:<br />
– Ha pasado mucho tiempo… Cloud. – su tono de voz parecía casi provocadora y su mirada revelaba sus oscuras intensiones.<br />
– ¿¡Por qué!? – exclamó Cloud, desconcertado – ¡Creí que estabas muerto! ¡Te vi morir hace un año!<br />
Sephiroth meneó la cabeza con un dulce gesto y sonrió.<br />
– ¿Eso creíste? ¿Pensaste que ese era mi fin? ¿Nunca te preguntaste por qué te traje a un duelo privado, luego de que ustedes me derrotaran? – se acercó a él, lentamente y prosiguió: – Cloud… dejé que me vencieras a propósito para que todos se confiaran… – le colocó una mano en la mejilla – Para tenerte de nuevo aquí…<br />
Cloud alejó la mano de un manotón.<br />
– ¡No juegues! – le dijo, enfadado.<br />
– No juego, Cloud. Tú llevas las células de la madre igual que yo, así que mientras tú existas… volveré.<br />
– ¡Basta! ¡Ahora te derrotaré definitivamente!<br />
– ¿Ah, sí? ¿Quieres pelear tan pronto? Tonto… no has cambiado nada.<br />
– ¡Cállate!<br />
– De acuerdo… pero esta vez no perderé a propósito, querido Cloud.<br />
Sephiroth dio la señal de partida al colocarse en posición de ataque. En tanto, Cloud no daba crédito a esa situación, pues creía que la herida ya había desaparecido. ¿Acaso no fue Sephiroth la persona más importante de su vida? Y dejando ese dolor de lado, se atrevió a dar el primer golpe.<br />
Mientras la batalla empezaba, repitiendo, sin remedio, la escena de un año atrás, los recuerdos volvían a la mente de Cloud. ¿Cuánto había pasado desde que él ingresó a SOLDIER? Era tan sólo un chiquillo de 14 años cuando se había alistado. Él quería ser un soldado de clase A, como Sephiroth, a quien admiraba profundamente, por eso tomó esa decisión.<br />
Allí conoció a Zack, un joven soldado de primera clase, que no sólo era su superior, sino que, además, era la mano derecha y amigo de Sephiroth. Entre ambos creció una fuerte amistad que se fue consolidando con los años. Y no tardó mucho en ser presentado delante de Sephiroth, y éste, son su aire amigable, le dio la bienvenida al grupo.<br />
Al poco tiempo, Cloud empezó a sentirse más cercano a Sephiroth que a Zack, y lo atribuía a su gran admiración. Sin saberlo, inconscientemente, se trataba de negar lo que poco a poco su corazón comenzaba a experimentar.<br />
Y Zack al parecer lo sabía, insinuándoselo en forma de broma cada vez  que podía. Pero Cloud lo negaba, un poco enrojecido, riendo a la par con su amigo. Hasta que un día, al poco tiempo de cumplir los 16 años… ….<br />
Cloud había resultado herido en una misión de rutina, y llevado por Zack de vuelta a la base. Cuando el joven reaccionó, no fue la cara de Zack la que apareció ante él sino la de Sephiroth. Al verlo, su corazón se inquietó.<br />
– Hasta que reaccionaste – le dijo Sephiroth con aire de reproche – ¿Cómo es posible que te hayan herido de esa manera? Si quieres ser un soldado de primera clase, no debes cometer esa clase de errores.<br />
Cloud agachó la cabeza. Lo que menos quería en esos momentos era recibir un regaño de su parte.<br />
– Pudiste haber muerto… y si sigues a ese ritmo, es mejor que te retires de SOLDIER. – y se dispuso a marcharse.<br />
– ¡¿Y sólo a eso has venido?! ¿A reprocharme?<br />
Cloud se levantó de la camilla en ademán de seguirlo, pero el dolor de sus heridas se lo impidió.<br />
Sephiroth lo miró por sobre el hombro.<br />
– No te muevas – le dijo – Se te puede abrir la herida.<br />
– Sé que no debo cometer errores… ¿Pero acaso tú no los cometiste cuando eras un cabo raso?<br />
– No.<br />
– No te creo… Además, tú no estabas allí… así que no sabes que fue lo que realmente pasó…<br />
– Recuéstate, tu herida…<br />
– ¿Y que te importa mi herida? Tú solamente me ves como un soldado más; una pieza que debe ser perfecta para el escuadrón.<br />
Sephiroth volteó desconcertado. Nunca Cloud le había tratado de esa manera.<br />
– ¿Qué no me importa? – se acercó pesadamente, con algo de enfado, pero no lo intimidó. Prosiguió: – Cloud… ¿Cómo puedes decirme eso? ¡Siempre me he preocupado de mis soldados y no por ser una “pieza más” como tú dices!<br />
– Siempre te he admirado, Sephiroth, pero aquí adentro he escuchado mucho sobre ti. Ahora mismo hay soldados que piensan que eres frío y manipulador; que te da lo mismo las bajas que sucedan en una misión mientras los que murieran no fueran “indispensables”.<br />
– Cloud…<br />
– ¿Y sabes por qué tengo esta herida? Por pelearme con uno de estos soldados. Me hirió por defenderte. Me hirió para que me “diera cuenta” de que clase de persona eras… y con lo que me dijiste, lo confirmaste.<br />
– ¿Sólo por eso? Cloud… No me mal interpretas como ellos lo hacen, pero en el campo de batalla hay que mantener la sangre fría o pierdes. Ahora…dime quien fue el idiota que te hizo eso.<br />
– Entiendo eso… pero no te voy a decir quien fue. ¡Qué más te da!<br />
– ¡Cloud, por favor! ¿Por qué crees que vine a verte al enterarme de que estabas herido? ¡¿Sólo para reprocharte?!<br />
Sephiroth se le acercó aún más, haciendo que Cloud retrocediera hasta la pared. Lo tenía acorralado y nervioso.<br />
– Cloud… siempre me preocupo por todos, que no lo demuestre es otra cosa. ¿Alguna vez me has visto tratando mal a alguien? ¿Te he tratado mal?<br />
– No.<br />
– ¿He abandonado a mis solados, a Zack o a ti?<br />
– No… – y Cloud agachó la cabeza.<br />
– Entonces… ¿Por qué le crees más a ellos que a mi?<br />
–… … No lo sé.<br />
– ¿Me crees capaz de hacer algo malo?<br />
– No… pero… Últimamente nos has estado evadiendo. Zack me dijo que no me preocupara, sin embargo…<br />
– Cloud…<br />
– Tu frialdad a veces me daña… Sephiroth.<br />
Sephiroth colocó una mano sobre la mejilla de Cloud, dejándolo inmóvil y sin saber que hacer.<br />
– ¿Sabes por qué vine? – le susurró.<br />
– No… – respondió con voz temblorosa; esa mano en su rostro lo tenía nervioso.<br />
– Porque me tenías preocupado. Porque pensé que tu herida era mucho mas grave. Y si te dije eso, era sencillamente porque no sabía que decirte…<br />
Acercó su rostro hacia él, casi al punto de rozarse la nariz y la mano que le sujetaba la mejilla, ahora le acariciaba el cabello suavemente.<br />
– Sephiroth… – y cerró los ojos. Esa caricia que no se esperaba lo tenía con el corazón agitado, a punto de colapsar.<br />
– Tal vez no pueda preocuparme de ellos como me preocupo de Zack y de ti… sobre todo de ti…<br />
– Sephiroth… por favor… ¡Si tienes algo que decirme, hazlo ya! – le decía Cloud mientras sus manos se aferraban a ese oscuro traje – ¡Esta situación me incomoda, porque yo…! Yo…<br />
Sephiroth esbozó una sonrisa, sin aviso alguno depositó los labios sobre los del joven, los cuales correspondieron luego de un segundo de impresión. Cloud no creía lo que sucedía; jamás habría pensado que aquello ocurriría. Y más que rechazarlo, lo aceptó sin duda alguna, abrazándose a él casi de inmediato.<br />
¿Cuántas veces se repitió ese momento? ¿Cuántas veces Sephiroth lo citaba al despacho, con cualquier excusa, sólo para tenerlo en sus brazos y devorarlo a besos?<br />
Cloud lo amaba y se entregaba a él cada noche sin medida. Y hubiese seguido así, amándose secretamente, si no fuera por ese oscuro día.<br />
El día en que Sephiroth inundó a Nibelheim en llamas.</p>
<p>Cloud seguía peleando contra Sephiroth; de nada serviría que su mente trajera de vuelta esos recuerdos que tanto lo lastimaban… ¡Cómo deseaba que nada de eso hubiera ocurrido!<br />
Y sus recuerdos lo traicionaron. Fue a causa de estos que perdió la concentración en la batalla y no vio venir el contraataque de su rival, que le voló la espada y lo dejó tumbado contra el piso.<br />
Cloud había perdido.<br />
– Ríndete – le decía mientras se acercaba – No puedes contra mí.<br />
– ¡Jamás me rendiré y menos contra ti! – respondió Cloud, tratando de incorporarse sin resultado. Por alguna razón su cuerpo no respondía.<br />
– ¿Sorprendido? Mientras peleábamos te lancé un hechizo paralizante. ¿Ahora te rindes?<br />
– ¡Nunca!<br />
La katana de Sephiroth cayó al suelo y su mano tomó el rostro de Cloud por el mentón, acariciando con el pulgar sus labios. Al instante, Cloud recordó la sensación fría de esos dedos en su mejilla dentro de su sueño y cerró los ojos.<br />
“Hasta aquí llegaba mi sueño… Qué esto sea un sueño”; pero no era así. Sephiroth había depositado los labios en contra los suyos, fuertemente. Se alejó tan sólo un poco y sonrió.<br />
Cloud estaba desconcertado.<br />
– Sephiroth… – murmuraba – ¿Por qué?<br />
Luego de sonreírle, Sephiroth lo empujó contra el suelo quedando encima de él, sujetándole las muñecas. Cloud intentó forcejear.<br />
– ¿Qué haces?<br />
– He ganado – le dijo – Así que eres todo mío.<br />
Sephiroth alcanzó la katana (al reincorporarse sobre Cloud), confiado de que no iba a huir a causa del hechizo, mientras que su otra mano acariciaba el rostro, el cuello y el cuerpo de Cloud.<br />
– ¿Qué vas a hacer? – preguntó Cloud, preocupado.<br />
Sephiroth sólo le sonrió y al instante sintió el filo de la katana en su mejilla y en su cuello.<br />
– No te voy a matar, si eso temes – le susurró, colocando la hoja de su katana por debajo del chaleco del joven, rasgándolo de un fuerte tirón ascendente. De inmediato, Cloud sintió el frío del filo por si pecho descubierto, hasta llegar al pantalón, donde Sephiroth propinó un suave corte.<br />
– ¡Estás… loco! – le gritó al adivinar sus intensiones.<br />
– No lo sé. – Respondió mientras tiraba la katana hacia un costado y se le acercaba al cuello –… (Tú me tienes así).<br />
Cloud sintió los fríos labios de Sephiroth jugueteando en su cuello, en su pecho, en su vientre, en su cadera….<br />
– ¡Suéltame! ¡No sigas!&#8230; ¡Me las vas a pagar!<br />
Pero Sephiroth parecía no escuchar y mientas más se resistía, más lo deseaba. Y gracias al corte que le había dado al pantalón, pudo desgarrarlo sin mucho problema, alarmando a Cloud quien intentaba detenerlo, débilmente.<br />
– Por favor… Seph…<br />
No había caso. Su voz casi ni se oía. El cuerpo de Sephiroth lo tenía atrapado y le hacía estremecer. Se encontraba demasiado nervioso.<br />
“Nunca pensé que terminaría así contigo”, pensaba.<br />
– Cloud… – le murmuró Sephiroth – ¿Cuánto tiempo ya?<br />
Sintió como los pulgares de Sephiroth jugueteaban en sus pezones, mientras la lengua recorría gran parte de su cuerpo. Luego las manos bajaron hasta sus muslos, afirmándolos, al tiempo que sus labios se apretaban en contra de estos, antes de separarle las piernas y dar una fuerte presión justo en el medio.<br />
Cloud gimió. ¿Hace cuanto que no le sentía así, succionando con fuerza y a la vez con dulzura? ¿Hace cuanto que sus manos no le hacían vibrar de esa forma? Sólo deseaba que todo eso fuera distinto, como antes, y no casi a la fuerza como ahora que estaba atrapado por culpa del paralizante. Pero… si Sephiroth no lo hubiera hechizado, ¿Habría huido? ¿Se habría resistido a esas caricias y esos besos? Ni él mismo lo sabía.<br />
De pronto, Sephiroth lo cogió de las caderas, levantándolo levemente y lo embistió  con fuerza. Cloud ahogó un grito, mientras sentía como una mano se aferraba a su virilidad y le hacía gemir de placer. No podía hacer nada en contra de eso.<br />
– Sephiroth… por… por favor… – jadeaba.<br />
– Relájate… ya eres todo mío…<br />
Cayó con todo su peso sobre Cloud, manteniendo el ritmo y la presión. Cloud seguía jadeando, pues aquel cuerpo lo apretaba por entero, rozándole en el lugar preciso y provocándole la misma sensación anterior. Además, Sephiroth lo tenía abrazado por debajo de la cintura, aferrándolo con mucha más fuerza.<br />
Y sin darse cuenta, había recuperado la movilidad de su cuerpo y se abrazaba contra él, siguiéndole el juego… el ritmo.<br />
– Se-sephiroth… – y apretó los dientes.<br />
– A-aún…te…amo… – le oyó susurrar en su oído.<br />
Sephiroth se estremeció y lo abrazó con fuerza, al tiempo que Cloud soltaba un leve grito, y su cuerpo caía hacía atrás extasiado.<br />
Y allí quedó, aturdido y exhausto.<br />
Levantó la mirada y se encontró con la imagen del antiguo Sephiroth sobre él; ese Sephiroth que le hacía sentir seguro y cálido. Pero al momento de querer tocar ese rostro afable, la imagen del Sephiroth actual quebró su última esperanza. Levemente sus dedos rozaron esos fríos labios, antes de cerrar los ojos y correr la cara.<br />
Sephiroth sonrió maléficamente.<br />
– ¿Estas llorando?<br />
Cloud le dio un empujón, apoyándose en un costado. Sephiroth se levantó.<br />
– ¿Por qué? – preguntó Cloud, en un tono furioso y apenado.<br />
Sephiroth le lanzó una manta que por allí había, y sin darle la cara, respondió:<br />
– Porque te amo… así de simple.<br />
– ¡¿Cómo puedes decirme eso?!<br />
En ese instante apareció Vincent, quien no pudo contener su sorpresa al ver a Sephiroth. Corrió hacia su amigo, que ya tenía la manta puesta, y le preguntó que había pasado; sin embargo este no respondió.<br />
Vincent se levantó seriamente, pero una mano lo detuvo. Volteó:<br />
– ¿Cloud?&#8230; Pero… ¿Por qué?<br />
Al instante, un golpe seco y exacto lo aturdió. Miró a Cloud sorprendido.<br />
– Perdóname, Vincent… – le dijo – pero esto es algo que debo solucionar por mi cuenta. – y dejó que su amigo cayera al suelo.<br />
Sephiroth volteó pensativo. No imaginaba que Cloud noquearía a Vincent de un certero golpe.<br />
– ¿Quieres más?<br />
Cloud recogió su espada.<br />
– Esto no te lo perdono.<br />
– ¿Quieres vengarte? – recogió la katana – Quiero verlo.<br />
La lucha comenzó de nuevo, más violenta que la primera vez. Cloud se sentía humillado y herido por lo ocurrido y descargó todo su dolor a través de los espadazos y cortes que le propinaba a su rival, quien alcanzaba a esquivar sólo la mitad.<br />
“Así es…” pensaba Sephiroth, “Sigue así…”<br />
Cloud trataba de no pensar en nada; no quería dar paso a las memorias que lo atormentaban, pero que era imposible negarlas.<br />
Una vez Sephiroth le había comentado que tenía miedo de lo que podría llegar a hacer, y si él, como su amigo, sería capaz de matarlo.<br />
“Nunca…” le había respondido Cloud “No podría…”<br />
“¿Seguro?”<br />
“Por supuesto… ¿Acaso tú me harías daño?”<br />
Sephiroth acarició se mejilla tan sólo con los dedos.<br />
La pelea continuaba sin tregua alguna. El recuerdo continuaba:<br />
“No lo sé…” le había dicho Sephiroth “Porque tengo miedo de mi mismo.”<br />
“Sephiroth… yo…” y se le lanzó a los labios.<br />
Cloud había recibido un corte, pero eso no impedía dar un feroz contraataque. Y las memorias se agolpaban en su mente.<br />
“Si alguna vez te hago daño, Cloud… ven y mátame.”<br />
“¡No!”<br />
“Yo sé que lo harás…”</p>
<p>Sintió el ruido metálico de la katana chocando contra el suelo; sintió que algo húmedo rodaba por su mejilla; sintió que su espada atravesaba algo blando… a la vez que algunas gotas de sangre caían sobre el piso. Levantó la vista.<br />
Sephiroth lo empujó con fuerza, mientras se sacaba de un golpe la espada que tenía incrustada en su vientre. Colocó una mano sobre la herida, intentando erguirse, mientras Cloud lo miraba atónito.<br />
La espada cayó al suelo.<br />
– ¿Ves que lo harías? – murmuraba Sephiroth, con dificultad. De su boca emanaba un poco de sangre.<br />
– ¿Por qué? – le decía Cloud – ¿Por qué las cosas tienen que ser así?<br />
– Porque cambié y tú intentaste ser el mismo de siempre. Porque tú no traicionarás a los tuyos para estar conmigo. No lo harás…<br />
Y antes de que Sephiroth cayera, Cloud lo sujetó con fuerza. Por un instante el que yacía en sus brazos era aquel Sephiroth de antaño del cual se enamoró.<br />
Unas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.<br />
– ¿Por qué? – musitaba mientras lo abrazaba.<br />
Sephiroth le acarició el rostro, removiendo esas lágrimas. Suspiró.<br />
– Cómo me hubiera gustado… ser el de antes… y no causarte el daño de ahora.<br />
– ¿No hay forma? – chilló Cloud – ¿No hay manera para que vuelvas a ser el de antes? ¿Mi… Sephiroth?<br />
– No… porque el daño está hecho… y no hay vuelta atrás. Además, cuando yo vuelva, tú no me amarás más…<br />
Poco a poco, Sephiroth comenzó a desaparecer. Cloud lo abrazó con fuerza, intentando que eso no sucediera. No quería que todo terminara así.<br />
– ¡No! ¡Quédate! ¡Yo… yo aún…!<br />
Sephiroth colocó un dedo sobre los labios, callándolo.<br />
– Silencio, Cloud… yo también, pero esto nos hace daño. Te hace daño.<br />
Y cuando se disponía a besarlo y perdonarle todo con ese beso, se le desapareció de sus brazos, y tan sólo alcanzó a sentir el roce de esos labios.<br />
– ¡SEPHIROTH!</p>
<p>Despertó de golpe sobre la cama. En sus brazos aún sentía el peso de aquel cuerpo, pero no recordaba lo que había soñado. Desde sus mejillas caían leves gotas que mojaron la sábana, al tiempo que Cloud se miraba las manos en busca de algo.<br />
– ¿Qué… fue lo que soñé? ¿Por qué me siento así?<br />
Se abrazó a sí mismo en busca de aquello que había perdido, a la vez que un leve “Sephiroth” se escapaba de sus labios.<br />
Y allí quedó, desconcertado y apenado, mientras una silueta le espiaba desde la ventana.</p>
<p><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;Fin&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</em></p>
<p><strong>Aclaraciones</strong></p>
<p>Bueno, me tomé la molestia de crear unas breves aclaraciones para comprender un poco lo que aquí se expresa. Veamos:</p>
<p><strong>Nibelheim:</strong> el famoso incidente. Lo que pasó es que Sephiroth lo destruyó por completo, luego de volverse loco al enterarse que él era sólo un experimento genético y sus memorias no existían. Cloud lo empezó a odiar desde ese día al ver cómo mataba al padre de su mejor amiga y su pueblo natal (incluida su madre quien pereció en el incendio).</p>
<p><strong>“Hace un año…”:</strong> Cloud se refiere a la batalla final del juego, cuando se supone que todos derrotan a Sephiroth en su forma real. Este fanfic lo sitúe un año después del juego y uno antes de la película.</p>
<p><strong>Madre:</strong> Cuando Sephiroth se refiere a que “ambos poseen las células de la madre” se refiere a que ambos llevan los genes de Jenova. Sephiroth a causa de que experimentaron con él antes de nacer (por lo que vendría siendo una clase de Clon) y Cloud porque lo reconstruyeron, luego de morir en Nibelheim, con dichas Células.</p>
<p><strong>SOLDIER:</strong> Así se le denomina a la élite militar que está bajo el control de la compañía Shinra. Aunque literalmente significa “soldado” (en inglés), sólo son siglas que representan a la élite.</p>
<p><strong>Shinra:</strong> es la compañía que sobreexplotaba los recurso naturales del planeta para ganar dinero (cuéntense una nueva…) y la encargada de sustentar los experimentos biológicos/químicos/genéticos del doctor Hojo, al fin de conseguir armas potentes o “cosas” convenientes monetariamente para la compañía. Luego de la muerte del presidente a manos de Sephiroth, su hijo Rufus toma el cargo hasta que lo pasaron por muerto después de una explosión que tuvo su oficina (al edificio le llegó un ataque fulminante).</p>
<p><strong>Turks (turkos):</strong> una especie de organización secreta, mitad espía, mitad fuerzas especiales que poseía la compañía Shinra, cuya prioridad era el bienestar del presidente de esta.</p>
<p><strong>Vincent:</strong> un ex – Turko que fue víctima de los experimentos de Hojo, mucho antes de que naciera Sephiroth. Es amigo de Cloud (se supone)… y lo puse de puro relleno.</p>
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		<title>Cristal Mind</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Mar 2009 19:38:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Tsuki Aoi</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Muñeca rota
     La historia esta basada en la canción  de una muñeca rota que no sabe que lo está, y del cómo los demás deciden ignorar la verdad para “no herirle”, pero sin embargo hay una que trata de mostrarle la realidad, para ayudarle a continuar, y se da cuenta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muñeca rota</p>
<p>     La historia esta basada en la canción  de una muñeca rota que no sabe que lo está, y del cómo los demás deciden ignorar la verdad para “no herirle”, pero sin embargo hay una que trata de mostrarle la realidad, para ayudarle a continuar, y se da cuenta de que ésta muñeca rota…ya no quiere avanzar, si es que eso significa que debe recordar.</p>
<p>Ella es una muñequita que no sabe qué hacer,<br />
Está siempre solita y no sabe el por qué</p>
<p>Ella va siempre sonriendo sin importar el dolor,<br />
Y donde quiera que la encuentres en ella verás sólo amor.</p>
<p>En las estrellas un día aprendió a encontrar,<br />
A los amigos que la vida le ha de negar.<br />
Mira al cielo riendo, siempre curiosa a saber,<br />
Que si al mirar las estrellitas, ellas la miran también.</p>
<p>En una noche de Septiembre algo terrible pasó,<br />
Mientras ella jugaba una sombra llegó…,<br />
No tiene caso preguntar lo que esa noche ocurrió,<br />
Pues es un secreto…que nadie contó…</p>
<p>Desde esa fría noche llegamos a creer<br />
Que la pequeña muñequita en si jamás querría volver,<br />
Pero ella nos sorprendió y confundió sin igual,<br />
Pues a pesar de todo…ella reía normal.</p>
<p>Sonriendo y riendo llegamos a olvidar<br />
Que los niños, aunque lloran, siempre lo han de ocultar,<br />
Y nuestra pequeña muñequita no fue la excepción,<br />
Pues una noche le vi sola, y sólo dolor demostró…</p>
<p>Desde aquel instante me le puse a observar,<br />
Y noté que sus sonrisas ya no eran igual…</p>
<p>Decidí una tarde ayudarle a enfrentar<br />
Los fantasmas de esa noche que no le quieren dejar,<br />
Sin embargo cuando con ella comencé a charlar,<br />
Pude notar con dolor…que ella no va a regresar…,<br />
Pues cuando le pregunté de aquella noche fatal,<br />
Ella respondió…que aquello jamás ocurrió.</p>
<p>Ella finge ir sonriendo sin importar el dolor,<br />
Y si tú llegas a verla ella aparenta amor.</p>
<p>Ella es una muñequita que no sabe qué hacer,<br />
Está siempre solita…y ha olvidado el por qué…</p>
<p>     Le observo en silencio, él está sentado de nuevo frente a esa ventana, oyendo cómo suena la melodía, ya he perdido la cuanta de cuantas veces a puesto esa canción, y ya he olvidado también el por qué la pone…, no, eso ultimo es mentira, si sé por qué la pone, lo sé tan bien que deseo olvidarlo. Si tan solo ese estupido Yagami no hubiese hecho eso…, jamás pensé que ni siquiera él pudiese llegar a tanto…, pero lo hizo, y por su culpa ahora no he podido volver a ver la hermosa sonrisa de mi amigo Kyo, la sonrisa que tanto amo de él…</p>
<p>     Le dije a Kyo en cuanto me contó lo sucedido que iba a matar a Yagami, pero él me hizo jurar que no lo haría, al principio no comprendí el que quisiese defenderlo después de lo que le había hecho, pero luego entendí, que al igual que yo lo amo a él, Kyo también ama a Yagami…a pesar de lo que le hizo…, y pensándolo mejor esa canción cuanta mucho de lo que Kyo vivió, y de lo que yo estoy viviendo con él…  </p>
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		<title>Sayonara No Yume</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Mar 2009 19:35:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Tsuki Aoi</dc:creator>
				<category><![CDATA[King of Fighters fics]]></category>
		<category><![CDATA[Iori]]></category>
		<category><![CDATA[Kyo]]></category>
		<category><![CDATA[The King of Fighters]]></category>

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		<description><![CDATA[Tú eres la vida…
He tenido siempre un sueño, en el cual corro y corro, no porque alguien me persiga, no… en el sueño soy yo quien siempre persigo a la misma persona…
Tú eres mi vida…
No puedo ver su rostro , y aunque trato de correr más rápido, esa persona parece ir alejándose cada vez más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tú eres la vida…</p>
<p>He tenido siempre un sueño, en el cual corro y corro, no porque alguien me persiga, no… en el sueño soy yo quien siempre persigo a la misma persona…</p>
<p>Tú eres mi vida…</p>
<p>No puedo ver su rostro , y aunque trato de correr más rápido, esa persona parece ir alejándose cada vez más y más, no sé qué hacer…</p>
<p>Eres un sueño,</p>
<p>Cuando creo ya no poder alcanzarte, me desespero, siento como comienza a llover… no,… no es verdad, no esta lloviendo, soy yo quien ha comenzado a llorar…, es cierto, ahora que lo pienso…siempre lloro en esta parte del sueño…cuando creo que te perderé…</p>
<p>Eres mi realidad…</p>
<p>Grito algo con todas mis fuerzas, no sé qué he gritado, pero consigo que te detengas, vuelvo a correr una vez más tras de ti, estoy a punto de alcanzarte… solo un poco más… ya casi…, pero como si de una cruel broma se tratase, comienzas a alejarte nuevamente a una velocidad impresionante…</p>
<p>Tú eres…</p>
<p>Vuelvo a gritar, pero ésta vez tú no te detienes, sigues avanzando con una rapidez única… no puedo alcanzarte…no puedo…; todo se vuelve negro a mi alrededor, pero aun así puedo ver tú silueta entre toda la oscuridad…, alejándose… dejándome atrás…</p>
<p>A quien más amo…</p>
<p>No quiero, ¡no quiero que esto siga pasando!, te deseo, deseo poder alcanzarte, estar junto a ti y no dejarte ir nunca…</p>
<p>Pero…</p>
<p>Estoy en el suelo, estoy llorando, estoy… como jamás imagine que estaría, me siento tan débil y patético… y todo es por ti…</p>
<p>Tú te has ido…</p>
<p>-Iori…-</p>
<p>Alguien ha dicho mi nombre, pero no me importa…, no me importa nada si tú no estas aquí…</p>
<p>Y solo queda por decir…</p>
<p>-Iori… onegai…-</p>
<p>Vuelven a repetir mi nombre, que molesto…, levanto mi cabeza solo para ordenarle a quien me llama con tanta insistencia que me deje en paz, pero me sorprendo enormemente cuando mis ojos se cruzan con los tuyos…, me levanto de forma veloz y te abrazo con todas mis fuerzas…, no quiero perderte…</p>
<p>-Iori… onegai…, déjame ir…-</p>
<p>Te miro confundido y dolido, estas llorando… ¿por qué…?, ¿por qué lloras?, ¡¿por qué me pides eso?! … cierro mis ojos dolido y molesto, ya no quiero seguir viendo tus lágrimas…</p>
<p>-Iori, onegai… déjame partir-</p>
<p>Abro mis ojos para enfrentarte, para decirte que dejes de decir tonterías, pero al verte nuevamente me doy cuenta de que no solo estás llorando, también estás cubierto de sangre… al igual que mis manos…; de golpe todo vuelve a mi, es verdad, en una de nuestras peleas me salí de control y… no, no puede ser, ¡me niego a aceptarlo!, tú no puedes estar…, me separo bruscamente de ti, tengo miedo…</p>
<p>-Iori…-</p>
<p>Sonríes con tristeza y me abrazas nuevamente, la frialdad de tu cuerpo contraste mucho con la calidez que recuerdo…, pero ahora comprendo, y te susurro lo único que queda por decir…, duele… duele tanto…</p>
<p>-Iori…-</p>
<p>Mi nombre se escapa de tus labios como un lamento mientras te desvaneces lentamente en la oscuridad, dejándome solo…, solo y con la conciencia de saber que tendré que volver a repetir este mismo sueño una y otra vez, como castigo por haberte… matado…, repitiéndote todo el tiempo lo que más dolor me causa…</p>
<p>Sayonara…</p>
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		<title>Ilación</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 03:45:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noriko Ukai</dc:creator>
				<category><![CDATA[King of Fighters fics]]></category>
		<category><![CDATA[Iori]]></category>
		<category><![CDATA[King of Fighters]]></category>
		<category><![CDATA[Kyo]]></category>

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		<description><![CDATA[En una noche cualquiera, una sombra reflejada en la poca iluminación de la penumbra de las calles de aquel lugar; la sombra a pesar de ser solo una silueta difuminada por la misma oscuridad de la noche refleja la tristeza y el dolor de un alma corrompida paradójicamente por el amor y al mismo tiempo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En una noche cualquiera, una sombra reflejada en la poca iluminación de la penumbra de las calles de aquel lugar; la sombra a pesar de ser solo una silueta difuminada por la misma oscuridad de la noche refleja la tristeza y el dolor de un alma corrompida paradójicamente por el amor y al mismo tiempo por el odio. La sombra pertenece a un chico de cabellos rojos que permanece oculto en un rincón, huyendo del dolor y la desesperanza.<br />
Los murmullos del silencio&#8230;</p>
<p>Aquel chico, oculto de su propio ser y sus deseos carnales. Sus pensamientos no son más que recuerdos que dolorosamente llegan a su cabeza sin haberlos siquiera pedido; su oscuro pasado lo obligaban a ser una persona sombría, solitaria y triste; el chico no podía siquiera concebir la idea de que su trágico amor lo hubiesen convertido en un ser con sentimientos de bondad, su alma corrompida era al mismo tiempo un alma llena de amor, un amor con trágicos desenlaces que no podía seguir el camino hacia la muerte; de nuevo la sombra de aquel chico se mostraba perturbada por los pensamientos crueles que seguían llegando sin motivo aparente.<br />
Y caminé, por aquel sendero gris&#8230;</p>
<p>Mientras los pensamientos del chico se cruzaban con el dolor de las ideas, el recordar a su amor lo hacían sentir estallar, él sólo podía pensar en él y en nadie más; al fin, las palabras comenzaron a surgir.<br />
A un futuro incierto&#8230;</p>
<p>Iori: Estoy solo, aquí&#8230; aquí no hay nadie.</p>
<p>Las palabras del chico eran llevadas con el susurro del viento hacia la nada, una nada que se complementaba con el todo de su ser; sus palabras no eran otra cosa que lamentos, el solo recordar el trágico final de su amor le hacía querer salir y gritar al mundo su angustia y su impotencia hacia la situación sin retorno que atravesaba.<br />
Camino a la muerte&#8230;</p>
<p>Los pensamientos se convertían en palabras que comenzaban a salir de su boca</p>
<p>Iori: En éste mundo cruel y despiadado que ha sido capaz de arrancarte de mis brazos me encuentro sin poder escapar hacia una realidad, nuestra realidad, aquella realidad que creamos de nuestro amor, ¿acaso es este mi destino? ¿es acaso esta mi fortuna?, jamás te tendré de nuevo en mis brazos, jamás te volveré a besar, yo&#8230; jamás estaré de nuevo a tu lado y eso es para mi &#8220;la muerte&#8221;</p>
<p>Las palabras cesaron pero los pensamientos seguían el curso que las palabras habían dejado<br />
A puertas del infierno&#8230;<br />
La crueldad de los pensamientos de aquel chico habían vuelto bañadas en un aura cruel y desafiante, los pensamientos lo retaban a sentir; y cada segundo que pasaba eran para él como el aire que le faltaba y al mismo tiempo le asfixiaba.<br />
Encontré almas penando en el purgatorio&#8230;</p>
<p>Iori: ¿Qué será de ti en la otra vida?, me pregunto si pensarás en mí como lo hago yo en ti mi amado Kyo&#8230; ¿por qué el destino se empeño en jugarnos una broma macabra?, tal vez nuestro amor y nuestro futuro ya estaban predestinados a la tragedia, pero quisiera saber algo, ¿de verdad nuestro amor siempre fue inverosímil?, la respuesta siempre estará en la memoria de aquellos que sintieron en carne propia nuestro sentir&#8230;</p>
<p>Inevitablemente las lagrimas comenzaron a brotar de los ojos del pobre chico que ya no podía con tantos pensamientos y sentimientos encontrados; el solo hecho de pensar, el de hablar, el de soñar le causaban un dolor tal que le provocaba tomar la primera salida fácil&#8230; ¿el suicidio?, eso solo queda al pensar de cada persona.<br />
Satanás devoró mi corazón&#8230;</p>
<p>La noche cada vez se volvía más fría, pero a la vez un calor sofocante cubría la piel del joven; el dolor tanto físico como mental iban en aumento sin que el pobre chico lo pudiera evitar&#8230; un grito desgarrador se escuchaba a lo lejos, pero el dolor propio era suficiente como para pensar siquiera en el de alguien más; el chico solo sonrió sarcásticamente y de nuevo los pensamientos eran palabras.<br />
Estaba vacío mi pecho&#8230;</p>
<p>Iori: Ese grito que se escucha es un grito de auxilio al igual que el mío, ¿por qué te tuviste que morir? ¿por qué me dejaste?, ¿es que acaso tu odio siempre fue mas grande que tu amor?, el odio que te tenía siempre igualó al amor que te di, al amor que te hice y al amor que te demostré antes de tu muerte&#8230; pero, ¿por qué aún no puedo recordar el momento preciso de tu muerte?, me pregunto cuanto tiempo ha pasado de eso, desde que te fuiste el reloj se detuvo para mí, la vida ya no tiene significado alguno&#8230;<br />
Y mi espíritu hecho trizas&#8230;</p>
<p>Iori: Ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que dormí, la última vez que comí y todas las cosas que carnalmente solemos hacer&#8230; ¿carnalmente?, hablo como si estuviera en otra dimensión ¿no es cierto?, já, de verdad el mundo me parece inverosímil y estúpido que hablo como si hubiese atravesado las barreras de la muerte, como se nota&#8230; que me haces falta</p>
<p>Las palabras del chico terminan cuando comienza un silencio macabro y tremebundo, un silencio que se sentía en las entrañas de cualquier ser en aquella oscuridad tan tenebrosa y fría; la soledad es la muerte de toda alma.<br />
Y heme aquí, destrozado&#8230;</p>
<p>Horrorizado de sus propios sentimientos el chico se levanta de aquel rincón y da unos pequeños pasos, deteniéndose al percatarse de unas sombras que oscilaban a su alrededor, y de pronto un inmenso frío lo hace temblar angustiado y al mismo tiempo asustado, él no podía creer que eso estuviese pasando, él que siempre fue una persona fría, cruel y despiadada; una persona sedienta de la sangre y la muerte, aún así sus sentimientos siempre habían sido los de una persona triste y vacía, una persona que con tal de llenar el vacío del alma se llenaba de deseos y pasiones carnales, a la banalidad de su cuerpo mortal.<br />
Sin vida y sin esperanza&#8230;</p>
<p>Las únicas palabras que de su boca salían eran solo blasfemias e insultos a la vida; su alma era tan caótica que su cuerpo ya no podía con todos sus sentimientos, el pobre chico estaba solo a un paso de su destrucción total; rendido y cansado cae al suelo mientras los recuerdos llegaban de nuevo a su mente.<br />
De nuevo las palabras salían de su boca&#8230;</p>
<p>Iori: Ahora lo recuerdo un poco mejor amado mío&#8230;</p>
<p>2Kyo: ¡No quiero!, no lo hagas por favor<br />
Iori: ¿Es que acaso no lo entiendes?, te amo tanto que no puedo verte sufrir, entiéndelo por favor<br />
Kyo: Me rehúso a perderte, no quiero perderte, y menos de ésta forma<br />
Iori: Tu siempre estarás en mí, es una promesa&#8230; Aún hasta el final de la existencia, siempre estarás tú<br />
3Kyo: ¡ I o r i !, yo no quiero que tú&#8230;</p>
<p>Los recuerdos habían cesado de golpe, la mente perturbada de aquel chico se rehusaba a recordar tan trágico final, el final de un amor que desconocía el principio de la existencia del mismo; sin razón aparente los latidos del corazón de aquel joven comenzaban a acelerarse al igual que su respiración, y comenzaba a sentir como el aire se le acababa; adolorido trataba de levantarse sin obtener tal resultado, con gran esfuerzo por fin había logrado ponerse en pie para después caer irremediablemente, el dolor se había convertido en algo humanamente insoportable, solo sentía como las venas se le estremecían con el fuego que su cuerpo comenzaba a sentir, como si algo se estuviese quemando dentro de él, ese algo que le devoraba vorazmente el alma y el cuerpo; al no poder más irremediablemente pierde el conocimiento, el dolor ya era demasiado&#8230;<br />
Espero la sentencia de mis actos en vida&#8230;</p>
<p>El tiempo transcurría arbitrariamente, el chico había recobrado el conocimiento, encontrándose en un lugar distinto sin saber si quiera como había llegado hasta ahí</p>
<p>Iori: ¿Qué significa esto?, no sé como he llegado hasta aquí, no se cuanto tiempo ha transcurrido&#8230; ¡¿es esta otra de tus bromas destino cruel?!, ¿no te ha bastado con quitarme lo que yo más he amado en la vida?, ¡Este mundo es una porquería!, ¿es esto lo que quieres de mí?, ya no puedo más con esto, será mejor si yo&#8230; si yo te acompañase a donde te has ido Kyo.</p>
<p>El chico se encontraba bastante molesto no solo con su destino y con el mundo, sino también con su absurda y patética existencia.<br />
Otro lugar muy lejano a ese&#8230;</p>
<p>Kyo: Iori&#8230;<br />
Un chico de cabellos cafés cuya sombra también reflejaba un cruel sentimiento de odio y amor se encontraba colocando flores a una solitaria tumba en el rincón más escondido del panteón; las lagrimas le nublaban los ojos y no podía siquiera hablar, el viento soplaba y volaba su hermoso cabello al igual que sus tristes lágrimas llenas de resentimiento hacia la vida; las lagrimas habían cesado un poco y las palabras podían ya salir de su boca</p>
<p>Kyo: ¿Por qué te lo has llevado tan cruelmente de mi lado?, eres basura, nada más que basura, te odio destino cruel por ser tan caprichoso y haberlo alejado de mi, si lo amaba tanto y me amaba también ¿por qué hacer esto?, no merezco su vida, el se merecía mi muerte, pero ahora las palabras no tienen ningún significado, son solo letras que forman oraciones y el viento con su soplido vuela.<br />
Mientras digo mis últimas plegarias.</p>
<p>El dolor del chico de cabellos cafés era el mismo dolor que el de aquel chico de cabellos rojos. La realidad no era más que un simple sueño. Aquel sueño era una realidad.<br />
La muerte del alma no es la misma que la muerte del cuerpo humano, el alma forma parte de la eternidad mientras el cuerpo se convierte en polvo.<br />
Mientras pensaba cruelmente en su trágico amor, el chico de cabellos cafés recordaba aquella tarde gris.</p>
<p>1Iori: No trates de detener lo inevitable, es ir contra la naturaleza<br />
Kyo: Al diablo todo, si no estas tú, no quiero nada más de ésta despiadada y cruel vida, prefiero la muerte<br />
Iori: La vida y la muerte no son antónimos entre sí, la muerte es parte de la vida, mientras la vida no es parte de la muerte ya que ésta es única y no debe de desperdiciarse<br />
2Kyo: ¡No quiero!, no lo hagas por favor</p>
<p>Kyo: ¿Por qué no puedo recordar y hacerme a la idea de que te has ido?, es demasiado dolor para mí, más dolor del que siempre he soportado.</p>
<p>El alma de aquel chico estaba destruida y sin vida; en aquel momento todo en él había terminado&#8230;<br />
Un lugar lejano, mucho muy lejano a ese&#8230; en aquel sitio se encontraba el chico de cabellos rojos aún sufriendo por la partida de aquel amor; al chico le volvían a llegar a su mente los recuerdos que le atormentaban, y por primera vez comenzaba a entenderlo todo&#8230;</p>
<p>3Kyo: ¡ I o r i !, yo no quiero que tú&#8230; no quiero que mueras por mi causa<br />
Iori: Ese siempre fue nuestro destino&#8230;<br />
Kyo: El destino es cruel<br />
Iori: Es cruel y lo se, pero no se le puede contradecir. Kyo, te amo y siempre te amaré, vive la vida y no hagas que mi muerte sea en vano, recuerda que siempre cuidaré de ti, en la eternidad&#8230;<br />
Kyo: No, no ¡Por favor noooo!&#8230; I&#8230; ¡Ioriiiiii!</p>
<p>Los recuerdos de aquel chico volvían a nublarse y un escalofrío cubría su cuerpo, su garganta se resecaba al mismo tiempo que sentía nauseas, por fin se había dado cuenta de la realidad, los recuerdos siempre los había reprimido en lo más oscuro de su corazón, a pesar de que el se había sacrificado para salvar la vida de su amado, su alma se había rehusado a abandonar su cuerpo, y todo su ser se negaba ante la idea de no volverlo a ver, creyendo que el que había muerto había sido su ser amado. Su alma por fin se había dado cuenta de cual era el lugar donde de verdad se encontraba&#8230; Las puertas del infierno.</p>
<p>Y caminé por aquel sendero gris,<br />
a un futuro incierto,<br />
camino a la muerte,<br />
a puertas del infierno.<br />
Encontré almas penando en el purgatorio,<br />
Satanás devoró mi corazón,<br />
estaba vacío mi pecho,<br />
y mi espíritu hecho trizas.<br />
Y heme aquí, destrozado,<br />
sin vida y sin esperanza<br />
espero mi juicio final,<br />
espero la sentencia de mis actos en vida<br />
mientras digo mis últimas plegarias.</p>
<p>Sus actos en vida eran imperdonables, el día de su juicio por fin se llevaría a cabo, y entonces, solo hasta entonces su alma habría conseguido el descanso eterno, por lo menos se había dado cuenta de que ya no existía en el mundo como lo había conocido, el infierno se había convertido en su eternidad y en su tormento; a pesar de ese dolor su alma se sentía tranquila porque al fin había descubierto la verdad: la verdad de su amor.</p>
<p>Kyo: Adiós&#8230;&#8230;.. Iori Yagami</p>
<p>Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a noriko_ukai@hotmail.com o luzdelia_chavez@yahoo.com.mx </p>
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		<title>Anillo</title>
		<link>http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/</link>
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		<pubDate>Fri, 06 Mar 2009 01:56:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Faris_Scherwiz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Final Fantasy fics]]></category>
		<category><![CDATA[Final Fantasy VIII]]></category>
		<category><![CDATA[irvine]]></category>
		<category><![CDATA[seifer]]></category>

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		<description><![CDATA[Prologo
PrologoEl Cumpleaños de un SeeD.GenesisDel TiempoSolo los Dos
Antes que nada queria aclarar ciertos puntos respecto al fic, como veran soy una de las tantas fanaticas del mundo de Final Fantasy, (^^) y aunque no respeto mucho en sí la historia, personalidades y muchas de las cosas tratadas aqui, es por la simple razon que me [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='indizar'>Prologo</div>
<div class='chapters' id='right' style='width: 200px; float: right;'><ul><li>Prologo</li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/2/">El Cumpleaños de un SeeD.</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/3/">Genesis</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/4/">Del Tiempo</a></li><li><a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/5/">Solo los Dos</a></li></ul></div>
<p>Antes que nada queria aclarar ciertos puntos respecto al fic, como veran soy una de las tantas fanaticas del mundo de Final Fantasy, (^^) y aunque no respeto mucho en sí la historia, personalidades y muchas de las cosas tratadas aqui, es por la simple razon que me trasladé de la &#8220;fantasia&#8221; del juego, en cuanto a lo exotico de la magia y la cultura en sí del juego a algo más &#8220;común&#8221;, lo que sería la vida diaria de los personajers, porque no siempre van a estar peleando o pensando en el fin del mundo&#8230; tal y como sucede en las diferentes series de anime.</p>
<p>También queria pedirles que no sean muy dur@s conmigo en cuanto a la redación, este es el primer fanfic que escribo y se me ha hecho un tanto difícil, (he tenido que pedirle ayuda a mi primo en ocaciones)&#8230; ademas es  posible que no les guste mi historia, a veces caigo en situaciones muy dulces y tiernas, en otras en una pobreza total de sentido&#8230; -_- buu, ya me deprimí.</p>
<p>Agradecimiento especial para las Masters de la página que estan haciendo un muy buen trabajo, a TaSuKi por su ayuda en el Flirteo y a mi primito querido&#8230; GRACIAS Kurama, ^^ el pobre casi se muere cuando le dije que su idolo Irvine tiraba una canita al aire&#8230; (Palabras de Kurama: Arghhh&#8230; T_T).</p>
<p>By: Faris Scherwiz.</p>
<p>P.d: Cualquier duda o comentario a: faris_scherwiz@latinmail.com</p><p><strong>Capítulos:</strong> &laquo; Anterior 1 <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/2/">2</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/3/">3</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/4/">4</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/5/">5</a> <a  href="http://www.yaoiadiccion.net/2009/03/anillo/chapter/2/">Siguiente &raquo;</a></p>]]></content:encoded>
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