Sakuras danzantes, baile de las flores de cereza
20 agosto, 2011 por Carrie
en la categoría Fanfics, Naruto fics
- Capítulo 1
- Capitulo 2: UN roll a la vida.
“Como nos habíamos saltado la clase de física, Suigetsu y yo estábamos solos, desde la azotea de la escuela veíamos toda Konhoja, es algo urbano, pero es agradable”.
-ja, Karin quiere ocultarlo, pero todos nos enteramos jajá- decía el chico de cabello blanco, igual que sus dientes, es delgado y poco alto.
-no me gusta que te burles así de ella, frente de ella está bien, pero a sus espaldas… es de cobardes- “ese era yo, Uzumaki Naruto”
-jajaja ups, que cobarde soy.- Se burlo de que defendiera a esa chica…
-eres irremediable-
-oh, no me digas, ¿es mutuo lo suyo? ¿T-Te gusta Karin?-
-no, pero no me gusta que te burles de ella así- aunó a la plática sin algún interés en sí. Otra vez esta extraña sensación llenaba el cuerpo de el rubio, sentía que debía callarlo o a) a golpes o la manera que últimamente ardía mas en él y que no podría hacer jamás el B) a besos.
-puf, eje,…eje…, eje que susto me has dado.- Rio algo nervioso- bueno, ya no hablemos de Karin… ella me aburre.-
-Tú fuiste el que la sacó al tema- le recordó el más alto de los dos.
-ara, aaara, ya cambia de tema- reclamó
-bueno,…, y… ¿de qué quieres hablar?- Naruto solo miraba al cielo. Sus ojos se habían perdido en una nube, Era él tan bueno en evitar sus pensamientos que lo hacía sin darse cuenta, a la que él, y solo él, le encontró forma de fideo de rámen, esto le abría un poco el apetito.
-pues… y a ti… ¿Cómo te gustan las… personas?- se acercó a Naruto tímidamente.
-Querrás decir cómo me gustan las chicas ¿no?- ese ramen se veía enserio delicioso, no despegaba su mirada de esa hermosísima nube.
-No sé, no sé, N-no sé,- su voz se diluyo cada vez mas- ejem.- el caucásico tomó aire y volvió a bromear… como siempre.- jajá… que tal y saliste bien Sasuke, …, no se… que tal y te gusta alguien como… ¿S-Sai?-
-¡que asqueroso eres!, además, si fuera homo no me gustaría alguien tan… raro- por alguna razón Naruto tenía el fogoso deseo de decirle algo como *me gusta alguien más como tu*
-eje… entonces ¿S-Sasu…ke?-
-jajá…- rió algo aburrido- ese es un rumor mal intencionado que empezó Sakura, él y yo nos besamos… pero fue un maldito accidente.- reclamo volteando algo enojado a ver al encuestador.
-y ¿yo?- Dijo sonriendo, fingiendo ser una broma, pero como su ternura escapó de la boca, Naruto lo tomo como un insulto.
-me hartaste,- le grito Se abalanzo contra él y lo tumbo en el suelo, manteniendo sus manos separadas una a la otra, y unidas a las de él. – ¡Deja de decir tonterías!, eso es ¡MUY ASQUEROSO!
-jajaja, ¡Sabes que me amas!- Decía ahora con la misma confianza aunque algo adolorido.
-¡hijo de…!-lo tomó bruscamente por el cuello. Subió sus manos y las llevo a la cabeza del que estaba bajo suyo,- ¡Arrepiéntete perro!
-jajaja no creo,- volteo su rostro para no verme a los ojos- te falta el látigo para mandarme (jeje)
-entonces te golpeare, arrepiéntete ¡ahora!- le grito, cada palabra más resaltante que la anterior.
-¿será acaso Naru-Sasu? O ¿Sai-Naru? O ¿Naru-Sui? Jajajaja- era claro la confianza ya le había regresado, por alguna razón Suigetsu sentía algo de nerviosismo en su interior, su corazón palpitaba cada vez más fuerte, “para mí eso era insonoro”, pero a él le palpitaban portazos en el cuello y el pecho.
El rubio terminó soltando un puñetazo seguro al abdomen de Suigetsu, los ojos del muchacho de cabello blanco se desconcertaron.
-Odio a los malditos homosexuales, ¡como tú!-soltó levemente las palabras, solo para herirlo, pero al soltarlas, por fin, se arrepintió de inmediato, ¿había deseado herir a un amigo?, el, por otro lado, solo se levanto sujetando aun su estomago, y se fue, las decima clase termino, y estuvo de nuevo rodeado por un sinfín de chicas fans.
“Al terminar la escuela me fui a mi casa, acompañado por Gaara y Karin, pero no vi a Suigetsu”. -.- .
El, ya en su casa, pasó de largo a todos los presentes y se fue a su cama.
Cubrió su cabeza con sus sabanas.
-Pasa algo, ¿verdad?-
-Largo de aquí nee-san- murmuro entre dientes Suigetsu.
-Es por esa chica Karin de nuevo ¿cierto?-
-¡¡LARGO DE AQUÍ!!- grito sacando solo la cara dejando ver a la vista de su hermano mayor las lagrimas que bailaban temblorosas en sus mejillas.
-…- ese hombre solo abrió la puerta por la que había entrado y se fue.
< ¿Por qué, por qué?> se preguntaba a sí mismo, < eh conocido a chicos más fuertes, rápidos, inteligentes y amables que él, ¿Por qué él Dios mío?, yo no era así antes de conocerlo MALDICION ¿Por qué? > Su rostro estaba asustado, abrazaba su sabana.
<Quiero pensar… que esta sabana tiene esos rubios cabellos cortos, que tiene ese color canela, que deseo con toda el alma mirar durante horas y horas, y esos brazos coloridos, que, se que algún día me abrazaran, eso espero…, pero… lo que más deseo es… que también… posea tu sonrisa, Naruto-kun> pensó dentro de su corazón, esa sabana continuaba igual, no había cambiado en lo absoluto, pero aun así la abrazó con la fuerza que lo abrazaría a él.
Las lagrimas le brotaron, ya ninguna se resistía a la caída, todas fluían, parecería que hicieron una competencia por caer más rápido, y el ojo izquierdo y derecho: apostaron por quien soltaba mas corredoras en caída libre. El corazón, por su parte, le había apostado a el cerebro, que cada lagrima aria un pequeño papel, que se unirían y en algún momento, esas lagrimas que se sueltan como si nada, como agua que son, empezarían a arder. Además, el dolor aposto a felicidad que podría opacarla toda la noche mientras el muchacho lloraba.
La noche llegó, Suigetsu había estado reflexionando cada palabra que le dijo a su rubio desde que inicio el día, y llego a muchas conclusiones, cada una mas incoherente que la otra.
<No debí recordarle lo de Sasuke, tampoco debí preguntarle si le gustaba de esa manera tan… esa manera tan estúpida> Suigetsu seguía abrazando su almohada, la fuerza con la que la abrazaba era igual o menor a la fuerza con la que se martirizaba con su pensar. Sus ojos se mantenían húmedos, aún no habían cesado las lágrimas, y como lo predijeron antes, ahora ardían, el dolor casi ganaba ya la apuesta que había hecho a felicidad cuando…
Sonó el timbre de Suigetsu, era du celular, con un tono en el que Rin Kagemine cantaba una sinfonía algo complicada de la canción Kokoro.
Solo estiro su mano y jalo el pequeño móvil que vibraba y sonaba a gran poder.
*Llamada entrante*… * de—:*Naruto*
< ¿Naruto?> pensó mientras habría la capa del móvil y lo llevaba a su oído izquierdo, aclaró su voz y dijo.
-Naruto, hola… ¿Qué pasa?-
-Suigetsu- al oír la voz de Naruto su corazón empezó a vibrar tanto como su celular, pero recibió otro golpe,- Te necesito Suigetsu.- Su corazón iba a reventar, dolor le dio 500 yenes a felicidad, mostrando que perdió su apuesta.
-¿C-Como así?- le dijo, su mente tenía una y mil ideas de las cosas románticas que Naruto le diría al oído.
-Sí, y mucho,- Naruto tomó aire y continuo- etto… lamento mucho lo del golpe.- Naruto estaba a punto de cumplir la fantasía de Suigetsu cuando la voz de el mismo le robo aquella inspiración.
-jajaja descuida- Suigetsu estaba a reventar de felicidad, sus lagrimas cedieron, y ahora lo que derramaba caliente de sus ojos era alegría.
-Ven al cine, por favor, no me dejes solo-
-C-claro, ¿Dónde te veo?-
El güero buscó la forma de no quedar ridiculizado frente a su amigo, quien no mostraba ningún interés por él, tristemente los sentimientos de Naruto no llegaron como *llamada entrante* a el corazón de Suigetsu. O al menos eso pensaba él.
-en la sala 3, jajaja creí que reclamarías, jeje es bueno que quieras ayudar tan desinteresadamente amigo- Las fantasías de el caucásico de cabellera plateada se quebraron, esto se vio desde sus ojos- Karin se aloco de nuevo… y me invito a el cine, no quiero estar solo con ella… Sabes que ella y Sakura llegan a segunda base en una noche, y yo… no quiero eso… ella es solo mi amiga y pues… … GRACIAS TE VEO ACA.- así la llamada se cortó, igual que las esperanzas de palabras románticas en sus oídos por parte de su “amigo”.
Aun sosteniendo el celular, felicidad devolvió el dinero a dolor y además le dio otros 500.
Se cambio para ir a ver a su “amigo”.
Desde otro punto de vista, el punto de vista de Suigetsu, era bueno aquello, pues mostraba que Naruto podía estar cómodo en compañía con él, y que Naruto dependía a veces de él, y lo mejor de todo, ¡Que no lo odiaba!, ¡Ni sabía que Suigetsu era homosexual!
-Voy a salir- Dijo ya en la salida de su casa, sin esperar una respuesta de alguien se fue.
Ya en el cine, la película había empezado, con el boleto en la mano entró a la gran sala3.
No había mucha gente, había pequeñas personas, pequeñas cabezas que sobresalían de los asientos, muchas exclamaciones de ternura y unas pocas risillas pervertidas ambientaban la gran sala.
<Tenía que ser elegida por Karin> pensó al ver en la gran pantalla a un hombre besando cálidamente a un mujer, pareciera que querría él, comerse la lengua de aquella mujer, y a esa mujer parecía gustarle a el grado de solo cerrar sus ojos y abrazarse a él.
-¡SUGETSUU!- Grito Naruto desesperado por el acoso de Karin – aquí, siéntate aquí.-
-¿Qué hace él aquí?- esa era Karin que miro enojada a Suigetsu, corrompiendo con su plan de amor.
-Jeje me quede de ver con alguien, pero… no llegará…- Dijo algo triste de ver a Karin tan apegada a Naruto.
-jajaja bueno, aprovechando, porque no te sientas aquí alado de Karin, y yo me recorro un lugar acá.- mientras hablaba acataba lo que decía.
-ok…- Suigetsu solo se dirigió a el asiento que Naruto le dejo y ahí se sentó.
Los ojos del peli-plata veían la gran pantalla, pero los personajes ya no eran aquellos actores, se veía sumergido en sus recuerdos, solo imaginando o pensando las cosas que él y Naruto podrían llegar a hacer.
<me gustas, Naruto-kun… no sé cómo, pero me enamore de ti…- resonaba su voz mental, tibia y cálida, tímida pero decidida,- por favor dime que no me odias, se que tú no eres homo, pero ya no lo soporto más, quiero abrazarte y besarte, sentir tu calidez, por favor no me dejes de hablar por esto- esa era la petición de su alma, no pedía la aceptación de su amor… solo deseaba, aquella alma dócil y apasionada, no separarse de su amigo, el amigo que robo su corazón. – y si te gusta enserio, Karin…>
Entonces su voz se alzo, – ¡No veas películas tan estúpidas! ¡A él no le gustan así!- Grito, el no se daba cuenta aún, pero hace un rato se había quedado dormido, apoyado en el hombro de Naruto.
Karin se enojo demasiado, termino soltando un puñetazo a el inconsciente, mucha gente de entre la audiencia voltearon a verlo.
-¡OUCH! ¿Eh?,- percibió todas las miradas asesinas de las personas a su alrededor, parejas enamoradas y parejas casadas, también Naruto y Karin,- eje, eje jejeje g-gomennasai – su color de piel semi claro empezó a tomar color, volcándose a un débil color rojo.
-jajaja, ya me había percatado de que la película era mala, pero te aburrió tanto que te dormiste- Naruto busco como valvular la vergüenza que su amigo sentía entonces.
-jejeje- Suigetsu estaba ahora más relajado, el plan de Naruto funciono.
Pero, por alguna razón, el rubio no se pudo contener, debía decir lo que sentía y entonces fue muy evidente.
-dormido te veías muy… tierno.- le susurró, estirando solo un poco su cuello, sin dejar de ver asía la pantalla, aun con su brazo enredado en el cuello de Karin.
Las mejillas de el muchacho se colorearon de rojo escarlata, < ¿Qué se supone que significa eso? ¿Le gustó verme dormir? ¿Qué debería de pensar ahora? ¿Fue un juego, una broma? O ¿lo dijo desde su corazón…?> las dudas le florecieron e hicieron cada vez más difícil el reflexionar la situación.
*Al terminar la película, Naruto se mostro muy caballeroso…* *-*
-Naru-chan- Decía la pelirroja- me acompañarías a mi casa, please, me da miedito a esta hora- La petición estaba ahí
-Ummm, gomen… k-Karin, pero…. Hoy…. es jueves de bolos, y…. este…- y la respuesta aquí.
-Naruto, si no nos vamos llegaremos tarde,- Y ahí se arregló Suigetsu para darle a su amigo la solución.
-Sayonara- Suigetsu levanto la mano izquierda y la meció, y con la mano derecha cogió a Naruto del cuello del suéter y lo jaló.
-jeje, gomen- Decía Naruto fingiendo ser arrastrado.
Hasta que terminaron a una distancia considerable de ella se sintieron capaces de poder conversar.
-¿jueves de bolos?- La mentira que el rubio había narrado era demasiado imperfecta.
-jajaja, no se me ocurrió nada mejor- le contesto este a su amigo- muchas gracias. Sui-chan me salvaste la vida-
-¿Sui-chan? Jajaja oye no me había dicho nadie así, desde la primaria-
-jejeje, me recordaste mucho a cuando niños, siempre dormías, en todas partes- Naruto se vio algo melancólico, Suigetsu estaba poco nervioso.
-jajaja pero antes no éramos amigos jajaja- su mirada se enterneció al recordar su antigua vida. Todo era más relajado, nunca se sentía incomodo con Naruto, quien le gustaba a esa edad era Karin, pero al declarársele, ella le partió el corazón. – Gomen, Sui-chan, me gustan los chicos más serios, tu eres solo un amigo, además, me gusta Sasuke-kun- Entonces Karin había sido trasladada a la primaria de Konhoja, Suigetsu le pidió que no se alejaran, y seguir siendo amigos y ella acepto.
-cierto, siempre te veía y te reconocía y todo eso… pero nunca quise hablarte.- Dijo casi para sí mismo, no había gran diferencia en hablarlo para sí o decírselo a su amigo, pues se entendían completamente.
-jeje, en ese entonces pareciese que tenia rabia o algo así- Entonces ellos dos no se dirigían siquiera la mirada.
-si, después… me tome el tiempo de conocerte… y… eres… – Naruto nunca le había dicho nada así a nadie, estaba nervioso, solo no encontraba las palabras.- eres un buen chico. Otra vez, gracias, me salvaste de Karin-
-Si… … … jeje esa pervertida abría abusado de ti- Regresó al tema principal, pues lo que Naruto había dicho no tenía que ser contestado, y Suigetsu no halló nada más que decir.
-Oe, lo que dijiste de… ejem ya sabes en la tarde…-
Suigetsu recordó todo lo que le dijo, pero en especial esa parte en la que él gritaba que odiaba a los homosexuales, como él.
-Ah, sí, que me llamaste homo- trato de simular un desinterés, y lo hizo muy bien.
-sí,… este… perdón por eso… y por el puñetazo- Naruto no podría ir ahora a su casa, pues él es vecino de Karin, “y ella esperaría hasta que Suigetsu se fuera para entrar en mi casa… Karin asusta cuando se pone así”. – pero… sabes que esas cosas no me gustan-
-Sep.- Sin más que agregar, Suigetsu abrió cansado la puerta de su casa, era de el típico estilo japonés, con un Dojo alado de una pequeña lagunita artificial, muchos bambús apenas decorándose unos a los otros.
-Pasa- dijo a su amigo, Suigetsu nunca lo abandonaría, y entendió perfectamente que ahora más que nunca Naruto debería estar lejos de Karin, y él le cuidaría, pero ahora el chico que más amaba haría algo que le mantenía preocupado. Dormir en su casa.
-Gracias, Buenas Noches- Dijo el invitado al ver que los padres de Suigetsu lo veían algo incomodo.
-Naru-chan- dijo el hermano mayor de Suigetsu, -¿Qué haces aquí a estas horas?-
Suigetsu se adelanto antes de que Naruto abriera la boca el dijo.
-Se quedara aquí así que tomare el futón de la cochera-
-¿enserio? Pero, ne-chan ese futón es muy pesado, te lastimarás- Contestó a su hermano menor.
-sí pero…-
-¿Naru-chan, te importa compartir habitación con Sui-chan?- cuestiono la ama de casa a el rubio invitado.
-¿eh?,… este… no, no hay problema…- los nervios le mataban por dentro pero ¿Por qué?, ellos dos eran chicos, eso no debía intimidarle, mas, Naruto no podría ignorar que, aunque no querría nunca admitirlo, Suigetsu lo había hecho sonrojar mientras dormía, es una parte tierna de el amigo, sarcástico y morboso, que tenia,… por alguna razón el ver así a su amigo le había provocado unos deseos irritantemente fuertes, de tomarle por la barbilla y darle un beso, la cuestión aquí era; ¿podría Naruto ver dormir cómodamente a Suigetsu a su lado, en una cama para uno, sin caer en algún tipo de extraña tentación?, Sin reflexionar mucho aceptó, pero a la noche seria puesta a prueba su heterogeneidad.
-Oka, oye to-chan me das algo de cenar, que salí sin siquiera comer- Al oír esto de la voz de su amigo, Naruto se sintió culpable, había hecho que ese amigo pasara hambre… lo había hecho resistir el aburrimiento, hasta el punto de caer dormido, y lo había obligado a mentir, a aquella mujer que alguna vez robo su corazón.
-sí, Naru-chan, siéntate voy a prepárales algo rico de cenar-contesto a ambos.
-gracias- Dijeron muy coordinaditos en una reverencia.
La cena había estado deliciosa, había tempúra, rámen casero y bollos de arroz, Naruto evito ver a los ojos a su amigo, pues le recordaría la ternura en la que lo vio, cómodamente reposando en su hombro, y solo se enfocó a llevar los palitos a su boca, cada bocado era difícil de masticar, los nervios incineraban su mente. Por otra parte, la de Suigetsu, la comida había estado tan rica, que hacía que Suigetsu diera muchas exclamaciones de gusto al masticar y lanzara corazoncitos de su boca.
-¡WAAAAA! To-sensei-chan, te luciste, ¡¡ummm!!esta delicioso,- gritaba hogareñamente a su madre.
Naruto subió un poco la mirada, eh ahí, la tierna figura de su amigo, sonrojado y meciendo los brazos de un lugar a otro, un aura de felicidad radiaba de él, y miles de corazones de gusto eran lanzados a todas partes de la cocina, el rubio sintió como sus mejillas se coloraron, por alguna razón, esa imagen tan cálida de su amigo, hacia que Naruto se sintiera atraído a él. Aunque mil veces lo había visto dormir en el campus, por alguna razón, o de alguna manera, Suigetsu logró pasar sus sentimientos más vergonzosos, a la mente de su amigo, sin darse cuenta, lo enamoró.
< ¿Qué me pasa?, ¿por qué Suigetsu se ve tan bien?, mierda, esto está mal, ¿me gusta mi amigo?> sus ojos le contestaron, pues captaron la imagen que más le aturdió. Suigetsu le dedico una sonrisa inocente, las dudas se aclararon, por fortuna, Naruto siempre acepta tal cual lo que su corazón le dicte, y ahora su corazón estaba gritando estruendosamente el nombre de su amigo.
-Gracias por la comida- Corrompió en los pensamientos de su amigo, la voz de Suigetsu. – Naru-chan ya acabaste, ¿nos desvelamos?- trató de evitar el tener que resistir la calidez de su amigo sin querer derretirse entre sus brazos, eso sería muy vergonzoso.
Naruto sentía que iba a abalanzarse sobre él, una idea ardiente le frotó, mostrando sus fosforescentes deseos, presiono sus labios con sus dientes superiores.
-no,- dijo a su amigo, muy calmado,- yo ya me quiero dormir, además, Sui-chan (<3) mañana habrá clase de física también, necesitaremos energía, lo mejor sería que te acuestes tu también- su corazón le estaba ahora ordenando a la boca que decir, y el muchacho no quería contenerse a abrazarlo mientras dormía.
-¿eh?- la clase de física era realmente agotadora, y Naruto le había hecho entender que el día siguiente a hoy no se saltarías la clase de migto-Gai-sensei.- ok…- aceptó con desgano.
Así fue como el sueño de Suigetsu se volvió realidad, el amor a primera vista realmente no existe, pero eso que Naruto sentía, era algo muy similar al amor, solo que estaba algo mesclado con la excitación, la ternura y el deseo. Agrega algo de cariño, revuelve bien, y LISTO, tienes un amor fibroso en el horno, solo se deberá tener cuidado, al sacarlo del horno deberás usar guantes… lástima que nadie se lo dijo a Suigetsu…
Suigetsu tapó su rostro con la sabana de la cama, y volteo su rostro, para que cuando Naruto entrara en su cama no notase el color de su piel. Naruto salió del baño, pues tomó una ducha antes de irse a dormir.
-¿seguro que no te quieres bañar tú también?- aun sostenía la toalla abrazada en sus piernas.
-no- trataba de no verle al rostro- ¡viva la mugre!- agregó con mucho humor.
-jeje, ok- antes, Naruto era muy tímido, por eso, quizás, Sakura lo había pasado de largo, pero ahora estaba físicamente más experimentado, ya no le daba vergüenza hablar de, o incluso mantener relaciones sexuales, pero, solo con mujeres, lo que ahora intentaría seria nuevo para él.
Naruto saltó a la cama, el movimiento hizo revotar a Suigetsu, pero el brazo de Naruto lo detuvo a la caída.
-ups, gomen, no creí que eso fuera a pasar- Dijo algo alarmado al ver que casi caía de la cama junto con Suigetsu.
-dobe,- Susurro algo espantado.
-¿Qué dices?- Naruto le tomó de la barbilla y lo acercó a él- repítelo así- entrecerró sus ojos y se ensimismó a su amigo.
-Naruto… – Tragaba algo de saliva preparándose para gritar- ¡DOBE!… ¡B-baka!- sus ojos estaban aturdidos, su amigo estaba demasiado cerca.
Cada vez estaba más y mas cerca, sentía su aliento, Suigetsu balbuceaba cosas, pero Naruto ya no le escuchaba, solo veía esos casi rojizos labios moviéndose.
-oye, de en la tarde, antes de el puñetazo…- compartió antes de saciar su hambre con el cuerpo de su indefenso amigo, que, mantenía sus ojos con el mismo asombro cada momento- me preguntaste algo… repítelo también- dijo casi saboreando la aun no dicha pregunta.
-YO no te dije nada ¡Suéltame o te derribare!- Dijo algo nervioso.
-anda, dilo, no se lo diré a nadie,- susurro a su oído- además,- dijo aun – si quieres derribarme solo conseguirás excitarme mas.
-¿Q-Que?- murmuro al ver como su amigo desabrochaba su camiseta.- Naruto cálmate… m-mi mama esta allá abajo, seguro sube a…- Naruto jugaba ahora con las orejas de aquel inocente amigo suyo- Naruto… – sin desearlo empezó a gemir.
-descuida, tus padres irán a una junta nocturna o algo así, tú me lo contaste.- era cierto, sus padres le habían dicho en la mañana, y él le había dicho a su amigo…- anda pregúntalo, con la misma timidez que antes… hazlo.- finalizó.
Suigetsu pareció iluminarse con la respuesta en la mente, lo miró y la pregunta se revolvió, sus ojos brillaban como un par de gotas de agua, con el deseo temblando en su contorno y centro.
-T-te… ¿Te gusto, Naruto-kun?…-
Una risa se le escapó al notar la manera en la que los ojos de Naruto se apegaban a los suyos, Naruto descendió un poco más, hasta toparse con el cuello de su amigo y ahí lo marco como su propiedad.
-Ah, Naruto eso duele- sus mejillas estaban coloreadas como lo hubiera hecho un niño con solo un lápiz de color, el rojo.
-dobe, hasta ahora… te eh estado tomando gusto Sui-chan- separándose de su cuello solo para cambiar de posición y morder ahora su hombro.
-N-Naruto ¿Cómo crees que yo…?- él pensaba rechazarle, pero en realidad Naruto no le estaba pidiendo nada, así que solo se rindió, abrazo a su amigo de el cuello y se dejo disfrutar por el mismo.
Naruto no bajaba más allá de su hombro, el miedo le había invadido ahora, estaba algo nervioso, cerró repentinamente los ojos, aunque su boca seguía pegada a la piel de su mejor amigo, quería detenerse, esto era tan vergonzoso. Se alejo un poco de el cuerpo de el muchacho, estaba preparándose para detenerlo todo, pero nuevamente sus ojos le traicionaron, pues captaron un dulce y apasionada sonrisa por parte de su amigo, quien parecía disfrutarlo más que el.
Esas chispas carnívoras volvieron a sus ojos, y esa hambre solo se saciaría con el cuerpo que tenia bajo sí.
-te quiero, Naruto-chan-dijo aun tímido la pobre victima de aquella pasión.
Naruto se detuvo solo para mirar a su amigo a los ojos, esas chispas inocentes en sus ojos, juguetonas y cariñosas, habían encendido una fogata en el corazón de su amigo, y no se podrían apagar, solo debía, Suigetsu, saciarla hasta que el fuego sea controlado por completo.
-yo a ti- y antes de que se pudiera fundir junto con él, en las llamas mas apasionadas que pudiera dar.
-… pero… no estoy listo para esto…- su timidez no lo dejaría caer en la estupidez, y aparto al rubio de encima.
-¿C-como así? perdón… yo… Suigetsu yo había tenido tantos deseos de tocarte desde hace tanto y…- aun mirando los ojos de su amigo se rindió, pero no podría dejar que alguna persona gozara lo que él no tubo, si su amigo pedía tiempo, tiempo le daría, pero nunca se separaría de él.
-pero, Naruto… deseo no es igual que amor- Naruto habría deseado gritarle que lo que sentía por él era amor… pero por desgracia no estaba seguro de ello.
-es porque yo no sé cómo amar a un hombre…- Suigetsu rio, pensaba que no era capaz de amarlo, pero sí de acostarse con un hombre.- pero… si tu quieres… podríamos ser… novios o algo…- el miedo le había vuelto a inundar. <si contesta Sí, será algo extraño, pero si dice No… ¿acaso el no me ama?-pensaba al ver como la cuestión seria respuesta por los labios de ese joven de cabellera plateada.
-Naruto-chan yo…-
CONTINUARA….
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esta muy buena esperamos la conti pronto vale arigato
porfa nesesito la conti me tienes en
nesesito saber que onda con esos dos
no tasdes en subir la conti
me encanta el yaoi aun k pokos kren ke es apropiado
espero la continuacion