Terminal

4 mayo, 2010 por  
en la categoría Fanfics, Originales

5º Estación: "Compromiso silencioso"

El shock visual fue para ambos al verse. Emilio por su parte tenía el aspecto de un sobreviviente de un serio accidente con todos esos morados y parches en su rostro, su brazo vendado y sujetado por un cabestrillo para aliviar la lesión de su hombro.

Por otro lado Ricardo estaba en cama con el semblante completamente pálido y enfermizo, con sendas ojeras y una mirada velada por los sedantes. Junto a su cama había, a la vista de Emilio, casi el doble de máquinas que la última vez que estuvo en esa habitación. Ambos se miraron por unos segundos que se le hicieron eternos para los dos.

- ¿¡Qué ocurrió!?

Exclamaron ambos al unísono. Emilio se apresuró a acercarse a la cama de Ricardo y este trató, sin éxito, en incorporarse para quedar sentado. Pero se tuvo que conformar con quedarse recostado ya que los dolores y el malestar no le dejaban moverse con libertad.

Emilio se acercó mirándole visiblemente preocupado, pero aun así una dulce sonrisa asomó a sus labios haciendo que el otro inconcientemente sonriera aliviado. El muchacho comenzó a leer los reporte médicos que estaban anexos a la ficha del paciente.

“El paciente sufrió una descompensación generalizada lo que causó una insuficiencia hepática y renal, después de una operación explorativa de emergencia se ha descubierto que el cáncer se ha ramificado a los pulmones, hígado, riñones y estómago. Lamentablemente el tratamiento de quimioterapia no ha sido suficiente para controlar o detener el avance del cáncer.”

Al terminar de leer el chico no pudo más que sentarse a los pies de la cama mirando el informe como si este le quemara las manos. Ricardo sólo le miraba en silencio, pero seriamente y dando un suspiro logró incorporarse hasta quedar sentado y tocar el hombro a Emilio.

-Si vas a poner esa cara con cada paciente que vaya a morir los vas a deprimir.- Bromeó riendo con fatiga volviéndose a recostar.

-Es que….- Murmuró sin mirarle, no quería que el otro se diera cuenta de que estaba a punto de llorar.- No creí que te pusieras tan mal en estos días que no estuve…

-Bueno, tu tampoco estás del todo bien, ¿no?- Le dijo tomándole una mano haciendo que Emilio volteara sorprendido ante este gesto.- ¿Qué te ha ocurrido esa noche?…

Ahora si, los ojos del muchacho expresaban pesar, tristeza y asombro. Al ver esa mirada Ricardo sólo le sonrió con suavidad…a pesar del aspecto enfermo de su rostro su sonrisa era gentil y reconfortante.

- Después de que te fuiste de mi habitación me levanté a mirar por la ventana y vi tu “pequeño” altercado con tu compañero….y…- Hizo una pausa para volver a incorporarse para alcanzar el mentón del muchacho y girarlo con suavidad que le mirara.-…He estado preocupado desde aquella noche desde que te vi marchar con él…

Los ojos de Emilio le miraban atentos, pero a medida que Ricardo hablaba fue bajando su mirada hasta correr su rostro completamente cerrando también sus ojos. Este gesto fue mucho más claro para él que si Emilio huera tratado de explicar sus heridas. Ante esta reacción Ricardo dio un suspiro de paciencia.

- ¿Por qué no huiste o pediste ayuda?- Preguntó finalmente posando su mano en el hombro de Emilio.

-Porque…- Murmuró tratando de que su voz no sonara tan quebrada obviamente sin lograrlo.-… Porque no puedo, ¡él sabía que no me es posible el correr o pelear para defenderme!

Exclamó finalmente sintiendo como las lágrimas caían finalmente aunque él no quisiera. Lo último que deseaba era mostrarse débil y llorón ante Ricardo, encontraba vergonzoso el hecho de estar llorando por lo que le ocurrió sabiendo que el otro se estaba muriendo.

- Pero… ¿Pero por qué no pudiste hacerlo?- Continuó preguntando el otro, en cierta parte se sentía agradecido de que Emilio no pudiera ver la tristeza y la rabia que reflejaban sus ojos.

Le dolía ver a ese chico en ese estado y se llenaba de ira al saber que no podía hacer nada para ayudarle. Solamente pudo tomarle por el hombro acercándolo un poco, lo bastante como para darle un suave abrazo.

-  Porque no puedo… él sabe que si trabajo para el doctor es porque necesito que el me opere y mientras aparece un corazón compatible con mi cuerpo trabajo a su lado y así tengo presencia en caso de que aparezca algo.- Murmuraba en tono tranquilo, ya no sollozaba, pero en ningún momento sus lágrimas habían dejado de caer.- Hasta que no encuentre un corazón compatible estoy restringido, es como estar amarrado de pies y manos, no puedes correr, ni pelear…ni siquiera puedes gritar, ya que, cualquier cosa que acelere los latidos podría matarte…

Estas palabras quedaron rondando en la mente de Ricardo el cual siguió protegiendo a Emilio entre sus brazos, hasta que este se separó rompiendo su abrazo y mirándole con una expresión como si recién se hubiera percatado de donde estaba. Esta reacción hizo reír suavemente a Ricardo.

-Lo siento…sé que es una idiotez.- Comentó riendo también murmuró Emilio.

-No te preocupes, todos tenemos nuestros cinco minutos de “Idiotez” al día.- Bromeó Ricardo haciendo que Emilio pusiera sus brazos en jarra y le mirara con una ceja alzada.

-Ajá…- Contestó este  riendo también.- Bueno, tengo que volver a donde el doctor, de seguro que tiene mucho trabajo para mi por los días que no vine.

Comentó estirando sus brazos por sobre la cabeza de forma perezosa, pero en el minuto que iba a ponerse en pie para irse, Ricardo lo detiene sujetándolo de la mano. Mirándose a los ojos por unos segundos, segundos que a Emilio se le antojaron eternos.

- No volverá a pasar…- Susurró Ricardo con una seguridad abrumadora haciendo que el rubor subiera a las mejillas del otro chico.- Me aseguraré de ello…

Agregó dejándolo ir con suavidad antes de que su cuerpo fuera sacudido por un violento ataque de tos obligándolo a recostarse mientras sentía como la sangre subía por su garganta.

-¿Estás bien?- Preguntó el chico acercándose a la cabecera de Ricardo para mirarle a los ojos.-… ¿quieres que llame al doctor?

-No…está bien, ya pasó… ve, tienes cosas que hacer.-Le dijo respirando de forma agitada y mirándole algo cansado.- Yo voy a dormir un momento, me siento muy agotado, pero antes de que te vayas… ¿podrías pasarme la carpeta que está encima de ese mueble?

Pidió señalando un mueble que estaba junto a la ventana donde se veía claramente una carpeta con tapas de cuero. Emilio lo miró extrañado, ya que no había reparado en esa carpeta cuando entró…aunque, obviamente su atención no se enfocaba en los elementos alrededor de Ricardo.

-Claro…- Murmuró tomando la carpeta, preguntándose que sería su contenido.- aquí tienes…te veo más tarde, descansa.

Se despidió desde la puerta quedando un momento mirando a Ricardo mientras este revisaba y leía con semblante serio los papeles que  contenía esa carpeta. Finalmente  se fue y, como pensaba, el doctor le tenía mucho trabajo por tantos días sin asistir a trabajar. Pero en la mente de Emilio solamente rondaba la idea de saber el contenido de esa carpeta.

Por otro lado, Ricardo ya había terminado de revisar las condiciones de los documentos que tantas veces había tenido en sus manos, pero que jamás pensó que le interesaría estudiar.

-No te volverá a pasar…. Lo juro…- Murmuró apretando sus puños hasta que estos se pusieron blancos antes de tomar un lápiz y firmar esos documentos.- Si de mi depende… tendrás eso que tanto anhelas.

Llamó a una de las enfermeras y le entregó los documentos junto a una carta donde dejaba a su familia fuera  de cualquiera decisión sobre lo que dictaban sus documentos. La enfermera lo miró algo sorprendida, pero casi al instante comenzó a preparar todo para las pruebas necesarias y así cumplir el deseo de Ricardo…

…El deseo de darle el poder a Emilio para seguir viviendo… su corazón.

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Comentarios

26 comentarios en “Terminal”
  1. jessi dice:

    aaaaa :buu: ke madre tan mala tiene ezte ricardo i penzar ke ia lo dio por muerto pobre pobre… :llorar:

  2. jessi dice:

    arpia mouztro ezo i maz ze mereze eza vieja jij de zu… :grr: :paff:

  3. jessi dice:

    mui bien kreo ke m duele mi garganta… eztoi apunto de iorar a marez :llorar:

  4. jessi dice:

    a ke mono kreo ke voi a iorar :llorar: ¡bien ezho! ¡zigue azi m enkanto! :besos: :esoeso: :gracias:

  5. panchitta dice:

    qe hermoso relato, aunqe fue predecible desde los primeros capitulos, la manera en qe fue narrado me provoco derramar las mas gruesas lagrimas, hasta ahora este fafic es de los mejores qe he leido, me gustaria leer mas de tus trabajos, gracias por esta historia

  6. Karoline VxC dice:

    La amé, dios mío, la amé. Es primera vez que un relato me hace aguar los ojos. Te felicito, está excelente.
    Quizás se puede mejorar un poco mas la redaccion de los primeros capitulos, pero desde mas o menos la mitad en adelante está perfecta…
    Amé como maduró en cierto sentido Emilio y el regreso de Ricardo como Richard. Este chico tenía que tener algo diferente, algo por lo que Emilio le quisies tal cual es, y no solo por el recuerdo de Ricardo. Realmente supiste narrar esta historia y me alegro mucho de haberla encontrado, pues francamente, ni siquiera conocía esta página hasta hace 3 horas.
    Continúa, de verdad es un muy buen escrito. Conservalo bien y ve qué hacer con él, de verdad considero que vale la pena

    Cuídate mucho.

    Karoline VxC


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