Hiemalis
5 marzo, 2009 por Enigmatek
en la categoría Gundam Wing fics
GOMEN GOMEN GOMEN GOMEN NEEEEEEEEEE TOT…. Se que me tarde horrores la muerte entera, si ustedes gustan T.T lo lamento mucho. En serio. Se juntaron muchísimas cosas. La mudanza de mi casa (¡¡que duro casi un mes!!) La entrada a la escuela, la tarea marciana (por que ningún ser humano puede ser tan cruel para dejar esa cantidad de tarea ¬¬), el agotamiento físico y mental de los exámenes. Unos fics preparados con mi hermanita Hayame ^^u que espero pronto estén listos para su disfrute… y… bueno -_- eso es todo. Aun así, lo lamento, espero que el capitulo les guste. El próximo esta en proceso…
Una ultima vez. GOMEN NASAI.
Para mi querida hermana Hayame ^^, por todas nuestras locuras XD, y para mis sobrinos ^x^
Para Rey por su fiel y linda amistad.
Tercera llamada (después de un inmenso intermedio) comenzamos:
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Acto octavo
Misterios
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Leono Topazi. Alto, agraciado, bromista y pesado. ¡Una molestia! Así lo había definido Wufei. Pero, ahora… bueno para él lo seguía siendo, pero con su cambio de carácter, en lugar de fastidiarle, le divertía. Habían compartido la misión de meses atrás, pero con la cantidad de cosas que pasaron en ese tiempo, Topazi al igual que Wufei habían cambiado, aunque también habían tomado distancias, sin embargo había tomado cierto afecto el uno por el otro… cosa que al parecer al Coronel Nelvik le molestaba… y bastante.
Topazi se enderezó y sonrió ampliamente al ver la reacción de Duo.
-Ja, ja, ja, no se preocupe joven Maxwell, no voy a volver a hacerlo…- dijo jocosamente, pero Duo seguía viéndolo fijamente, sobretodo a su parche en el ojo izquierdo.- y tampoco muerdo… a veces.- agregó. Entonces si, Duo dejó de verlo, pero el comentario lo dejó bastante alterado. Más por el tono de burla con que lo había hecho el tal Topazi que por lo que había dicho. A Duo no le caía bien ese tipo.- Ja, ja, ja, ja.- que para colmo se burlaba de él. (¬¬**)
-Bien, Topazi, basta. ¿Qué quieres?- cortó, la risa de Topazi, Wufei.
-¿Yo?… ya lo he dicho, he venido a ver como esta mi amigo, el General Chang.- dijo con una amplia sonrisa.
-Topazi…- Wufei, no se lo tragó.
-Ok, ok… voy al grano.- dijo Topazi, alzando las manos derrotado. No dejaban de ser exagerados sus movimientos, pero al menos ya no parecía el bufón mediocre del circo.- ¿Por qué rayos ahí un montón de nieve en la plaza del nivel tres y no piensas quitarla?- preguntó a Wufei, con las manos en la cintura. Movía el resto de su cuerpo mientras hablaba- Sabes, que no puedo hacer el recuento de los daños mínimos, ni la regulación de la temperatura si ahí una pila de nieve cubriendo mi trabajo… ¿sabes?, mis prioridades indican que…
-Tus prioridades no me interesan, Topazi, las mías si.- lo cortó Wufei, sonriendo y mirándolo fijamente.
-…- Topazi se quedó con la boca abierta, literalmente y Duo sonreía para sus adentros, aunque por afuera también se notaba y Saker no se hacia el disimulado y tenía una amplia curvatura en los labios. Y en realidad, el comentario, había impresionado bastante al resto de los chicos. Wufei, no solo se había mostrado fuerte y directo con el tal Topazi, si no que también había comprobado su estatus de General,- De acuerdo.- exhaló Topazi bastante impresionado.-… entonces que piensas hacer… ¿darme vacaciones, o qué?
-Has lo que quieras Topazi, no me interesa.- Wufei seguía sonriendo. Topazi, estaba asombrado y no lo disimulaba. Volteó a ver a los ex-pilotos, e hizo un ademán con la mano señalando a Wufei, que se podía interpretar como: “¡¿pueden creer lo que me dice su amigo?!”, suspiró resignado entonces y se volvió a Wufei.- Ok, ok, “mister”, usted gana. Pero le voy a tomar la palabra, creo que ya necesitaba vacaciones de todas formas…- decía con un dedo en los labios.- Bien, si eso es todo, me voy y no molesto más.- Se acercó de nuevo a los ex-pilotos, con afán de despedirse, pero al ver la mirada nerviosa de Quatre y Duo, y amenazadoras de Trowa y Heero, cambio de idea y se hizo hacía tras, poniéndose de puntitas y diciendo.- Ok, ok, ya entendí, pueden dejar de acribillarme con la mirada. No lo hice apropósito para molestarlos… que delicados.- masculló alzando las cejas y dándose la vuelta.- de cualquier manera, fue un placer, caballeros.- se despidió sin verlos y con un ademán de su mano por encima de la cabeza, parecía lanzar un pañuelo al aire.
-Un momento, bufón de teatro, ¡mira! Creo que encontré algo en lo que te entretendrás mientras la nieve está en la plaza.- dijo Wufei en forma algo teatral desde la cama, sacando le buró que tenia a lado, algo de uno de los cajones, sin dejar de sonreír. Topazi se quedo estático en su posición. Una pierna fuera de la habitación y otra adentro, un caminante tieso, ni más ni menos, así, se dio la vuelta como si fuese un robot. Saker, detrás de Topazi ponía caras y tronaba los ojos… se notaba que le encantaba tenerlo cerca. Pero a diferencia de Saker a un par de ojos azul cobalto, no se le hacía tan desagradable el hecho de que le molestara al Coronel. (N/a: ¿Por qué será?) Se podría decir, que si no fuera por los movimiento exagerados y el mal gusto que se le notaba a leguas, le caería bien…
-¿Como dice, General?- Topazi actuó como si no oyese bien.
-Encontré algo para que trabajes, Topazi, mira.- dijo Wufei, con una sonrisa algo sádica en los labios, extendiéndole a Topazi un rollito de papel. Este se le quedó viendo al papel como si fuera una bomba, su ojo izquierdo, el único que tenía, se hizo una rendija y miró a Wufei con odio.- Sabía que no podía ser tan bueno.- masculló y le arrebató el papel a Wufei, dándose la vuelta, prestó a salir de la habitación enojado. Pero entonces…
- Lastima que los milagros no suceden, ¿verdad Topazi?- Duo, no podía negar que estaba asombrado. ¿Esas burlescas palabras habían salido de Saker? No lo podía creer. Pero si, así era, Saker las había pronunciado con toda la burla que había podido… mismo acto que hizo impresionarse a Duo y al resto de los chicos, (N/a: sí, incluyendo a Heero) y provocó que Topazi se quedara en seco, frente a la puerta… La expresión que tenía este era algo así como: “¿Ah si?, pues esto no se va a quedar así, mi estimado Coronel.” Apretando los dientes, poco a poco se fue dando vuelta hasta quedar frente a Saker.
-Tienes razón, Nelvik.- midió sus siguientes palabras, sonriendo torcidamente, pero los chicos no las entendieron, ni siquiera Trowa, aunque comprendió el significado de cada palabra. Topazi sólo había dicho una frase en ruso, pero su significado debió de ser muy ofensivo para las reacciones que le siguieron…
-¡TOPAZI!- gritó Wufei.- ¡Lárgate!- estaba muy enojado, como pocas veces ellos lo habían visto. Saker estaba callado e inexpresivo, pero esas facciones de ángel que tenía mostraron esa impresión amenazante de muerte que ellos conocían, pero no precisamente del Coronel… sino de Heero.
Saker mostraba en su faz esa expresión que daba miedo. Calmada y fría, como la que se siente ante una fiera que observa antes de destazar de un zarpazo… la misma expresión que tenia Heero al sostener un arma delante de su enemigo, solo que remarcada por los ambarinos ojos que se tornaron brillantes y oscuros la mismo tiempo y el fuego que tenia por cabellera… en realidad daba miedo, mucho miedo. Esa calma que mostraba su rostro hablaba más clara que cualquier amenaza…
Se hizo el silencio mas incomodo y pensionado que habían experimentado desde entrar a la Base. Topazi no se movía, estaba delante de Saker conservando la postura, esperando a que el Coronel contestara a su provocación… pero no hubo tal respuesta… Saker se mantenía paciente, tanto que ni su respiración se escuchaba…
-Topazi, dije que te fueras.- repitió Wufei, y esta vez la orden fue acatada casi al momento cerrándose la puerta tras el joven peligris…
-Bien, también me retiro Wufei, nos vemos, quédate en cama.- contestó el Coronel minutos después, cuando el silencio parecía prolongarse y el tiempo había sido suficiente como para no encontrarse con Topazi por el camino, entonces dio media vuelta y se dispuso a salir.
-Solo hazme un favor Saker,…- Nelvik miró a Wufei.- no lo mates.- El coronel dio la vuelta a la salida y desapareció por la misma sin sonreír… Wufei suspiró poco después y entre dientes murmuró algo: “Yudah, Topazi”
-¿A que estatuas se refería?- Wufei dirigió la vista a Trowa.
-¿Qué?, ¿de que hablas Trowa?- Preguntó Duo extrañado, no entendía ni media.
-Topazi, comentó algo sobre unas estatuas, y fue por ellas que se molestó, Saker.- los demás fruncieron el ceño.
-Si, Trowa, fue por eso… pero esas estatuas o la relación de esos dos no es de nuestra incumbencia…- todos callaron, tenía toda la razón Wufei, ellos no eran quienes para involucrarse en esas cosas… entonces tocaron a la puerta.
-Adelante.
-Bon jour, monsieur Chang.- dio los buenos días la mujer que entraba por la puerta, luciendo espectacular. De rostro muy bonito, completamente blanca como la nieve, cabello corto y ondulado castaño claro en un corte aristocrático, nariz diminuta y delicada, y unos ojos azul terciopelo muy brillantes carentes de profundidad lo que les daba inocencia, sin embargo sus parpados algo caídos hacían de su mirada una traviesa insinuación. Una sonrisa de labios coquetos.
-Buenos días, madame Le Vant.- correspondió respetuosamente Wufei, mas la sonrisa que lo había caracterizado esos días, no había vuelto.
-Monsieur Chang, veo que no esta tan mal como la Doctora asegura.- insinuó la mujer con marcado acento francés. Después como si no se hubiese percatado antes o como si les hubiese visto por accidente, se fijo en el resto de los chicos.- ¡Oh, mon Dio! General Chang, nunca dijo que sus compañeros eran tan galantes jóvenes- en cada uno hubo las respectivas reacciones, pero antes de que ha estas siguieran comentarios o exclamaciones…
-Madame Le Vant, le ruego no moleste al señor Chang.- una voz tibia y amable, ni grave ni aguda, tranquila, se escucho detrás de la mujer bonita. Esta se dio la vuelta delicadamente, como su talante marcaba, dejando ver a un curioso personaje tras ella. Cabellos rubio platinado, por debajo de las orejas, con mucho color, tez clara, ojos azul cielo, profundos y brillantes, nariz menuda y dulce sonrisa… que parecía congelada en el rostro. Delgada estructura, finas facciones y a pesar de todo esto…
La presentación de este personaje, desconcertaba mucho, pues si de por si, la imagen parecida sacada de una caricatura, o un angelito de esos que parecen sueños… Duo estaba consternado, por algo menos notorio: “mmm… ¿qué es?, es una chica lo más seguro… mmm, creo que no, no tiene voz de mujer… pero tampoco de hombre, pero se ve muy frágil, ay baboso, eso no tiene nada que ver, puede ser un niño… o niña, esta vestido de blanco, baka, también un niño puede vestirse de blanco… T.T ¿qué es? ¡Ah! ya se, cuando digan el nombre, si, si, calladito hasta entonces.”
-¡Cris! ¿Cuando llegaste?- preguntó la dama sorprendida. A Duo casi le da un ataque. “¡Demonios, no pude ser!, ¡¿Cómo va a llamarse Cris?! No se les pudo ocurrir otro nombre, ¡¿algo que declarara el género?!”
-Ayer, antes de que cerraran el domo ^^.- contestó amablemente, Cris.- En cuanto llegue me sentí en casa, jm jm, la Doctora me puso a trabajar de inmediato, todo el mundo anda muy agitado. Pero, todo quedó bajo control gracias al Generar Chang ^^
-Gracias por la alabanza Cris, pero no te subiré el salario.- Chang sonrió de nuevo.
- Ja ja ja ja, ni quien lo pretenda General, ja ja.- también Cris sonrió.
-Bien, bien, por favor, basta de bromas, yo me retiro, solo venia a ver como estaba General y a recordarle de la presentación en tres días, a la que esta invitado y esperemos que vaya, pues por lo que se sabe la Doctora le prohibió poner pie en la cabina de control, así que deberá tener bastante tiempo libre, así que creo vendrá a la función, “are boir” (N/a: “or bua”- francés) y sin más, la dama salió de la habitación, visiblemente molesta.
Cris mantenía la sonrisa, Wufei también, los demás no sabían que hacer.
-Ejem…- Duo rompió el silencio desconcertado que se había formando.- … Parece que se enojo… – comentó como quien no quiere la cosa
-Jm jm, así joven Maxwell, si no me equivoco.- contestó Cris amablemente, con una impecable sonrisa.- Es normal, soy una de sus personas menos favoritas, no le agrado en lo absoluto, pero no puedo hacer nada al respecto.- Dijo, como si fuera de lo más común hablar de lo desagradable que le era a la Dama, sin dejar ver molestia, resentimiento u otra emoción parecida en su rostro, más bien todo lo contrario, seguía sonriendo como si estuviera en un sábado de sol en el parque más bonito del mundo. (N/a: si ya se, yo y mis metáforas -_-u)
Wufei sonreía tan confiado como cuando se encontraba con Saker, sonreía casi con orgullo, como si el hecho de que sus subordinados vinieran a verlo y presentarle sus respetos ante ellos, fuera una gran satisfacción no planeada. Y a la vez, que todos estos personajes, fuesen tan impresionantes e incluso inverosímiles, pero no, ahí estaban, de carne y hueso…
-Cris, por favor, tengo invitados.- señalo a sus amigos
-Ay, pero que descortesía la mía, mi nombre es Cris Luvert, asistente General de la Doctora, yo me encargo personalmente de la salud de los altos rangos de la base, mucho gusto, es un placer conocerlos.- El blanquecino personaje se inclinó poco, conservando su contagiosa sonrisa amable y dulce. Todos correspondieron al saludo
-Y bien Cris, para qué te a mandado Julia.- Preguntó Wufei, sabiendo la respuesta de antemano.
- Simplemente mantenerlo en cama el suficiente tiempo General ^^, y atenderle mientras tanto ^^.- contestó Cris aparentemente divertido, después se dirigió a los ex-pilotos.- Por lo tanto debo pedirles que se retiren ^^, el General tiene que descansar.
Wufei, no parecía muy de acuerdo con la idea, sin embargo accedió al final, después de las convincentes insistencias de Cris, (N/a: es decir, que si no le hacia caso la Doctora lo dejaba en cama otra semana XD) Así Wufei mandó llamar a la Comandante Verona, cuando ella llegó, ellos se retiraron dejando a Cris con un molesto Wufei, que más bien tenia cara de niño regañado.
-Bien jóvenes, díganme ¿por donde quieren empezar el recorrido?- Preguntó la joven Comandante una vez fuera de la habitación.
-¿Recorrido? Ah!, ¿pero que la visita viene con recorrido incluido?- Preguntó Duo a medio en broma medio enserio.
-Ja, ja, a menos que quieran ir a investigar por su parte y tener la “perdida” de sus vidas, además de que poca gente les entendería.- contesto Verona con el mismo ánimo que Duo, al que le seguía la corriente.
- Ja ja ja, ay, no, ni lo mande Shinigami, mejor con guía de turistas, si no le molesta Comandante. ^^.- Bromeo Duo, al ver que la gracia no molestaba. Al parecer había química entre la comandante y él. “Que suerte, XD, al parecer por este lado de la tierra agrado mucho… a diferencia de cierto apático ¬¬” Miró, en ese momento, a Heero, que tenia su acostumbrada cara de “mírame y no me toques. No, es más, ni me mires”
-Jm, bien, entonces, ¿Por donde les gustaría empezar?- Volvió a preguntar la Comandante. Quatre estuvo apunto de hablar cuando Duo le interrumpió.
-¡A la cocina!- Prácticamente gritó, animado. Quatre se tragó su sugerencia, aceptando el comportamiento de su amigo.
-Vaya, ¿ya tan pronto, quereís ir?- Duo se avergonzó momentáneamente por el comentario de la Comandante.- Me parece una magnifica idea ^^, hace hambre y yo, al igual que ustedes, no he desayunado ^^, ja ja. Andando.- dijo la joven, con una sonrisa casi cómplice, parecida a la de Duo y dio media vuelta hacia el elevador indicándoles el camino. Duo, por supuesto, encantado, y si, definitivamente se llevaría muy bien con aquella mujer XD.
Siguieron a la joven por toda la base, empezando precisamente por la cocina, con la que Duo se vio fascinado e hizo amistad de inmediato con la Chef en Jefe, misma que les invitó y les dio a probar de todo, desde las entradas de avena dulce, o pasta salada, pasando por las sopas de lo que a uno se le antojara, platos fuertes desde la cocina de Francia hasta Tombuctú, y los postres, que parecían ser la especialidad de la especialidad en aquella cocina de más de 200 metros de largo y unos tantos de ancho y, por si fuera poco, de dos pisos y medio. La más limpia del mundo, según se jactaba orgullosa Beatriz Pidireshka, Chef en Jefe. Diciendo que el mejor ejército del espacio no estaría tan bien organizado ni seria tan eficaz como su grupo de asistentes vestidos de un blando impecable con un colorido pañuelo verde en el pecho, y en el borde del sombrero, y dispuesto casi las 24 horas del día.
En fin, de esa cocina salieron con mucha reticencia, incluso Heero, cambio su cara de indiferente, por una desconcertante y extraña expresión de agrado. (N/a: O-O). Duo, como era de esperarse, con un montón de bocadillos para el camino, Quatre con su consabida sonrisa de angelito, sin el toque de preocupación incluido (cosa rara) y Trowa… Bueno, Trowa tenía un encanto con las asistentes de cocina, que prácticamente le dieron de comer en la boca… él era el único que quería salir de ahí, estaba apunto de empacharse. (N/a: XD)
La Comandante, estuvo en todo momento con ellos, y todo, especialmente lo que hacia Duo, le causaba agrado o gracia. Dando cuenta del saludable y muy buen humor que poseía. Muestra clara de una gran inteligencia… cosa que a Trowa ni a Heero agradaba demasiado.
Sin alargar más el asunto, el resto del día transcurrió con la visita general de las instalaciones. Un recorrido rápido por las viviendas de los soldados, que no tenían nada de extraordinario, excepto que, durante este recorrido al pasar por la plaza de la sección de hombres, la comandante recibía una infinidad de cartas entregadas en la mano, de los jóvenes cadetes. Cosa con la que Duo jugó.- Vaya, Comandante. Así que tiene muchos admiradores.- Exclamó con gracia, más que con burla.
-Por que lo dice joven Duo.- Preguntó Verona como haciéndose la desentendida.- ¡Oh! Lo dice por esto.- mostrando las cartas.- No, joven, no son cartas de amor si es lo que se imagina… son reclamaciones.
-¿Reclamaciones?- Pregunto Trowa.
-Si.- La expresión de la mujer se hizo seria,… mortalmente seria.- Simplemente me dan una carta los que han tenido un familiar o un ser querido, que estaba bajo mi mando y responsabilidad y que ha perdido su vida… por mi culpa.- Los miraba melancólica y tristemente, se veía culpabilidad en el rostro de aquella mujer. Todos se sorprendieron, quitando los ánimos y casi deprimiendo a Duo. Todos se quedaron callados y serios por segundos eternos, mientras la mujer los miraba inmutable. Tal pareciera esperara alguna reacción por su parte, pero no ocurrió nada… hasta que…
Otro joven cadete se acercó, como los demás, hasta la mujer y entregó, de igual forma, una carta blanca. Callado y serio, pero decidido. Solo que este joven, a diferencia de los demás, dijo algo después de entregar la carta.- Señorrita Comandante Verrona…- la mujer le miró atenta, todavía con su expresión.- Porr favorr, no ponga usted esa exprresión de angustia… se ve mucho más herrmosa cuando sonrríe… aunque de cualquierr forma usted siemprre lo es. Buenos días, hasta luego.- se despidió el joven con una inclinación militar, tanto a la Comandante como con ellos, y dio media vuelta a sus actividades.
Todos miraron a la mujer. A Duo casi se le sale el corazón, “¡¿Qué demonios ocurre?!” Quatre volvió con su mirada de consternación y Trowa y Heero siguieron tal cual estaban.
-Ja ja ja.- La mujer se reía animadamente.- Deberían ver sus caras ^^, es increíble que hombres como ustedes hayan caído, ja ja ja ja, sigamos.- Dio vuelta con su gran y divertida sonrisa en el rostro.
-O.o? ¿Qué?… Oye, digo, oiga!!.- Duo la siguió. Quatre que todavía no entendía miro a los otros dos, que tenían también la cara de espanto… bueno, o eso podía suponerse. Pero poco después, también siguieron a Duo. – ¿Qué fue todo eso?
-Se llama broma joven Duo, creía que usted era un experto en el tema.- Contestó amablemente Verona, mientras caminaban.
-Ja jaja, pues me acabo de dar cuenta de que no.- Duo estaba totalmente desconcertado, pero la broma le había causado gracia en realidad, había dudado cuando la mujer dijo eso de los seres queridos de los soldados, pues anteriormente había notado el gusto con el que recibía las cartas.- Sabia que algo se traía entre manos. ¡Vaya, no puedo creerlo! Incluso hizo que se lo creyera Heero ja ja ja ja ja.- Reía ahora con ganas, sin importarle que el mencionado estuviera tras él.- Nunca se me habría ocurrido algo así.
-^^ En realidad, es una broma cruel… pero son las que más me gustan, por que son las que te demuestran que te debes reír de la vida. ^^ – Comentó la mujer orgullosa.
-Pues será lo que sea, pero el espantar a Heero Yuy, tiene un merito impresionante, mis felicitaciones Comandante XD.- Se burló Duo, Heero gruñó tras él y a Duo… le valió. Quatre, había entendido la broma pero no le había agradado, Trowa… O.O Trowa incluso estaba sonriendo… y… y parecía con ganas de reír… (N/a: O.O)
-Oh, ¿enserio? Discúlpeme joven Heero, no pude evitarlo, y no fue nunca mi intención ^^… aunque si me sorprendió que cayeran ^^ Tal vez, no soy mala actriz después de todo XD. Ah, y por cierto joven Duo, llámeme Ara ^^.- Y así, con el mismo tenor de bromas inesperadas, y alabanzas y risas de Duo, continuaron el recorrido. Trowa había dejado de desconfiar, Quatre ahora reía al igual que Duo. Heero tenía aun más aversión a la Comandante. En su opinión una mujer petulante y egocéntrica al igual que pesada…
Pero, en realidad, Araxiel Verona era una mujer con una filosofía muy particular a las personas que han vivido muchas cosas y muchos años, aunque solo pudiera calculársele unos 24 años a lo sumo. Era cortes y paciente, buena y sincera, firme y confiada. Todo un personaje no cabía duda, y a Duo había causado un encanto muy particular. Era como la hermana mayor que nunca tuvo.
El recorrido a partir de entonces fue más ameno. Pasaron por los diferentes niveles, los lugares de reposo, parque y uno que otro “bar”, donde Duo también hizo amistades. Los invernaderos podían apreciarse desde cualquier punto de la base. Grandes cúpulas nubladas desde el interior que estaban en el punto central de los niveles. Nadie entraba y tampoco nadie salía, no había movimiento, al menos eso era lo que Heero observaba.
También pasaron por lo que la Comandante llamó “Área de entrenamiento”, era el tercer nivel de esa fortaleza helada. Esta área tenía varios gimnasios y zonas largas para las carreras o duelos, según Verona les comentó. En él muchos de los soldados eran aprendices y no excedían los 15 años. Tomaban clase en auditorios enormes, con maestros que incluso Trowa calificó de rigurosos. Pero, algo había que denotar aquí. Ninguno de los jóvenes parecía agobiado, todos eran atentos y de mirada inteligente. Todos, también, les miraban como si estuvieran delante de alguna autoridad… y aunque la Comandante Araxiel lo era, a ella le sonreían, misma que se borraba en cuanto veían a los ex-pilotos.
El único al que llamaba la atención, esto, era a Quatre… que estaba acostumbrado a ver una sonrisa en los niños cuando el les daba una, pero en esta ocasión no fue así. Una niña se había acercado a ellos cuando se retiraban para pasar al siguiente nivel.
-Disculpe.- La niña de no mas de 10 años, se dirigió a Trowa, quien se dio vuelta.- ¿Es usted Heero Yuy?- Trowa negó con la cabeza y luego señalo a Heero. La niña se dirigió a él y se inclino respetuosamente.
-Gracias por haber ayudado a la señorita Verliak y salvar a mi hermano, le estaré siempre agradecida.- Se levantó y volvió a su aula de trabajo donde el profesor le llamó la atención, pero a ella no parecía importarle. Heero quedó bastante sorprendido, los demás desconcertados y la Comandante sonreía como sabionda, a lo que Heero se “cohibió” algo. (N/a: si es que eso es posible)
Así, continuaron por la zona de los civiles, los talleres, las bodegas, los hangares, los laboratorios. En cada uno de estos lugares, Heero pudo identificar a personajes sobresalientes. Jefes de laboratorios industriales en las colonias y en la tierra, todos trabajando juntos. De los cuales sabía el expediente completos, unos completamente maniáticos, pero genios al fin y al cabo, comunes científicos de guerra. Estrategas militares, jefes de divisiones armadas, increíbles mecánicos y obreros que trabajaron en reparaciones de naves, como Libra y Pismilion, excelentes soldados, increíbles técnicos e ingenieros, etcétera; cada grupo, cada uno de ellos bajo el mando de los mejores en su trabajo.
Una atractiva mujer llamada Ucume Walten, era Jefa de la Zona de Laboratorios en la Base. De piel oscura, y rasgos africanos, con mirada de lince que denotaba le sobrehumana inteligencia. Jefa de los laboratorios militares de OZ a comienzos de la guerra, para después pasar a las colonias, en secreto desde L-6, proveía de productos a Colmillo Blanco. Jamás se le pudo inculpar, y de ella no se tenían noticias hasta ahora…
Ivvanod Luncet, un hombre de ojos de serpiente y sonrisa maniática, viejo y astuto, era el Segundo de las Bodegas. Antiguamente capitán de las Bases Rebeldes de L-2, y experto soldado en batalla espacial. Desaparecido después del ataque de Marimeia. Bajo el mando de un joven llamado Milar Tosd, Jefe de Bodegas.
Pietro Lusten, hombre desaliñando con un extraño sentido del humor y cara de drogado, Jefe de Talleres. Técnico general de las Tropas de Mobile Dolls de OZ. Desaparecido con la destrucción de Libra.
Lydia Caste, una muchacha albina de cabello corto y ojos abiertos. Sumamente belicosa y hábil como poco en el campo de batalla, antigua soldado de la Tropa Treize. Ahora una de las instructoras de la academia militar y profesora de entrenamiento de la Base. Desaparecida después de la muerte de Treize.
Entre estos personajes, en la zona de civiles, se encontraban algunos de los diplomáticos más destacados de la Esfera Terrestre y las Colonias.
Andersan Berto, un hombre de cejas obscuras y tupidas, arrugas en la frente y barbón, que tenía cierto carisma para la gente aristocrática, un tipo pesado y egocéntrico, pero astuto Presidente de la compañía de trasportes Inter-espaciales, más grande y exitosa de la tierra y el espacio. Diplomático de la antigua Alianza y posteriormente, defensor de la Paz, aliado le reconstruido Reino de Cing. Se había reportado hace meses de un viaje sabático. ¿De vacaciones en el Polo Norte?
Ilesbet Williams, hija del embajador de Paz de la colonia L-2 y encargada de los Tratados de Comercio entre Colonias y entre las Colonias y la Tierra. Una mujer bellísima y amargada, pero que apoyaba incondicionalmente la política de paz, o al menos así lo había hecho durante los años después de que su padre murió. Muchos decían que solo apoyaba esta política por ir en contra del padre. De ella se sabía poco, y en estas fechas menos.
Hioko Mando, un hombre joven duro como una piedra, impío en cuestiones financieras y genio economista. Inversionista en investigaciones científicas. Trabajaba prácticamente en secreto, incluso pocas personas sabían de su existencia, pero el financiaba la gran mayoría de los inventos y laboratorios más importantes del Sistema.
Y por ultimo, en esta lista de excéntricos personajes, un niño de 10 años, genio declarado desde los 5, pensador de la prometedora, joven e inmadura y aun en construcción Colonia L-7. Pero increíble líder de masas en su lugar de origen, de ascendencia alemana, que estaba ciego. Una adoración de personas por el “tierno niño genio”. Axel Brambs.
Todos personajes conocidos pero nada importante al parecer de Heero, al menos hacia unos años, sumando a los ocho Comandantes de Nivel de la Base, cinco hombres y tres mujeres, entre las que se encontraba Araxiel Verona, como Jefa del primer nivel y superior de los demás; la Teniente Fhler, El Coronel Saker Nelvik, el “General” Wufei Chang y el resto de los ex-pilotos Gundam. ¿Todos juntos? Estos personajes de Guerra, bajo el mando de un Guerrero Gundam. Algo olía sospechoso, muy sospechoso…
Por último, antes de regresar a las salas de control del primer y más alto nivel, por petición de Heero, que comenzaba a notar algo raro en el asunto, bajaron a los calentadores de la Base.
Una planta entera para dichos artefactos, que a pesar del enorme tamaño, no calentaban el ambiente de ese nivel. Verona les explicó que las calefacciones estaban diseñadas para llevar el calor a los pisos superiores, desperdiciando el mínimo de energía. (N/a: para los que saben mucho de física, se que esto es imposible, que la energía en cualquier maquina es desperdiciada en un 80%, pero en esta historia todo es posible XD, así que no se pongan estrictos… Refiriéndome a… bueno el que sabe, sabe ^^.) A Heero le llamó la atención unas puertas al fondo del nivel, por el que caminaron kilómetros si bien tenía el cálculo, pero Araxiel no dio detalles de ellas, solo se limitó a decir. “Son de acceso restringido a los oficiales superiores ^^”, y después no dijo ni pío.
Regresaron a los niveles superiores. Revisaron las instalaciones, novedosas y de la más alta tecnología. Ninguna novedad para los ex-pilotos, excepto un joven.
Dentro de la zona de comunicaciones, entre pantallas, cables, antenas y demás. Decenas de cabelleras claras, rubias o castañas o de blanquecino color le la edad, se movían por todos lados, dando ordenes, activando circuitos, tecleando como locos, es decir… nada nuevo. Pero algo resaltó entre la multitud, un muchacho, 18 años más o menos, de tez cobriza, ojos y cabellos extremadamente negros. Un nativo de medio oriente, afirmó Quatre cuando lo vio. Este, recorría el lugar tecleando como la más veloz de las maquinas, entre tres grandes teclados y un montón de pantallas. Le daban indicaciones por lo que se podía ver, según el movimiento de las demás personas y el solo decía. “Dot” (N/a: muerto o acabado, en ruso ^^, pero se podría traducir mejor, como “hecho”), segundos después se detenía y esperaba la siguiente indicación. Tenía unos audífonos medio puestos, casi colgando de una oreja, y se escuchaba música salir de ellos.
La Comandante lo llamó y prácticamente, entre broma y enserio, sus compañeros le corrieron del lugar, “mandándolo a descansar” según Trowa tradujo.
El joven se llamaba Kalid, era egipcio y era el mejor hacker… del mundo. O eso era lo que la Comandante decía. Duo como siempre, aprovecho la oportunidad de provocar a Heero, diciendo que “ahora tenía competencia”, y el resultado fue estupendo, cuando Kalid, participo en el entendido:
-¿En serio?, ¿tú también eres hacker? ¡Genial! Algún día tendremos que mostrar destrezas ^ ^.- exclamo cándidamente Kalid, que parecía no saber con quien estaba hablando, a lo que Duo siguió embromando.
-Ja ja jaja, si, sería muy bueno Heero, te imaginas que un piloto Gundam entrenado toda su vida quedara en ridículo ja jaja, pero claro que eso podría pasar al estar tratándose de el mejor hacker del mundo, ¿no es cierto, amigo Kalid?- Heero veía a Duo con ojos de navaja y Duo en lugar de preocuparse le sonreía más, en este último año, esa era su diversión principal. Cada rara vez que lo tenía enfrente se la pasaba embromándolo e incluso en algunas ocasiones cuando estaba aburrido, le había llamado desde algún perdido lugar en el espacio, solo para molestarlo. XD Lo que le sorprendió la primera vez que lo hizo, fue que Heero aceptara su llamada aun estando en horario de trabajo, pero… a él que le importaba que lo hiciera o no, con tal de molestarlo, por él que estuviera poniendo trampas en una base militar XD… así que con ese pretexto siguió llamándolo para molestarle, y bueno, cuando se veían en persona era el acabose… Las bromas no tenían fin… y las amenazas de Heero, muditas, muditas, pero que peligrosas.., dicen que “perro que labra, no muerde”… ¿y el que no ladra? En pocas palabras, Heero era el ejemplo perfecto para contestar la pregunta anterior ^_^u
Trowa y Quatre se habían acostumbrado a esta situación en poco tiempo. Ocurría muy frecuentemente cuando los dos estaban juntos, así que no se preocupaban, ¿para que? De cualquier forma, si Heero decidía un día de estos matar a Duo… no había quien lo detuviera… y Duo era muy escurridizo así que si le llevaría un rato a Heero atraparlo… y quien sabe, puede ser que Duo llegara a agotarlo… (N/a: ¡Que lógica la de nuestros chicos!, ¿no?)
A la Comandante Verona esta situación le divertía sobremanera, cosa que molestaba a Trowa y a Heero, pero a Duo encantaba. Todas las bromas que decía recibían, por lo menos, una sonrisa por parte de la Comandante. Y por lo mismo la Comandante sabía cuando la broma llegaba a niveles peligrosos, así que decidió intervenir.
-Bien, bien, si quieren un duelo de habilidades las tendrán cuando acabe el recurrido y tú,- dijo señalando a Kalid.- duermas más de ocho horas sin tener una computadora cerca.
-En otrras palabrras, no serrá en muuucho tiempo.- pronunció una voz tras el grupo. Todos voltearon. Era el Coronel Saker.
-Saker, hombre, ¿cuando llegaste? La Base ha estado muy aburrida sin ti.- exclamó Kalid con alegría.
-Anduve atendiendo algunos asuntos Kalid, a mi también me alegrra verrte desconectado de la computadorra.- Saker sonrió encantadoramente.
-Demonios, la fama me persigue.- dijo Kalid haciéndose el deprimido.
-“Haste fama y échate a dormir”.- contestaron al unísono Duo y la Comandante. Después un montón de risas, por parte de Verona, Nelvik, Duo, Kalid y Quatre, que empezaba a agarrar la gracia de las bromas. Trowa estaba impávido y Heero… incluso parecía que torcía los ojos cuando reían.
En realidad, como muchas de las personas que habían resaltado a ojos de Heero, Kalid era uno de esos, que tenía un aire de importancia… o al menos de que debía tomarse en cuenta. Como él, muchas otras personas en esa base eran dignas de su atención. No eran personas que podías encontrarte a la vuelta de la esquina… y en el Polo Norte… menos.
Otra cosa que sumar a las sospechas…
El Coronel explicó su presencia, después de que acabaron las risas. La Comandante tenía el llamado de un grupo dentro de la Base, al cual tenía que atender, pero no podían dejar a los “invitados” solos, por eso había ido a substituirla. La Comandante antes de retirarse sugirió que la acompañaran, ya que era el único lugar en la Base, que tenía permitido los ex-pilotos, que no habían visitado. Así el camino continuo y Kalid los acompaño.
Pasaron por caminos ya conocidos, subieron elevadores y bajaron escaleras, un viaje algo complicado, en el que la Comandante, aprovecho para decirles, que con toda confianza podían llamarla por su nombre, Araxiel… pero para los “cuates”, es decir Duo, era Ara. En fin, llegaron a su destino.
Unas enormes puertas se encontraban frente a ellos, unas de metal blindado. Detrás los ruidos de gente trabajando arduamente se percibían. Araxiel había dejado de sonreír siquiera, estaba seria y en posición de firmes cuando pasaron la puerta.
La luz los deslumbró unos segundos, el lugar era un hangar, enorme, gigantesco, el único hasta ahora, en el que habían visto a tanta gente trabajando en… Mobile Suits…
Ante sus ojos se encontraban los Mobiles más atendidos que habían visto en su vida, eran casi 15 personas por Mobile y no podían contar cuantos Mobiles eran, pues se extendían hasta la infinidad del hangar. Toda la gente del lugar, con uniformes grises que contrastaban con la blancura y brillantes de las paredes de hielo y lo colorido de cada uno de los Mobiles.
- Estamos en la zona de Refugio Militar.- explicó Saker subiendo la voz un poco por encima del murmullo del trabajo.- Es la zona que rodea a la Base, esta contigua a la Cúpula que protege a la Base, por eso la nieve en las paredes. Esta zona ocupa una longitud de un cuarto del perímetro de la Cúpula, estamos a la mitad. Aquí están, por el momento, el grupo de Espionaje Nigma. Nos esta ayudando con las investigaciones que realizamos. Ahora veremos a su General.- terminó de explicar y se dio vuelta, pero volvió a girarse antes de empezar a caminar.- ¡Por cierto! Si ven a alguien conocido… no se sorprendan. Vamos.- Y ahora si, echo ha andar, junto con Araxiel.
Caminaron bastante, unos 400 metros y aun no se veía el final del lugar. Demonios, ese lugar era enorme… y si solo era un cuarto del perímetro de la Base y habían comenzado a caminar desde la mitad… ¡LA BASE ERA GIGANTESCA!… Era casi del tamaño de una colonia espacial, si los cálculos de Duo eran correctos. Y entonces, se detuvieron.
Araxiel y Saker dijeron algo entre ellos, después miraron a un punto por encima de unas maquinas de construcción e indicaron a los demás que miraran.
En lo alto de lo que parecía una grúa, a unos siete metros del piso, había una pequeña plataforma sin barandal en la que estaba parada una mujer. Con un puño en la cintura y la otra mano colgando a su costado, de cabello negro trenzado hasta por debajo de la cintura, delgada y de ágil estructura corporal, con un impecable uniforme gris que tenía un cinto negro con un ojo dorado bordado en su parte posterior, una especie de bufanda roja ondeaba en su cuello y al final de esta… una insignia dorada colgaba. “General Superior” se leía en ella. Vigilaba el movimiento de su personal.
Araxiel camino unos metros y alzó la voz.
-¡General Nigma! Comandante Verona reportándose.- exclamó y se cuadro ante la mujer.
La mujer sobre la plataforma volteo de inmediato, dejando ver, un fleco que apenas cubría su ojo izquierdo, y una poderosa mirada obscura y brillo penetrante. A los ex-pilotos sorprendió la fuerza que despedía esa actitud. Pero el más sorprendido de todos, era Duo… por que reconoció a aquella mujer. Con la boca literalmente abierta y los ojos como platos, exclamó:
-¡Ah! SHIG…-Duo no termino de hablar cuando una cálida mano se poso sobre su estomago y lo empujo al suelo. Un disparo retumbo en el hangar completo, todo se hizo silencio.
Duo tenía el corazón en la garganta, prácticamente. Con los ojos muy abiertos y tirado en el piso. Un aguierito en el suelo entre sus piernas. Heero frente a él, lo había empujado a tiempo para que le bala no lo tocara. Heero miraba con furia a la mujer en la plataforma. Esta tenía un arma en la mano de la que aun salía humo y seguía apuntando a ellos. Todo el lugar había quedado en silencio mortal, por lo que las siguientes palabras que pronuncio la mujer, con calma y suavidad amenazadora y con la mirada gélida, se oyeron con perfecta claridad.
- No te he dado premiso de decir mi nombre.
Continuara…
(obviamente, ¿no?)
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N/a: Gomen ne de nuevo. T.T Bueno, como ven el asunto ya se esta cociendo, entre los misterios que les presento, aquí va otro bonche ^^u sí, lo se, lo siento, es parte de la historia, si resuelvo algo, pues todo se viene abajo, espero me tengan paciencia (bueno, si es que aun quieren seguir leyéndome ^^u, después de mi infame tardanza)… y ¿quien es la belicosa mujer que disparo a Duo?… XD Descúbranlo en el próximo capitulo. Muajajajaja…
Gracias de antemano.
Su amiga Enigmatek.
Una vez más, disculpen la tardanza y les juro, les prometo que en el próximo capitulo abra un acercamiento Heero/Duo XD *-*
Nota: si quieren escribirle a la autora pueden hacerlo a anim_e_nigma@hotmail.com
















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